Disclaimer: Naruto es de Kishimoto.

.

.

.

.

.

"La mayor declaración de amor es la que no se hace;

El hombre que siente mucho habla poco". Platón.

.

.

.

I

.

.

.

Sasuke no era de esos tipos románticos, es él más como ese tipo de tíos fríos (o quizás como los tipos tímidos en ese tema), así que él definitivamente por más que quisiera a alguien de verdad no le diría frases pegajosas, ni le ofrecería lo que no puede, ni le daría flores y chocolates cada vez que tienen una cita o cualquier cursilería de esa, porque de verdad no le agradan ese tipo de cosas, pero había una cosa que él si podía hacer, una cosa que sí sabía, y la cual quizás no era suficiente para una persona como la muchacha de ojos perlados, que estaba sentado a su lado en la desastrosa banca de la plaza, contemplando la tarde fría y disfrutando de la ligera brisa que hacia ondear sus cabellos, y ella era hermosa, demasiado dulce, ella le recordaba a los algodones de azúcar, uno blanco, como el que Itachi le había comprado cuando era un niño, así que cuando Hinata Hyuuga giro su cara sonriente hacia él, su frente choco suavemente con la suya, y sus bocas se juntaron en un beso suave, demasiado suave quizás, sus dedos se enredaron en una caricia en sus sedosos cabellos y las pequeñas manos de la muchacha se apoyaron en sus pecho en un ademan de separarse, pero finalmente no lo empujo, estaba temblando y él tenía unas ganas endemoniadas de comerla así como su algodón de azúcar, aunque a él nunca le gustaron en realidad los dulces.

Cuando se a parto solo un poco para poder respirar sus ojos se encontraron y a Sasuke no le importaría ser solo esa mierda de tipos suplentes que no les importa que la chica no los quiera con tal de que permanezcan junto a ellos, y eso era patético, tan patético que jamás se lo diría a nadie.

—Sasuke…— susurro cerca de sus labios, sus mejillas estaban rojas y sus ojos tan abiertos como si estuviera en shock, y él estaba preparado para como fuera que reaccionara, Sasuke no tenía ganas de esperar más por ella, porque era así de egoísta, por elección quizás, ya que no quería sufrir como cuando pequeño. Era un tipo tonto si lo pensaba bien, aunque no al extremo como su idiota amigo- enemigo Naruto Uzumaki.

—Tranquila Hyuuga a menos que quieras que lo haga de nuevo, quizás un poco más rudo— Le dice mientras sonríe de lado cercándosele más, sus respiraciones se entremezclan y Hinata jadea sorprendida, avergonzada, y es como un milagro el no haberse desmayado hasta ahora, su corazón late demasiado rápido y no es como si pudiera pensar con claridad ósea ¿quién piensa con claridad en una situación como esa? , Sasuke le agradaba y mucho después de todo había pasado mucho tiempo junto a él, y podía decir que sabía sobre sus gustos, sobre lo que le gustaba comer, sobre lo considerado que era a veces, también sabia cuando estaba de buen humor, y en verdad lo quería , pero como amigo, además ella hace poco estaba sufriendo por el muchacho de cabellos rubios y la situación definitivamente no era justa, porque no quería lastimar al Uchiha, porque estaba confundida y porque cuando proceso las últimas palabras del muchacho, que estaba peligrosamente cerca, dio un pequeño gritito que fue silenciado por sus labios y él en definitivamente cumplió lo que había dicho, fue rudo pero era asombrosamente bueno, y ella estaba sintiendo cosas tan raras, y era como si cerebro le dijera: hora de desmayarse, pero el repiqueteo rápido de su corazón se lo impidiera.

—Me gustas— le susurra de repente Sasuke, así como por impulso, pero no se arrepiente porque ella en verdad le gusta, desde hace mucho, y entonces la mira a los ojos fijamente, tan de cerca que puede decir que los ojos de ella no son solo perlados si no que hay otros pequeños colores formando todo un mundo en su mirada y a él como que le encanta, siente ese deseo de no apartarse de su lado y diablos eso era tan cursi, tan cursi pero inevitable, y si ella pudiera leer su mente quizás sabría cuánto la necesita a su lado, y a cuanto está dispuesto a dar y perder, pero entonces ella cierra sus ojos y se desmaya, a Sasuke le dan ganas de reír porque ella es tan linda, tímida, e inocente, y en verdad le gusta así como los tomates, y así como el algodón de azúcar blanco.

