Regresión Parte II
-¡Kayn! ¡Kayn! ¡Di algo!-Exclamaba Zoe en un intento desesperado por hacerlo reaccionar.
-¿Qué haces aquí?-Cuestionó Kayn en un tono cargado de pesar.
-Vine a sacarte de aquí, tienes que seguir luchando por tu vida ¡No puedes rendirte!-Decía Zoe con notoria desesperación.
-Zoe... yo ya me he rendido.-Respondió Kayn en un suspiro.
-No puede ser ¿Cómo vas a rendirte? ¡Se supone que el gran Kayn nunca se rinde!-Zoe actuaba presa del temor, el dolor y la desesperación que le provocaba ver a su amigo en una situación tan lamentable.
-¡Ya me rendí! ¡Entiende de una vez y lárgate! Ya no hay salvación, la única manera de salvarlos a todos es que me sellen junto con Rhaast. Tienes que ser responsable al menos por una vez y cumplir con tu deber como aspecto del crepúsculo.-Dijo Kayn en un tono de voz cargado de ira.
"Ser responsable" dichas palabras calaron en Zoe de manera inesperada, tal vez él tenía razón y había actuado de manera irresponsable durante mucho tiempo. Fue irresponsable con sus acciones y de manera indirecta había provocado que el chico sucumbiera ante el darkin. Tal vez todo había sido su culpa y la única manera de enmendar el daño causado era sellando a Kayn junto con Rhaast para terminar con todo. Pero algo dentro de su corazón le indicaba que no era lo correcto, ella se negaba a sacrificar así a una vida que para ella era muy valiosa.
-Kayn... tú eres muy fuerte, perseverante, aguerrido y sobre todo... eres alguien realmente increíble y excepcional.-Zoe tuvo que reunir mucho valor para pronunciar dicha frase.
-¿Crees que con simples halagos harás que cambie de opinión? Las palabras significan nada en absoluto, especialmente si vienen de alguien como tú.-Kayn hablaba con desprecio y furia. -Me utilizaste y ahora estás aquí seguramente porque te sentiste culpable por lo que me sucedió. Buenas noticias Zoe, no es tu culpa. Ahora ¡Largo de aquí! Cumple con tu deber y acaba conmigo y con Rhaast de una vez por todas.-Pidió Kayn.
-Kayn yo te conozco, tú nunca te rindes fácilmente... tú siempre luchas hasta las últimas consecuencias.-La voz de Zoe estaba cargada de pesar.
-¡Tú no me conoces! ¡Sólo eres una simple niña que pensó que sería divertido fastidiarme la vida! ¡Ni tú ni nadie me conocen!-Kayn la encaró con la mirada cristalina, como si las lágrimas quisieran escapar de sus ojos.
-¡Claro que te conozco! Somos amigos a pesar de todo.-Intentó argumentar Zoe.
-¿Amigos? ¿Crees que yo consideraría a alguien como tú mi amiga? No eres más que un fastidio, una molestia innecesaria en mi vida. Tal vez Rhaast tenía razón y debí deshacerme de ti cuando pude. Debí alejarme de ti antes de... ¡Sólo déjame en paz de una maldita vez!-La desesperación se había hecho presente en Kayn y sus palabras eran reflejo de ello.
-¡Mientes! Yo sé que dices todas esas cosas para que me aleje de ti. Pues déjame decirte que no vas a lograrlo, vine hasta aquí para ayudarte y es lo que haré. No me importa si tus palabras me hieren y me causan dolor, estoy dispuesta a soportalo para salvarte porque yo...
-Largo de aquí Zoe, no digas una palabra más o yo...
-En más de un milenio de vida, jamás había conocido a alguien tan formidable e increíble como tú. Al adentrarme en este lugar pude ver tus miedos, tu dolor y cada una de las batallas que tuviste que librar para llegar hasta esta instancia.-Zoe hizo una pausa para tomar aire. -Vi cada triunfo y cada derrota, vi tus lágrimas y tu sonrisa. Ohh esa sonrisa, deseo que esa bella sonrisa prevalezca y lucharé para que así sea.-Zoe había comenzado a derramar algunas lágrimas.
