Yo estaba sentada en una banca viendo a Screwball divertirse para cuando me volví a encontrar con Luna.
- (Luna) ¡Hermana! Finalmente te encuentro. Tenemos que detener a Discord, todo esto se está saliendo de control.
- (Celestia) Sí, claro.
- (Luna) Vámonos ahora, no hay tiempo que perder.
- (Celestia) Seguro.
- (Luna) ¡Celestia! Ni siquiera me estas mirándome. – Intentó que desviara la mirada de Screwball a lo que yo respondí empujándola y gritándole que se alejara. Screwball nos escuchó y paró de jugar para unírsenos.
- (Screwball) ¿Está todo bien mamá?
- (Celestia) Sí hija, vuelve a jugar.
- (Luna) ¡No! No está bien. Hermana, debemos irnos.
- (Celestia) No iré a ningún lado.
- (Screwball) No te llevaras a mi madre.
Screwball se acercó a mí para llevarme con ella, pero Luna me sujetó fuerte con sus cascos y nos teletransportó lejos de ahí.
- (Celestia) ¡Screwball! ¡Llévame de vuelta con ella!
- (Luna) ¡No! Hermana, tienes que volver en ti. Recuerda a qué vinimos, recuerda a todos los ponis que vimos sufriendo en este lugar.
Luna intentó usar el hechizo de conexión conmigo, despertando muchos recuerdos. Más recuerdos de los que creo tenía planeado. Recordé los ponis, sí, pero también recordé cosas que quería olvidar, como nuestra participación en la guerra entre los pegasos y los grifos, el ataque de los dragones en Manehattan y muchas otras cosas que realmente hubiera preferido olvidar.
Siendo o no a propósito todos esos malos recuerdos, el plan de Luna funcionó y recobré el sentido. Ahora estaba muy avergonzada frente a Luna.
- (Celestia) ¡Luna! Santo cielo Luna ¿Qué es lo que hecho? Te abandoné. Lo siento mucho, hermana.
- (Luna) Está bien hermana.
- (Celestia) No, no está bien. Te vi en necesidad de mí y decidí ir con Screwball cuando debí ir contigo, te abandoné. Lo lamento mucho.
- (Luna) … Está bien hermana. El poder de Discord es mayor del que creíamos, debemos buscar un lugar del que aún no tenga control y pensar en un plan para detenerlo.
- (Celestia) Cierto. – Intenté fuertemente recuperar el ánimo, así que traté de pensar en algún lugar, cuando se me ocurrió dije enérgicamente. – ¿Qué tal la capital del reino Brony? Estoy segura que está lo suficiente lejos y su biblioteca debe tener información que podamos usar contra Discord.
- (Luna) Debemos ir entonces. Esta podría ser nuestra única oportunidad. Ni siquiera sabemos el límite de los poderes de Discord, podría estar escuchándonos ahora mismo.
- (Celestia) ¡Es verdad! Será mejor que nos vayamos en silencio.
Y entonces partimos. Volamos durante horas sin decir una palabra. Horas que, gracias al inconstante y repentino cambio de día y noche, se sintieron como días, varios días. Llegamos a una parte donde las losas de colores parecían terminar y el ambiente se sentía muy diferente, mucho más relajado.
- (Celestia) Eem… Luna, he estado pensando, y realmente me pregunto cómo es que en todo el tiempo que estuvimos en Equestria, Discord jamás te hizo caer en alguna trampa como hizo conmigo.
- (Luna) … Sí lo hizo.
- (Celestia) ¿De verdad? ¿Qué hizo?
- (Luna) Eso no importa ahora. Debemos apresurarnos.
- (Celestia) ¿Y cómo fue que te saliste de su hechizo?
- (Luna) ¡Dije que no importa! Salí, te rescaté y ahora tenemos que llegar pronto a la capital del reino Brony antes de que sea demasiado tarde.
- (Celestia) Lo siento. – No entendía por qué Luna se había enojado conmigo, pero me hizo sentir realmente mal y culpable. – Es solo que… me importas Luna. Y realmente quiero compensarte por lo que te hice.
- (Luna) Tú no me hiciste nada.
- (Celestia) Sí, te abandoné. Cuando Screwball me tentó con sus poderes, te vi detrás de mí, buscándome, en necesidad de mí, y aun así, decidí ir con Screwball, dejándote atrás, y me siento mal por eso.
