Los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi, autora del manga de Ranma ½, obra del cual se basa esta historia.
Aprendiendo a querernos
Capítulo 9-Traición
.
.
.
Las cosas estaban bastante tensas en el dojo Tendo. Si bien se habían calmado un poco las cosas al grado que dejaran a tras los reclamos.
En medio del lugar, descansaban tanto Genma, Soun y Nodoka.
Los dos hombres mantenían un semblante serio aunque su ceño mostraba que algo les molestaba. Contraria a ese par, la madre de Ranma parecía muy confundida pues no llegaba a comprender del todo la noticia que le había comunicado el patriarca Tendo.
Genma se acomodó en su sitio al tiempo que empezaba a acomodarse sus gafas.
—¿Me puedes explicar lo que estás diciendo Soun? Te recuerdo que usted y yo teníamos un acuerdo.
La voz de Genma denotaba claro confusión aunque había algo de enojo en ella. El hecho de que usara su nombre en vez de su apellido para referirse a su amigo como era ya una costumbre, solo hacía expresar más su desacuerdo con todo lo que estaba pasando.
—Así es amigo…pero Akane está bastante convencida en su decisión…
—¡Pues desconvénsela! ¡Es su hija Tendo! Usted y yo habíamos hecho un compromiso de honor, ¡Incluso habíamos hecho un plan para juntarlos…!
—¡Yo estoy consciente de eso! Pero no fui yo quien decidió eso, ella fue la que lo pidió.
Bufo bastante molesta Genma. Azoto sus manos en lisa duela de madera del dojo en un acto por descargar su enojo.
—¡Como se atreve a siquiera decir que acaba de comprometer a Akane con alguien más a mi hijo…!
En ese instante, Ranma se maldecía por no haber pensado mejor las cosas. Había salido de la casa de forma imprudente, si en ese momento solo quería ver a Akane, pero en su intento por verla no llego a considerar las cosas. No llevaba dinero alguno por lo que el uso de transporte público estaba más que descartado.
Desafortunadamente ya había avanzado lo suficiente en su trayecto como para que regresar a casa por un poco de dinero fuera más que una mala idea. Solo quedaba seguir el camino a Nerima.
Por su mente se llegaron a idear un par de disparates, uno de ellos era el transformarse en chica para usar sus encantos femeninos para engatusar a alguien y con mucha suerte le diera un aventón a Nerima.
Afortunadamente desecho esa idea.
El caminar tanto había empezado a cobrar sus estragos en su cuerpo, la fatiga y el hambre se estaban haciendo sentir con bastante fuerza.
Llevaba poco más de una hora en la calle y aun se encontraba en los límites de Shibuya, si sus conocimientos no estaban errados, todavía faltaba para llegar a Nerima y lo peor es que faltaba un buen tramo.
Arrastrando casi casi los pies, al doblar una calle se topó con un terreno baldío el cual estaba principalmente ocupado por materiales de construcción aparentemente abandonados. En medio del terreno, se hallaba una pequeña campaña de acampar. Ranma de inmediato supo a quién pertenecía la tienda, camino un poco más deprisa para llegar ahí y justo como había imaginado, Ryoga estaba sentado encima de unos sacos de hormigón. El chico mantenía la vista al cielo.
Tal vez no debido saludarlo tan efusivamente pero el caso es que realmente se alegraba de verlo. Tal vez podría sacarle algo de dinero o comida para continuar su trayecto y por supuesto que no pensaba perder la oportunidad.
Contrario a sus planes, Ryoga ni siquiera se inmuto ante la llegada de Ranma. Simplemente aquel chico de ropas amarilla parecía estar ido.
Aquella situación estaba empezando a impacientarlo, decidió pasar un poco más a la acción y tomo por el cuello al chico cerdo el cual reacción al contacto.
—¿Ranma? Pero… ¿Qué haces en Nerima? No te habías mudado…
Su tono con el que hablo era tan pesimista y entristecedor que daban ganas de suicidarse.
—Esto es Shibuya Ryoga.
Asintió con la cabeza y se limitó a contemplar de nueva cuenta el cielo.
—¿Qué rayos te pasa Ryoga?—Pregunto con verdadero interés el oji-azul—Parece como si hubieras salido de un velorio…
—Precisamente Ranma, el día de hoy ha muerto mi corazón…
El chico de coleta bufo, creyó que su amigo no podía ser más fatalista a la vez que extremista. Temió preguntar el por qué estaba en ese estado aunque si quería su ayuda necesitaría sacar platica para agarrar algo de confianza.
—Explícate P-chan.
Con eso ultimo espero avivar un poco al chico cerdo aunque contrario a eso, prácticamente ignoro Ryoga lo que había dicho Ranma.
Se tomó un largo respiro e inicio su relato.
—Cuando me entere de la ruptura de tu compromiso con Akane, creí que si lograba que me perdonara por haberle mentido con lo de P-chan, tal vez pudiéramos iniciar una relación, que diéramos rienda suelta a nuestro platónico amor por fin libre de ti…
Jamás deseo tanto como en ese instante mandar a volar a Ryoga por todo el sin sentido que estaba diciendo. Logro controlarse y siguió escuchando atento el relato de él.
