Clan 10: Sigue siendo tierra
Un maestro tierra era muy fácil de identificar, es toda aquella persona que tiene la capacidad de controlar el suelo y cualquier derivado de este en un estilo único de lucha entre todos los elementales.
Sus rasgos casi siempre era su cabello negro o café en diferentes tonos… la tez es lisa con ojos cafés o verdes… usualmente vestidos de verde-amarillo o café aunque también pueden utilizar otros colores.
Sin embargo el rasgo más sobresaliente de uno de estos expertos, era su carácter… siempre firme no importa lo que pase.
Esperar y escuchar.
Que podía traducirse en su mera manera de ser o su estilo de lucha… casi siempre en aguantar los ataques de su enemigo hasta el oportuno momento para el contrataque, entonces golpean con fuerza incontrolable.
Claro que esto era conocido para cualquiera en su mundo de origen, sobretodo cierto equipo Avatar que aprendió a darle su espacio, respetarla como una fuerza independiente y lo poco que apreciaba que la traten con cuidado como sus padres hicieron tantos años.
Pero ahora… para Toph Beifong quien lleva despierta un indeterminado tiempo con sus ojos ciegos abiertos, escuchaba cada platica en su entorno con planes para cuidarla, custodiar sus viajes, limitar sus idas al bosque, guardaespaldas shinobis o samurái y estar enteramente al pendiente de su recuperación.
Tobirama junto con Kenshin eran los más vocales y la irrito hasta el punto en que apretó la mandíbula con la ira anidando como una ventisca de arena maldita que se alimentaba con cada tontería que escuchaba.
¡No era una princesa!
-¡No permitiré eso!- grita rompiendo cualquier planificación de su agenda, aprieta el puño e intenta levantarse… una mano cercana quiere ayudarle y ella lo golpea lejos de su persona, su cabello cae en cascada lejos de su típico peinado pero no le molesta en absoluto -no quiero escuchar como planean mi día ¡NO NECESITO QUE ME CUIDEN!- Gruñe en advertencia con la tierra vibrando en su temperamento.
Ella trata de controlarse, pero una cosa es permitir cierto monitoreo fuera del territorio del complejo como vagar en el bosque con una guerra sangrienta encima… y otra muy distinta es que la estén viendo a toda hora aun dentro de su hogar.
-Fuiste casi asesinada- la voz de Hashirama es la cercana, se escuchaba dolido y preocupado.
El aire huele a sangre y suciedad, aún hay signos de la escaramuza a la que fueron ese día… Pero Toph trata de no pensar en lo preocupados que estaban para no limpiarse en todo ese tiempo que estuvo fuera, se cruza de brazos obstinada abandonando el pensamiento y bufa -como si eso fuera a matarme- replica astutamente.
-Fuiste imprudente- la voz inflexible de Tobirama truena con gravedad, hay un tono que quiere resbalarse de su típica monotonía pero parece bien controlado.
Toph frunce el ceño -No quiero escuchar eso de ti ¡fuiste apuñalado!- acusa mordazmente recordando el salpicar de sangre aunque a esas alturas no sabía si fue él o ella primero -Pero más importante ¡no quiero que me cuiden!- corta el tema principal, no está por desviarse.
-Eres un civil- ladra el acosador con más pasión se escuchaba demasiado cercas para gusto de la doliente -presentarse en un campo de batalla, decir tonterías en medio de ella y bajar la guardia ¡Permitiste que te apuñalaran idiota!- grita saliendo de sus cabales.
En otro momento hubiera sido divertido verlo perder los estribos, pero ahora La maestra tierra parpadea luchando por el desconcierto pero la ira gana la ventaja -¡Y NO ENTIENDO PORQUE TE ENOJAS IMBECIL!- acusa con su dedo a donde adivina está el acosador -yo soy la que se estaba muriendo- se queja airadamente.
Hay cólera en el ambiente sangrando en oleadas, el instinto asesino del más joven Senju se enciende y la maestra tierra no se paraliza por la mera terquedad de su elemento porque en verdad no entiende a donde va con su fiereza sin sentido… como un maestro fuego en sus malos días.
