Los personajes de esta historia pertenecen a Kioko Misuki e Igarashi, la idea del fic es de una de las lectoras de Wendy Grandchester: "cascada"


en este capi he tomado la idea de norma Rodriguez ella tiene razon! Terry debe hacer la maravillosa pregunta! no pueden andar asi por hay! espero lo disfruten y perdonen la tardanza :)


Capitulo 10

Dio algunas vueltas en la cama sintiendo la suavidad de la seda contra su piel, que diferencia dormir en ese colchón a dormir en su cama en el San Pablo, ni en la casa de los Andrew había tenido una noche tan buena ¿pero en verdad se debía al colchón? Desde que había despertado no había borrado esa sonrisa en su cara, se sentía dichosa como nunca antes. Incluso tenía ganas de ponerse a cantar, ¿podía la vida ser más perfecta? Esa mañana estaba tan feliz que podría gritárselo al mundo entero, estiro cada rincón de su cuerpo. Si, era tan suave que quería abrazarse a la almohada y ahogar con ella sus risas. Había dormido en un castillo. Todo parecía un cuento, se ruborizo pensando quien sería el príncipe azul.

-Klin- el pequeño animalito salto a la cama lamiendo su cara, solo podía reír de felicidad ante su cuento de hadas, por un momento todo era como antes, cuando estaba en el hogar, despertar en la mañana y tener a klin en sus brazos... No, no era como antes. Anne no estaba con ella, de hecho la evitaba y ese no era el hogar de ponny, era la mansión Grandchester y afuera…afuera debía estar esperándola Terry. Soltando a klin salto de la cama corriendo entre risas al baño para bajar lo antes posible.

¿Ya estará despierto? se pregunto una y otra vez mientras se encargaba de su aseo.

-¿escuchaste eso?- una mucama se acerco hasta tener su rostro bien pegado a la puerta de madera, la primera vez creyó haber oído mal.

-¿Qué cosa?- dejando la cesta de ropa ella también se acerco a la puerta.

-alguien estaba riendo- murmuro tratando de oír algo dentro de esa habitación, estaba segura que había oído risas.

-¿en esta casa? Creo que tanto trabajo comienza a afectarte.- declaro la doncella sin creer sus palabras, ella solo frunció el ceño y siguió tratando de oír algo, estaba tan pegada a la puerta que en cualquier momento la traspasaría.

-te digo que escuche risas.- la doncella solo rodo los ojos ante su terquedad ¿Por qué no admitía que se había equivocado? Lo mejor era pensar que su mente ya estuviera imaginando cosas. Una pequeña figura se paro detrás de ellas con los brazos en jarras.

-¿se puede saber que están haciendo?

Ambas pegaron un brinco ante la voz autoritaria del mayordomo, la criada volvió a coger el cesto olvidado en el piso mientras dirigía una mirada a la otra mujer, sabían que Harkins no las correría aunque lo merecían por andar chismoseando detrás de las puertas, el viejo mayordomo les había tomado tanto cariño como el de un abuelo, cosa sorprendente y que no encontrarían en ninguna otra casa en la que buscaran trabajo, los mayordomos solían ser fríos con el resto de sirvientes al tener un puesto más elevado.

-trabajamos Harkins, trabajamos.-murmuro la otra tomando algunas sabanas que habían caído colocándolas de nuevo en la cesta.

-¿le llaman trabajar a holgazanear en los pasillos?

-nunca holgazaneamos- se pararon rectas y ofendidas, hacía tiempo que no tenían mucha actividad en esa casa, no como la del día anterior pero aun así no descuidaban sus queseares y menos en la casa del duque.

-ya dejen de chismosear, esa es la habitación de la señorita White invitada del duque y su hijo.

-¿otra invitada?- dijeron ambas a coro.

-sí y no es nuestro asunto, a trabajar.- la figura del anciano era la de un hombre pequeño pero en su ceño fruncido estaba toda la autoridad que necesitaba, la suficiente como para dirigir a los sirvientes del duque. Podía estar jubilado y librarse del estrés que eso representaba pero prefería considerarse aun una persona útil.

-pero Harkins, Mili tiene razón. No es normal tener tantos invitados, no desde….- se freno a tiempo, el tema estaba prohibido desde hace años pero como toda criada tenían curiosidad y pensaban sacarle un poco por más duro que fuera el anciano.

-es normal si los invita el duque.- conocía su juego y se negaba a participar en sus chismes.

-pero… ¿hace cuanto que no habían? Incluso diría que cada habitación de huéspedes en esta casa estará llena de polvo.

-si lo están es que son unas holgazanas.

-Harkins ¿otra vez el termino ofensivo?

- tres criadas han limpiado esa habitación la tarde de ayer, tres criadas que se ganan su sueldo, tres criadas que…

-ya, ya entendimos.

-bueno si, además era lo que hacía falta. Todo está solitario por aquí y acabo de escuchar risas.- la doncella revoleó los ojos ¿seguía con eso…? Un momento ¿alguien cantaba? ¿Risas? Los tres corrieron cada uno ocupando un lugar en la puerta, el viejo mayordomo aunque tuvo que empujar sus faldas logro hacerse un lugar.

-¿risas?- el mayordomo seguía aun sin poder creerlo a pesar de estar pegado a la puerta donde encontró a las doncellas espiando, efectivamente se oían risas. Algo que no habían oído en años en esa casa

-ves Harkins, risas.- la mucama sonrió triunfal con las manos a la cadera.

-¡bueno ya, el duque pronto bajara a desayunar! Y no es correcto estar pegados a las puertas.- aunque el también lo hubiera hecho pensó sorprendido de que a pesar de los años aun pudiera sonrojarse.

Y como si hubiera tocado la puerta comenzó a abrirse para mostrar una alegre rubia que en vez de gritarles como esperaban les sonrió a amable.

-buenos días.- y su sonrisa fue capaz de contagiarlos, en verdad necesitaban más de esas en esa casa.

-buenos días señorita- dijeron los tres en coro un poco desconcertados de que saludara a la servidumbre, pero respondiendo a su sonrisa, sería una descortesía no hacerlo

-¿necesitas ayuda?-pregunto al ver como las sabanas caían de los brazos de la muchacha y la otra peleaba con las cortinas para abrirlas, ella podría ayudar un poco o eso pensó. Ya no estaba tan segura, tanto el mayordomo como ambas mujeres dejaron de hacer sus cosas para verla como si le hubiese salido otra cabeza ¿tan raro era ofrecer ayuda? Ella siempre ayudaba a Doroty, claro que no conocía las reglas en Inglaterra y la tía abuela no sabía siquiera que hablaba con los trabajadores de la cocina.

