CAP 10
Eran las 6:00 pm y estaba en casa del Profesor Flitwick, tomando té y tarta de calabaza, que en efecto estaba muy buena. La Sra. Flitwick, para sorpresa de Hermione, era más alta que él. No llegaba a tener estatura normal, pero si la suficiente para hacer que ella cavilara sobre cómo serían ese par en la cama.
Cualquiera se preguntaría eso y haría sus propias hipótesis al respecto. Tuvo que parar ante las imágenes que se formaron en su mente o de otro modo estallaría en risas que luego no sabría explicar.
Conversaban sobre insustancialidades y a Hermione le costaba seguir la conversación, porque su mente no dejaba de darle vueltas a su primer día de trabajo.
A sus anfitriones solo les dijo que había estado todo el día "procesando ingredientes" y que había hablado un poco con un compañero de trabajo en la comida. Se ahorró cualquier tipo de detalle escabroso. No les dijo que su trabajo había estado, como mucho, aceptable; ni que era más lenta que el caballo del malo, ni que un compañero tuvo que hacer una cuarta parte de su trabajo… jamás admitiría que encima el muy cabrón la esperó al terminar.
Tampoco dijo que el sitio era un auténtico explotadero de personas, ni que tenía un supervisor muy poco confiable que era un machista, ni que una elfina doméstica la vigilaba para que mantuviera un ritmo de trabajo. Pero lo que si es verdad que jamás diría, es que estaba trabajando en el Callejón Knockturn.
Nada más darse cuenta de dónde estaba el "laboratorio" se dio cuenta que, de seguir en ese empleo, eso jamás podría llegar a oídos de McGonagall.
Porque si. Se planteaba seguir en ese empleo a pesar de no haber sido lo que esperaba en ningún sentido. El asunto es que al final tuvo una grata sorpresa. Le pagaron 3 galeones por el día.
Cuando el supervisor le entregó el dinero, no entendió. Le tuvieron que explicar que los 5 galeones ofrecidos en el contrato eran una estimación de lo que le quedaría tomando en cuenta los ingredientes que dañarían en el procesamiento y cuántos procesara bien. Como ella no dañó ninguno y, para su vergüenza, su compañero de mesa acabó con sus pendientes, consiguieron el dinero de la jornada completa.
Hermione al salir, pensó en darle la parte del salario correspondiente a Ignatius, pero cuando salió, él ya se había ido. Entonces se apresuró en aparecerse de nuevo en el Callejón Diagón, en la parte posterior del Salón de Madamme Primpernelle y envió su patronus avisándole que había llegado.
A las 8:00 pm se marcharon para llegar a cenar al Castillo. Hermione estaba muy cansada y se planteó saltarse la cena e ir directamente a la cama. Al día siguiente le esperaba otra jornada de trabajo. Pero ya había estado fuera de vista de todos durante el día y se había saltado la comida. Perderse la cena hubiera sido demasiado difícil de excusar y McGonagall le dijo que ocultara su trabajo todo lo posible al resto del alumnado. Así que hizo un último esfuerzo, se puso su uniforme y bajó al Gran Comedor. Estaba ya lleno cuando llegó.
Se sentó junto a Ginny y el resto de las chicas y empezó a comer en silencio.
Ellas hablaban sobre el primer partido de quidditch, que sería pronto. No sabía por qué pero oír hablar de eso en ese momento le estaba resultando peor que nunca.
"solo estoy cansada" se dijo. Entonces Ginny la sacó de sus propios pensamientos:
- dónde has estado Herm? En la biblioteca?
- si, dijo Hermione, agradeciendo el hecho que la pelirroja preguntara y se contestara a sí misma. No se sentía de ánimos para inventar excusas para nadie en ese momento – y tu qué tal tu día?
- Genial, ya hemos organizado el equipo y hemos estado de prácticas. Hermione había olvidado que Ginny era la nueva Capitana del equipo de Gryffindor.
- Que bueno – fue lo único que le salió a Hermione, quien trató de sonreir para ocultar la pereza que le daba el tema.
En ese momento entró una lechuza y entregó a Hermione un sobre con su nombre escrito en la solapa.
Reconoció la letra de inmediato... Era de Ron.