-Tobirama- advierte la voz de Hashirama, ahora hay una oleada de poder cerca en un choque que obliga la calma -Toph es una mujer fuerte, puede continuar como guste cuando este curada…- dice consolador -y nuestros sueños no son una tontería- advierte con más intensidad.
-Y por eso eres mi favorito, Hashi- se burla Toph con una sonrisa torcida con suficiencia.
Se escucha un pisoteo remarcado junto con el cerrar de puerta con exceso de fuerza, era muy dramático considerando lo siempre silencioso que es Tobirama y la maestra tierra no evita sentirse victoriosa de alguna manera torcida aunque sigue sin entender sus motivos.
Hay un silencio incrédulo como un manta espesa, ciega como esta Toph no puede ver como el par que se quedó parece mirar asombrado la dirección donde el tercero acaba de salir de manera teatral tan impropio de un shinobi responsable, recatado y carente de expresión como lo es Tobirama Senju.
-Oh parece que la rompió- dice Kenshin con un tono incierto destrozando el mutismo impuesto.
Un resoplar impropio, Hashirama se sienta cómodamente en el sofá que instalo al lado de la cama sopesando tal muestra de emoción pero se encoge de hombros -Se le pasara- dice optimista.
Toph se deja caer entre las almohadas, ahora la vergüenza le llega al repetir los sucesos en su cabeza fuera de la ira de casi ser controlada por obstinados hombres (Kenshin parece fácilmente salir de esto a comparación de Tobirama).
Parpadea en sus ojos ciegos, peina su cabello suelto muy largo con sus dedos callosos y aprieta los labios… esta emoción de horror parece crecer -fui apuñalada patéticamente- murmura con un gemido -por los espíritus, juro que no quiero volver a ser apuñalada- repite como lo hizo aquella primera vez en el bosque.
La risa de Hashirama resuena, pero no tan energética -nos asustaste- dice con un tono moderado, su mano se extiende para tomar la de su amiga con fuerza -no hubiera podido vivir sin nuestra tierra- comenta con un suspiro recordando cómo se menciona.
Ella es tierra… terca y dura… paciente e implacable… el ancla para su sueño le dijo una vez antes del paso del tiempo y ahora le cree con todo el corazón.
Para el líder del clan acepta que si hubiera muerto no hubiera sido capaz de perdonar, para su diversión y aunque Tobi lo niegue… él también se hubiera vuelto loco sin esa presencia fuera de la sangre que es su tierra.
Es extraño, piensa que quizás si nunca la hubieran conocido no tendrían amigos fuera de los ríos de sangre a los que estaban acostumbrados… es como un viento fresco inmaculado al que se aferran dependientes, a estas alturas no lo entienden y solo abrazan tal sentimiento.
Aunque debe investigar más a fondo la explosión de su pequeño hermano, era curioso y muy interesante… quizás motivos de burlas, tendría que conspirar con Itama para lograr sacarle algo a Tobirama sobre su apasionada furia.
-Lo siento- escupe Toph después del incomodo silencio, aferrada a esa gran mano de su amigo -No aceptare imprudencia- dice rápidamente -pero me tomo por sorpresa ese chico- niega con una diversión hueca -venia directo a mi cuello…- levanta el rostro con tristeza -gracias Kenshin, por la cubierta-
-No fue suficiente- dice secamente su segundo al mando, tan amargado de no evitarle la mayoría del peligro a su líder.
Harashima en otro momento hubiera burbujeado incomodo por la extraña devoción que le tenía Kenshin (un hombre ahora de mediana edad que fue maestro y tutor), pero solo frunció su ceño con un brillo calculador al repasar todo el incidente que acaban de superar -sé que eres capaz, Toph…- interrumpe con un tono serio reflexivo -¿Qué te distrajo?- lanzo sospechoso -porque por todo lo que es Uchiha Izuna capaz… no creo que sea del todo la sorpresa- acusa.
