I Back -.-.-.-.-

Hola a todos mis lectores, tírenme piedras, total soy masoquista... PUUM . Hay! ¡Que era broma!

Sorry por la espera y si, sé que ha pasado más de un año y todo, pero es que no he tenido tiempo para poder escribir un buen capitulo y la inspiración me faltaba.. Tenía la idea del capítulo pero no me llegaba la forma de escribirlo apropiadamente... Fuera de eso, me alegró de que este fic a pesar de todo le guste a mucha gente, en verdad los quiero

Ahora, reciban a uno de los capítulos que más me ha costado escribir, y por eso es uno de mis favoritos. Espero que les guste, el ¡CAPITULO 10 DE:: Pokémon, la Hoja Dorada.!

Disclaimer: Naruto y sus respectivos personajes son propiedad de Masashi Kishimoto y Pokémon pertenece a Satoshi Tajiri.

CAPITULO 10 Espíritu de Fuego

Tres horas han pasado desde que ciertas dos entrenadoras del pueblo Konoha ganaran un concurso acerca de un Festival de pokélitos que se realizó en la gran Cuidad Grafito.

Justo en ese preciso momento, a un lado de la piscina ubicada en el balcón del último piso del hotel más lujoso de la cuidad, se encontraba Sakura Haruno, la cual llevaba puesto un bikini rojo, unas sensacionales gafas de sol y un hermoso sombrero de paja con una cinta rosa en forma de flor como adorno. La chica se encontraba tomando sol en una cómoda y refinada silla de playa, cuando de repente, una sirvienta se acerca a la pelirrosa llevando una bandeja con un exótico jugo.

-Sakura-Sama, aquí tiene su jugo de acerola.

-Gracias.- Respondió la pelirrosa mientras recibió el jugo y comenzaba a beberlo a través de una pajilla. Luego de eso la sirvienta se retiró dejando a la chica disgustando de su momento.

-haa.. Esto es vida.- Exhaló la chica en un satisfactorio suspiro. Todo era paz en ese lugar, o eso le gustaría creer, pues de un momento a otro, el sonido de un chapuzón vino desde la piscina. Sakura miró hacia esa dirección y vio como el rubio nadaba y jugueteaba en la piscina.

-El agua está muy rica. ¡Vamos Yami!

-ROAR!- La pequeña Zorua al ver que su entrenador la estaba llamando, corrió hacia la piscina y de un brinco llegó muy cerca de donde estaba el rubio, salpicándole un poco de agua en la cara.

-Jajaja. Así se hace Yami.- Naruto, al ver lo mucho que le gustaba a la lobina bañarse simplemente reía junto con ella, la cual nadaba al estilo perrito alrededor de su entrenador.

-Sí que le gusta nadar a Yami-chan, siempre es la primera en acompañarte Naruto.- Comentaba la ojiperla con una inocente sonrisa, mientras se mojaba los pies en la orilla de la piscina siendo acompañada por su Snivy, la cual estaba sentada en sus muslos. Al igual que la pelirrosa, Hinata lucia su bikini, si es que a eso se le consideraba lucir ya que llevaba encima su sudadera blanca, debido que aun le daba vergüenza mostrar su figura en frente del rubio.

Sakura seguía bebiendo su jugo cuando de repente un trío de Eevees saltó hacia la piscina y se pusieron a jugar en ella. La ojijade sonrió un poco al ver como se divertían sus pokemons. Al ver a sus Eevees divirtiéndose, Sakura miró a su alrededor buscando a su Fennekin, y cuando la encontró a unos cuantos metros de ella, notó que la pequeña zorrita miraba con curiosidad a la Charmander del rubio, la cual se encontraba realizando unas sentadillas en la escalera de la piscina, acto que sorprendió a la pelirrosa en cierta forma.

-Oye, Naruto.. ¿Tu Charmander no le tiene miedo al agua o qué?- Al escuchar la pregunta de la Haruno, Naruto miró un momento a su pokémon de fuego, y luego sonrió al ver como la pequeña entrenaba incluso en un momento cuando los demás se estaban divirtiendo.

-El que este saltando allí no quiere decir que no le tenga miedo, de hecho la simple razón de mojarse le disgusta mucho, basta con solo verle la cara.- Con lo último que dijo el rubio, Sakura se enfocó nuevamente en la lagartija ígnea, mas específicamente en su rostro, y noto las cómicas muecas de desagrado que esta hacia cada vez que tocaba el agua.

-Entonces porque está haciendo eso?

-Bueno, veras, para ganar un poco de resistencia a ataques de tipo agua. Sé que con este entrenamiento no evitara que Saki sea débil ante ataques de tipo agua, pero amenos al acostumbrarse un poco a esta hará que los ataques sean menos eficaces. Ese es el motivo de su entrenamiento.- Respondió el rubio dando una explicación parecida a la que su padrino le había dado el otro día.

-Ya veo... Entrenamiento dices.- Comentó la pelirrosa para esta vez enfocarse en la otra pokémon del Uzumaki, la cual estaba en un costado algo alejado de la piscina, golpeando la cabeza de un peluche que colgaba de una sombrilla. -Oye Naruto.. ¿Cómo le conseguiste esa cabeza de peluche? Tsuki-chan la está golpeando como si fuera un saco de boxeo.

-Prefiero no hablar de ese tema.- Respondió el chico ganándose la curiosidad de la pelirrosa, la cual decidió no darle más rodeos y seguir disfrutando de su jugo.

-Oye Sakura, ¿de qué es ese jugo? Tiene un color raro.- Preguntó el rubio con curiosidad al ver el refresco que bebía su amiga. Hinata por otro lado miró a la pelirrosa, la cual después de dar un pequeño sorbo le respondió al chico.

-Es de acerola, el jugo esta riquísimo.- Respondió la chica con calma y normalidad mientras seguía bebiendo su jugo.

-Acerola? ¿Qué es eso?- preguntó el chico, sin quitarle la mirada al jugo de la chica, pues este tenía un color entre naranjo y rojizo, y Sakura le había dicho que era de una sola fruta y no una especie de combinado.

-Es una fruta tropical, no crece por esta región, se encuentra en otra. Por eso es un gran privilegio el poder disfrutarlo ahora.- Al terminar, Sakura notó que Naruto seguía viendo su jugo con curiosidad y simplemente sonrió al ver el infantil rostro del chico. -¿Quieres probarlo?- Ofreció repentinamente la pelirrosa llamando un poco la atención de la Hyuga, la cual miraba con curiosidad la interacción entre el rubio y la ojijade.

-Espero que el sabor no sea raro.- comentó el rubio a la vez que salía de la piscina y se acercaba a la Haruno.

-Opina de él después de probarlo.- Dijo la chica con una retadora sonrisa, Naruto solo bufó tomó el vaso y se acercó la pajilla a los labios para comenzar a beberlo. Hinata miraba con tranquilidad la acción, hasta que notó lo que estaba a punto de ocurrir.

"Esperen un momento, Sakura-san ha estado bebiendo a través de esa pajilla, si Naruto bebe de ella..." La Hyuga no pudo seguir debatiendo en su mente al ver como el rubio bebía de la misma pajilla que Sakura, cosa que le dejó estupefacta. "KYAA, realmente lo hiso, ¿eh?" La mente de la ojiperla se sobrecalentó al ver que no había reacción alguna del rubio, y no solo eso, sino que tampoco había alguna en la pelirrosa.

-Esta bueno.- dijo finalmente el chico para después regresárselo a la ojijade, la cual lo recibió sin problema alguno.

-Ves, esta sabroso, si quieres puedo pedir que traigan uno para ti.- Sugirió la Haruno para después volver a sorber algo de jugo. Hinata mientras tanto miraba lo que acontecía con una cara tan roja que llegaba a asustar un poco a la pequeña Snivy que la acompañaba.

"Ahora es Sakura-san la que está haciendo un bezo indirecto.. ¡¿EEEEEH?!" Exclamó mentalmente la chica al ver que la pelirrosa bebía de su jugo tranquilamente. "Que acaso a esos dos no les importa darse un bezo indirecto.. ¿O acaso yo soy la única idiota que le está dando tanto rodeos?" Se preguntaba ahora la chica con la mente muy perturbada mientras su cerebro expulsaba un candente vapor, tanto así que tuvo que sumergir su cabeza en la piscina para enfriarse, mientras que Atenea miraba a su entrenadora con una caricaturesca gota recorriéndole la nuca.

-Bueno, se me antojó uno después de probarlo.- respondió el rubio ante la invitación de Sakura, la cual levantó una pequeña campanita y la agitó suavemente, y después de unos momentos la misma sirvienta que le trajo el jugo a la pelirrosa hacia acto de presencia.

-Desea algo Sakura-sama?- Preguntó la sirvienta con cortesía.

-Sip, podrías traer otro vaso de jugo de acerola por favor.

-Como desee.- Respondió la sirvienta para después retirarse del lugar.

-Oye Sakura.. Que honda, ahora te crees una princesa o algo por el estilo?- Preguntó el rubio con una picara sonrisa tallada en su rostro mientras se sentaba en una banca que se hallaba justo a un lado de Sakura para esperar a su exótico jugo.

-solo déjame disfrutar mi momento, no todos los días se me da la oportunidad de tener este tipo de servicios.- Bufó no con mucha molestia la chica ante la pregunta del chico, el cual la miraba con su típica y burlesca sonrisa.

-Bueno, es solo que estas actuando como si fueras una persona refinada y adinerada, y eso me parece gracioso.. Además mira a Hinata. Ella si viene de una familia refinada y no la vez actuando de forma altanera.- Tras el último comentario del rubio, Sakura miró con cierta sorpresa a la ojiperla, la cual al captar que de repente comenzaron a hablar de ella volvió a dirigir su atención hacia los otros dos entrenadores.

-Eh? ¿Hinata-san, tu familia es rica?- Preguntó la Haruno con un poco de incredibilidad ante lo dicho por el rubio.

-Eeeh.. Bu-Bueno, no sé si rica pero se podría decir que son adinerados, además que es una familia de renombre tanto dentro del pueblo Konoha como fuera de él.- Respondió la ojiperla con modestia, cosa que seguía dejando atónita a la ojijade.

-Eso sí que no me lo esperaba.. Donde estaba yo metida para nunca oír hablar de su familia.

-Sakura, ¿recuerdas la vez que jugamos futbol cerca de una mansión?- La pregunta del rubio trajo repentinamente viejas memorias en la mente de la Haruno, la cual no pudo evitar sonreír un poco al recordar lo sucedido en esos días.

-Te refieres a la vez que jugamos con Sasuke justo detrás de una mansión?- Naruto solo asintió ante la pregunta de la chica, la cual solo se limito a sonreír después de beber un poco de jugo y recordar aquellos días.- Ya veo, así que en esa mansión vive Hinata-san.

-Disculpa.. ¿Pero qué sucedió esa vez?- Preguntó Hinata con mucha curiosidad al notar las nostálgicas sonrisas que llevaban el rubio y la pelirrosa.

-Bueno, si quieres saber, por mi no hay ningún problema.. Fue hace dos años.- Comenzó a contar la pelirrosa una pequeña historia con las memorias de aquel día.

(Flashback)

Eran cerca de las tres de la tarde en el acogedor Pueblo Konoha, y justo en el complejo Hyuga, mas específicamente en una calle en la que no habían muchos transeúntes, tres niños de apenas diez años de edad, se encontraban entablando una pequeña conversación a la vez que miraban y revisaban el lugar.

-Aquí está bien?- Preguntó el rubio del trió, el cual llevaba puesta una polera del París Saint-Germain con el nombre de Zlatan Ibrahimović bordada en ella.

-Sí. No hay mucha gente por aquí así que no nos preocuparemos mucho de los pelotazos. Además el espacio que hay entre ese poste y ese árbol servirá como portería.- ahora hablo el chico de cabellera negra, el cual llevaba puesta una polera del Bayern Múnich con el nombre de Arjen Robben grabado en ella. -Por sierto.. ¿Nadie más vendrá?

-Shikamaru había quedado de venir, pero conociéndolo de seguro se echó para atrás. Como siempre.- Respondió la única chica del trió, la cual llevaba puesta una polera deportiva de color rosado con líneas negras en los bordes. -Enserio solo nosotros vamos a jugar? O sea, somos tres y se supone que el futbol se juega con equipos.

-Entonces juguemos a esto.. Un solo portero, y los otros dos deberán competir para ver quien hace un gol, si alguien hace un gol podrá patearle el trasero al portero y al otro jugador. Y si alguien patea y el portero atrapa el balón, el jugador que no pudo meter el gol será el nuevo portero.- Sugirió el rubio, el cual esperó la respuesta de los otros dos chicos.

-Enserio quieres jugar a eso Naruto? probablemente tendremos que patear a Sakura... ¿Sakura tu qué dices?- Preguntó el pelinegro sospechando que la pelirrosa rechazaría el juego.

-Se ve divertido.. Juguemos.- Dijo finalmente la chica descojonando un poco al pelinegro.

-De acuerdo, de acuerdo, juguemos.. Entonces.. ¿Quién ira al arco?

-Es muy obvio, iras tu chihuahua. Es tu balón después de todo.- Una vena se hincho en la frente del pelinegro al oír el apodo que le había creado el rubio, y no solo eso, si no que también lo quería dejar de portero.

-Con mayor razón yo no debería ser arquero, ya que el balón es mío maldito renacuajo.- Encaró el pelinegro logrando irritar al ojiazul con el último comentario.

-A quien le dices renacuajo, maldito Sasuke Uchihuahua.- Increpó el Uzumaki mientras chispas salían de los ojos de estos y chocaban entre sí, pero la pelirrosa detuvo la riña de miradas al captar la atención de estos.

-¿Y si lo decidimos con un piedra, papel y tijeras?- La opción de la chica calmó ligeramente a los dos chicos.

-Está bien, resolvámoslo con un piedra, papel o tijeras.- Dijo finalmente el Uchiha con no mucha intención en seguir discutiendo con el rubio.

Tras el juego de manos entre los tres chicos en el cual la chica perdió por lo que tuvo ir de portera, Naruto y Sasuke se preparaban para recibir el balón, pues Sakura tenía el balón y ella debía arrojarlo al aire para que el juego comenzara.

-Okay, allá va!- Gritó la pelirrosa con entusiasmo a la vez que arrojaba el balón con mucha fuerza. Sasuke al ver que la pelota se dirigía muy lejos de la pseudo-portería y que casualmente el rubio estaba más o menos a esa distancia, corrió con la intención de interceptar el balón antes de que Naruto lo atrapara, pero fue en vano ya que Naruto estaba muy bien posicionado.

-Ahora se viene el gran Naruto Uzumaki.- Decía el rubio como si fuera un comentarista deportivo a la vez que caminó un poco con el balón y se preparaba para patearlo. Sasuke captó la intención del ojiazul e intento cruzarse para evitar que el rubio pateara, pero Naruto puso toda su fuerza en su pie derecho y el balón salió disparado hacia Sakura. Sasuke intentó detener el balón con su pierna, pero la velocidad de la pelota era tal que el pelinegro no pudo pararla. Sakura por otro lado calculó la dirección del balón, y tras moverse hacia su izquierda, la pelirrosa atrapó el balón sin mucha dificultad dejando al rubio con la boca totalmente abierta.

-¡Ja, lo atrapé! ¡Te toca ir al arco Naruto!- Dijo la pelirrosa con la lengua afuera mosqueando un poco al ojiazul, el cual se acercaba resignado a la pseudo-portería.

-Eso te pasa por disparar desde lejos, Sakura tuvo todo el tiempo del mundo para prevenirlo.- Comento el Uchiha con una mirada seria y calmada. Naruto por otro lado tomó el balón y se preparaba para arrojarlo al aire.

-ahí te va!- Gritó el rubio para después patear el balón hacia el cielo azulado. Sasuke calculó la trayectoria del balón y esta vez el se apoderó del balón. El pelinegro choco miradas con el rubio, sabía que este tenía buenos reflejos y que hacerle un gol desde esa distancia no sería sencillo, por lo que comenzó a correr hacia la portería manejando el balón como si fuera una extensión más de su cuerpo, pero repentinamente, la pelirrosa se puso enfrente de él con la intención de arrebatarle el balón.

-No me la quitaras tan fácil.- Dijo el Uchiha con arrogancia mientras corría hacia la pelirrosa a la vez que comenzaba a realizar la afamada bicicleta. Sakura miraba con atención los movimientos de pierna realizados por el pelinegro, pero no se dejó llevar y arremetió contra el chico. Sasuke se sorprendió un poco por la acción que realizo la chica e intento hacerle un amague para pasarla limpiamente, pero contra todo pronóstico, Sakura trancó la pelota con su pie izquierdo y paso a llevar la canilla derecha del Uchiha con la punta de su pie, haciendo que el pelinegro callera al suelo adolorido y muy cabreado.

-¡¿Sakura, que haces?! ¡Sin faltas!- Gritó el Uchiha mientras se sobaba la pierna y veía a la chica dirigirse hacia la portería mientras llevaba el balón pegado a sus pies.

-¡Aquí no hay arbitro llorica!- Gritó la chica con arrogancia cabreando mas al Uchiha.

-¡MALDITA CABRONA!

