CAPITULO 10
SUSPIROS
Serena no necesito que el pidiera mas…lentamente se acerco a él y sin más el pelinegro la sentó en sus fuertes piernas, mientras con sus grandes manos le acariciaba el rostro, lentamente se acercaron y sin más su cálidos labios se unieron en una danza…
El aroma que ella desprendía podría volverlo loco de placer, era una dulzura besarla, el corazón le palpitaba, sentía como la entrepierna se apretaba fuertemente, le dolía reconocer que en verdad la había extrañado…cosa rara en el.
Pues Darién Chiba nunca extrañaba a su amante en turno…pero con ella en si era todo diferente…para iniciar era su novia…como diantres no se había dado cuenta de eso…
Se separaron por falta de aire…-Darién la miraba extasiado, el cabello suelto en suaves rizos cayendo de manera sensual enmarcando su bello rostro…dios santo era una belleza y era de el…
Tenía mucho tiempo sin sentir algo tan propio…pero en verdad era de el…
Princesa te he de confesar que te he extrañado horrores…pero como te fue hoy…-contesto Darién.
Darién, ya lo sabes mejor que yo…pero en que consistirá ahora mi trabajo…-contesto la rubia.
Básicamente es lo mismo, pero atenderás otras aéreas que lo requieran…y a mi…-contesto coquetamente el pelinegro.
Eso me suena como chantaje…pero bueno…gustas algo de tomar…-dijo la rubia…
Si…a ti…-Serena sonrió y se unió a un beso apasionado, a pesar de que era una chica sensata…esto para nada era sensato…
Las manos expertas de Darién le abrieron la suave bata de baño, mostrando la sensualidad en su piel…
Serena intento cubrirse pero él había visto más de lo que nadie hubiere podido…
Si se te pudiera tener un deseo…seria que fueras completamente mía…-dijo con una voz sensual el pelinegro, mientras le acariciaba con pasión las suaves piernas…
Serena se dejo envolver en los apasionados labios de Darién quien lamia cada centímetro de boca…el contacto incluso le resultaba un tanto doloroso…
Dios santo creo que deseas volverme loco…Serena no creo poder detenerme y no sé si tu…quieras lo que tanto deseo…-dijo con la voz marcada por una arrebatada pasión el pelinegro…
Yo…también lo deseo…-dijo Serena mientras el pelinegro la tomaba entre sus brazos y subía hacia la que era su recamara, Serena sentía que desfallecía por lo besos que le prodigaba.
La recostó suavemente en la cama mientras ella se dejaba caer lentamente, sentía como el rubor inundaba su bello rostro, Darién no perdió tiempo y se desnudo mientras la besaba.
El tiempo parecía haberse detenido literalmente, Darién se acostó sobre ella e inicio con una sección de reconocimiento, la rubia literalmente temblaba, era una estúpida virgen…dios como se daba de topes…era virgen a sus casi 30 años…
De pronto fue consciente de lo que estaba por acontecer…se entregaría a Darién…no era frígida, sentía como sus interior palpitaba, su humedad entre los muslos y sobre todo esa necesidad de que ese hombre hiciera con ella algo más que darle besos.
El pelinegro acaricio sus montículos con fervor, lamio sus rosados pezones con insistencia, serena sentía que desfallecía de placer.
Ahora sentía que cada fibra de su ser tomaba vida, el pelinegro se tomo su tiempo para degustar como caramelo cada rincón de su rubia perdición…
Poco a poco fue descendiendo, Serena sentía que le hervía la sangre, cada poro de su piel exudaba calor e irradiaba sensibilidad…
Darién le separo suavemente las piernas y ella no se resistió nada, confiaba en él y sobre todo lo amaba…
Que más podría importar si con el amor de ella bastaba para saber que nadie podría comentar nada de su relación con él.
El pelinegro abrió con sutileza la flor que le había sido casi regalada, la excitación de Serena hacia que sus suaves pliegues tuvieran como un roció que la hacía verse fresca.
Sin más Darién se encapricho con ella y degusto con su suave lengua el centro de su femineidad…
Serena sintió algo que jamás espero en su vida, ahora la mujer que llevaba adentro revivió…quería mas y deseaba mas de el…
Darién le dio un par de suaves lengüetazos degustándola y noto como ella se retorcía de placer, suavemente alcanzo con su mano uno de sus seno que amaso con cuidado.
Mientras se dedicaba a darle placer a la rubia, sintió como algo agradable le llegaba al centro, si bien era un amante experto y hasta en cierto punto complaciente…con Serena era diferente.
Poco a poco sintió como se humedecía con cada beso intimo que daba, sin más introdujo uno de sus dedos…la rubia dio un grito ahogado, el se dio cuenta de que era muy estrecha, demasiado estrecha…
Poco a poco sus movimientos se hicieron rápidos, dándole a Serena el primer orgasmo en su vida…
La rubia gemía fuertemente, miles de sensaciones se a galoparon en su ser…era un sentimiento tan intimo tan propio…se había votado a su sexualidad al máximo…
Darién no resistió mas, se apodero con un beso salvaje de sus labios color granada y se coloco encima de ella, Serena se tenso al sentir como el pelinegro se acomodaba para entrar en ella.
