¡Feliz Año 2009! Hola a todos. Siento no haber publicado en unas semanas, pero ya estoy de regreso para terminar con este fanfic. Muchas gracias por los reviews que me devolvieron las ganas de escribir, y espero que les guste...
Eff di Jay
Capítulo Anterior:
Las dos amigas observaron a Harry salir del gran Comedor.
- Harry se ha comportado raro últimamente, ¿no crees?- preguntó Ginny.
- Un poco. Espero que esto se solucione pronto-
- Yo sé la razón- dijo Ginny de improviso. Hermion la miró pidiendo la respuesta.
- Ron no es el único chico que se ha fijado en ti…- dijo la pelirroja, y su amiga la miró sin comprender del todo.
- Estoy diciendo que Harry también está enamorado de ti…-
Capítulo X
- Ginny, no digas tonterías...- dijo Hermione sorprendida, sin saber qué otra cosa decir.
- ¿Tonterías? ¿No te has dado cuenta de cómo te mira todo este tiempo?-
- Me mira como un amigo que se interesa por mi situación...-
- ¡Ja! Claro Hermione...-
- Bueno, pero aunque tuvieses razón...-
- La tengo, no hay duda...-
- Bueno, pero eso no cambia lo que siento por Ron...-
- Eso es tu decisión...-
- Lo sé Ginny, pero el asunto de Ron, tengo muchas dudas todavía-
- ¿Y qué le contestarás?-
- Le pediré más tiempo-
- Hermione, estas hablando de mi hermano. Sabes lo desesperado que es. Seguramente te pedirá que le contestes si o no esta noche...-
- Si me pide eso, le diré que no-
Ginny la miró con sorpresa.
- No me mires así Ginny. Sabes que yo hago las cosas a mi propio ritmo. Además, está el hecho de que Ron haya intentado algo con Lavender. No quiero ser su premio de consolación...-
La sorpresa de Ginny aumentó aún más.
- ¿Qué cosa?-
- ¿No lo sabías? Lavender rechazó a Ron hace poco. Yo ya me había resignado, pero ahora sale con esto, y me siento definitivamente como plato de segunda mesa-
- ¡Hermione! ¿Es verdad lo de Lavender?-
- No veo por qué razón te mentiría...-
- En ese caso, ¡ni siquiera deberías pensarlo! Sé que es mi hermano, y que me encantaría que fueras mi cuñada algún día, ¡pero Ron está haciendo las cosas mal!-
- Eso lo sé, pero aún así, quiero permitirme un espacio para la duda. ¿Qué pasa si es el indicado? Si todo cambia después de esto, si todo se arregla y Ron se olvida de otras mujeres por mi, entonces creo que valdría la pena. Es decir, si le digo que no, ¿y me equivoco? Jamás sabré lo que pudo pasar. Es demasiado-
Las dos amigas se quedaron pensativas. La hora de las clases se iba acercando.
- Hermione, como amiga te voy a dar un consejo-
- Adelante, es el mejor momento para escuchar un consejo-
- Solo piensa en lo que Harry y tú podrían tener si te olvidas de mi hermano...-
- No es tan sencillo Ginny... además, según tenía entendido, a ti te gustaba Harry-
Ginny se rió.
- Por supuesto que me gusta, y si me pidiera ser su novia le diría que si sin pensarlo...-
- ¿Y cómo puedes darme ese consejo entonces?-
- Porque eres mi mejor amiga Hermione. Si él te hace feliz, y tu lo haces feliz, no puedo pedir más-
- Ginny, ¿sabías que eres lo mejor?-
- Si, no me lo tienes que recordar... ahora solo piénsalo...-
---
Hermione entró a las aulas de pociones, vio que Harry y Ron ya estaban ahí, se dirigó hacia ellos y tomó su habitual lugar entre los dos. Para su sorpresa, ellos no estaban charlando como siempre.
- Y bien, ¿qué tenemos para hoy?- preguntó la chica tomando la hoja de instrucciones.
- Poción Agudizadora de- contestaron los dos chicos al unísono, y ambos se callaron al mismo tiempo, algo incómodos por la coincidencia.
Hermione no pudo evitar soltar una risa.
-¿ Agudizadora de qué?- preguntó la chica.
Ninguno de los dos contestó, ambos dando un respetuoso silencio para que el otro contestara.
- Demasiada formalidad entre ustedes, ¿no les parece?- dijo Hermione intentando aliviar la incómoda situación.
- Poción Agudizadora de Ingenio. Los ingredientes son...- contestó Harry rápidamente.
- ...escarabajos machacados, bilis de armadillo y raíz de jengibre cortada...- completó Ron.
- Me parece perfecto, ya comenzamos a formar un equipo nuevamente...- dijo Hermione intentando sonar alegre, pero sintiéndo que definitivamente eso no formaba precisamente el mejor equipo.
---
El día transcurrió más pronto de lo que Hermione hubiese querido, y al dar vuelta en una esquina, se topó con Harry.
