¡Hola, hola, hola, soy Noah!
No sé, no estoy muy convencida de este capítulo, tendría que haber estado subido antes pero lo he reescrito unas cuatro veces, espero que esté bien.
¡Dale capítulo!
Disclaimer:
Todos los personajes de corazón de melón pertenecen a ChiNoMiko y Beemov, algunos OC son de mi propiedad y los demás oc´s pertenecen a sus respectivas dueñas. Christine Abbey Campbell - Pertenece a MusicianWish. Lúthien Lidell - Propiedad de BoxOfGlitter. Scarlett Becher Gibbs - Pertenece a alexaher084. Yalexy Ivanov D'Arco - Propiedad de LunioFlower.
Adolescence
"El diablo susurró en mi oído, 'no eres lo suficientemente fuerte para resistir la tormenta'. Hoy le susurré al diablo en el oído. 'Yo soy la tormenta'."
IX
Todas llegaron al club, Oasis estaba lleno de personas ya borrachas o bailarinas.
La música invadía los tímpanos de cualquiera, fuerte y claro, incluso ya sentían la necesidad de dejarse llevar por el ritmo de las canciones de reggueaton, entre bailoteos, sonrisas y empujones a las personas para que las dejasen moverse libremente se dirigieron a la barra, costumbres de siempre.
Cada una pidió su coctel o su cubata favorito, dejándose llevar por el son de la música, miraron alrededor a ver si encontraban a alguien conocido, no vieron a nadie en el primer vistazo, pero decidieron ir a sentarse a una de las mesas para beber tranquilamente.
- ¿Qué te has pedido, Chris? Es de color rosa, me gusta-
- Es un mojito de fresa, me lo enseñó Ezarel. Sabe muy bien.
- ¿Puedo probar?- preguntó Lúthien. –Voy a probar de todos modos.
Chris extendió el vaso para que le diese un sorbo a la bebida y Lúthien cayó enamorada de aquella bebida, el sabor era dulce y extenuante, le gustaba la combinación que ejercía en su lengua. Estaba realmente rico.
- Voy a pedirme uno de estos después- dijo ella.
Chris rió en respuesta y recuperó su vaso, volvió a dar un trago y miró fijamente a Scarlett quien dio un trago a su whisky solo, ella siempre había sido de bebidas fuertes y duras, de esas que a cualquiera le costaría un mundo terminar, sin embargo para ella ya era como agua.
Scarlett sonrió, inclinándose hacia adelante y Chris sonrió más, sabía lo que significaba esa mirada.
- Ronda de yo nunca- dijo, muy feliz y llena de jolgorio.
Scar, con mente pervertida, era la indicada para hacer cosas como estas, siempre estaba llena de ideas fantasiosas para hacer juegos divertidos para emborrachar a las personas. De hecho, cuanto más la veías, más ideas ridículas para emborrachar a la gente tenía. Pero por lo menos se lo pasaban realmente bien.
- Empiezo yo- sonrió Lexy. –Recordad que quien lo ha hecho bebe.
Todas cogieron sus respectivos vasos para llevarlos cerca y poder beber más rápido con la intención de evitar las preguntas incómodas, generalmente se basaban en sexo o cosas vergonzosas que en tu vida habías hecho al menos una vez.
- Yo nunca he apagado la luz para follar- dijo, tranquilamente.
Chris y Lú rieron mirando como Leia bebía en compañía de Lexy, la rubia tenía las mejillas sonrosadas y frunció el ceño.
- No es justo, la pusiste por mí aunque tú la hayas hecho- Lele se quejó hacia la de cabellos añiles y rieron todas luego de su declaración.
- Quejica.
La rubia hinchó sus mejillas y miró hacia las demás, dejando su vaso en la mesa.
- Yo nunca he estado enamorada- dijo Leia, ignorando su comentario, con una sonrisita y un pequeño rubor en sus mejillas.
Lúthien y Scar se abstuvieron de beber, las demás dieron un trago bastante profundo.
Todas las chicas se sonrieron, como había algunas demasiado echadas hacia adelante y otras que no lo eran tanto, hablaban con tranquilidad de estas cosas y se lo tomaban con humor cuando salían preguntas no sexuales.
- Yo nunca me he equivocado y he llamado a un chico por otro nombre de un chico- habló Chris, recordando anécdotas divertidas sobre eso.
Lúthien bebió con Scar a su lado, mientras las demás las miraban.
- Yo nunca he conducido un coche sin licencia-
Leia bebió, para sorpresa de todas.
- ¿Cómo? ¿Cuándo?
