¿Ustedes cree en los milagros? Pues yo sí y el Dios misericordioso acaba de hacerme uno al permitir que en un día pueda terminar un one shot, este capítulo y avanzar en mi trabajo de teología.
That's right, Deary!
Primero paso a disculparme por no haber publicado ningún capítulo en casi un mes. Por si no se enteraron me metí en un reto de los treinta días organizado por Drago Viking que consume todo mi tiempo (la guerra de los treinta años debe haber sido menos agotadora que esto). Para los que no saben, consiste en que te den treinta consignas, una para cada día, y publicar un fic diario con la temática que toque. Es una experiencia increíble, pero no se las recomiendo a menos que tengan mucho tiempo libre e ideas de sobra para sacar de la galera.
Los invito a leer mis fics participantes en ese reto que están en la colección "Y bueno… Vamos a ver que sale". Ahí surgieron algunas ideas muy buenas que planeo reescribir como fics independientes más adelante, y hay algunas historias con las que estoy muy satisfecha a pesar de haberlas hecho con poco tiempo y no haberles podido dar el cien por ciento. La mayoría son Hiccstrid, por lo que les pueden gustar.
Ah, y una advertencia antes de que se pongan a leer: sé que están esperando leer la cena, asique para que no se desilusionen al final del capítulo, les digo que no va a ser en este. Ya les dije a algunos que a ese capítulo no lo quiero hacer así nomás, sino ponerle todo mi esfuerzo para que quede bien porque es importante y muy esperado.
Con la esperanza de que no me maten, los dejo leer tranquilos. *DV, andame preparando un refugio anti ira de lectores!*
Disclaimer: nada de Httyd me pertenece sino a sus creadores/escritora, y Narnia es obra del gran genio C. S. Lewis ante quien me le saco la gorra (porque, sí, uso gorra casi todo el día) y lo respeto como aquel que me metió en el mundo de las letras.
.oOIOo.
"Donde todo puede ocurrir"
"Quien sabe leer nunca estará solo". No recuerdo donde leí esa frase, pero es muy cierta. Llegué al parque sumamente emocionado y saqué del bolsillo de mi chaqueta el libro que había llevado. En un comienzo pensé que me sería imposible concentrarme lo suficiente para leerlo, pero poco después me encontraba perdido entre las páginas (incluso siendo uno que ya había leído dos veces). Ante mis ojos ocurrían batallas con espadas y se desarrollaban grandes engaños tramados con ingenio para aprovechar las circunstancias y destruir al reino.
-"La última batalla". Debe ser interesante.- Dijo alguien junto a mí.
-¡Astrid!- Saludé con alegría, olvidándome completamente al instante de cualquier batalla e interés que tuviera en mi libro.
-Has estado aquí mucho ¿verdad? Estás cubierto de nieve.- Señalo de manera seria, aunque sus ojos me delataban que se preocupaba por ello.
-No lo sé.- Contesté sacudiéndomela de los hombros y el cabello.- La verdad es que me perdí en mi libro.- La tranquilicé mirando mi reloj. Habían pasado casi dos horas sin que me diera cuente.
-Pues debe ser un gran libro.- Razonó sacudiendo la nieve del banco y sentándose a mi lado.
-La realidad es que sí. Es el último de una colección increíble. Si quieres te los puedo prestar algún día.
Ella frunció los labios y sacudió la cabeza de manera negativa mientras metía las manos en los bolsillos para calentarlas.
-Entiendo que no dispongas de mucho tiempo para leer, pero quizás…
-No es eso, Hiccup.- Me cortó.
-¿Entonces?- Indagué con curiosidad.
-No sé leer.- Admitió.
-¿Cómo qué no?- Pregunté confundido.- Pero si acabas de leer la tapa y te he visto leer los títulos de las películas en el cine.
-Eso es distinto. El que no sepa leer esas cosas en la calle, está muerto. Puedo leer títulos, carteles y cosas cortas, pero leer un libro… eso sí ya es algo que no sé hacer.
-Pero eso es solo cuestión de practicar.- Aseguré con delicadeza.
-¿En serio?- Preguntó con desconfianza.
-Por supuesto. Si ya sabes los sonidos de las letras, solo debes practicar para acostumbrarte y ser capaz de leer cosas más extensas. ¿No crees que te sería útil?
-Puede ser.- Concedió.- ¿Me ayudas?
-Claro.- Asentí con una sonrisa tierna.- ¿Por qué no intentas leerme esto?- Dije ofreciéndole el libro y señalando la contra tapa.
-De acuerdo. "N… nar… Narnia" ¿Está bien?- Cuestionó volteando a verme.
-Sí, es un nombre.- Asentí para invitarla a continuar.
-"Narnia, La última batalla. Narnia, donde la...s menti…ras en… ¿engendran?
-Bien.
-Engendran miedo. Donde la le…altad se pone a… prue, ba.- Continuó de manera entrecortada. Tardó casi diez minutos, pero finalmente concluyó el párrafo:- Narnia, un lugar donde… todo… pue…de… ocurrir".- Todo, incluso que ella pudiera hacer las cosas que para otros eran normales, tal como leer.
-Genial.- Aprobé.
-Ni tanto.- Rezongó molesta.