-Es la última vez que te lo pediré Zoe, lárgate de aquí y acaba con Rhaast... es lo correcto.-La ira de Kayn parecía haber disminuido, ahora sólo quedaba tristeza y dolor.
-¿Lo correcto? Dices que es lo correcto pero ¿Qué es lo que tú deseas? ¿Qué es lo que quiere tu corazón?-Comenzó a cuestionar Zoe.
Kayn quedó consternado ante las preguntas que Zoe le había hecho, era la primera vez que alguien le planteaba tales interrogantes. Su vida se basaba en seguir órdenes, en ser gobernado por alguien más. ¿Qué era lo que él deseaba realmente? ¿Qué era lo que su corazón deseaba? "Yo no tengo corazón, a eso deberías temerle" respondió al darkin cada vez que este intentaba sembrar la duda dentro de su ser. Pero era una vil mentira, él poseía aquel corazón que tanto negaba tener.
Eliminó innumerables amenazas con tal de salvar a la gente de Jonia, golpeaba a los noxianos con fuerza para que ningún otro niño tuviera que pasar por una situación similar a la suya. En los últimos meses su vida había dado un completo vuelco al conocer a Zoe, conocerla le permitió abrirse a nuevas experiencias y a sensaciones que nunca había experimentado. Sabía muy bien lo que en realidad deseaba, pero le parecía un deseo completamente egoísta y no se sentía merecedor de la felicidad y libertad que anhelaba.
Tantos años de dolor y sufrimiento habían logrado romperlo por dentro y era en ese preciso instante en el que estaba pagando las consecuencias. La imagen de chico fuerte que había creado durante años se caía a pedazos en ese momento. Las lágrimas comenzaron a escapar de sus ojos sin que él pudiera hacer algo para evitarlo. Sintió el calor del llanto resbalar por sus mejillas, era una sensación que hacía mucho tiempo no experimentaba: humanidad. Era un simple ser humano que había estado luchando por su vida de manera desesperada. Era un simple ser humano que deseaba vivir y seguir experimentando ese hermoso mundo de emociones que se abría ante él. Mientras todos esos pensamientos se agrupaban en su mente, en el exterior se libraba una fiera batalla en contra del darkin que lo tenía como prisionero dentro de su propio cuerpo.
-Zoe está tardando mucho.-Decía Taric mientras ayudaba a Ezreal a ponerse de pie.
-Tal vez sea demasiado tarde y está buscando la manera de sellar al darkin.-Dijo Shen, posicionándose frente a Zed para defenderlo.
-¡No! ¡Me niego a creer eso! He visto la fuerza de Shieda, él no podría dejarse derrotar por este asqueroso darkin. Tiene terminantemente prohibido rendirse y lo sabe muy bien.-Habló Zed con algo de dificultad por la herida que tenía en el pecho.
-Debemos ser realistas Zed, tú alumno es un simple chiquillo confundido que cayó presa de esta criatura. Aunque sea doloroso de aceptar, debemos sellarlo junto con la criatura si queremos salvar Jonia.-Dijo Shen con algo de tristeza. -Tu capricho no se va a cumplir Zed, dudo que el chico salga de esto.-Pronunció Shen para luego dedicarle una mirada cargada de desprecio a Zed.
Zed se negaba rotundamente a pensar que su alumno había sido derrotado por el darkin, su orgullo de maestro se veía herido con tan sólo pensarlo. Pero al indagar un poco más, muy dentro de su ser sabía que no era un simple capricho como pensaba Shen. Recordaba claramente el día en el que lo encontró, cubierto de fango y sangre de sus compatriotas. Algo en su mirada lo hizo estremecer, hacía mucho tiempo que se había desligado de las emociones humanas para alcanzar su máximo potencial, pero algo en la azul mirada de aquel infante lo hizo quebrarse. Se vio a sí mismo en esos hermosos ojos azules que gritaban en silencio.
Recordaba muy bien la duda reflejada en su rostro antes de tomar la mano y aceptar la oferta de un completo desconocido. Había sido su primer acto de confianza, pero también había sido su primer acto de desconfianza. Para Kayn siempre fue difícil confiar en alguien más que no fuera él mismo y eso se vio reflejado en su repentina introversión al llegar a la orden de las sombras. Era un niño bastante retraído que prefería evitar a toda costa el contacto con los demás, a menos que esto fuera realmente necesario. Pero a pesar de la oscuridad que lo rodeaba, Kayn siempre conseguía salir victorioso y brillar como ningún otro acólito que Zed hubiera tenido el gusto de entrenar.
