Cap.10 - Revelaciones IV

Todos permanecieron callados ante las palabras de la anciana, recordando al muchacho, que si aún estaba vivo, seguramente desearía no estarlo.

- La joven Granger ha asegurado que robaste parte de la herencia de Potter, ¿es cierto- Dedalus Diggle se adelantó con su sombrero de copa en las manos y totalmente chamuscado.

- Por supuesto, ¿por qué ese mocoso bueno para nada podía tener tanto? Yo era el genio, yo era poderoso, y sin embargo, me tenía que conformar con un mediocre sueldo. Además, era un Potter...

- Ese es su resumen -Poppy estaba totalmente indignada.- Que sea un Potter le permite robar una herencia familiar y promover el maltrato hacia un niño indefenso.

- ¿Recuperaste tus memorias?- todos se vieron sorprendidos entre sí, es que el hombre no había dejado de hacer daño.

- ¿Memoria?, ¿me borraste la memoria? ¿Qué recuerdos, Albus?

- Los del abuso de Potter, por supuesto. No podía dejar que se supiese, pensé que habías desbaratado el obliviate.

- ¡Tú! -Mark se adelantó y le pegó un puñetazo al anciano, cuando iba a estrellar por segunda vez su puño, fue apartado por Frank. - ¡No!, ¡no!, ¡no! Suéltame, lo mínimo que se merece es un cruciatus, y ya verás cuando recuperé mi varita, te lo voy a devolver con creces. ¡Suéltame!

- ¡Mark!, cálmate. ¿Qué ocurre? - lágrimas de rabia surcaban sus mejillas.

- Oí a mis padres una vez, hablar sobre Harry. En su momento no lo entendí, pero hace dos años -se estremeció-. Hace dos años comprendí por qué a mi primo le cuesta tanto dormir, por qué grita todas las noches, por qué le cuesta tanto confiar en los hombres adultos. ¿Sabes que cuando conoció a papá no dejó que lo abrazará en meses? Estaba totalmente ido.

- ¿Mark...? - el miedo brillaba en los ojos de muchos.

- Ese hombre colocó un hechizo de convulsión en Vernon Dursley, potenciaba su mal carácter y bajos instintos, todo con el fin de hacer la vida de Harry miserable. Por culpa de ese hechizo mi primo recibió palizas, castigos inhumanos y fue tratado como un elfo doméstico; mi tía era incapaz de defenderle, muchas veces la que salía mal parada era ella.

Mark tomó aire, no sabía cómo iban a reaccionar, pero rezaba para que lo cosiesen a hechizos, el viejo se lo merecía.

- A los ocho años, a los ocho años -la voz le tembló de manera alarmante.- A los ocho años le violó. -Jadeos horrorizados se dejaron oír. Bill Weasley vomitó, al igual que algunos otros, la mayoría estaban sumamente pálidos. Otros, directamente se desmayaron.

Un gruñido atrajo la atención de todos, Remus se convulsionaba: los ojos dorados, el pelo por toda la cara, las uñas largas y los dientes afilados, estaba a punto de transformarse, incluso siendo día. Para suerte de Dumbledore, Kingsley tuvo el buen tino de encadenarle con plata.

-Harry no recuerda sus primeras violaciones, no al menos conscientemente, las enterró en su memoria para no volverse loco. Además, mi madre descubrió rastros de varios obliviates en él, que le ayudaron a ocultar esas memorias en su subconsciente. Aún así, las que sufrió con doce años las recuerda, mamá le tuvo que mandar al psicólogo.

- Esos hechizos se los apliqué yo, estaba demasiado roto cuando llegó al colegio. Loco no me servía -un mano cruzó la cara del anciano.

- Y me borraste la memoria cuando lo descrubrí para que no lo denunciara, ¿a alguien más?

- A Severus, nunca habría permitido que el hijo de Lily siguiese siendo maltratado, pero era por el "bien mayor". Los Potter son poderosos, deben ser controlados, y un Potter herido es más fácil de manejar, siempre lo fue.