-¡JAJAJAJAJA! ¡Qué porrazo!- Se burlaba el rubio al ver como la pelirrosa había derribado a Sasuke y lo había dejado con la pierna adolorida, pero se puso serio al ver que la chica se le acercaba con la intención de anotarle un gol, y sabia que si no atajaba el balón le iban a dar unas patadas que seguramente dolerían. Por lo que comenzó a moverse arbitrariamente como si se tratara de un penal, hasta que finalmente, la chica se puso en posición de tiro.

-¡Comete esto!- Gritó la Haruno para después patear la pelota con mucha fuerza, Naruto casi salta hacia donde se dirigía el balón, pero se quedó quieto al ver como la pelota se desviaba hasta pasar por sobre el muro de la residencia Hyuga. Naruto y los otros dos chicos miraban con cara de póker el camino que había tomado el balón, hasta que de un momento a otro, el sonido de algo rompiéndose provino desde el interior de la mansión, logrando que una gota recorriera la nuca de los tres además de un ligero y agobiante escalofrío.

-Mi pelota..- Susurró el pelinegro que recién se estaba levantando tras su caída y una pequeña depresión le inundo por un instante. Pensó en ir a recuperar su balón, pero una repentina sorpresa le inundó al ver que los otros dos chicos no se encontraban donde deberían estar.

-¿Pero qué demonios?- El chico miró a todos los alrededores buscando a los dos chicos faltantes, hasta que logró divisarlos a unos cuatrocientos metros de donde se encontraba él, corriendo como si no hubiera un mañana.

-¡NO ME DEJEN ATRAS MALDITOS PELMAZOS!- Gritó el Uchiha cabreado a más no poder mientras salió a la persecución de los otros dos chicos que corrían muriéndose a carcajadas.

(Flashback, fin)..

-EEEH?! ¿Con que ustedes fueron los que rompieron el jarrón de mi padre?

-¿Con que fue un jarrón lo que rompimos?- Preguntó la chica sin mucha preocupación y con una calma absoluta que descojonó levemente a la ojiperla.

-Rompimos? Que yo recuerde tú fuiste la que envió ese balón a su pobre destino.- Sakura miró al rubio con las mejillas infladas haciendo un pequeño puchero con la esperanzas de que la ayudara a no quedarse con toda la culpa, pero Naruto solo la ignoró.

-Hay vamos, eso paso hace ya dos años, además, no es como si el jarrón fuera caro o algo por el estilo. ¿Verdad?- Comentó la pelirrosa con una forzada sonrisa, Hinata lo notó un poco por lo que intento amenguar aunque sea un poco la culpa que sentía la ojijade.

-El jarrón de mi padre costaba alrededor de 120.000 pokéyenes, él se puso muy furioso cuando vio que se había roto. Pero como dice Sakura-san, eso ya fue hace dos años así que ya se quedó en el pasado.- Las palabras de la Hyuga más que ayudar a Sakura lograron que la frente de la chica se volviera azul y sudara un poco. La pelirrosa estaba pensando en algo para intentar cambiar de tema, cuando para su salvación, la sirvienta que traía el jugo de Naruto hiso acto de presencia.

-Aquí tiene su jugo, Naruto-sama.- Dijo la sirvienta mientras le entregaba el jugo a Naruto, el cual lo recibió algo incomodo al no estar acostumbrado a que lo traten con tanto respeto.

-EE.. Esto, gracias.- Tras el agradecimiento del rubio la sirvienta se retiró nuevamente, y después de unos pequeños sorbos, Naruto recordó que Hinata no lo había probado, por lo que se acercó a la chica con el fin de ofrecerle un poco pero la ojiperla lo rechazó amablemente. Sakura veía de reojo la interacción entre los dos entrenadores, y sonrió levemente al ver lo tímida que podía llegar a ser la peliazul.

-Hinata-san, acércate un poquito por favor.- Hinata quedó un poco confundida por la repentina petición de la ojijade, pero igualmente se levantó del lugar donde estaba sentada y se sentó en una silla justo a un lado de Sakura mientras la pequeña Atenea se sentó en sus piernas. Naruto, y solo por pura curiosidad, también se acercó a las chicas, cosa que alarmó a la pelirrosa y le arrojara una fría mirada al pobre chico.

-Naru-chan, que haces?- Dijo la chica con un tono tétrico que acalambró al chico, pero aun así Naruto no se movió y encaró a su amiga.

-Bueno, ustedes también son mis amigas.. ¿No puedo escuchar?

-Va a ser una conversación de chicas. ¿Entiendes?- Dijo la chica con la misma actitud de antes, incluso el rubio podía jurar que su mirada era más intimidante que la anterior.

"Joder, si ella fuera un pokémon estoy seguro que su habilidad seria intimidación" -Vamos Sakura, no es para tanto.- Naruto tenía en el fondo la esperanza de que la chica lo dejara escuchar lo que fuera de lo que hablarían aunque sabía lo terca que la pelirrosa podría ser, sin embargo la chica lo seguía fulminando con la mirada poniendo más incomodo al chico y también un poco incomoda a la ojiperla.

-Dije, conversación de chicas. De chi..cas.- Simplemente Naruto ya no pudo con la tétrica chica y se fue en dirección hacia donde la pequeña Charmander se encontraba haciendo su entrenamiento. Luego que finalmente el rubio se retirara, la pelirrosa cambio su faceta a una más gentil y agradable, cambio de humor que descolocó de cierta forma a la Hyuga, la cual simplemente se dedicó a esperar lo que tuviera que decir la otra chica.

-Hinata-san, porque no aprovechas los pases bip, el dinero que conseguimos y el resto del día para tener una cita con Naruto.- Dijo la chica finalmente, haciendo que algo dentro de la Hyuga explotara y producto de eso un intenso vapor comenzó a humear sobre la cabeza de la chica. Atenea notó el cambio de temperatura corporal de la chica y comenzó a usar su cola para abanicar el rojizo rostro de su entrenadora, mientras que la pelirrosa sonreía pícaramente al ver a la chica en ese estado.

-De-De-De-De-De que hablas Sa-Sakura-san? ¿Co-Como podría yo? En-En una cita con... ¡AAAA!- Gritó finalmente hacia el cielo la peliazul mientras se sostenía la cabeza y estaba a punto de arrancarse el cabello, Sakura mientras tanto reía a carcajadas mientras que las pequeñas Fennekin y Snivy las miraban sin comprender mucho lo que estaba ocurriendo.

-WAJAJAJA! No tienes porque reaccionar así.. Jajaja.. Mira, no tienes porque decirle que es una cita, solo sal y ve a divertirte con él, al menos seria un avance. Recuerda que ya te dije que Naruto es muy lerdo, y tu por otro lado eres demasiado tímida por lo que avanzar tu relación con el poco a poco es lo ideal.. Además es gracioso.- Aunque las palabras de Sakura no fueron más que otro intento de bajar el nerviosismo de Hinata, esta ultima tenía su cara pegada al las rodillas como si se tratara de un sol en pleno atardecer y murmuraba unas inentendibles palabras para cualquiera. Naruto por otro lado, miraba desde las distancias la interacción de las chicas con molestia al ser excluido, así que no tuvo otra opción que ver como jugaba Yami junto al trió de Eevees en la piscina.

-Pe-Pero.. ¿Por qué tienes que decirle una cita si ni siquiera va a ser una?...- Murmuraba la peliazul mientras mantenía su cabeza oculta entre sus rodillas.

-Vamos, es solo salir a divertirte con él. Es solo como cualquier otro día que has estado viajando con él, solo te estoy diciendo que aproveches las atracciones que ofrece esta ciudad.- Hinata se quedó pensando un instante, y en cierto modo la chica de cabello rosa tenía razón, ella ya ha estado más de dos semanas viajando junto al rubio y ya han pasado muchos momentos en los que han estado solos, por lo que si salían a dar un paseo no sería mucho problema, al menos eso esperaba.

-Okay, voy hablar con Naruto.- Dijo repentinamente la pelirrosa a la vez que se levantaba de la silla y se encaminó hacia donde se encontraba el rubio.

-Eh? EEEH?!- Exclamó la Hyuga muy agitada al ver como la ojijade ahora hablaba tranquilamente con el rubio. Naruto se quedó hablando con la pelirrosa un buen rato mientras que Hinata los observaba muy nerviosa, cuando de repente, los dos chicos dejaron de hablar, y Sakura volteó su vista hacia la ojiperla y le propinó una victoriosa sonrisa a la vez que alzaba el pulgar de su mano derecha. Luego, la pelirrosa caminó alegremente hacia una enmudecida Hinata que no podía creer que el rubio había aceptado la propuesta de Sakura.

-Ok Hinata, Naruto aceptó salir a dar un paseo contigo, así que ve a vestirte y manos a la obra.

-EEEEEEEEEH?!- Fue lo único que atinó a salir de la boca de la pobre ojiperla que ya no sabía qué hacer con lo que se le avecinaba.

...

Una hora después de la brillante idea de la ojijade, Naruto y Hinata junto a sus pokemons se encontraban sentados en la banca de una plaza viendo el atardecer mientras disfrutaban de un helado.

-Oye Hinata, ¿crees que Sakura pueda despertarlo?- Preguntó el rubio con la vista perdida en nada en particular.

-Eh? Te refieres al mega-aro que le dimos?- Preguntó la chica al recordar como ella y el rubio le obsequiaron a la pelirrosa uno de los mega-aros que les confió Jiraiya y como la Haruno usó como excusa el entrenamiento para despertar el aro para que los otros dos chicos la dejaran sola.

-Sí, me refiero a eso, quiero decir, le dijimos como despertarlo e incluso le hicimos una demostración, pero, ¿crees que lo logre?

-Bueno, eso depende de la calma y el espíritu que ella tenga en ese instante.- Respondió la chica para después darle una probada a su helado.

-Si te refieres a calma, dudo que ella pueda despertarlo hoy por lo menos.- comentó el rubio entre risas. Hinata se quedó viendo el sonriente rostro del Uzumaki por un momento que juraría que para ella duro más de dos minutos, pero cambio de vista cuando el rubio retomó la palabra.

-Y ahora, ¿qué hacemos? dudo que nos quedaremos aquí sentados toda la tarde.

-Ahora que lo mencionas.- Comentó la ojiperla a la vez que le daba un vistazo a la feria y a los puestos que rodeaban la plaza parando su visión sobre un puesto de tiro donde se encontraban una que otras parejas disparándoles con unos rifles a unos peluches. -¿Qué-Qué te parece esa tienda?- Tras la tímida pregunta de la chica, Naruto y los pokemons miraron en dirección de dicho puesto, siendo la Riolu la que tuvo una reacción mas abrupta, ya que Saki y Yami pudieron escuchar como el pote de helado crujió producto del agarre de la chacal que miraba fijamente el puesto que en ese momento tenía buena clientela.

-Esa tienda dices?- preguntó el chico mientras entrecerraba los ojos y miraba fijamente el puesto. Hinata solo se limitó a asentir ante la pregunta del rubio, el cual tras un leve suspiro, se levantó y comenzó a caminar en dirección del puesto sorprendiendo a gran medida a la pequeña Tsuki que miraba a su entrenador con la boca abierta al ver que este no había reconocido el puesto de tiro. Hinata y los pokemons al ver que el rubio se dirigía al puesto de tiro, se levantaron y comenzaron a seguirle el paso, pero mientras se encaminaban, Hinata miraba como las parejas que se encontraban en la tienda y en los demás puestos que se encontraban en la feria eran en su mayoría parejas de novios, cosa que comenzó a abrumar a la ojiperla y que se pusiera muy nerviosa, pero su nerviosismo se detuvo en seco al ver como de un momento a otro el rubio detuvo su andar y se quedaba mirando el puesto sin dar un pestañeo siquiera.

Naruto mientras tanto, cuando caminaba hacia la tienda, de un momento a otro el rubio cruzó miradas con el dueño de la tienda, miradas que no fueron muy pacificas, e incluso el dueño de la tienda dejaba de lado a las parejas que estaba atendiendo solo para realizar un duelo de miradas con el rubio. Hinata se quedó estupefacta ante el clima que rodeaba al rubio y al viejo, tanto así que podía jurar que vio a una bola de paja rodar entre estos dos. El duelo de frías y duras miradas continuó por un buen instante, hasta que finalmente, el rubio decidió acercarse al puesto, no sin antes indicarle a la ojiperla y a los pokemons que lo esperaran allí.

Al llegar a la tienda, Naruto se posicionó en un costado algo apartado de la demás clientela para entablar una discreta conversación con el dueño del puesto, el cual entendió las intenciones del chico y se acercó a él para conversar, siendo el viejo el que inició la charla.

-Te doy 300 pokéyenes si guardas silencio chico.- susurró el viejo.

-Que sean 600.. 300 es lo que generalmente gano en las apuestas de una batalla pokémon.- sugirió el chico ante la proposición del dueño de la tienda.

-Vamos chico tengo que seguir con el negocio... ¿Qué te parecen 400?- continuó el viejo con la esperanza de que el rubio diera su brazo a torcer.

-Que tal 580 pokéyenes.- sugirió ahora el rubio.

"No bajó casi nada" -Veamos.. ¿Qué me dices de 420?

-Nop, todavía es muy bajo... Que tal... 570.- Ofertó ahora el rubio con una sonrisa que sacaba de sus casillas al viejo.

-450.- subió un poco nuevamente el dueño de la tienda.

-560.- respondió el rubio que seguía inquebrantable.

-480.- Ofertó rápidamente el dueño de la tienda.

-550.- Respondió rápidamente el rubio sin darle tregua alguna al viejo.

-500.- dijo el viejo ya bastante agotado de seguir con la contienda.

-550.- volvió a decir el rubio repitiendo la cifra anterior dejando al viejo con la boca totalmente abierta y descojonado, haciendo que este finalmente desistiera y sacara de una caja la cantidad de dinero que solicitó finalmente el rubio, el cual sonreía triunfalmente.

-Aquí tienes maldito mocoso, ahora lárgate de mi vista.- dijo muy cabreado el viejo mientras le entregaba el dinero a Naruto, el cual se retiro justo después de comprobar que era la cantidad solicitada.

-Jeje.. Dinero fácil.- Decía el ojiazul al aire mientras guardaba el dinero recaudado, Hinata por otro lado miraba confundida al chico al verlo regresar con dinero.

-E-Esto.. Naruto.. ¿Que acabas de hacer?

-Pues.. es mejor si no lo sabes, pero negocios son negocios.- Respondió el chico con suma tranquilidad causando aun mas confusión en la ojiperla, pero que finalmente decidió dejarlo de lado y continuar con su paseo, aunque eso no quitaba el hecho de que tenía ganas de conseguir un peluche, y Naruto era un lerdo cundo se trataba de chicas, pero al menos podía notar que Hinata quería un peluche.

-Hinata, los peluches de allí no son muy buenos, vamos a otro lugar.- Hinata quedó algo confundida con las palabras del ojiazul, pero aun así decidió seguirle el paso mientras que los pokemons le seguían sin problemas, a excepción de Tsuki que no se marcho de allí sin antes dirigirle una molesta mirada al puesto de tiros.

Los dos entrenadores caminaron por un buen rato a la vez que curioseaban en los distintos puestos de la feria, hasta que después de tanto caminar, el rubio divisó en un cartel que decía que se premiaba con un gran peluche a la pareja ganadora en una carrera de tres pies. Tras leer el cartel, Naruto giró bruscamente su cabeza para mirar a la Hyuga, la cual brincó levemente al sorprenderse por la repentina mirada de chico.

-Oye Hinata, que dices si participamos en eso?- Con curiosidad y un con poco de duda la chica leyó el cartel que señalaba el rubio, solo para darse cuenta de que se trataba de un concurso donde tenía que correr estando con un pie atado con el de un compañero, en este caso el pie de Naruto.

-U-U-U-Una carrera? ¿Estás seguro?- Preguntó la chica con mucho nerviosismo mientras los pokemons veían el cartel sin entender nada de lo que salía en él.

-Vamos, se ve divertido, además hay un peluche para los ganadores, ¿no querías uno? ¿Hinata?- La ojiperla le dio otra mirada al cartel del concurso, y no pudo evitar quedarse pegada en el peluche que estaban regalando, el cual era un oso de felpa muy mono, pero después de verlo por unos instantes, la idea de correr tan pegada al rubio le estaba comiendo la cabeza, tanto que no se dio cuenta cuando este le estaba hablando.

-Holaaa, tierra a Hinata..- Decía el ojiazul mientras mecía la mano delante del rostro de la Hyuga, la cual recién comenzó a espabilar al ver la mano del chico tan cerca de su rostro.

-Eh?.. Bu-Bueno, si tienes tantas ganas de participar no veo por qué no.- Dijo finalmente la chica para ver como el Uzumaki sonreía triunfalmente.

Después de lograr hacer que la Hinata se decidiera participar, los dos jóvenes se encaminaron hacia la dirección donde se efectuaría la carrera, y tras unos breves minutos de caminata, los dos entrenadores llegaron finalmente al lugar. Hinata lo primero que notó fue que la gran mayoría de las parejas eran novios, y eso dejó tan nerviosa a la chica que no llego a notar cuando el rubio había desaparecido.

-Are? ¿Are, are, are? ¿Y Naruto?- Preguntó la chica mientras miraba en todas direcciones y no encontraba al rubio ni a sus pokemons.

