Capítulo 10:

-Siempre juntos- murmuró el corazón de Oz con tristeza

-Lo siento, pero no podré cumplir esa promesa-espetó Alice

-Detente Alice-gritó el sirviente de Oz.

Sin embargo ya era muy tarde para arrepentirse, ella ya había roto el sello pero si había hecho eso, porque no se hundía en el Abyss, abrió sus ojos y levantó la vista hacia su mejor amigo se sorprendió al verlo siendo agarrado por Raven, además de que ella también estaba atrapada por las cadenas y poderes de este.

-Déjame ir, tengo que salvarlos-gritó la chica tratando de transformarse.

-Y yo te digo que jamás lo voy a permitir si Oz no lo quiere-le contestó Gilbert.

-Payaso evita que Raven me retenga, no me queda mucho tiempo-suplicó.

-Lo siento Alice-kun pero no puedo hacer nada, recuerda que Gilbert-kun también tiene cierto sello sobre ti.

En ese momento se abrió un portal, de este salió la Voluntad del Abyss sosteniendo un reloj y un cuchillo. Ella esbozó una sonrisa tierna, mientras se acercaba a su hermana.

-Crees que iba a permitir que fuera tan fácil regresar…-soltó una ligera sonrisa- Te lo dije antes, quiero que sufras lo mismo que me hiciste a mí-espetó haciéndole un pequeño corte en la mejilla a su hermana y entregándole el reloj.

-No fue mi culpa lo de Jack-murmuró la chica.

-¡Cállate! No mientas, tú lo alejaste de mí-empezó a perder el control de su carácter por suerte aquí no tendría el poder de cambiar o controlar la realidad- Tú y todos los que amas morirán.

-No voy a permitir que dañes a mis amigos-gritó desafiante la Cadena- No me importa que tan poderosa eres o si me salvaste la vida… Nunca permitiré que dañen a los que quiero-gritó recordando aquellas imágenes al mismo tiempo que liberaba su guadaña.

-Solo vine a recordarte el tiempo que te queda y que… el sello no está roto, la única manera de romperlo es…

-Muriendo-murmuró Alice.

En ese momento Raven se dispuso a atacar a la Voluntad pero ella con un pequeño movimiento lo calmó, ella dirigió su mirada al joven de ojos dorados.

-Como te atreves a intentar atacarme con una cadena-preparó el cuchillo, ya que el chico estaba demasiado cansado- Esto no te dolerá.

-Basta Alyss- ordenó la voz de Jack Bezarius- Alice pudiste haber dormido a Oz pero no a mí… Alyss regresa al Abyss por favor… Te prometo que nos vamos a ver muy pronto

-Si Jack- lo abrazó con fuerza- No tardes mucho-dijo antes de desaparecer.

Alice corrió al lado de sus amigos, pero en especial del joven rubio que estaba en el suelo, con sumo cuidado le desabotonó la camisa para ver si el sello aún permanecía en su pecho, con horror pudo observar que este no se había eliminado es más había avanzado un tramo más, dejándole a Oz solo tres movimientos más. Ella se acercó a Gilbert con algo de recelo.

-Ahora entiendes porque tengo que irme…

El joven se quedó viendo a la chica para después alternarla con su amo, él había estado ciego por sus estúpidos intereses en conservar a Alice olvidándose de la vida de su amo, quedó estupefacto al ver que por culpa de su egoísmo se olvidó de proteger a OZ además de que esa revelación lo hizo recordar las palabras de Alice.

"Yo no, no puedo ser lo suficientemente fuerte ni valiente para seguir, si tomé esta decisión lo hice pensando en todos menos en mí… Hay cosas que solo se tienen que hacer y ya, sin importar el dolor que te cause mientras que las personas que amo estén bien, no me importa nada más"

-Alice-kun ¿están bien?-preguntó Break

-Oz-murmuró Gil, mientras iba con su amo- Todo estará bien

-Sí, creo que no funcionó la primera parte de mi plan así que tomaré el pan B-dijo la chica con una sonrisa antes de salir corriendo.

