El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como todos los símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000

Reviews, reviews, reviews... gente: logueense. No quiero seguir rompiendo las reglas de ff xD

Emma: Hola! Muchas gracias por tu review. André lamentablemente no viene a aparecer hasta el capítulo 11, pero con paciencia todo se logra. Ojalá te guste este chap.

eire: Hola! Muchas gracias por tu rr y este capítulo es especialmente largo para que no te aburras, sí? xD Espero te guste!

pauly: Hola! Muchas gracias por tu review, y me alegra que te haya subido el ánimo aunque no me imagino por qué xD. Ojalá te guste el capítulo!

eis: Hola! Muchas gracias por tu review. Me encanta que hayas dejado review aunque no acostumbres a hacerlo, pero no sé por qué no lo haces? Yo no dejo historia que lea sin review xD Harry... con quién estaba? Eso es algo que todavía no se sabrá, pero aquí te dejo algunas pistas... ojalá te guste el cap.

lily: Hola! Muchas gracias por tus comentarios, espero que este capítulo cumpla con tus expectativas, jeje.

Sayo: Hola! Muchas gracias por tu review. Sí, estoy dejando el desastre con los personajes, pero el porqué es obvio, siempre me gusta el suspenso xD, nunca se sabe qué puede pasar. Espero que te guste este cap.

clau: Hola! Muchas gracias por tu review, mi pc también se traba muchas veces cuando no quiere dejar review y me enfada mucho, pero bueh... hay que aguantar. André todavía no va a aparecer pero eso ya se viene. Ojalá te guste este capítulo!

Lily E. of Potter: Hola! Gracias por el telegrama. No fue necesario ponerlo en una ventana del msn, me lo sé de memoria xD. Ojalá te guste este chap.

pauli chiquita: Hola! Gracias por tu review. Querías acción? Ahora se viene mucha xD. Así que a leer!

En la ruta

Capítulo 10: Larga Distancia Internacional


"Escucha esto..." Empezó a tocar. Era una melodía suave, lenta, sin ser ni triste ni eufórica. A Ginny le recordaba en algo al bosque y, misteriosamente, también a Draco. Y cuando Sunshine terminó tras dos minutos quedó sólo el silencio sumergido en el eco del último acorde. "¿Y?"

"Es bonita"

"Pero no tiene letra aún"

"¿Has pensado en algo?"

"Es precisamente por eso que quería que la escucharas. A mí me suena como una bonita balada de amor. Y como tú, bueno, estás enamorada..."

Sunshine miró a Ginny desafiante. ¡Qué situación difícil era esa! Por un lado era admitir que ella en realidad no estaba enamorada, que ni siquiera tenía una relación, ni con Draco ni con nadie. Eso significaría echar por el suelo la mentira de Draco y perjudicarlo a él. Lo caía mal, pero no por eso iba a ser tan mala. Por otro lado era asimilar esa sensación que aparecía cada vez que veía a Draco, cada vez que estaba junto a él y que se acentuaba con cada mirada, con cada roce, con 'esos' besos. Y tampoco podía admitir su derrota ante los encantos de Draco; le era demasiado impropio. ¿Qué debía decir, una situación improvisada?

"¿Me ayudarías a escribir la letra? Quizás nunca hayas escrito una canción, pero no es difícil! Es como un poema que no necesariamente ha de tener métrica, lo importante es que suene bien con la música..."

¿Y por qué esas palabras le llegaban lejanas, como de otra dimensión?

"No quiero apurarte ni nada. Sé que tienes sueño. Ahora te puedes ir a acostar, pero piensa en eso, sí? Si se te ocurre algo sólo dímelo, ya? No creo que duerma en toda la noche, estoy como... 'inspirada' para componer..."

Le sonrió y Ginny le devolvió la sonrisa, levantándose. Susurró un 'buenas noches' previo a salir por la puerta. Se subió a su camarote y miró el techo, como siempre. 'Una letra'. Recordó la melodía y, poco a poco, algunas palabras fueron dibujándose en su mente hasta confundirse con un sueño que a la mañana siguiente Ginny sería incapaz de recordar. Se encontró con un café en una mano y con una rosquilla en la otra, 'desayunando' en el trailer que les habían habilitado para maquillaje junto al río. Todos ocupados en sus tareas, todos menos Draco, que igual con un vaso de café en la mano se paseaba de un lado a otro, 'siempre' mirándola de reojo...