Teniendo en cuenta lo explícita y cariñosa que era la primera y única "carta" que había enviado Ron, pensó que quizá sería mejor abrirla luego. Las cotorras sentadas junto a ella seguramente insistirían en saber lo que le decía su novio… y no quería eso.
Pero a la vez sentía que quería leerla de inmediato. No podía negar que en ese momento leer palabras de alguien querido sería muy bueno para ella. Eso sin decir que en los últimos días, la única persona sin correspondencia era ella. Tenía muchas ganas de leerla… así que no se aguantó y la abrió.
Solo contenía una nota que decía: Red Flu, sala común de Gryffindor, 11:30pm. Te extraño, quisiera poder verte.
Una sensación cálida llenó su pecho.
Quizá las cartas no eran lo de Ron y era mejor que hablaran así fuera por la Flu. Sintió que pedirle que esperará despierta hasta las 11:30 equivalía a pedirle que se arrancara un riñón con uno de los cuernos de dragón que estuvo moliendo esta tarde; pero a la vez sintió que era una necesidad para ella en ese momento sentirse querida y valorada.
Ginny que estaba a su lado vio la nota y también reconoció de quien era. Se alegró que su hermano tuviera un destello de lucidez y le escribiera a Hermione. A nadie le había pasado desapercibido el hecho que Hermione no recibí correspondencia. Parecía que ahora ella ocupaba el antiguo puesto de Harry de "persona sin seres queridos".
- Es de Ron! – dijo en voz muy alta para que todas lo notaran y luego un – ya era hora – dicho muy bajo a Hermione, de modo que ninguna de las otras chicas escuchó.
Hermione asintió y sonrió a Ginny.
- Que bien – dijo no muy elocuentemente Lavender – qué cuenta?
- Nada, es para que hablemos por red Flu esta noche, dice que quiere verme y hablar conmigo porque me extraña – dijo Hermione. Se preguntó si era una mala señal que no le molestara el tono de voz de Lavender al hablar de Ron. Tampoco sintió mucho regocijo cuando Lavender se puso roja y desvió la mirada con un gesto irritado ante la respuesta de Hermione. Las cosas se habían enfriado tanto? Esperaba que no. Después de todo Ron era la única persona que al parecer se preocupaba un poco por ella, así que esta noche hablarían y ella disfrutaría de cualquier palabra cariñosa que Ron le dijera por muy poco efusiva que fuera… ya se encargaría ella de magnificarla. Para eso era chica.
Luego de cenar, subieron a las salas comunes los estudiantes. Ella estaba sentada en uno de los sofás, haciendo tiempo. No quiso subir a la habitación y oir las sandeces que solían decir sus compañeras de cuarto justo antes d eirse a la cama así que se quedó ahí.
Su plan no funcionó del todo, porque cuando se acercó la hora en que Ron debía aparecer por la Red, las chicas bajaron a la sala común y se apalancaron en el sofá más cercano a la chimenea. Lavender la que estaba más cerca de todas.
"Es que no pueden ser menos obvias?" – se preguntó. Se habían sentado ahí para cotillear su conversación con Ron.
Eran las 11:30 y Ron aun no daba señales de vida. Hermione trataba de mirar a otro lado pero no podía ignorar las risillas que soltaban Lavender y Parvati entre si.
"Perras desgraciadas" era lo único que podía pensar Hermione de ellas. "Por favor Merlín, que Ron no me deje plantada". Todo era culpa de Ginny… quien le dijo que gritara que Ron había escrito… y ella también era culpable… no debió decirles que Ron la citaba para hablar por Red Flu. Aquello de que uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice se le hizo más cierto que nunca.
Bajo otras circunstancias Hermioneno hubiera esperado más de 15 minutos, pero sentía que de verdad quería hablar con él. Ron apareció en la Red Flu a las 12:30. Cuando lo vió aparecer, casi saltó sobre el fuego de la chimenea.
- Mionee, preciosa cómo estás?
- Hola Amor, bien, por qué has tardado tanto?
- es que luego de la practica me quedé un rato con los chicos y bebimos unas cervezas de mantequilla.
Hermione deseó que Ron hubiera mentido al oir las risitas a su espalda. Pero no les daría el gusto.. no se mostraría enfadada y dijo:
- Bueno, no importa cariño, es la primera vez en la vida que llegas tarde al Flu. También era la primera vez en la vida que hablaban por el Flu, pero eso no lo iba a decir a esas pirañas.
