Capítulo 10
-Pronto será su cumpleaños ¿sabes? – Me dijo mi mejor amigo sentando frente a mí dándole un sorbo a su cerveza.
-17 de Noviembre, no podría olvidarlo nunca – Conteste removiéndome incomodo en el asiento – ¿Piensas hacer algo? – Pregunte, era obvio que le haría algo era su novio (el simple hecho de decirlo, me hacía enojar) y era más que obvio que yo le haría algo…digo, este año sería diferente.
-Oh colega, estará de guardia toda la noche y parte de la tarde de ese día – Suspire audiblemente, era perfecto la tendría para mí solo ese día tan, especial.
-Oh, qué mal Josh – Mi amigo hizo una mueca, haciendo evidente su molestia, sabia lo mucho que quería estar con ella, como todos los años, pero este año sería diferente, tenía que serlo.
-Sabes, podríamos hacerle una fiesta de cumpleaños….sorpresa – rodee los ojos, la maravillosa fiesta sorpresa…como todos los años.
-Sería muy…padre.
Siempre era lo mismo, cada puto año una "fiesta sorpresa" que de "sorpresa" ya no tenía nada.
¿Cómo podía ser tan estúpido?
En fin! … solo faltaban unas días.
¿Alguna vez escucharon eso de "no juegues con fuego o saldrás quemado"? Creo que estoy metida en un verdadero problema. Aquella noche en el antro, justo hace un mes ¡Dios! No puedo evitarlo, aún me hierve la sangre de solo recordar la forma tan asquerosa en que esa tipa besaba a mi escritor y digo "MI" porque es mío, solo mío, no quiero compartirlo con nadie más.
Bueno a que viene eso ¿no? Nunca, NUNCA me había sentido así, ni siquiera con Joshua y eso que llevamos ya casi 4 años siendo novios pero bueno. Si había tenido celos pero los controlaba, estaba segura de lo que era mío, del amor que Josh me profesaba con cada carta, cada beso pero ahora con Richard todo era diferente los "celos" que me invadieron eran de otra forma, quería arrancarle los cabellos a esa tipa y dejarle en claro que todo lo que estaba tocando en aquellos momentos era mío, no fue hasta ese delicioso beso en el baño que caí en cuenta del gran problema en el que estaba metida.
¿De verdad estaba sintiendo algo más que solo "cariño" y "deseo" por Richard? ¿Era posible que…me estuviese enamorando de mi mejor amigo?
Suspire con fuerza introduciéndome al baño quitándome la ropa con lentitud durante el camino repasando una y otra vez el revoltijo de sentimientos que tenía. Solo cuando el agua fría cayó sobre mi cuerpo, relajando cada musculo caí en cuenta de la realidad.
Me vestí con rapidez, cogí las llaves de mi automóvil y salí directo al lugar donde los últimos 4 meses había sido mi refugio. Gracias a dios esa noche Josh tenía guardia, como muchas otras noches.
-Hola, cariño – Me saludo mi amigo al abrir la puerta.
-Hola- Me adentre a su enorme casa no sin antes darle un rápido beso en los labios.
Me quede de pie en la enorme sala viéndolo caminar hasta el sillón para después tirarse en el y coger la tazón de palomitas que estaba alado.
-Ven cariño, veamos una películas juntos – Me dijo estirando la mano que yo con gusto tome, dejando que me jalara a su lado, me quite los zapatos y me acurruque junto a él respirando su aroma tan varonil.
¡Dios! Me tenía loca.
Suspire, pegándome más a él, acariciando su pecho con ternura, con delicadeza escuchándolo reír con las cosas que pasaban en la película. Beso mi coronilla sonriendo, sabía que le encantaba la forma en la que estábamos, juntos, abrazados, disfrutando de tan íntimo momento.
-Rick – Le llame haciendo que me mirara con sus perfectos ojos azules.
-¿Si cariño?
No dije nada más, simplemente lo bese lentamente sobre los labios y lo escuche suspirar, dejo a un lado el tazón de palomitas a un lado para tomar mi mostro entre sus manos y profundizar el beso, uniendo nuestras lenguas en una danza lenta y deliciosa que me hizo suspirar audiblemente.