Pareces no entender lo que siento,

Pareces no ser real

Y espera, que eso lo oyó en sueños anoche.

No quiero sentir que te quiero,

No quiero pensar

¿Qué significaba todo eso?

Tal vez olvidar lo que está pasando,

Tal vez vivir

Y me es imposible dejar de ver

Y me es importante hacerte feliz

Algo para mí, algo para ti,

Y poder tener algo para siempre

"¡Ginny! Necesito que vengas por favor" Ese era Ed. Se había quedado tan absorta en sus pensamientos...

El día estaba precioso, despejado. Un buen día de verano. La gente de Detroit andaba ligera de ropas, al menos la mayoría de los que conformaban el tumulto delante del pequeño escenario en medio de Hart Plaza.

"Eddie, necesito una hoja..."

"...¿qué traje usa al final? No lo recuerdo..."

"...un pedazo de pergamino, un post-it..."

"...pero es apropiado uno verde manzana, muy veraniego..."

"...una agenda, una Palm, algo!"

"¿¡Para qué?" preguntó Ed, desesperado.

"¡Para anotar algo antes de que se me olvide! Bah, déjalo" Sacó su varita y con dos golpecitos en el suelo hizo aparecer un pergamino y una pluma auto recargable, que recogió.

"¡No puedes usar magia aquí, un muggle podría verte!"

"¡Al diablo!"

Dio media vuelta, desocupó una mesa que tenía un periódico sobre ella y apoyó el pergamino, empezando a anotar como iba la letra de 'su' canción. Ed se encogió de hombros y escogió el verde manzana. Sin que Ginny se diera cuenta, Draco caminó hasta ella y se puso a leer el pergamino por sobre su hombro.

"¿Escribiendo poesía, Weasley?"

Ginny se sobresaltó y dobló el pergamino sobre sí mismo. Esperando que él no hubiera alcanzado a leer demasiado. Giró sobre sus talones y lo encaró.

"¿Qué te importa?"

"¿Por qué siempre eres tan reservada?" Draco apoyó sus palmas en la mesa, dejándola atrapada y muy pegada a él.

"Porque así soy yo. ¿Por qué siempre eres tan acosador?" Lo tomó por las muñecas y lo empujó un poco hacia atrás.

"Lo siento, no puedo evitarlo. Así soy yo" le respondió, sonriente, usando sus mismas palabras.

Miriam entró abruptamente en el trailer y dijo:

"Está todo listo, vamos a empezar. Draco, ven a hacer tu trabajo, por favor" agregó, echando fuego por los ojos. Al parecer se ponía así cada vez que veía a Draco y Ginny muy cerca el uno del otro.

"Voy en un momento" respondió él.

"Ahora" remarcó Miriam, cruzando los brazos. "Esto no es un motel, es un trailer" Y se fue.

Ginny ahogó una risita.

"Creo que está funcionando después de todo..." mencionó Draco.

"¿Qué?" preguntó Ginny.

"Ya sabes, el 'noviazgo'" Puso sus manos en los bolsillos y se fue.

Ginny abrió su pergamino y agregó dos estrofas más...

Terminó el show y una señora con la camiseta de Meet America Inc se apareció en el trailer, presentándose:

"Hola, soy Melinda, su guía por el día de hoy en Detroit. ¿Cuántas personas son?"

Miriam miró en rededor, como contando con la mirada.

"Ahora somos tres. Al almuerzo seremos cinco"

"Bien. Partiremos en Eastern Market, al almuerzo hay programado un picnic en un sitio exclusivo de Belle Isle y por la tarde iremos al Museo Musical de Hitsville. ¿Correcto?"

Miriam asintió. Ed terminó de arreglar a Sunshine para el paseo –en realidad pasarla de formal a casual- y Draco simplemente las siguió fuera del trailer y abordaron un pequeño auto amarillo con el logo de Meet America. Ed empezó a guardar todas sus cosas manualmente y Ginny se aventuró a preguntar:

"¿Ed, conoces a André?"

"¿Conocerlo?" El hombre cerró su maletín, lo tomó y salió del trailer, seguido por ella que traía dos maletines más. "Está loco, hace bien su trabajo, pero no sabe dividir bien las cosas, no entiende nada sobre prioridades..."

