Continua Capitulo X, La Roca Hirviendo.
Avatar La Leyenda de Aang no me pertenece, fic hecho por pura diversión
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Habían pasado ya dos días, desde que regresaron de la ciudad de los guerreros del sol, los entrenamientos con Aang empezaban a dar resultado y ahora era en su totalidad un Avatar ya había logrado controlar todos los elementos, todos estaban satisfechos y pensar que casi hace un año había comenzado su viaje.
El día término como cualquier otro o eso esperaban, Sokka y Aang ya estaban durmiendo junto a Appa, Momo y Roku, y no parecía que fuesen a despertar.
Zuko se encontraba sentado junto a la enorme fuente del templo contemplando el agua que caía, sus pensamientos eran confusos y parecía encontrarse en un transe hasta que, un fuerte ruido hizo resonar el lugar, parecía ser el de algo que había chocado contra el templo, rápidamente se levanto y fue directo hacia donde creía se origino el estruendo, pudo ver un deshecho globo de la nación del fuego, muy parecido al que el había usado para escapar de la capital en la invasión.
-¿Qué fue eso? – Katara llego acompañada por Toph, ambas llegaron justo después de Zuko.
-No lo se, pero, será mejor estar atentos, es un globo de la nación del fuego, no sabemos quien lo manejaba o si sigue aun aquí.
Katara realizo una serie de movimientos con sus brazos y se preparo para lo peor, Toph solamente se puso en posición de combate y comenzó a percibir las vibraciones de pisadas alrededor de ellos.
-Son como tres personas.
-¿Estas segura Toph?
-¿Quien es la maestra tierra aquí?, estoy segura.
Zuko levanto la ceja y continuo atento esperando que aparecieran los intrusos.
-¡Los encontré! – Al grito Toph, hizo un golpe al suelo levantándolo con una serie de rocas que se dirigían a un muro detrás de ellos, las rocas chocaron contra el muro pero en ese momento se desviaron hacia los lados, le devolvieron el ataque a Toph de igual forma lanzándole una enorme roca.
Katara creo una cuchilla de agua que corto la roca por la mitad, volvió a crear unos tentáculos de agua que fueron directo hacia donde se supone se encontraban los intrusos y pudo tomar a alguien de ahí.
-¡Aaaaah!, espera soy yo.
Katara continuo levantándolo y lo golpeo contra una columna y después congelándolo.
El joven levanto su cabeza y para su sorpresa se trataba de alguien conocido.
-¡Haru!
-Hola, Katara, creo que debería cuidarme de ti, si es que quiero seguir con vida.
-Lo siento, pensé que eras alguien más.
-No te preocupes, estoy bien – Katara deshizo el hielo que tenia preso a Haru y este se dejo caer en el suelo.
Haru se puso de pie y se alegro de ver que ahí se encontraban todos.
-¿Qué haces aquí? , ¿Creí que habías huido con Teo y Duque después de que la invasión fallara?
-Así fue, pero como huimos poco antes que ustedes no sabíamos a donde ir así que estuvimos unos días en el bosque hasta que un día vimos a Appa volar y decidimos seguirlo y el resto es historia, solo que no sabemos muy bien como manejar el globo así que chocamos.
-¿Y Teo y Duque?
-Deben estar escondidos.
-Les dije que se escondieran mientras yo inspeccionaba el lugar.
-¡Katara mira quien regreso! – Todos voltearon y vieron a Aang volando con el planeador y encima de el estaba Duque muy espantado.
-Aang, solo no vayas a cho… car.
Era demasiado tarde las palabras de Katara se vieron interrumpidas por un fuerte golpe, Aang choco contra una columna del templo, por suerte no le paso nada a ninguno de los dos.
Todos pusieron cara de desaprobación y de que no había forma de cambiar la actitud de Aang. Todos se encontraban reunidos junto a la fuente del templo, reencontraban dando la bienvenida a Haru, Teo y Duque; Zuko preparaba un té para la pequeña fiesta, solo esperaba que sus días en Ba Sing Se con su tío le hubieran enseñado algo.
-Espero les guste, aprendí muchas cosas con mi tío mientras estuve en el reino tierra.
