GRACIAS!...eso es lo mas importante de decir...perdon por la demora pero tuve algunos problemas con mi computadora y no podia publicar...este es el capi final! lo se es muy triste!...me duele ponerle fin pero ya lo hice...miles de gracias por todo el apoyo recibido...plis no se pierdan chicas me encantaria tenerlas como lectoras en otra de mis historias...muchas gracias!...esta fue una gran aventura y me alegra averla compartido con ustedes...duele decir adios
plissss lean otra de mis historias no me gustaria perderlas como lectoras valen mucho para mi...
lename en :
El leon y la zorra- bella y edward (lemoon)
La ultima de mis aventuras- bella y edward(one short- lemoon)
gracias
hasta siempre
tukiz
POV EDWARD
Sus ojos me miraba con amor, sus labios decían exactamente lo que yo quería oír, sus palabras me acariciaban, su cabello caía en suaves ondas como la última vez que la vi, su rostro no había cambiado en nada, ella estaba idéntica, su vestido impecable y su alma conmigo, nada en ella era diferente, la piscina resplandecía frente a nosotros más poderosa de cómo la recordaba o de cómo era en realidad, los edificios nos rodeaban y un mundo allí afuera vivía sin saber de nuestra existencia, todo era exactamente cómo lo recordaba o aun más hermoso
-Te quiero – susurró, elevó la mirada y pude ver como sus ojos brillaban a la luz de la luna con esperanza
Algo dentro de mí estallo y esta vez no estuve confundido ni asustado, esta vez sabia que decir, sabía que sentir, esta vez nadie nos interrumpió, esta vez nadie me lo impidió, conteste automáticamente las 2 palabras que nunca le dije, y que nunca le diría
-Te amo
Ella sonrió y la luz en sus ojos se hizo más intensa, luz que yo apague con mis errores, así como apareció, desapareció frente a mis ojos, en un momento todo era como antes…y en el otro…
Estaba en mi cama respirando agitadamente, otra vez en la realidad, otra vez sin ella, otra vez…solo
Mire a mi alrededor aturdido con falsas esperanzas de verla entrando por la puerta diciendo que todo estaría bien y entregándome una aspirina, como lo hacía cada vez que tenia resaca, pero ella no estaba y mi departamento era una verdadera porquería, habían cosas por todas partes además de una que otra cosa rota, mi pobre departamento había pagado toda la rabia que me embargada cuando regrese en la madrugada después de estar en ese bosque, salí de la cama y recorrí mi departamento, pude ver las botellas sobre la mesa de la cocina, las botellas que había bebido la noche anterior sin control, la cabeza me dolía y la luz era demasiado fuerte para mis ojos, me metí al baño y me mire en el espejo, era un verdadero desastre, mi cabello estaba desordenado, mis ojos rojos y se notaba lo cansado que estaba con unas muy marcadas ojeras, suspire y tome la aspirina que estaba en el botiquín, aun estaba desorientado, aun no caía encima mío la realidad, cuando salí del baño y vi mi departamento, lo comprendí una vez más, una amarga lagrima callo por mi rostro, pero me la limpie con rabia, era increíble que aun sintiera tanta furia hacia mí mismo.
Me dirigí hacia la gran ventana que ocupaba toda mi pared, me coloqué frente a ella y vi atreves de esta , la ciudad enorme me hiso sentir pequeño, pero algo había cambiado, antes esa vista me parecía magnifica, era una de las razone por las que había comprado este departamento para vivir, pero ahora no sentía nada, ver aquello que antes me fascinaba y que ahora no provoca ni la más mínima sensación en mí, me hizo sentir aun más insignificante, ahora lo veía insípido y sin color, algo en el mundo había cambiado…o …tal vez había sido yo.
Mire la ciudad sin ver nada en realidad y me sentí vacio, morí y no hice nada para volver a la vida.