"¿Cómo así?" se interesó Ginny.

Ed se detuvo, la miró y luego siguió andando hasta el bus.

"No creo que sea una buena influencia para nadie"

Entraron al bus. Ed guardó sus maletines en los cajones correspondientes, fue a dejar uno sobre la cama de Sunshine y se sentó con Ginny en la pequeña salita, mientras por la TV daban un partido de Quidditch.

"¿Te dijo Miriam que mañana se une a nosotros en el tour?"

"Claro que me lo dijo, y no me pareció para nada una buena idea"

"¿Por qué?"

"Cada uno tiene sus propios juicios sobre las personas, yo no voy a entrometerme en el tuyo. Además... tienes novio, no?"

Ginny se encogió de hombros y destapó una lata de bebida gaseosa. André se veía tan amable... Bueno, cuando se les uniera, como decía Ed, tendría la oportunidad de formarse su propio juicio acerca de él.

"Ah, se me olvidaba decirte..." Ed se puso de pie y tomó una carta que reposaba sobre la repisa de la cocina y se la entregó a Ginny, volviéndose a sentar. "Una lechuza express te la trajo esta mañana, creo que Miriam te lo dijo pero no le hiciste mucho caso"

Ginny dejó su lata a un lado y volteó la carta para ver el remitente: era de Hermione. Extrañada, con dedos temblorosos la abrió por un costado, extrayendo una hoja de papel perfectamente doblada por la mitad. La abrió y sus ojos recorrieron rápidamente la misiva:

Querida Ginny:

Es probable que encuentres extraño que te escriba. Extraño para mí es haber dado con tu ubicación, pero se supo que estabas trabajando para una disquera en Estados Unidos llamada Magic Records y que ahora ibas en un bus de tour por el país...

"Maravilloso" susurró Ginny, negando con la cabeza.

Aquí nadie se atrevió a escribirte, aparte que nadie tenía algún motivo para hacerlo, pero consideré que lo que debo decirte tiene mérito suficiente para ser oído. Te voy a pedir que apenas termines de leer esto busques un teléfono y me llames, sin importar la diferencia horaria ni nada. Sólo hazlo, sí? Tras el papel está mi número, por si lo olvidaste. Espero que tomes la decisión correcta.

H.

"¡Qué diablos...!" Se acercó a la cocina y tomó el celular que le correspondía de la repisa. Marcó el número, respiró profundo y presionó 'llamar'. El sonido de espera duró unos segundos hasta que una voz femenina contestó:

"¿Buenas tardes?"

Era la voz de su antigua amiga.

"Hola Hermione. Habla Ginny. Ginny Weasley" agregó, sin saber qué la impulsó a hacerlo.

"Si sé cuál Ginny eres, tontita. ¡Qué bueno que me llamaras! Pensé que no ibas a querer hacerlo..."

"Sí, bueno. ¿Qué es eso tan importante que tienes que decirme?"

"Ah, eso" De pronto se oyó cómo bajaba su expresión de la alegría a la seriedad. "Por casualidad, llega la revista Corazón de Bruja allá?"

Ginny carraspeó, algo ceñuda.

"Pensé que detestabas esa revista"

"¡Y lo hago! Pero es parte de mi trabajo mantenerme informada..."

"Sí, creo que sí llega" respondió entonces, recordando la suscripción que cierta vez Sunshine le mencionara. "Pero la versión internacional, eso sí"

"Sí, esa misma. ¿Tendrás una a mano, o un kiosco cerca? La más reciente salió ayer"

Sin bajar el celular caminó hasta la habitación de Sunshine, entró y miró dentro de uno de los armarios donde no guardaba ropa, sino revistas. Tomó la segunda de la pila más alta, todavía en su envoltorio plástico. No creía que Sunshine fuera capaz de enojarse si la abría.

"Aquí la tengo"

"Perfecto. Busca la página 22"

Rasgó el papel con cuidado de no dañar la revista y la sacó. Buscó la página indicada y casi se desmaya ahí mismo. 'Harry Potter anuncia compromiso'

"¿La viste?"

