Hola cómo están? Espero les guste el capítulo.

Lamento la tardanza.

Crepúsculo no es mío.

Con ustedes. ..

Pov. Bella.

Me preguntaba, por qué tenía que ser así. Por qué no podía ser feliz. Y por qué mierda, él no me dejaba en paz! Lo detestaba! Su bipolaridad, estaba acabando conmigo. Me... argh!

Traté de alejarme de su agarre, pero él, me giró y me tiró en la cama, rebotè en ella y casi me caigo de no ser porque Edward me sostuvo. aprovechando que estaba vulnerable, se trepó sobre mi en la cama y empezó a acariciar mis piernas, se inclinó sobre mi, y me di cuenta de que lloraba, al sentir su lengua, enjugando mis lágrimas.

Pero su boca no solo se limitó a eso, fue bajando poco a poco y siguió lamiendome, de la barbilla hasta el nacimiento de mis pechos.

-. Por favor no...- traté de alejarlo, pero él simple y llanamente, me ignoraba. Su tacto tenía la particularidad de volverme loca, cosa ue solo habían logrado dos hombres más. Entre ellos, estaban Emmett y ahora Alec. Con Emmett, aún pasa, y con Alec, las cosas son tan distintas y mi cuerpo lo reconoce, pero Edward, tiene algo y por eso lo detesto cada vez más, y a mi también por no poder controlar mis emociones.

-. Me amas- decía una y otra vez con cada beso y cada lamida que daba a mi cuerpo-. Me amas- por más que su tacto encendiera mi cuerpo, sentía que ésto estaba mal en todos los sentidos, no importaba si era mi esposo, sentía algo de culpa, porque yo misma le habia pedido a Alec, que no jugara conmigo y si yo me acostaba con Edward, no podría verlo a la cara y yo deseaba poder estar con él.

Tenía que encontrar la manera de dvorciarme de Edward y así poder estar con Alec, como una pareja normal.

Poder ser feliz con Alec.

-. Alec...- estaba tan metida en mis pensamientos, que no me di cuenta de que había mencionado su nombre, cuando fue demasiado tarde.

Edward, levantó la vista y me aterré. Oh mierda!

-. Edward no...- traté de alejarme y de revolverme en la cama, pero su mano se en apuñó mi cabello y la otra me tomó bruscamente de la barbilla. Del miedo cerré los ojos.

-. Escúchame bien Isabella Marie CULLEN- apretó más su agarre y un sollozo escapó de mis labios-. No vas a volver a nombrarlo, no vas a volver a verlo, ni a él, ni al imbécil de tu amigo. Eres mía! Mi esposa! Y me debes respeto! -su agarre y sus palabras, me lastimaban.

Pero no podía doblegarme.

-. No puedes prohibirme nada! - lo enfrenté con la poca valentía que me quedaba-. No eres nadie!- me soltó bruscamente y se bajó de la cama.

-. YO SOY TU MARIDO- empezó a caminar como un león enjaulado-. EL ÚNICO HOMBRE QUE TE HACE SENTIR MUJER- se acercó a mi y por instinto me acurruqué más en la cama-. Eres mía Bella y eres la futura madre de mi hijo. No puedes andar de zorra por allí asi vestida- me tomó de un tobillo y me arrastró hasta la orilla de l mueble y de el buró, tomó una tijera e inició con su retraída -. No vas a volver a vestirte así- decía mientras destruía mi vestido por más que trataba de alejarlo.

Sentía que no avanzaba, estaba estancada con un loco que era el padre de mi hijo, que por cierto aún no sabía como se había enterado, además necesitaba huir. Alejarme. No quería estar con él.

-. Pienso verlo cuantas veces yo quiera!- solté aunque me arrepentí al instante.

-. Está bien! - levantó ambas manos en gesto de resignación-. Velo si quieres- sonrió maquiavelicamente-. Y te aseguro que lo mato- me quedé fría-. Bien al parecer ya entendiste- se inclinó y mordió mi pecho por encima del sujetador-. Si te veo cerca de él, lo voy a destruir- me abrazó y se dedicó a besarme hasta que llegó a mi vientre-. Nena. .. No me gusta ser cruel contigo- acarició mi vientre plano en donde regó un montón de besos para luego apoyar la cabeza-. Siempre quise ser padre. Me encantan los niños, pero no tenía a la mujer indicada. Ninguna me quería, pero tu me amas y por eso sé que eres la indicada para ser la madre de nuestros hijos- el había utilizado un plural? -. Pero si vuelves a ver al Vulturi, te lo quitaré! - si antes estaba fría, ahora estaba helada. Su bipolaridad, me asustaba, él necesitaba ayuda urgente. Tras eso me amenazaba con alejarme de mi bebé.