Lo había entrenado y formado como su mejor arma, su arma predilecta. Sin embargo y aunque le costara admitirlo, había comenzado a desarrollar algunos sentimientos y apego hacia el muchacho. No se trataba solamente de alguien a su total disposición, pues Kayn era un alumno bastante obediente y eficiente. Zed se había convertido inconscientemente en la figura paterna del muchacho, había sentimientos y favoritismo de por medio. "Creo que en verdad lo quiero como un padre quiere a un hijo" pensó Zed secretamente en muchas ocasiones. Era algo que nunca tendría el valor suficiente para admitir, sabía que un guerrero no debía apegarse tanto a un arma. Pero Kayn no era un arma, era un ser humano y uno muy valioso en su vida. Era el hijo que Zed nunca imaginó llegar a tener, pero el destino quiso que sus caminos se cruzaran de aquella manera tan peculiar.
-Te haré pedazos si es necesario para traer a Kayn de vuelta.-Pronunció Zed mientras se ponía de pie con algo de dificultad debido a su herida.
-¡Qué noble de su parte maestro Zed! Pero si tanto desea ver a Kayn nuevamente, yo puedo asesinarlo gustosamente para que pueda reunirse con él.-Decía el darkin entre risas.
Rhaast tomó la guadaña que antes lo aprisionaba y dirigió su ataque hacia Zed, pero Shen estaba bloqueando su camino. Haciendo uso de sus espadas espirituales, Shen lograba detener momentáneamente el filo de la guadaña, pero parecía no ser suficiente. Estaban en un tremendo aprieto, pues la única que lograba dañar al darkin era Zoe y ella se encontraba muy ocupada intentando ayudar a Kayn. Shen a penas tuvo tiempo de esquivar el poderoso ataque del darkin, pero no logró salir ileso esta vez pues su brazo había comenzado a sangrar profusamente. El alcance de la oscura cuchilla del darkin era muy grande, esquivarlo no era suficiente.
Ezreal decidió que era el momento ideal para sacar todos sus trucos bajo la manga, usando su guantelete lanzó un aro de energía que se adhirió al darkin y luego lo hizo estallar al lanzar un haz de luz. Rhaast se tambaleó por un instante, dando tiempo a Taric para propinarle un fuerte golpe con su martillo. El darkin se levantó rápidamente y alzó la guadaña en dirección a Taric, el filo de la misma hizo un gran corte en su abdomen. Taric cayó de rodillas, había comenzado a sangrar por lo profundo del corte. Ezreal se llenó de ira al ver que habían lastimado a la persona que lo había protegido y salvado de una muerte segura.
Cargó una gran cantidad de energía dentro del guantelete y la lanzó en forma de un enorme arco de luz que fue disparado en dirección al darkin. La criatura dio un grito de dolor y agonía al sentir el poderoso ataque atravesar su cuerpo y causarle un gran daño. Ezreal no se detuvo a observar si su ataque había funcionado, en su lugar, corrió rápidamente en dirección a Taric para verificar el estado en el que se encontraba. Se arrodilló a su lado y Taric simplemente lo vio y le brindó una cálida sonrisa. Su herida no poseía la misma gravedad que la herida de Zed, sin embargo, el aspecto protector no sería capaz de continuar luchando por mucho tiempo más.
-Taric... no debiste, ya salvaste mi vida dos veces el mismo día.-Decía Ezreal mientras ayudaba a Taric levantarse nuevamente.
-Soy un protector de la vida y la belleza, no podía permitir que ese ser tan vil le hiciera daño a alguien como tú.-Pronunció Taric con algo de dificultad.
-Creo que la vida no me alcanzará para agradecerte todo lo que has hecho por mí hoy.-Dijo Ezreal con un leve sonrojo.
-No necesitas agradecer, mi deber como aspecto es proteger toda forma de vida... protegerte a ti.-Pronunció aquellas palabras sin pensar que tal vez se arrepentiría de ello luego.