"Es un imbécil"

"Sigue leyendo. Lee todo el artículo, por favor"

Había una gran foto de Harry que ocupaba un cuarto de la página 'con esa cara de ganador indiscutido'. El artículo decía así:

'El famosísimo auror de aurores británico Harry James Potter (22) ha figurado últimamente en esta revista por uno que otro escándalo amoroso, pero la premier de la semana nos vuelve a dar un golpe en las narices. Porque sí, queridas lectoras, el apuesto galán que sobrevivió regresa con la noticia del año. Hace tan solo dos días, en una improvisada conferencia sucedida en el hall principal del Ministerio de Magia, y después de decenas de rumores que lo vinculaban en las ultimas semanas amorosamente a diferentes muchachas del medio, anunció por segunda vez en menos de un año cronológico, que iría a nupcias con su última chica, la editora de El Quisquilloso, Luna Lovegood (21)...'

El articulo seguía y se extendía por dos paginas más, pero Ginny no tenía ni las ganas ni el estómago para hacerlo. De pronto todo se había revertido y no habían pasado más de seis meses...

"¿Sigues ahí?"

"Es una broma, verdad?"

"Si sigues leyendo, por muy poco confiable que sea la revista te darás cuenta que no, nada es falso..."

"¿Y tú... y tú lo sabías?" Dejó la revista a un lado y se recostó en la cama de Sunshine. De pronto se sentía mareada.

"Sabes perfectamente que corté toda relación con Harry cuando confirmó... lo que te hizo. Y sabes también, perfectamente bien, que con la lunática esa nunca me llevé"

"Herms, es que... no puedo creerlo. Es imposible"

Cerró los ojos fuertemente, esperando estar viviendo sólo una pesadilla, pero el sonido de las ruedas del bus moviéndose metros bajo sus pies era real y la voz en el teléfono móvil también.

"A mí igual me encantaría que fuera mentira Ginny, pero no. Y no quería que te enteraras por otra parte"

"Lo sé, Hermione. Perdóname, te voy a dejar"

"Te entiendo. Adiós"

Colgó. Se sentó derecha, tomó la revista y en dos segundos juntó el valor suficiente para leer el artículo completo de un tirón sin fallecer en el intento. Al finalizar sólo una duda le quedaba en la cabeza. ¿Cómo había sido tan estúpida, por querer a Harry y por creer que Luna había sido alguna vez su amiga?. ¿Luna, la que siempre iba por allí diciendo que Ginny y Harry hacían la pareja perfecta?. ¿La misma que le sugirió a Ginny hablar de matrimonio, habiéndose ofrecido luego de madrina de bodas?. ¡Era una maldita hipócrita! Decepcionarse del resto de las personas se estaba haciendo últimamente tan común en Ginny que respiró profundo, relajó los músculos y se dio cuenta de que tanto Luna como Harry e incluso Hermione pertenecían al pasado del que ella ya se había desprendido aunque aún una pregunta le quedaba por contestar.

El bus se estacionó lentamente junto a la costanera. Frente a ellos estaba el mar azul, un bello cielo y no muy lejos una isla, a la que el chofer les dijo que debían dirigirse.

"...Miriam dijo que tomaran la embarcación de la agencia, ellos los llevarían a la isla y se encontrarán allí con ella y los demás para almorzar. Yo me quedo aquí" agregó, indicándoles que era el momento preciso para entrar al muelle.

Ed iba con mucha seguridad, como si ya conociera todo eso. En cambio Ginny no. Estaba con el estómago delicado y andar en barcos no era una de sus actividades preferidas. Aún así no pasó nada. Provistos de los típicos chalecos naranjos se subieron al pequeño barco que al instante empezó a moverse en dirección a la isla, dejando atrás la ciudad. Cuando llegaron Ginny se bajó intentando no hacer evidente su tambaleo, pero hubo algo que no pudo modificar: su cara.

"Ginny, estás muy pálida, te mareó el viaje?" preguntó Sunshine, sujetando un par de bolsas. Entre Miriam y Draco llevaban unas cuantas más.