El shinobi practico con ella la mayoría del tiempo, la conoce tan capaz como para saber a ciencia cierta que le debe su independencia aun después de este error… la vio manejar la tierra con la facilidad de movimiento… usar esa espeluznante espada con fluidez… desviar kunai como moscos rebeldes… nunca sería un shinobi, pero puede darle una carrera justa si llegara a ser el momento.
Izuna es bueno… pero no tanto para hacer tal daño.
Además con todos esos años, es obvio que su amiga ha tomado algunos cuidados al crecer entre shinobis y samurái… es ilógico que sea solo sorpresa, la crueldad de su mundo ya era muy clara en su cabeza.
Toph parpadeo debajo de la cortina de su cabello, suspiro y torció la boca reflexionando ahora con más cuidado… ahora hay vergüenza subiendo nuevamente en sus malestares, se siente atrapada por la mirada que siente del chico blando y no evita maldecir toda esa inteligencia molesta o percepción -Madara- admite después de todo -escuche sus latidos erráticos, casi pude jurar que un conflicto…- respira frustrada -estoy segura hubiera aceptado si no fuera por ese niño- acusa cruzándose de brazos.
Fue su error, se distrajo con la esperanza de tener la paz que tanto sus amigos están buscando.
Un suspiro -debes mantener cualquier distracción al mínimo, Toph- Hashirama no regaña, aconseja haciendo un sonido para silenciar a su obstinada amiga para cualquier excusa -estábamos en un campo de batalla, con enemigos esperando un golpe- le recuerda diplomático pero grave -Como Shinobis siempre aprovecharemos cualquier oportunidad- le recuerda -no hay tiempo para emociones- dice eso que nunca dijo claramente.
La maestra tierra cruza los brazos pero la mueca de dolor le recuerda sus heridas, no dice nada para su defensa pero se niega a guardarse sus emociones… es tierra… espera y escucha… solo por eso se guarda su ingenio.
-Debemos corregir eso- dice Hashirama muy cercas obligándola a recostarse en la cama de manera recta -Creo que Tobirama estará complacido de ayudarte en esa área- abre un poco la bata y pone sus manos encima del área afectada, donde las vendas se manchan.
Toph trata de ignorar la cercanía de su buen amigo, se distrae con su calidez -oh eso es nuevo- dice casi sintiéndose igual que la sanación con el agua, pero al igual tan diferente al cosquilleo que le hacia Katara las raras veces que tenía que tratarla.
-Te dije que mejoraría en esta área- Hashirama sonríe -mi clan por supuesto tiene avances es parte de nuestra herencia, pero desde que sucedió tu incidente aquella vez…- dice vago, cuando los Inuzuka la persiguieron cuando niña -me he esforzado por leer cada pergamino y actualizar ¡estamos a la vanguardia!- admite.
La maestra tierra asiente, luego recuerda la conversación principal -no estaré practicando con el idiota ¡aún sigue lanzándome kunai como saludo!- se queja cuando siente a su amigo alejarse, Kenshin no se escucha pero parece flotar por la salida -dale el permiso y será peor- recuerda todos sus intercambios, la única excepción fue aquella vez cuando murió su padre pero nada diferente después.
El Senju hace un sonido inquisitivo -con lo sucedido- recuerda sin permitir quejas con la severidad en oleadas perceptibles para la ciega -es el más indicado para lograr que te concentres…- suspira -somos shinobis, no debo recordártelo- regaña.
Toph no hace pucheros, pero esta cercas de uno -bien- cede dando una mirada ciega venenosa a donde sabe está sentado su amigo -Odio cuando te pones serio-acusa.
-Y yo odio verte herida, así que supéralo- Hashirama dice muy en serio.
La maestra tierra bufa -bueno- gruñe -pero ahora váyanse a bañar ¡apestan!- los corre con un agitar de manos descuidada, al no escucharlos marcharse ondea la tierra con un movimiento de mano para expulsarlos como si una marea los estuviera arrastrando.
Kenshin por supuesto ya está afuera, Hashirama solo llora de malas amigas pero se marcha.