-Por fin, espero este bueno.
-Lo esta.
-Si, claro, la última vez que hiciste té, casi me intoxico.
-¡Toph!, eso fue por… tu sabes por…
-Ven lo que digo.
El joven príncipe se llevo la mano a la cara no pudiendo hacer nada, recordó que aquella vez pretendió hacer Té mientras se encontraba con ella en su campamento, para su suerte todo salio mal y el té supo fatal.
-Zuko pasó y dio un vaso de té a cada uno, hasta terminar y llegar con Sokka quien le pidió si podían hablar en privado.
Se alejaron de donde se encontraban los demás y todo se le hacia extraño a Zuko, Sokka no era de los que pedían hablar en privado.
-Sokka, ¿Qué pasa?
-Zuko, si alguien importante fuera capturado por la nación del fuego a ¿donde lo llevarían?
-¿Por qué?
-Por nada, curiosidad.
Zuko, medito cerrando los ojos y en un suspiro los volvió a abrir, savia lo que se proponía Sokka y lo mejor era no decirle nada.
-No es necesario que lo sepas.
-Pero…
-Créeme Sokka, ese lugar es la muerte en vida.
-Tan malo es.
-Estas seguro de que quieres ir a rescatar a los demás.
-¿Por que haría eso?
-Bien, se llama… La Roca Hirviente.
¿La Roca Hirviente?
-Es una pequeña isla rodeada de un lago de agua hirviendo, que a su ves esta rodeada
por otra isla en forma de anillo, es imposible escapar de ahí, se encuentra entre este templo y la capital de la nación.
-Ya veo – Sokka se alejo de donde estaban y se dirigía con los demás pero Zuko lo detuvo poniéndole la mano sobre el hombro.
-Sokka, en serio, no vayas, solo causaras mas problemas de los que tenemos, te prometo que los liberaremos… pero a su tiempo.
-¿Por qué lo dices?, yo no planeo nada.
Zuko quito su mano del hombro de Sokka y lo dejo irse, el sabia lo que tramaba Sokka y no lo dejaría hacer esta tontería, el también volvió a donde se encontraban el grupo pero noto la ausencia de Toph.
La maestra tierra se había dispuesto a escuchar aquella conversación y se escondido detrás de un pilar poder oír la platica, estaba enterada de todo.
Toph, llego de nuevo y se sentó junto a Zuko y solo le susurro al oído unas pocas palabras.
-Roca Hirviente – Toph solo mostró una sonrisa en el rostro y se marcho.
Zuko lo se dio cuenta de inmediato, pero Toph se ya se había levantado y regresado a su lugar, sabia que ella tramaba algo y que había escuchado todo lo que hablo con Sokka.
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El amanecer llegaría en cuestión de minutos y debía darse prisa, había preparado todo para el viaje y procuraba no despertar a nadie, para su mala suerte casi despierta a Momo y Roku que dormían en el suelo del templo.
Llego hasta Appa y se disponía a montarlo, al llegar a la montura alguien lo sorprendió.
-Así que no tramabas nada.
-¡Aaah! – Sokka cayo al suelo y comenzó a recoger sus cosas que tenia en el suelo – Bien me atrapaste, pero yo se por que lo hago, espero estés contento.
-Yo nunca estoy contento.
-Como sea, debo hacerlo, para redimirme y demostrar que aun puedo hacer algo por ellos, yo soy la causa de que la invasión allá fallado.
-Redención, se sobre eso, iré contigo.
-¿Qué?
-Si, no pienso dejarte todo a ti, además dos cabeza son mejor que una, ¿no?, será más rápido y sencillo y vamos los dos.
-No estoy seguro.
-Créeme, además he estado allí antes conozco todo el lugar.
Sokka subió a Appa pero Zuko lo detuvo – Iremos en mi globo de guerra.
-Pero, Appa es mas rápido…
-No se si te vienes enterando pero Appa no es precisamente invisible y dudo que pase desapercibido, te dije que hay una isla que rodea a la prisión en ella hay un puerto será sencillo llegar hasta ahí con el globo y esconderlo.
Zuko y Sokka se disponían a despegar pero alguien los detuvo.