- Tienes razón, un Potter herido es más fácil de manejar; mi sobrino James y yo demostramos esa teoría, pero al parecer, Harry está hecho de una pasta más dura.

- ¡Exacto! Mi primo ha estado jugándotela desde que nos conoció. ¿Sabes que se coló en tu oficina y nos borró del Libro de Registros?

- ¡Eso es imposible!, sólo el director tiene potestad para utilizar el Libro de Registros…

- Eso no es técnicamente cierto, ¿sabe? Se olvidó que los Potter son en teoría herederos de Gryffindor, sus acciones demuestran la teoría - la sonrisa altanera de Luc hizo que varios más sonriesen con sorna. Estaba de un enfermizo tono verdoso, la verdad de Harry, aquel que toda su infancia había creído un consentido, le había dejado shockeado.

- ¿Qué pasó con Dursley? - Arthur Weasley parecía apunto de desmayarse, en cambio, su mujer se estaba recuperando de su desvanecimiento.

- Mamá pudo quitar la mayoría de los hechizos sobre él, pero seguía siendo muy desagradable. También colocó un conjuro, por el cual si se acercaba a alguno de nosotros con malas intenciones, se electrocutaría; borró parte de su memoria, para que no se le ocurriese atacar a Harry de la misma forma.

- ¿Por qué no echarlo? Él no era útil para el conjuro de sangre, y lo mínimo que se merecía es la cárcel, conjuro o no, sólo potenciaba lo que en realidad era.

- Harry dijo que la vieja cabra no se debía enterar de los cambios en casa…- Gid y Fab sonrieron ligeramente divertidos ante el apodo-.

- ¿A cuántos más has perjudicado en tu afán por destruir a los Potter?

- Los Prewett, Fabian fue demasiado curioso y se lió con la hija de un mortífago, fue mala suerte que Dolohov les pillase a los dos -Molly se volvió a desmayar, si las miradas pudiesen matar, Dumbledore ya estaría a varios metros bajo tierra por cómo le miraban los Weasley. Caradoc Dearborn, demasiado buen amigo de Charlus Potter y muy listo para caer en una trampa, lo maté yo mismo -Moody apretó los puños, ¿a cuántos de sus amigos había perdido por culpa de ese hombre?- Peter Pettigrew -muchos se vieron sorprendidos- yo le obligué a revelarme dónde se escondían los Potter y luego se lo regalé a Voldemort en bandeja de plata. Los Longbottom fue un simple error de cálculo.

- ¿Error de cálculo? Mi hijo y mi nuera quedaron locos de por vida por un error de cálculo… ¡ignem internum! -Dumbledore se empezó a convulsionar atado a su silla, le comenzó a sangrar por la nariz.- ¡Venenosa vinea! -una enredadera le empezó a cubrir, las heridas provocadas por la planta, instantáneamente tomaron un color negruzco, envenenandolo.- Esta era la especialidad de mi hijo, sacada del Grimorio Familiar.

Frank miró incrédulo las plantas venenosas, esa magia… Tenía que hacerse con esos hechizos. "Mola" oyó a su lado, Johan miraba con los ojos abiertos como platos la magia conjurada por Madame Longbottom.

- ¡Marlene! ¿tuviste algo que ver con su muerte y la de su familia? -Tonks miró con mala cara a su marido al reconocer cierto anhelo en su voz.

- En la muerte del Clan Mckinnon si tuve que ver, eran demasiado poderosos, muchos miembros y todos los adultos con poderes extraños, sólo tuve que debilitar las defensas de la casa familiar, y a partir de ahí, los motífagos pudieron entrar en todas.

Varios lloraron ante la noticia. La matanza de los Mckinnon había conmocionado al mundo mágico en la década de los 70. Fue una verdadera matanza, murieron casi veinte personas, incluidos los niños y bebés, de hecho dos mujeres McKinnon estaban embarazadas.

