Bueno, el día de hoy, es el día en que este fanfic, termina, bueno, no diré nada, solo, diré que disfruten.
10-Tres años más tarde…
Tres años…el tiempo pasa volando, valla, aún recuerdo aquel día, cuando después de cinco largos años volví a Odaiba, recuerdo aquellos días ahí, cuando volví a ver a Sora, cuando me reencontré con Taichi, las citas, el beso, la reunión, el compromiso de mis dos mejores amigos…Jun…Taichi enterándose de la existencia de Hotaru…su hijo, después, mi partida de Odaiba, de Japón…o mi intento más bien, porque el llego, me dijo tantas cosas, su voz sonaba convincente, sincera, yo…no pude decirle que no, y acepte, él tenía derecho a ser su padre, y mi hijo necesitaba de un padre…deje que él le explicara todo en ese mismo momento, él le dijo que era su papá, quise que fuera así, porque de haberlo hecho yo seguramente, por el coraje que aun sentía, hubiera dicho cosas de Taichi que a Hotaru lo convencerían de que es un hombre malo, él le dijo todo, y el reacciono de una muy buena manera, pues ya veía a Taichi como su padre, o al menos, como a alguien que le gustaría lo fuera…el me ayudo con mis padres, y con los suyos, los reunimos, en Odaiba, les contamos todo, reaccionaron…no de buena manera al principio, pero conocer a su nieto los ablando, y aceptaron nuestra decisión de criarlo, no unidos como pareja…han pasado los años, vivo en Japón, me mude para que Tai pudiera estar con su hijo, con nuestro hijo, todo fue difícil…pero…al final…creo que todo, salió muy bien…
-¡Sí!-Exclamo con gran entusiasmo el pequeño niño mientras que su padre lo cargaba en hombros y giraba lo más rápido que podía-sí, sí, más rápido, más rápido-gritaba el niño y su castaño padre obedeció hasta que perdió el equilibrio y ambos cayeron, pero el tomo al niño y lo protegió amortiguando su caída haciendo que este callera sobre el
-ay…ya pesas más de lo que recordaba hijo-dijo Taichi mientras que el niño aún se carcajeaba
-otra vez papi, otra vez
-está bien, está bien, otra vez-dijo y se levantó para volver a jugar con su hijo, pasaron un buen rato haciendo eso hasta que ambos vomitaron por estar tan mareados
-sabes, se supone que como tú eres el mayor deberías evitar que me pasaran cosas como esta-dijo Hotaru muy divertido
-sí, y se supone que tú eres el más listo de tu clase, no deberías tener suficiente inteligencia como para evitar que tu padre cometa estas estupideces-dijo él y ambos reían como siempre, uno con los comentarios del otro
Lejos de ahí, en una casa apartada del parque donde jugaban, y algo alejada del resto de la ciudad, en una lujosa casa grande se encontraba ella, la madre del niño, Mimi Tachikawa, sentada en la sala de su cómoda casa, muy a gusto en su hogar, pensando en aquellos lejanos días, tres años habían pasado en un abrir y cerrar de ojos, tres años desde aquel día en que el hombre más estúpido e impulsivo que se pudo topar en la vida, atravesó media ciudad para ir al aeropuerto y decirle que no quería una vida lejos de su hijo, que no quería perderse más de la vida de su descendiente, y así fue, ella accedió a que el compartiera su vida con su hijo, estaba en su derecho, y aunque en un principio ella no confiaba del todo en que era la mejor decisión que pudo tomar, con el tiempo eso cambio, y se dio cuenta de que Taichi Yagami era un completo idiota, un inmaduro y un impulsivo, pero que por su hijo, él era capaz de ser el mejor ejemplo del mundo, aunque aún así, la mayoría de las veces ellos dos juntos era como un desastre natural, incontenible, inevitable e inesperado.
