Xoxoxoxo capitulo X xoxoxoxox
Novam Vitam
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Su plan era sencillo, si un tal Nerón lo había logrado hace mucho tiempo en la lejana ciudad de Roma el también lo haría, después de todo el emperador de Japón en un inicio, había aceptado esas evangelizaciones cristianas por conveniencia económica, pero en ese momento ya no eran necesarios esos tratados. Por lo que el oji ámbar aprovecharía cualquier hueco para hacer méritos frente al monarca, su idea era hacer méritos a base de lo que fuera, primero adueñándose de las pertenencias de los Hyuga, así como, de cualquier noble, claro el Cristianismo era mero pretexto para el peli negro, si no hubiera sido eso sería otra cosa, una vez dueño de las riquezas de todos los nobles Cristianos, buscaría armar un ejército y realizar un golpe de estado acusando al emperador de traidor a la nación y así convertirse el en el nuevo soberano de Japón.
Todo iba conforme a sus planes, Hizashi continuaba actuando errático, casi no salía de su recamara o de la recamara de su esposa y eso para él era un excelente panorama.
— Ah Hizashi, veo que hoy decidiste salir de tu recamara, me preocupas seriamente amigo mío— Dijo el de la piel pálida mientras hacia una mueca de preocupación.
— Sí, me siento muy cansado, sin fuerzas, me alegra que estés aquí apoyándome—Dijo el Hyuga visiblemente exhausto ( o al menos eso parecía) mientras ponía la palma de su mano sobre el hombro de su "amigo" peli negro
— Sabes que lo hago con todo gusto, creo que deberías tomarte algunas vacaciones.
— Tienes razón, quizás vaya al monasterio donde estuvo mi difunto hijo recluido, necesito unos días de paz y tranquilidad, debería llevar a mi esposa conmigo, quizás un cambio de aires le haga reaccionar—Dijo el castaño con un dejo de pesar en su voz, sobre todo al mencionar lo relacionado a su esposa
— Claro, claro, sabes que puedes dejar tus cosas en mis manos querido amigo—Contesto el peli negro mientras un extraño brillo era notorio en sus ojos que no pasó desapercibido al Hyuga.
— Bien partiré mañana, bien debo ir a organizar mis cosas
— Por supuesto, adelante querido amigo
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Días después lejos de ahí
—Tadaima Hinata sama— dijo un castaño muy animado, ansioso de ver a su esposa, como siempre la había extrañado, apenas se separaban sentía que la extrañaba muchísimo y ella igual, pero no recibió respuesta de su amada —¿Hinata sama?
—Mmm?— Fue lo único que escucho de labios de su esposa que sudaba copiosamente
—Hinata ¿Estas bien? ¿Qué tienes?— Dijo angustiado mientras se acercaba al futón donde ella yacía
—Nii-san creo que ha llegado la hora—Dijo ella temblorosa
— ¿Qué debo hacer? Yy-Yo iré a buscar a Kano, estoy seguirá que ella sabrá que hacer
—Nii-san no me dejes sola onegaii— Dijo suplicante la oji perla aferrándose a la manga de la camisa del castaño
—No, no lo hare pero debo buscar ayuda Hinata, además eres primeriza y yo no tengo idea de que hacer quiero que estés bien. Por favor estate tranquila regreso— Dijo el mientras soltaba delicadamente el agarre de ella.
—Hai, yo espero dijo ella mientras una lagrima resbalaba por una sus mejilla
El Hyuga salió corriendo no sin antes depositar un beso en la frente de la oji perla, desesperado
—Akiyama san, Akiyama san abra por favor necesito ver a Kano san, onegaii, Hinata, Hinata está en labor de parto y no sé qué hacer— Gritaba el Hyuga desesperado mientras golpeaba la puerta.
— ¿Qué dices? Ahora mismo vamos. Vamos cariño Hinata y Neji nos necesitan— Respondió el peli gris al tiempo que llamaba a su esposa.
— Hh-Hai de inmediato!
En menos de cinco minutos la pareja estaba lista y de camino junto al castaño.
Al llegar al sitio.