- (Luna) Eso ya quedo en el pasado. Te perdoné y aun que te cuente qué pasó, no hay nada que puedas hacer para cambiarlo.
- (Celestia) Luna…
El resto del viaje siguió en silencio. Cada vez que veía a Luna estaba seria, concentrada en volar hasta que llegáramos. Quería preguntarle tantas cosas, pero sabía que se enojaría y me gritaría por el puro hecho de abrir la boca, así que permanecí callada hasta que llegamos. Lo que encontramos nos sorprendió de sobremanera.
- (Celestia) ¿Qué fue lo que pasó aquí?
El castillo estaba en ruinas, destruido y abandonado. Rastros de incendio por todo el complejo. En donde estaba la biblioteca solo quedaba polvo y ladrillos dispersos por todo el piso. Ni un solo libro ni pergamino parecía haber sobrevivido a la catástrofe.
En una mezcla de sorpresa y decepción, Luna y yo decidimos vagar por los restos de la ciudad con la esperanza aún en alto.
Fue cuando sentimos movimiento cuando la alegría y la excitación invadieron nuestros cuerpos. Corrimos hacia una pequeña casa parcialmente destruida donde un viejo poni terrestre se encontraba intentando encender fuego. Rápidamente le interrumpimos para aclarar algunas de nuestras dudas.
- (Celestia) Disculpad señor. – Él lentamente levanto la cabeza para mirarme, la prisa era algo que ya no existía en este poni. – Lamento interrumpiros, pero mi hermana y yo nos preguntábamos que pasó en este lugar. Este solía ser un poderoso y próspero reino.
El anciano se levantó y camino lentamente hacia un pequeño asiento de madera que tenía en un rincón mientras hablaba.
- (Anciano) Sí, es verdad, este solía ser un gran reino. Pero las decisiones de nuestro último rey lo debilitaron bastante.
Hace unos pocos años, cuando llegó el tiempo para que su hija lo reemplazara, el rey organizó una fiesta con la esperanza de que ella encontrara un pretendiente y fortalecer las relaciones con los reinos vecinos. Príncipes de todas partes vinieron esperando desposar a la joven princesa antes de que su coronación la volviera inalcanzable. Pero un príncipe en particular vino con la determinación en sus ojos, y en su bolsillo. – Su pasión al narrar la historia me hacía sentir que había estado esperando el momento para poder contársela a algún poni. – El joven príncipe decidió el camino fácil y usó una poción de amor para asegurarse el corazón de la princesa. Ella cayó en la trampa y rápidamente se organizó la boda. Sin embargo, la nueva pareja no se separaba ni por un minuto del día, ni siquiera dormían. La vida dañina de estos ponis terminó por causar la muerte del príncipe.
Destrozada, la viuda princesa ordenó que su difunto esposo fuera preservado en una vitrina con sus ojos abiertos, simplemente no podía pasar una hora sin que ver los ojos de su amado. Hasta que el agotamiento la venció y se durmió. Para cuando despertó el efecto de esa "poción" se había desvanecido y el reino era gobernado por el vandalismo y el caos.
La vergüenza invadió a la ya coronada reina, apoderándose de su juicio y esta claudicó. Ella se fue dejando al reino a la merced de lo que sea que se le acercara. En este caso un dragón poderoso y extraño atacó el ya frágil reino. Sin pasión ni misericordia destrozó el reino dejándolo en las ruinas que ahora podéis ver.
Los ojos del anciano se perdían en el infinito. Luna y yo no sabíamos qué decir, hasta que Luna tomó la palabra.
- (Luna) ¿Por qué os quedasteis aquí y no os marchasteis?
- (Anciano) No muchos sobrevivieron a la masacre del dragón, pero los que lo hicieron se fueron en busca de un lugar donde vivir. Yo ya estoy viejo, podría morir mañana ¿Qué sentido tiene el buscar un lugar al que no alcanzaré a llamar hogar? ¿Cómo podría llamar hogar a otro lugar cuando este es mi hogar? Allí donde estás parada, recuerdo claramente que fue donde casé a mi hija. En el frente de esta casa fue donde me informaron que me convertiría en guardia real, en la cocina semi-destruida de esta casa era donde mi esposa cocinaba los platos más deliciosos que pude alguna vez probar y fue en ese castillo donde casi muero salvando la vida de la reina de un criminal. Este es mi hogar, no lo puedo dejar, no importa cuánto quiera.