-Kate, ¿Qué pasa? – Me pregunto uniendo nuestras frentes.
-Oh, yo solo…-susurre cerrando los ojos acariciando su rostro con delicadeza.
-¿De verdad? – volvió a preguntar-
Asentí besándolo de nueva cuenta, uniendo mis labios a los de el en un beso salvaje.
No me di cuenta de lo que sucedería hasta que nos encontrábamos en la habitación despojándonos de nuestras ropas con lentitud, acariciándonos sin dejar de besarnos.
-Eres perfecta Kate – me dijo bajándome los vaqueros, besando mi abdomen- perfecta – volvió a decir metiendo la mano dentro de mis bragas acariciando esa zona tan íntima – que húmeda – susurro sobre mis labios, introduciendo de manera lenta un dedo en mi humedad haciéndome gemir-
-Oh Rick – susurre aferrándome a sus fuertes brazos besándolo desesperada
-Shhhh- me callo, tomándome en brazos hasta la cama – No, no hables – murmuro dejándome en la cama – No quiero que hablemos Kate, hoy no – Me pidió con una sonrisa mientras lo veía quitarse los vaqueros dejando al descubierto su prominente erección.
-Rick – Lo llame sintiéndome desesperaba.
Lo necesitaba.
Sonriéndome, se acercó hasta la cama, acomodándose encima de mí.
-Eres tan hermosa Kate – Me susurro sobre los labios, metiéndose entre mis piernas, las cuales yo abrió gustosa dándole total acceso. – Se mía – Me suplico y yo simplemente sonreí besando sus labios, con determinación tome su duro miembro entre mis manos guiándolo hasta mi entrada.
-Dios Kate – murmuro, sin penetrarme, simplemente restregó la punta de su miembro en mí entrada con precisión y lentitud humedeciéndome cada vez más y más, haciéndome gemir.
-Soy tuya – Le respondí, sintiendo como entraba en mi de manera rápida y dura haciéndome gritar.
Se quedó quieto durante unos segundos, unos maravillosos minutos que me volvieron loca, lo sentía duro e hinchado en mi interior, me llenaba de una manera inexplicable, me complementaba.
Comenzó a moverse de manera lenta y suave, besando el valle de mis senos con delicadeza mientras yo cerraba los ojos disfrutando de esa fricción tan maravillosa, gemí audiblemente cuando unos de mis senos se encontraba ya en su boca torturándolo y lo vi besándolo, succionando, jugueteando con él, aquello me volvió loca.
Suspire gimiendo, aferrándome sus fuertes brazos.
-Mírame – Pidió, uniendo nuestras frentes mientras seguía penetrándome lenta y suavemente.
E hice lo que me pidió, lo vi, mis ojos verdes conectaron con los suyos azules y fue todo lo que necesitaba.
No me estaba "enamorando" de mi mejor amigo, la realidad de las cosas era que yo Katherine Beckett estaba completa e irremediablemente enamorada de Richard Rodgers no podía seguir engañándome.
¿Cómo no pude verlo antes? ¿Cómo fue que jamás me había fijado en Rick como algo más que un simple amigo? Ahora me encontraba atrapada en una relación por compromiso, una relación en la cual había más costumbre que amor. Una relación que ya no me hacía feliz. Porque mi felicidad ahora estaba junto a Richard, junto a mi mejor amigo.
-Te amor Kate, Te amo – fue lo que escuche mientras el aumentaba el ritmo de la embestidas llegando hasta lo más hondo de mi ser – Te amo – Susurro besando mi frente antes de explotar en un delicioso orgasmo que me hizo temblar.
Una, dos, tres embestidas lo sentí tensarse, derramando todo su ser en mi interior.
-Feliz cumpleaños Kate – Murmuro antes de atrapar mis labios en un beso, sin darme la oportunidad de reponerme y analizar lo que recién había escuchado.
Al fin! Casí un mes sin actualizar.
Quiero aclarar algo, no se desesperen, ahora que estoy en la universidad se me dificulta mucho actualizar y esas cosas, pero no se preocupen no dejare la historia.
En fin.
Es un capitulo muuuuuuy corto, pero especial. Ya saben, disfruten y dejen RW.