-SNAIB.- Dijo repentinamente la pequeña Snivy mientras apuntaba hacia una pequeña multitud de personas que se encontraban registrándose para el concurso, Hinata miró con más atención la multitud y ente las parejas pudo divisar la rubia cabellera de Naruto. Hinata dio un leve suspiro y camino hacia el rubio para ver que estaba haciendo.

-¿Que pasa Naruto?- Preguntó la chica al llegar a un lado de él. Pero esa pregunta se respondió sola al ver que el ojiazul se encontraba hablando con el que parecía ser el administrador de la carrera.

-Oh, hablando del rey de roma, ella es mi pareja, su nombre es Hinata Hyuga.- Le dijo el rubio al administrador con toda la calma del mundo tomando por sorpresa a la Hyuga por la forma en la que el chico lo dijo.

-Ya veo, ¿usted señorita es la pareja de Naruto Uzumaki?- La pregunta del animador descolocó mentalmente a la ojiperla a tal grado que se podía apreciar un apenas visible vapor humeando de su cabeza.

-Eh? E-E-E-E-E... S-Si.- Respondió tímidamente y muy cabizbaja la chica. El administrador simplemente sonrió inocentemente y anotó el nombre de los dos entrenadores en la lista de concursantes, luego de eso Naruto y Hinata fueron a observar la carrera que se efectuaba en ese momento. Al ver las parejas participantes correr hasta la meta, la ojiperla aun no podía dejar atrás su nerviosismo, pero sabía que tenía que hacer algo para dejar de temblar, por lo que aprovechando que no sabía muy bien de que iba el concurso, comenzó a interrogar al rubio.

-Naruto, ¿cuándo participaremos nosotros?

-Pues son quince carreras y ya van ocho, por cada carrera hay seis parejas. A los ganadores de cada carrera le dan un peluche. Nosotros solo debemos esperar a que nos llamen para participar.

-Ya veo.- Tras la breve explicación del chico, Hinata miró con más atención a la pareja ganadora de la carrera que recién había terminado, y grande fue su sorpresa al ver cómo le entregaban un oso de felpa de un metro de alto por lo menos. -Na-Naruto... El-El oso es demasiado grande, ¿si lo ganamos donde lo llevaremos?

-Ya se nos ocurrirá.- La ojiperla miró asombrada al chico y con una cómica gota recorriéndole parte de la nuca.

Dejando a un lado lo del tamaño del peluche, Hinata se dispuso a observar la siguiente carrera y ver como las parejas competían con unas alegres sonrisas en sus rostros. Por otro lado, Saki y Atenea miraban la competición con curiosidad mientras que Tsuki miraba a los competidores con suma indiferencia, mientras que Yami y Helios se encontraban jugando con una mariposa que volaba a sus alrededores. Hinata estaba tan metida en ver como esas parejas corrían hasta la meta y recibían su premio, que no se dio cuenta cuando una persona comenzó a nombrar a los siguientes concursantes, entre los cuales se encontraba ella.

-Hinata, es nuestro turno.- Dijo el rubio a la vez que regresaba a su equipo a las pokeballs.

-Eh? ¿Ya nos toca?- Naruto miró con un leve desconcierto a la peliazul, pues esta lucia muy nerviosa y le extrañaba sabiendo que ella había participado en un concurso donde había más público.

-Oye. ¿Qué pasa? En el festival de pokélitos había más gente que aquí, tranquilízate un poco, estás conmigo.

"Precisamente eso es lo que me pone nerviosa" Hinata simplemente se limitó a regresar a sus pokemons a sus pokeballs e intentó suprimir su nerviosismo, luego, ella y el ojiazul se dirigieron hacia las parejas que concursarían en la carrera, y al llegar con las demás personas una chica vestida de princesa se encargó de amarrarle los pies, juntando el pie izquierdo del rubio con el derecho de la ojiperla, luego de que la chica revisó que el amarre estuviera bien ajustado, los dos entrenadores caminaron un poco para acostumbrarse a estar así, pero su balance era demasiado torpe, por lo que Naruto trato de idear algo para que les fuera más fácil correr.

-Hinata, cuando yo diga uno, movemos el pie que está amarrado, y cuando diga dos movemos el pie libre. ¿Queda claro?- Todo esto el rubio lo dijo mientras tomaba de la cintura a la chica y la atraía hacia él, quedando los dos muy pegados y aumentando así inconscientemente el nerviosismo de la peliazul.

-S-Si.- Respondió tímidamente la chica intentando no cruzarse con los azulados ojos del Uzumaki. Hinata intentó tranquilizarse por todos los medios posibles, cuando repentinamente escuchó los cuchicheos de algunas parejas que se hallaban a sus espaldas, y comentarios como; no son muy jóvenes esos dos para estar tan acaramelados o se ven muy lindos esos dos niños, rebotaban una y otra vez dentro de la cabeza de Hinata.

"¿Por qué dicen esas cosas? Malditos habladores... ¿Y Naruto?... ¿Habrá escuchado?" Hinata miró por un momento al rubio y no notó ningún cambio en su jovial expresión, por lo que la Hyuga casi se cae de espaldas y lo hubiera hecho si no fuera porque el rubio la tenia bien afirmada de la cintura.

-Eh? ¿Hinata estas bien?- Preguntó el chico casi sin ningún tacto al ver que la chica se tambaleó levemente.

-E-E-E-Estoy bien. No te preocupes.- Dijo la chica agitando sus manos nerviosamente, a lo que Naruto simplemente no le dio mucha importancia y comenzaba a prepararse para la carrera.

-Están listos concursantes?!- Comenzó a gritar el animador con mucha emoción mientras alzaba una colorida pistola de juguete, y los participantes se preparaban para la carrera. -¡Comiencen!- Gritó el animador para después apretar el gatillo de su pistola y que esta sonara fuertemente a la vez que unos confetis salían de esta.

-¡Vamos Hinata!

-S-Si.- Respondió la chica a la vez que salían corriendo a toda la velocidad que podían en ese estado.

Las parejas concursantes corrían veloz y a la vez torpemente al no tener coordinación, tanto así que una de las parejas tropezó y cayeron al suelo.

-Wajajaja! que porrazo.- se reía el rubio mientras seguía corriendo a duras penas junto a la ojiperla.

-N-No te burles de las desgracias ajenas y dedícate a concentrarte.- Regaño la chica con cierto nerviosismo mientras hacia lo posible para coordinarse con el ojiazul.

Si bien Naruto y Hinata estaban mejorando su coordinación, se encontraban peleando codo a codo con una pareja por el segundo lugar, mientras que la pareja que lideraba la posición se encontraban a tres metros de ellos por lo menos.

-¡Uno, dos! ¡Uno, dos! ¡Uno, dos!- Decían el rubio y la ojiperla sincronizadamente mientras corrían a una velocidad y coordinación comparable a la pareja que lideraba la carrera, pero aun así, al terminar la carrera, los dos novatos solo alcanzaron el segundo lugar.

-Jo, maldición, perdimos.- Decía el Uzumaki con los brazos caídos.

-Al menos nos llevamos una caja con 30 piezas de chocolates por llegar segundos. A los demás solo le dan un par de caramelos como regalo por concursar.- Decía la chica ya más tranquila al saber que ya se había terminado y que por lo menos se llevaron algo, pero lo que no quería admitir era que en lo profundo de si no quería llevarse ese peluche porque no tenía ni la más remota idea de cómo llevárselo después.

-Si, al menos nos llevamos un chocolate.- Decía el rubio a la vez que le extendía la mano a la ojiperla para que esta le diera un trozo de chocolate. Hinata miró la mano del chico por un instante y después de sonreír cariñosamente le deposita en la palma un trozo de chocolate, el cual el rubio se lo comió de un solo bocado mientras daba una mueca de satisfacción.

-Sí que están deliciosos.- Dijo el rubio para que después Hinata también se llevara un trozo a la boca para probar que tal estaban.

-Están muy buenos, ¿como los habrán preparado?- Dijo la chica para después leer la receta de la caja y ver que ingredientes tenían.

-Si están muy buenos, deberíamos darle unas probadas a nuestros compañeros Hinata... Salgan chicas.- Dijo el ojiazul a la vez que tomaba sus pokeballs y de estas salían las tres pokemons que la acompañaban para después darle un trozo de chocolate a cada una, los cuales los recibieron gustosas.

-Al parecer también es muy sabroso para los pokemons, debería darle a los míos también entonces.- Dijo la chica para después llamar a sus pokemons y darle un trozo de chocolate a cada uno, los cuales reaccionaron de la misma forma que los pokemons de Naruto. -Sí que les quedó gustando. Jeje.- Reía la chica al ver que tanto sus pokémon como las del rubio la miraban con cara de querer comer más. -No puedo darles más chicos, hay que dejarle a Sakura-san y a sus pokemons.- Dijo gentilmente la Hyuga y aun así no pudo evitar sonreír al ver las tiernas muecas que realizaron los pokemons al saber que no les darían mas chocolate por el momento.

Luego de guardar la caja de chocolate en la mochila de Hinata, los dos entrenadores y sus pokemons siguieron curioseando por los alrededores. La chica no podía evitar esbozar una tierna sonrisa, pues a pesar de todo admitía que se lo estaba pasando bien, hasta que de un momento a otro depósito su mirada en el rostro del rubio, y no pudo evitar sonrojarse un poco. Hinata se le quedó viendo un buen rato hasta que cambió su vista hacia la mano izquierda del rubio.

"Hay... En que estoy pensando" Se decía a sí misma la chica sin quitarle la vista de encima a la mano del rubio, hasta que se llenó de algo de valor e intentó tomar la mano del chico, pero justo en ese momento el rubio se llevo la mano a la cabeza y comenzó a rascarse la nuca. "AAAAA, que demonios estaba a punto de hacer" Se gritaba mentalmente la Hyuga cuando de repente, sintió que alguien no la estaba mirando de buena manera. Al sentir esa sensación, Hinata volteó su mirada para ver si alguien la estaba mirando por la espalda, pero no encontró a nadie, hasta que bajó la mirada y se topo con aquella que le lanzó esa fulminante mirada, y no era nadie más que la pequeña Tsuki, la cual estaba amenazando a la chica con su mirada.

-¿Hinata, pasó algo?- Preguntó el rubio al ver que Hinata había detenido su andar.

-No-No pasa nada.- Dijo la Hyuga agitando sus manos nerviosamente. "No puedo creer que Tsuki-chan sea tan celosa como para mirarme de esa forma, ¿enserio un pokémon me ve como su rival?" Se preguntaba la chica mientras que a la Riolu se le iba quitando su celosa y fría mirada de poco a poco.

Tras caminar por un rato mas, Naruto vio a un lado de una tienda de caramelos, una maquina de peluches, por lo que vio en ella una oportunidad de obtener un peluche para Hinata y se dirigió hacia ella junto a la chica y sus pokemons.

-Hinata ¿Cual quieres?

-Eh? Pues..- Hinata se encontraba mirando los diferentes peluches que se hallaban en la maquina, intentando ver cuál sería el mas fácil de obtener para que Naruto no tenga muchos problemas, por lo que eligió el peluche de un Jigglypuff, por lo redondo y lo aparentemente fácil de agarrar. -Qui-Quiero ese Jigglypuff... Por favor..- Dijo la chica con timidez.

-Pues bien, aquí vamos.- Decía el rubio para después subirse las mangas de su chamarra y depositar un billete de 1 pokéyen para comenzar a jugar. Al principio parecía fácil según la ojiperla, pero en el momento en que la garra bajó para agarrar al peluche, esta no lo sostuvo con suficiente fuerza y con suerte lo movió de su posición. -¡Maldición!- Gruño el rubio mientras golpeo el tablero de la máquina, pero eso no fue suficiente para abatir al Uzumaki, y sorprendiendo levemente a Hinata, el chico volvió a depositar un billete y comenzó a jugar.

Hinata y los pokemons miraban como intento tras intento el rubio trataba de sacar dicho peluche del pokémon cantante y apenas había logrado moverlo hasta tal punto en que se encontraba a un lado del agujero, pero para ese entonces el chico ya ha gastado 20 pokéyenes, lo cual había logrado enfadar al Uzumaki de gran manera.

-Vamos maldita máquina, no me pienso rendir ante una estúpida bola rosada.

"¿Acaso le acaba de decir estúpida bola rosada al peluche que quiere regalarme?" Se preguntaba la chica mientras veía el enfurecido rostro del chico.

Los pokemons observaban bien atentos las maniobras del rubio, el cual apretaba los botones de la maquina hasta que la garra quedara sobre el peluche, y cuando llegó el momento justo, la garra bajó hasta sostener el peluche, pero el agarre fue tan pobre que soltó el peluche antes de que la garra subiera por completo.

-¡GAHG!- Gruño el ojiazul al ver como la garra soltaba al peluche nuevamente, pero esta vez, para su sorpresa, y a la vez alegría, el peluche golpeó el borde del agujero, cayendo después por este. -¡SIIIII! ¡Al fin te caíste pedazo de basura!- Gritaba el rubio a la vez que le mostraba su dedo medio a la máquina. Hinata por otro lado miraba al chico con un deje de vergüenza mientras una gota recorría su nuca.

Luego de desquitarse con la máquina, Naruto se inclinó para recoger el peluche y se lo ofreció a la ojiperla sin mucha delicadeza, la cual lo recibió con mucha timidez.

-Gra-Gracias.- Dijo la chica mientras miraba el suelo algo apenada.

-Más vale que lo cuides porque me costó obtenerlo.

"Como si no me hubiera dado cuenta" Se dijo la chica mientras sostenía con mucha calidez el peluche en sus brazos. Hinata se sentía feliz de una forma que no podía explicar, y más que por el peluche, se sentía más feliz por el esfuerzo que empleo e rubio, aunque claro, ese esfuerzo por parte del chico se debía a que él era así, y Hinata sabía bien de eso.

-Bueno, ya tienes un peluche. ¿Ahora qué?- Pregunto el rubio a la vez que se llevaba las manos a su nuca.

-Pues.. ¿Qué tal si por ahora vamos a comer en algún local?- Preguntó la chica sin saber si Naruto tenía ganas de comer algo, y para su fortuna, a pesar de no ser un chico rechoncho, Naruto tiene un apetito voraz.

-Por mí no hay problema. A comer se ha dicho. ¡Vamos chicas!- Dijo el chico para que sus pokemons lo siguieran. Hinata mientras tanto se quedó viendo la espalda del rubio por un momento para luego darle otro vistazo al peluche que ella sostenía y darle un suave y cálido abrazo y comenzar a caminar tras el rubio, cuando de repente, de un momento a otro, Naruto detuvo su andar y volteo su mirada hacia la máquina de peluches. Esto le llamó la atención a la ojiperla, por lo cual ella también fijó su atención a la máquina y vio a la pequeña Charmander viendo los peluches de la máquina.

-Saki...chan?- susurro la chica al ver como la pokémon de fuego no le quitaba la vista a la máquina. Saki por otro lado se encontraba mirando un peluche de un Charizard y no pudo evitar acordarse de su madre. Saki se inundaba más en sus pensamientos hasta que la voz de su entrenador la trajo de vuelta a la tierra.

-Que sucede Saki, tu también quieres un peluche?- Preguntó el rubio logrando que la Charmander le dirigiera la mirada. La pequeña de fuego miró a su entrenador con un poco de duda, pero luego de unos pocos segundos, y recordar el arduo esfuerzo por el que pasó el rubio para obtener el anterior peluche, Saki decidió finalmente por no darle más problemas a su entrenador y responder ante la pregunta moviendo su cabeza de un lado a otro en forma de negación.

-CHAR!- Gruño la pequeña con una sonrisa para después caminar junto a su entrenador. Naruto se quedó pensando un momento en la actitud de Saki, pero no le quiso dar más vueltas a un pequeño asunto y decidió a encaminarse a su nuevo objetivo; ir a comer.

Al entrar en un Mcdonald's y que para sorpresa de Hinata el rubio pidiera una cajita feliz aparte de las tres hamburguesas que pidió, los dos entrenadores disfrutaron de una merienda junto a sus pokemons, los cuales comían como si no hubiera un mañana. Mientras bebía de su refresco, Hinata miró a través de la ventana del local el horizonte y como el sol ya se estaba poniendo, dándose cuenta que ya han pasado un buen tiempo en su pseudo cita con el Uzumaki, y que ya era momento de regresar a la suite que habían adquirido gracias al festival.

...

Cuando el sol ya había terminado de ocultarse y la noche se había apoderado de Ciudad Grafito, Naruto y Hinata se encontraban dentro del ascensor del hotel donde se hospedaban, del cual al llegar al último piso, estos dos se bajaron para dirigirse a su suite. Al abrir la puerta del hotel, Naruto y Hinata vieron que Sakura a un seguía a un lado de la piscina intentando despertar el mega-aro, mientras que sus pokemons dormían plácidamente en una banca.

-Bueno, no quiero ir a molestarla. Por ahora aprovechare que tenemos un yacusi y me daré un baño, así que no cuenten con migo por un buen rato.- Dijo el rubio para irse directamente hacia el elegante baño que ofrecía la suite dejando sus cosas y sus pokemons en la sala de estar.

-Y se fue... Por mientras ordenare la mesa ya que no quiero molestar a los mayordomos.- Comento al aire con modestia la ojiperla mientras comenzaba a retirar uno que otros aperitivos que quedaron en la mesa del comedor y a limpiar la suciedad que había en esta, recibiendo un poco de ayuda de su Snivy y su Eevee. Hinata ya estaba a un paso de terminar cuando la voz de Sakura la saco de su labor para matar el tiempo. Hinata se volteó y la chica pelirrosa estaba de pie mientras cargaba unas toallas de baño.