Pero aquella mujer tan madura, aprendió con el tiempo a relajarse y dejarse llevar por el momento, aprendió que la madures no era olvidarse de las niñerías en sí, si no que era darle su lugar a cada cosa, era medir bien cada momento para poderle sacar el mejor provecho, y además, el no pensar tanto ni agobiarse por las cosas como reglas, normas o formas, no era ser inmaduro, era ser libre y vivir, y si se hacía en su debido momento y con sus debidas restricciones, era la mejor experiencia de la vida
-Eso lo aprendí de ti-dijo en voz alta la mujer mientas veía la hora en el gran reloj que tenía colgado en la pared-ya casi son las seis de la tarde, estarán aquí en un momento, mejor aprovecho el tiempo que estoy sola aquí-dijo y se acercó a una mesa en la sala para ponerse a escribir algo, para despejar su mente y relajarse un poco, antes de que el "desastre natural azotara su casa"
-vamos Hotaru, es hora de que nos vallamos
-¿qué?, ¿tan pronto?
-siempre dices eso, sin importar cuanto tiempo pasemos en un lugar, siempre tienes que decir eso-dijo el muy divertido con las palabras de su hijo
-bueno, se parece a su papá-Tai se volteo al escuchar esa familiar voz y ver a su viejo amigo Matt detrás de el-¡Matt, amigo, como estas!
-muy bien, veo que traes a Hotaru al parque
-claro, lo hago siempre este día de la semana
-sí, lo olvide, es tu día con él, bueno, pues yo también traje a la pequeña sora a dar un paseo-dijo y señalo a un lado de ellos donde estaba Sora empujando una carriola hacia ellos
-hola chicos-los saludo sora
-hola Sora-dijo Taichi acercándose para besar su mejilla en forma de saludo
-hola tía Sora-dijo el pequeño que veía a la mejor amiga de su madre como una tía, (al igual que con Karen)
-hola mi pequeño amiguito-dijo la chica con dulzura
-¿y cómo está su pequeña hija?-le pregunto el castaño a la pareja
-muy bien, sana, feliz, y tan hermosa como su madre-contesto el rubio
-me alegro
-y tu Hotaru, ¿tu papá aun no te hecha a perder?-dijo sora bromeando
-Ja, Ja, Ja, que graciosa sora-dijo con sarcasmo Taichi
-bueno, es agradable encontrarte por aquí ya que nunca vas a visitar-dijo Matt-pero debemos irnos, tenemos cita con el pediatra, ya sabes, hay que estar siempre seguros de que todo va bien
-sí, me lo imagino, bueno, hasta luego Matt, hasta luego Sora, y hasta luego pequeña sora junior-se despidió de la pareja y de su hija y ellos de él, Tai siguió caminando junto a su hijo quien le indico que quería un helado y el joven accedió (a pesar de que minutos atrás habían vomitado todo lo que habían comido ese día)
La chica aparto de su mano el bolígrafo y observo su pequeña lectura recién escrita, en esos últimos tres años se había convertido en una escritora, (sin dejar de lado su pasión gastronómica, teniendo ahora un programa de televisión aparte de sus libros), se relajó un poco y comenzó a leer aquello que acababa de escribir
"La vida no siempre es clara, a decir verdad, nunca lo es, es dura, es difícil si, y pone pruebas que uno nunca sabe por qué son tan duras, y mal entendemos que son castigos divinos, nadie en lo absoluto se puede libar al cien por ciento de todo esto, nadie tiene la llamada vida perfecta, que es en realidad muy distinta para cada persona, si a cada persona se le preguntara que es para ellos la vida perfecta, más de tres cuartas partes responderán distintas cosas, pero que tienen algo en común, son de lo que carecen, unos podrán pedir cosas materiales como dinero, autos de lujo, o mansiones inmensas, otros podrán pedir cosas más complejas como amor, amistad, felicidad, pero siempre, será lo que no poseen, o lo que creen no poseer. En cuanto a la otra tercera parte, lo que responderán si alguien pregunta, ¡que es lo que más deseas en el mundo?", solo responderán una cosa: Nada, ¿porque?, es muy simple, porque no ambicionan nada porque lo poseen todo, y no necesariamente tiene que tener lo que comúnmente se considera todo, como dinero, poder y amor, no, puede carecer de una varias de esas cosas, pero es feliz con lo que tiene, y es or ello que no desea más, aunque no le molestaría tener más, pero no lo ve como lo más importante en su vida. Yo sé, por experiencia propia, que la vida no es un paseo sin preocupaciones, sé que existen momentos duros, sé que en el camino se clavan espinas que duele sacarlas y duele dejarlas donde están, pero con el tiempo también he aprendido mucho, ahora sé que aunque la vida no es un juego, no está mal divertirse un poco, y salirse de ese camino construido para cada quien, siempre y cuando lo retomes con el tiempo suficiente para terminar de recorrerlo, uno no puede dejarse vencer al primer obstáculo, porque así, no sabremos cómo termina el camino, no sabremos cual es el último capítulo de nuestra historia si abandonamos la lectura en la primer hoja que no nos satisface, hay que esforzarse, para ver un mejor momento en el futuro, hay que ser, cada vez mejores, y hay que permitirnos tomar un pequeño respiro, la vida, al contrario de lo que les lleguen a decir, o lleguen a pensar, vale muchísimo, y hay que vivirla al máximo, vive la vida es el mejor consejo que alguien te puede dar, y la persona más indicada para decírtelo diario eres tú mismo, así que hazlo, y recuerda, que no hay peor derrota que la que nos llevamos por no intentar."