—Bien Neji san necesito que pongan a calentar agua y traigan muchas toallas
—Está bien— Contesto tembloroso el Hyuga
Así un par de horas después tras un difícil parto por ser primeriza, la peli azul dio a luz a un par de gemelos idénticos cuya única diferencia era el color de cabello castaño y azul.
— Felicidades Neji san, son dos
— ¿Dd-Dos?— Dijo el Hyuga mientras abría los ojos desmesuradamente— ¿Puedo verla, puedo verlos?
— Por supuesto que si
Sobre el futón yacía Hinata con ambos bebes a su lado, se veía cansada, ojerosa pero, al mismo tiempo radiante, como hacía mucho no la había visto. Con paso lento el Hyuga se acercó a ella, para después acomodarse en seisa a su lado mientras depositaba un beso cálido sobre la frente.
—Neji nuestros hijos—Dijo ella sonriendo
—Hai— contesto el mientras con dificultad tomaba a uno de ellos entre sus brazos— son hermosos, se parecen a su madre— Dijo el
—Yo creo que se parecen a su padre— Contesto ella
—Emm— un carraspeo interrumpió la escena — bien será mejor que nos retiremos y dejemos a la feliz familia descansar.
— Arigato— Dijo el castaño— Yo les acompaño a la puerta
— No hace falta Neji san, han sido muchas emociones para ustedes por el día de hoy— Respondió el peli gris esbozando una sonrisa.
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Muy cerca de ahí, alguien estaba atento a todo
— Qué pena, tan jóvenes, tendrán que dejar este mundo— Dijo para si un individuo oculto por las sombras.
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— Dicen que son hermanos, no sé cómo no lo había notado antes— Dijo una mujer regordeta
— Es despreciable, pecaminoso— Respondió la otra con asco
— Deberíamos purificar nuestra aldea, no entiendo como Fran Teo pudo traerlos aquí— Dijo una tercera
— Debe ser obra del demonio, seguramente engañaron a Fray Teo! El Apocalipsis! Vendrán lobos disfrazados de ovejas! — Contesto maliciosamente, la mujer que había originado todo, la misma que había recibido una bolsa de monedas a cambio de esparcir algo que era cierto, digo ambos jóvenes se parecían demasiado, solo hacia un bien a la comunidad, su interés era puro y desinteresado, estaba salvando a su aldea, que había recibido una ayudadita económica ¿Qué podía tener de malo? Ella era una buena cristiana nadie lo dudaba, todos la consideraban así.
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No muy lejos de ahí, un Neji Hyuga regresaba a casa, durante el camino no pudo evitar notar que la gente le veía con desagrado.
— Neji sama hola!— Dijo una pequeñita acercándose a un distraído Hyuga
— Ah Hiroko! ¿Cómo estás?—Dijo un sonriente castaño
— Mira te traje un girasol para que se lo lleves a Hinata sama
— Oh es muy lindo pequeña, claro que si yo se lo…
— Hiroko! Aléjate de él! No quiero que vuelvas a acercarte a Neji san o a su esposa, ¿entendiste?— Dijo la mujer mientras de un manotazo separaba a la pequeña del Hyuga.
— Pp-pero Okasan!— dijo la pequeña niña a punto de llorar por la manera en que su madre la jalaba.
El castaño solo frunció el ceño confundido. ¿Qué rayos estaba pasando con la gente a últimas fechas?, respiro profundamente y prosiguió su camino a casa.
Por la mañana al llegar a su trabajo, todos le observaban con desagrado a excepción de su único amigo, quien lo recibió sonriente, para colmo al finalizar la jornada le habían dicho que no había más espacio para él y que buscara trabajo en otro lado, y ahora ¿eso?. Intentando no preocupar a su esposa tomo aire antes de abrir la puerta.
Al abrirla la encontró amamantando a uno de los pequeños.
— Neji kun! bienvenido, permíteme un momento y te sirvo tu comida.
— No, te preocupes Hinata, yo puedo hacerlo— Dijo el Hyuga mientras se acercaba a su esposa y depositaba un beso sobre la frente de ella y sus pequeños.