—Cuando llegue al Dojo, sin querer escuche una conversación que Akane sostenía con el señor Tendo…
La voz del chico se empezó a quebrar amenazando así con llorar. Ranma vio con ojos impactados su reacción, era la primera vez que lo había visto a si y vaya que él había presenciado varios dramas interpretados por Ryoga.
—¡Déjate de dramas y hablar con claridad Ryoga!
Por primera vez, mostro sentimientos más que tristes, miro con enojo al oji-azul y lo encaro.
—¿Quieres saber lo me pasa Ranma? ¡Lo quieres saber! Pues bien, déjame decirte que Akane se comprometió con alguien más.
De inmediato lo tomo por el cuello mientras lo acerco de una forma desafiante.
—¡No estoy para tus bromas Ryoga! No sé, de donde sacaste eso pero estoy seguro que no era más que una broma…
Con la misma rapidez que fue tomado, se las arregló para librarse del agarre al que era sometido.
—¡Crees que bromearía con algo como eso! Yo mismo fui quien escucho como Akane le decía a su padre que se quería casar con alguien más…
Perdiendo los estribos, no se limitó y en ese instante golpeo con todas sus fuerza el estómago de Ryoga causando que este cayera de rodillas y se llevara las manos a la parte afectada.
Volvió a tomar a su amigo por el cuello y de nuevo cuenta lo encaro exigiendo respuestas.
—¡Acaso te causa gracia esto Ryoga…!
Inteligentemente, el chico cerdo aprovecho la corta distancia para propinarle un cabezazo a Ranma el cayó de espaldas por el impacto.
—¡Y a ti que más te da Ranma! ¿No eras de los primeros en decir que no te importaba con quien terminaría Akane…?
—¡Eso a ti no te incumbe!
Rápidamente se incorporó y se abalanzo en dirección a Ryoga. El golpe que le propino fue lo suficientemente fuerte como para que el chico saliera volando unos metros hacia atrás.
Camino una vez más hacia el chico cerdo y de nueva cuenta lo tomo por el cuello, solo que esta vez no reacción Ryoga de una forma agresiva. Contrario a eso empezó a reír tristemente.
—Aunque me golpes no va a cambiar la verdad Ranma.
La fuerza se le fue de las manos lo que causo que aflojara su agarre. Palabras faltaban para describir la forma en como se había puesto Ranma tanto físico como emocional.
Se negaba a aceptar las palabras de Ryoga.
Un poco más calmado, miro de nuevo a Ryoga el cual había regresado a su asiento.
—Si es verdad lo que dices, ¿Dime quién es…?
En caso de que fuera verdad, necesitaba saber el nombre del infeliz que se atrevería a arrebatársela.
Él lo sabía, no quería admitirlo pero todo eso tenia sentido, tal vez por eso Akane lo había rechazado.
—Eso no importa más, ya nada importa. No hay nada que puedas hacer para evitar las cosas…
Eso enfureció a Ranma, estaba claro que no lo conocía.
Sobre su cadáver dejaría que la comprometerían con alguien más que no sea el, el, la quería y ella lo quería, no había nadie que pudiera hacer algo contra eso…
—Fue ella misma la que pidió comprometerse con alguien más.
Su rostro se desencajo un poco, no daba crédito a lo que acaba de escuchar.
—Es-estas bromeando ¿No?
Dio unos pasos hacia atrás debido al mareo que sentía en ese momento. Inmediatamente quiso saber el nombre del chico.
Una vez que escuche el nombre de aquel "idiota", un sentimiento que se asemejaba al enojo lo invadió. De inmediato lo reconoció, el día del viaje, en el tren el tal Haruto la había llamado. Aparentemente ese sujeto era el nuevo prometido de Akane.
—¡Eso no es cierto! Ella me había dicho que solo era un amigo…
—Pues tal parece que te engaño.
Soltó de inmediato Ryoga ya un poco sereno.
—No pude escuchar mucho pero por lo que oí, parece ser que ellos dos eran amigos de la infancia.
De inmediato se levantó y empezó a desarmar el pequeño campamento que había instalado para pasar la noche.
—Si ya es todo lo que querías saber, entonces vete Ranma.
No fue necesario repetírselo más de dos veces, empezó a caminar dejando a atrás a Ryoga. En ese instante estaba bloqueado, no sabía muy bien que hacer o pensar respecto al nuevo compromiso de Akane. Sin darse cuenta su caminar lo llevo hasta un pequeño parque ubicado a solo unas calles de casa.
Ya completamente exhausto, se acomodó a los pies de un cerezo.
Completamente inmóvil en su sitio, el tiempo pasó y paso hasta que poco a poco la luz de sol se fue atenuando.
En su mente se atravesaban los recuerdos del día de su rechazo, la plática que había tenido con Asuka en la mañana y por último, aquella discusión con Ryoga. Su cerebro a esa hora ya había hecho las conexiones necesarias para poder entender lo que estaba pasando.
Increíblemente sus músculos faciales se contrajeron para mostrar una sonrisa.
