–Wow, te sigues viendo horrible
Si Eriol lo hubiera dicho en las semanas anteriores, Xiao Lang jura que le hubiera dado una paliza a su mejor amigo, pero no es durante las semanas anteriores.
Es la tercer semana desde que fueron a la casa de Sakura y hablaron con su amable vecina Señora Liu, y si, Xiao Lang admite finalmente que lleva la cuenta.
Y es la tercer semana que Xiao Lang parece no poder concentrarse en nada excepto por esa idiota que lo sigue molestando, irónicamente, sin realmente molestarlo.
Que estupidez
–¿Sigues deprimido?– Escucha lo que Eriol pregunta.
Xiao Lang no hace más que parpadear como respuesta, solo continúa mirando vagamente a su monitor que muestra números y palabras que Xiao Lang ya ha olvidado para que sirven.
–Hey, tierra llamando a Xiao Lang– Xiao Lang siente un dedo presionando su sien y Xiao Lang sabe que Eriol está haciendo lo mejor que puede hacer para que Xiao Lang al menos lo mire, y Eriol tiene éxito con la forma en la que llama a Xiao Lang a continuación, porque Xiao Lang ahora lo está fulminando con la mirada, 'Syaoran-kun'
–No me llames así– Xiao Lang sisea –Nunca vuelvas a llamarme así.
–¡Hey, él puede hablar!– Eriol ignora las palabras lanzadas hacia él, a Xiao Lang le gusta pensar que Eriol ya está acostumbrado a esto –Ya que estamos, vamos a almorzar. Le has ganado la competencia de miradas a tu computadora últimamente
–No tengo ganas de…
–Comer en este momento, Eriol– Eriol termina la oración de Xiao Lang por él –Siempre dices eso, Xiao Lang. ¿Pero adivina qué? Hoy vas a comer, porque honestamente –Eriol lo estudia de pies a cabeza, y Xiao Lang se siente nervioso ante la mirada de su amigo, antes de parpadear –Estás cada vez más feo.
–¡No lo estoy!– Xiao Lang contesta con brusquedad.
–Si, lo estás. Y realmente lo estarás si sigues sumergido en tu 'piscina de culpa'
Hace comillas con los dedos.
–¿Y que no es esto lo que siempre quisiste? ¿No más Idiota Kinomoto 'arruinando tu día'? ¡Mira el lado positivo! ¡Deseo concedido!– Eriol continúa, y Xiao Lang sabe mejor que nadie que Eriol no tiene malas intenciones y Eriol solo trata de animarlo.
–Xiao Lang, suficiente de torturarte a ti mismo.
[...]
Pero es más fácil decirlo que hacerlo, porque incluso después de que Eriol tiene éxito haciendo que coma su almuerzo, Xiao Lang sigue sintiendo nauseas cada vez que va a casa y espera que suene el teléfono, o cada vez que despierta y se da cuenta de que ya no hay más idiota y torpe Kinomoto esperándolo.
Que ya no hay más idiota en forma de Sakura, que lo llame por un nombre que nunca pensó que querría volver a escuchar otra vez, ya no hay nadie que lo llame 'Syaoran-kun' de una forma tan molesta como lo hace Sakura, de una forma tan molestamente cómoda como lo hace Sakura.
Que ya no hay mas estúpida que lo espere junto al estúpido árbol, una tonta que le dedique las más estúpidas y brillantes sonrisas, o no mas estúpida boba esperándolo ociosamente junto a su oficina después de las horas de trabajo.
Que ya no hay más Idiota Kinomoto.
Idiota Kinomoto quien arruina su día, cada maldito día, y sin saberlo, mientras esos días pasa, Idiota Kinomoto también completa los días de Xiao Lang.
Con el mismo estúpido e infantil comportamiento, y vergonzosas y excesivamente humillantes palabras que hacen que Xiao Lang alcance tonos de rojo inimaginables, o hacen sentir a Xiao Lang como si su corazón estuviera a punto de saltar o despegar.
Y Xiao Lang admite sin vergüenza que extraña a Idiota Kinomoto.
Idiota Kinomoto quien nunca falló en hacer enojar a Xiao Lang, o volverlo loco, o locamente feliz.
Y Xiao Lang admite sin vergüenza que extraña a Sakura.
Porque si no lo hiciera.
Entonces no lloraría todas las noches por su ausencia.
[...]
Y Xiao Lang si trata de recomponerse.
Xiao Lang tiene razón, esto es lo que siempre quiso, ¿no? Que Idiota Kinomoto finalmente lo deje ser.
Así que Xiao Lang se arregla a si mismo. Deja de deprimirse por algo que ni siquiera tendría que afectarle, ni siquiera un poco, así que se enmienda a sí mismo.
Comienza a salir otra vez, convive con otras personas, aleja su mente de la estúpida Sakura, aleja la culpa de él y bueno, de la idiota Sakura, porque bueno, todo esto es realmente culpa de Sakura.