- ¡Harry! Qué sorpresa- dijo ella pensando en todo lo que le había dicho Ginny, y preguntándose de qué querría Harry hablar con ella.
- ¡Hermione! ¿A dónde vas?- preguntó él tomándola de los hombros y recuperando el equilibrio.
- Iba a buscarte, dijiste que querías hablar conmigo...- dijo ella.
- Ah, no era nada importante Hermione, de verdad...- contestó él evasivamente.
- ¿Estás seguro Harry?- preguntó ella, sin dejar de pensar en su conversación con Ginny. ¿Debería hacerle caso y olvidar a Ron? Harry siempre había sido un buen amigo, raramente peleaban, no era tan testarudo como Ron, tenía mejores modales... en fin...
- Si Hermione. Pero creo que deberías darte prisa, tienes que hablar con Ron...- contestó él con una sonrisa triste que pretendía ser feliz.
- Pero no tengo prisa. Y aunque tuviese prisa, siempre tendría un tiempo para ti...-
- Gracias Hermione... a propósito, ¿qué le contestarás a Ron? Si no te incomoda decírmelo...-
Harry también se debatía intensamente para tomar una decisión. Hablar con ella, o callar lo que sentía. Estaba conciente de que ésta podría ser la última ocasión para expresarle lo que sentía, pero tampoco quería decírlo inútilmente. Si ella se había decidido por Ron, no había razón alguna para decírselo.
Por su parte, Hermione se había quedado en silencio, sin saber cómo contestar esa pregunta.
- Yo... no es que me incomode decírtelo, para nada... pero...-
¿Qué podía decír? Contestarle que iba a pedir más tiempo para contestar sonaba como la típica respuesta. Y ni siquiera ella sabía exactamente lo que iba a decir.
- Entiendo Hermione... no me lo tienes que decir- dijo él, y dio media vuelta.
- ¡No Harry! ¿De qué querías hablar?-
Él se detuvo, y por unos momentos pareció pensarlo.
- Solo quería desearte buena suerte- contestó sonriendo. - Ahora, ve con Ron porque se te hace tarde...- y sin otra palabra, Harry desapareció por el pasillo.
---
- Hola Hermione, estás preciosa- saludó Ron cuando la chica apareció en los jardines. Era una noche de cielo estrellado, y la brisa de enero era tan fresca y suave, que los árboles se mecían muy lentamente. El sonido de los insectos nocturnos era en cierta parte tranquilizador, pero el saludo de Ron hizo que Hermione volviera a la realidad.
- Hola Ron...- contestó ella. Estaba frente al chico que la había vuelto loca desde hacía algunos años. Alto, pelirrojo y testarudo. Antes le había parecido perfecto. Ahora comenzaba a dudar.
- Y bien, ¿qué tal tu día?- preguntó él cortésmente.
- Pues nada interesante qué contar- mintió ella. Ese había sido el día más terrorífico de su vida, y aún no terminaba.
- Me alegro-
- ¿Y el tuyo?-
- Pues yo te cuento que estoy enamorado de la chica más preciosa de Hogwarts. Y ella me debe una respuesta-
- ¿En serio?- preguntó ella fingiéndo sorpresa.
- Así es. Y me dará la respuesta esta misma noche, aquí mismo...- dijo él acercándose lentamente a la chica, que comenzaba a perder terreno ante el romanticismo de él. Sabía que era falso, pues Ron nunca se comportaba así, pero aún así le gustaba.
- ¿Y qué piensas que te va a responder?-
- Espero que sea un "si"-
- ¿Y si te dijera que no?-
- Me rompería el corazón...-
- ¿Romperte el corazón? ¿a ti?-
- No soy tan insensible como crees...-
- ¿Y si ella te pidiera más tiempo para pensarlo?-
- Entonces significaría que ella está jugando conmigo...- dijo él, y la distancia entre sus rostros era cada vez menor.
- Ron... yo...- contestó ella, y su voz tembló.
- Y esa chica está muy nerviosa, siento que tiembla cuando me acerco...- las manos del pelirrojo tomaron la esbelta cintura de la chica de cabellos castaño. Ella intentó dar una paso hacia atrás, pero él la sujetaba firmemente.
- Hermione, te amo, dime que si...- sus labios casi rozaban los de ella. La chica soltó un suspiro entrecortado. La respiración de Hermione era tan acelerada como su corazón. Ahí estaba al fin, sintiendo el calor del chico que tantos pensamientos le había robado después de tantos años. Podía mirar tan cerca sus ojos, tan cerca como nunca antes lo había hecho. La chica perdía terreno, y finalmemte sus sentidos cedieron.
- Te amo Ron...- y entonces sus labios vencieron la poca distancia que aún los separaba, y se fundieron en un beso apasionado.
Allá en lo alto, en la torre de Gryffindor, un chico de cabello negro alborotado y gafas redondas que observaba en silencio la escena, sintió al mismo tiempo que su corazón se rompía como un frágil cristal contra el suelo.