Con eso terminado, se puso de pie y camino un poco, miro el reloj, ya pasaban de las seis de la tarde-como siempre-dijo en un susurro-nunca aprenderás a ser puntual Taichi Yagami, nunca-dijo mientras pasaba a la cocina de su casa-será mejor que empiece a hacer la cena-dijo y tomo varias cosas del refrigerador
Hotaru caminaba alegre junto a su padre, aprovechando ese día que le dedicaba a él por completo, caminaba rumbo a casa cuando vio a la vuelta de la esquina a una mujer que reconoció de inmediato, el pequeño se separó de su padre para ir directamente sobre la mujer-Tía Kari-exclamo el pequeño al ver a la castaña
-hola Hotaru, pequeño, ¿Cómo está mi sobrino varón consentido?
-bien, bien con mi papá al parque-dijo señalando al joven que iba detrás de el, el Hombre llego a donde su hermana y su hijo y saludo con un fraternal abrazo a su hermana
-¿Qué haces aquí?
-nada, solo salimos a dar una vuelta
-¿salimos?
-claro, hola Tai-dijo un joven rubio apareciendo de atrás de la chica
-T.K., hace tiempo que no te veía
-estuve fuera de la ciudad unos días, pero ya regrese, y fui a casa de tu hermana al llegar
-sí, y adivina que-dijo y extendió su mano mostrando un anillo con una fina y brillante piedra incrustada
-eso es…
-sí, T.K. me propuso matrimonio en cuanto llego, desde hoy soy la prometida de Takeru Takaishi
-me alegro por ustedes dos, hacen muy buena pareja-dijo el chico que quería Takeru como a un hermano, igual que con Matt-bueno…lamento que no podamos quedarnos, pero ya es tarde, debemos irnos
-sí, bueno, saluda a Mimi de mi parte, y cuídate mucho hermano
-claro-dijo y se despidió, la pareja miro a ambos alejarse de ahí
-¿Cómo crees que sea cuando tú y yo tengamos hijos Kari?-pregunto T.K. con gran interés a su prometida
-será genial, de eso no hay duda, un pequeño T.K. corriendo por la casa
-o tal vez una pequeña Kari
-no sé, pero el hecho de que sea un hijo tuyo lo ara muy especial-la chica beso a su novio y luego se marcharon tomados de la mano
-¡Mami ya llegue!-exclamo al entrar el pequeño niño
-bien Hotaru, algo tarde no-dijo mirando el reloj que ya marcaba las siete y media
-perdón, fue mi culpa, es que nos entretuvimos con muchas cosas y…adivina que, mi hermana se casara con T.K.-dijo para evitar seguir ablando del tema de la tardanza
-que bien, me alegro mucho por ellos dos-dijo mientras regresaba a la cocina-pero eso no me hace olvidar lo de su retraso, podrían avisar-el castaño se rasco la nuca apenado-no importa, ¿vas a cenar?-le pregunto mientras que el niño entraba a la cocina y se sentaba en una de las sillas que estaba al lado de donde se sentó su madre
-claro, tengo hambre-dijo y tomo asiento frente a Hotaru, estuvieron platicando un buen rato durante la cena, divirtiéndose como una familia muy unida y feliz, que en realidad eran, una familia feliz, las horas pasaron y luego de que Taichi y Hotaru jugaran un rato después de cenar el niño se acostó a dormir, estaba profundamente dormido ya, mientras que él la puerta de su habitación lo observaban su madre y su padre uno de cada lado de la puerta-es hermoso-dijo el al verlo tan tranquilo respirar lentamente
-sí, lo más hermoso que he visto, hasta ahora
-sí, no sé cómo pude perderme de el por cinco años