"No, estoy bien, Gracias por preocuparte, Sun"

"No hay problema"

"¿Me siguen?" dijo de pronto la guía de Meet America, sobresaltándolos a todos por atrás de Miriam. "Los llevaré al sitio que les tenemos reservado y los dejaré allí el tiempo necesario para almorzar y reposar un rato"

Los guió por un camino hasta una de las tantas lomas verdes de Belle Isle, que no se veía muy diferente de las demás, sólo tenía un letrero que decía 'reservado' que la guía quitó antes de retirarse. Miriam dejó sus bolsas en el suelo y los demás la imitaron. Sacó su varita y con una pronunciada floritura –mientras Draco procuraba que nadie estuviera viendo- hizo aparecer de la nada un mantel a cuadros rojo con blanco, los utensilios necesarios para comer y un canasto rebosante de fruta.

"Todo lo acabamos de comprar hace un rato en el mercado" anunció Sunshine. "¡Yo misma elegí muchas cosas! Así que... ¡a comer!"

Así lo hicieron. En los platos aparecieron humeantes unos bistecs de vacuno acompañados de ensalada al gusto de la persona. Ginny, haciendo excepción de los demás que engullían ferozmente, alejó su plato de sí misma y se recostó en el pasto, sintiendo el sol sobre sus párpados. Draco la miró extrañado y se puso de pie, sacudiéndose el pasto de los pantalones y rodeando el picnic para sentarse junto a ella.

"¿Qué pasa, no vas a comer?"

"¿Desde cuándo te importa?" le respondió ella, abriendo un ojo.

"Desde que eres mi novia, supongo..." dijo Draco en voz muy alta, para que ella no pudiera contradecirlo.

"Ay, y dale con que los gatos ladran. ¿No te aburriste ya de mí, Draco Malfoy?"

"Perfectamente con magia podemos hacer que los gatos ladren, querida. ¿No deseas ir a dar un paseo?"

Ginny se sentó sin levantarse del todo y miró a los demás, demasiado concentrados en el bistec. Miró a Draco y sin cambiar la expresión de su cara asintió, poniéndose de pie. Bajaron de la loma –nadie les preguntó nada- y siguieron andando por el caminito. A lo largo aparecían letreros apuntando lugares, al parecer la isla era bastante grande. Uno de los tantos letreros decía Scott Fountain; a Ginny le llamó la atención y siguieron hacia allá. De hecho era una fuente, una de las más lindas que había visto en toda su vida. Rodeada de aves pero ninguna persona cerca. En una palabra: fantástico. Se sentaron en el borde de la fuente y pasados unos segundos Ginny rompió en llanto. Draco abrió mucho los ojos y se vio sin saber qué hacer, hasta que la misma Ginny se reclinó sobre su hombro y él la rodeó primero con un solo brazo por la espalda y luego con el otro, abrazándola instintivamente. Sola comenzó a hablar:

"Soy tan idiota y crédula, Malfoy. Ya no puedo más..."

"¿Qué supiste ahora?" Era tan obvio que le habían dicho algo sobre Harry.

"Harry, el muy desgraciado... Está saliendo... No" se corrigió "...se va a casar el próximo mes... ¡con mi ex mejor amiga, Luna!"

Draco puso los ojos en blanco. Ese hecho no le sorprendía para nada, de Potter se podía esperar cualquier cosa.

"¡Ambos! Son unos... y decían la semana pasada que Harry..."

"Eh, espera, detente ahí. ¿Estás siempre pendiente de todos los movimientos de ese...?"

"¡No! No, para nada. Todo lo leí en ese maldito artículo de la Corazón de Bruja recién hoy..."

"Si lo leíste en esa revista lo más probable es que sea mentira" No sabía por qué estaba justificando a Harry, si era obvio que Ginny algún día se iba a enterar, ya sea por una revista tonta o porque una persona de su entera confianza le dijese.

"¡Hermione me llamó especialmente para decírmelo! Nadie debió haber sabido que yo estaba aquí trabajando para Magic Records. Así podría vivir mi vida tranquila sin tener que enterarme de..." Hipó y apoyó toda la cara en el hombro de Draco, y él en seguida sintió cómo las lágrimas de Ginny le humedecían la camisa e intentó que se detuviera.

"No sacas nada con seguir llorando por tu pasado ahora, Ginny"

Sí, era la primera vez que la llamaba de esa manera, lo que claro la sorprendió. Hipando por última vez levantó la cabeza lentamente y lo miró con curiosidad.

"¿Perdón, cómo me dijiste?"

Draco, reconociéndolo, se asustó un poco con la mirada de fuego de la chica.

"Ginny... Así te dicen todos, no?"