-La Roca hirviente, ¿No?
Un shock paso tanto en Zuko como en Sokka, Toph se había dado cuenta de todo.
-No, solo vamos de… dile Sokka a donde es que íbamos.
-Oh, eh, así vamos a pescar y cazar, sabias que comer arroz todos los días es algo molesto.
-Eso mismo vamos a pescar y tenemos prisa así que adiós Toph.
Chicos, se muy bien lo que traman y adonde van así que… - Toph se acerco a ellos y los sujeto a ambos por el cuello con sus brazos ahogándolos -¡Si piensan que pueden irse así como así están muy equivocados!
-Espera, Toph – Zuko trataba de tranquilizarla.
-Detente – Sokka se estaba ahogando y ya no podía respirar.
-De acuerdo – Toph soltó a ambos y estos cayeron al suelo asfixiados.
-¡Se puede saber por que lo hiciste!
-Cálmate Sokka, no es para tanto.
-O voy o les digo a los demás.
-No lo harías, verdad.
-O si que lo hare – Toph tomo aire y estaba dispuesta a gritar, pero Zuko la detuvo poniéndole la mano en la boca.
-Espera, esta bien puedes venir.
Toph mordió la mano de Zuko y este la soltó.
-Ahu, Toph te mas cuidado, ¿estas loca o que?
-No fue nada, solo espero que la próxima ves no sea necesario el chantaje.
Ya estaban por salir cuando Roku llego volando hacia Zuko y le lamió la cara.
-Espera Roku, no puedes venir, espera aquí, pronto regresaremos, si – Zuko lo tenia sujetado por la cintura y este solo lo volvió a lamer.
Ya suficiente, Roku, aquí te quedas y punto – El dragoncito se cohibió y se quedo tirado en el suelo esperando a que ellos despegaran, pero no se iba a dar por vencido tan fácilmente, cuando estaban despegando el aprovecho la distracción de todos y voló hacia donde estaban y se escondió en la mochila de Zuko para que nadie lo viera.
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En ese momento una reunión en la cámara de guerra del señor del fuego estaba llevándose acabo.
-El Avatar ya es una amenaza para los planes a futuro, si consigue atacar antes de que el cometa llegue, no podremos hacer nada.
-Tranquilo General, no es para tanto, el Avatar es solo la pieza final del mundo, la ultima esperanza de las naciones para detener esta guerra, dudo mucho que pueda hacer algo antes de que el cometa llegue.
-Pero…, Almirante, es bien sabido el poder del Avatar y la amenaza que supone.
-Tranquilo, no por nada existimos los "Dragones".
-Ella tiene razón, ¿no es por eso que estamos aquí?, para detener a todo aquel que interfiera con los planes de la nación del fuego.
-Princesa Azula…, bienvenida, pero, en estos últimos días, no hemos recibido informes de Mardock, desconocemos su ubicación y lo ultimo que supimos es que estaba en busca del Avatar para eliminarlo, es posible que ya allá sido eliminado por el mismo Avatar.
-Tonterías.
-Perdón Almirante.
-Es bien sabido que Mardock es imparable y dudo mucho que un niño le pueda hacer frente, aun siendo el Avatar.
-No se preocupe General, El Avatar es solo otro enemigo que debe ser muerto.
-Esta segura Princesa.
-Lo estoy, no dudo que Mardock este en estos momentos intentando acabar con el Avatar.
De pronto las puertas del salón se abrieron de golpe y una figura entre sombras se hizo presente, era una persona alta y fornida.
-Mardock.
-Aun estoy vivo.
-No se lo dije, general.
-El Avatar estará muerto ténganlo por hecho, pero ahora hay alguien mas que debe ser eliminado.
-Interesante, parece que somos todos los necesarios para llevar a cabo la reunión. – Todos voltearon a ver hacia donde se encontraba el señor del fuego.
-Pero, Señor Del Fuego, aun falta una persona.
-Déjalo, dudo mucho que Zoxang se presente a la reunión.
-Supongo que tienes razón Azula, hay ciertas cosas que impiden que el llegue a esta reunión, pero lo mas sorprendente es que tu, Mardock, asististe.