-¿Qué haces Hinata-san?- Preguntó la pelirrosa con curiosidad al ver que Hinata se encontraba ordenando la mesa del comedor.

-E-Esto, solo estaba ordenando..- Respondió la peliazul con timidez. Sakura por otro lado solo dio un leve suspiro al ver las acciones de la chica, por otro lado, la ojijade prefirió abordar a la ojiperla con preguntas acerca de su pseudo cita con el Uzumaki.

-¿Y? ¿Cómo te fue? ¿Qué hicieron? ¿Se divirtieron? ¿Hiciste algún progreso?- Preguntó la pelirrosa con estrellitas en sus ojos, mientras que Hinata se sentía abrumada a tal punto que se habían formado espirales en sus ojos.

-E-E-E-Esto... yo eeh, yo...- Murmuraba la chica sin saber que decir. Al ver las reacciones de la chica, Sakura se limitó a reírse para sí misma para después acomodar la toalla que traía en su hombro.

-Bueno, te lo volveré preguntar cuando ordenes tus pensamientos, jiji, yo me voy a dar una ducha en el yacusi, nos vemos.- Se despidió la pelirrosa mientras ingresaba al baño. Hinata por otro lado se tardó un tiempo en calmarse hasta que se dio cuenta de un pequeño detalle.

-Eh? ¿Acaso dijo, que iría al yacusi?- Comentó al aire la ojiperla mientras se quedaba pasmada mirando a la nada al saber lo que puede ocurrir en estos momentos.

-Mientras tanto en el baño-

Sakura acababa de entrar al baño y de una forma rápida se quita su traje de baño y lo deja sobre una cesta, luego se remoja un poco con la regadera y al terminar se ata una blanca toalla en su cuerpo, preparándose así para ingresar al yacusi.

Sakura se encamina a la puerta corrediza del baño y la abre con total tranquilidad, pero su tranquilidad se esfumó hacia el infinito y más allá por lo siguiente que vio tras abrir la puerta.

-YO!-Saludo el rubio, el cual se encontraba sentado en el interior del yacusi.

-Na-Na-Na-Naruto? ¿Hace cuánto que estas aquí?- Preguntó la chica sonrojada a un nivel comparable con los sonrojos de la peliazul mientras trataba de cubrirse torpemente con su toalla.

-Yo? Pues desde que entré.

-Sí, ya me di cuenta.- Comentó la chica con una mirada desaprobatoria en el chico. -Como sea, para la otra deja el baño con seguro, esperare afuera.- Dijo la chica para comenzar a salir, pero...

-Tú eres la que debió darse cuenta de que estaba ocupado, además, para que tan roja, ni que tuvieras mucho que mostrar... Eh?- En ese momento, Naruto se dio cuenta que la había jodido. Mientras tanto, Sakura, la cual se encontraba dándole la espalda al rubio, se quedó quieta y desprendía una tenebrosa aura desde el último comentario del chico, el cual ya comenzaba a sudar por el miedo.

-Que di-jis-te?- Preguntó la chica mientras giraba hacia al rubio de una forma escalofriante.

-Es-Espera, espera... ¿Eso ultimo no lo dije en mi mente?- Preguntaba el rubio muy agitado mientras Sakura caminaba como Sadako hacia él.

-Con que me dijiste plana.

-Espera, yo no dije eso.

-Pero eso quisiste decir... ¿Tus últimas palabras?- Preguntó la pelirrosa a la par que hacia tronar sus dedos con una asesina mirada.

-Po-Podríamos vestirnos antes de que comiences a golpearme?

-Última petición denegada.- Dijo la chica al mismo tiempo que tomaba al chico del cuello, cuando de repente, la puerta corrediza que separaba el baño del yacusi fue abierta abruptamente.

-¡Sakura-san, no entres en el yacusi! ¡Naruto esta aden...- Fue Hinata la que ahora hacia acto de presencia para evitar cualquier problema, pero desafortunadamente llegó tarde, encontrándose con una escena en la cual se encontraba un Naruto temblando y una Sakura encima de el con la intención de pegarle, y los dos semidesnudos. -¡KYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- Se escuchó por toda la suite el grito de una ruborizada ojiperla, la cual tras el grito su cerebro explotó y calló desmayada en la entrada del baño, dejando tras ella un silencio incómodo que duró varios segundos.

-La mataste.- Comentó el rubio con cara de póker.

-¿Ahora me echaras la culpa a mí?- Preguntó la pelirrosa para después darle al chico un coscorrón.

..Treinta minutos después..

Hinata lentamente comenzaba a recuperar la conciencia, y, al sentir una toalla húmeda sobre su frente decidió quitársela y se levantó suavemente del sofá en el que se encontraba.

-Que me sucedió?- Preguntó la peliazul a la vez que se topaba con las preocupadas miradas de Atenea y Helios.

-Te desmayaste en el baño.- Al escuchar la voz de Sakura, Hinata giro levemente su atención hacia esta. Sakura se encontraba en un sofá diferente al de la Hyuga, se encontraba bebiendo un capuchino y llevaba encima una bata celeste.

-En el baño dices?... Preguntó la Hyuga con la mirada perdida tratando de recordar los hechos, y cuando estos regresaron a la mente de la chica, un fuerte rubor comenzó a teñir sus mejillas y su ya conocido nerviosismo comenzó a salir a flote.

-No pasó nada, entre Naruto y yo.. Solo una ligera discusión de amigos, no es nada de lo que te estas imaginando.- Dijo la pelirrosa tratando de bajarle los humos a la ojiperla.

-¿Entonces es un malentendido?

-Sí, un malentendido y nada más... Ya te dije que no pienso quitártelo.- La última frase, Sakura lo dijo con una pícara sonrisa, haciendo que el rubor de Hinata regresara momentáneamente.

-Y Naruto?- Preguntó Hinata con timidez. Sakura dio un suave suspiro y después apuntó hacia la terraza en la cual se encontraba la piscina de la suite.

-Naruto se encuentra entrenando con sus pokemons afuera.- Tras la respuesta de Sakura, Hinata miró hacia el ventanal que daba a la terraza y a través de él, vio como Naruto entrenaba con su equipo pokémon.

Realmente le inquietaba ver lo perseverante que era Naruto cuando se trataba de entrenar, se notaba a leguas que Naruto daba todo de sí para clasificar a la liga y salir campeón. Hinata en cambio ha mejorado y sus pokémon se han hechos más fuertes, pero aún no están al nivel necesario para enfrentarse a un líder de gimnasio. Tal vez debería seguir el ejemplo de Naruto y entrenar a su equipo aunque sea una hora diariamente, pues si quería llegar a la liga y enfrentarse con su primo Neji ella debía esforzarse más.

-Por cierto, hablando de entrenamiento.- Comentó la Hyuga para iniciar un nuevo tema.- Sakura-san, ¿Ya lograste despertar el mega-aro?- Ante la pregunta de la Hyuga, Sakura miró por un instante el mega-aro que Naruto y Hinata le habían obsequiado antes de salir en su "cita", Hinata miró con curiosidad la actitud de la chica hasta que esta finalmente decidió hablar.

-No, no he logrado hacer que brille, tal vez se debe a que el ambiente de una ciudad no entrega la misma energía que la naturaleza. Por lo que tendré que intentarlo en algún otro momento.

-¿Pero tomaste en cuenta los consejos que Naruto y yo te dimos?- Preguntó la ojiperla.

-Sí, lo intente por esos medios, pero simplemente no se me dio.. A propósito, mañana iremos al parque de atracciones de la ciudad.- Dijo la pelirrosa cambiando de tema y ganándose la atención de la ojiperla.

-Eh? Creí que mañana iríamos al gimnasio de Ciudad Grafito.

-Hable con Naruto, y aunque no me creas, no tuve que convencerlo o algo por el estilo, de echo él se encuentra entusiasmado con el hecho de que vallamos los tres.- Dijo la Haruno con una sonrisilla adornando su rostro.

Hinata volvió su mirada hacia la azotea para ver al rubio, y no le dejaba de sorprender el hecho de que Naruto estaba aplazando su combate con el líder del gimnasio a cambio de dejar que las chicas se diviertan. Sakura notó que la chica se quedó espaciando mientras veía al rubio y no pudo evitar sentirse curiosa al recordar algo que quería saber con anterioridad.

-Y? ¿Cómo te fue en tu cita?

-Eh?- Exhalo la Hyuga mirando de una forma muy nerviosa a la Haruno, la cual sonreía pícaramente.

-Vamos, vamos.- Decía Sakura mientras meneaba su mano derecha. –Solo dime que hicieron, ¿Se divirtieron?- Terminó por preguntar la pelirrosa.

-E-Está bien, te contare, pero no creo que sea para tanto.- Con un poco de vergüenza, Hinata comenzó a contar los momentos que paso junto al rubio. Sakura reía y comentaba alegremente acerca de lo que le contaba la Hyuga, y así se la pasaron charlando hasta que Naruto terminó su entrenamiento. Luego, los tres entrenadores se quedaron viendo una película y se acostaron antes de medianoche para asegurarse de levantarse temprano el día siguiente.

...

E-Este es el parque de atracciones?- Preguntó la ojiperla muy maravillada con la gran cantidad de atracciones y juegos que el parque ofrecía, pero también con miedo al ver la altura y velocidad que tenían unas que otras atracciones.

-Genial.. Esa montaña rusa se ve divertida.- Comentó el rubio a la vez que señalaba una montaña rusa que tenía una velocidad, altura, y giros de infarto, logrando que las dos entrenadoras sudaran un poco al verla.

-¿Por-Porque no mejor primero vamos por algo menos movidito?- Preguntó la pelirrosa con una falsa sonrisa marcada en su rostro.

-Aburrida.- Comentó el rubio desganado. Los tres entrenadores siguieron caminando hacia la entrada de lo que sería la noria, y cuando llegaron a la atracción, unos encargados se acercaron a ellos a la vez que miraban a los pokemons que los acompañaban.

-Discúlpenme, esos son sus pokemons cierto?- Preguntó la única señorita de los tres encargados.

-EEEMM... Sí.. ¿Hay algún problema?- Respondió con otra pregunta la pelirrosa sintiéndose un poco confundida.

-Pues verán, debido a algunos accidentes que ha ocurrido hace años, no está permitido subirse a la mayoría de las atracciones con pokemons.- Dijo uno de los encargados, el cual tenía el cabello un poco ondulado.

-No se puede subir con pokemons? Que aburrido.- Opinó el rubio a la vez que cruzaba sus brazos.

-Po-Po-Por favor no se angustien, lo sentimos si esto les incomoda, pe-pero en el parque tenemos una guardería donde pueden alojar a sus pokemons durante la estadía en el parque.- Sugirió la única chica de los tres encargados de una forma tan tímida que a Naruto y a Sakura les recordó a cierta persona.

-Pero y si lo llevamos en las pokeball? ¿No hay problema con eso verdad?- Preguntó la pelirrosa.

-Pueden hacerlo, pero lo recomendable es dejarlos en la guardería ya que han habido casos en donde a los entrenadores se les han extraviado sus pokeballs al subirse en juegos movidos como la montaña rusa, por eso la recomendación de la guardería.- Sugirió el tercer encargado.

Los tres entrenadores formaron un círculo y comenzaron a debatir si subir con sus pokemons en las pokeballs o dejarlos en la guardería. Unos cuantos segundos pasaron y finalmente, con una votación de dos contra uno, donde el rubio fue el único que votó en contra, los tres novatos de Konoha decidieron dejar a sus pokemons en la guardería. Tras escuchar la decisión final de los tres entrenadores, la única chica de los encargados acompañó a los chicos hasta la guardería, la cual tenía muchos adornos geniales en la entrada y monas pinturas de pokemons pequeños. Al entrar, fueron recibidos por las recepcionistas, las cuales tenían unas joviales sonrisas adornando sus rostros.

-Bienvenidos a la guardería pokémon del parque de atracciones de Ciudad Grafito, si gustan podemos enseñarles las instalaciones, las salas y los juguetes con los cuales sus pokemons podrán entretenerse.- Fueron las palabras que dijeron las recepcionistas al unísono. Después de enseñarles cómo funcionaba la guardería, los tres entrenadores dejaron a sus pokemons en diferentes salas, debido a que gracias al protocolo, ningún entrenador podía dejar a sus pokemons en la misma sala que los pokemons de otro entrenador.

Los tres entrenadores dejaron a sus pokemons sin ningún percance, eso si no se tomaba en cuenta que la pequeña Tsuki se enfadó y no quería separarse de su entrenador, por lo que fue un poco difícil convencerla para que desistiera.

-Sí que fue gracioso y tierno ver las muecas de enfado de Tsuki-chan.- Comentó la pelirrosa estando ya fuera de la guardería mientras se dirigían a la noria.

-Me hubiera gustado venir con mis pokemons.. Pero que se le puede hacer.- Agregó el rubio un poco mosqueado, Hinata notó esto e intentó animar al rubio, pero antes de que ella pudiera decir algo el mismo rubio comenzó a hablar animadamente. –Y bien, vamos a la noria, que después hay muchas atracciones que podemos visitar.- Gritó el rubio alegremente dejando una acojonada Hinata con la boca un tanto abierta.

-Sera mejor que te acostumbres a sus cambios repentinos de humor.. Él es de naturaleza alegre, y si se enoja en pocos segundos vuelve a estar alegre.- Dijo Sakura con una voz baja a la vez que posaba su mano en el hombro de Hinata como si se estuviera compadeciendo de ella.

Al llegar a la noria, los chicos se encontraron con los mismos encargados, a los cuales tras enseñarles los pases bip, estos les dejaron subir de forma gratuita. Luego tras estar un buen rato subiendo, los chicos llegaron al punto más alto de la noria, en donde se podía ver todo el parque y casi toda la ciudad. Naruto y Sakura estaban comenzando a decir chistes como que desde allí se podía ver sus casas y demás chistes parecidos. Hinata por otro lado sonreía ante las bromas de sus amigos a la vez que se admiraba la belleza de las vistas que la atracción le ofrecía.

...

Mientras tanto, en la guardería pokémon del parque de Ciudad Grafito, justo en la sala de juego en la que se hallaban las pokemons de cierto rubio.

-GRRR.. No se vale... Esto no me gusta para nada..- Murmuraba obviamente en idioma pokémon una pequeña Riolu que se encontraba de brazos cruzados mirando la ventana de la sala, por la cual se podía ver el pasillo que daba a las demás salas de la guardería.

-Que sucede Tsuki-chan? ¿Acaso estas molesta porque Naru-chan se está divirtiendo con otras chicas mientras tu estas aquí?- Preguntaba desde la espalda de la Riolu la pequeña Zorua con su típica y pícara sonrisa.

-N-No es nada de eso, simplemente no me agrada esa chica de pelo rosa ni la entrenadora de Atenea-san.- Respondió la chacal con cierto nerviosismo y un leve rubor decorando sus mejillas.

-Relájate, sé que eres celosa pero no crees que es demasiado? Recuerda que tú eres un pokémon y Naruto es un humano.- Comentó la Charmander, la cual se encontraba jugando con una pequeña pelota de hule.

-¡Eso ya lo sé pero no puedo evitar sentirme molesta!... ¡Y DEJEN DE MIRARME ASI!- Le grito la Riolu a sus dos compañeras pokemons que la miraban con una compasiva y cómica mirada.

-Como sea.. Porque no mejor jugamos a algo para pasar el rato.- Sugirió la lobina.

-Sí, sí, sí! ¡Juguemos!- Comenzó a decir la Charmander emocionadamente y dando pequeños brincos.

-Y a qué jugaríamos?- Preguntó la chacal sin mucho interés.

-Dejame veeer... Umm.. ¡Ya se! ¡Juguemos a las escondidas!

-Eh? Pero si aquí no hay donde esconderse.- Dijo la pequeña de fuego ante la propuesta de la Zorua, la cual seguía sonriendo pícaramente.

-Miren. Tú y Tsuki-chan solo dense la vuelta y yo me esconderé, cuando yo les dé la señal, ustedes me buscaran.- Tras escuchar a la Zorua, Saki y Tsuki se dieron la vuelta muy dudosas acerca de lo que haría Yami.

-Hasta cuanto hay que contar?

-Ya pueden voltearse.

-Eh?!- Saki se sorprendió, pues ella se preguntó hasta que numero contar y repentinamente la Zorua ya estaba lista. Saki y Tsuki se dieron la vuelta, y para su sorpresa, Yami no estaba en ningún lado, aunque la Riolu no parecía muy sorprendida.

"Are? Are, are, are? ¿Dónde se metió esta?"

-Eres el cojín rosado que está debajo del cojín celeste. Lo sé porque puedo ver tu aura.- Dijo la Riolu interrumpiendo de momento los pensamientos de la pokémon de fuego.

-Mooo, eres aburrida Tsuki-chan- Bufó la lobina a la vez que desasía su ilusión. Mientras que, la pobre Charmander solo veía como con sus dos compañeras, le era totalmente imposible ganar un juego de las escondidas.

"Nota mental, nunca jugar a las escondidas con estas dos"

...

