Autor Original: Elle Werner

ID: 3084031

Notas de la traductora:

¡Aloha~! Ofuf, qué de tiempo desde la última actualización… Verdaderamente lo siento por haber tardado tanto tuve un problema técnico: mi ordenador murió totalmente y hasta que me han comprado otro, ha sido un tanto fiesta y party hard. Los archivos de Word con las traducciones se quedaron en él y hasta que no me dieron la memoria, como qué no he podido hacer nada (no era cuestión de empezar a traducir los capítulos desde cero xDDD).

Pero bueno, ya está todo de vuelta a la normalidad (dentro de lo que cabe) así que…

Aquí tenéis nuevo capítulo, ¡que os disfrute!

Capitulo 9: ¡Tú eras la CHICA!

"¿Ehhh? ¿Pero cómo? ¿Por qué soy el que tiene que actuar de Cenicienta?" se quejó Yuuri.

"Bueno, ya que e señor Gunter fue el que lo sacó por ti. Era inevitable" explicó Murata con calma mientras sus gafas brillaban.

"¡Ah! ¡Y me dijiste que no había reunión ese día! ¡Tramposo!" Yuuri estaba enfadado. Estaba enojado con sus dos llamados "amigos" por mentirle.

"Bueno, nosotros tampoco lo sabíamos. Pensábamos que había sido cancelada ya que escuché que algunas estudiantes estaban hablando de ello. Pero cuando Sara y yo volvíamos de la biblioteca, vimos que la sala del club estaba llena de gente"

"¿Qué estabais haciendo en la biblioteca? ¿No me estás mintiendo?" Yuuri entrecerró los ojos hacia Murata.

Murata se rió nerviosamente y miró a Sara. Este suspiró y enmascaró su rostro.

"Yuu-chan… ¿No me crees?" le dedicó una mirada de cachorrito.

Yuuri estaba como "ugh…por favor, no me pongas esos ojitos"

"No es que no te crea, es Murata"

"Pero estaba con Murata y está diciendo la verdad" Ahora, los ojos de Sara tenían lágrimas. Realmente sabía cómo engañar a nuestro inocente Yuuri.

"Está bien, está bien… os creo. Sara, por favor, deja de llorar…" los ojos de Yuuri se suavizaron y abrazó a Sara. Sara sonrió maliciosamente y le guiñó un ojo a Murata. "¡Ganamos!"

"¡Eres tan malditamente actuando!" Murata vocalizó las palabras y sonrió. Yuuri que estaba de vuelta enfrente de Murata, por lo que no vio lo que pasaba detrás de él. Pobre Yuuri, teniendo unos amigos tan "comprensivos".

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"¡Buenas tardes a todos!" dijo Murata animadamente mientras entraba a la sala del club de teatro. Mientras tanto, Yuuri estaba sonriendo tímidamente mientras Sara se aferraba a su brazo.

Los otros tres estaban ya allí, haciendo que los únicos que faltasen ahí eran Wolfram – ya que había tenido cosas que hacer en el consejo estudiantil- y el señor Gunter. Yuuri sonrió tímidamente a los otros miembros y los saludó.

Mientras tanto, Sara nunca se soltó del brazo de Yuuri. Quería que el falso príncipe entrase y viese que Yuuri era suyo. Las gafas de Murata brillaron mientras sonreía ante la incomodidad de Yuuri, sabiendo exactamente lo que Sara estaba planeando. Sin embargo, el pequeño Yuuri no sabía nada de esto ya que su mejor amigo no le dijo que Wolfram estaba también en el club o que estaba haciendo el papel de Príncipe. Así que, imaginar cuan sorprendido estaría cuando la puerta se abriese y mostrase a un muy fe-…mmm…¿enfadado Wolfram?

"¿W-Wolfram?" tartamudeó Yuuri sus propias palabras; nunca se imaginó que Wolfram también estaría en este club. Pero la razón por la que balbuceó fue porque Wolfram lo miraba como si quisiera reducirlo a cenizas.