-Si vine, fue por razones propias, nada más.
-Siempre tan terco, ¿verdad?
-Modela tu vocabulario Azula, a un sabiendo que pertenecemos al mismo grupo, no me detendría si me llegases a enfadar.
-Tranquilícense los dos, todos nosotros tenemos cargos especiales en esta nación, así que sugiero que mostremos respeto.
-No te ufanes de tu cargo "Almirante Iznara"
-Digas lo que digas, no conseguirás molestarme, Mardock.
-¡Paren de una vez!, si los mandamos a llamar no fue por otra razón que el… Avatar, Mardock contrólate, y tu también Iznara, ser la única mujer Almirante y miembro de los "Dragones" no te da derecho a nada.
Tiempo después la sesión se dio por terminado, los planes mencionados, se mantuvieron en secreto.
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Ya en camino a la prisión se hizo un silencio entre todos.
-¿Y?, ¿Qué hacemos?
-¿Por qué me lo preguntas Zuko, yo que se?
-Tú también no sabes nada así que ni hables Sokka.
-Ah, Qué importa, de nada sirve discutir contigo
-Ahora nos explicas como es esa famosa prisión, principito.
-Bueno, la prisión como tal esta rodeada por una pared natural de roca y adentro de ella se encuentra la verdadera prisión, entre el muro y la prisión se allá un lago de agua hirviente, para terminar todo esto esta rodeado por una isla mas grande en forma de anillo que sirve como base y puerto de suministro, tendremos que aterrizar ahí después infiltrarnos en la prisión y buscar a los prisioneros de guerra.
Ya había pasado unas cuantas horas y la noche se hizo presente, la serenidad tranquilizaba todo, pero después vendría la verdadera prueba.
-Esta tan tranquilo.
-Si.
-Esto me extraña, Zuko.
-¿Qué pasa Toph?
-¿No extrañas tu nación, es decir, no extrañas a nadie o no dejaste a nadie por venir con nosotros?
-Algo así, tenia una novia.
-¿Novia?
-Si, se llama Mai.
-No pude ser la chica de los cuchillos que acompaña a tu hermana.
-Esa misma.
-¿Quién?
-A cierto, en ese entonces tu no podías ver.
-Lo se Sokka, no es necesario que lo repitas.
-Y no te dolió haberla dejado.
-Un poco, pero por alguna razón ya me había olvidado de ella, no se por que.
-Tal vez por que nos conociste.
-Si, tal vez.
Toph, no pudo evitar sentirse celosa por saber que Zuko había tenido una novia, pero por que lo sentía eso era lo extraño.
-¡Miren! – Zuko señalo lo que parecía ser una isla y eso era las nubes no dejaban ver con claridad pero una vez despejadas pudieron notar a lo que Zuko se refería en cuanto a que era una prisión de la que nadie podía escapar.
Se prepararon para el aterrizaje todos tomaron sus cosas, pero Zuko noto que las suyas estaban muy pesadas al abrir la bolsa Roku salio de ella y asusto a todos tirandolos al suelo.
-¡Roku! – El pequeño dragón volaba enfrente de los tres y se acerco a Zuko y se sentó sobre su hombro.
-Ya que.
-Mira, por lo menos alguien te quiere.
Zuko levanto la ceja ante el mentarlo de Toph y Roku simplemente lo lengüeteo.
El aterrizaje no fue de lo mas placentero, llegaron a una costa deshabitada en el lado norte de la isla en forma de anillo, el globo había quedado inservible y ya no serviría para regresar.
-Bien aquí estamos, será mejor disfrazarnos y entrar en la prisión.
Todos miraron con atención el enorme muro de roca frente a ellos que los separaba de la prisión y el ancho canal entre el muro y la isla en donde se encontraban.
Espero le haya gustado.
Siento que esta historia va para largo, pero aun no he perdido la inspiracín en esta historia y sera en esta saga de la Roca Hirviendo con al que se desencadenaran todas las cosas a futuro.
Dejen sus comentarios, tanto buenos, como malos.
Agradezco a todos lo que leen esta historia.
Hasta mi proximo capitulo.