-Cuando todo esto termine quiero que me permitas invitarte a tomar algo, conozco un lugar en el que sirven un chocolate caliente realmente delicioso. Pero para que eso suceda debemos sobrevivir, vamos a sobrevivir Taric.-Propuso Ezreal mientras ofrecía su mano en señal de apoyo.
Taric aceptó sin pensarlo dos veces y tomó la mano de Ezreal. Se tambaleaba un poco debido al mareo que la pérdida de sangre le provocaba, pero se sentía lo suficientemente fuerte como para continuar luchando. Shen se encontraba luchando contra el darkin esta vez, esquivaba de manera ágil el alcance de su cuchilla. Hacía uso de sus espadas espirituales como ofensiva y defensiva. En un inesperado movimiento, justo esperando el momento oportuno para ello, Zed invocó una sombra que dio un fuerte golpe a Rhaast. El golpe logró romper el balance del darkin e hizo que soltara la guadaña, Ezreal aprovechó ese instante para disparar y lanzar lejos el temido objeto.
-¿Quieren tener el honor de que los despedace con mis propias manos? Me halagan sus peticiones tan extrañas.-A Rhaast parecía no importarle haber perdido su arma.
-Yo te haré pedazos con mis propias manos.-Pronunció Zed con desprecio mientras se agrupaba junto con los demás.
Zoe comenzaba a desesperarse nuevamente al ver que Kayn no se disponía a responder sus pregunta, tenía la mirada perdida y su semblante denotaba confusión. Comenzó a revolotear alrededor de él, justo como lo hizo en su primer encuentro. En el lugar en el que se encontraba, su apariencia estaba completamente libre de la corrupción del darkin, así que lucía como un humano normal. Zoe se encontraba gratamente sorprendida al verlo con dicha apariencia, le agradaba contemplar la belleza de sus ojos azules.
-Necesito una respuesta Kayn, seguramente Rhaast está masacrando a mis compañeros mientras tú te quedas pensando.-Zoe pensó que al decir eso lograría presionarlo a pensar.
-¿Compañeros?-Cuestionó Kayn, reaccionando por fin.
-Así es Kayn, mientras nosotros dos estamos aquí, mi cuerpo físico se encuentra reposando sobre algún árbol y otras personas están luchando contra Rhaast.-Respondió Zoe.
-¡Esto es malo! ¿Quiénes están luchando contra el darkin?-Preguntó Kayn con desesperación.
-Mi amigo Taric, Ezreal, el ojo del crepúsculo y tu maestro... Zed creo que era su nombre.-Respondió la chica mientras ponía los pies nuevamente sobre la tierra.
-Espera un momento ¿Shen y Zed luchando juntos?-Kayn se sentía incrédulo ante lo que estaba escuchando.
-Así es, además Zed está luchando con especial furia porque desea liberarte. Parece que eres muy importante para él.-Comentó Zoe.
¿A caso había una especie de alianza entre su maestro y el ojo del crepúsculo? Aún existían muchas cosas que desconocía de su maestro, supuso que tal vez esa era una de esas cosas que él tanto se empeñaba en ocultar. Pero lo que más le sorprendía era que su maestro estuviera luchando contra Rhaast por traerlo de vuelta. ¿Zed estaba preocupado por él de manera genuina? Él conocía muy bien su lugar dentro de la orden, por eso se sorprendió al ver que Zed no se opuso ante sus deseos de ser el nuevo líder. Sabía que tenía muchas cosas que probar antes de que eso sucediera, pero se sentía bien al tener la confianza de su maestro.
Sabía muy bien que Zed lo veía como un arma más dentro de la orden, un arma que siempre estaría a su disposición. Pero muy dentro de su ser, muy en el interior él deseaba obtener otra clase de reconocimiento. Sus padres biológicos lo trataron mal toda su vida y nunca fue capaz de desarrollar un verdadero vínculo con ellos. Cuando Zed lo llevó a la orden de las sombras, de manera inconsciente comenzó a verlo como una figura paterna. Aunque su relación de maestro y alumno distaba mucho de ser algo como lo que tendría un padre con su hijo, algo en su infantil mente lo hizo verlo de esa manera.
