Los personajes como todos ya sabemos pertenecen a JK Rowling la única que pudo crear un mundo tan mágico.

Hola aquí con el nuevo capítulo, el anterior fue como de relleno pero espero y este les guste.

Los soundtrack son Crazy de Aerosmith y

Capítulo 10: Hyde Park

Lucius Malfoy estaba saliendo de la chimenea, tenía un rostro demacrado la barba sin afeitar como de 1 semana, ojeras y un aspecto de cansancio.

—Querida, hijo ¿ya se iban?

—Lucius que bueno que estés en casa, en realidad Draco y yo solo íbamos con Madame Malkin por un pedido mío y a dar un paseo por callejón Diagon pero creo que será mejor que Draco valla solo yo me quedare para atenderte ¿no te importa verdad cielo?

—Para nada. —Draco veía a su padre, tenía muy mal aspecto y sintió pena por él, se metió a la chimenea y dijo callejón Diagon, ya en el callejón se apresuró para ir al caldero chorreante y de ahí al subterráneo. Sin duda viajar solo en esa cosa bajo la tierra lo ponía nervioso pero lo disimulaba, de pronto una vocecita anuncio próxima estación Lancaster Gate, el rubio se puso de pie se aproximó a la puerta y cuando salió volteo al reloj que estaba en la estación eran las 4:09.

—Diablos es tarde. — comenzó a caminar a la salida.

— ¡Hurón! — la castaña le grito por la espalda y el rubio solo brinco y volteo.

—Por Merlín me quieres matar de un susto. — decía con una sonrisa mientras la chica se reía.

Ambos habían salido de la estación y estaban caminando por el parque.

—Bueno creo que gane la apuesta llegue aquí como un muggle.

— ¿Cómo lo lograste? no creí que pudieras

—Fue sencillo. — le contesto con una sonrisa de lado.

Habían decidido sentarse en una banca cerca del lago pero a la vez tenían la hermosa vista de los jardines.

—Mi madre tenía razón es un lugar hermoso.

— ¿Tu mamá conoce este parque? creí que no acostumbraban estos lugares. —decía con cara de asombro.

—Bueno eso es otra historia pero ahora dime para que querías que nos viéramos aquí.

Hermione se quedó pensando, sabía bien para que quería que fuera, tenía ganas de verlo porque por alguna extraña razón desde el día en que se habían dado ese beso no podía dejar de pensar en él, se sentía como una tonta nunca le había pasado eso, por lo de recordaba la noche en la que él la consoló por lo de Ron, la vez que bailaron y el aroma varonil que dejo en la túnica que le había puesto y por cierto jamás le devolvió.

Draco interrumpió el silencio que ya llevaba unos 2 minutos

—Valla si lo usas, se te ve bien. —decía el rubio mientras tomaba su mano y veía el brazalete que le había regalado hace casi un mes.

—Claro que lo uso es hermoso y te dije que lo usaría, —hiso una pequeña pausa y continuo. — ¿Por qué me lo regalaste?, ¿Por qué me besaste? — la chica no aparto la mirada de sus ojos grises mientras le preguntaba, quería saber la verdad y espera que fuera lo mismo que ella quería oír. Veía que él no parecía asombrado por la pregunta al contrario como que era lo que esperaba escuchar.

Draco no quito su mirada de la de Hermione y tampoco quito su mano que tenía sobre la de ella.

—Sabes creí que eras más lista y yo muy obvio. — el chico levantaba las cejas y sonreía.

— ¿Qué, qué quieres decir? — Todavía no lo digería, y ella era la que se mostraba nerviosa.

—Por favor nunca se te ocurrió que había una razón por la que te molestaba a ti o a tus amigos habiendo tanta gente en el colegio, o porque te obligaba prácticamente a que me prestaras atención llevándote la contraria en todo lo que decías, pero sobre todo creo que quedo más que claro cuando me quede contigo la noche del baile. Además de lo que paso en la torre Astronomía. —Al mencionar esto ambos se pusieron como tomates los 2, pero Draco trataba de mostrarse seguro sabía cuál era su objetivo y quería saber que pensaba ella al respecto.

—Bueno si pero yo creí que lo hacías por ser hija de muggles.

—Hermione desde el momento que te vi cruzando para entrar al andén 9 ¾ tú llamaste mi atención claro que en ese momento no estaba seguro de nada, es más ni te conocía es por eso que te busque en el tren y quise hablar contigo.

Eso era verdad la chica recordó su primer viaje a Hogwarts y como el rubio se había presentado y como luego había salido sin decir más.

—Pero luego cuando te enteraste…—la chica fue interrumpida.

