A la carga!!
Capítulo 10: Error 404
- ¿Que hiciste qué? –Tamaki sonaba furioso, miraba al chico con el rostro enrojecido de cólera- entonces, ¿acabas de ser culpable de la muerte del testigo más importante que teníamos?
- Si, lo siento, señor –Kyu se disculpó bajando la cabeza- pensé que tener autodeterminación iba a hacer el caso mucho más rápido de lo que estaba siendo.
- Pues, ¡no tenías que pensar nada! –El hombre se levantó de la silla de su oficina, golpeando la mesa con fuerzas.
- Lo siento mucho, señor.
El joven salió con la cabeza gacha y mirando al suelo de la oficina, sus mechones negros colgando sobre su frente, parecía algo triste. Ryu lo esperaba afuera, sabía que lo que le había ocurrido a Kyu por haber salido a investigar por si solo, cosa que nadie había ordenado.
- ¿Te reprendieron, Kyu? –preguntó con sus brazos cruzados, apoyado contra la pared sin inmutarse- te ves horrible.
- Sí, supongo que lo merecía, ¿no Ryu? –Kyu dejó su mano en la cabeza, rascando la parte trasera con suavidad, luego dejó salir una risa de culpabilidad.
- No fue tu culpa –dijo el joven de cabello azul y luego se dirigió hacia el pasillo.
- Mierda… -gruñó Kyu apretando los ojos.
Ryu esperó hasta que su compañero de clase se retirara para dirigirse hasta la oficina de Tamaki, entró sin golpear, hallando al líder de su división despeinado, poniendo la mano sobre sus mechones oscuros, intentando arreglarle el orden. Lo miró a los ojos de forma seria y se sentó frente a él, Tamaki se quedó en la posición en la que se hallaba y le dio una bocanada a su cigarrillo, exhalando mientras el humo comenzaba a llenar la habitación.
- ¿Por qué reprendió a Kyu? –preguntó seriamente-, no ha hecho nada malo, señor.
- Heh... ¿Y a ti quién te metió fichas? –habló en un tono burlesco el líder, realmente estaba cabreado, echó su cuerpo hacia delante, apoyando sus codos sobre la mesa-, ¿te parece poco que hayamos perdido los testigos más importantes? Veo que sí.
- Se equivoca, también quiero resolver este caso tanto como usted –los ojos se le tornaron un tanto más oscuros-, daría lo que fuese por resolverlo, pero no porque me importen realmente las víctimas...
- Creo que me agradas –sonrió de forma maléfica Tamaki, acercando su rostro hasta el de Ryu para mirarlo más de cerca-, entonces... ¿por qué?
- No soporto que la gente muera sin saber el porqué, es sólo eso.
- Oh sí, me agradas, chico –dijo pegándole en la cabeza a Ryu con su palma. Se levantó y abrió la puerta-, aquí está la puerta, vete, me empiezas a molestar.
- Con gusto, señor.
- Amakusa –llamó Tamaki haciendo voltear a Ryu antes que se alejara- voy a hablar con Oogami y veremos qué es lo que pasará con este asunto.
Se cerró la puerta de un golpe, el ruido alivió al joven, había sido difícil engañar de ese modo, estaba fuera de práctica en ese arte. A veces parecer malo, era útil, especialmente teniendo a un sádico de jefe. Sabía que había sido oído, sonrió y, cerrando los ojos, miró en dirección de la esquina.
- ¿Escuchaste, Kyu?
- Sí, ¿qué fue todo eso? –El chico puso una expresión llena de dudas, pero luego ladeó la cabeza sonriendo levemente- ¿Ryu?
- Se llama saber fingir, mi querido Watson –respondió sin alterarse ni un poco, sonando bastante convincente al fin y al cabo- a pesar de que la sección Q son los únicos seres importantes en mi vida, me importan los demás.
- Hmff... qué frío. -murmuró en voz baja y miró mientras Ryu se marchaba.
El joven se marchó lentamente de esa casual charla, yendo hacia la oficina de Haru, a ver si él había sido capaz de descubrir algo que pudiese servir al caso. Iba a golpear, pero oyó voces desde adentro, puso la oreja sobre la puerta y comenzó a escuchar, no sabía por qué lo hizo de ese modo, parecía delincuente.
- ¿Con que, tienes una idea de cómo se realizaron los crímenes?
- Sí, y el por qué no se hallan pistas.
Ryu estaba intrigado, podía identificar ambas voces, era Haru hablando con Shingo; ambos, demasiado sospechosos por hablar en privado del caso sin dar ninguna de las claves que habían hallado a los demás. De repente, oyó una voz femenina que provenía de la habitación: Era Aoi sin duda. Sus tacos hacían ruido en el piso de madera, por lo que se escuchaba cuándo y cómo se movía la mujer, de pronto, las pisadas se dirigieron hacia la puerta. Ryu se apresuró y golpeó, justo a tiempo para que ella abriese la puerta sin sospechas.