—Supongo que Asuka tenía razón, solo fui tratado como un idiota…
Llego a la conclusión de que para Akane no era más que un estorbo, un estorbo que se interponía entre ella y su nuevo prometido. Las cosas no acaban ahí, aun tenia algunos cabos por atar como por que rayos le había dicho que ella gustaba de el cuándo todo indicaba que no era así. ¿Acaso había sido tan cruel como para inventar eso? Una forma ruin de vengarse de el por todo lo que le hizo pasar.
En un intento por reducir el enojo que sentía en esos momentos, con sus manos empezó arrancar el césped que tenía debajo de él. Noto que eso no era suficiente y empezó a golpear el suelo.
Se sentía estúpido, engañado, ingenuo al siquiera creer que alguien la había amenazado para que lo rechazara. Pero la única verdad es que le había mentido y jugado con él, con sus sentimientos, ahora se decía que tenía razón al no expresar sus sentimientos abiertamente.
Simplemente quizo odiarla, odiarla con todo su ser por haberse burlado de el pero por alguna razón, razón que él conocía, no podía, todo se resumía a que estaba enamorado de ella. Aun así, se dijo a si mismo que eso cambiaria, con Ranma Saotome nadie juega, aunque le costara no tenía la menor duda que la arrancaría de su corazón, ella no valía la pena.
Un poco aclarada su mente, basto para que decidiera regresar a casa, ya era muy tarde y a lo mejor su madre se empezaría a preocupar por él.
Fue cuestión de minutos para que llegara a su unidad habitacional. Se sorprendió al ver que en la entrada del edificio se encontraba Asuka con los brazos cruzados a la altura del pecho. Estaba con los ojos cerrados y tarareaba la canción que sonaba de sus audífonos.
Una vez que la chica abrió se ojos se sorprendió y alegro al ver a Ranma, aunque eso no evito que empezara a regañarlo.
—¡Donde te habías metido idiota! Sales en la mañana como un rayo… ¿Siquiera sabes qué hora es…? ¡Tú mama me estuvo pregunte y pregunte por ti idiota!
—Lo siento…
Murmuro apenado y sorprendio por la reacción de su nueva amiga, sabía que era tarde, muy tarde pero él era perfectamente capaz de cuidarse por su solo.
—No era mi intención preocuparte.
Los músculos de sus cejas se crisparon. Desvió la mirada un poco apenada por la forma tan protectora que había actuado.
—No-no estaba preocupada.
Volvió a mirar al chico y pareció examinarlo por un momento.
—Bueno, ¿Al menos puedo saber que hiciste todo el santo día?
—Seguí tu consejo.
Enarco su ceja esta Asuka. El chico romo una breve pausa mientras llegaba a sus recuerdos la conversación de esta mañana.
—Oh ya… ¿Y cómo te fue con ella?
—Supongo que mal—Esbozo una débil sonrisa y empezó caminar hacia el interior del edificio. La chica lo siguió de cerca.
—¿Qué quieres decir con eso Ranma?
Pregunto a las espaldas del artista marcial.
—Solo puedo decir que tenías razón, fui tratado como un vil idiota.
A pesar de que habían llegado al piso en que vivían, se detuvieron unos instantes en la puerta de la chica, seguían platicando de lo que había pasado.
La joven de pelo corto se recargo en uno de los barandales, lo mismo hizo su acompañante. Ella no sabía muy bien que decir, las cosas amorosas no eran su estilo.
—Lo siento—Ranma asintió ante lo que ella decía—Supongo que ella se lo pierde ¿no?—Empezó a reír levemente, una vez que acabo continuo hablando—Aun así, no te merecías que te tratara de esa forma.
El gruñir del estómago de Ranma que le pedía comida de forma inmediata, irrumpió aquel extraño momento. Asuka rio y el chico se apeno por los ruidos provenientes de su estómago.
—Jaja…no me digas que no has comido nada desde la mañana.
Gruño y asintió. Desde ese medio desayuno no había comido nada más que eso.
Alegremente se acercó hasta su puerta. De su bolso de pantalón extrajo una pequeña llave con la cual abrió la cerradura. Volteo hacia Ranma y con sinceridad en sus ojos lo miro, sonrió y por fin hablo.
—¿No quieres pasar a comer? Había ordenado una pizza y me sobro la mitad…
Notas finales de autor
Bueno, aquí regreso con un nuevo capítulo. Me hubiera gustado hacerlo un poco más largo, pero creo que estuvo bien así, sin relleno, directo al grano :P aunque bueno, también la inspiración no me dio para mas, espero poder hacer los siguientes capítulos más extensos.
Pasando a otras cosas ¿Qué les pareció? ¿Les gusto? Yo sé que esperaban que se resolvieran sus problemas, pero todavía faltara para eso. Yo sé, que varios querían, por sus comentarios, que ya todo se aclara, pero todo será a su tiempo, solo pido paciencia.
Jorgelina san, Kiralove, DULCECITO311, nube rojiza, laura9414, 97pupi, rainofwishes y Marissa, muchas gracias por sus comentarios, espero que me puedan seguir a lo largo de este proyecto.
Los invito, a que dejen un comentario dejando su opinión :)
Nos vemos.
Tomoya-san