-¿quie-ere ayu-darme?

-terminarías antes o… ¿está mal?- su cara cambio a un ceño fruncido, ninguno de las sirvientas sabía si asentir o negar ¿estaba mal que un invitado ayudara a un criado? Ciertamente ninguno lo había hecho pero tampoco se habían ofrecido, los criados estaban para servir y ser ignorados.

-debería bajar a desayunar.- murmuro un atónito Harkins que en todos los años que llevaba trabajando nunca se habían invertido los papeles invitado-sirviente.

-claro…-alargo sintiéndose incomoda.-pero terminarías antes. –añadió siguiendo a la mucama por el pasillo una vez Harkins asintió.

Candy bajo apresurada al comedor, por poco y se perdía entre tantos pasillos, era mucho más grande que la casa Andrew. Había ayudado en lo que se le permitió, cuando la doncella se había sentido en confianza ya le había contado como termino trabajando para la casa Grandchester después de perder a su único familiar y como fue recibida por el resto de sirvientes entre ellos encontró una nueva familia. Pidiendo no ofenderla la mujer le había dicho lo sorprendida que estaban todos de ver un invitado en el cuarto de lavandería algo poco común, y estando ya en confianza le había dado las gracias por llevarla hasta el comedor aunque solo respondió que ese era su trabajo. Comenzaba a entender que en Inglaterra las diferencias de clases eran mayores que en Estados Unidos. Recorrió con la mirada la estancia y la decepción se pinto en su rostro al ver que ahí no estaba Terry.

-buenos días señorita pecas- el susurro cerca de su oído le hizo respingar mientras Terry la miraba sonriente y le hacia una pequeña reverencia antes de depositar un ligero beso en el dorso de su mano, le gustaba tanto sentir sus labios cálidos deslizarse por su piel. Intento evitar su mirada al sentir el calor ascender por su cara, tampoco pudo esconder la sonrisa que se instalo en ella. Podía sentir su relación con Terry aun más cercana, si así podía llamársele, luego de la noche pasada. No había creído que llegaran a tener un grado más alto de intimida, después de todo el tiempo que pasaban juntos los roces y aquel fugaz beso que ahora estaba opacado si contaban el del ático. Terry la escolto hasta la mesa y el cuento seguía cobrando vida, en las puertas aparecieron Martha del brazo del duque, cuando recién conoció al padre de Terry a pesar de sus parecidos no pensó que se hombre pudiera reír, pero ahí deslizando una silla para que la abuela tomara asiento se veía incluso con años menos y su sonrisa le recordaba a la de Terry.

El movimiento de sirvientes a su alrededor la distrajo, solo tardaron unos minutos en tener la mesa llena de platos, se concentro en cada comida con la tía Elroy tratando de recordar cada regaño para saber que no debía hacer. Sus modales no eran los mejores y lo había entendido en el San Pablo. Miro los tenedores y copas todos parecían saber qué hacer en la mesa y que tomar, su plato fue lleno pero tenía miedo de hacer un mal movimiento. Una comida debe disfrutarse pero no todos pensaban como ella.

-Candice…-levanto sus ojos al duque segura de que había hecho algo mal.

En un principio su nombre fue pronunciado con total autoridad, la misma a la que Richard tan acostumbrado, los ojos de todos se fijaron en el que suavizó su expresión diciéndose internamente que esta era su oportunidad de reunir puntos con su hijo, dirigió una pequeña charla en la mesa, no recordaba haberlo hecho antes pero no es que tuvieran muchos desayunos como ese, si bien se sentaba a diario en la misma mesa, no había estado llena de visitas agradable, no desde la partida de Eleonor. Martha participo con alegría relatando historias en que tenia la misma edad que Candy. Terry se mantuvo callado pero apenas si miro su plato su mirada y pensamientos se perdían en la rubia al otro lado de la mesa, sabía que su padre la había puesto nerviosa en un principio pero también vio el trabajo de este al intentar hacerla sentir cómoda y lo agradeció con una mirada que solo este vio y que se animo a sonreír durante toda la comida y hablar hasta por los codos.

La cocina se había llenado de rumores, incluso la cocinera asomaba su cabeza sin poder creer que las risas que inundaban el comedor pertenecieran al duque y a su hijo. Ella era una de los que más años llevaba trabajando para el duque y conocía la historia. Sonrió y se dio la vuelta para regresar a la cocina, ya era hora que los momentos amargos acabaran en esa casa.

Terry estaba convencido que nunca se cansaría de verla, no habían tenido momentos como estos en un pasado, ahora en cambio buscaba compartir cada segundo de su existencia.

Y TODO LO QUE SOY

MIS PLANES Y MI CORAZON
HOY GIRAN A TU ALREDEDOR
RENDIDO ESTOY

Entregaría su vida a ella, no le importaría permanecer encadenado a la pecosa, si bien era un rebelde en toda la extensión de la palabra, solo una persona, dueña de las innumerables pecas que amaba era capaz de domarlo, y gustoso se haría esclavo, con una sonrisa pensó en una apuesta hecha hace tanto y a la vez hace nada, ahora que lo pensaba aun no pasaba y seguramente ya no pasaría, el había disfrutado verla en ese estado, animando la carrera de caballos, disfruto de su confusión y su cara cuando descubrió cual era el caballo de su amigo.

Y NADA CAMBIARIA QUIERO ESTAR ASI
MURIENDO CADA DIA PARA VERTE EN MI

Era diferente, podía sentirlo, aunque seguía siendo el mismo, estaba mostrando más de sí mismo de lo que antes había dado. Candy le había enseñado a ser más abierto, aunque solo fuese con ella. Ahora estaba viviendo consiente del poder que se le había dado, queriendo cambiar lo que antes había echo mal, viviendo esta vez para ella, por una vida a su lado. Esta vez no desaprovechaba el tiempo.

Y MI MANERA DE PENSAR
Y MI MANERA DE SENTIR
CAMBIARON AL CRECER TU AMOR
DENTRO DE MI

No se arriesgaría a perder a su ángel pecoso.

Y es que yo no entiendo que viste en mi
Por eso hoy vengo a entregarme a ti...

El viaje de regreso al colegio no habían podido hablar, ni siquiera sentarse uno al lado del otro, en medio llevaban la anciana encargada de las compras que les vigilaba, había servido de carabina y aunque solo les había echado unas pocas miradas era suficiente para saber que los manotearía si intentaban acercarse.