Mientras tanto, con los entrenadores de Konoha:

-Que genial es no tener que hacer fila.- Comentaba el rubio mientras se subía a un auto chocón.

-Ya te dije que eso es lo genial de los pases vip.- Agregó la pelirrosa a la vez que se subía a otro auto chocón que se encontraba a unos escasos metros de el del Uzumaki, mientras que otros chicos que se subían, veían con envidia al trio por poder usas esos pases.

"Ok, Naruto y Sakura-san están del otro lado de la pista, si alguien me ataca ellos me defenderán y yo así los defenderé a ellos." Se Decía la Hyuga mientras se subía a su auto con una sonrisa positiva. Todos los concursantes esperaron a un semáforo que se encontraba parpadeando, y, de un instante a otro, este dejó de parpadear y dio luz verde, instante en el que todos los participantes comenzaron a estrellarse unos contra otros.

-Jeje, esto es divertido.- Reía suavemente la ojiperla a la vez que chocaba su auto contra el de una chica de unos nueve años más o menos con una fuerza moderada, cuando de repente, desde la distancia, vio como un auto salió disparado contra el muro producto de un fuerte choque ocasionado por otro conductor, el cual llevaba una sonrisa maliciosa en su rostro. -Eh?- Alcanzó a exhalar la Hyuga al ver cuando dicho conductor cruzó su mirada con la de ella y su sonrisa se hiso más tenebrosa.

-¡Allá voy, Hinata!- Gritó el rubio mientras arremetía a toda velocidad hacia la chica.

-Eh? ¡¿Eeeeeh?! ¡Espera Naruto! ¡Esperaaa!

CRACH

La colisión fue tal, que Hinata sacudió fuertemente su cabeza producto del choque, y luego su auto comenzó a ser arrastrado hasta quedar atorado entre la muralla y el auto del ojiazul.

-Jajajaja- Reía el rubio maliciosamente mientras que la pobre chica intentaba salir de dicha situación, hasta que...

-¡Allá voy chicoooos!

-¡Sakura-san!- Gritó la ojiperla esperanzada en que la pelirrosa acudiera a su ayuda, pero la sonrisa esperanzadora de Hinata se esfumo al ver el rostro de la ojijade, el cual era más tenebroso que el del rubio. –No por favor.- Susurro la ojiperla con el rostro más pálido de lo normal hasta que...

CRASH

Y por segunda vez, la cabeza de la pobre Hyuga se sacudió con fuerza mientras su auto salía disparado y giraba como por tres segundos.

-¡Malditos brutos!- Gritaba fuera de sí la chica a la vez que lagrimas amenazaban con salir. Naruto y Sakura por otro lado reían a carcajadas mientras chocaban a medio mundo.

...

Mientras tanto, en la guardería pokémon. Una de las encargadas acababa de dejarles alimentos a las tres pokemons del Uzumaki, por lo cual, ahora las tres pequeñas se encontraban comiendo sentadas en un círculo mientras charlaban entre ellas.

-Esta comida esta buena, pero honestamente es mucho mejor la comida que prepara Hinacha.

-Es Hinata, no puedo creer que la conoces hace poco más de dos semanas y no te sepas su nombre.- Reprochaba la Riolu a la Charmander, la cual se reía al ver lo fácil que era hacer enojar a la chacal.

-No es para tancho, yho por ejemplo la chamo hina-chan.- Comentaba la lobina mientras comía.

-No hables mientras comes.- Volvía a reprochar la Riolu mientras procedía a comer educadamente.

-JAJAJAJA! Te pareces a mi mamá.- Se burló la Zorua provocando que una vena se hinchara en la nuca de Tsuki, pero repentinamente esta recordó a su madre y se puso un poco nostálgica, cosa que fue notada por Yami. –Tu madre sí que era genial y fuerte, esa transformación que tenía y todo... Por lo que escuche tu padre también es muy fuerte.

-S-Si, el también lo es.- Agregó Tsuki un poco sorprendida al ver que Yami estaba hablando sin burlarse de ella o haciendo algo que ella considerara tonto. –El entrenador de mi padre es el actual bicampeón de la liga, y además mi hermana se fue con él.

-Cierto, ahora que recuerdo, escuche al viejo decir que se llevó a tu hermana para que esta fuera un pokémon del chihuahua.- Comentó la Charmander mientras miraba el techo de la sala.

-Chihuahua?- Preguntó la chacal.

-Es un chico que es súper amigo con Naruto... Al menos eso creo.- Agregó Saki.

-Pues yo tengo entendido que son como tú y el agua, jijiji.- Comentó Yami dando unas pequeñas risillas haciendo que Saki se avergonzara un poco. Tsuki miró de reojo a la Zorua y recordó que Naruto había comentado que ella tenía un hermano que era mejor que ella con las ilusiones, por lo que al no querer ser la única que hablaba sobre su familia, decidió preguntar acerca de la familia de Yami.

-¿Y qué hay de tu familia Yami-san?- Yami se sorprendió u poco por la pregunta de la Riolu, pero luego miró hacia la nada y sonrió nostálgicamente al recordar a su madre y su hermano.

-Pues mi mamá y mi hermano son muy buenos con las ilusiones si se comparan conmigo, pero.. Mi mamá era súper valiente y fuerte.. Mi hermano por otra parte era algo cobarde jiji, pero era un buen hermano de todas formas.- Respondió alegremente la lobina.

-Ya veo..- Murmuro Tsuki mientras miraba el suelo como si estuviera espaciando, cuando de repente, cambio su concentración en Saki, la cual masticaba cómodamente una galleta de chocolate. –¿Y tu familia Saki-san?- Saki se sorprendió un poco por la pregunta de su compañera, pero después de mirar hacia el tejado buscando alguna forma de responder, decidió contar un poco sobre su familia.

-Pues, yo no conocí a mi padre.. Mi madre y yo vivíamos en una especie de valle protegido por humanos donde habían varios pokemons de fuego.. Mi madre era una Charizard súper genial, recuerdo que un día, para que yo no le tuviera miedo a volar cuando evolucionara, me arrojó a una orilla de un volcán activo.- Dijo la Charmander a la vez que mostraba una leve avergonzada sonrisa y se rascaba la nuca. Yami y Tsuki miraban muy sorprendidas y con algo de miedo a la Charmander.

"Tu madre era un monstruo" Dijeron las dos caninas en su mente al mismo tiempo.

...

Mientras tanto:

-O-Oye Na-Naruto.. No está esta cosa un poco alta?- Pregunto una temblorosa Sakura a la vez que veía como el vagón en él se encontraba subía lentamente por los rieles de una montaña rusa.

-De que hablas Sakura, no está tan alto si lo comparas con la noria.- Dijo el ojiazul mientras se impacientaba por llegar al descenso de la atracción.

-Si pero la noria tenia ventanas y no tiene ese descenso que estoy mirando ahora.- la cara de la pelirrosa se palidecía cada vez más y más mientras pequeñas gotas de sudor caían por su frente. Hinata por otro lado, y con una frente azulada, temblaba como una gelatina mientras lagrimas caían por sus ojos.

Los tres entrenadores se encontraban ahora en la montaña rusa más rápida y no apta para cardiacos del Parque de Ciudad Grafito. Gracias al rubio, ahora los tres estaban en el primer carro del tren, estando el Uzumaki al medio, Sakura a su izquierda y Hinata en su derecha. Para que decir que Naruto estaba más que emocionado, mientras que en contraste de él, las dos chicas estaban temblando del miedo, sobre todo la Hyuga.

Sakura y Hinata veían con los ojos como platos como el vagón llegaba al final de la pendiente y se quedaba fijo allí, mientras que Naruto ya no podía aguantar más las ganas. Hasta que, de un momento a otro, y sin previo aviso, el tren comenzó a descender a una velocidad abismal, provocando diferentes gritos en las personas que iban en él, sobre todo las del primer vagón.

-¡WOOHUUUUUU! ¡VAMOS CHICAS, LEVANTEN SUS BRAZOS!- Gritaba Naruto con ambos brazos levantados.

-¡MAMI, MAMI, MAMI, MAMI!- Esa era Hinata, la cual gritaba con cómicas lágrimas cayendo por su rostro mientras se agarraba fuertemente del fierro de seguridad.

¡AAAAAAAAAAAAAAAHH! ¡TE VOY A MATAR PEDAZO DE #*%&#!- Gritos no aptos para todo el público provenían de la pelirrosa.

Después de dos turbulentas vueltas en la montaña rusa:

-Bluaaaaagh.- Se podía ver a la pelirrosa y a la ojiperla vomitando en el mismo basurero al mismo tiempo.

-¿Y estas dos son las princesas que ganaron el festival de pokélitos?- Preguntaba el rubio a la vez que una cómica gota recorría su nuca.

...

Mientras tanto, en la guardería pokémon:

-Gracias por contar con nosotros, que tengan un divertido día.- Le decía una recepcionista a una pareja de entrenadores que acababan de dejar a sus pokemons, pareja la cual luego de corresponder el saludo salieron hacia el exterior de la guardería.

-A que atracción deberíamos ir primero?- Le preguntó el chico a la entrenadora que parecía ser su novia, ya que iban tomados de la mano.

-No lo sé... ¿qué tal si vamos primero a los barcos piratas? Eh? Mira a ese tipo ¿Sera un cosplay?- Preguntó la chica a la vez que señalaba a un tipo que llevaba una chaqueta negra con unas nubes rojas estampadas en ella y tenía un cabello plateado peinado al más puro estilo de Drácula.

-Emm, lo dudo.. Aunque hay que admitir que su traje es un poco bizarro.- Comento el chico entre risas, a lo que la chica también sonrió. Mientras tanto, el hombre del que la pareja recién hablaba, acababa de entrar a la guardería y se dirigió hacia donde se encontraban las recepcionistas.

-Buenos días, bienvenido a la guardería pokémon del parque de atracciones de Ciudad Grafito.- Saludo una de las recepcionistas, a lo que el sujeto solo sonrió.

-Mientras tanto, en la sala donde se encontraban las pokemons del Uzumaki-

-Eh?!- Exclamó repentinamente la Riolu, llamando un poco la atención de sus compañeras.

-Que sucede Tsuki? ¿Tienes comezón en la espalda? A mi también me molesta cuando me da comezón en la espalda.- Dijo la pequeña de fuego logrando que una gota apareciera sobre la nuca de la chacal.

-No, nada de eso.. Es solo que tengo un mal presentimiento.- Dijo la chacal mientras miraba el piso con una perdida mirada.

-Sientes que va a ocurrir algo?- Preguntó con curiosidad la Zorua. Cuando de repente, sintieron unos ruidos provenientes desde el exterior de la sala de donde se encontraban. –Eh? Y eso que fue ahora?

-Ayúdenme a ver qué pasa.- Dijo Tsuki tomando a las otras dos por sorpresa.

-Y como miraremos si la puerta esta con seguro?- Preguntó la Zorua con mucha confusión al no saber que ocurría.

-Pues.. Humm.- La pregunta de Yami dejó en jaque a la Riolu, la cual miraba el suelo sin saber qué hacer, cuando repentinamente, la lagartija de fuego dio un pequeño brinco llamando la atención de las otras.

-Y si hacemos una torre con nosotras mismas? así creo que alcanzaríamos ver por la ventana que da al pasillo... No espera, mala idea..

-Cierto, hagamos eso. Buena idea Saki-san- Halagó la Riolu a la Charmander, la cual se sorprendió por eso.

Segundos más tarde, las tres pokemons se encontraban formando una torre, en la cual Saki era la base y sobre sus hombros Tsuki estaba apoyando sus pies a la vez que afirmaba sobre sus hombros las patas traseras de Yami, siendo así la Zorua la única que podía ver a través de la ventana.

-Puedes ver algo?- Preguntó la chacal mientras aguantaba el peso de la lobina.

-Sí, veo... ¡No puede ser, es uno de esos tipos que llevan trajes negros con nubes rojas!- Gritó la Zorua muy alarmada, sorprendiendo súbitamente a las otras dos.

-Es uno de esos tipos?- Pregunto la Charmander que no podía creer que otra vez tendría problemas con esos sujetos.

¡Y está entrando en las salas vecinas, se dirige hacia aquí!

-¿Qué? Si no me equivoco después de nosotras vienen los equipos de Hinata-san y Sakura-san. ¡Tenemos que hacer algo!- Dijo la Riolu para después desarmar la torre que ellas habían realizado.

-Pero que hacemos? ¿Son los mismos tipos de antes?- Preguntó Saki para saber si se trataban de los maleantes que les atacaron en el bosque Gantetsu y en el bosque Gamatsu.

-No, es solo un tipo.- Respondió Yami.

-Eh, E-E-Entonces es el tipo que derrotó a tu madre?- Preguntó la Charmander muy asustada, ya que si se trataba de ese tipo, ellas tenían muy poca posibilidad de poder hacer algo ya que sus pokemons eran muy fuertes.

-No, es otro que nunca antes había visto.- Respondió Yami, aliviando un poco a la pokémon de fuego.

-Saki-san, Yami-san.. Tengo un plan. Es arriesgado, ya que no sabemos si hay alguien más esperándolo, pero no siento ningún aura con malicia proviniendo desde fuera, así que apostaremos a ello.. ¿Pueden escucharme?- Tras la pregunta de la chacal, las otras dos comenzaron a escuchar en qué consistía el plan y como llevarlo a cabo.

Mientras tanto, el tipo ya había terminado de revisar las salas que se hallaban antes que la de donde se encontraban las pokemons del Uzumaki. El tipo había regresado a sus respectivas pokeball los pokemons de dichas salas y las metía en una bolsa que llevaba en su mano derecha, bolsa que parecía ser especial porque los pokemons no podían salir de sus pokeball por su cuenta.

-Estos pokemons son tan tontos, no sospechan nada.. Esto es demasiado fácil, ¿no Duskull?- Le preguntó el hombre al que parecía ser su pokémon, el cual era uno que parecía una especie de espíritu con una máscara que parecía una calavera.

-KULL.- Respondió el pokémon.

-Bien, ahora viene esta sala, en la cual hay tres pokemons.- Dijo el peliplata para después proceder a abrir la puerta, pero se llevó una gran sorpresa al ver que en vez de haber tres pokemons, solo habían dos. –EEEh? ¿Porque solo hay dos, si habían tres pokeball junto con la llave de esta sala? EEEEh?- Dijo el hombre para después esquivar una pelota de hule que le lanzaron la Riolu y la Charmander, las cuales lo miraban amenazadoramente. –¡¿Pero qué demonios le sucede a estos poké...- El peliblanco no termino de hablar al ver como una bola de energía morada golpeó la espalda de su Duskull con tal potencia que este fue a estrellarse contra la muralla de la sala.

-¿Qué diablos?- Tras el repentino ataque, el tipo volteó hacia atrás, y donde debería estar la pelota que antes le habían arrojado las pokemons, se encontraba una Zorua.

-ROAR!- Ladró la pequeña lobina.

-Tu, maldita cosa.- Dijo el tipo apuntando hacia ella amenazándola con devolverla a su pokeball, cuando de repente, la Charmander con una gran velocidad y fuerza, le arrebató la bolsa que contenía a los demás pokemons.

-Pero qué?!- Gruñó el tipo para después, ser mandado al piso producto de una fuerte patada en la mejilla, cortesía de la Riolu, la cual aprovechó el instante y le arrebató las pokeballs que le pertenecían a ellas.

Al poseer las pokeballs que le pertenecían a ellas y la bolsa que contenía a los demás pokemons, las tres se echaron a correr despavoridamente hacia la salida de la guardería, dejando a un atónito maleante sin saber qué demonios acababa de pasar.

-¿Pero qué demonios con esos pokemons? ¡Duskull, levántate! ¡Iremos tras ellos!- Ordenó el peliplata para después echarse a correr tras los pokemons.

-KULL!- Gritó el pokémon fantasma a la vez que seguía a su entrenador.

Mientras tanto, en la recepción de la guardería, las recepcionistas, las cuales se hallaban amarradas con las manos en las espaldas y con unas cintas adhesivas tapándoles las bocas, vieron como tres pokemons salían corriendo hacia fuera de la guardería, luego segundos más tarde, vieron al culpable de dejarlas en ese estado salir corriendo tras los pokemons anteriores. Las recepcionistas quedaron estupefactas al ver la situación, más que nada al ver cómo tanto las pokemons como el tipo de la chaqueta negra se habían olvidado de ellas.

-¡¿Yami, Tsuki, ya detectaron el olor de Naruto?!- Preguntó Saki mientras acarreaba la bolsa que llevaba a los pokemons.

-¡Sí!- Respondieron las dos caninas, a lo que Tsuki prosiguió hablando. –Además ya he detectado el aura de Naruto-kun. ¡Síganme, por aquí!- Dijo la Riolu para después ponerse al frente de Saki y Yami para que estas la siguieran.

-Maldición, esos pokemons son muy rápidos. ¡Apresúrate Duskull, nos están dejando atrás!

-KULL!- Gruñó el pokémon fantasma con cansancio, pues se le daban fatal las carreras.

Mientras tanto, Naruto y compañía se encontraban comiendo conos de helados mientras caminaban relajadamente, sobre todo para apaciguar a las dos chicas después de lo que les pasó en la montaña rusa.

-Naruto, podríamos sentarnos para poder relajarnos un poco, aún estoy cansada por lo de antes.- Solicito la Haruno mientras se acariciaba suavemente la pansa.