Toph se queda sola, cuando lo hace solo maldice su estúpida suerte en todos los sentidos.
XXXXX
Madara mira la luna desde el jardín del complejo Uchiha, hay silencio engañoso en todo su hogar pero hay rumores creciendo como llamas entre su gente ya sean civiles, sirvientes y shinobis desde que llegaron de la última escaramuza.
Su pecho se siente tan pesado, cierra sus ojos y obliga a suspirar tratando en vano de olvidar cualquier sentimiento de culpa impropio… pero su clan le recuerda lo que sucedió, si adivina bien en el transcurso de los días ya será una noticia bien firme en cada mente dentro de ese terreno.
Los ancianos seguros lo llamaran para aclarar los rumores.
¿Cómo explicar ante los viejos su sueño? ese tonta aspiración que tuvo de niño que Toph anuncio tan descarado ante tantos testigos del clan (aunque técnicamente él lo grito de regreso)… no sabe cómo son los Senju, quizás igual que Hashirama todos positivos (excepto Tobirama, puede sospechar que no son hermanos de sangre)… pero en el Uchiha es tan distinto, espera ser apuntado quizás hasta destituido.
Fue un recuerdo que termino con la sangre de alguien que no es un shinobi entre sus manos, una parte de sí mismo quiere marchar con los Senjus para meterles algo de consciencia por permitir a Toph vagar tan cercas de un conflicto… pero conociéndola, recordando cómo se presentó… seguro como la luna en el cielo no había nadie que pudiera apartar a alguien tan terca como esa niña ciega (que ya no es una niña).
Suspira, regresando a la línea de pensamientos y el dolor de enfrentar a los viejos que lo estarán juzgando, bueno medita en la soledad de esa noche que no le importaría ceder su puesto como líder del Clan, su padre estaría mirándolo con deshonra por no luchar por su derecho… pero puede que sin ese peso, sea libre de hacer lo que quiera.
Ayudar a Izuna a bajar de esa nube tormentosa seria su primer propósito.
Tiene un picor en sus manos, las mira con insistencia pues las ha lavado incontables veces… estaban manchadas de su sangre, de su amiga que le hizo una invitación honesta para comenzar esa villa que habían estado planeando durante su lapso de amistad… aprieta su puño y vuelve su atención a la hermosa luna.
Puede sentir a Izuna al borde de sus sentidos, vigilándolo y en verdad no sabe cómo iniciar su pequeño proyecto para su pequeño hermano.
¿No soñaba con la paz? ¿Odia tanto a los Senju? ¿Esperaba morir como otro más en esta larga guerra? Su hermano esta tan concentrado en esta rivalidad, culpa a su difunto padre de sembrar tal discordia con pasión.
En otras circunstancias quizás hubiera sido el mismo Madara alentando tal injusta ira por el clan que mato a sus hermanos… pero hoy, al escuchar de nuevo las palabras de Toph… las de Hashirama… recordar el tiempo que solo eran ellos y no nombres de familia.
¿Qué los hace diferentes? ¿Qué alimenta esta guerra? ¿Es tan difícil unirse? El cansancio se empieza a arrastrar como una llama furiosa, la impotencia, la sangre que ha visto desde que piso por primera vez un campo de batalla… el olor a acero envolviendo sus sentidos… cada trauma de ver cuerpos desmembrados de conocidos… de sus hermanos.
Se convence más de que debió de tomar esa mano… pero no puede, no debe… por su clan, por su hermano… aun cuando jura no le molestaría dejar su liderazgo, admite muy internamente que no hay nadie capaz de llenar esta posición actualmente.
Pero en verdad está cansado.
Debería empezar a animar a su hermano a ver su punto de vista, mañana comenzaría a tratar con las consecuencias de los rumores y quizás con los ancianos -Izuna- llama con cuidado sabiendo que está siendo escuchado.
No podría abandonarlo nunca a su única familia y necesita ser sincero, para que escuche de aquel sueño que tuvo con esos dos tontos… para que entienda un poco de esta dinámica… porque no puede abandonarlo, pero desea que lo apoye y no juzgue.