Una vez llegaron al colegio el castaño extendió su mano para ayudarla a bajar del carruaje y este se perdió en el camino, junto con la estricta carabina pero ni así tuvieron un momento juntos, las monjas llegaron escoltando a cada uno a sus respectivas áreas.

Había perdido la primera clase pero Patty le había traído todos sus libros para que se pusiera al día, abrió el primero pensando en el buen rato que estaría ahí sentada tratando de comprender algo, podría guardarlo y pedir ayuda a Terry que parecía tomarse muy en serio su papel de maestro. Una mano en su hombro la sobresalto y al girarse se encontró con la sonriente cara de su primo.

-¡Stear!- pero recordó las reglas, nada de contactos entre chicos y chicas.

-hola Candy ¿Cómo estás? ¿Bien?- el inventor en cambio parecía no preocuparle.

-si alguna monja nos ve tendremos problemas- no le gustaba ser ella quien rompiera el momento cuando casi ni los había visto.

-no te preocupes tengo un permiso para verte.- le dijo con un encogimiento de hombros

-¿un permiso?- ¿podría ella pedir uno para ver a Terry? Sus pensamientos ya no la avergonzaban, no cuando entendía lo importante que se había hecho él en su vida.

-y además conseguí un permiso para que conozcas a Anne Britter como miembro de la familia Andrew, así no tienes ningún inconveniente para verla- la mención de la pelinegra casi la animo, hasta que recordó que debía mantener las distancias.

-que hábil eres- susurro pensando que ni diez permisos las acercaría de nuevo, Anne quería pertenecer a una clase más alta y ella no sería capaz de negar el lugar donde había crecido.

-vamos al salón de estudiantes, Archie nos está esperando y Anne está con él.- Stear parecía divertido de que a Archie lo hubieran atrapado, no era nuevo para su hermano llamar la atención de género femenino pero Anne parecía querer ponerle grilletes y arrástralo al altar y el no desaprovecharía la oportunidad de gastarle bromas y reírse a su costa, sonaba un poco cruel pero no si consideraba que Archie había pasado toda su vida riéndose de sus inventos.

-Anne…

-si ¿no sabias? Lo atrapo y no lo suelta por nada – Candy se unió a sus rizas mientras caminaban por el pasillo.

-te estaba buscando desde ayer pero no he podido encontrarte- ¿Cómo le diría que había estado con Terry, en la casa del duque?

Permaneció callada y Stear no hizo preguntas en el pasillo, abriendo la puerta pudo ver a Elisa hablando con Anne mientras Archie y Neil se hacían malas caras, cuando Archie vio a Candy entrar su rostro cambio mostrando una gran sonrisa Elisa en cambio volteo la cara con rabia y rencor por la humillación en la biblioteca

-¡hola Candy!-Archie se levanto a recibirla sin borrar la alegría que le producía verla – te esperábamos- corrió hacia ella que recién entraba y Stear cerró la puerta detrás de el

Neil también se levanto al igual que Anne mientras Elisa solo se cruzaba de brazos sin levantarse ni mirarla.

-¿recuerdas a Candy Anne? Cuidaba el establo en nuestra casa- Anne no sonreía ponía todo su empeño en esquivar la mirada de Candy, Neil solo podía reír triunfal pensando que su reacción se debía al asco o la indignación de tener que estudiar con ella. Finalmente Anne asintió y su repuesta fue un murmullo bajo.

-estudiamos juntas.

-encantada llámame Candy-no la amedranto que otra vez la negó, ella también podía hacerlo, estiro su mano y pensó que quedaría en el aire por el tiempo que Anne dudo en estrecharla, tragando su orgullo acerco aun mas su mano y la morena no tuvo más remedio que tomarla.

-yo soy Anne- las palabras salían secas, como si estuviera enferma pero solo era miedo.

¿No has cambiado verdad? Sigues siendo una pequeña cobarde Anne

-tengo algo para ti Candy, la tía abuela te envía como obsequio este hermoso pañuelo de seda- fue Archie quien la distrajo y alejando de todo el teatro formado por la morena fue hacia el que saco de su saco un pañuelo azul.

-¿y es para mí?- pregunto aun sin poder creerlo. ¡La tía abuela le había enviado algo! aunque no la hubiera informado de su visita, o no había querido verla o había ido cuando ella estaba con el duque.

- la tía abuela ha venido ayer, te buscamos pero como que la tierra te trago- Archie pareció entender que la rubia no le daría una repuesta, se trago su curiosidad antes de seguir -eres parte de la familia Andrew aunque no haya querido verte proteste mucho por eso y finalmente me lo dio para ti.- y ahí está su repuesta, no había querido verla, no le informaron de su visita, solo por esta vez lo agradecía se había salvado que todos se enterasen que había estado fuera.

-gracias Archie, gracias.-en verdad estaba agradecida, tenía unos primos maravillosos, tenía a Terry y una nueva amiga, Patricia había dudado un poco pero finalmente había seguido hablándole y sabia que todo se debía a que Terry había intervenido. Gracias a él muchos dudaban de las palabras de Elisa, ¿después de todo quien duda de las palabras de un noble? Algunas compañeras aun se acercaban a hablarle otras solo murmuraba de lejos.

-porque no te lo pruebas-las palabras de Archie la devolvieron a la realidad -te queda muy bien.

-déjame ver.- Stear se unió a ellos

-le queda horrible.- Elisa se acerco a Anne que solo veía a Archie sonreírle a Candy de una manera que nunca había echo con ella.

-Archie y Candy parecen buenos amigos- Elisa sonrió ante las palabras de Anne, otra razón para ponerla en contra de la rubia.

-por supuesto que si Archie está loco por Candy que mal gusto tiene ¿no es cierto?- entendiendo el juego de su hermana Neil se acerco para decir:

-hoy se portan bastante bien otras veces están demasiado juntos.- ya habían sembrado la cizaña en Anne, era hora de irse.

-nos vamos a nuestras habitaciones.- anuncio Elisa siendo seguida por Neil

-adiós.- murmuro Neil levantando la mano y cerrando la puerta tras él.

-siempre hacen lo mismo pensé que íbamos a charlar un rato para entretenernos.- Anne no presto atención a las palabras de Stear prefirió irse ella también.

-discúlpenme yo me voy a mi cuarto, no me siento muy bien.- Stear asintió.