-Ok, descansemos.. ¿A qué atracción iremos después?- Preguntó el ojiazul para después darle una probada a su helado.

-A uno que no sea tan movidito por favor.- Respondió la pelirrosa como si estuviera pidiendo compasión.

Hinata por otro lado rogaba, en su interior que Naruto escuchara a la pelirrosa cuando de repente, divisó a tres pokemons que venían corriendo hacia ellos.

-Eh? Na-Naruto.. Acaso esas no son?- Preguntó la peliazul llamando la atención de los otros dos, los cuales miraron hacia donde ella apuntó, quedando los dos muy sorprendidos.

-Eh? ¿Chicas? EEEEEEEh?!- Gritó finalmente el rubio al ser embestido por las tres pokemons, quedando tumbado en el suelo con ellas sobre él. -¡Saki, Yami, Tsuki! ¡¿Qué diablos pasa?! ¡¿No estaban ustedes en la guardería?!

-ROAR!- Ladró la Zorua para que inmediatamente sus ojos comenzaran a brillar. Naruto al ver los ojos de la lobina, comenzó a ver una especie de ilusión, en la cual se mostraba todo lo que había ocurrido en la guardería y por qué ellas estaban allí. Hinata y Sakura por otro lado solo miraban confusas lo que estaba sucediendo, pues allí estaban las pokemons del rubio sobre él y tanto los ojos de la Zorua como los del Uzumaki se encontraban brillando con una fuerte tonalidad azulada. Luego de unos segundos, los ojos de ambos dejaron de brillar, y las pokemons bajaron del rubio, luego este se puso de pie y suavemente tomo la bolsa que la Charmander traía, para después mirar con un rostro muy serio a las dos entrenadoras.

-Sakura, Hinata.. Tomen esta bolsa y vayan con la policía. Yo me enfrentare a ese tipo mientras tanto.- Dijo el rubio para después apuntar hacia donde provenían las pokemons. Hinata y Sakura miraron confusas hacia donde Naruto apuntó, y fu allí, donde Hinata se dio cuenta de un tipo que venía corriendo hacia donde se encontraban ellos, y entonces la ojiperla entendió la situación. Estaban tratando nuevamente con los Akatsuki.

El peliplata corrió a más no poder para alcanzar a las pokemons que se le escaparon, hasta que vio que al parecer se habían encontrado con su entrenador. El Tipo y el rubio cruzaron unas fieras miradas que duraron un buen tiempo, hasta que, después de unos segundos, el peliplata mostro una cálida sonrisa, regreso a su pokémon fantasma a su pokeball y se dio media vuelta.

-A correr.- Dijo el sujeto para echarse a correr como si no hubiera un mañana.

-Oh! está escapando. Chicas, vayan con la policía, yo intentaré detenerlo.- Dijo Naruto para echarse una persecución tras el tipo de Akatsuki.

-Espera! ¡Naruto! ¡¿Qué demonios está pasando?!- Grito Sakura muy preocupada y confundida por los recientes acontecimientos, cuando repentinamente, Hinata le tomó la mano y trató de calmarla.

-Sakura-san, por ahora vayamos hacia la policía, en el camino te explico, para encontrar a Naruto después podemos usar el GPS de la agenda x2014, pero por ahora confía en mí y en Naruto. Por favor.- Sakura se quedó mirando estupefacta a la ojiperla, pues en vez de ver a la chica tímida que ella conocía, se encontraba mirando al rostro de una chica fuerte y decidida, cosa que maravilló por unos instantes a la ojijade, logrando que ella se calmara un poco y decidiera seguir a la Hyuga.

-De acuerdo, pero en el camino me contaras que rayos está pasando aquí.- Dijo la ojijade para después dirigirse hacia la estación de policías más cercana.

-Maldición, hoy en mi horóscopo salía mala fortuna pero nunca creí que se transformaría en esto joder.- Decía el peliplata mientras corría mirando hacia atrás de vez en cuando para ver si el chico venia siguiéndolo todavía, y efectivamente, el rubio seguía tras él junto con sus tres pokemons.

"Hacia donde está huyendo? La salida del parque esta hacia el otro lado... ¿eh?" Mientras perseguía al Akatsuki, Naruto se comenzó a dar cuenta que por el camino donde iban, cada vez había menos gente.

Naruto siguió persiguiendo al peliplata por un buen rato, hasta que al fin pudo acorralarlo en un lugar sin salida, pero lejos de sentirse frustrado, el Akatsuki solo se limitaba a exhalar aire producto del cansancio y tras recomponerse, el tipo le lanzó una intimidante mirada al chico, el cual ni se inmutó.

-Sí que tienes agallas para haberme seguido hasta aquí chamaco, o solo eres muy tonto. ¡¿Acaso sabes quién soy?!- Gritó el tipo mientras ponía cara de delincuente.

-Sí, solo eres un idiota de los Akatsuki.- Dijo el rubio sorprendiendo ligeramente al peliplata, al cual unas cómicas y diminutas lagrimas recorrieron sus mejillas.

-No puede ser.. Nuestra banda.. Nuestra banda es famosa.. Buaaa.- Gimió entre sollozos el tipo mientras se tapaba el rostro con su antebrazo derecho, generando que una gota se asomara en la nuca del ojiazul, pero inmediatamente el tipo cambio su postura y le lanzó una arrogante sonrisa. –Je. Jejejeje. De verdad que eres muy necio, si entonces nos conoces crees que puedes hacer algo eh? Pues mira a tu alrededor, ¡no hay nadie más que pueda ayudarte mocoso!- Termino gritando el tipo mientras mostraba su lengua como un delincuente.

-La policía viene en camino, solo tengo que mantenerte ocupado hasta que ellos lleguen, al menos que te derrote antes, idiota.- Dijo el rubio con una arrogante sonrisa que rivalizaba con la del peliplata. Saki, Yami y Tsuki en cambio, al escuchar las últimas palabras de su entrenador, adoptaron una pose de combate. El peliplata por otro lado se sintió ofendido y miro con desprecio al rubio y sus pokemons, entonces después de tal provocación, el tipo tomo dos pokeball de entre sus bolsillos y las sostuvo entre los dorsos de sus dedos para seguir ablando arrogantemente sin quitar la seria y enfadada expresión de su rostro.

-¿Que dijiste? ¡¿Crees que puedes derrotarme a mí, el gran Hidan?! ¡Pues inténtalo mocoso! ¡Salgan, Duskull, Scyther!- Gritó el ahora nombrado Hidan a la vez que dos luces salían de las pokeballs, revelando al pokémon fantasma de antes y a un pokémon verde con forma de mantis y con dos guadañas en vez de manos.

-SAITEEER!- Gruño con emoción el pokémon vicho, pues al parecer le emocionaban los combates.

"Uy.. Sé que no es el momento pero quiero registrar esos pokemons en la pokédex" Se decía a sí mismo el rubio mientras veía los pokemons del enemigo, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando de repente Hidan ordeno a sus pokemons atacar.

-¡Scyther, ataca al chico con Tijera X!

-¡SAITEEER!- Rugió la mantis con furia para acumular energía verde en sus guadañas y rápidamente arremetió con una increíble velocidad. Naruto no pudo evitar asustarse y dar un paso hacia atrás, pues el en pocos segundos el Scyther corrió llegó hasta él y se dispuso a atacarlo, cuando repentinamente:

-CHAR!

-ROU!

-ROAR!

-Eh?- Exhaló el rubio al ver como sus pokemons interceptaron el ataque de la mantis, estando las tres chocando sus garras y puños contra las guadañas del pokémon enemigo.

El Scyther chocó miradas con las tres pokemons y sonrió arrogantemente al ver como la Charmander usaba Arañazo, la Zorua usaba Golpe bajo, y la Riolu usaba Puño incremento. Al ser las tres las que intentaban frenarlo, el Scyther siguió sonriendo confiadamente, provocando que las tres pokemons se enojaran y aplicaran más fuerza en sus ataques, logrando que el pokémon bicho se separara de ellas y retrocediera unos dos metros, pero las pokemons también retrocedieron un poco y miraban muy enojadas al pokémon mantis.

"Malditos Akatsukis, si no fuera por las chicas ese Scyther me hubiera hecho una gran herida. Se ve que tendré que luchar con todo aquí." Naruto miraba al Scyther enemigo con mucha atención, cuando de repente, el peliplata le ordenó a su otro pokémon a seguir con su ataque, haciendo que el rubio se exaltara a no tener tiempo de contraatacar.

-¡Duskull, usa Rayo hielo!

-KUUUUL!- Gritó el pokémon fantasma para después proceder a disparar una especie de rayo azulado que desprendía un frio impresionante, el cual se dirigió hacia el rubio y sus dos pokemons.

-¡Esquívenlo!- Gritó el ojiazul a la vez que daba un salto hacia atrás y sus pokemons hacían lo mismo. El rubio después miró sorprendido como el suelo donde impacto el ataque, quedó ligeramente congelado, pero después notó que el Duskull estaba algo separado de la mantis y de su entrenador, entonces recordó que había leído por ahí que los Duskull, eran un pokémon lento, así que decidió que ya era momento de atacar. –¡Yami, usa Doble equipo y llega hasta el Duskull!

-ROAR.- Ladró la lobina a la vez que creó unos ocho clones, los cuales corrieron a una gran velocidad hacia el pokémon fantasma haciendo que este se asustara, pero..

-¡Scyther, intercéptala con Cuchillada!- Y con una velocidad superior, el pokémon verde se interpuso entre el fantasma y las Zoruas, y como si no fuera nada y con una agilidad devastadora, el Scyther dio unos espadazos que acabaron con todos los clones y finalmente golpeó con su guadaña a la loba, mandándola a estrellarse cerca de donde estaba el rubio, como si este hubiera tenido la intención de regresar a la Zorua a su entrenador, pero lejos de seguir la provocación, Naruto ordenó el siguiente ataque.

-¡Saki, Arañazo!

-CHAR!- Y tal como le ordenó su entrenador, Saki arremetió contra el Scyther, pero este la interceptó con su guadaña del brazo izquierdo, levantando su guadaña derecha amenazando con atacar a la Charmander, pero lejos de frustrarse, Saki sonrió confiadamente, pues..

-Ascuas!- Gritó el rubio, y tras la orden, rápidamente la Charmander disparó una bola de fuego que impactó de lleno el rostro de la mantis, haciendo que esta se tambaleara, pero rápidamente se reincorporó y lanzo una cuchillada con su guadaña derecha.

-Saki, agáchate! Tsuki, usa Patada ígnea!- Y con una completa sincronización, Saki se agachó rápidamente, haciendo que el corte de la mantis pasara horizontalmente sobre ella, el Scyther luego, antes de poder reincorporarse, vio como a una gran velocidad la Riolu corrió hacia él y le propinó una fuerte patada cubierta de fuego en la mandíbula, logrando que el bicho casi se fuera de espalda y dejara una importante abertura.

-Saki, arroja a Tsuki hacia el! ¡Tsuki, Puño incremento!

-Scyther!- Gritó el peliplata desesperado al ver cómo, con una completa compenetración, la Riolu apoyó sus patas en las garras de la Charmander, y esta última con mucha fuerza, arrojó a la Riolu, la cual acumuló energía en su puño derecho, con el cual golpeó fuertemente el abdomen de la mantis, haciendo que este retrocediera unos tres metros. Luego un aura marrón rodeó a la Riolu, demostrando que estaba mostrando los efectos de usar Puño incremento. El Duskull mientras tanto miraba atónito el cómo esas pequeñas pokemons habían logrado hacer retroceder a su fuerte compañero, desconcentración que el rubio y la lobina no dejarían pasar.

-Yami, atácalo con mordisco!

-ROAR.- Ladró la Zorua para después correr hacia el fantasma y dar un gran brinco para alcanzarlo ya que él estaba flotando a una altura de dos metros por lo menos.

"Que idiota, en vez de atacar desde lejos" ¡Duskull, atácala con Rayo hielo!

-KUUUUUL!- Gritó el fantasma para proceder a lanzar su rayo azulado, pero lejos de abatirse, el rubio sonrió confiadamente, pues eso estaba en sus planes.

-Bola sombra!

-ROAR!- Y mientras se encontraba en el aire, Yami creó rápidamente una esfera de color purpura y la disparó con el fin de interceptar el rayo de hielo oponente.

Bola sombra y rayo hielo colisionaron con gran potencia, creando una explosión de estela y niebla fría que cubrió a Yami, ya que ella se encontraba más cerca de la colisión de ataques.

"Je, idiota... Eso te pasa por enviar a tu Zorua a su perdición.. ¿?!" Hidan fue tomado por sorpresa al ver como de entre el frio polvo, salía la loba a una gran velocidad hacia su pokémon con la intención de moverlo. –Duskull, evádela!- Gritó Hidan, pero fue demasiado tarde y su pokémon era muy lento, por lo que no pudo evitar el fuerte mordisco que le propinó la Zorua.

-Yami, ahora mándalo hacia el suelo con Golpe bajo!- Tras la orden de su entrenador, Yami, dejó de morder al fantasma y con mucha fuerza y ambas patas traseras, golpeó al fantasma mandándolo hacia el suelo, levantando una ligera polvareda producto del fuerte impacto. –Continua con golpe bajo!- Gritó el rubio, y mientras el Duskull seguía tumbado, Yami acumuló energía en sus patas e iba cayendo a gran velocidad sobre su oponente. Al ver a su compañero en problemas, Scyther intentó interferir, pero la Charmander y la Riolu se interpusieron en su camino, evitando que el pudiera hacer algo.

BOOM!; Ese fue el sonido que se escuchó tras el fuerte golpe que le propinó la Zorua al fantasma, el cual se enterró más en el suelo.

-Bien hecho, Yami.

-ROAR.- Ladro la lobina tras el alago del ojiazul y después se encamino a ayudar a sus compañeras con el pokémon bicho, pero la mirada de la Riolu le dijo que esto aún no había terminado. Yami se confundió un poco y después volteó hacia donde debería estar el pokémon fantasma, y quedó perpleja al ver como este se levantaba para seguir con el combate.

-Je! ¡No creas que con eso basta para acabar con mis pokemons, renacuajo! ¡Duskull, usa Golpe cabeza!- Gritó el Akatsuki, y rápidamente, el fantasma arremetió contra la Zorua, pero esta era muy rápida para él.

-Yami, evádelo y usa Golpe bajo!- Rápidamente, Yami evitó el cabezazo del pokémon rival, luego, le propinó un fuerte zarpazo que hiso retroceder al pokémon, pero este seguía con el ímpetu intacto para seguir, molestando un poco a la loba.

"Que sucede con el aguante de ese pokémon, Yami ha acertado un montón de movimientos eficaces y aun así sigue de pie." Naruto, a pesar de llevar una clara ventaja de tipo, no podía evitar frustrarse al ver que el pokémon rival no caía. Por otro lado Hidan pensaba en otra cosa.

"A pesar de la resistencia que tiene Duskull, se nota que ya no aguantara mucho. Je, Bueno hora de subir la velocidad, y el pokémon más rápido del chico es" Se decía el peliplata mientras dirigía su atención a la Riolu y notaba como esta evadía una guadaña del Scyther con gran velocidad, provocando una que se le formara una sutil sonrisa. -¡Duskull, usa Más psique en la Riolu!- Gritó Hidan llamado la atención el rubio, el cual miro con los ojos como platos como de repente, el fantasma observó a la Riolu después de un instante, comenzó a emitir unas luces cambiantes de tonalidades rojas y azuladas.

-KUUUUL!- Gimió el pokémon mientras brillaba para después dejar de hacerlo.

-Ahora, Duskull, usa Golpe cabeza en la Zorua!- Yami, se preparó para evitar el ataque oponente, pero fue sorprendida al ser abruptamente alcanzada por el fantasma, el cual se movía ahora a una increíble velocidad que antes no poseía.

"Esa velocidad... ¿Copió la velocidad de Tsuki?" Naruto veía muy sorprendido el como Yami recibió el golpe enemigo de lleno, pero se recompuso al ver que no había tiempo para sorprenderse.

-Rayo hielo!

-Evádelo y usa bola sombra!- Tras el grito de los entrenadores ambos pokemons realizaron las ordenes al pie de la letra, Yami logró esquivar el rayo congelante, y con gran potencia, disparó una bola de energía oscura.

-Evádela!- Gritó el Akatsuki, y a pesar de la potencia y velocidad con la que fue lanzada la bola oscura, el Duskull la evadió sin ningún problema haciendo gala de su nueva velocidad, pero a pesar de su velocidad, bajó la guardia.

-Golpe bajo!- E inmediatamente después del grito del rubio, Yami se puso enfrente del Duskull de un solo salto y le propinó un poderoso zarpazo que lo envió a estrellarse con gran fuerza contra el suelo. –Acabalo!

-ROAR!- Ladró la lobina para después descender en picada hacia el Duskull, el cual se encontraba con la espalda en el suelo, pero aprovechando la distancia entre los dos pokemons, Hidan sonrió mientras dio su siguiente orden.

-¡Rayo confuso!- Y tal como ordenó el peliplata, mientras estaba en suelo, Duskull disparo un rayo que fue girando hacia la lobina, la cual gracias a que se encontraba en el aire, ni pudo evitar, pero lejos de sentir dolor, la Zorua comenzó a sentirse mareada.