Wolfram miró a los brazos que estaban rodeando el brazo de Yuuri. Sus cejas se movieron peligrosamente cuando vio su posición. Su enfado se multiplicó por diez cuando Saralegui - ¡Ese bastardo! – sonriéndole, puso su cabeza en el hombro de Yuuri.

Yuuri se dio cuenta de la atmósfera peligrosa que estaba emitiendo el rubio príncipe, haciendo todo lo posible para retirar esos brazos de los propios. Sin embargo, el agarre de Sara era firme y no se movió ni siquiera un poco.

"S-Sara…suelta mi brazo…" dijo Yuuri, casi inaudiblemente.

Sara solo sonrió inocentemente y miró al pelinegro con esos ojos de cachorrito suyos.

"Hmm…¿por qué?"

"Y-Yo…" balbuceó Yuuri, mirando nerviosamente a Wolfram.

Los ojos de Wolfram estaban todavía fijos en la escena frente a él. Su mirada feroz repentinamente cambió a una dulce sonrisa empalagosa. Sonrió con su principesca sonrisa a Yuuri y se acercó más a él.

"Yuuri…" dijo dulcemente mientras hacía palanca para alejar su preciada posesión de esos molestos brazos.

"Eres mi Cenicienta. Y soy tu príncipe… deberías estar cerca de mí" sonrió victoriosamente después de tener éxito al separar al molesto afeminado rubio de su pronto-será-su-novio.

Yuuri miró a Wolfram con sorpresa. Su mente estaba intentando procesar toda la información que llegaba a su cerebro.

"¿Eh? ¿Príncipe? ¿Wolfram?"

Entonces, algo hizo click dentro de él.

"¿Tú eres el príncipe?" preguntó con incredulidad. Sus ojos negros se abrieron por la realización.

Wolfram solo sonrió, teniendo a Yuuri a su lado y lo rodeó con sus brazos posesivamente alrededor de la cintura.

"Si, mi Cenicienta" dijo con un tono tan tierno que Yuuri se sonrojó, confundido por esa peculiar actitud de Wolfram.

"¿Wolfram?" preguntó, desorientado.

Sara apretó los dientes con molestia.

"¡Tsk! ¡Ese falso príncipe! ¿Cómo te has atrevido a robarme a Yuu-chan? ¡Y justo frente a mí, nada menos!"

Mientras tanto, Murata estaba ya riendo silenciosamente en la esquina de la habitación del club colocando ambas manos en su dolorido estómago mientras disfrutaba de toda pizca de celos que se filtraba en los dos rubios frente a él.

"¡Estoy disfrutando totalmente de esto! ¡Este es el mejor entretenimiento que he visto nunca! ¡Bielefeld vs Saralegui además de un despistado Shibuya!"

Los otros tres ocupantes de la habitación solo abrieron ampliamente los ojos y con la boca abierta por la actuación de celos en frente de ellos.

"¿Qué diablos está ocurriendo aquí? ¿Por qué están peleándose por Shibuya?" pensó uno de los chicos.

Un coqueto Saralegui y un posesivo presidente Wolfram.

Ambos rubios tenían un aura increíblemente posesiva hacia el pelinegro conocido como Shibuya Yuuri – el que iba a hacer el papel de Cenicienta. El mencionado parecía no tener nada especial, brillando por su absoluta sencillez. Sin embargo, cuando el susodicho se acercó a saludarlos personalmente – después de apañárselas para apartarse del firme agarre de Wolfram – y sonrió tontamente – mientras le miraba con sus enormes ojos negros – todos ellos pensaron una sola cosa: "¡Es tan adorable!"

La puerta de abrió pronto para revelar a su profesor de pelo morado. Yuuri le vio y empezó a sudar. El profesor Gunter vio a Yuuri, empezando a brillar sus ojos, y en una loca carrera, estaba al lado de Yuuri en un par de segundos.

"¡Ah~! ¡Yuu-chan~! ¡Te extrañé! ¡Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi~!" chilló, abrazando al pelinegro, como si le fuese la vida.

Yuuri solo sonrió e intentó separarse del entusiasta profesor.

"Profesor Gunter… es bueno verle…"

"¿Dónde has estado? No pude encontrarte por ningún sitio" preguntó Gunter mientras lloraba dramáticamente.