El pelinegro entro con cuidado tratando de ser un caballero, pero su sorpresa fue mayor….-por dios Serena, eres virgen!-
La rubia se sonrojo intensamente…el pelinegro trato de salirse de ella…-sigue por favor…-
Sabes que esto me rebasa…-Darién se movió con pausado ritmo tratando de que ella se adaptara a su tamaño…muchos suspiros…
Era tan estrecha, tan suya…tan suya…-Darién se dejo de cualquier pensamiento racional, se fundió con Serena esa noche…mañana seria otro día y las cosas para ellos sin duda serian diferentes….
La rubia cayó en un profundo sueño en los fuertes brazos de Darién, meditaba de todo lo que había sucedido esa noche…sentía como el cuerpo de Serena se había acoplado al suyo de una manera increíble, como ninguna antes.
Lo especial de esa noche era que la había extrañado más de lo que el mismo hubiera esperado, desde el momento que bajo del avión su único pensamiento era desnudarle y hacerle el amor…
Asi es hacerle el amor…no tener sexo como era con el gran Darién Chiba…ella se había entregado a él…era una buena mujer…y era suya…su mujer…su pecho se hinchaba de orgullo al saber que era el único hombre en la vida sexual de la rubia…
Era de extrañarse que una mujer a su edad a un se conservara intacta…pero dios existía y esa noche le había hecho tocar el cielo…sentir que a pesar de todo lo malo que podría existir en el mundo…aun había muchas cosas buenas por las que luchar y sobre todo no perder la esperanza.
Sabes me preocupa Serena la he visto un poco rara, creo que algo pasa y no me quiere decir que es lo que la aflige…no sé si perdió la confianza en mi…-decía Yaten con preocupación a su novia Kaoli.
De verdad me hacer sentir celosa, sé que no son hermanos de sangre, pero igual y ella está haciendo su vida no te parece como que te estás tomando mas el papel de novio celoso que de hermano…?...-dijo al chica un tanto nerviosa.
Por dios, no digas eso Serena es como mi hermana y me preocupa que caiga en manos de algún tipo que la enrede.-comento el peliplata.
Lamento esto, pero la verdad es que nosotros debemos aprender de nuestros errores y ella caerá y se tendrá que levantar sola…-Kaoli estaba molesta por la actitud de su novio.
Además creo que si tiene un novio es lo más sano que no te lo confié a ti, tu eres para ella como su hermano entonces sabe que si te dice cosas de el… puede que no sea de tu agrado e interfieras…déjala hacer su vida y tu preocúpate de la tuya Yaten…-contesto Kaoli.
No lo sé…-contesto el peliplata aun con zozobra, pero que podía el hacer.
Sabes algo será mejor que me apure, creo que esta conversación no me interesa…ojala que a Serena la hagan mujer…-contesto enojada mientras se levantaba de la cama mostrando su desnudez ante la mirada de Yaten quien no se inmuto en lo absoluto.
Serena se retorció un poco y se dio cuenta de que estaba más que desnuda y dispuesta en su cama, le dolían partes del cuerpo que no se imagino para que sirvieran…
De pronto los recuerdos de la noche se a galoparon en su mente de manera brusca…su desnudez, su entrega, los sonidos, los suspiros, los sabores, los olores…dios se había entregado a Darién Chiba, sintió como el color rojo se había apoderado de su cuerpo.
Hola…-saludo Darién quien estaba a su lado viendo desde hacia varios minutos su reacción por todo lo nuevo que había pasado.
Dios…-la rubia se tapo con la sabana hasta la cabeza, Darién solo atino a reírse feliz.
Vamos cariño…ha sido una estupenda noche…o será que te arrepientes de lo que ha pasado…?.- que tal un poco de chantaje…
La rubia salió de su encierro y se dejo ver…-no…pero que pena me da Darién…yo…pues tu sabes…no soy experta en cómo tratar a un hombre y…
Lo sé, pero la verdad es que me has dado el mejor regalo que nadie ha siquiera pensado en entregarme…ahora será mejor que salgamos de la cama por que estoy más que tentado en hacerte nuevamente el amor…-contesto con una voz sensual el pelinegro.
Dios…-contesto la rubia mientras salía de su ensoñación…-será mejor que me dé un baño y vaya a la oficina y…-el pelinegro la beso en los labios ante la sorpresa de ella.
Hoy nos tomaremos el día libre…-contesto Darién mientras atraía a sus brazos a la hermosa rubia.
Ese fin de semana fue el más placentero para la vida de Serena y del mismo Darién.
Me vas a decir por qué es lo que te traes en manos, porque esa cara de satisfacción no se obtiene por cualquier cosa…-dijo Diamante mientras literalmente trataba de adivinar que era la situación que hacía ver a Darién Chiba con un brillo en los ojos que el mismo desconocía.
Nada en especial Diamante…-contesto el pelinegro mientras tecleaba en su computadora.
Por cierto es verdad que tu contrataste a Serena y creaste el área jurídica…eso sí que me ha sorprendido…pero dime por qué ha pasado todo esto…se que ella es una excelente abogada y hermosa, además con un derrier de infarto…-Darién le lanzo una mirada de aquellas asesinas.