Quitarme a mi hijo.

-. Tu eliges, o me eres fiel y te alejas de él, o te quedas sin él y sin nuestro hijo- por más que quisiera y tratara de luchar, no podía escapar de sus garras. Pero si podría separarme-. Si crees que puedes divorciarte de mi estas equivocada. Mi matrimonio contigo es para siempre- en estos momentos como lo odiaba...

-. Haré lo que quieras- solo sabia que a la primera oportunidad de apartarme, lo haría sin dudar.

Pov. Emmett.

Como dije, me había congelado, luego de que ella me hiciera la mamada, me llevó a un hotel muy apartado de Forks, en donde tuvimos sexo y aún no puedo salir de mi trance.

-. Te lo dije Mc Carty, tu solo necesitas una mujer- su mano que estaba en mi pecho bajó hasta mi pene en donde lo envolvió-. Siempre soñé con lo que acabamos de hacer. Fantaseaba con que llegaras me dijeras que te la chupara y luego me folloras salvajemente.

Su mano bombeaba mi miembro con suavidad y lentitud. Cosa que me gustaba, pero salí de mi sopor y ahora me doy cuenta de lo que hice.

Al comprender la magnitud de mi error, la alejé. No tenía tiempo para analizar nada, pero sabía algunas cosas.

Por ejemplo, me gustó lo que pasó, pero... no volvería a pasar y menos con ella. La otra es que analizando ella era la primera mujer con la que había estado en mi vida...

Me puse de pie y agarré mis boxers del suelo, para luego ponermelos al igual que mis vaqueros y el resto de mi ropa-. A dónde crees que vas? Qué te pasa? - la vi ponerse de pie y sin importarle su desnudes, se pegó a mi.

-. Estuvo mal, eres mi profesora y no me gustas- solté la verdad.

Ella hizo una mueca y luego me miró fijamente para después besarme. Su ataque me tomó por sorpresa y logró doblegarme-. No puedo obligarte a que te guste, al parecer no funcionó, es mejor que te vayas- se alejó y yo tomé mis cosas y salí de allí.

********Oh*Oh********

Llegué al salón al día siguiente y tomé asiento, ayer no había podido localizar a Bella y sabía que él la tenía. Como bien ayer le dije a la profesora Hale, que no me gustaba, era cierto. Si a mi me gustase alguien, sería Bella.

Y pensando en esas dos mujeres, no me percaté cuando llegó Rose. Pero si cuando lo hizo Bella, ella caminó hasta mi y la envolví entre mis brazos-. Todo es horrible- besé su cabeza y en eso mi mirada se topó con la de Rosalie.

Miraba de arriba abajo a Bella, comparándola consigo misma y quizás preguntándose que le veía.

-. Tranquila, podrás alejarte de él, hay un viaje a Orlando, Florida en unos días y allí podrás relajarte- la alejé un poco y la observé.

Tenía puestos unos vaqueros en color azul oscuro y una camisa manga larga blanca. Estaba hermosa, pero sabía que algo había pasado.

-. Tranquila- apreté su mano y ella sonrió.

Me miró fijamente y frunció el ceño para luego tocar mi cuello-. Tienes un lindo chupete.

Pov. Edward.

Por fin tenía lo que deseaba, mi familia propia, y era con Bella, ella me ama y vamos a ser padres. Ella era tan linda y tenía los ojos hermosos al igual que los de mi Elizabeth. Era mia también. Aunque me molestaba saber que la necesitaba mucho, pero saber que me ama es lo que necesito.

Pero debo deshacerme de ese Vulturi, ella es sólo mía, mi mujer, mi Bella.

Ella estará conmigo, cueste lo que cueste.

.-.

Gracias por leerme. Besos. Sean buenos y comenten! Perdonen los horrores ortográficos. Estoy trabajando en ellos.