- Venía a hablar con Haru -dijo soltándose la camisa un poco, como para distraer a la joven- ¿está ocupado?
- No, para nada, pasa Ryu -abrió la puerta apoyando su espalda contra esta, para así, dejar entrar al joven.
- Señor -llamó Ryu, yendo hasta la mesa de oficina que estaba frente a Haru, sacó unos papeles que tenía en un archivador y los dejó sobre la mesita- aquí están los informes de la muerte del señor Osora.
- Ah, perfecto, justo estaba hablando con Shingo y Aoi de aquello, ¿te unes? -sonrió Haru, echándose sus mechones azabaches hacia atrás, donde no le molestaran para ver a Ryu a los ojos usando sus negras perlas- Asami trajo la autopsia, y Aoi estaba explicando las muestras que había examinado.
- ¿Y qué concluyeron, señor? -preguntó Ryu sin esperar más explicaciones de parte del jefe de departamento… ya había tenido una discusión con el subjefe de departamento y no había sido para nada agradable- tengo curiosidad.
- Mira, esto lo hallamos en la escena del crimen, fue Narusegawa si no me equivoco –el hombre le hizo entrega de una fibrilla clara- Dime qué es lo que te acabo de entregar.
- Parece un pelo… -comenzó suave, hasta que notó algo en la textura- ¡es sintético!
- Exacto, revisamos la casa completa y no hallamos nada parecido, sólo en la escena del crimen y en el baño –Aoi tomó la palabra- por lo que creemos que se trata de una peluca, que podría ser del asesino.
- ¿Muchos supuestos no? Creo que ven mucho CSI –se comenzó a reír Ryu.
- Piénsalo bien Amakusa –Shingo se aproximó lentamente hasta donde estaba el joven de cabellos celestes- si el asesino fuera calvo y usara peluca, ¿acaso no podría eso explicar el porqué nunca encontramos rastros de ADN de él? Debe ser eso, tal vez de forma preventiva, o no lo sé… pero estamos seguros de algo.
- ¿Y qué sería eso?
- Que el asesino es extremadamente meticuloso, es la primera vez que nos encontramos con alguien así –respondió Shingo.
Ryu oyó con calma y cuando terminaron de pronunciar palabras, se retiró en dirección a la sala donde estaba Megu, quería hablar algo con ella, golpeó la puerta al llegar al umbral. Su mano chocó suavemente con la madera, esperó la respuesta pacientemente, hasta que oyó un "Ya voy" desde el otro lado. Cruzó los brazos, esperando que abriera la joven, pero abrió Shou, quien le sonrió y lo invitó a pasar.
- Shou-kun, necesito preguntarte algo acerca de Tamaki-san –Ryu se mantuvo de pie, mirando como se desplazaba de un lado del cuarto a otro, sin cambiar de posición.
- ¿qué cosa quieres saber, mi buen Ryu-kun? –mantenía intacta su expresión de sonrisa infantil.
- Son cosas específicas, sólo responde 'sí' o 'no' –lo miró con seriedad, oscureciendo el azul de sus ojos- Tamaki, ¿estaba acá el otro día cuando llamó la persona para avisar de la muerte de la mujer más reciente?
- No, no había llegado aún.
- ¿Confías en él?
- Por supuesto –de repente, la sonrisa de Shou se desvaneció y miró fijamente a Ryu, casi molesto- ¿por qué preguntas cosas así? ¿Acaso tú dudas de él?
- Podría decirse que sí.
Shou pareció ofuscarse, las cejas se centraron quedando en punta, lo miraba con enojo. De un segundo a otro, sus manos rápidamente fueron a dar al cuello de la camisa de Ryu, halando casi hasta levantarlo… sí, estaba enojado.
- Repítelo.
Megu oyó la voz casi carraspeada de Shou, se asustó, era la primera vez que veía al sujeto cambiar de ánimo de esa forma tan brusca. Así mismo, se dio vuelta, estaba tan metida en su trabajo revisando los informes que no había oído entrar a Ryu… por instinto dijo que ya iba, pero no se había movido del puesto de trabajo. Corrió hacia donde estaba Shou, tomándolo por los hombros, sacudiéndolo vehemente.
- ¡Detente ahora! –exclamó, halándolo por la ropa. Él se detuvo, soltando de inmediato a Ryu.
- Ah… perdónenme, no quise hacer eso Ryu-kun –se disculpó bajado la cabeza.
- No pasa nada, cálmate Shou –Ryu se le acercó, sonrió levemente para afirmar que lo que estaba diciendo era real- si tú dices que confías de él, debe estar bien.
- De verdad siento lo de recién, tengo un poco de bipolaridad, por eso no podía entrar a investigaciones a estudiar para ser Detective –se tocó la cabeza-: fallé el examen psicológico.