1 semana
2 semanas
3 semanas
4 semanas
El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela como cada latido de mi muerto corazón. El tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasa, pasa. Incluso para mí
Un día me levante y me di cuenta que vivir en mi submundo no la traería de vuelta, un día me desperté y me di cuenta que mirar su foto o mirar la ventana tampoco la traería de vuelta, un día me di cuenta que dejando de vivir no la haría regresar a mi, un día volví tratar de seguir vivo, un día me levante, un día tome un ducha y limpie mi departamento, un día vote todas las botellas de licor , un día me vi al espejo y aunque ella no se reflejaba en este yo sabía que estaba a mi lado, ella estaba junto a mi aunque no pudiera verla, ella estaba tan cerca pero tan lejos a la vez, ese día la mitad de mi alma regreso conmigo, y la otra mitad se quedo con ella.
Fue duro despertar, "resucitar", pero tenía que hacerlo, en las últimas 4 semanas muchos habían venido a verme pero no los deje pasar, mi celular y teléfono sonaban frecuentemente pero no conteste y no salí, casi no comía y me la pasaba mirando por la ventana con la esperanza de verla en mi calle llamándome como lo hacía cada vez que salíamos, solo miraba esperándola, pero ella no llego, no fui a su funeral, ni a su entierro, me sentía tan miserable que ni siquiera me creía merecedor de aquello, simplemente por 4 semanas había muerto.
La realidad es dura…pero no estaba solo para afrontarla…nunca es tarde para comenzar de nuevo…aunque duela
Jamás había tomado a la muerte como algo…como decirlo…serio, hasta que la vi de cerca atreves de alguien a quien ame, siempre pensé que eso le pasaría a alguien más, alguien que no sería yo ni nadie cercano a mi hasta que Bella murió, jamás me imagine que este mundo era demasiado pequeño y que a cualquiera podría pasarle y me pregunte "¿Por qué?", porque ella y no otra persona, sé que es egoísta pero no pude evitar preguntármelo, dentro de mí hubo una respuesta que parecía una pregunta, "¿y por qué no ella?" "¿Por qué alguien más?", para eso no tuve respuesta, jamás vi a la muerte tan de cerca y tan dolorosa
-Hola – salude con una media sonrisa, estaba frente a la puerta de Alice.
Ella me miro sorprendida y me abrazo muy efusivamente, no me había visto hace mucho y conociéndola habría estado preocupada.
-Hola – contesto bajito
-¿Puedo pasar? – pregunte
Miro a su alrededor como si recién se diera cuenta que estábamos en la puerta
-Claro – dijo en tono de disculpa
Entre, adentro estaba muy caliente a comparación de toda la nieve que reinaba afuera, me senté en el sillón calmadamente y se hizo un silencio cómodo por un momento.
-Estuve tratando de contactarte – dijo de repente sacándome de mis vagos pensamientos
-¿Qué?
-Trate de hablar contigo, pero no contestabas mis llamadas ni salías de tu departamento, enserio me alegra que este bien
-Bien, no es la palabra que usaría – replique
-Oh, claro
Silencio otra vez
-Tengo algo de qué hablarte Edward
-No tengo ganas de hablar de nadie ahora Alice
-¿Ni siquiera de Bella?
Su nombre en la habitación hizo eco en mi mente, hace mucho que no había escuchado su nombre, ni siquiera yo lo había pronunciado en voz alta, en realidad dolió como la primera vez.
No respondí esperando que continuara
-Edward, tengo algo muy importante que enseñarte
-¿Qué es? – respondí con impaciencia
Saco un sobre del bolsillo de sus jeans y me lo extendió, de repente tuve miedo de recibirlo pero lo hice.
-Lo he llevado siempre conmigo con la esperanza de encontrarte alguna vez
El sobre no me era familiar, no tenía nada escrito al frente y estaba un poco amarillento, lo abrí y saque su contenido.