Que no vuelva a lastimar a ninguno de sus amigos.
En otro tiempo, en otro mundo Madara Uchiha perdería a su hermano y la maldición del odio hubiera comenzado a avanzar… en este es diferente, ante la vista del Zetsu negro ve como su Indra se aleja del camino correcto poco a poco.
XXXXX
El Clan Senju tenía un estanque en la parte privada de la casa principal, ahí con solo su ropa negra sin cualquier armadura… Tobirama estaba en medio del agua en una posición de loto con sus ojos cerrados en completa concentración.
Perfeccionarse a si mismo era primordial para alguien que aspira a proteger a su clan.
Meditar le ayuda a recoger cada pieza que se haya dañado con las batallas logrando mantener su ingenio y no caer en la locura o desesperación… es una rutina que nombra como purificación además que le ayuda a aumentar aún más sus reservas de chakra
El entorno es silencioso pero poco a poco la vida empieza a resurgir en el bosque circundante y en el complejo del clan donde algunos comienzas sus propias rutinas de entrenamiento… hay sonidos de espada, jutsus cantados y el ligero aroma de los alimentos.
Parece un buen día.
-Buenos días, Tobi- canta Itama aterrizando a su lado en un ligero chapoteo impropio de un shinobi.
-Guarda silencio- amonesta sin abrir sus ojos, Tobirama continua como si no hubiera un nuevo personaje mirándolo largamente.
-Oh Tobi, parece intenso- otro canturrea desde la orilla, Hashirama se mantiene en la tierra con su propia posición de loto haciendo crecer la vida vegetal con su ligera oleada de chakra… esto demuestra lo poderoso que es, digno a pesar de su actitud de ser el líder del clan.
Para el de cabello blanco solo asiente escuetamente en saludo, por ahora se concentra en respirar hondo… mantenerla para luego exhalarla largamente, los músculos se relajan de nuevo entrando a un modo de meditación.
Pero el sensor puede sentir ese pico molesto de dos par de miradas intensas a su persona, su ceja empieza a temblar cuando es obvio que lo están desconcentrando a propósito-¿Qué?- ladra sin mantener su malestar de ser interrumpido.
Odia que vengan a romper su prístina rutina y puede sentir que será por una estupidez, siempre lo es por parte de esos dos que llama hermanos, ahora al ver sus rostros se está arrepintiendo de abrir sus escarlatas ojos…. Porque en efecto, seguro es otra de sus tonterías.
-Hashi me dice que rompiste la puerta en el complejo Beifong- comienza casual Itama, haciendo giros con su dedo en el agua debajo de ellos -muy mal, no pensé que fueras capas de dañar algo ajeno- regaña dientudamente.
Una vena palpita en el temperamental en el peliblanco, pero no rompe su postura ni traiciona su rostro con su apatía.
-Y luego esa intensión asesina a la pobre de Toph- continua Hashirama con un tono muy serio, pero el brillo de sus ojos es de travesura.
Cruza los brazos sin molestarse en decir nada de esa ridícula situación, pero hay molestia en su pecho… irritación… y no es nada como su propia herida en el hombro como recuerdo de esa escaramuza que no debía de afectarlo tanto.
Pero la vio llena de sangre, sus ojos nublados de ceguera sorprendidos, esa piel blanca muy palida, casi su pecho sin mover… su rostro se vuelve sombrío y para los rasgos que tiene Tobirama, es un cuadro aterrador para los testigos.
-Un civil no debió de haber estado ahí- dice manteniendo su tono monótono, el Senju mediano se rehúsa a mirar a cualquiera de sus dos hermanos demasiado emocionales para ser shinobis.
Un silbido apreciativo de Hashirama, quien sonríe dientudamente -Quien hubiera pensado que te importaba tanto-
-¡No me importa!- dice Tobirama con una expresión molesta, pero reina en su temperamento sin retirar de todo el brillo peligroso en sus ojos carmín -era una distracción es impropio romper una batalla de esa manera ¡pudo traernos bajas!- es calculador, razonable y es lógico su respuesta… pero siente que no es todo, pero apaga cualquier faltante en lo que cree es lo único importante.