- Haru estaba muy borracho y le acerqué a casa luego de que me controlasen si había control de los polis y eso…- dije, suavemente. -Y yo he hecho prácticas con él, incluso lo lleve por callejuelas o por terrenos de tierra donde nunca hay nadie, así que, como conduzco bien he hecho el esfuerzo y la locura de llevarlo… ¡No lo hagáis! ¡Tuve mucha suerte!
Todas se sorprendieron.
Leia no era de las personas que hacía cosas tan peligrosas como esas, era simplemente una chica bastante buena en ese aspecto, no podía soportar el hecho de poder meterse en un lío cuando estaba en sus plenas facultades. Todas sabían que podía ser muy impulsiva y todo eso, pero solía tener la cabeza en sus hombros y no cometer burradas como esas.
- Yo nunca he ido a una fiesta y me he liado a hostias con una chica-
Lúthien siguió a Scar y Lexy bebiendo, después de todo ellas si habían golpeado a una chica por diversos motivos. Scar la golpeó por insultarla y colársele en la fila luego de colgarse en los hombros de uno de sus ex novios. Lú había dado un bofetón a Amber el primer día que se la encontró de fiesta por llamarla bruja asquerosa y meterse con Violeta y Lexy simplemente empujó a una chica en una fiesta por tirarle el cubata a la cara al decirle que Nevra era su novio.
- Yo nunca he tenido miedo a que no me quieran de verdad-
La pregunta dejó a Chris, Leia y Scar un poco descolocadas, Lexy había dicho una pregunta bastante delicada, pero no pudieron evitar respirar hondo y dar un trago.
- Yo nunca he gemido extremadamente alto-
- Joder- rió Leia.
Leia bebió del vaso con diversión.
Los cubatas fueron amontonándose en la mesa, las personas fueron llegando cada vez más, las preguntas avanzaban, desde "yo nunca lo he hecho en el cine" a "yo nunca he sido sorprendida follando", cada cual más bruta o más personal.
Todas estaban borrachas, excepto Scar. Ya estaban realmente alborotadas por el alcohol en su sangre y cuando empezó a sonar una nueva canción, Lexy se levantó.
- ¡Amo esta canción!
Se movió exageradamente al ritmo de "Starships de Niki Minaj". Seguida de Lú quien se tambaleo con felicidad y euforia. Empezaron a bailar sensualmente, cada meneo al ritmo de la canción hacia que varias personas se giraran a verlas. Varios chicos se acercaron a ellas, bailando a su alrededor, siendo totalmente ignorados por las chicas que bailaban al son de la canción.
Scar se levantó, chocando brutalmente contra el cuerpo de uno de los babosos que bailaban alrededor de Lexy y Lú, Chris y Leia se quedaron solas y decidieron ir a pedir algo a la barra.
[…]
Scarlett no es que estuviese borracha, estaba más bien tirando a contenta, muy contenta, tenía todo el control de su cabeza y sus sentidos excepto el de sus labios, que tiraban hacia arriba en una sonrisa. Eso no pegaba nada con su personalidad, pero para ella era inevitable en estos momentos.
Scarlett movió su cabello, rizado y rojo, a todos lados mientras iba empujando a gente, sentía las brisas calientes producidas por el cúmulo de gente y el alcohol o sudor. Se sintió completamente nerviosa, su estómago vibraba en felicidad sin entender muy bien porqué.
Llego a la barra y se sentó, inclinando su cuerpo hacia adelante pidió otro whisky, uno triple esta vez, se sentía llena de calor, tragó suavemente el líquido y empezó a beber más. Necesitaba emborracharse porque era la más sobria de todas y eso no tenía gracia.
[…]
Chris y Leia se menearon al son de la próxima canción, "reggueaton lento", sus caderas se movían y sus cuerpos se pegaban, era brusco y rápido, salvaje y sensual. Varios chicos se detuvieron a mirarlas y tuvieron la decencia de acercarse a tocarlas o intentar bailar con ellas.
En concreto uno, se acercó a tocar el hombro de Chris, quien se cabreó bruscamente.
- Hola preciosidades-
Chris era una persona bastante tranquila, pero, por una vez, golpeó bruscamente la cara de aquel chico y continuó bailando con Leia, quien rió escandalosamente mientras meneaba el trasero con ritmo.
- Tú… ¡maldita perra!
Bruscamente el chico se movió para sujetar la muñeca de Chris, quien estaba tan en su mundo que no pudo evitar moverse al sentir el tirón del chico. Leia, quien estaba muy sonriente hace unos segundos, abrió mucho los ojos y más al ver aquel peliazul, pegar un fuerte golpe en la mejilla de aquel baboso.