Muchas veces se preguntó si Zed lo veía como un hijo, a su mente llegó un vago recuerdo. Cuando cumplió dos años en la orden, Zed le obsequió un bello yukata de color negro, a pesar de que era algunas tallas más grande, este lo aceptó gustoso. Su maestro incluso le había invitado a comer a su lado, cosa que pensó imposible. Conversaron por un instante sobre asuntos concernientes a la orden, hasta que Kayn lanzó la extraña pregunta: "Maestro ¿soy como un hijo para usted?" Zed se quedó mudo por completo, se puso de pie y se retiró de la habitación sin decir palabra alguna.
Aquella pregunta sin respuesta había comenzado a rondar por su mente tras escuchar los hechos que Zoe había relatado. Tal vez la respuesta era sí y debido a eso Zed se encontraba luchando junto a Shen y los demás con tal de traerlo de vuelta. Incluso un par de desconocidos ahora se encontraban involucrados en el asunto. Muchas personas estaban en peligro si Rhaast se apoderaba de él por completo, no podía permitir que eso sucediera. Su sentido de la responsabilidad y de el deber se activaron nuevamente. Había acusado a Zoe de ser una irresponsable, pero ahora se daba cuenta de lo mucho que sus acciones afectaban la vida de los demás.
-No será fácil tomar el control nuevamente, Rhaast se ha fortalecido grandemente debido a lo decepcionado que me estaba sintiendo últimamente.-Dijo Kayn.
-¿Por qué te sientes decepcionado? ¿Qué sucede realmente Kayn?-Comenzó a cuestionarlo Zoe.
-No es ni el momento ni el lugar para hablar de ello Zoe.-Respondió Kayn con algo de molestia. -Te prometo que cuando salgamos de esto responderé todas tus preguntas sin excepción.-Ofreció él con algo de inseguridad en su voz.
-¡Perfecto! Porque tengo muchas preguntas para ti.-Dijo Zoe con una sonrisa.
-Y bien ¿Alguna idea de cómo derrotar a Rhaast?-Cuestionó Kayn alzando una ceja.
-La verdad es que no tengo idea... lo siento.-Respondió Zoe, agachando la cabeza.
Kayn se acercó a ella y sin pensarlo dos veces la rodeó con sus brazos y la apegó a su cuerpo. Realmente ansiaba tener ese tipo de contacto, pero debido al lugar en el que se encontraba, fue incapaz de sentir como lo hubiera deseado. Pero eso no le impidió disfrutar el momento, así que afianzó su agarre y estrechó a la chica con fuerza contra su cuerpo. Una loca idea se había cruzado por su mente, pero no estaba muy seguro de que funcionaría así que deseaba despedirse en caso de que fuera así. Tomó a Zoe por el rostro y le brindó un tierno beso en los labios, dejándola completamente sonrojada. Se separó de ella y se sentó en el suelo, adoptando la posición de flor de loto.
-Ahora debes irte Zoe, ve y ayuda a mi maestro a contener a Rhaast.-Pidió Kayn.
-¡Pero no puedo dejarte aquí solo! Ni siquiera sé lo que planeas hacer.-Exclamó Zoe con temor.
-Sabes Zoe, hace un tiempo le dije a Rhaast que yo decidiría mi propio camino. Es momento de recordarle quién es el que manda.-Dijo Kayn guiñando un ojo.
Zoe asintió, a pesar del terror que le provocaba la idea de dejar a Kayn solo nuevamente, decidió obedecer y se retiró del plano espiritual. Su cuerpo reaccionó nuevamente y se lanzó de aquel árbol para continuar con la batalla. Pudo ver que todos se encontraban heridos, pero la herida de Zed era preocupante en verdad. Utilizó sus portales para acercarse al grupo y se posicionó justo frente a ellos. "Por favor regresa Kayn" pensó para sí misma al ver a la enorme criatura empuñando la guadaña.
Hi, this is Vega! Sé que siempre lo digo pero ¡Gracias por sus reviews hermosas! Me hace muy feliz leerlos. Quiero mandar un saludito a hormiga uwu y a su querido y amado Sr. Tururu. Ella me ha comentado que él es un excelente main Taric y un excelente soporte en general. Esta bella pareja me inspira un poco para escribir sobre Kayn y Zoe. Sin más que decir, nos leemos luego.