-Aja- dice nada convencido Hashirama.
Es tu hermano… piensa como mantra Tobirama, tratando de no asesinar a su sangre por tal vena para retarlo.
-¿No crees que Toph es linda?- dice Itama con un sonrojo evidente, ambos hermanos lo miran asombrados.
-Eres muy pequeño para eso- amonesta rápidamente Tobirama, su ojo carmesí en el de cabello dual como si le hubiera salido una segunda cabeza.
-Pero estoy seguro que tiene tantos hombres capaces de protegerla- empuja el menor de los Senju con un brillo astuto.
-Ella no necesita protección, es obstinadamente capaz para ayudarse por sí misma- suena enojado, el ceño ligeramente fruncido pero ninguna arruga en su rostro pálido.
-Pero te molestaste en intentar monitorearla- canta de nuevo el moreno -Estoy seguro que escuche un intenso horario con kenshin ¿te estas contradiciendo?-
Una vehemente mirada de muerte envía Tobirama, apretando los puños y sintiendo vergüenza de admitirlo, así que se guarda su silencio para mejor control de daños… es TU hermano… recita sonoramente.
Hashirama se burla desde la orilla muy divertido con su hermano mediano -Bueno, cierta persona se dejó herir para ayudarla- agrega casual.
-Estoy seguro Kenshin-san lo tenía cubierto, solo me distraje- se defiende Tobirama no viendo a donde iban sus hermanos, hay complicidad ahí lo puede ver y le molesta ser el objeto.
-El infame, cruel, calculador Tobirama ojos rojos Senju se distrajo- dice en un tono muerto Hashirama esquivando una oleada de agua que baño toda la orilla hasta remojar las paredes del recinto, para cualquiera seria espeluznante… para los hermanos fue como un ligero chapoteo de advertencia del objeto de burla.
Se recompone un poco de su postura de "pequeño" Suiton, Tobirama frunce el ceño considerablemente a estas alturas y se niega a morder el anzuelo proverbial que sus hermanos le están lanzando ¿A dónde van con este interrogatorio? Quería preguntarles, pero se niega a extender esta tonta conversación -Si solo vinieron a eso- muerde al volver a su postura de loto.
El moreno sigue mirando a su hermano mediano, comparte una sonrisa burlona de tiburón con Itama entonces recuerda que hay otro motivo para esta pequeña reunión -Mah, le prometí a Toph que le ayudarías a mantener la concentración en batalla-
-No estaré ayudándole en nada- responde muy rápido Tobirama sin abrir los ojos -esa tonta es testaruda, no le estaré auxiliando más a meterse en asuntos que no le corresponden- dice sin respirar.
Sabe está siendo hipócrita, desde que supo de ella no ha dejado de probarla… pero prefiere morir en la espada de un Uchiha que admitirlo.
-Sé que piensas que es muy capaz- dice Itama canturreando lo dicho en la discusión anterior, verse hundido en agua no fue inesperado… de seguro algo tonto molestarlo cuando esta tan cercas de las represalias.
-Vamos Tobi- Hashirama da un salto para aterrizar delante del peliblanco que sigue intentando ahogar a su hermanito -Sabes muy bien que ella no se mantendrá quieta ¡necesito que mantenga la concentración!- se inclina delante cuando la obstinada mirada carmesí no parece convencido -vamos, sé que has estado haciendo eso con tus ataques repentinos- acusa.
Arquea una ceja pero sabe su tonto hermano mayor lo sacaría a tema pero rechazar mostrar nada en su rostro, aun cuando con su mano derecha sigue en la cabeza de Itama bajo el agua -Y me debería de interesar ¿Por qué?- dice al aire casualmente Tobirama.
El moreno lo mira con la boca abierta ignorando el aliento de Itama por volver a respirar aire y no agua cuando por fin lo soltaron -Tienes un corazón de piedra- acusa.