- ¿Ezrael?
- Es Ezarel, rubia tonta- el chico rodó los ojos ante las borrachas y arrastradas palabras de Leia.
Leia no supo que decir y Chris abrió la boca sorprendida.
Aunque el alcohol estaba realmente haciendo efecto, sentía como su sonrisa se extendía por lo largo de su cara y a pesar de querer huir, Chris no pudo moverse y lo miró como solía mirarlo, con el corazón en un puño se dejó caer en sus brazos.
- Tú vienes conmigo-
La voz firme de Ezarel hizo que Chris caminase, pasando su brazo por encima de los hombros de Chris, desaparecieron en la inmensidad de aquella discoteca, dejando a una Leia borracha y confundida.
- Oye… ¡espe… espera!
Se tambaleó hacia adelante, pero tropezó al ser empujada por varias personas, consiguió mantenerse en pie milagrosamente, agradeciendo su poca consciencia el no haber traído tacones.
Sin embargo, Leia, quiso alcanzar a Chris, pues algo le decía que no era una buena idea, no lo era, dejarles solos era una mala idea, pero con la torpeza de sus pasos y la inquietud de todas las personas que irrumpían su camino se le hacía difícil, finalmente tropezó de verdad, cayendo hacia el suelo, pero estuvo libre de chocar su cara contra el suelo gracias a unas manos.
El rostro a centímetros de el de ella no se lo esperó jamás de los jamases.
[…]
Scar había desaparecido por su camino, había bebido, bailado y ahora necesitaba un cigarro, no fumaba nunca, pero de vez en cuando compartía algunas caladas con Castiel cuando el estrés la llenaba. Incluso ahora, cuando su cabeza estaba evadida por el alcohol solía apetecerle un cigarro.
Tropezó en la salida y empujó a una de las chicas que se metió en su camino rugiéndole un insulto que odio desde el fondo de su alma. Se lanzó hacia ellas pero fue frenada instantáneamente por un chico fornido que reconoció.
- ¡Tú!- gritó.
- ¿Scarlett?
Sus cabellos castaños estaban realmente lindos cayendo por su rostro, aquellos potentes ojos verdes giraron hacia ella, Scarlett, agitó torpemente, por el alcohol, su rizado y rojo cabello. Sus ojos chocaron bruscamente y sintió nauseas en el estómago al verle tan cercano y tan guapo.
Joder, tenía ganas de vomitar. Frunció el ceño volviendo a ella misma y recordando el origen de esa pelea tan brusca en la que se estaba embarcando hace unos segundos.
- ¡Suéltame me ha llamado puta!- gritó fuera de sí, con aquella voz de borracha. -¡Voy a…!-
Kentin pareció entender el caos formado y sujetó suavemente la cintura de la pelirroja, estaba realmente preocupado por aquella chica que arrastraba sus palabras y decidió intervenir.
- Katherine… ¿qué has hecho?
- Yo nada- la chica que había insultado a Scarlett habló con desdén. –Ella se lanzó hacia mí.
Katherine, agitó su cabello, pestañeando rápidamente, divertida por aquella pelea tan insípida para ella, iba a ganar y más si Kentin estaba allí, Katherine no podía soportar las chicas que conocían a Kentin, todas buscaban una relación con él y ella no podía permitirlo.
Las sacaba del camino y las humillaba hasta que no les quedaban fuerzas para ver al chico. Siempre había sido así. Y siempre lo sería. Scarlett no tenía idea de a quien se enfrentaba y Katherine tampoco…
- ¡Eso es mentira! ¡Iba a salir a fumar un cigarrillo y tú te me metiste en medio y me insultaste!
- ¡Tú me empujaste niñata asquerosa!
- ¡Ya basta!- gritó Kentin. –Voy a llevarla a tomar algo, entrad sin mí.
Los chicos y chicas que acompañaban a Katherine asintieron, sin embargo, la última mencionada se molestó profundamente pero calló al ver la seriedad en el rostro de Kentin, no quería que él se enfadará, luego se encargaría de ella. Kentin tiró de Scarlett, ignorando a Katherine. Scar se dejó arrastrar y, al menos, estaba fuera y esa tipa estaba lejos de su persona, podía respirar tranquila. Muy tranquila.
Se sentaron en un banco, tranquilamente, sacó un cigarro y Kentin la miró descontento.
- Fumar es malo para la salud.
- No eres mi padre-
Kentin resopló y frotó la frente de la chica, calmadamente.