—Vamos sé que soy un estúpido y lo hice porque mi padre me dijo que… bueno me equivoque está bien. Pero después tú quedaste en Gryffindor y mis oportunidades de hablarte se hicieron cada vez menores, en parte por mi culpa lo sé pero no sabía que más hacer.

La castaña soltó una carcajada y el rubio frunció el ceño parecía molesto pensaba que se burlaba de él.

—No me pongas esa cara me estoy riendo porque no sé cómo nunca lo note.

—Pero y ¿qué es lo que piensas tú de mí?

—Bueno la verdad es que antes de la noche del baile de Navidad siempre pensé que eras un tonto, cretino, arrogante que se sentía superior a todos y que nadie te merecía. Pero cuando hablamos la noche del baile, no te voy a mentir cambiaste todos los prejuicios que tenía sobre ti y luego cuando comenzaste a escribirme, me di cuenta que solo eres una persona que oculta quien es en verdad, me confundías porque luego me insultabas y molestabas en clase para después escribirme como si nada hubiera pasado.

— ¿Me estás diciendo hipócrita?

—Dime porque escondes quien eres en realidad.

—Granger, Granger, Granger, todos esconden cosas, todos mienten no es que me justifique pero siempre hay una razón para todo, tal vez no siempre es buena pero la hay. Y tú más que nadie debe de entender, conoces a mi padre y como es.

—Tienes razón, creo que sabía la respuesta a eso.

—Bueno tengo hambre, vi que vendían pizzas afuera del parque, vamos.

Habían caminado hasta la pizzería en el camino se mantuvieron algo callados cada uno estaba sumergido en sus pensamientos.

Hermione pensaba— No puede ser que le guste, pero él lo admitió, dijo que se interesó en mi desde el 1° año, pero Harry y Ron no lo aceptarían ni siquiera les eh dicho que nos escribimos, pero peor aún sus padres no lo aceptarían, y creo que no es bueno idea con todo lo que está pasando su padre es un mortifago, diablos el mismo me dijo lo de su padre, además que importa lo que piensen Harry y Ron no tienen porque enterarse, además Draco no a querido que esto se sepa tal vez no se mala idea después de todo.

Cuando estaban ordenando se percataron que se habían mantenido en silencio por un muy largo rato por lo que el rubio se animó a romper el hielo.

—Y dime ¿qué haces en Londres? no me habías dicho hace meses que planeabas ir a Francia con tus padres.

—Bueno pasaron cosas y cambio de planes.

—Así ¿cómo qué? Además me contaste que vives en Bristol en todo caso ¿no queda lejos Londres?

Hermione no sabía si contarle la verdad, pero él le confió que su padre era un mortifago y solo le diría que está ayudando a limpiar en el cuartel de la Orden no diría nada importante ¿o, si?, y si solo le digo que vine por petición de Dumbledore.

—Lo que pasa es que estoy aquí porque Dumbledore me lo pidió. —dijo insegura.

— ¿Dumbledore? Y ¿por qué quiere que estés aquí? ¿Tiene algo que ver con Potter verdad?

Había llegado la pizza y Hermione tomo apresuradamente un pedazo y se lo metió a la boca para no tener que hablar.

—Por Merlín si tiene que ver con el estúpido de Potter, te dije que te alejaras de él es peligroso para ti y dime estas quedándote con él, no me lo digas también estas con la comadreja.

—Malfoy se cuidarme sola ya te lo dije, además no me puedes impedir nada son mis amigos.

Draco simplemente ya no la miraba, estaba cruzado de brazos aunque aún escuchaba sus reproches, no le había negado que no estaba quedándose con esos 2 por lo que simplemente pensó que era verdad y los celos se lo comían a mas no poder.

—Entiendes verdad.

—Draco…

Hermione veía que no le prestaba atención y eso la volvía loca.

—Bien si me vas a ignorar no sé porque debo estar aquí contigo. —la castaña se puso de pie y paso junto a él pero el chico la agarró del brazo, Hermione simplemente dibujo una sonrisa en sus labios y decidió regresar a su lugar con cara de enfado. Como el chico no hablaba la castaña dijo:

— ¿Y bien?

— ¿Y bien qué? —contesto levantándole las cejas y aun cruzando los brazos.

— ¿Por qué me detuviste?

—Ah eso, porque aún no te digo como vas a pagarme la apuesta que perdiste.

— ¿Qué?

—Si como me oyes gane y lo que quiero es que cuando regresemos al castillo me acompañes a un lugar ya te diré luego a donde y cuando. —El chico tomo una rebanada y comenzó a comer.

— ¿Y a dónde quieres que te acompañe? —ahora ella cruzaba los brazos.