-el cansancio de un largo viaje porque no la acompañas a su cuarto Archie.- Candy sonrió captando su idea.

-vete- entre el inventor y ella le empujaron y aunque casi se cae logro mantener el equilibrio y salir rápidamente detrás de Anne

-te acompaño- grito mientras le daba alcance.

En el pasillo Anne caminaba detrás de Archie, el había intentado hacer un poco de charla pero ella solo asentía o dabas respuestas cortas y bajas y él se canso de seguir intentándolo, solo había querido ser amable y que ella lo fuera con Candy, le pregunto cómo se sentía y de ahí ya no hubieron mas palabras se limitaron a caminar mientras un incomodo silencio los arropaba.

Recién habían salido del cuarto de visitas y su hermana ya tiraba de él

-camina idiota- Neil soltó un bufido ante sus palabras, diecisiete años y aun no se acostumbraba. Elisa siempre se había creído la líder entre ellos dos

-también te quiero hermanita- él prefería usar su sarcasmo en ella, nada le hubiera gustado más que haber nacido hijo único

-no seas imbécil.

-¿solo querías insultarme?- antes de irse su hermana volvió a tirar de su brazo ¿Cómo es que tenía más fuerza que él?

-¿Qué haremos? –Neil seguía mirándola esperando se explicara mejor- Con Candy idiota ¿qué haremos?

Quizás podría pensar mejor si el pie de Elisa dejara de golpear el suelo.

Elisa bufo y se alejo dejándolo solo en medio del pasillo, el rasco su cabeza sin entender aun los caprichos de su hermana, Elisa amaba molestar a la rubia tanto como él; lo que ya comenzaba a hartarle era lo altanera que se estaba volviendo cada día. Camino a su habitación trazando planes para humillar a Candy y dejar así de ser el blanco de los gritos y berrinches de Elisa.

Sus pasos la llevaron a la colina, estaba vacía, soltó un suspiro decepcionado antes de dejarse caer en la hierba y enterrar su rostro entre sus piernas ¿Por qué le hacía tanta falta? ¿Cuándo se había vuelto tan dependiente de su presencia? Era difícil incluso recordar como lo había conocido, y difícil de explicar porque recordaba cada detalle, lo complicado era cuando ese recuerdo se mezclaba con otro y ya no sabía diferencial cual era real.

Sentado a la espera de un atardecer.
Gritando sobre el lago de un buen cielo azul
Esta realidad comienza a hablar de ti

-¿llego tarde?- levanto el rostro cuando esa suave voz se coló en lo más hondo de su ser. Había ido, Terry estaba ahí ¿habría escuchado sus pensamientos? Había tanto espacio en la colina y no es que le molestara pero el siempre se sentaba muy cerca de su cuerpo como si su presencia también fuera vital para él.-estas triste otra vez- más que una pregunta era una afirmación, levanto su rostro hacia el comprendiendo que aunque le mostrara una sonrisa el no caería como los demás, se daría cuenta que esta era falsa, él era diferente. La conocía de un modo que hasta ahora nadie había logrado, incluso llego a pensar que la conocía mejor de lo que ella se conocía.

Las aves muy temprano cantan tu canción.
El césped del camino es un poema de
tu indeleble voz

-¿y si sacamos los libros y comenzamos?- era mejor estudiar qué hablar de sus problemas, porque podía mirarlo de reojo y disfrutar su presencia. Además le gustaba la manera en que buscaba ejemplos para explicarle.

Puedo sentirte cerca en risa y en dolor.
Cuando me brinca el corazón al meditar.
Estas en lo profundo de cada respirar.
Con las estrellas me hablas y cada día
Siento que me muestras tu bondad.

-está bien- él seguía mirándola con su sonrisa, como siempre tenía una para ella, era una sensación agradable tener alguien que siempre te sonríe. Frunció el ceño recordando que no había llevado ningún libro- tranquila traje algunos- señalo con su mano un par de libros que no había visto junto a ella. Pero era normal siempre se perdía en su sonrisa y era difícil apartar la vista de sus ojos azules como el mar, además amaba la facilidad con la que parecía leer sus pensamientos, no recordaba haber tenido una comunicación así con nadie.

Mirando al horizonte desde donde estoy.
Se pierde entre las nubes mi imaginación
Y una suave voz que comienza a hablar de ti

Habían decidido estudiar en la colina ya que en la biblioteca seguramente estaría Elisa. Sonrió viéndola. Atrás quedaban en el dolor, todo muy lejos en el pasado, ahora tenían un nuevo comienzo. Una oportunidad de empezar de cero

Las hojas van cayendo a mí alrededor
Se queda en el pasado lo que me dolió
Y hoy puedo entender que me cuidas con amor.

-creo que no hemos hecho las cosas bien- aparto los libros a un lado sin despegar la mirada de ella.

-¿de qué estás hablando?- la rubia no le entendía pero aun así dejo las notas a un lado.

-Candy…no puedo estar besándote así como así.- intento ser lo más serio posible.

-entonces… ¿ya no me besaras más?- y ella quiso ser decorosa pero le fue imposible que su voz no transmitiera una pequeña nota de tristeza ¿Qué le pasaba?

-pecas ¿te gustaría ser mi novia?- esta vez dejo que la sonrisa se extendiera por su rostro al ver su perplejidad.

-¡Terry! – la risa que se le escapo le decía que aceptaría pero de un momento a otro estaba frunciendo el ceño ¿le diría que no? -dijiste que harías las cosas bien- le dijo cruzada de brazos

-estoy haciendo las cosas bien.- le expreso confundido ¿en que se había equivocado? Repaso mentalmente sus pasos.

-has dicho pecas.- ahora era ella la que intentaba aparentar estar seria pero con menos éxito, el se unió a su juego.

-perdón… ¿señorita pecas?- murmuro inocente al ver el estallido de la rubia.

-¡Terry!- esta vez sí lo quería serio y aunque él lo entendió no pudo evitar decir:

-está bien, está bien ¡Tarzan Pecosa… ¿te gustaría…?!

-no sigas por ese camino Grandchester.

-señorita…-ante su gruñido sonrió y le guiño un ojo tirando de su brazo para acercarla a él- Candice White Andrew ¿te gustaría ser mi novia?- su voz había descendido a un cálido susurro. Estaban a centímetros, por más que quería formular una respuesta coherente todas se atragantaron en su garganta -¿sabes? Es el efecto que suelo dejar, ya sabes en las mujeres ¿te he dejado muda pecas?