-KUUL!- Gruñó el pokémon fantasma para levantarse rápidamente y evitar que la Zorua cayera encima de él.

-ROAR?- Ladró la Zorua mientras miraba a todo su alrededor y como el lugar le daba vueltas hasta tal punto que ella llegó a tambalearse al no poder mantener su equilibrio.

-Yami!- Gritó el rubio con preocupación al ver el estado de su pokémon. Mientras que Hidan esbozaba una satisfactoria y arrogante sonrisa.

-Está acabada! ¡Duskull, usa Rayo hielo!- El pokémon fantasma se preparó para lanzar su ataque, Naruto rápidamente, en su desesperación tomó su pokeball y llamó a Yami en esta antes de que fuera alcanzada.

-¡Yami, regresa!- Dijo el rubio a la vez que alzó su pokeball y una luz rojiza salió disparada hacia la Zorua y la absorbió justo antes de que un rayo azulado le impactara. Hidan miró con enojo el como el rubio logró salvar a su pokémon, pero luego sonrió, pues eso significaba un pokémon menos.

-Que pasa chamaco? ¿Dónde está esa confianza que tenías antes?- Preguntó con burla el Akatsuki, para que después, ambos entrenadores volvieran su atención en el combate entre Scyther y las otras dos pokemons.

-SAITEEER!

-CHAAAR!

-ROOOU!

Ráfagas de viento, chispas y una ligera polvareda se producía producto del choque entre las guadañas del Scyther y las garras de la Charmander junto al puno de la Riolu. El choque de ataques duró unos segundos, hasta que de repente, el aviso de su entrenador, alertó a las dos pokemons.

-Saki, Yami, esquívenlo!- Tras la orden de su entrenador, ambas saltaron hacia atrás, y justo un segundo después, un rayo congelante pasó por donde ellas se encontraban. Scyther por otro lado, al ver la situación, volvió a esbozar su arrogante sonrisa.

"Su Scyther es muy fuerte, pero primero necesito deshacerme de ese Duskull... Bueno, hay que intentarlo" –Saki, usa giro fuego en Scyther!- Tras la orden del rubio, la Charmander expulsó una llamarada que después encerró en un aro al pokémon bicho, aro que comenzó a crear un calor que quemaba a la mantis.

-Ja! No creas que eso te servirá! ¡Scyther, descáselo con Tijera x!

-SAITER!- Gruño el bicho para después acumular energía verdosa en sus guadañas y golpear con fuerza el aro de fuego, deshaciéndolo por completo a la vez que levantaba una nube de polvo y tierra. Pero el rubio solo sonrió, ya que eso era lo que se esperaba.

-¡Tsuki, dale con Puño incremento! ¡Saki, apóyala!- El grito del rubio tomó por sorpresa a Hidan, el cual vio como justo cuando el Scyther usó sus cuchillas para disipar la nube de polvo, la Riolu en un abrir y cerrar de ojos se posicionó frente a la mantis, y con su puño cargado de energía, la chacal le propinó un fuerte derechazo en el abdomen, haciendo que el Scyther escupiera aire, luego, una aura de color marrón volvió a materializarse en la Riolu.

"Puño incremento, un ataque que incrementa la fuerza de su usuario cada vez que acierta por un breve periodo de tiempo, si sigue acertando ataques esa Riolu será un dolor en el trasero, sobre todo con esa velocidad que posee." –Duskull acabala con Rayo confuso!- Tras la orden del Akatsuki, el Duskull disparó su rayo giratorio hacia la chacal, pero la distancia jugó a favor de Tsuki y esta lo evadió con facilidad, pero quedó a merced de la mantis, el cual se había reincorporado y se propuso a atacarle, pero..

-CHAR!- Gruño la Charmander a la vez que interceptaba la guadaña de la mantis con sus garras a la vez que sonreía dulce y arrogantemente ante el pokémon bicho. Naruto en cambio, aprovechó la situación y se enfocó en su blanco real; el Duskull.

-¡Tsuki, combina Ataque rápido con patada ígnea y dale al Duskull!

-ROU!- Y tal como el rubio le ordenó, la Riolu preparó su ataque. Un aura azul rodeó a la chacal mientras que su pierna derecha comenzó a ser cubierta por unas fieras llamas.

-Duskull, esquívala!- Gritó el peliplata al ver como en unos milisegundos, la Riolu salió disparada hacia el pokémon fantasma y llego hasta el en ese mismo instante, pero gracias a su aviso, y la velocidad que este copió, Duskull logró evitar el ataque de la chacal, haciendo que esta siguiera de largo en su camino, y que el fantasma volteara hacia ella para preparar un ataque, pero justo en ese instante, Naruto volvió a dar otra orden.

-Ascuas!- Saki dio una ligera sonrisa, pues la manera en que el rubio dio la orden ella entendió a la perfección quien era el blanco, pues al escuchar la orden del entrenador rival, Scyther se preparó para recibir o evitar el ataque de la lagartija que en ese instante sostenía su guadaña derecha, pero fue grande su sorpresa cuando en vez de dispararle la bola de fuego a él, esta fue dirigida al pokémon fantasma, el cual se encontraba dándole la espalda a dicho ataque.

-Duskull!- Gritó el peliplata tratando de alertar a su pokémon, pero este no alcanzó a hacer algo y recibió de lleno la bola ígnea en su espalda, siendo disparado hacia donde se encontraba la chacal.

-Tsuki!- Gritó el rubio, y sin deshacer su anterior ataque, la Riolu usó su combinación de Ataque rápido con Patada ígnea, y de un segundo a otro, se colocó enfrente del pokémon fantasma, y, gracias a la fuerza del ataque de Saki, y la combinación de ataques de Tsuki, la patada de fuego golpeo con una fuerza tal que creó ráfagas de vientos acompañadas por una briza acalorada, luego producto de la poderosa patada, el Duskull se estrelló en el suelo con fuerza, dejando unas cuantas grietas y levantando una ligera polvareda, la cual se disipo inmediatamente revelando al pokémon fantasma totalmente inconsciente.

-Duskull, regresa!- Regreso a su pokeball al fantasma, mientras miraba con enojo al rubio. Mientras tanto, Tsuki aterrizo en donde se había estrellado el Duskull, y al ver que habían derrotado al pokémon rival, esta le propinó una confiada mirada al entrenador rival, cuando repentinamente, el Scyther apareció delante de ella y le propinó una poderosa cuchillada que la mando a volar hasta donde se encontraba su entrenador.

-Tsuki!- Gritó con preocupación el rubio, esta sin embargo volvió a levantarse y miró a su compañera, logrando notar que esta se sobaba la mano izquierda y daba a entender que fue allí donde el Scyther atacó para poder zafarse de su agarre y llegar hasta ella.

-Sí que me has cabreado mocoso, pero créeme que a partir de aquí solo veras a tus pokemons sufrir.- Decía el Akatsuki mientras la mantis adoptaba una pose de pelea.

-Saki, Tsuki, prepárense.- Dijo el rubio mientras las dos pokemons adoptaban pose de pelea. Mientras tanto, Hidan miraba con desprecio a la chacal, para luego de un instante, volver a esbozar una arrogante sonrisa.

-No creas que tu Riolu es la única que puede incrementar su ataque... ¡Scyther, Danza espada!

-SAITEEER!- Rugió la mantis a la vez que una increíble energía lo comenzó a rodear, demostrando así que la gran fuerza que ya poseía, estaba aumentando. Pero antes de que terminara de acumular energía, Naruto decidió actuar.

-Tsuki, combina Ataque rápido con Puño incremento!

-ROU!- Y tal como lo realizó antes, un aura azul rodeó a la chacal a la vez que acumulaba energía en su puño derecho, y de un segundo a otro, esta llegó hasta la mantis, pero..

-¡Cuchillada!- Gritó Hidan, y rápidamente, el Scyther atacó con su guadaña derecha, haciendo que ambos ataques chocaran, provocando que unas fuertes ondas y ráfagas de viento salieran expulsadas desde la colisión de ataques. Pero rápidamente la fuerza de Tsuki comenzó a ceder ante la fuerza bruta del Scyther, y finalmente terminó siendo impactada por la hoja del rival y fue mandada a volar hasta donde se encontraba el rubio nuevamente. Pero esta se levantó a pesar del poderoso golpe que recibió. Naruto mientras tanto, dejó de lado su preocupación y decidió seguir atacando.

-Saki, enciérralo en un giro fuego y procede con ascuas!

-CHAR!- La pequeña de fuego volvió a encerrar a su rival en un aro de fuego, y se preparó para bombardearlo con bolas de fuego, pero antes de que ella comenzara a disparar, Hidan volvió a dar una nueva orden.

-¡Solo sal de allí e intercepta con cuchillada!- Y tal como el peliplata ordenó, el Scyther solo salió de donde se encontraba ignorando las quemaduras provocadas y corrió con gran velocidad hacia la Charmander, la cual ya había comenzado con su bombardeo, pero el Scyther era tan hábil, que no importaba donde la Charmander apuntara, la Mantis lograba interceptar todas las bolas de fuego, hasta que finalmente logró llegar hasta la lagartija ígnea, y aunque esta intentó evadirlo con un salto, este le dio un fuerte golpe con su guadaña en el abdomen, mandándola a volar hasta quedar a un lado de la Riolu.

"Maldición, ese Scyther es muy fuerte" –Chicas, están bien?- Preguntó el Uzumaki mientras veía como la Charmander se ponía de pie y asentía junto a la Riolu ante la pregunta realizada. –Bien, no importa lo fuerte que sea, no nos rendiremos.- Decía el rubio mientras miraba con convicción al Akatsuki, el cual seguía sonriendo arrogantemente. Fue entonces que la batalla se reanudó –¡Tsuki, dale con patada ígnea, Saki, apóyala y ataca con fuego cuando puedas!

-CHAR!

-ROU!- Las dos pokemons comenzaron a correr hacia el Scyther, el cual solo esperaba la orden de su entrenador. Hidan por otro lado miraba con una sínica sonrisa el acto del rubio y sus pokemons.

"Corriendo hacia su perdición" ja! Scyther, usa Viento cortante!

-Qué?!- Grito el rubio con sorpresa al ver como la mantis acumulo energía y viento en sus guadañas, y después de unos segundos, dos espadas de viento fueron disparadas a toda potencia contra las dos pokemons, las cuales no pudieron evadirlas debido a la velocidad y las recibieron de lleno, quedando ambas tumbadas en el suelo.

-¡Saki! ¡Tsuki!- Gritó el rubio con mucha preocupación, pues ese ataque fue muy poderoso y sus pokemons con suerte recién hacían lo posible para levantarse.

"Es hora de deshacerse de esa molesta Riolu" Scyther acaba a esa Riolu con Cuchillada!

-SAITEEER!- Gruñó con fuerza la mantis para después correr con gran velocidad hacia la chacal, la cual aún hacia lo posible para levantarse.

-Tsuki!- Gritó desesperado el rubio al ver como el Scyther llegaba hasta la Riolu y se preparaba para atacar. Tsuki miró con horror como las guadañas se acercaban velozmente a ella, cuando de repente...

-CHAR!- Gruño la pequeña del fuego, la cual empujó a la chacal e interceptó las guadañas con sus garras, pero la fuerza del Scyther fue tal, que termino por golpear a Saki y la enterró en el suelo.

-Saki!- Gritó el rubio con preocupación, pero se sorprendió cuando la Charmander se levantó a pesar de las heridas y vio como la llama de su cola se había vuelto azulada y ardía con mucha fuerza.

-Je.. Parece que esa Charmander quiere recibir una paliza. ¡Scyther, acabala!- Gritó repentinamente el Akatsuki. Scyther por otro lado, miraba con aburrimiento a la lagartija de fuego, la cual sorpresivamente le disparo una bola de fuego, pero el Scyther la evitó solamente ladeando su cabeza hacia la derecha, luego, la mantis le propinó una fuerte patada, haciendo rodar a la pequeña Charmander por unos dos metros, pero está nuevamente se puso de pie.

-Saki...- Murmuró el rubio con preocupación, preocupación que era compartida por la Riolu, la cual veía muy preocupada el estado de su compañera. Saki por otro lado miró de reojo al rubio y le regaló una gentil sonrisa, dejando completamente atónito al Uzumaki, el cual comenzó poco a poco sentirse maravillado al tener una compañera como ella. –Bien Saki, si quieres pelear hasta el final, pues hasta el final te acompañare..- Susurro el rubio para después retomar el ataque... –¡Giro fuego!

-CHAAAAR!- Rugió la pequeña de fuego para después disparar uno de los giros fuegos más grande que ha creado. Pero tanto Hidan como el Scyther ni se inmutaron y decidieron contraatacar.

-¡Viento cortante!- Y como si no fuera nada, el Scyther disparó una poderosa espada de viento que al chocar con el remolino de fuego, esta siguió su trayectoria mientras dirigía las mismas llamas hacia la propia Charmander, la cual debido a su sorpresa, no pudo evitar el ataque y recibió tanto la espada de viento como las llamas que ella misma había creado, siendo cubierta totalmente de unas intensas llamas que no dejaban ver como se encontraba ella.

-Sakiiii!- Gritó el rubio totalmente desesperado mientras Tsuki miraba aterrorizada lo sucedido, pero su susto fue mayor al notar que el aura y espíritu de pelea de la Charmander no habían terminado, pero su aura era muy débil.

-¡JAJAJAJA! ¡Te dije que haría sufrir a tus pokemons! ¡Ahora atenta las consecuencias de meterse con migo! ¡Scyther, acaba a la Charmander con cuchillada!- Gritó el Akatsuki con una triunfal sonrisa.

-Sa-Saki..- Murmuraba el rubio sin saber qué hacer, se encontraba totalmente paralizado al ver su pokémon, su primer pokémon, su compañera siendo cubierta por unas ardientes llamas, llamas que a la vez le imposibilitaban ver el estado en el que ella se encontraba, y ahora el Scyther corría hacia ella para acabarla. Que hacer, Que debería hacer era lo que se preguntaba una y otra vez. Lagrimas comenzaban a descender por su rostro, Tsuki miraba la situación sin saber qué hacer, su entrenador estaba inmóvil, ella muy herida y su compañera en peligro, sin embargo, Saki, la cual se encontraba en el suelo siendo consumida por las llamas, lanzó una sutil mirada a su entrenador, y le dolió. Le dolió verlo en ese estado, le dolió más que incluso las heridas superficiales que tenía. Se sintió impotente, le estaba fallando, entonces recordó el día que lo conoció, el día que le regaló esa sonrisa, el día que la aceptó a pesar de ser hembra, el día que prometieron ganar la liga.. Esa promesa, recordó esa promesa.. Entonces...

-CHAAAAAAAAAAR!

-Eh?- Exhalo el Akatsuki con sorpresa mientras que Scyther ignoró el grito.

-Saki?- Murmuro el rubio mientras miraba la situación totalmente perplejo.

-ROU?- Tsuki, fue la única que lo notó, ella vio cuando el aura de Saki se desvanecía poco a poco, pero después de ese grito el aura de la Charmander comenzó a aumentar cada vez más y más, y no solo el aura aumentaba, si no que también el calor de las llamas que la rodeaban, las cuales hacían que el aire de alrededor comenzara acalorar a toda la zona mientras que un fuerte brillo rojizo provenía desde el interior de las llamas.

Scyther notó como las llamas que rodeaban a la Charmander comenzaban a crecer y aumentar su intensidad, tanto que le quemaba tan solo el acercarse a cada segundo, pero el ignoraba estos daños menores y siguió arremetiendo, y justo cuando llego en donde la Charmander se encontraba, justo cuando la mantis descendía sus poderosas guadañas con fuerza, dos grandes y rojizas manos salieron de entre las llamas deteniendo en seco y con fuerza las hojas del Scyther, el cual miró con sorpresa e ira esas rojizas manos, luego se topó con unos brillantes ojos que lo miraban con furia desde el interior de las llamas.

-SAITEEER!- Gruñó el pokémon bicho mientras intentaba zafarse del fuerte agarre, pero este no cedía ante su fuerza. Naruto miraba atónito esas manos, manos que eran notoriamente más grande que las de Saki, y sobre todo eran muy rojas. Su corazón paralizado comenzó a latir con fuerza, entonces allí la vio, de entre las llamas, la cabeza de una rojiza lagartija con un cuerno en su nuca se alzó de entre las llamas y miró con enojo al Scyther, y de un momento a otro abrió su hocico para atacar.

La mantis se preparó para evitar el ataque, pero en vez de disparar una bola de fuego, en vez de exhalar un aro de fuego, la rojiza lagartija exhaló una potente ráfaga de fuego que cubrió por completo al Scyther, el cual gruño de dolor, luego la pokémon de fuego soltó las guadañas del pokémon y acumuló energía en las garras de su mano derecha, y de un solo movimiento, tumbó al Scyther con un fuerte zarpazo en su mejilla, mandándolo fuertemente contra el suelo. Luego, de un fuerte movimiento con su brazo izquierdo, la pokémon ígnea disipó las llamas que la rodeaban, revelando su nueva forma, la cual era una lagartija bípeda de un fuerte color rojo, con un cuerno en su nuca y con un tamaño ligeramente más pequeño que el Scyther, y con una flama ardiendo con fuerza en la punta de su cola.