En ese instante, se oyó algo por los altavoces: Era Haru. Estaba llamando a la sección Q a una reunión con el equipo de Tamaki, decía que estaba por anunciar algo. Shou salió primero de la habitación, a ver si podía escaparse de tan vergonzosa situación; no estaba como para lidiar con ellos. Megu y Ryu fueron juntos, caminando uno al lado del otro; ella tenía mucha curiosidad por saber qué sería lo que anunciaría el líder de investigaciones, al igual que Ryu, sólo que ponía cara de indiferencia.
- Ryu, ¿no sabes de qué se trata? –preguntó la joven, tenía la extraña certeza de que su acompañante sabía más de lo que estaba diciendo.
- Hum… podría tener que ver con Kyu –pensó un poco rascándose la barbilla con las yemas de sus dedos, era probable que anunciaran su castigo.
- ¿Le darán un castigo muy duro?
- No lo sé, Megu… eso no lo sé –suspiró Ryu, llevando su brazo hasta la cintura de Megu para acercarla a su torso, le daba más confianza tenerla cerca… era una de las cosas que más curiosidad le daba acerca de ella: el anhelo de querer tenerla la mayor cantidad del tiempo cerca.
- Pobre Kyu, él nunca actuó por egoísmo.
Llegaron al pasillo más próximo a la oficina principal donde se discutían las cosas de mayor importancia, esperaron un rato sentados en una banca que estaba puesta con un soporte que la mantenía fija a la pared. Llegó Kinta; al rato, fueron llegando los demás, ambos sabían bien que habían llegado demasiado rápido. Las únicas personas que parecían no llegar, eran Tamaki y Shou. Se pasó la hora y no llegaron, así que los demás decidieron entrar, Kyu pasó delante de todos… tenía la corazonada de que todo este asunto era algo que tenía relación con él. Detrás de él entró Kazuma, y Kinta lo iba fastidiando para pasar el aburrimiento, ya que poco había podido hacer el hombre perro en todo esto más que hacer abdominales. Luego siguieron Megu y Ryu, que seguían pegados por los hombros, suavemente estrechándose el uno al otro. Finalmente, pasaron Aoi discutiendo asuntos de las muestras en extrapolación con lo que decía Shingo de sus exámenes médicos y forenses, seguidos de una muy cansada Moeko.
Ahí estaba Haru, sentado en la cuadrada mesa de fina madera de cerezo adornada con un trozo de vidrio en la mitad, parecía una sala de conferencias. Miró a todos con su expresión seria de investigador jefe, ofreció a todos sentarse, apoyó sus codos en la mesa y juntó las manos.
- Bueno, ya sabrán todos que Kyu tuvo una falta de clase media –comenzó con calma, no parecía estar en una posición severa, cerró los ojos-, con los demás discutimos qué íbamos a hacer y ya deliberamos.
- ¿Y qué decidieron? –Ryu miró a los ojos a Haru, frunciendo el ceño- ni siquiera nos avisaron para participar de la conversación, ¿qué tiene eso de justo?
- Antes de que comiences a alegar de forma innecesaria, escúchame –Haru respondió suavemente- a lo que llegamos, es que este cambio de lugar y departamento, pudo confundirles. No creo que Kyu haya actuado bajo egoísmo ni por querer tener más protagonismo.
- ¡Claro que no! Kyu jamás… -Kinta exclamó, luego pensó en lo que había oído y se volvió a sentar-, ehm, disculpe.
- Cálmense, eso es lo que decidí –sonrió el jefe- necesitan uno o dos días para relajarse, estando lejos del trabajo.
- ¿Vacaciones? –preguntó el implicado, tocando sus blancos mechones de cabello- para acostumbrarnos a su ritmo, ¿no sería más lógico trabajar junto a ustedes?
- Nada de peros, estar estresado por nuestro ritmo no se mejora trabajando extra –golpeó la mesa con el puño, a fin de que lo oyera y acatara simplemente-, sólo es posible mejorar el estrés con tiempo liebre… para tranquilizarse y reflexionar acerca de su posición, ¿claro?
- Sí, señor Oogami, está claro –respondió Kyu, irguiéndose lo más recto posible.
- Pero eso no es todo, ustedes –Haru apuntó a la sección Q completa-, lo van a acompañar… así que mañana y pasado tienen día libre.
- ¡¿Cómo?! –la voz de los chicos retumbó contra las paredes al unísono.
- Eso, vayan a hacer las maletas, saquen las toallas, etcétera… vayan a la playa, no sé… ustedes verán qué hacen acá –Aoi sonrió, apuntando a la puerta para que se retiraran.
- Antes que nos vayamos –Ryu se puso muy serio- ¿por qué están ausentes Tamaki y Shingo?
- Tenían cosas que hacer -Haru contestó- ¿Qué cosas? Eso es confidencial.
Uff... al fin xD. Ya saben, lean y dejen reviews. Si hay algún error de algo, lo siento, lo hice a toda carrera antes de entrar a un examen... jajaja-- xD
Freederth Out!