-Me lo han dicho-sin parpadear responde el peliblanco.
Su dedo puntiagudo apunta desde su altura, el moreno apodado de tantas maneras está desesperado -Bueno, entonces le diré a Toph- amenaza con acusar, aunque sabe terminara en el daño colateral.
Una acción infantil.
-Como si me interesara-dice aburrido el peliblanco, Itama parece preferir alejarse cansado de su intento de diversión a costas de su mayor.
-Ayer parecías muy interesado en ella- canta Hashirama casi melodioso, insinuando tanto en el tono.
Es como si recibiera un golpe fatal en el estómago, pero aguanta en una máscara digna de incredibilidad -NO EN ELLA EN LO QUE PUDO HACERNOS- rechina más emocional de lo que quería.
-Aja, miéntete- replica el líder Senju, Itama está cansado y mojado en la orilla mirando todo el intercambio.
Hace un gruñido, se pone de pie -BIEN- cede enojado rechinando los dientes -pero juro que si esa tonta me enoja ¡La ahogare con un Suiton!-
-Y estoy seguro te enterrara en el mismo proceso- Hashirama replica mirando victorioso como su hermano va al interior del recinto dejando un rastro de frustración en su estela.
-¿Crees que sea prudente?- pregunta Itama inclinando su cabeza -digo, ambos son temperamentales pueden destruir el lugar con una mera rabieta-
-Nah estoy seguro no se mataran- Hashirama dice optimista.
XXXXX
Toph refunfuña en el lecho de su cama, no hay nada más doloroso que el día después de una pelea… cuando los músculos protestan en su estado de descanso, las heridas pican cuando la adrenalina baja y hay una nube brumosa de cansancio agitando sus parpados pesados.
Y eso que no tuvo mucha acción.
Puede escuchar toda la vida en el exterior tan brillante aun en su ausencia, odia estar en cama sin poder hacer nada de sus rutinas de ejercicio… no extraña el trabajo de oficina, por supuesto… pero se siente inútil ahí esperando a que le traigan el desayuno y escuchar los moscos pasar.
En otra circunstancias hubiera desafiado a Katara, estuviera parada haciendo el caos sin importar su sugerido reposo… pero hay cambios, uno sabía que Hashirama era aterrador cuando se ponía serio, algo que gracias a los espíritus solo ha notado cuando la regaña y no en batalla… NO le tiene miedo, pero tampoco estaría retándolo a desobedecer sus sugerencias.
A Katara quizás le faltaba ese aplomo para cumplir sus amenazas, Hashirama seguro no dudaría en arrastrarla pataleando y amarrarla con su extraña brujería a la cama de ser necesario.
En efecto no es miedo, son las ganas de mantener su dignidad.
Por otra parte Toph esta aburrida, una maestra tierra aburrida no es bueno para el planeta.
-Típico, divagando- una voz resuena alertándola de un invasor.
Toph salta jurando por lo alto por no sentir nada por culpa del colchón, ahora está algo avergonzada por estar tan metida en su miseria que no escucho el acercamiento del visitante no grato -maldita sea- espeta con el ceño fruncido -¡Hay una puerta! La gente normal entra por ahí- señala donde sabe esta dicha entrada para las personas civilizadas.
El aterrizaje en la habitación es casi imperceptible, Tobirama se recarga al lado del marco de la ventana por donde entro y se mantiene lejos por cuestión de respeto -Kenshin sabe que estoy aquí- se excusa sin pasión -es decepcionante que bajes la guardia- agrega desdeñoso.
-¡Estoy dentro de mi casa!- se ampara con vehemencia -Y antes de que digas algo, mi gente no dejaría pasar a nadie hasta acá- advierte con un dedo acusador, suspira y vuelve su atención al techo… algo poco productivo para un ciego -¿Qué quieres?- dice rendida.
Tobirama la mira largamente sin expresión aunque aún la detalla con intensidad, viéndola mejor y aun igual de impertinente -Hashirama me pidió que te entrene en tu concentración- repite -por lo que veo, parece que si lo necesitas-
-Te vuelvo a decir, estoy dentro de mi casa- resopla Toph con disgusto.