- ¡Dios! La muerte de Marlene destrozó a Sirius, estaban a punto de casarse y…

- La zorra de Black y una de las niñas de Bianca McKinnon escaparon, ambas estaban heridas, no creo que llegasen muy lejos de todos modos. - Los ojos de Dumbledore centelleaban de rabia. - Tuve que comprobar si hicieron un buen trabajo.

- ¿Mar escapó?, puede que aún siga viva y…

- ¡Vance! ¿Quieres cerrar la boca? No creo que a Jones le haga mucha gracia que la amante de su marido siga viva.

- No te equivoques, Snape. Si Marlene sigue viva estaré muy contenta con ello, pero Sirius superó su muerte. Se casó conmigo porque me quería, su aparición no cambiaría nada.

- ¡Traicionaste su confianza!, te liaste con su hombre…

- Por favor, Emmeline. Todos sabemos que querías meterte en la cama de Sirius, y tú si que eras amiga de Marlene. Yo, te recuerdo, soy cuatro años más joven que tú y que la Generación de los Merodeadores; Marlene y yo apenas nos conocíamos, tenía dieciséis años cuando la "Masacre de los McKinnon".

- Buff, menudo rapapolvo -susurró Bil, los encapuchados a su alrededor no pudieron más que asentir. Emmeline Vance adquirió un furioso tono granate, y totalmente abochornada, se alejó de allí para luego desaparecer.

Una sonrisa ladeada se dibujó en el rostro de Snape, siempre había detestado a esa mujer, era de mente tan cerrada. Hestia alzó la barbilla victoriosa, por fin la había puesto en su sitio. Remus no hizo nada, así como era muy amigo de Marlene y Lily, y apreciaba a Alice y Dorcas, nunca había congeniado con la quinta integrante del grupo; de hecho, si no recordaba mal, cuando se reencontraron, había dicho que no lo debían readmitir en la Orden, que no era más que una bestia.

Tras semejante escena, muchos se habían quedado sin saber qué decir. Moody, en su faceta de Auror, solucionó el problema:

- Albus Dumbledore, en nombre del Ministerio de Magia queda desposeído temporalmente de sus títulos y posesiones hasta que sea juzgado ante el Wizengamot. Queda arrestado bajo los cargos de asesinato, maltrato a menores, robo, utilización de magia en muggles y ocultación premeditada de pruebas en numerosos crímenes.

- ¡No puedes hacerme esto, Alastor! ¡No puedes!

- Sí puedo, tú mismo has confesado bajo veritaserum. ¿Está de acuerdo, Ministro Shacklebolt?

- Proceda, Auror Moody.

- Señores, esto les puede servir de utilidad ante el Wizengamot. -Charlie Weasley se acercó con una grabadora muggle.- He grabado la confesión de Dumbledore, junto con las memorias de este momento y testimonio de los testigos, Dumbledore será empapelado de por vida.

- Robards, Dawlish, llevenselo a las celdas del ministerio. Si ocurre algo con el prisionero, si desaparece o escapa, ustedes serán los responsables -tras un corto saludo militar, ambos aurores desaparecieron. Se llevaron al prisionero aún amarrado a la silla y encadenado. - Tonks, Moody, nosotros iremos a revolver los papeles de Dumbledore, igual encontramos más pruebas. Filius, agradecería que nos acompañara.

Poco a poco, los miembros de la Orden y los pocos aurores se fueron desapareciendo. Finalmente quedaron los Weasley, Remus Lupin, Minerva McGonagall, Andrómeda Tonks, Hestia Jones-Black, los miembros de la "Armada de Hogwarts" y Mark Evans.

- Nos iremos al cuartel. Nos gustaría que nos acompañaran, aún hay mucho que hablar. -Tras un asentimiento general, los encapuchados se situaron cerca de aquellos que no sabían donde se encontraba. Fab y Gid, cargaron los cuerpos de Richard y Mary Evans. A la orden de Hermione, quien abrazaba a Mark, todos desaparecieron.