Además, sabía que algún día las princesas Celestia y Luna se aparecerían y podría contarles esta historia.
- (Celestia) ¿Cómo sabes quiénes somos? – Estaba sorprendida, mire por un segundo a Luna para ver si estaba sorprendida también, pero ella no se inmutó ante tal revelación, era como si yo me hubiera perdido de algo que todo el mundo sabía.
- (Anciano) Vosotras sois bastante particulares, no es fácil confundiros con cualquier otra poni. Fuera de la desaparecida reina y la realeza del Imperio de Cristal, vosotras sois las únicas alicornios de las que se sabe. No estáis hechas de cristal, así que supongo que no vienen del Imperio; conozco perfectamente cómo lucía mi reina y vosotras no os parecéis a ella; por lo tanto, creo que vosotras sois las hermanas de nuestro primer rey. Las que él prometió que vendrían si el reino se encontraba en problemas. – El tono en su voz cambió de uno calmado a uno que revelaba rencor o ira, o los dos. Me hizo sentir tan culpable que no pude hacer nada más que disculparme, pero respondió con un tono más tranquilo pero con un resentimiento a flor de piel. – No tienes que disculparte, princesa. Sé que no había nada que pudieran hacer; y aunque así fuera, el reino ha caído ya y no hay nada que se pueda hacer, solo asegúrense de que ese extraño dragón pagué por lo que hizo y no destruya más reinos.
- (Celestia) ¿Cómo era ese extraño dragón?
- (Anciano) Delgado, muy largo con una extraña mezcla de varios animales y la cabeza de poni. Claramente tenía poderes mágicos, ya que cambiaba de tamaño a voluntad y atravesaba las construcciones como si no estuvieran. – Esa descripción fue más que suficiente para mí como para deducir que el dragón del que el anciano hablaba debía ser Discord. Pero cualquier duda que tuviera sabía perfectamente que él no tenía las respuestas, y tenía varias.
- (Celestia) Vengaremos la caída del reino Brony y os dedicaremos nuestra victoria.
- (Anciano) Olvidaros de mí, yo ya no importo. Lo que importa es que vosotras cumpláis con vuestro deber así como yo cumplí con el mío. Ahora marchaos, no desperdicien ningún segundo que cada uno es valioso. Partid ya.
Mientras nos echaba de su casa, una chispa pareció encenderse en sus ojos, era como si algo que llevaba tiempo muerto dentro de él hubiera vuelto a la vida. Algo en sus ojos cian que jamás podré olvidar.
Pero ahora Luna y yo no teníamos a dónde ir. El reino Brony era nuestra única esperanza y los otros reinos se encontraban a días de ahí.
- (Luna) ¿Qué haremos ahora, hermana? La magia de Discord es muy poderosa, nosotras solas no podremos con él.
- (Celestia) No lo sé. Sin una fuente extra de magia no tenemos oportunidad contra él y no creo que nos deje usar la magia de la luna y al sol.
- (Luna) Se me ocurre una fuente extra de magia, pero es peligrosa.
- (Celestia) ¿De qué fuente hablas?
- (Luna) El amuleto del alicornio.
- (Celestia) ¡Imposible! Star Swirl nos advirtió que su poder era demasiado, si lo usamos terminaremos siendo controladas por él.
- (Luna) Es nuestra única opción, de seguro podremos arreglárnoslas si lo intentamos, pero si no hacemos nada, Equestria está condenada.
Luna tenía razón, pero no podíamos usar el amuleto del alicornio, aún podía recordar la sensación que me provocó cuando lo tuve en frente, sabía que si lo portaba perdería el control de mí misma.
- (Celestia) Tal vez haya otra opción. Puede que Star Swirl escribiera algo en alguno de sus libros prohibidos.
- (Luna) Llámalos por su verdadero nombre, diarios. Al poni le gustaba registrar hasta el más mínimo detalle de su vida, de seguro la mayoría hablan de como las yeguas lo rechazaban en su juventud.
- (Celestia) No seas ridícula. Incluso si es así, Star Swirl viajó a lugares a los que nunca hemos estado. En esos lugares debe haber magia que jamás hemos visto, debemos pedir ayuda.