Un papel levemente arrugado, eso sí lo reconocí
Mi carta
La hoja estaba doblada en dos y también algo maltratada pero se podía leer mi letra muy claramente, al primer instante no entendí, esto debía tenerlo Bella, o debió tenerlo, mire a Alice con desconcierto e hice un pobre intento de preguntar algo coherente, pero tenia demasiadas preguntas en la cabeza
-¿Qué…como?
-Déjame explicarte, esta carta la encontré en el auto de Rosalie la mañana en la que fue atropellada
-¿Rosalie fue atropellada? – me sentí culpable por no haber estado cuando mis amigos me habían necesitado
-Sí, el mismo día del accidente de Bella, no creo que debas sentir pena Edward
-No entiendo, explícate de una vez – exigí
-Está bien, pero debes estar lo más tranquilo posible – respiró profundamente - el día en el que tú me diste esa carta para dársela a Bella a mi me surgió un inconveniente, Jasper se puso muy enfermo y tuve que ir con él, Rosalie pareció ese día aquí y se ofreció a dársela a Bella, yo de pura estúpida confié en ella…y bueno….pues, la verdad…es que jamás se la dio
-¿¡Qué?
¿Bella no había leído mi carta?
-Lo siento Edward, es mi culpa yo no debí confiar en Rosalie…
Mi mente divagaba, no quería creer que todo había sido una estupidez, que había perdido a la razón de mi vida por una verdadera idiotez
-¿Pero Rosalie no se la dio? – pregunte desconcertado, ¿Por qué ella haría algo así?
-No, ella…ella escribió otra carta en la que decía que tú querías que se fuera, que no la querías y cosas así, así Bella se convenció aun mas de irse
-P…pero…¿por…por qué?
-Rosalie te quería para ella, nos engaño a todos, la carta que tienes en tus manos jamás fue leída por Bella, todo fue planeado por Rosalie, ella está ahora en un manicomio, fui a verla la primera semana que ingresó y debo decirte que está completamente desquiciada, al parecer no pudo cargar con la culpa y ahora dice ver a Bella por todas partes, no se puede tener una conversación racional con ella
Mi corazón latía desenfrenadamente, mis oídos una vez mas no querían creer lo que me decían, otra vez me odie
Esta vez no salí corriendo hacia el bosque, esta vez no fui a treparme en la copa de un árbol para mirar el crepúsculo, esta vez decidí hacer las cosas bien.
De mi boca no salía nada más que palabras inconclusas, frases sin sentido o incoherencias, Alice me miraba extrañada guardando silencio, no podía hablar pero para mi desgracia si podía pensar.
-Gracias – fue lo único que dije, abrace a Alice con todas mis fuerzas como si fuera la última vez.
Y en realidad lo era
Ella me sonrió sin sospechar siquiera que esta sería la última vez que me vería, había salido de mi oscuridad para irme de aquí de la manera más cobarde, y es que una persona tiene un límite para todo, incluso para el dolor, y mi corazón ya había llegado a su límite, sé que no tenía derecho a huir, pues después de todo esto era mi culpa, pero no podía evitarlo, también era humano y mi alma ya pedía un descanso a todo lo que mi corazón no quería afrontar, se que de estar aquí Bella no hubiera querido que yo acabara así, pero ya era tarde para ella e igualmente para mí.
-Gracias – repetí, le sonreí débilmente, la mire a los ojos tratando de despedirme sin palabras pues sabía que si le decía lo que tenía planeado ella no me dejaría hacerlo
Nos sonreímos por un instante mas, me separe y tranquilamente camine hasta la puerta, ella no dijo nada pero al ver que abría la puerta lo comprendió.
-Edward ¿Qué haces? – preguntó mientras yo salía por la puerta con la cabeza gacha
No respondí
-¡Edward!
-¡Edward!
Llamó, pero yo no me detuve, mientras me dirigía a mi auto esperaba que las lagrimas salieran por todas las cosas que había hecho mal y cada segundo aumentaban, pero para mi sorpresa de mis ojos no salió ni una gota, estaba vacío, me encontraba en un estado de tranquilidad nula, no sentía nada, caminaba como un resignado hacia la silla eléctrica.