El Senju gruñe en un tono incrédulo, puede sentir en oleadas su aprensión y ¿diversión?
La maestra tierra pide paciencia, mucha para no rodar al suelo y realizar lo básico de un entierro en el hermano de su amigo -Vamos tonto ¡sabes que nunca me tomarías por sorpresa!- se rinde a decir con ironía.
-Ese Uchiha no pensara lo mismo- responde sin pensar Tobirama.
Voltea los ojos la herida -vamos, no van a echarme en cara ese error para siempre-
-Por lo que se, es muy probable que siga utilizándolo- se encoge de hombros el hombre mirando el entorno con apatía.
-Muérete idiota- insulta Toph con mal humor algo que pasa por encima de la cabeza del shinobi poco impresionado -pero juro que en el bosque nadie lograría acercarse sin que lo notara- dice presumida.
Otro resoplar impropio de Tobirama -Utiliza este tiempo para meditar- sugiere sereno.
Hace una mueca, no le gusta meditar aunque ya es una constante desde que se involucró con el par de tontos hace años, de alguna manera ayuda en su tierra control por lo cual sigue haciéndolo -Bueno- cede sin comprometerse -pero no porque lo dices- aclara para cualquier mal entendido.
Tobirama sale sin decir ningún comentario extra, aunque aún lanza un kunai a la maestra tierra que lo espanta como algo insignificante… todavía jura por sus saludos salvajes.
XXXXX
Hay algo mal en el Clan Uchiha, no solo son los rumores pacifistas que aunque extraño muchos alientan con la esperanza de detener este conflicto, aunque nadie lo dice en voz alta... sino que la casa principal ha tenido una discusión.
Todos en el complejo conocen esa lealtad entre Izuna y Madara.
Pero ahora al amanecer no hay esa rutina de entrenamiento... no hay platicas en el desayuno ni planes para el día... no esta ese pequeño hermano siguiendo a todas partes al líder del clan... ni los consejos del amable hermano mayor.
Es extraño como se puede notar fácilmente, pero todos pueden adivinar el motivo.
De nuevo nadie dice nada, pero tiemblan por la mirada indignada y de ira de Izuna... la de paciencia, exasperación con frustración de Madara.
El día avanza, no hay consolación y pasan semanas en un silencio terco.
Hay pequeñas escaramuzas en las fronteras del territorio con los Senju, pero se vuelven escasas con el pasar de los días... entonces tampoco mejora la relación entre los hermanos lideres del clan Uchiha.
No es por falta de intentos del mayor a esas alturas, pero Izuna parece tener condiciones muy difíciles de cumplir volviéndose amargo.
El líder del clan comienza a estar muy ocupado para seguir insistiendole, se ocupa horas en los tratos administrativos... en planificaciones o fortalecimientos... luego comenzaron las deserciones de miembros cansados de la incertidumbre pero con sus acciones dejando en claro que apoyan a Madara en su sueño y si su traición resuelve cualquier duda que tenga... no dudaran en sacrificarse.
Muchos esperan que estén vivos, que los Senju no los maten y muestren esa piedad que dejaron en claro en la ultima gran batalla.
Provoca mas escándalo entre los civiles, shinobis y sirvientes en el complejo... la presión empieza a empujar al joven líder a tomar a una decisión definitiva.
Entonces los ancianos por fin convocan a Madara y el marcha con dignidad, con resolución y un aura que asegura sera largo ademas de definitivo para el clan.
XXXXX
Fin del capitulo.
Dos capítulos en una semana.
Uno corto! Para decir ¡hola fin de semana! Aunque aún vengo a trabajar mañana sábado ¬¬
Bueno, Madara es un buen tipo… siempre lo fue… pero las circunstancias lo llevaron al vengativo jefe final de naruto XD... ahora va por un rumbo diferente gracias a las palabras de alguien tan terco como Toph.
No se preocupen, ya vendrá la fundación de Konoha.
Neah20 fuera…