-Estos dos deben controlarse y no caer en las trampas de la Voluntad o todos estaremos condenados—sentenció el joven de cabello Blanco

-Break ¿Evité que se rompiera el sello?-preguntó Sharon desde su sombra.

-No fue necesaria su intervención Señorita.

-De acuerdo, lleva a Oz a su habitación y si tenemos suerte pensará que fue un mal sueño

-Esperemos que la suerte nos sonría hoy, ya tenemos muy mala racha-sonrió

Con ayuda de Gilbert, Break pudo llevar a Oz a su habitación procurando que quedara la evidencia de que solo había sido un sueño.

-Gilbert-kun, no le mencione nada a Oz-kun de los sucesos de hoy, eso empeoraría la situación.

-Si Break- sacó un cigarro- Tengo que salir un rato.

-Gilbert… antes tengo que hablara contigo-exclamó serio el Sombrerero.

Ambos jóvenes se retiraron hacia una pequeña sala, ubicada en la mansión. Cuando Gilbert se asomó por la ventana vio que había comenzado una terrible tormenta y sin poder evitarlo una chica se cruzó en sus pensamientos.

-¿Qué quieres Break?-preguntó impaciente el pelinegro mientras movía su cabeza con fuerza para calmarse y borrar de su cabeza a la chica.

-Gilbert-kun tienes que relajarte ya que lo que te voy a decir es muy importante que lo entiendas.

-Rápido que tengo que volver con Oz

-La razón principal por la que te llamé fue para explicarte el porqué de la situación actual con Alice.

-No menciones a esa Coneja Estúpida-gritó

-Escúchame… Si ella está haciendo todo esto es por nosotros. Su cordura no se ha recuperado después del veneno, además de que la Voluntad del Abyss quiere torturar a Alice hasta que se quiebre y muera.

Esas palabras eran demasiado difíciles para asimilarlas en un momento, por un lado quería mantener a salvo a su amo como se lo prometió hace tiempo pero por el otro lado quería proteger a Alice y que ella se quedara a su lado.

-Y ¿Qué quieres que haga? Si ella quiere irse que lo haga, a mí no me importa-contestó indiferente.

-Habla con ella…

Mientras tanto Alice estaba escondida en el jardín de la mansión, a pesar de los intentos y ruegos de Sharon para que entrara a la casa, ella simplemente se subió a un árbol para tratar de calmar la locura que amenaza con destruirla.

-Ya no quiero que nadie sufra ¿Por qué nací si todo iba a ser de este modo?

La chica volvió a llorar con todas sus fuerzas sin darse cuenta que mientras ella lloraba un pequeño ser peludo también entendía su dolor sin embargo él le era fiel sin importar que. La chica recordó aquel reloj que su hermana le había dado, en este había un pequeño papel que decía.

"Nos veremos pronto, te quedan 3 días y si yo fuera tu no me esperaría tanto"

-Ya veremos que sucede en los próximos días-gritó a la luna.

La joven decidió ir al fin a su cuarto, primero se puso su misma ropa de siempre, para después retirarse a la recamara de su sirviente. Sin controlar su cuerpo ni su mente, se metió en la cama de Oz como lo había hecho en algunas ocasiones.

-Perdóname- susurró mientras le daba un ligero beso en la frente y se acurrucaba a su lado, apreciando y reconociendo por un tiempo el sentimiento de cariño y seguridad que la embargaba cada vez que estaba a lado de Oz.

Just cuando estaba a punto de caer en los brazos de Morfeo, una mano se dirigió a su hombro aunque sin querer rozó otra parte de la chica. Ella solo golpeó a su sirviente y se volvió a recostar sobre él.

-No te alejes de mi lado Alice-murmuró el chico entre sueños

-No puedo prometértelo-reconoció con tristeza-Pero te prometo que nos volveremos a ver algún día-esbozó una muy tierna sonrisa.

-Eso no es suficiente, yo quiero estar a tu lado por siempre

-¿A qué te refieres?-preguntó la chica dudando de que Oz siguiera durmiendo

-Te quiero Alice.