Conduje a una velocidad mínima como muy pocas veces lo hacía, sentí mi teléfono sonar y al ver que era Alice lo tire por la ventana
¿Qué más daba?
Las próximas 5 horas fueron como una ilusión, un segundo estaba parado en medio de mi departamento mirando por última vez la vista y al otro segundo estaba…
Muerto
Muerto en vida…otra vez
Tome toda la ropa que me fue posible y la metí de forma desordenada en mi maleta, logre llenar 3 maletas, dinero, y cosas importantes, sin siquiera mirar atrás salí de mi departamento por última vez, en mi rostro no había rastro de vida, camine con paso decidido hasta mi auto que me esperaba a pocos metros, subí con mi equipaje y sin siquiera mirar atrás…
Me fui
Sabía que no extrañaría tanto esta ciudad, había pasado momentos gratos pero tenía que salir de aquí antes de que me volviera completamente loco y tuviera que hacerle compañía a Rosalie
Necesitaba dejar todo atrás
Alice, Jasper, Rosalie, mis recuerdos, mi conciencia, mis errores, yo,…ella
Todo
Antes de irme sabia exactamente a donde ir, compre una rosa y me dirigí a mi único amor, mi amor de la eternidad
Bella, el cementerio
Me baje del auto que estacioné descuidadamente en la entrada y con paso lento me adentre en la casa de aquellos muertos, me era irreal tener que ir allí para verla, me era irreal verla muerta
Camine mirando entre las lapidas cada nombre que no me era familiar, cada persona que de alguna forma había dejado de existir, sorprendentemente había una suave neblina que me llegaba hasta los tobillos, el cementerio estaba vacío y silencioso, pero no tuve miedo
Seguí caminando por no sé cuánto tiempo, hasta que al último de la subida vi una luz, muy lejos, sola en la parte más alta estaba ella, o lo que ella fue
Bella Swan
Nuestra luz al final del camino
La vida en una dulce ironía
1990 - 2010
Me acerque lentamente hasta donde descansaba mi gran amor, aquel al que había querido, lastimado y matado, esta vez no me sonreía ni me decía que me amaba, esta vez ni siquiera tenía su mirada sobre mí, una lapida de fría piedra me daba la bienvenida sin dejarme verla a ella. Me puse de rodillas frente a su nombre y coloque la única rosa que había llevado en el suelo, quise que todo esto no hubiera pasado, que ella se hubiera enamorado de alguien más y que yo no le hiciera tanto daño, tal vez todos estaríamos mejor ahora
Rosalie no estaría en un manicomio loca
Alice no lloraría todo el día
Jasper no lloraría de frustración al ver a Alice aun destrozada
Bella...estaría viva
Y yo…
No me iría
No quise romper el silencio del lugar, así que solo susurre muy bajito lo que nunca le dije en persona, lo que nunca le dije cuando estaba viva, sabía que era tarde pero ya no tenía nada que perder, aquellas únicas 2 palabras que la mataron por no ser dichas, aquellas que jamás dije.
-Te amo
2 lágrimas cayeron sobre la fría tierra frente a su tumba
Me iba a Phoenix, donde una vez ella quiso comenzar de nuevo, sería una forma de llevarla conmigo, tenía que irme, cada lugar de esta ciudad me recordaba a ella, en cada rincón de este lugar podía ver cada etapa de su vida y lo más doloroso es que desaparecían muy lentamente, creí que podría soportarlo pero no puedo, es increíble lo rápido que cambian las cosas, pero ya no podía hacer nada, ya todo estaba acabado
-Yo también te amo Bella, no tienes idea cuanto, lamento no habértelo dicho antes, pero hoy me voy, como tú, me voy a un lugar mejor sin tantos recuerdos.