Xiao Lang concluye que si Sakura no hubiera irrumpido en su vida, entonces Xiao Lang estuviera viviendo una vida tranquila ahora.
Pero el daño está hecho, así que Xiao Lang trata de arreglar lo que haya quedado roto a causa del desastre hecho por Sakura.
Empieza a reírse de nuevo, pero Xiao Lang reconoce que a veces finge hacerlo, y comienza a tener 'citas', porque, realmente, ¿por qué no debería?
Así que Xiao Lang tiene citas. Para olvidar, para empezar de nuevo, para probar algo, para probarse a sí mismo que Idiota Kinomoto no controla su vida.
Y Xiao Lang tiene éxito.
Tiene éxito en los primeros días,
Aunque también se da cuenta de que ninguna de esas citas le hicieron sentir la misma sensación de alegría, ni siquiera lo más semejante a lo que sentía cuando salía con Sakura.
Que absolutamente ninguna de esas citas lo hicieron sonreír tan ampliamente o sonreír tan vívidamente como lo hace Sakura.
Y si, Xiao Lang tiene éxito solo en los primeros días.
Pero después de unos días más de tratar y aceptar de mala gana que si, todavía extraña a Idiota Kinomoto, después de todo, se encuentra a si mismo mirando perdidamente hacia el techo.
Preguntándose como le estará yendo a Idiota Kinomoto.
[...]
Si Xiao Lang no extrañara a Sakura, entonces no se encontraría a si mismo llamando desesperadamente el número sin marcar de Sakura, sin marcar, porque Xiao Lang se reprime a sí mismo de inutilmente llamar a una persona que sabe no contestará.
Xiao Lang está más que agradecido de que todavía funciona y de que aún no cortan la línea.
Y Xiao Lang sabe que ya no puede soportar el anhelo andando dentro de él, sofocándolo, llevándose toda la cordura de Xiao Lang porque Xiao Lang se encuentra a sí mismo llorando mientras inútilmente y esperanzadamente suplica que Sakura conteste el teléfono.
Pero Xiao Lang solo recibe el mensaje de voz de Sakura, al menos escucha la voz de Sakura.
El mensaje de voz que ya ha memorizado, a causa de las veces que ha tratado de llamar y llamar. Haciendo que Xiao Lang piense en lo difícil que es aferrarse a una persona que ni siquiera sabes si siente lo mismo que tu, así como Sakura siguió aferrándose a él todo este tiempo.
Y Xiao Lang deja que sollozos escapen de sus labios mientras escucha la voz de Sakura.
–Sakura– Xiao Lang murmura, mientras su voz se rompe mientras habla, y él continúa hablando incluso cuando sabe que no tiene sentido –Sakura, lo siento.
Le empieza a faltar el aire así que se detiene por un momento. Él limpia sus lágrimas antes de continuar –Soy un estúpido, Sakura. Y-yo no te traté lo suficientemente bien, no te traté como deberías ser tratada, como mereces ser tratada. T-tu mereces ser-
Xiao Lang hace una mueca de dolor, solloza un segundo antes de murmurar otra vez –… Tu mereces ser amada, Sakura. Y yo… yo te privé de eso. F-fui tan imbécil, maldición.
–Sakura, Yo… yo solo quiero decir que lo siento. Siento no haberte tratado mejor, por haberte alejado de mi, por no haber tratado lo suficiente, por no haber estado ahí cuando más lo necesitaste, y Sakura, lo siento. Lo siento, lo siento.
–Y sé que mis disculpas no llegarán a ti, porque yo no puedo llegar a ti. Dejé que te escurrieras entre mis manos y yo… yo no sabía que estaba dejando ir algo, alguien, tan importante. S-Sakura, yo-
–Te extraño tanto– Xiao Lang exhala las palabras mientras pasa una mano por su cabello –Cometí un error, un gran error al menospreciarte. Y no supe lo que estaba perdiendo. Tu… tu me hiciste sentir cosas, cosas que no sabía que podía sentir. Tu me hiciste sentir cosas que nadie más pudo, que nadie más puede.
–Y tenía miedo, Sakura. Tenía miedo, así que hice a un lado esos sentimientos, te hice a un lado a ti. Pero ahora me arrepiento, me arrepiento más que nunca. Y Sakura, yo, yo sé que esto no llegará hasta ti, y sé que no me escucharás, no me escucharás diciéndolo.
–Pero Sakura, yo…
–Te amo, te necesito conmigo.
Xiao Lang muerde sus labios mientras trata de evitar que caigan más lágrimas –Llegué a amarte, lentamente comencé a amarte. Quiero que lo sepas… pero ya es tarde, ni siquiera lo sabrás ahora. Y yo solo estoy aquí, sufriendo por el dolor que me causé dejándote ir. Perdidamente, desesperadamente tratando de alcanzarte, de recuperarte, esperando tener otra oportunidad contigo.
–Pero solo estoy aquí.
Xiao Lang suspira una última vez mientras termina la inútil llamada.
–Esperando que aún me ames como antes.
