Este décimo oneshot está escrito, en inglés, por randomfan17. Espero que os guste! Advertencia: contenido muy explícito y quizás algo de ooc.

Décimo oneshot: Los rollos de una noche no acaban bien

Ulquiorra entró en la habitación de Orihime con sigilo, buscándola en la oscuridad. Su pelo la delataba, esparciéndose a su alrededor como si fuera fuego, mientras dormía pacíficamente. Él se acercó a la cama, dejando que sus ojos la examinaran con cuidado. Sus labios estaban entreabiertos, incitándolo a que la besara. Su pequeño camisón blanco se subió sobre sus muslos, mientras se giraba en sueños, frotando una pierna contra la otra inconscientemente. Desde donde estaba, pudo adivinar que la joven llevaba ropa interior blanca; entonces, resopló ligeramente, mientras se imaginaba quitándosela. Ella volvió a moverse; abrió los ojos poco a poco y murmuró su nombre, mientras él se sentaba.

- ¿Qué hora es?- musitó, incorporándose.

- Vuelve a dormirte, mujer. Aún es de noche- contestó él, mientras una de las tiras del camisón se deslizaba por su hombro, revelando parte de su canalillo.

- Entonces, ¿qué haces aquí?- murmuró ella, medio dormida.

- Nada- contestó él, girándose para marcharse, hasta que ella le cogió de la mano y le obligó a sentarse a su lado, en la cama. Entonces, se abrazó de su cuello, logrando que se estremeciera.

- Has estado evitándome- murmuró contra su cuello, haciéndolo temblar mientras lo besaba. Entonces, le mordió el lóbulo de la oreja, momentos antes de mordérselo- Desde que te besé, la semana pasada. Tú también me besaste y prácticamente me arrancaste la ropa, antes de salir corriendo. ¿Qué te asustó tanto de una débil chica humana, que te hizo huir?

- No debería estar aquí- dijo, pero cuando se dispuso a levantarse, Orihime lo empujó contra la cama y obligó a mantenerse allí.

- No vas marcharte, hasta que me expliques por qué huiste- dijo ella, bajándole la cremallera de su chaqueta, abriéndola para tocarle el pecho y los abdominales, deslizando su dedo hasta el borde de los pantalones.

- No debería quererte- repuso él, cogiéndola de la muñeca para apartarla, pero acercándola más a él en su lugar. Él se sentó y le pasó una mano por el pelo, mientras la otra le levantaba el camisón, para poder sentir la piel de su cintura. Sus besos se volvieron más hambrientos y duros, mientras buscaba la piel con sus dedos. Se detuvo cuando se dio cuenta de que su mano había llegado hasta el interior de sus muslos e intentó apartarse cuando ella le cogió de las muñecas y apretó sus manos contra esa zona.

- ¿Tienes miedo de tocarme?- le preguntó, contra sus labios.

- No quiero hacerte daño- argumentó, tratando de evitar que su sangre se acelerara más de lo que ya estaba haciendo. Ella estaba sentada encima de él, seduciéndolo.

- No voy a romperme- dijo ella, besando su cuello, garganta y clavícula. Él se tumbó contra la cama, apoyando sus manos contra sus muslos y apretándola más contra él. La respiración de la chica se aceleraba cuanto más la presionaba contra él, pero se cansó pronto. Entonces, ella le cogió de la mano y la deslizó por ambos cuerpos, presionándola contra su ropa interior. Él aceptó la invitación y deslizó sus dedos por debajo de sus bragas, sintiendo que estaba totalmente mojada. Él apretó más y ella gimió contra sus labios- Quítamelas- murmuró contra sus labios.

Él sólo dudó un segundo, antes de hacerle caso, deslizarlas y sostenerlas delante de ella, mientras le sujetaba las manos. Le soltó una de ellas para poder subirle el camisón y quitárselo por la cabeza, gruñendo al contemplar su precioso cuerpo. Le mordió el cuello lo suficientemente fuerte como para dejar una marca, aunque la suavizó lamiéndola, justo después. La pierna de la chica chocaba con la de él, tratando de que se le acercara y el contacto entre ambos se incrementara.

- Por favor, quítate la ropa- le dijo ella, observando su chaqueta entreabierta y sus pantalones que suplicaban que se los bajase.

- ¿De verdad quieres esto, mujer?- le preguntó él, soltando la otra mano y permitiendo que ella le tocara el pecho.

- Sí- contestó ella, deslizándole la chaqueta por su hombro y atrapándole la espalda, sintiéndola bajo sus dedos- Y tú también.

- Sí- repuso él, capturando sus labios en un fiero beso, mientras ella lo empujaba contra la cama. Una de sus manos se deslizó por su cintura y aflojó el cierre de sus pantalones, antes de bajárselos, sorprendiéndole a él que ella llevara el control. Él los apartó y separó aún más las piernas de la chica, antes de presionar su cuerpo contra el suyo. Ella apretó le revolvió el pelo, lo besó y sintió su erección contra su entrepierna, al tiempo que él le devoraba el cuello.