— ¿Cómo fue tu día cariño?— Pregunto ella sonriente
— Emm bien, todo perfecto cariño
— ¿Etto, seguro?— Dijo la peli azul dubitativa
— Si, amor ¿Por qué la pregunta?
— Nii-san— Dijo ella, mientras colocaba a los bebes en el futón—Siento que me estas ocultando algo, sabes. Hoy ocurrió un incidente en la mañana cuando fui a comprar los vegetales.
— Ah? Emm en serio que clase de incidentes— Pregunto con tono neutro tratando de no transmitirle preocupación a su esposa
— Etto… bueno primero las mujeres se alejaban de mí y nadie respondió a mi saludo, después, cuando quise comprar rábanos la persona que atendía dijo que no tenía y ahí había Nii-san— Comento oji perla mientras mantenía una mano en su pecho.
— Entiendo, cariño trata de ignorar a esas personas, en casa hay suficientes frijoles, ¿recuerdas? No te preocupes no necesitaras salir a ningún lado. Podemos comer frijoles dulces, es una comida que no me enfada, además todo lo que tu cocinas es delicioso— Dijo el Hyuga
— De acuerdo. Demo… hay algo que no has dicho aun, ten confianza en mí somos esposos— dijo la oji perla mientras abrazaba al Hyuga por la espalda sujetando firmemente su cintura y recargando su cabeza en la espalda de este.
Tras un sonoro suspiro, Neji decidió contarle la verdad a la peli azul, sabía que no podía ocultarle a su amada nada Hinata —….eh bueno, es que hoy… perdí mi trabajo—
— ¿Nani? Demo nii-san como es eso?— Dijo la peli azul mientras soltaba a su esposo para pararse frente a él.
El Hyuga suspiró — No tengo idea de que este pasando Hinata pero creo que tenemos que buscar otro lugar donde vivir, o soportar un poco mientras Fray Teo viene nuevamente como prometió— Dijo esperanzado el castaño intentando infundir animo en la peli azul.
—Nii-san tengo un mal presentimiento de todo esto— Dijo ella acercándose al Hyuga mientras este la acunaba en sus brazos.
—Tranquila no pasa nada, yo los protegeré a los tres, no permitiré que nada les suceda—Dijo el Hyuga mientras tomaba con ambas manos el rostro de su amada y depositaba un casto beso sobre su frente. De pronto se vieron interrumpidos por el llanto de uno de los pequeños al cual siguió su hermanito.
La Hyuga sonrió a Neji, ambos sonrieron y cada uno tomo a uno de los pequeños meciéndolos con amor y ternura.
— Nii-san
— Hai?
— ¿Cómo vamos a llamarlos?
— No había pensado en ello— Respondió el
— ¿Te parece bien Hitoshi y Hikaru? Hitoshi, significa Hombre responsable, sabio, reflexivo, así como su padre, y Hikaru, simboliza una persona que brilla con luz propia y que cautiva a la gente así como tú también nii-san
— Me parece— Dijo el con una sonrisa— aunque no sé si posea todas las cualidades que dices Hinata— Termino de decir sonrojado el oji luna
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Habían pasado dos días de aquello, se suponía que esa tarde llegaría Fray Teo al lugar, Hinata y Neji no podían estar más ansiosos. Habían permanecido encerrados esos dos días, por las noches escuchaban sonar piedras en la madera de su casa, otras algunas mujeres gritaban cosas ofensivas para ellos, los únicos que les habían visitado eran Akiyama y Kano.
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—Creo que deberíamos deshacernos de ellos antes de que llegue Fray Teo y los defienda— Dijo un hombre fuera de la casa
—Si! Hagámoslo— respondieron al unísono el resto de los aldeanos
Un pequeño golpe se escuchó en la puerta, luego otro, y otro más, al poco tiempo era una lluvia de piedras que sonaban contra su puerta, de pronto, dichos golpes cesaron para dar paso a uno golpe fuerte que casi tumbaba la puerta, después otro. Afortunadamente para ellos las ventanas eran de madera maciza al igual que toda la casa, por lo que les permitiría resistir más.