-Char-Charmeleon, Saki evolucionó a Charmeleon.- Susurraba el rubio sin salir de su estupor. Saki, volteó ligeramente para mirar a su entrenador, y sonrió suavemente al ver su estado, pues estaba con mocos, lagrimas, y una boba sonrisa decorando su rostro.

-Enserio.. Que sucede con mi suerte el día de hoy, como pudo evolucionar esa pokémon justo ahora.. ¡Hey Scyther, levántate y acabala!- Gritó el Akatsuki muy cabreado, a lo que el pokémon se levantó con algo de dificultad y muy enojado.

-CHAR!- Gruño la ahora Charmeleon, sacando de su estado a su entrenador, el cual volvió en sí y se limpió la cara para continuar con el combate.

"Bien Saki, muéstrame de que eres capaz ahora"

-Scyther, acabala con Cuchillada!

-SAITEEER!

-Evádelo y usa Arañazo!

-CHAAAR!- Y con gran velocidad, Saki, evadió el corte diagonal de la mantis y le lanzó un derechazo con sus garras cargadas de energía, pero el Scyther logró evitar el ataque, y con su guadaña libre, lanzó un corte vertical que la Charmeleon bloqueó con sus garras de la mano izquierda.

El fuerte choque de los ataques provocó un fuerte viento y que el suelo debajo de ambos pokemons se agrietara, pero producto de las heridas que estos llevaban, los dos pokemons gimieron de dolor y separaron el golpe, pero Hidan estaba tan cabreado que siguió atacando.

-¡Scyther, acabala!- A pesar del dolor de sus heridas y quemaduras, el Scyther acató las órdenes y acumuló más energía de lo normal y dio poderosas cuchilladas con sus dos guadañas, cuchilladas que la Charmeleon detuvo con sus dos manos otra vez, pero esta vez la fuerza fue tal, que hiso que Saki se arrodillara mientras intentaba sostener las guadañas de la mantis con toda la fuerza física que le quedaba, pero ante tal situación, Naruto aprovechó la distancia para contraatacar.

-Ascuaas!- Gritó el rubio con fuerza, y justo en ese instante, y rápidamente, Saki escupió una potente bola de fuego que sobrepasaba por completo a las que disparaba cuando era una Charmander.

-Wow!- Exclamó el rubio al ver la potencia del disparo que impactó de lleno y a quemarropa en el rostro del Scyther, haciendo que este diera unas cuantas vueltas en el aire, pero Naruto no quiso detenerse allí. –Arañazo!- Volvió a gritar el chico, y justo como antes, la Charmeleon acumuló energía en sus garras y acertó un poderoso derechazo en la mejilla izquierda del Scyther, estampándolo con fuerza en el suelo.

-Vamos, Scyther, levántate!- Gritaba con desesperación el peliplata, mientras que la mantis, trataba de levantarse con mucha dificultad.

"Ese, ataque que Saki realizó cuando aún estaba rodeada d las llamas, si no me equivoco era" Pensaba el rubio mientras miraba como el Scyther se ponía de pie mientras que la pokémon de fuego esperaba la orden del rubio. Fue entonces, que el rubio decidió terminar con esto realizando un ataque que creía haber visto y necesitaba si o si comprobarlo.

-Saki! ¡Usa Lanzallamas!

-CHAAAAR!- Rugió la Charmeleon para después proceder a exhalar una poderosa ráfaga de fuego que cubrió por completo a un Scyther que gritaba de dolor.

-Scyther!- Gritó Hidan muy asustado al ver como su pokémon era cubierto por las fieras llamas y gritaba de dolor. Luego, la pokémon ígnea dejó de escupir fuego y se vio como un totalmente rostizado Scyther caía al suelo totalmente inconsciente, dejando a un estupefacto Hidan que veía como acababa de ser derrotado por un niño, mientras que Tsuki miraba muy sorprendida la nueva fuerza de su compañera.

-No puede ser, maldita lagartija, maldito crio, maldito horóscopo. ¡Porqué!- Gritaba el peliplata a los cuatro vientos.

-Se acabó Akatsuki, ahora ríndete!- Increpó el rubio mientras apuntaba al peliplata, el cual solo miro con ira al Uzumaki.

-Rendirme? ¡Eso nunca!- Dijo el Akatsuki para regresar su pokémon a su pokeball, luego alzó sus puños y los movía torpemente, como si fuera un boxeador novato, dando a entender que el que pelearía ahora sería él. Saki y Tsuki se posicionaron frente a Naruto para protegerlo cuando de repente, el sonido de unos pitos y unas personas corriendo se hicieron presente en el lugar.

-¡Alto allí!- Gritaron unos cinco policías, los cuales eran acompañados por Hinata y Sakura.

-¡Naruto, ya llegamos!- Gritó la pelirrosa.

-¡Narutoo! ¡¿Te encuentras bien?!- Gritaba la ojiperla.

-Sí que se tardaron..- Comentó el rubio con una sonrisa mientras veía correr a sus amigas junto con los policías, cuando de repente, y sin previo aviso.

-Bueno, con permiso dijo Monchito.- Dijo el peliplata para proceder a sacar de entre sus bolsillos, una especie de pistola con un gancho, y la apuntó hacia el edificio más cercano, y luego de disparar, sorprendentemente una cuerda de unos trescientos metros de largo salió disparada y se enganchó en el edificio, luego, el Akatsuki, se fue colgando como si estuviera volando, sorprendiendo enormemente a los policías, a los entrenadores y a los pokemons.

-La batgarra.- Susurró el rubio muy sorprendido nuevamente con la tecnología de los Akatsuki, pero recordó que el tipo escapaba.. Fue entonces que miró por todo el suelo hasta que encontró una piedra, y entonces...

-JAJAJAJAJA! ¡Recordarán este día como el día en el que casi atraparon al gran Hidan! Jajajaja!... ¡¿Eh?!- Hidan escapaba entre risas cuando de repente, notó que una piedra venia en camino, y sin poder evadirla; Pum!, la roca le dio de lleno en la nariz, la cual comenzó a sangrar. –Maldito mocosooooooo!- Se escuchaba el grito del Akatsuki desde la distancia hasta que finalmente se perdió de vista.

-Headshot.- Murmuro el rubio alabando su increíble puntería.

-¿Naruto, te encuentras bien?- Volvió a preguntar la Hyuga esta vez llegando junto con la pelirrosa y los policías hasta donde el chico, el cual los recibió con una cálida sonrisa.

-Sí.. De hecho, me encuentro más que bien.- Dijo el rubio para después mirar hacia su pokémon de fuego, haciendo que tanto Hinata como Sakura miraran a la Charmeleon, la cual se encontraba algo herida pero esbozando una sutil sonrisa.

-Eh? E-E-Esa es.. Saki-chan?- Pregunto con una apenas audible voz la peliazul.

-Sa-Saki-chan evolucionó!- Gritó con alegría la ojijade, haciendo que Saki se exaltara un poco. -SAAAKIIIIIIIIII!- Gritó repentinamente el rubio con unas cómicas lagrimas mientras corría hacia la Charmeleon y la abrazaba con mucha alegría, tomando con mucha sorpresa a la pobre de fuego, la cual después de un ratito sonrió y correspondió el abrazo, para después morder con cariño la oreja del rubio, el cual gimió de dolor.

-Huy, Saki, tus colmillos son más afilados que antes.- Dijo el Rubio mientas sonreía, mientras que Tsuki veía la interacción de los dos con celos, cosa que causaba una gran risa en la Haruno. Después de un rato, Naruto separó su abrazo, y junto con Sakura y Hinata, tomaron su pokédex y la apuntaron hacia Saki, y la afamada voz del aparato hiso acto de presencia, revelando los datos de la nueva forma de Saki.

Charmeleon, el pokémon lagarto de la Llama. Charmeleon es un gran lagarto bípedo que posee como característica general una llama en la punta de su cola al igual que Charmander y Charizard. Esta refleja el estado físico y emocional del Pokémon y si la llama se extingue, también lo hace la vida del mismo. El color de su piel es más oscuro que el de Charmander y el de Charizard, y también lo es su llama. Charmeleon, es un Pokémon orgulloso que destroza a sus enemigos usando sus afiladas garras y su cola sin piedad alguna. Al evolucionar, se convierte en un Pokémon testarudo y difícil de controlar, pues al sentirse más fuerte creerá que puede hacer todo sin ayuda, es fácil que desobedezca a los entrenadores novatos.

-Así que ahora es desobediente.- Comentó la pelirrosa mientras miraba la interacción de Naruto y Saki, los cuales se encontraban girando tomados de las manos. –Bueno, al menos parece que Saki-chan quiere mucho a Naruto así que dudo que lo desobedezca.- Terminó diciendo la chica con una sonrisa.

-Los Charmeleon desobedecen a los entrenadores débiles, y Naruto es un entrenador muy fuerte, por eso Saki-chan lo quiere y respeta mucho.- Agregó la Hyuga mientras sonreía al ver la alegría del rubio y su pokémon de fuego.

-Esto.. Disculpa por interrumpirlos pero necesitamos hacerles unas preguntas y realizar los peritajes acerca de lo ocurrido aquí, dijo uno de los policías, el cual le había ordenado a los otros perseguir y seguir el rastro del fugitivo.

-EEEmmm... De acuerdo pero, ¿Puedo ir antes a un centro pokémon para curar a mis pokemons?- Preguntó el rubio, a lo cual el policía asintió.

Después de pasar al centro pokémon y mostrarle la nueva apariencia de Saki a Yami, la cual se puso muy contenta, los entrenadores se dirigieron junto al policía a la guardería para regresar los pokemons que Hidan había robado y a recuperar los pokemons de Hinata y Sakura, los cuales quedaron maravillados con la nueva apariencia de Saki, la cual solo sonreía avergonzadamente. El policía liberó a las recepcionistas y les realizó unas cuantas preguntas, luego, siguió con sus preguntas hacia los entrenadores y después de unas tres horas los chicos de Konoha finalmente eran libres y se encontraban ahora a las afueras del Parque de atracciones, siendo acompañados por un lindo atardecer que cubría de naranja el cielo de la ciudad.

-Bueno... Este es el adiós.- Decía Sakura con una triste sonrisa mientras cargaba su mochila y sus pokemons se encontraban a un lado de ella.

-Segura que no quieres venir con nosotros?- Preguntó el rubio mientras cargaba su mochila y sus pokemons se encontraban junto a él, Hinata por otro lado, miraba a la pelirrosa con un rostro que amenazaba con romper en llanto en cualquier momento.

-No gracias, mi meta al igual que la tuya es llegar a la liga, por lo que debo partir a Cuidad Cascada para enfrentarme al líder de gimnasio, mientras que tú debes enfrentarte al líder de esta ciudad.- Decía la chica con una agradable y suave voz que sorprendió levemente al rubio, el cual solo sonrió positivamente a las palabras de su amiga.

-Que tengas buena suerte entonces, y espero que logres despertar a tu mega-aro.- Dijo el rubio, para que después la chica mirara el aro de su muñeca izquierda.

-Je, gracias, y espero que derrotes al líder del gimnasio de esta ciudad.- Dijo la chica para sonreír confiadamente, luego, depositó su mirada en Hinata, la cual se encontraba triste por la despedida. –Hinata-san... Se fuerte, y no dejes que nadie te quite lo que más quieres.- Dijo la chica con un doble sentido que fue entendido por la ojiperla, la cual dejó atrás su tristeza y se puso roja de los nervios, cosa que era el objetivo de Sakura, la cual sonrió triunfalmente. –Bueno, que tengan mucha, mucha suerte en su viaje, se despide aquí, una de las dos chicas más hermosas de Konoha.- Dijo la chica guiñándole un ojo a la peliazul, la cual se sonrojó por el cumplido, luego, la Haruno dio media vuelta y se despidió dando movimientos con sus manos.

Naruto y Hinata se quedaron allí un buen rato viendo como Sakura se alejaba hacia el horizonte hasta que finalmente la perdieron de vista. Luego, después de un suspiro Naruto y Hinata dieron media vuelta y se dirigieron hacia el norte de la ciudad.

-Sí que fue un día agitado.- Comentó repentinamente el rubio.

-Sí que lo fue.- agregó la ojiperla con una suave sonrisa.

Los entrenadores caminaban a pasos tranquilos, llevando la Hyuga a su Snivy en brazos mientras que el Eevee caminaba de lo más contento a un lado de ella. Yami y Tsuki por otro lado iban donde siempre, estando las dos acomodados dentro de la remera del rubio asomando sus caritas por la cremallera que debería cubrir el pecho del rubio, mientras que Saki, caminaba a un lado del rubio un poco molesta y con los cachetes inflados, por lo cual con su mano derecha, tomó la manga izquierda de Naruto y la sacudió suavemente, llamando así la atención del ojiazul.

-Eh? ¿Qué sucede Saki?

-CHAR.- Dijo la Charmeleon a la vez que apuntaba la nuca del rubio, lugar en el que ella viajaba cuando era una Charmander.

-Eh? Quieres viajar en mi nuca? Pero si ahora no puedes, digo, eres más grande ahora.

-CHAR!- Gruñó la Charmeleon a la vez que inflaba sus mejillas cómicamente y una lagrima se asomaba en su ojo derecho, como si estuviera haciendo una pataleta.

Naruto miro nerviosamente la actitud de su pokémon sin saber, que hacer, luego miró a Hinata y esta solo reía nerviosamente, como si le estuviera diciendo indirectamente; es tu problema. Naruto, volvió a miras a Saki, y después de pensarlo un rato, dio un ligero suspiro para después agacharse hasta tal punto que una de sus rodillas tocó el suelo.

-Vamos Saki, te llevare en la espalda.- Dijo el rubio para después llevar sus manos hacia atrás, haciendo alusión a que llevaría a la Charmeleon en su espalda. Saki miró por unos segundos la acción de su entrenador para después volver a mostrar su linda sonrisa y se subió sobre él muy contenta. Luego Naruto se levantó, aunque lo hiso con gran dificultad debido a que ahora Saki no solo era más grande, si no que también había aumentado de peso. –Uy.. Saki, estas pesada.- Comentó el rubio logrando que Saki se enfadara un poco.

-Jajaja.. Naruto, eso no se le debe decir a una chica.- Decía la ojiperla mientras reía cálidamente.

-Cierto! Lo siento Saki.

-CHAR!- Dijo la Charmeleon mirando hacia otro lado como si no hubiera aceptado las disculpas del rubio, pero en el fondo si las había aceptado.

Naruto, a pesar del peso literal que llevaba en su espalda. Sonreía mientras veía el atardecer en el horizonte. Sabía que el día fue muy movido, pero su equipo se había hecho considerablemente más fuerte, y su meta seguía en el mismo sitio, por lo que solo le quedaba seguir.

"Solo espérame, Gimnasio de Ciudad Grafito, allá voy"

CONTINUARA***

Y aquí termina el décimo capítulo de Pokémon, la Hoja Dorada.

Pido disculpas por la demora nuevamente, pero como ahora tengo más tiempo, espero poder subir pronto el siguiente capítulo, pero no se hagan muchas ilusiones porsiacaso, pero de que lo subiré apenas pueda lo subiré..

Ahora, antes de que me pregunten... No, en este fic no existirá la séptima generación. El por qué?: Simplemente porque cuando inicie este fic esa generación no existía, segundo; No me gustaron tanto el anime como el juego de la generación. ¿Habrán algunas formas o ataques exclusivos de esa generación?: Puede que sí, de todas formas el tiempo lo decidirá.

Ahora, acerca del capítulo, la parte en que las pokemons de Naruto charlaban entre si son escenas que se repetirán muy poco dentro del fic, ya que serán momentos exclusivos en los cuales ellas interactuarán entre si cuando no hallan humanos cerca. De todos modos espero que esas escenas les hayan gustado.

Ahora acerca del nombre de la Región;;;;;

Me gusta la idea de Zafir09, por como tu bien dices me he inspirado en lugares del mundo de Naruto para nombrar algunos lugares en el fic, pero por otro lado Región Elemental suena raro no? Así que, que tal Región Godai? Godai es el término japonés para referirse a los cinco elementos. Que opinan? Suena genial no?

Pero aparte, también me gustó como suena "Kadai".. Nombre que fue propuesto por JeffTheKiller-JTK-GoToSleep..

Así que lo dejare en una votación. Godai vs Kadai. Ustedes deciden, en el Próximo capítulo se decidirá el nombre de la región. Cuento con ustedes... 3

Ahora, al igual que en el capítulo anterior.. Las estadísticas de los pokemons de un entrenador, esta vez, el equipo de Hinata.. Yayyy!

ATENEA.

Raza: Snivy. Hembra

Tipo: Planta

Naturaleza: Seria

Habilidad: Espesura

ATK: 25

DEF: 25

AT.E: 30

DE.E: 28

VEL: 25

Ataques: Látigo cepa - Placaje - Drenadoras –

HELIOS.

Raza: Eevee. Macho

Tipo: Normal

Naturaleza: Audaz

Habilidad: Anticipación

ATK: 24

DEF: 25

AT.E: 28

DE.E: 26

VEL: 27

Ataques: Rapidez – Ataque rápido – Mordisco –

Y allí están las estadísticas del equipo de Hinata, próximo capitulo aparecerán las estadísticas del equipo de Sakura.. Espero que hayan disfrutado el capítulo.. Se despide aquí, el gran y demorón, PairrenStar...

Y Recuerden chicos.. Atrápenlos a todos.