Scarlett le miró a los ojos, ambos estaban en silencio, pero se sintió cómoda entre su respiración y caricia. Kentin tenía algo que le llamaba la atención, quizás era ese aire bonachón que desprendía o quizás se trataba del hecho de que Kentin era totalmente diferente a ella, un chico bueno y agradable, lo contrario a lo que ella sería nunca. Ella nunca llegaría a ser como él…
- Ya lo sé, pero me preocupas…- contestó el chico, acercándose más a ella.
- No sé porque… apenas me conoces.
- Eso también me preocupa- sonrió. –Quisiera saber más de ti.
Ella le miró sin entender y dejó ir su cabeza hacia atrás le daba vueltas.
- No te entiendo… y me encuentro fatal. Mi cabeza da vueltas, quiero vomitar…
- ¿Quieres agua? ¿Necesitas algo?
- No.
Kentin extendió una botella de agua y Scar no pudo evitar dejar su cabeza en el hombro del chico, todo estaba realmente caótico, no se había dado cuenta pero… en un punto dado todo se había empezado a desmoronar a su alrededor…
Se inclinó hacia delante y vomitó, con Kentin sujetando sus cabellos y con su otra mano frotando su espalda, era… reconfortante. Él era… como un oasis en un desierto. Quizás no era tan malo encontrarse con él otra vez… se dio cuenta en seguida de las estupideces que estaba soltando y rectificó. El alcohol la estaba matando.
[…]
- ¿Ezarel…? Me duelen los pies.
Chris rió tras pronunciar esa frase, manteniéndose en sus tacones a duras penas, mientras el de cabellos azules caminaba más y más rápido. Quería acabar ya con esto, no tenía ganas de estar por ahí, afuera.
- No sé para que traes unos tacones tan altos.
- Estilizlan-
Ezarel rodó los ojos, irritado por lo mal que hablaba, desde luego que ahora no podrían conversar tranquilamente. Y realmente lo necesitaba, lo hacía seriamente pero este no era el momento. Abrió la puerta del coche y se quedó mirándola, esperando que entrase o se moviese.
- Querrás decir que estilizan, desde luego eres tonta…- suspiró hondo. -Me llamó Nevra, me dijo que estabas por ahí demasiado borracha y si podía recogerte, van a recoger a las demás chicas.
- ¿Oh…? ¿Todas? ¡Mentiroso! ¡Solo quieres que de amor me muera!
Ezarel estuvo a punto de golpearse la cabeza. Chris era una persona bastante tranquila, un poco directa, sin embargo, cuando estaba borracha, mezclaba frases mal hechas con canciones. Rodó los ojos por enésima vez y replicó.
- Sí, ahora sube, te llevaré a casa de Lexy.
[…]
What does the fox say?
Hacía siglos que no escuchaba la canción, la sonrisa se extendió por su rostro. Estuvo tentada a seguir a Chris pero ya se le había olvidado con la melodía pegadiza de esa canción.
Leia dejó su cuerpo moverse al son de la música, sonrió al chico que la había sujetado, y le agarró las manos, bailando con él se contoneó delante de él, sorprendiéndole un poco la delicadeza y sensualidad con la que bailaba.
- ¿Qué… coño?- preguntó confundido.
- ¡Eres un angustias! ¡Baila conmigo, aburrido!
Se dejó arrastrar por ella, quien le sujetaba por los brazos una vez la incorporó en el suelo. Rápidamente, la rubia, pegó a su cuerpo al del chico y bailoteo con él un rato, hasta que se sintió realmente mareada.
- ¡B-buen baile!
Se tambaleó hacia atrás y corrió hacia algún lugar, tenía que llamar a Haru. Por el camino varios chicos la frenaron, pero ella solo reía y se escapaba, salió a fuera, el frío inundando su piel, sus ojos pesando y deseando cerrarse. Sonrió divertida.
Cogió su teléfono y marcó el número.
- ¡Haru! ¡Pi, pi, pi!
- ¿Leia…?
- ¡Haru!
- ¿Qué demonios?
Su voz sonaba adormilada, pero realmente ella no tenía control sobre su cerebro, solo hablaba sin parar, soltaba frases que no entendía.
- He perdido a las chicas.
- ¿Dónde estás?
- En una discoteca que se llama como esas cosas que raras veces hay en el desierto-
- ¿Eh…? No estamos aquí para hacer un crucigrama… Además hay muchas cosas raras en el desierto-
Leia rió.
Sin embargo Hatsuharu no le encontraba la gracia a aquellas declaraciones que había hecho la chica, sin duda se estaba empezando a preocupar cuanto más decía la rubia al respecto de su noche.
- Estaba yendo al baño y apareció un tío.