Ella le dio un codazo y volvió a su posición, escondiendo una sonrisa ante su juego

-si esa es tu manera de que diga que si…- incluso ella se sorprendió ante su atrevimiento ¿diría que si? Era lo que más anhelaba aunque antes no fuera consciente de ese anhelo.

-Candy…pecosa si dejaras de perderte en tu mundo me dejarías acabar con mi declaración

-tu…declaración como la llamas tiene errores

-¿errores?- el alzo sus cejas

-a ver Grandchester dame tu mejor declaración- controlo sus nervios ante lo que le estaba pidiendo

-¿te he dicho cuanto amo tus retos?- dijo risueño.

-últimamente pareces amarlo todo- se negaba a ser distraída pero él parecía lograrlo con mucha facilidad.

-solo si viene de ti- se entregaron al juego de miradas, la primera en apartarla fue ella.

-¿entonces…?- murmuro sin verlo aun.

-¿entonces qué?- prefirió hacerse el desentendido hasta que ella lo viera de nuevo.

-tu declaración- exigió volviendo a mirarlo

-impaciente la señorita- estaba disfrutando con su actitud y sus juegos. El gato cazando al ratón. Aunque a la final el que terminaba cazado era él.

-solo dime porque debo aceptar.

-¿y por qué no deberías hacerlo?- pregunto alzando su cejo en su típico gesto arrogante.

-así no me convences.

-¿desde cuándo esto se volvió una negociación?- el papel de serio no se le estaba dando, en su cara Candy podía ver que estaba tan divertido como ella.

-menos mal que no lo es, eres pésimo…

-aun no comienzo.- se defendió

-estas lento.

-insisto, eres impaciente…pero eso me gusta en ti, no te sonrojes aun no llego a la mejor parte, deberías aceptar porque…-su seguridad flaqueo un momento

-¿porque…?-Candy lo insto sintiendo la ansiedad subir por su garganta

-porque quiero que llenes cada uno de mis días.

LLENAS MIS ESPACIO LLENAS MI VIDA
ME ILUMINASTE COMO EL SOL
QUIERO QUE CRESCAS Y TODOS LOS DIAS
SER UN REFLEJO DE TU AMOR

Era su turno de responder y antes de ser consiente un si demasiado bajo salió de sus labios uno que Terry escucho perfectamente.

Ven quédate adentro
Ven te doy mi corazón
Dame vida con tu fuego ven y sé mi dueño
Te entrego lo que yo soy…

Lo miro pensando que debía decirlo más fuerte, quizás hasta gritarlo pero antes de separar sus labios para llenar sus pulmones con el aire necesario para hacerlo Terry la tenia nuevamente en sus brazos envolviéndola en un beso que sellaba todas las promesas que se harían en su segunda colina de ponny.

NO SE DONDE COMIENZAS TU
NO SE DONDE TERMINO YO
MI ENTORNO SE LLENO DE TI
Y MI INTERIOR

Candy se había rendido, no quería luchar contra lo que sentía por Terry y en su inocencia dio todo ella para corresponder la tierna caricia de los labios del castaño.

Mi refugio y mi dueño tu mi pensamiento

El castaño sentía que esta vez era diferente, su pecosa no estaba lejos, tan cerca que podría cuidarla y ser más cuidadoso, esta vez no la perdería.

Yo sin ti me pierdo, yo sin ti no soy
Soy como cenizas que se lleva el viento, sin ti ya no brilla el sol

Yo sin ti me estoy muriendo, llévame al momento donde encuentre tu amor
Eres vida en mi aliento, todo mi universo, eres todo lo que soy

Sus manos temblaban ante el papel, siempre era igual. Llevaba escribiendo esas cartas desde que ella se fue, al principio sin el valor de enviarlas pero había sido su refugio. No era poeta para escribirle versos, solo recordaba lo que su amada solía leerle cada tarde. Pero desnudaba el corazón ante ella en simples hojas que Eleonor no había respondido pero igual seguía enviándolas, en un principio con la esperanza que volviera, anhelando un imposible. Con el tiempo no sabría si rutina pero si una conexión, un hilo invisible que se negaba a perder.

Desearía que mi pecho estuviera congelado

Así mi corazón encendido podría enfriarse

Por favor detén mi corazón

El dolor es insoportable

Simples palabras que podían transportarlo al pasado, uno donde en eran dos a la espera de ser tres, sus mejores momentos sin duda. Podía sentir el nudo en la garganta y siendo un hombre hecho no se negaba las lágrimas, era su manera de recordarla.

Está bien, estará bien

Yo calmo mi corazón consumido

Pero mis labios tiemblan y mis ojos se llenan

No quiero llorar pero mis lágrimas no me harán caso

El ver a su hijo y esa chica le había traído aun más recuerdos últimamente, era consciente que si se alejaba de él era con la esperanza de no recordarla pero ¿a quién mentía? Si su imagen era lo único que lo mantenía vivo, era un dolor y un calmante. Estaba cansado de estar alejado de Terrence y perderse cada detalle de su vida, si bien Eleonor había puesto un mar de por medio la distancia que a él lo separaba de Terry la sentía mayor. Miro nuevamente las cartas, a su mente llegaba el primer momento en cuanto la conoció.

¿Qué debo hacer? La amo.

Recordaba su sonrisa y como le hacía sentir pero lleva años esperando verla de nuevo, la mirada de amor en sus ojos.

No levanto la vista ante el chirrido de la puerta de madera, no necesito hacerlo para saber que como cada noche era Harkins quien venía para encargarse del destino de las cartas.

-milord…- vacio hasta la última gota de whisky antes de entregarle el sobre.

Digo que no, para liberarlo

Detengo mi respiración, entonces mi corazón no latirá

Pero mis labios tiemblan y mis ojos se llenan

Soy aplastado una vez más por mi suspiro

La tentación de mandarlo todo al diablo e ir de una vez por ella se hacía cada vez mayor y tenía que sujetar fuerte sus manos contra el escritorio para no lanzar el vaso de cristal y hacerlo añicos contra la pared, creía que con el tiempo sería fácil, si bien no se había mentido y sabia que no la olvidaría esperaba al menos poder vivir con su recuerdo, lo triste es que cada vez le parecía menos y anhelaba mas.