- Escucha Mionee, es tarde y estoy cansado así que iré al grano. Tengo una noticia maravillosa para ti.
Él estaba cansado y ahora tenía prisas? No estaba hasta hace unos minutos con sus amigos bebiendo cervezas de mantequilla?... Cansada estaba ELLA y aun así esperó despierta por él. Respiró profundo y se calmó. Tenía que recordar que había público forzoso, así que dijo: Qué noticia cariño?
- no te lo vas a creer Mionee, es algo genial. Hay una plaza de fines de semana vacante en el cuartel general de la liga de quidditch británica y he logrado que el director la reserve para ti. Qué te parece?
Hermione se quedó en la misma, pero sintió que empezaba a calentársele la cabeza. Qué coño era ese cuartel?, de qué clase de plaza estaba hablando? Es que acaso Ron le había buscado un trabajo? No se le ocurrió otra cosa mas que un trabajo relacionado con el quidditch? Es que se le olvidó que ella detesta el quidditch? No le quedaba claro la finalidad de lo que le acababa de decir, así que le preguntó
- Y de qué se trata eso Ron?
- pues si coges esa plaza podrías estar en los entrenamientos e incluso en los partidos que se jugaran en Londres y podríamos estar juntos a veces. Tengo tantas ganas de verte y estar contigo.
Hermione noo sabía que entender de lo que estaba diciendo Ron. Quería que estuvieran juntos en los entrenamientos de Quidditch? Cuáles serían sus funciones? Cuánto pagarían?. El trabajo que tenía ahora no le gustaba nada y solo lo conservaría por el sueldo… si el quidditch le ofrecía más… se lo plantearía.
- Y exactamente qué hacen los miembros del Cuartel y cuánto pagan, Ron?
- En realidad no es un trabajo con un salario Mionee. Solo el formar parte del equipo ya es bastante. Los del cuartel… pues ayudan al equipo en muchas cosas… son muy importantes… nos traen agua, están en sus escobas pendientes si alguno de nosotros cae golpeado por una bludgger para que no tengamos lesiones en las practicas, y al final del partido recogen los uniformes y los clasifican para lavandería y llevan a esterilizar la ropa interior y los protectores de los jugadores, pero no te preocupes que solo somos 6 chicos en el equipo. Es increíble, pero las chicas nos han invadido en el quidditch. No le des muchas vueltas Mionee, es una gran oportunidad para nosotros. Luego de las prácticas tu y yo podríamos escabullirnos en los vestuarios y pasar un rato juntos. Te extraño tanto.
Hasta que volvió a oir una risa contenida Hermione había olvidado que no estaba sola. Estaba tan alucinada con lo que estaba escuchando que desconectó de la realidad.
Su novio… SU NOVIO… le estaba diciendo que invirtiera sus fines de semana en recoger la ropa interior de los jugadores de su equipo!... AD HONOREM!… y tenía los huevos de decir que era una gran oportunidad para los dos!… que podrían encontrarse en los vestuarios!. Imaginó la sutileza de Ron luego de unas prácticas de quidditch vertida en sus tetas. Quizá al final lograba salirse con la suya y le arrancaba una.
Hermione no podía aguantar más. Creyó que se iba a morir de la rabia.
Miró por encima de su hombro y por la esquina del ojo a las chicas detrás de ella. Todas la miraban sin ningún disimulo. Alguna incluso tenía cara de que la oferta que estaba haciendo Ron era buena.
No le hacía nada de gracia montar un show… pero no podía pasar eso. Era demasiado.
Deseó poder poner un hechizo disimulador a su alrededor, pero era imposible hacerlo frente a una Red Flu en plena comunicación. Así que tuvo que conformarse con un simple Muffliato para que no escucharan lo que iba a decir.
Ginny, Lavender y Parvatti solo podían ver. Hermione se había puesto de pie, señalaba y manoteaba hacia la chimenea, gesticulaba ampliamente y solo podía estar gritando. Así pasaron 15 minutos como poco, hasta que Hermione dio una patada a la chimenea que incluso prendió fuego al pantalón de su pijama. Ahí terminó la conversación. Hermione conjuró un aguamenti sobre su ropa y salió directa a la enfermería sin mirar a nadie ni decir una palabra.