.

.

.

.

II

.

.

.

.

Cuando Hinata entreabre los ojos lo primero que ve es el perfecto techo de madera, ese que admiro tanto la primera vez que fue a la casa del Uchiha, y ella se siente un poco en pánico porque eso significa que está en…

— ¿Dormiste bien? —Dice Sasuke mientras deja una taza de té sobre la mesita al costado del sofá en el que la muchacha de cabellos azulados estaba recostada, su tono es medio burlista medio serio, la mira, y le gusta ella, y ya no sabe cuántas veces lo ha pensado en el día, pero le gusta así sencillamente, tan crudo, sus cabellos eran tan suaves, aún tenía la sensación en sus dedos después de a verlos tocado y era como que quería hacerlo de nuevo, pero no lo podía hacer, eso ya lo sabía.

—Uchiha…

—Sasuke— Le corrige, porque en verdad no le importaba que lo llamara por el apellido, pero si decía su nombre era como si fueran más cercanos, no como dos desconocidos.

—Um… Sasuke… yo… ¿Qué paso? — pregunta aunque Hinata sabe la respuesta, pero si quizás ella hace como si no recuerda quizás las cosas no sean tan tensas entre los dos, y no es que ella fuera una cobarde, o no, claro que no, solo que nunca había pasado por una cosa como esta y no sabía exactamente cómo reaccionar, o sea porque ¿qué haces cuando tú nuevo amigo te besa así de la nada?, y justo después de haber tenido una conversación tan tranquila, tan buena y reconfortante, Hinata no estaba segura, su estómago le cosquilleaba a mares y sus labios se sentían tan así como raros, y ella definitivamente quería estar en su casa y gritar contra su almohada.

—Te desmayaste después del segundo beso, superaste las expectativas sin embargó— contesta cínico, sabe que lo está siendo, pero solo quiere molestarla un poco, después de todo no es como si ella lo estuviera haciendo mejor, entonces ella da un grito y coloca sus manos cubriendo su cara, y él ríe esta vez, fuerte así como nunca lo había hecho hasta ahora después de sus días de infancia, y Hinata está a avergonzada mucho, pero aun así separa sus manos un poco para verlo, y él como que le gusta cuando ríe, Sasuke se inclina un poco hacia adelante agitando un poco sus cabellos y parece que está en medio de un ataque de risa y es divertido, sus mejillas se enrojecen un poco, es lindo, y ella de repente no puede evitar reírse también, y al final los dos están casi llorando de la risa, Hinata entonces lo golpea con la almohadón del sillón y Sasuke se lo devuelve, y son como dos niños felices sin preocupaciones, que no les importa actuar todos frescos, y ambos caen juntos en el piso en medio de la pelea, y Hinata se olvida de su timidez, de su vergüenza y apoya sus manos en el pecho de él sin dejar de reír en ningún momento, casi quedándose sin aire, y hay está Sasuke con su espalda apoyada en el piso de madera, con la chica que le gusta sobre él riendo, y Sasuke deja de reír para acariciar su mejilla, y la besa por tercera vez, y Hinata jadea entre sus labios, le encanta, mucho.