— Hinata! Trae a los niños!— Grito el castaño, sabía que resistirían pero no por mucho.
— Hh-hai!— Dijo la peli azul, mientras corría hacia los pequeños
Mientras tanto Neji colocaba una silla inclinada en la puerta principal
— Hinata dame a uno de los niños! Tenemos que protegerlos
— Nii-san tengo mucho miedo!
— Tranquila estaremos bien yo voy a protegerlos, te lo prometo— dijo el Hyuga con voz tranquila, aunque por dentro tenía miedo terrible, no por el sino por ella, por Hinata y sus hijos.
Los pequeños, parecían sentir el miedo de sus padres comenzaron a llorar a lagrima viva.
— Ya, ya pequeño no pasa nada— Decía la peli azul mientras mecía nerviosa al pequeño Hitoshi quien en momentos parecía calmarse y en otros volvía a llorar.
De igual manera Neji con el pequeño Hikaru.
— Hinata tenemos que salir por la puerta de atrás
— No Nii-san seguramente hay gente ahí — Dijo la oji perla aterrada
— No temas— Dijo el castaño mientras entregaba a Hikaru a Hinata también, al tiempo que ella se aferraba a ambos pequeños.
— Escucha, yo saldré primero les detendré, mientras tanto por favor busca ayuda en el templo, estoy segura que el diacono te ayudara, él está al tanto de nuestra situación, Fray Teo le informo todo cuando llegamos ¿recuerdas?.
— Neji, no puedo dejarte solo van a matarte, no podría soportar que algo malo te sucediera, no podría soportar volver a perderte, te amo demasiado!
— Hinata— Dijo el mientras tomaba a la oji perla de los hombros— Tienes que ser fuerte, necesito que vivas, necesito que luches, no puedes rendirte, hemos pasado por tanto, no podemos rendirnos ahora—respiro profundamente— ahora no solo se trata de ti y de mi, se trata de nuestros hijos.
— Yy-yo lo se Neji demo…
— No temas— repitió el mientras besaba la frente de la Oji azul— estaremos juntos. Hinata, si por alguna razón no sobrevivo, prométeme que lucharas por ellos, además si no es en esta vida, en la otra estaremos juntos para siempre. ¿de acuerdo?
— De acuerdo, pero Neji… no, nada, está bien— Asintió ella adaptando entonces una sábana del futón para asegurar al frente a ambos pequeños.
Entonces la puerta cedió antes los golpes por lo que el Hyuga se adelantó y colocó a la oji perla tras el. En menos de cinco minutos había dejado en el suelo a más de la mitad de los aldeanos— Corre Hinata!— Grito el castaño
—Hai!— Dijo ella mientras avanzaba a la máxima velocidad que le permitian sus pies, la pequeña capilla de vislumbraba cerca, la peli azul sonrió aliviada pensando que lo había logrado, por lo que decidió voltear a ver a Neji que le seguía de cerca. Lo que no se esperaban era que frente a ellos surgieron más personas quienes comenzaron a lanzar rocas hacia ellos, una cosa eran los ataques cuerpo a cuerpo, algo sencillo para el castaño pero otra cosa eran las piedras era algo contra lo que el Hyuga no podía luchar, evadieron cuanto pudieron, el Hyuga opto por abrazar a oji perla a manera de recibir los impactos, pero fue inútil, al final ambos eligieron por proteger con sus cuerpos a los pequeños, tenían esperanza que tuviesen piedad de ellos.
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—Que está sucediendo aquí!— Dijo una voz tras la multitud
La gente comenzó a hacerse un lado y dar espacio a Fray Teo a pasar, al llegar no podía creer lo que veían sus ojos.
— Neji, Hinata mis niños!— Luego se giró hacia el gentío con lágrimas en los ojos y conteniendo la rabia dijo — ¿Que han hecho insensatos? ¿Tienen idea de lo que han hecho? Han cometido un pecado muy grande, abominable!