-ya no te cuestiones ni reproches eso, lo importante es que ahora estas aquí, para él, y que jamás te alejaras de el
-jamás, no otra vez…bueno, ahora que mi hijo está durmiendo, creo que ya es hora de que vea como esta mi princesa-dijo y se separó de la puerta, la mujer lo miro mientras decía
-¿creía que yo era tu princesa?-él la miro sonriendo,
-pero ya no-dijo y puso su mano sobre el hinchado vientre de la mujer, y acaricio este mientras con su otra mano frotaba la mejilla de Mimi-ya no eres mi princesita, ahora eres mi reina, la reina de todo mi mundo, y esta pequeña de aquí-dijo mientras se hincaba para quedar a la altura del vientre de embarazada de ella-es ahora mi princesita consentida-la chica se rio un poco con ello mientras él le besaba el vientre
-creía que no te gustaban las niñas consentidas
-puedo hacer una excepción si se trata de mi hija, y además, me enamore de una testaruda niña mimada y consentida, tal vez no sean tan malas-dijo mientras se paraba y ponía sus manos sobre el rostro de ella-te amo Mimi
-y yo a ti, Taichi, mi Tai-él la beso con ternura y ella correspondió el beso, fundiéndose así en una tierna muestra de amor, como hacían tantas veces. Al final, su amor pudo más que todo, su amor resistió la prueba más dura, la del tiempo, ella no lo acepto al instante, pero con el tiempo él se la gano de nuevo, y supo aprovechar y no desperdiciar esa oportunidad que la vida le había ofrecido nuevamente, tenían un año de casados apenas, y ya esperaban a una hija, su segundo descendiente, y tal vez no el ultimo, no era algo seguro, lo que sí lo era, era que ellos dos vivirían juntos, tal vez parezca que es el final de un cuento de hadas donde los protagonistas viven felices por siempre, pero no lo es, este, es el comienzo apenas de una larga historia de amor de una pareja real, con sus problemas y momentos amargos, pero con la fuerza de voluntad para superar todo eso, y gozar uno del otro, hasta que la muerte los separe, y con suerte, más allá.
Fin
Bueno, eme aquí, con el final de esta historia de amor que en realidad, es la primera que se me ocurrió, cuando pensaba en escribir fic, esta historia se desarrollaba en mi mente, pero el porqué de que no fuera la primera que escribí, tiene muchas razones, principalmente que no la tenía muy fija o clara, pero bueno, aquí está, y bueno, gracias, a todos quienes leyeron este fic, y con más razón quiero agradecerles a Hikari Yagami gatomon, bela de slytherin, sakatomo-kirumi, AlexandraEAC, ale-prinz, AEIOU, Meems Asakura, sfb y toggimon-green, por todo el apoyo dado con sus reviews, muchas gracias, enserio, eso me impulso para seguir escribiendo, y bueno, como no queda más que decir, me despido, a, un dato importante abajo, por si a alguien le interesa, cuídense mucho, y nos veremos, en otra ocasión, hasta la próxima.
Dato importante: Taichi Yagami continúo sus estudios y está por convertirse en un importante Senador de las naciones unidas, y tiene en mente reforzar la unión de la tierra y el digimundo, por ello está ocupado casi todo el tiempo, pero siempre le dedica al menos un día a la semana a su hijo, y claro, un día a la semana, solo para su esposa.
Ahora sí, ya es todo, cuídense mucho, bye.