—Hinata ahora eres mía ¿lo entiendes verdad? — le dice dándole besos cortos, porque no la quiere dejar, y sabe que es egoísta, demasiado, además también es consciente de que es un maldito desgraciado, que no tiene palabras cursis ni románticas para ella, que no le dice lo que en verdad siente, que la besa así de repente, y coloca sus manos entre sus cabellos, la acerca aún más cerca de lo que ya están, y cambia de lugar de manera descortés dejándola de espaldas al suelo. Hinata entonces suspira y quiere contestarle y decirle que ella no lo entiende, que aún no puede quererlo, de que es su amigo, de que quizás no es correcto lo que él está haciendo, pero no puede porque él no le está dando esos besos comunes, ni la acaricia porque solo está jugando con ella y no la ama, Hinata sabe , aunque nunca la hubieran besado antes, que él le está entregando más de lo que jamás hubiera imaginado que una persona pudiera sentir, y él es áspero, pero dulce, y entonces ella piensa en que quizás a ella no le molestaría poder enamorarse de nuevo, recuerda a su madre, "todo tiene un principio y un final, incluso el amor" , y en cierta forma tiene miedo porque ella no quiere que sea de ese modo, Hinata quiere que su amor duré, quiere amar solo a una persona y que esa persona la ame, que sea eterno, que no acabé, tiene miedo, de verdad que lo tiene, pero entonces él la besa así de fuerte y lambe su labio inferior y ella tiene miles de sensaciones, puede sentir tantos sentimientos en él que la vuelven como loca, y le gusta, y lo besa, lo abraza con fuerza e intenta olvidarse de que estuvo enamorada del Uzumaki, que es tímida y tiene vergüenza, de que no lo ama aún, y sus lenguas se tocan, es una sensación tan nueva y embriagadora, y es irónico porque ella siempre pensó que los besos franceses eran como asquerosos, que ella jamás lo haría, era tan irónico porque jamás se imaginó besándose con Sasuke Uchiha en el suelo, jamás imagino que él fuera tan endemoniadamente encantador.

—Sí…— susurra con los ojos cerrados cuando él se separa, Sasuke sabe que le gustaba su amigo, Sasuke sabe que no lo quiere así como él la quiere a ella, por eso no tiene la necesidad de decírselo, Sasuke entiende que ella está dispuesta a amarlo, y quiere que esa oportunidad sea solo suya, quiere que nadie más que él estar junto a su lado, y ya no le importa lo de ser cursi o no, no le importa ser un cínico, ni ser egoísta y mezquino, solo quiere mirarla a los ojos, y verla sonreír, quiere ser ese tipo de chicos que a Hinata le gustan, quiere ser un caballero, un héroe , porque es así de tonto y haría lo que fuera por ella. Hinata lo sabía, sabía que él era capaz de todo por la gente que quería, sabía que en el fondo también era un poco idiota y le gustaba. Y quizás haber sido hecha de casa por su padre, haber sido rechazada por Naruto, y tener que trabajar los días en lo que tendría que estar descansando, no era tan malo, porque todas esas cosas la habían llevado a él, a Sasuke Uchiha, quien la había querido desde hace mucho tiempo, y eso simplemente le encantaba, porque a su lado estaba segura de que encontraría un amor tan eterno como el que tenía su madre por su familia, un amor como las estrellas, que a pesar de haber muerto hace millones de años aún siguen brillando, y las manos de él son tan grandes, y están recorriendo su espalda en una caricia cuidadosa, como si tuviera miedo de dañarla, y sus labios están tan hinchados como los de ella, son tan suaves y tan llenos de una electricidad que viaja vergonzante por todo su cuerpo, y Hinata no está preparada para contarle esto a sus amigas… oh sus amigas, se sintió un poco triste entonces, y Sasuke podía sentirlo, la abrazo fuerte casi tan fuerte como ella lo abrazaba y sus cuerpos estaban tan pegados que ya eran como uno, y Hinata estaba triste porque era injusto, tan injusto, sus amigas en verdad amaban tanto al chico que estaba ahí con ella, y él no las amaba, él la quería a ella, y ella había querido a Naruto, todo estaba tan mal, pero ya no había vuelta atrás, apretó su parpados, gimió cuando el mordió su labio, y le encantaba, y dios era tan pervertida.

— ¿Lo entiendes? — le vuelve a preguntar dándole un pequeño beso en la punta de su nariz, y ella no sabe si reír porque es tierno, o jadear muy fuerte porque le gustaba sentir sus labios en su piel.

—Si—contesta firme, y sabe que no puede arrepentirse, ella sabe que él la quiere como si fuera una estrella, y ella también quiere quererlo de la misma forma. Como una estrella que brilla aun después de muerta.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Fin

¡Hola! gracias por sus comentarios, por los favoritos y por seguir la historia hasta ahora. Así que esto es el fin ¿he? Supongo que nos les leeremos de todas formas más adelante :) espero que sean felices.

Lectoraempedern N.B. Cambio y fuera.