-Lo digo en serio. Lees mejor que los gemelos. ¡Y no es broma! Si los has escuchado leer en voz alta, eres capaz de esperar cualquier cosa.-Le conté haciéndola reír.
-Pero apuesto a que no tardan tanto como yo.
-Quizás, pero se supone que ellos deberían saberlo desde la primaria. En poco tiempo los estarás superando por mucho.
-¿De verdad lo crees?- Cuestionó con un sutil brillo en los ojos.
-¿Alguna vez te he mentido?- Repliqué sonriendo.
Me devolvió le libro y lo guardé en mi amplio bolsillo.
-¿Quieres almorzar?
-La verdad es que no tengo mucha hambre.- Contestó encogiéndose de hombros.
-De acuerdo. ¿Hay algo que quieras hacer?- Ofrecí.
-Bueno… no tengo idea de cómo se utilizan los cubiertos de manera adecuada ni las cosas que se hacen en la mesa. ¿Podrías explicarme para no hacer desastres frente a tus padres?
-No hay problema.- Dije intentando reprimir una expresión divertida por su petición.
Pasamos largo rato viendo algunas cosas básicas y sorprendiéndome de la rapidez con la que aprendía, y como adivinaba algunas por su propia cuenta. Luego caminamos por el parque hablando de distintas cosas y perdiéndonos en nuestra conversación como siempre lo hacíamos.
Era extraño y a la vez encantador ver como lentamente dejaba de lado su coraza dura y me dejaba conocer cada vez más como ella era en realidad. Cada vez que hablábamos descubría algo más en ella que no conocía. No de su pasado, del cual no hablaba mucho, sino de su forma de pensar y ver el mundo. Nunca dejaba de asombrarme y me resultaba imposible pensar en alguna vez llegar a conocerla por completo, pero sabía que lo intentaría para poder comprenderla y entender que necesitaba, y ser capaz de llegar más profundo en su corazón que me ofrecía como un tesoro más valioso que nada en el mundo, ya que me lo confiaba a costa de salir muy lastimada si se equivocaba. Cosa que nunca permitiría que ocurriera. Nunca traicionaría su confianza en mí, no después de saber cuánto había tardado en decidir que podía depositármela, con el riesgo que le representaba a ella confiar en la persona equivocada.
.oOIOo.
"Bonus"
Sotlout Se encontraba sentado en una mesa del patio de comidas esperando que su cita llegara, mientras que practicaba como la saludaría.
-Hola Heather. Te ves muy bien… ¿Qué hay linda? ¿Lista para un día inolvidable?... Veo que finalmente dejaste de resistirte a lo que hay entre nosotros…
-Hola Snotlout.- Lo sobresaltó la voz de Fishlegs a pocos metros.
-¿Qué haces aquí?- Exclamó enfadado.- Vete antes de que llegue.
-¿Qué llegue quién?- Preguntó rascándose la cabeza confundido.
-Pues Heather.- Dijo como si fuera obvio.- Mi cita.
-¿Cita?
-¡Solo vete!
-Pero me dijeron que nos reuniríamos todos.
-¿Sí?- Cuestionó con una irónica y molesta voz aguda.- ¿Y se puede saber ¡Quién te dijo eso!?
-Ellos.- Respondió señalando a espaldas del pelinegro.
-Hola- Saludaron los gemelos provocando que el casanova cerrara los ojos con frustración.
-¡¿Y se puede saber que hacen ustedes aquí?!- Estallo apenas los vio frente a él.
-Nos invitaros.- Contestó Ruff con simpleza encogiéndose de hombros.
-¿Oh, sí? ¿Y quién?
-A mí me invitó ella.- Dijo Tuff señalando a su hermana.
-Y a mí me invitó Heather.- Explicó la rubia asintiendo con suficiencia.
Snotlout de repente entendió la situación, sintiendo los hombros pesados y la moral muy baja.
-Hola chicos.- Se escuchó la voz de la chica en cuestión.- Genial, ya estamos todos. ¿Listos para ordenar?
-¿No tiene que llegar aún nuestro primo?-Preguntó con un cansado y desanimado sarcasmo.
-Él no podrá venir. Tiene cosas para hacer.- Contó tomando asiento lejos de él.- Pidamos de una vez. Snotlout dijo que iba por su cuenta, ¿Cierto?
-Claro preciosa.- Confirmó intentando recuperar algo de su dignidad.
-Ohhh… que amable de tu parte.
-Calla Fishface, tú pagarás tu propia comida si vuelves a decirme otra palabra.
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Y así se fue el décimo capítulo de este long fic.
Perdón por haberlo hecho tan corto, pero era esto o nada. Y también lamento no responder a los reviews, pero tengo que ir a escribir un final alternativo de Httyd 1 para el reto de hoy y terminar un trabajo sobre el Ave María que tengo que entregar hoy para mandárselo a mis compañeros de grupo (entre paréntesis esta ge-ni-al. Este trabajo estuvo fuera de serie y me encantó).
Sigo esperando ideas para rellenar el salto temporal y todavía quiero leer sus teorías (nadie me dijo que cree que pase con Alvin).
Acuérdense de que pueden buscarme en face, link en el bio de mi perfil. Y rezo por todos ustedes.
Gracias por leer, se despide…
Jaguar Negro: Heart of Writer, Soul of Fighter…
Bdcs
Suerte;)