"Sí..." respondió ella, no muy segura. "Pero no aquí. Sólo Sunshine lo hace"

Draco sonrió; al menos la había hecho olvidarse momentáneamente de Harry.

"¿Te molesta que te diga así?"

Ginny bajó la vista y reparó en los brazos de Draco que la rodeaban. Él también se dio cuenta y de inmediato la soltó.

"No, no me molesta" respondió Ginny segundos después, levantándose. Draco la imitó. "Mejor volvemos al picnic. Me está entrando hambre"

"A mí también" mintió él.

Se había devorado varias frutas naturales en el Eastern Market y estaba satisfecho por ahora. Y apenas se irguió Ginny lo tomó por los hombros y lo besó, como si él fuera su aire y ella necesitara urgentemente respirar. ¿Era él la droga a la que se estaba acostumbrando?. ¿Era a quien necesitaba para llenar el vacío de sus pulmones?. ¿Era acaso un grito desesperado que decía 'quiero una muerte rápida y feliz'?. ¿O era algo más que todo eso?

"Weasley, para. No puedes seguir con esto" sentenció Draco, respirando profundo y alejándola por los hombros a medio metro de sí. Ella bajó los brazos.

"¿Por qué?"

"Porque no estás siendo sincera"

La hizo a un lado y se alejó de la fuente, dando zancadas hacia el camino por donde habían llegado. Ginny se quedó quieta, mirando el punto tras los árboles por donde él segundos antes había desaparecido. Se sentía confundida otra vez. El 'no puede gustarme Malfoy, porque ES Malfoy' ya no era un argumento válido para defenderse contra sí misma, en una pelea razón versus corazón donde el estómago oficiaba de árbitro. No entendía si sólo le atraía Malfoy, si le gustaba Malfoy, o si estaba completamente loca por él. No sabía siquiera si sólo lo estaba usando para sobreponerse –tardíamente- a lo sucedido con Harry o si Draco era sólo el único vínculo que la podía aferrar a su Gran Bretaña querida. Más que una excusa de trabajo, él se estaba convirtiendo para Ginny en lo mismo que enamora y mata a la vez, lo que no quería por ningún motivo y menos con el primero que le tendía el mapa sobre la mesa. Negó con la cabeza y empezó a caminar hacia el sitio del picnic, alejándose de la fuente. Al llegar, Draco ya estaba enfrascado en una conversación con Ed y Sunshine sobre uno de los conciertos pasados. Miriam empacaba las cosas del picnic en bolsas.

"¿Ya nos vamos?" preguntó entonces Ginny.

"Sí" Miriam se puso de pie. "Ayúdame con algunas bolsas. Vamos al bus y de ahí a Motown"

Ginny tomó las otras bolsas.

"¿Puedo quedarme en el bus mientras..."

Miriam le dirigió una mirada severa. Con esa respuesta bastaba.

El resto de la tarde pasó rauda, sin sobresaltos. Alrededor de las 7 regresaron al bus y despidieron a Melinda, quien se fue en su auto amarillo de Meet America. Todos se sentaron en la cocina a beber un café menos Sunshine, quien se fue a su habitación y Ginny, quien la siguió.

"¿Pasa algo Ginny? Te noto rara..."

"Es posible. No. No quiero preocuparte" Metió su mano en el bolsillo del jeans. "Toma" Le pasó el pergamino doblado con la letra de la canción que había escrito.

Sunshine lo desdobló y rápidamente lo leyó.

"¡Está muy buena! La voy a guardar..." Se giró y fue hacia la puerta del armario donde guardaba sus cosas... y sus revistas.

Ginny quiso decirle algo, pero antes de que se le ocurriera Sunshine ya había visto la Corazón de Bruja sin su celofán y sobre todas las otras revistas.

"No recuerdo haber leído esta..." La tomó, dejando la letra de la canción sobre una cajita. "¿Acaso...?"

"Fui yo, Sun. Discúlpame. No pude evitarlo..."

"¿Evitar qué? Espera... ¿tú la abriste?"

"Sí, pero perdona... en serio"

"No, no te preocupes Ginny, no me importa que lo hayas hecho. Quisiera saber más bien por qué lo hiciste! El otro día habías dicho que odiabas esta revista..."