"¿Eh? Jejeje…No he ido a ninguna parte. Quizás simplemente no tuvimos la suficiente suerte de vernos el uno al otro" rio nerviosamente.

"Bueno, ya que siempre me abrazas como si me fuese la vida. Siempre estoy escondiéndome cuando le veo" pensó Yuuri silenciosamente.

Mientras tanto, Saralegui y Wolfram estaba mirándose con irritación.

"Grrr… ¡Cómo se atreve a abrazar a mi Yuuri!" pensaron ambos al mismo tiempo. Murata sonrió con diversión y tosió, interrumpiendo el momento.

Todos los ojos miraron al chico pelinegro con gafas.

"Señor Gunter, ya que todo el mundo está aquí… Creo que podemos empezar con el ensayo. Pues el festival cultural será en dos semanas"

Gunter soltó a Yuuri quién casi se había vuelto azul por todo el abrazo. Yuuri suspiró aliviado cuando esos sorprendentes fuertes brazos le soltaron. Entonces, Gunter se movió al frente de la sala del club y abrió su archivo.

"De acuerdo, todos vamos a empezar la práctica hoy. Por favor, tomad uno de estos guiones"

Todos se dirigieron al frente de la clase y cogieron un guión. Wolfram mirando a Sara y Sara mirando a Wolfram. Mientras tanto, Yuuri estaba sentado entre los dos celosos rubios – sin darse cuenta del concurso de miradas pasando por encima de él.

Gunter chocó las manos para captar la atención de los chicos.

"¡Está bien, muchachos! Escuchad" dijo. Después de estar seguro de que todos estaban prestándole atención, añadió "De acuerdo, ahora vamos a practicar la parte en la que el príncipe baila con la Cenicienta"

"¡Bielefeld!"

"Si, señor"

"¡Yuu-chan~!"

"¿Eh? S-Si, señor"

"Quiero que ambos os preparéis y leáis el guión antes de la práctica. El resto practicará con su propio guión"

Murata se paró al frente y sonrió.

"Bueno, para hacer esta práctica más real, Shibuya debería usar un vestido y Bielefeld el uniforme del príncipe"

"¿Q-Qué? ¡Murata!" exclamó Yuuri – bastante alto – sus ojos abriéndose ampliamente al darse cuenta. "Si me pongo un vestido, Wolfram se dará cuenta de que la chica de ese baile era yo"

Sin embargo, el destino no estaba de lado de Yuuri mientras el señor Gunter estaba de acuerdo también con la opinión.

"¡Ah! ¡Qué gran idea! ¡Ciertamente haría la práctica más realista y ambos podrían absorber a sus personajes mejor! ¡También podré ver a Yuu-chan con un vestido~!" dijo su última frase Gunter con una mirada soñadora.

Yuuri gimió para sus adentros y juraría que pudo ver a Murata sonreír maliciosamente y a Wolfram sonriendo con picardía.

¿Qué estaban pensando esos dos?

"Estoy muerto"

Ese fue el único pensamiento de Yuuri.

"¡No puedo esperar por Yuuri! Esta es mi mejor oportunidad para descubrir si él era la chica del baile" pensó Wolfram, sonriendo secretamente. Ya había terminado de cambiarse a su ropa y estaba esperando en la sala del club. Mientras tanto, Sara miró a Wolfram con celos. "Grr… ¡Cómo se atreve! ¡Yo soy el único que debería ser el príncipe de Yuu-chan!"

La puerta del vestuario se abrió lentamente. Con todos los ojos puestos en la puerta, Murata empezó a sonreír ampliamente. Abrió completamente la puerta y ahí estaba Yuuri, abriendo la puerta, con timidez. Casi como una princesa de verdad. Tenía puesto un vestido azul cielo con volantes blancos en ambas mangas, cuello y parte baja de la vestimenta. También llevaba extensiones de pelo de color negro que hacían su original pelo negro largo y liso.