- ¿Eres virgen?- le preguntó.

- No- respondió ella tranquilamente, sorprendiéndolo a pesar de haber hecho él la pregunta.

- ¿Quién te tomó?- repuso él.

- Aizen- respondió ella, apartando la vista, mientras él entrecerraba los ojos.

- ¿Cuándo?- preguntó.

- La noche que me enseñó el Hogyoku, me pidió que le mostrara una fidelidad total… Me lo pidió durante toda la noche- ella cerró los ojos y recordó su cuerpo tonificado moviéndose encima del suyo, forzándola a sentir placer, antes de correrse. Ella abrió los ojos y miró a Ulquiorra, que la miraba enfurecido.

- ¿Te forzó?- preguntó.

- Igual que ahora te estoy forzando yo a ti- contestó ella, cogiendo las manos que estaban cerca de su cabeza y bajándolas, junto con las suyas propias, hacia su erección. Ambos gimieron del placer que sintieron- No busco venganza o apoyo, sólo quiero follarte.

Él volvió a sorprenderse por sus sucias palabras, pero, cuando la chica empezó a moverse contra él y soltó sus manos, llevando las suyas a su pecho, él le cogió de las caderas y acarició su piel, logrando que ella se moviera más. La joven cerró los ojos, echó la cabeza hacia atrás y clavó sus uñas en su pecho, mientras gemía. Él la miró y aprovechó que la tenía agarrada para moverse con más fuerza y velocidad dentro de ella, hasta conseguir que ella se corriera, mordiendo su labio para lograr que se callara. Él se sentó y le lamió el labio inferior para tratar de tranquilizarla, mientras continuaba moviéndose dentro de ella. Él fue estremeciéndose cada vez más y la mordió de nuevo, apretándola bien fuerte contra él al sentir que eyaculaba dentro de ella.

Orihime le acarició la mejilla mientras él se tumbaba a su lado, empujándola contra él. Le pasó la mano por la espalda, sintiendo el calor que desprendía su piel al tocarla.

- Gracias- susurró ella, besándole en los labios, antes de incorporarse y ponerse el camisón. Él la imitó, aunque se sintió como si le hubiera utilizado. Ella volvió a tumbarse en la cama, bostezando mientras se tapaba con las sábanas. Cuando él estaba vistiéndose, ella se giró en su dirección, pero no dijo nada al ver cómo él se marchaba de la habitación, con la misma calma con la que había entrado.

Fin

Hola! Aquí estoy con un nuevo oneshot! Qué os ha parecido? Bueno, quizá éste no sea tan fuerte como el anterior y también es posible que los personajes estén algo ooc, pero lo leí y me gustó bastante. Sobre todo me ha gustado ese toque de locura que tiene Orihime y que tanto juego ha dado (soy fan de la tortura psicológica a la que la somete Ulquiorra, no puedo evitarlo!). Espero que os haya gustado y que sigáis apoyando estos oneshots! Un beso y gracias!

: hola! Gracias por comentar! Espero que el fic te esté gustando, un beso!

Yuuri no Mai: hola! Vaya, bueno, espero que este nuevo fic te haya vuelto a alegrar! Éste oneshot ha seguido la línea del anterior, aunque ha sido Hime quien ha llevado la voz cantante… y el pobre Ulquiorra no sabía ni qué hacer! Pero bueno, espero que te haya gustado igualmente y un beso!

Kuchiki Kibe: hola! Jajaja! Sí que fue fuerte, sí! Creo que tienes razón respecto a Ulquiorra y que estaba mucho más "hollow" de lo que normalmente es; pero hay que reconocer que, cuando Tite Kubo nos le presentó, parecía un sociópata en toda regla. No fue hasta que interactuó más con Orihime que se hizo "más humano"… quizá por eso me gusten tanto los fics tan desbordantes, en los que Orihime y Ulquiorra están a un paso de la locura. Y en cuanto al IchiHime… la verdad es que no he leído ningún fic, porque desde el principio me hice fan del IchiRuki y la verdad es que Ichigo no me pegaba mucho con Orihime… pero bueno, "para gustos, los colores"! Espero que te haya gustado el cap y un beso!

Aleja Cullen Masen: hola! Gracias por el apoyo! La verdad es que, siendo sincera, ahora mismo el UlquiHime es la pareja que más me gusta de todo el fandom de todas las series, así que cuantos más seamos apoyándoles, mejor! Un beso!

UniversoFanfics: hola! Muchas gracias por recomendar esta historia y las demás; me hace muchísima ilusión, de verdad! Espero que os guste el nuevo cap. Un beso!