- (Luna) Creo que lo mejor es que nosotras nos encarguemos de esto.
- (Celestia) No tenemos que decidirlo ahora. Sea cual sea la decisión que tomemos deberemos ir a la cueva de Star Swirl de todas formas.
- (Luna) Tienes razón, decidiremos allá entonces.
Y así hicimos nuestro camino por el bosque, por la vieja cabaña de Star Swirl hasta la cueva donde se encontraban todos sus libros y el amuleto del alicornio.
O al menos eso era lo que creíamos antes de llegar, porque cuando nos vimos frente la cueva notamos que la entrada había sido violada. Un agujero por el que un joven poni podía entrar perfectamente y por el mismo agujero pudimos ver un ratón saliendo de la cueva.
Nos apresuramos en despejar la entrada rogando que lo que acabamos de ver fuera solo una ilusión. Pero la realidad era que la cueva había sido saqueada. Todo lo que parecía valioso a los ojos de los ladrones desapareció, dejando solo las montañas de libros que los roedores parcialmente devoraron. Y por supuesto, el amuleto del alicornio no se encontraba por ningún lado.
- (Luna) ¿Ahora qué haremos, hermana? Sin el amuleto no tenemos oportunidad.
- (Celestia) Debemos cubrir todas nuestras bases… – Me tomé un momento para escoger mis palabras. Luna se veía tan convencida de que el amuleto del alicornio era nuestra única opción que debía asegurarme que la persuadiría de cambiar de opinión al primer intento. – El amuleto del alicornio era la mayor fuente de magia que teníamos al alcance, pero no es la única fuente de magia existente. Nosotras mismas nos hemos encontrado con distintas fuentes en el pasado. Lo que debemos hacer es conseguir toda la magia que podamos, eso significa también pedir ayuda. Esto va más allá de nosotras, debemos solicitar la ayuda de los ponis que aún no están bajo el poder de Discord. De esta forma tendremos apoyo si fallamos.
- (Luna) ¡Eso podría tomarnos años! Para cuando tengamos la fuerza y el ejército listo, no habrá nada que salvar. – Debo admitir que, por un momento, el negativismo de Luna hizo que perdiera la paciencia.
- (Celestia) ¡¿Y qué otra cosa sugieres?! No importa como lo veas, aquí solo hay libros y leer no detendrá a Discord. Nuestra magia no es suficiente, el amuleto fue robado y el sol y la luna están bajo el poder de Discord. No podemos seguir haciendo las cosas por nuestra cuenta, a veces hay que saber cuándo la situación nos supera. Esta situación nos supera. Si son varios años el tiempo necesario para acabar con esto de una vez por todas, entonces serán años los que no me detendré hasta que Discord caiga.
Luna no me respondió, en lugar de eso me dio un largo silencio hasta que finalmente añadió.
- (Luna) ¿Qué es lo que vamos a hacer, entonces?
- (Celestia) Vamos a buscar en estos libros cualquier información que parezca útil. Principalmente artículos mágicos, luego viajaremos por el mundo en busca de ayuda.
Y así hicimos. Buscando entre las piezas sobrevivientes de los libros de Star Swirl el Barbado cualquier pedazo de información sobre algún objeto mágico; incluso información sobre algún lugar donde nuestra magia se incrementara era útil. Afortunadamente, de las pilas de libros, los del centro se encontraban intactos, entre ellos había algunos de los diarios de Star Swirl el Barbado.
- (Luna) Hermana escucha esto, creo que tenemos algo aquí en uno de los diarios de Star Swirl.
- (Celestia) ¿Qué es?
- (Luna) Escucha, dice: "Creo que ya perdí la cuenta de cuántas veces me he encontrado con una de estas extrañas gemas. De ellas emana una magia sorprendente, pero ha sido distinta en cada experiencia. De cualquier modo, el cómo estas gemas mágicas se encuentran y la estructura física separada de su coloración que poseen son prácticamente idénticas. Aun que se me ha hecho imposible hacerme con ellas, estoy seguro de que el poni que sea capaz de tener al menos una de estas extrañas gemas será portador de un inmenso poder. No quiero ni imaginarme cómo sería si todas caen bajo el control del mismo poni.
Planeo hacer una recapitulación de mis aventuras en las que estas gemas están involucradas apenas descubra cómo salir de esta condenada isla." Star Swirl.