Ginny suspiró y sonrió. Sunshine se veía tan curiosa como si sólo tuviese ocho años. ¿Por qué iba a mentirle? Era sólo una niña. Tomó la revista y buscó la página 22, y se la volvió a poner en las manos.

"¡Harry Potter! Ah... Sí, ya había leído que venía algo sobre él en la portada, pero no tuve tiempo de abrir la revista. Comprendo perfectamente que hayas sentido curiosidad... ¿Tiene nueva novia?"

Ginny se atragantó con su propia saliva.

"Que... ¿tú lo conocías?"

"¿A quién, a Potter?" Se rió. "Sólo porque sale cada semana en la revista. Y sí" Volvió a reírse. "también sabía o suponía, no sé, que tú lo conocías. Mal que mal era tu novio, salieron en dos portadas al menos, el año pasado. No te pregunté nada, claro, me pareció inapropiado... primero porque no estaba segura de que fueras tu y luego como pensé... Draco" Apuntó la puerta. "Tú sabes..."

"¿De verdad? Oh..." Ginny estaba un poco shockeada aún y sólo atinó a reírse de sí misma un rato, mientras Sunshine ojeaba la revista completa. "Entonces... ¿no estás molesta?"

"No, para nada te dije. ¿Estabas muy enamorada de él?"

"Sí" Soltó una tímida risita. "Demasiado..." Pero todavía era pronto para entrar en detalles.

"¿Y no te arrepientes de haberlo plantado?" Cerró la revista.

"¿Plantado? Yo no..." Volvió a reírse. La 'versión' de la prensa. No quiso ni tuvo tiempo de defenderse. "No, no me arrepiento. Soy más feliz ahora de lo que hubiera sido si..."

"Y con razón. Porque déjame decirte que tus gustos mejoraron bastante desde entonces hasta ahora"

Ahora sí que Ginny se rió con ganas y Sunshine también, luego de volver a la lectura de su revista.

"¿Cómo crees que me vería con el cabello rubio?"

"Mal no, pero... es muy común"

"¿Y negro?"

Estuvieron charlando así un buen rato, conversando de cualquier cosa, hasta que Sunshine bostezó y Ginny se dio cuenta de que era tarde y debían ir a dormirse. Le dio las buenas noches y salió de la habitación. Afuera todo estaba sumido en la oscuridad, salvo por la punta de la varita de Draco. De hecho, él era el único que se encontraba fuera de la cama; el resto debían estar todos durmiendo.

"¿Qué haces?" le susurró Ginny, sentándose junto a él en la 'salita'.

"Leo las instrucciones para mañana. Está todo medio complicado... voy a tener un solo apoyo" Dejó el folletín sobre una mesita y sin apagar la varita alzó las cejas. "Mira allá. ¿Lo ves?" Apuntó con la varita hacia el pasillo.

Siguiendo la estela de la luz Ginny se sorprendió: habían agregado un camarote frente a la puerta, pero se encontraba desalojado y sin cortinas.

"Es para este tipo... André. Llega mañana temprano, así que no duermas mucho"

"¿Cómo va a llegar?"

"Imagino que lo recogeremos en alguna parte" Se giró hacia ella y la miró, mordiéndose el labio.

"¿Qué?" preguntó Ginny en voz baja.

"Perdóname por esta mañana. Creo que fui un poco... insensible"

"Ah, no importa" Sintió calor en las mejillas. "Me sorprendería si no lo hubieras hecho... Siempre..."

"No" la interrumpió. "No siempre soy tan insensible... como parezco"

La tomó por la barbilla y sacudiendo la varita ésta se apagó. Tan pronto como eso sucedió, Ginny sintió los cálidos labios de Draco sobre los suyos, empezando ese ritual al que se estaba haciendo adicta. Tranquila y lento, sus lenguas chocaron un segundo al intentar entrar en la boca del otro a la vez; cuando lo lograron Ginny tomó a Draco por el cuello profundizando casi al instante el beso. Draco la tomó por la cintura y tan lento como habían empezado ahora se inclinaban sobre el sillón, Ginny quedando sobre Draco y él logrando poner las manos bajo la blusa de la chica, sobre su espalda...

Continuará...


Ahora no me van a alegar de que estuvo corto, o sí? Espero que les haya gustado el capítulo. Si quieren saber más, cooperen a la causa con un review hacia mi persona, ya saben, haciendo click en GO :) .