Perdón…lo veré del lado de la compañía…bien creo que ha sido una decisión perfecta…-contesto Diamante mientras se ponía también a trabajar.
Mina estaba tecleando mientras se percato de la presencia de Serena, por dios en verdad estaba algo cambiada…
Creo que algo paso el fin de semana cierto…?.-pregunto la otra rubia ajena a todo lo que aun Serena trataba de asimilar.
Nada en especial…-contesto Serena nerviosa, pero no deseaba dar más información esa era su vida personal y sabia que el sinceramente no era un santo, no deseaba convertirse en la nueva Beryl de Darién.
Vienes con el Lic. Chiba…?.-pregunto incomoda Mina, la verdad radicaba que ella no debería de interferir en la vida personal de Serena particularmente cuando recientemente podría decirse que eran compañeras de trabajo.
Sí, tengo unos documentos que me solicito y requiero que el firme, le podrías preguntar si me puede recibir por favor…-pregunto con amabilidad Serena..
Si…permíteme…-Mina marco a la oficina del jefe y después de un si, la rubia pudo entrar…-pasa Serena…-
Creo que estos resultados son a favor de nosotros, la verdad radica en que tendré que hacer presencia en Londres, asi es que espero pronto me mude de ciudad…-comento Diamante.
Vaya que todo va bien con las sucursales, pero creo que tu presencia si hará falta en la oficina.-contesto Darién con una sonrisa sardónica.
Ahora casi que me da un ataque de risa Chiba…-ambos rieron por el comentario…
Buenos días, compermiso…-anuncio Serena quien se miraba más que hermosa ante los ojos de Darién.
Pasa Serena, ya traes los documentos..?.-pregunto el pelinegro frio como tenía que ser siempre.
La rubia asintió mientras le entregaba la carpeta y tomaba asiento…
Que tal estas Serena…?.-le pregunto Diamante mientras sonreía, dándole un vistazo a ese amigo suyo..
Bien…-contesto a secas la rubia, la verdad es que estaba más que nerviosa, Darién le aceleraba todos los sentidos y siendo sincera el peliplata no era una excepción, era bastante atractivo.
Vaya, creo que sería agradable que nos conociéramos mas…que te parece si te invito a comer…-soltó Diamante ante la cara de sorpresa de Darién y la misma Serena que solo atino a ruborizarse…santo cielos….ella no sabía que contestar.
Creo que estaremos ocupados con los contratos que debemos realizar…-contesto Diamante mientras la rubia se sentía aliviada de que la hubiera sacado de ese problema que sin duda era raro.
Vaya que tienes un jefe explotador…pero en otra ocasión…me retiro tengo unos pendientes que resolver…me dio gusto saber que ahora asesoraras a mi compañero…-se despidió de beso de Serena ante la mirada disimulada de Darién quien solo asintió con un movimiento de cabeza.
El pelinegro sentía como era necesario gritarle, prohibirle, no nada de eso dejarle en claro que Serena jamás saldría a comer con nadie que no fuera el….
Se hizo un silencio incomodo entre ellos mientras la respiración de Darién se normalizaba.
Bien creo que está todo bien….-sentencio el pelinegro serio tratando de cierta manera castigar a Serena…pero de que la podría castigar de ser una mujer hermosa, era lógico que cualquier hombre que tuviera sangre en las venas trataría de seducirla, asi como él lo había hecho.
Serena sintió la molestia de Darién.-está todo bien, hice algo que te molestara…
No, creo que…tú no tengas la culpa de que este celoso…-contesto él mientras se levantaba y caminaba hacia ella con pasos lentos.
Bueno creo que no hemos hablado de tu aceptación en trabajar aquí, has leído el contrato y todo lo que concierne a tu contratación….-pregunto Darién, mientras se sentaba a un lado de ella y le besaba la mejilla.
Sí, estoy de acuerdo con los términos…-contesto ella mientras miraba a Darién con amor, esa mirada que podría derretir a cualquiera hasta los huesos.
Sabes una cosa, creo que yo si puedo darme el lujo de invitarte a salir a comer, pero no me encanta la idea de que lo hagas con otros hombres…-contesto el ante la sorpresa de ambos.
Ya lo había considerado, solo que tu amigo es muy insistente creo…-contesto ella.
Le gustas y sé que no solo a él….creo que cualquier hombre con sangre en las venas haría lo mismo…-dijo el pelinegro.
Sabes tengo ganas de besarte…-contesto con ese rubor que la hacía verse sensual ante la mirada de él.
Sus ordenes son mis halagos….-contesto Darién mientras se besaban lentamente con la seguridad de que nadie entraba a la oficina del jefe sin antes anunciarse.
Era todo un corto periodo para la rubia pero sentía como necesitaba tenerlo a su alrededor, si bien el decía que era hermosa por otro lado ella sabía que él era el hombre perfecto para cualquier mujer que tuviera sangre en las venas.
Gracias por la paciencia, espero actualizar más rápido. Gracias Isana por seguir la historia.