¿Qué debo hacer? Amo a esa mujer

Ella me sonríe sin saber cómo me siento

¿Qué debo hacer? Si ella me encuentra así

No seré capaz de verla sonreír otra vez

Soñaba con un reencuentro, diría tanto y no diría nada…

Te amo pero todavía no me conoces

Pensaré en ti para siempre

Se pondrían al día sobre sus vidas, jamás le diría sobre el pequeño hombre que vivía una calle cerca de ella y la seguía desde que se había ido, informándole sobre sus necesidades, sus logros…

Te contaré mi historia

Sobre todo este tiempo sin ti

Lo siento mucho, no tengo nada

Que contarte que te haga sonreír

Había preferido dejarla ir, que cumpliera sus sueños, aunque estos los separaran. Lo triste es que su hijo había sufrido estando en el medio…

No te sientas mal, ahora puedes llorar

Has soportado bastante

Cierra tu corazón

Conmigo en tu interior

No te sientas mal ahora puedes llorar

Has soportado bastante

Cierra tu corazón

Conmigo en tu interior

Fue un mentiroso el día que creyó se armo de valor, no le dio a Terrence más que soledad…

La noche se hace fría
Los deseos se agonizan
Se entristece el corazón

Cuando la puerta volvió a cerrarse respiro hondo, no tardo en levantarse e ir en busca de un abrigo y el cochero. No pasaría otra noche atormentándose con los recuerdos.

Me encuentro perdido,
Estoy confundido,
Recuerdo en silencio tu voz.
Tu voz que penetra,
En mi cuerpo en mi alma,
No olvido en ti encuentro perdón.

Ahora buscaba cambiarlo todo, y de ahí el motivo de que su presencia en el colegio por segunda vez ese día. No le importo la mirada de sorpresa en la religiosa, o sus intentos de una disculpa por tentar su carácter esa mañana.

-milord…- en una hora había escuchado tanto la misma palabra y por primera vez sentía su peso apunto de aplastarle, el peso que le recordaba quien era él, que había sacrificado por un titulo.

Ni siquiera dejo a la hermana Grey acabar la oración, con autoridad igual que esa mañana expreso a que había ido, y aunque la monja quiso mostrarse reacia a concederle otra salida no tuvo más que decir que sí. Él era el duque de Grandchester, nunca sus exigencias habían sido tan descabelladas.

Mientras la religiosa salía en busca de la hermana Margaret él se quedo en la oficina con los recuerdos que en un pasado le habían dado la mayor de las alegrías…. Eleonor preparándose para una salida con él, envolviendo a su hijo cuando solo tenía unos meses de vida, buscando su calor por las noches…

Yo sin ti me estoy muriendo, llévame al momento donde encuentre tu amor
Eres vida en mi aliento, todo mi universo, eres todo lo que soy
Regreso a ti

Como ya era costumbre regresaron al colegio cuando los tonos naranjas cubrían el cielo. Una figura cerca de su puerta detuvo el paso de Candy.

-¿Dónde has estado Candice?- la hermana Margaret se veía inquieta y Candy esta vez no recordaba haber metido la pata.

-estudiando…-los libros bajo su brazo apoyaban su respuesta, por suerte Terry había insistido en que los repasara esa noche y se los devolviera al día siguiente.

-Ya veo, no te he visto en la biblioteca- murmuro distraída

-estudie en el patio.- se apresuro a responder, la monja asintió antes de decir:

-la próxima vez hazlo en tu habitación será más fácil dar contigo, recuerda que no debes estar fuera a estas horas.

-si iba…- la hermana Margaret no la dejo terminar, ni siquiera parecía estar escuchándola.

-ahora debes arreglare vamos tarde- otra vez se veía inquieta

-¿vamos?- la rubia la miro sin comprender, era nueva en el colegio pero no sabía que había salidas por las noches.

-el duque lleva tiempo esperando…

-¿el duque de Grandchester?- no escondió la sorpresa ante su visita, no entendía porque vería nuevamente al padre de Terry.

-ha pedido otro permiso- ella también se veía sorprendida, movió la cabeza quizás alejando algún pensamiento antes de seguir- la hermana Grey no lo creía... Pero ha dicho que es conveniente que alguien más vaya, yo iré.- su gesto cambio por una sonrisa, como si la idea ya no le desagradase.

-usted ira.- Candy asintió al tiempo que lo decía para ver si así entendía a la hermana Margaret- ¿y adonde ira?

-al parecer el duque ha extendido una invitación a la opera.

-la opera.- repitió sintiendo su mente algo tonta, dejo de escuchar a la hermana Margaret mientras un único pensamiento llenaba su cabeza ¿vería nuevamente a Terry?

-y es tarde debemos estar de regreso a eso de las nueve- anuncio la monja.

-nunca he ido a la opera.- Candy estaba más que encantada.

-Y no iras si no te das prisa.

No tardo mucho en cambiar su uniforme de colegio, en esos momentos agradecía los vestidos que el abuelo William le había enviado con George, y ella que creía no los usaría. La hermana Margaret seguía esperándole fuera y una vez estuvo lista caminaron en silencio hasta la salida donde vio a Terry de espaldas cerca de un coche, el debió sentir su mirada porque volteo regalándole una sonrisa aunque no se acerco, seguramente para mantener las apariencias en esos momentos en que muchos pares de ojos estaban puestos en ellos. Distinguió la figura del duque cerca de la hermana Grey, esta no hizo más que dar algunas indicaciones a la hermana Margaret antes de retirarse con dos monjas siguiendo sus pasos. Ellos terminaron de cruzar las rejas del colegio y acomodarse dentro del carruaje. Candy dirigió su mirada a Terry, el también parecía estar confundido de ver a su padre dos veces un mismo día.

La hermana Margaret no tardo en iniciar una larga charla con el duque sobre la religión y de alguna manera estaba hablando sobre los años del colegio y alabando su disciplina. Richard mantuvo una sonrisa, en cambio Terry y Candy se aburrieron y removían inquietos todo el camino, Candy casi grito de dicha cuando se detuvieron frente a un edificio.

El lugar no estaba tan lleno en un principio quizás por ser día de semana pero a medida que el rumor de la presencia del duque se extendía el lugar quedo repleto y cada rato recibían la visita de alguien en su palco.

-Candy…- volteo a ver a la religiosa que le esperaba ya de pie, al entrar Terry la había jalado a su lado el duque no hizo nada por cambiar sus asientos y la monja estaba perdida admirando todo que se había olvidado de ellos y esperaba no los separara ahora, aunque no debería había estado dormitando sobre el hombro de Terry los primeros minutos de la opera pero él supo como despertarla y mantener una agradable discusión lo suficientemente baja para que ninguno de los que estaban cerca los notara, estaban escondidos casi en la sombras pero la hermana Margaret pareció recordar su deber- vamos ya comenzó el intermedio.