—ya te diré después que no me escuchaste, ahora deja de ser odiosa y come.

— ¿y si no quiero?

Draco le hablo a un mesero le murmuro algo y luego este se fue no tardo más de 5 minutos en llegar con 2 tartitas cada una tenía 3 niveles color negro luego café y blanco.

—Aquí tienen mousse de triple chocolate, chocolate amargo, chocolate blanco, y con licor. Provecho. —dijo el mesero y se fue luego Draco saco 2 chocolates de los que tanto le gustaban a Granger y los puso en la punta, sabía que la chica no se resistiría a eso.

—Bueno Granger como no quieres comer no hay postre para ti.

Hermione simplemente comenzó a reír sin duda ese rubio oxigenado la podía hacer enojar y segundos después hacerla olvidar todo, o más bien era el chocolate de verdad me conoce.

—Está bien tú ganas. —contesto como una chiquilla regañada.

Después de eso simplemente decidieron dar un giro en la conversación estaban hablando de la canción que sonaba en el local (Crazy de Aerosmith) a Draco le había gustado el ritmo y Hermione simplemente comenzó a soltar carcajadas cuando intento hacer el coro de la canción.

— ¿Qué te pasa? si hasta canto mejor que él.

—Si claro, como tú digas.

Habían regresado al parque a caminar iban cerca del lago y ya estaba metiéndose el sol, y se comenzaban a prender las farolas del parque, y fue cuando se dieron cuenta de que ya era algo tarde.

—Creo que ya tengo que irme.

—Te acompaño.

—Luego no vas a saber regresar.

—Quieres apostar otra vez.

—No, pero creo que tú también debes volver.

—No te voy a dejar ir sola, ya es de noche.

Hermione se sonrojo al escuchar al rubio.

—Además tus amiguitos deformes me matarían si no regresas a salvo.

Comenzaron a caminar mientras comenzaban otra conversación.

—En realidad ellos no saben que vine contigo.

—Ya ves quien es ahora la hipócrita.

—No me digas así, yo no dije que tú lo fueras, además no eres tú el que decía que todos guardan secretos.

—Ok, pero ahora explícame como le voy a hacer cuando tenga que regresarme.

La chica se acercó a un mapa y le dio las instrucciones de como regresar al caldero chorreante. Luego llegaron a un conjunto de casas iguales aunque estaban a 1 calle de Grummauld Place Draco reconoció el lugar.

—Espera un momento no me dijiste que te estas quedando en una de las casas de los Black.

— ¿Y tú como sabes eso?

—Mi madre es una Black lo olvidas.

—En realidad no lo sabía.

—Si no me crees busca la biblioteca en ella se encuentra un tapiz con un árbol genealógico, creo que hasta salgo yo.

—Creo que lo eh visto pero jamás me eh detenido a leer quienes están ahí.

—Qué raro tu que siempre quieres leer todo. Y dime ¿Por qué están aquí como rayos entraron?

—Lo que pasa es que…

— ¿Sirius Black está ahí? — El rubio recordó que en las cartas de su madre había leído cartas que se enviaba con Sirius. Y su madre le había comentado que ella no creía que fuera el quien delato a los Potter. Draco vio la cara de espanto de Hermione y comprendió.

—Sabes mi madre dice que él fue encarcelado injustamente.

Que rayos su madre pensando eso de Sirius, eso sí que esta raro, sin mencionar que conocía un parque muggle, pero bueno quien sabe. pensaba la castaña. No sabía que contestar a eso por lo que dijo:

—Bueno creo que yo puedo llegar desde aquí, no te preocupes.

—Ok, está bien. —dijo no muy convencido.

—Me vas a seguir escribiendo verdad, más te vale que lo hagas.

—Solo si tú también me escribes.

—Claro que si te voy a escribir, bueno creo que ya me voy. —La castaña se acercó a la mejilla del rubio y le dio un tierno beso de despedida. Estaba algo rojo por lo que hizo, pero tenía una sonrisa en sus labios. —Gracias me la pase muy bien.

El chico estaba más que feliz y tenía una enorme sonrisa de oreja a oreja.

—Gracias a ti por invitarme.

—Bueno creo que ahora si me voy. Adiós Draco.

La chica comenzó a caminar pero cuando estaba debajo de una farola una mano la detuvo mientras le decía:

—Hermione espera.

El chico la detuvo y cuando volteo la tomo y le dio un flamante beso en los labios, la chica no pudo resistirse y comenzó a corresponderle profundizando el beso y abrazándolo por el cuello.

—Wow por Merlín qué Diablos es esto. —Grito una chica que había sido espectadora de ese beso.