Suspiré y cerré los ojos
-Yo… estoy….enamorada de ti…"te quiero"
Sonreí, ¡por fin lo había dicho!, acune su rostro entre mis manos e hice que me mirase
-Yo también te amo
Sonrió y sus ojos me miraron entusiasmados, era hermosa
Entonces nuestros labios se unieron en un suave y lento beso, eran dulces y en ese momento supe que todo había cambiado, en ese momento supe que aquellos labios serian míos para siempre y siempre jamás
Eso me sonaba a gloria
Abrí los ojos y sonreí tristemente ante la fantasía de lo que pudo ser.
Le dedique una mirada llena de emociones que ella jamás pudo ver y me despedí.
-Algún día me reuniré contigo mi amor, algún día seremos tú y yo…pero ese día no es hoy, espérame en el cielo mí ángel.
Más lágrimas cayeron por mis mejillas
Entonces saque el papel que hubiera cambiado el curso de mi vida, aquel que jamás llego a su dueña, aquel que ella jamás leyó, no sabía si alguna vez lo hiciera pero no lo quería tener conmigo, no era mío en realidad
Lo deje caer frente a su nombre
Me levante lentamente y mirando su lapida me fui, camine ausente atreves de la muerte en la tierra, camine hacia mi salida, camine hacia un futuro muy lejos de ella, pero a la vez tan cerca que dolía
La mire por última vez y sin mirar atrás, esperando con entusiasmo que algún día la vida se me acabara y me reuniera con ella para probar sus labios una última vez
Podría ir lo más lejos posible de este maldito lugar, pero nunca sería lo suficiente lejos, yo más que nadie sabía que mi corazón se quedaba allí, enterrado en un cajón junto con mi amada, porque ella siempre tuvo mi corazón aunque no lo supiese, yo podría ir y pretender que era feliz o normal, pero nunca lo seria, solo podía alejarme para tratar de no recordar pues sabía que nunca podría olvidar, eso ya no importaba, mi cuerpo se iba conmigo a Phoenix pero mi alma se quedo llorando en su tumba, así es como tenía que ser.
Por ahora solo viviría como ella hubiera querido que viva
Como ella hubiera vivido
Como ella hubiera sido
Entonces…seguí, muy lejos de aquí, muy lejos de mi verdadero hogar, donde los recuerdos no me alcanzan y en donde Bella alguna vez quiso pertenecer.
Y deje que el tiempo pasara a través de mí.
…
El papel calló balanceándose silenciosamente, reposó en la tierra esperando ser leída, pero nadie la vio, su dueña ya no estaba y su remitente se iba para no regresar.
Todo decaía en ella, en aquel papel que Bella nunca leyó, en aquella parte del corazón de Edward que nunca amo.
Esa carta habría cambiado muchas cosas, muchas vidas, muchas desgracias.
Y el amor hubiera cambiado esta historia, pero no lo hizo.
Allí, mientras el príncipe azul se iba y frente a la tumba de la princesa, reposó por siempre la evidencia de que el amor no siempre cura, a veces también te mata.
Bella:
Lo que me confesaste el otro día me dejo aturdido, jamás habría pensado que sentías eso por mí, fuiste valiente al decírmelo y es hora que yo también lo sea.
Me he enamorado de ti desde la primera vez que te vi en aquel bar hace un año atrás, me deslumbraste y lo sigues haciendo, perdón si no te lo dije antes, eso hubiera cambiado mucho, pero tenía miedo.
Ahora he tomado una decisión, aquí estoy, ofreciéndote mi corazón, pero es solo decisión tuya aceptarlo, tu mereces ser feliz sin importar con quien, te he hecho mucho daño por mucho tiempo y no pienso volver hacértelo, si has decidido o decides alejarte de mí lo entenderé, yo te dejare marchar con la promesa de que seas feliz, ese es mi único deseo
Se feliz mi vida, sin importar que sea lejos de mi
Estoy enamorado de ti. Te quiero
Ahora soy yo quien te lo dice
Qué ironía
Qué triste ironía
Edward.
FIN
Esta historia esta basada en hechos reales.
Gracias a Pierr y Jimena...sin ellos estas historia no existiria