Terry la dejo ir con un gruñido y el también estiro las piernas, encontró a su padre rodeado de gente y lo que más le sorprendió fue el momento en que en lugar de ignóralo lo incluyo en el circulo.

Una visión de rubios rizos y vestido rojo lo distrajo al descender las escaleras, amaba su sonrisa se acerco a ella como si nadie más existiera en la sala, para él solo estaba ella su figura destacando entre todos. Un pensamiento le lleno, verla en lo alto como la vez de su separación lo aterro unos momentos, como si nada fuese real y en verdad el no estuviese viviendo esta segunda oportunidad.

-¿Terry? ¿Estás bien?- él la miraba en lo alto de las escaleras, parecía un ángel, uno que lo abandonaba o venia a salvarle

Ella ya no estaba en lo alto, había descendido y su cara le decía lo mucho que su silencio le estaba preocupando, estiro su mano hasta borrar las finas líneas que arrugaban su ceño

-mira quién habla de ceños fruncidos.- quiso sonreírle pero era consciente que en lugar de eso había esbozado una pequeña mueca.

-estabas como perdido.- ella no lo dejaría pasar, estaba comprendiendo que aunque la mayoría de veces Terry parecía ser muy abierto habían otras en las que parecía encerrarse, como si tuviese miedo y ella quería vencer cada una de esos temores, aunque aun no supiera cuales eran.

-estoy bien.- él no quería dañar ese momento a su lado y aunque se había dicho que estaba dejando el pasado este le había atormentado, maldecía su mente por traerle ese recuerdo.

-no mientas Terry, te conozco…- el castaño sonrió ante sus palabras, estaba logrando que ella se sintiera cómoda en la relación que estaban llevando, tenía a su Candy con él. La misma que en los días de colegio se preocupaba por él. Las cosas ahora eran diferentes pero ellos eran los mismos, no eran separados por dos ciudades ni se comunicaban a través de un pedazo de papel. La tenia al alcance de sus manos, podía besarla tanto como ella se lo permitiera, se estaba haciendo líos por nada, debía dejar que el trauma de una separación que aun no pasaba se fuera y vivir su presente a su lado y encargarse de construirle un futuro.

-amo cuando dices eso- era consciente de lo nerviosa que la ponía con sus palabras y no por eso dejaría de hacerlo, amaba ese tono rosa cubrirles las mejillas y se juro que seguiría viéndolo.

-estoy hablando enserio.- no se acostumbraba aun a la naturalidad con la que él se expresaba

-igual yo- ella alzo la barbilla en un gesto rebelde, no lo dejaría cambiarle el tema, el sonrió ante su obstinación, ya sabía lo mucho que insistiría

-¿qué escondes Terry? ¿Qué me ocultas?- su voz transmitía lo mucho que anhelaba que él se sincerara con ella

-¿porque dices eso?- la miro sorprendido

Que tengo yo que ocultarte, si tú me conoces bien
Cada segundo quiero amarte lo que tú quieras quiero ser

-¿qué es lo que no me estás diciendo?- y no se lo oculto mas, saco la espinita que tenía clavada en el corazón.

-¿Candy…renunciarías a esto?- los grados de intimidad que su relación con Terry alcanzaba con una sola palabra no las tendría con nadie, el momento se volvió solo para ellos, encerrándolos en su pequeño mundo.

-¿renunciar?- se decían todo y no se decían nada, ella sabía de qué hablaba pero al mismo tiempo sus ojos estaban velados

-¿me dejarías?- y aunque quiso pensar que las palabras del castaño se debían al abandono de su madre algo dentro le decía que era sobre ellos.

-nunca Terry…- dejo que su corazón respondiese porque era el único que parecía tener respuesta, su mente se bloqueaba por completo. - ¿tu lo harías?- le asusto la presión que lleno su pecho, la angustia que amenazaba apoderarse de ella.

-nunca pecosa, estoy atado a ti

Que tengo yo en mis manos, sino tinta y papel
Que tengo yo para ofrecerte si lo que soy me cuesta ser…

-¿qué quieres decir con atado?- y aunque las palabras tenían su encanto ella lo quería libre, porque nunca podría imaginarlo viviendo como esclavo, su mente asociaba su imagen a una sola palabra "rebelde" y algo le decía que el había nacido para ser libre.

-que soy tuyo Candy, mi vida comienza donde tu estas.- se quedo sin argumentos, lo único que sabía ahora era que la atada de pies y mano era ella y no le molestaba la idea, no con él a su lado.

-Terry…-su pecho se apretó podía sentir la angustia en cada una de sus palabras

-nunca me dejes Candy.

-no lo haría yo…-sus palabras se repetían en su mente

Soy tuyo Candy

-estaremos juntos, recuérdalo siempre.- mas una orden parecía una súplica.

-eres mío- sonrió al decirlo

Y aunque parezca extraño el pasado allí quedo
Ya no soy un extranjero, soy tuyo…

-tuyo y de nadie más, seamos uno solo.

-¿uno solo?- repitió contagiada del brillo que apareció en los azules ojos del castaño

-a donde tu vayas yo iré.

-¿y a donde vayas tú?- conocía la repuesta aun así quería escucharla

-siempre te llevare

CON EL SONIDO DE MI VOZ
EL VIAJE EMPRENDERE POR TI
MIS PIES ME LLEVARAN A DONDE
QUIERAS IR

-jamás debes dejarme- le dijo mas como un reproche, sentía la humedad escosar en sus ojos, como una historia que no lograba recordar pero que solo los encerraba a ellos.- debes estar conmigo.- y no se avergonzó de decirlo.

-siempre pecas.- esta vez estaba seguro que así seria.

-es una promesa.- Candy no entendía que la estaba llevando a insistir tanto solo sabía que encontraba paz en sus palabras.

-que jamás romperé.- era un trato, pensaron ambos caminando de regreso al palco. Tomaron asiento en sus lugares, el intermedio estaba por terminar, pronto se levantaría el telón.

-no deberías pensar en eso…yo.- Candy sentía la urgencia de afirmarle que se mantendría a su lado que ella siempre estaría para él, su corazón se oprimía con la sola idea de una separación.

-tu…- el castaño la animo aunque imaginaba que diría

-jamás te dejaría

Ya lo has hecho…quiso decir.

Ella vio la duda en sus ojos ¿Por qué no creía en ella? Una repuesta pujaba por hacerse un lugar en su mente pero era igual de borrosa que sus sueños.