De pronto escucho un gemido y volteo apresurado agachándose a revisar
—Padre Teo…—Dijo en un susurro el castaño—Cuide a mis hijos por favor, el castaño es Hitoshi, el peli azul Hikaru— Luego volteando a ver a la oji perla—Hinata hime, ss-si tan solo— respiro entrecortado ahogándose por la sangre que salía de su boca y nariz— ss-si tan solo pudiera nacer de nuevo pediría volver a amarte y estar contigo por más tiempo, aishiteru Hinata hime, aishiteru…—Dijo el peli castaño antes de expirar.
—Neji hijo, contesta hijo, tus padres vienen conmigo. Tu padre está muy arrepentido hijo, tengo mucho por contarte— Dijo el sacerdote llorando con lágrimas en los ojos.
—Padre Teo…—Dijo una voz femenina tras el clérigo— ¿Qué sucedió? ¿Dónde está mi hijo?
—Señora Nabiki— Respondió el sacerdote mientras se levantaba con ambos bebes en sus manos— Estos son sus nietos— dijo el hombre mientras se acercaba a la mujer
—Nietos? —Pregunto la mujer nerviosa con ambas manos sobre el pecho— pero... ¿Y mi hijo? ¿Dónde está mi hijo? ¿Y Hinata chan?
El monje negó con la cabeza y se hizo a un lado dejando ver dos cuerpos inertes
—Dios mío! Hijo de mi vida! ¿Qué le han hecho? Usted dijo que estarían bien! Que estas personas eran seres de bien. ¿Qué les han hecho?— dijo la mujer mientras lloraba de rodillas en el piso.
—Nabiki, cariño tenemos que ser fuertes, nuestros nietos nos necesitan— dijo la voz del Hyuga mayor tras la matriarca
— Es tu culpa Hizashi, si tan solo le hubieras permitido casarse con Hinata chan desde el principio nuestro hijo no estaría muerto! Pero tu querías obligarlo a ser sacerdote! Sabiendo que no tenia vocación por eso tuvieron que huir!— Dijo la mujer mientras abrazaba el cuerpo de su hijo, sin importarle llenarse de sangre o tierra.
— Hija, no es bueno que guardes rencor en tu corazón, Hizashi tiene razón, lo importante es cuidar a los pequeños, además, si no lo haces el sacrificio de Hiashi también seria en vano, deben huir a Italia un tiempo mientras las aguas se calman, sabes que hay un problema con el cristianismo aquí, ya no somos bienvenidos. Hanabi chan está segura con Kiba san cuya familia goza de buena relación con el emperador, pero tu Hizashi, tu no hijo mío.
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Los cuerpos de la peli azul y el castaño fueron incinerados y conservados en un mismo jarrón parte sus cenizas, el resto descansaban bajo un hermoso árbol de cerezos, como aquel bajo el cual amaban conversar horas, donde ocurrió su primer beso.
De camino a Italia Nabiki continuaba triste cuidando a sus pequeños nietos, antes de partir habían recibido el bautizo, Fray Teo les comento sobre los nombres que ambos oji perlas habían decidido para los pequeñitos.
Un suspiro, la remonto a días atrás después de que Hizashi descubriera la traición de Orochimaru, como habían logrado escapar de sus garras rumbo al monasterio, desde ahí tuvieron que disfrazarse de monje y religiosa para no causar sospechas, al mismo tiempo que Hiashi era alertado por Fray Teo por medio de Ko.
Afortunadamente para él, no tuvo que preocuparse por su hija menor, debido a que Hanabi y Kiba después de haberse conocido se habían agradado y tras meses de trato enamorado por lo que y contrajeron matrimonio, dando tranquilidad así al Hyuga. Por eso cuando supo de la persecución a su hermano no dudo en hacerse pasar por él y ser ejecutado en su lugar ganando tiempo para su mellizo, su consciencia se lo exigía, después haberlo tenido todo ante los ojos de su padre, de heredar todo, honor y poder, después de haber condenado a su hija a huir, si al menos hubiera apoyado a Hinata, ella y Neji habrían sido felices, sabía que el corazón de Hizashi era más amable que el suyo, por ese motivo sintiéndose indigno ofreció su vida sin que su gemelo menor lo supiera, porque haberlo hecho seguramente habría rechazado su oferta, así era Hizashi, siempre dando todo por todos.