- ¿Qué?- se levantó de la cama y comenzó a buscar unos pantalones.
- Sí, estaba cantando la canción de que dice el zorro- ella rió. –Me gusta esa canción.
- Sí, sí, pero… ¿qué hizo el tío?
Se apresuró en vestirse y tratar de descubrir a quien debía partirle la cara por acercarse demasiado a su novia, con intenciones sucias. No le agradaban los tíos que la rondaban con intereses tan estúpidos como esos.
- Me dijo que si lo acompañaba me enseñaba como hacia el zorro.
- ¿¡QUÉ!?
- Pero yo le dije que no, ya sé cómo hace el zorro.
Se golpeó el rostro.
- Bien, busca a Gael, está por ahí, voy a buscarte.
- … Haru…-
- ¿Qué?
- ¿Sabes cómo hace el zorro?
[…]
Lúthien fue conducida, al lado de Castiel y Lysandro a la entrada, estaban llevándola en la espalda de Lysandro, estaba un poco muerta porque había vomitado varias veces, sin embargo se sentía .
- No sé cómo demonios habéis bebido tanto- se quejó Castiel.
- Eres un idiota…- murmuró, acurrucándose en la espalda de Lysandro, que sonrió divertido.
- ¿A dónde tenemos que llevarte, bruja?- volvió a replicar el pelirrojo.
- A casa de Lexy…
Lysandro caminó pacientemente, siguiendo las indicaciones de Castiel, después de todo el no recordaba absolutamente donde estaba la casa de esa chica. A penas la conocía pero recordaba vagamente que vivía por el centro… sin embargo era mejor no arriesgarse y guiarse de su mejor amigo.
- Me encuentro fatal… quiero morir- dijo la de cabellos bicolores.
- No digas eso.
Lysandro se sintió un poco angustiado al oírla hablar de la muerte con tanta familiaridad, pero ella no pareció inmutarse de su preocupación. Le pareció algo normal al ver que apenas reaccionaba al mundo entero.
- Yo lo veo normal- contestó Castiel, con simpleza. -¿Cuántas copas te has tomado?
- Yo que sé, pregúntale a Ted- dijo la chica.
Ambos se miraron sin entender quién era Ted, así que decidieron asegurarse.
- ¿Quién es Ted?
- ¿Quién es Ted? ¿De qué hablas, idiota?- preguntó la chica.
- ¡Tú nos has hablado de Ted! ¡No bromees idiota!- el chico se irrito.
Lysandro no supo que contestar, solo intentó mantener su risa contenida al darse cuenta de que estaba tan ida y en su mundo que no tenía ni idea de que estaba hablando o diciendo. Era divertido pero aun así seguía estando preocupado por ella.
- ¿Te has fumado algo?- murmuró Lú, cerrando sus ojos. –Deja las drogas… es malo para tu cerebro.
- ¡TE JURO QUE VOY A MATARTE!
El pelirrojo intentó atacarla, pero Lysandro echó a correr con la chica en la espalda al oir a la chica susurrar "corre". Sonrió divertido y corrió lo más rápido posible, huyendo de la ira de Castiel.
[…]
Le dolía la cabeza.
Abrió sus ojos y lo vio directamente, aquella intensidad de mares azules en sus ojos. Era Nevra, no podía ser otro, se sintió muy mareada pero se esforzó en mantener sus ojos abiertos.
- ¿Qué tal estás?
- Mm… Nev…
- Te encontré casi cabeceando en el baño de las chicas, estabas sujetando tu vaso como si fuera lo más bonito del mundo- guiñó un ojo. –Espero que sepas que yo soy más hermoso que ese vaso.
Estuvo tentada a reir, pero no pudo, le costaba un poco mantenerse despierta, por suerte ella cuando se emborrachaba tenía sueño y se dormía super rápido. Eso era una gran ventaja, no solo eso, le gustaba realmente la tranquilidad con la que se quedaba. Cualquiera diría que se había fumado algo, pero no. No le gustaban los porros u otras drogas ilegales.
- Nevra…
- Estamos delante de tu casa, tranquila, están trayendo a las demás-
- Nevra… tengo que…
- ¿Qué? ¿Vomitar? ¡Abre la puerta es el coche de Miiko si lo vomitas me matará!
- Tengo que dejarte… no me gustas.
Y hasta aquí.
No sé, estoy entre feliz y no muy feliz.
He reescrito este capítulo no sé, unas cuatro veces o así, muchas. No quedaba contenta con nada, creo que no estoy muy feliz, pero me alegraría saber lo que pensáis en comentarios.
Espero que os haya gustado.
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Es gratis, os lo juro.
Probad.