La mandíbula de todos en la habitación cayó, a excepción del señor Gunter. Ya que tenía una hemorragia nasal masiva y miraba soñadoramente a Yuuri – mientras cantaba alabanzas. Los tres chicos no podían creer lo que veían. Se frotaron los ojos varias veces para intentar alejar de sus mentes la imagen de Yuuri como Cenicienta.

"Es adorable…" corearon los tres. Con la boca abierta a la espera de que una mosca entrase en sus bocas.

Mientras tanto, Sara estaba más que feliz con los ojos con forma de corazón, corriendo hacia Yuuri y abrazándole "¡Yuu-chan~!"

"¡Ouh! S-Sara…"

"¡Eres tan adorable y hermoso~! Ahh~ Como desearía poder ser tu príncipe encantador en vez de él" dijo en un tono vil y entrecerró los ojos, mirando a Wolfram.

Wolfram alzó una ceja ante el tono de voz de Sara y el modo en que abrazaba a su Yuuri. Miró a los dos – especialmente a Sara – y apretó los puños.

"Realmente quiere probar mi paciencia, ¿verdad?"

Antes de que Wolfram pudiese expresar su desacuerdo, Gunter le interrumpió – después de volver de su fantasía de "Yuu-chan y yo" – haciendo a Wolfram apretar los dientes con irritación. Resopló y cruzó los brazos sobre el pecho.

Yuuri miró a Wolfram y sudó frío.

"¿Qué está pensando? Ya me ha visto… ¿Ha olvidado sobre la chica ya?" pensó silenciosamente – aún en el posesivo abrazo de Sara.

"De acuerdo, ambos Bielefeld y Yuu-chan, por favor, vengan al centro de la sala del club. Pondré un vals de este disco y entonces podrán empezar a bailar. Recordad miraros el uno al otro a los ojos. Como si verdaderamente os amaseis" dijo Gunter soñadoramente. Como le gustaría poder bailar con Yuu-chan en lugar de Wolfram.

Wolfram caminó al centro y esperó a que Yuuri se acercase. Sara, con reticencia, dejó ir a Yuuri. Este caminó tímida y cuidadosamente en su vestido – de modo que no se tropezase con el vestido y pareciese un idiota – hacia Wolfram. Este extendió su mano derecha – como un verdadero príncipe – invitando a Yuuri a bailar.

Yuuri tímidamente aceptó su mano y Wolfram le atrapó en sus brazos. Una pálida mano se colocó alrededor de la cintura de Yuuri en un firme agarre mientras que la otra atrapaba la más pequeña. El pelinegro se sonrojó por el contacto cercano y bajó la mirada por la vergüenza. Wolfram le levantó la barbilla y miró a Yuuri a los ojos.

"Mírame mientras estamos bailando"

Los ojos negros de Yuuri se centraron en los verdes de Wolfram. Un sonrojo se deslizó por las mejillas del moreno. Wolfram apretó la cintura de Yuuri, asegurándolo en sus brazos. Gunter pronto comenzó el vals y Wolfram guió a Yuuri por la pista de baile. Yuuri todavía no era muy buena bailando y casi tropezaba con los pies de Wolfram. Sin embargo, Wolfram era capaz de guiar expertamente a Yuuri entre sus brazos.

Yuuri se sonrojó y Wolfram sonrió.

Desde ese día después de la noche del baile, Wolfram siempre pensó que Yuuri era la chica que conoció antes pero no podía estar seguro. Necesitaba pruebas de ello y ahora la prueba estaba aquí.

Cuando estaban bailando, Wolfram estaba seguro de que Yuuri era la chica. Escudriñó todo el cuerpo de Yuuri. La forma en que bailaba, sus manos que se agarraban a las de Wolfram y su altura. La pequeña cintura bajo su mano. Igual que la chica de esa noche. Por otra parte, cuando Yuuri lo miró con sus enormes ojos negros, ojos que se veían igual que los de la chica – o eran los de la chica más bien los que se parecían a los de Yuuri.

Yuuri estuvo sonrojado todo el tiempo, preocupado de que Wolfram descubriese que él era la chica de esa noche pero Wolfram no dijo nada de ello – sin hablar – quería decirlo durante la actuación real. En frente de todos, que Yuuri era su verdadero amor.

Su Cenicienta.