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Pero… ¿Cómo había sido acusado Hizashi de alta traición al emperador? La respuesta era una sola Orochimaru… el de ojos ámbar, era persona muy cercana a Suigetsu, consejero personal del monarca, el cual creía firmemente que su amigo peli negro haría un mejor trabajo como líder de su país que el actual. Por eso cuando el Emperador considero no necesaria la presencia de evangelizadores en su país, Suigetsu no dudo en recomendarle deshacerse de los nobles que habían abrazado esa fe, puesto que en determinado momento su poder político crecería y ello le podría traer una rebelión que traería inestabilidad a su nación. Hizashi era uno de los nobles más influyentes y queridos por todos, la forma como había logrado hacer su fortuna lo hacía admirable para todos, de ahí que jamás hubiera agradado al soberano, y al mismo tiempo era la razón por la que le había tolerado, pero ahora que tenía el pretexto perfecto para eliminarlo, lo haría sin dudar.
Cuando fue informado por Suigetsu de la supuesta muerte de "Hizashi", quedo conforme, no así Orochimaru, para él, ese era el inicio de su plan.
Lo que los padres de Neji, Hizashi, el mismo Neji y Hinata, no sabrían jamás es que nobles que estimaban a Hizashi también tenían sus contactos dentro del palacio y lograrían desenmascarar al pelinegro el cual fue ejecutado a un año de la muerte de los Hyugas.
— ¿De verdad creíste que podrías engañar a tu señor serpiente venenosa? Tú y los tuyos serán ejecutados en este momento—
— Demo, mi señor, esos que le acompañan le han mentido, yo no he hecho nada malo, solo protegerlo de
— Silencio, no te atrevas a dirigirte a mí! Ejecútenlo de inmediato! Córtenle la cabeza! A él y a sus seguidores, ustedes son los que han traicionado a este reino!
— No! Por favor su majestad!— Grito el peli negro mientras era arrastrado a cumplir su sentencia.
Una filosa cuchilla empuñada por un verdugo cegó así la vida del hombre serpiente y sus seguidores… lo cual trajo relativa paz al reino por mucho tiempo.
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Los Hyuga vivieron felices con sus nietos, cuando el viejo emperador murió, unos envejecidos Hizashi y Nabiki regresaron con sus nietos adultos a Japón, todos fueron recibidos por Hanabi y su familia.
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Después… la oscuridad…
431 años después….
— Sálvate tu…— Grito despertando de su pesadilla mientras sudaba copiosamente, la angustia era tal, que tuvo que colocar sus manos sobre su pecho, porque parecía que iba a romperse liberando a su pobre corazón dolido. ¿Dolido? ¿Dolido porque?... otra vez la misma pesadilla, persecución y muerte sobre una joven pareja de la cual no podía ver sus caras… hacía muchos años que no tenía un sueño como aquellos, de hecho a como recordaba cuando era niña solía tener esos sueños pero un día simplemente desaparecieron, sin embargo… hacia una semana que nuevamente habían iniciado esa horrible pesadilla. Porque a veces algunos sueños pueden ser tan reales? Era lo que ella se preguntaba.
Entonces oyó la voz de una de sus compañeras de departamento.
— ¿Hinata? ¿Hinata chan estas bien?— Dijo la voz de una peli rosa tras la puerta
— Hai, Sakura san, solo fue una pesadilla— Contesto la Hyuga completamente bañada en sudor, la sensación había sido tan real…
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My life is a circle
No beginning and no end
It's always repeating
A trail I defend to the time
(How far by Apocalyptica)
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Xoxoxoxoxoxo Nota de la autora oxoxoxox
No me odien por favor si les asuste con esto, suelo hacer giros inesperados en mis historias, esta no es la excepción… nadie sabe lo que les traerá la vida a este par de oji perlas, el amor es eterno, la vida misma es un circulo que se repite una y otra vez
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