-de verdad no lo haría…

-yo no te dejaría- declaro solemne

No esta vez… murmuro en su interior

Soy como el grito que se ahoga pidiendo al cielo su querer
Soy como el aire que se aleja sin rumbo y si proceder

Pero allí estaba a su lado, tenia esta segunda oportunidad de amarla, él había regresado a su lado, uno que pensaba siempre había pertenecido.

Y aquí estoy reconozco que lejos estoy
Y aquí estoy regresando al lugar del que soy

Los pequeños toque seguían y al abrir la ventana ahogo un pequeño grito pero no la sonrisa que se formo al verlo tras el cristal con la luz de la luna bañando su rostro

Bajo el sol en tu ventana reconozco lo que soy
Soy el niño que un día renuncio a su camino y te entrego el corazón
Soy poema que se extiende, soy valiente y voy de frente
Contigo yo sé quien soy….

-¿abrirás pequeña pecosa?- y aunque el entorno diría que no era más que un romeo en el balcón de su Julieta la comparación quedaría pequeña, ellos no tenían una noche para amarse, el cielo estaba regalándole una vida.

-¿esperas que te deje fuera?

-¿serias tan cruel?- habían regresado a sus papeles, el con su sonrisa ladina y ella con sus retos.

-¿que dirás si las monjas te ven?

-que mi tarzan pecoso me negó la entrada

-aun no entiendo el motivo de ese nombre.- Terry controlo sus dedos antes que viajaran para acariciar el suave mohín que formaban los labios de Candy.

-un día lo harás- La cálida promesa dicha en un susurro casi le arranca un suspiro ¿Qué había hecho Terry con ella? Debería golpearlo por hacer esas cosas… en cambio quería oírlo siempre decir cosas como esas.

-convénceme que te deje entrar.- Sonrió ante su reto y sosteniéndose fuerte se inclino hasta tener sus rostros juntos, sintió la respiración de la rubia acelerarse mientras el pegaba sus labios a su oído.

Y aquí estoy reconozco que muero por voz…
Bajo el sol en tu ventana te declaro mi amor….

cuando se separo sonreía como un niño travieso

-¿crees que es suficiente motivo?- pregunto el castaño saboreando su victoria pero la rubia podía ser terca.

-so-solo una declaración- sus nervios traicionaron su broma

-¿quieres algo más?-sonrió sugerente

-solo entra- se hizo a un lado para que el entrara y evitar que una monja los encontrara

Tuyo soy….

Solo pasaron unos minutos antes que Terry lograra que su pecosa se relajara con su presencia y comenzara a relatarle su día, algunas tareas, una que otra riña de parte de la hermana Margaret los avances en su amistad con Patty, el solo sonreía viéndola, también participo y conto un poco de su día, no estaba acostumbrado a ser el interrogado. Le encantaba escucharla y aunque en el pasado habían tenido sus momentos no habían sido tan abiertos o al menos él no, en un principio era reacio, después que ella entendió o descubrió cada uno de los secretos que tan celosamente guardaba ya no tenía nada que esconder pero llego la separación y las veces que mas hablaban era por carta en cambio ahora…los momentos a su lado. Le escucho un bostezo y al girar el rostro la vio dormida en su hombro, beso su frente sonriendo ante su ronroneo y la recostó en su cama tapandola con las mantas.

-duerme mi pequeño ángel pecoso- susurro caminando a la ventana, le dio una última mirada esa noche antes de salir.

Bajo el sol en tu ventana quiero darte mi mañana quiero darte lo que soy
Soy el niño que un día renuncio a su camino y te entrego el corazón
Soy poema que se extiende, soy valiente y voy de frente
Contigo yo sé quien soy….
Ese niño sigue vivo, y con mas fuerzas que nunca, no renuncio aquí estoy…

En el cielo.

Una luciérnaga, un ángel y una estrella miraban a la tierra, a su lado un pequeño revoltijo de brazos y piernas peleaban por el pequeño espacio en la nube. Finalmente Ralp se acomodo en su puesto sobre la nube antes de echar un vistazo a la pareja que caminaba de la mano un par de alas lo empujo cayendo sentado y de brazos cruzados.

Su puesto ahora era ocupado por Nix.

Continuara…


letra de canciones :

Jesús Adrian Romero: Mi entorno.

Alex Campos: regreso a ti, Bajo el sol, suave voz, vives tu vivo yo

OTTO KHA JYO

Suh Shin (Letter)

y gracias a todas por sus comentarios este capi ya lo he terminado medio dormida asi que me perdonan los errores he separado las partes con asteriscos para que no se pierdan ya que la mayoria del capitulo la escribo en un cuaderno y soy muy desordenada asi que despues toca unirlo todo :D perdonen la tardanza!

rociobedoya175 holaa! jejejje perdonaa la tardanza! las uñas de los pies O.O jejejjeje espero este capi te guste :)

gadamigrandchest hola amix no me olvido de ustedes andoo siempre por aqui en fanfiction solo que subo mas rapido las adaptaciones pero creo que tengo que actualizar este mas seguido verdad?

hellen franco hola! bueno hasta ahora no dejo nada sin terminar eso es demasiada crueldad solo que tardo mas en subir capi de esta ya saben que es mas facil una adaptacion peroo ya no abandonare tanto este fic :D usare mas word y menos cuaderno asi sera mas facil :D

luz rico mil perdones te he hecho esperar demasiado intento cambiar eso :D

luna de grandche hola! bienvenida a la historia y tranqui ya anote esos celos para Terry :) los quieres en el proximo capi?

Gigimtz perdona la tardanza, candy no recuerda aun el pasado! pero esta teniendo sus sueños, el alma nunca olvida la cosa es que el deseo era de Terry el si recuerda todo como ven jejejje pero eso no quiere decir que quizas ella no logre recordarlos quien sabe capaz se hacen mas fuertes los sueños no?

Kius holaa jejejje bienvenida al fic y me encantan tus palabras! te mando mil abrazos y saludos! y ya sabes si quieres que algo pase solo hay que decirlo a mi me encanta escribir todas sus ideas y mezclarlas con las mias o las anime :D estoy para servir

LizCarter hola amix perdona la tradanza y el capi de como conquistar al diablo va para mañana que es hoy por hay como en la tarde sino se va la luz :)

Laura GrandChester hooolaaa amix cuanto me saque con este capi? jejjejeje lo de abby? jejjejeje en verdad queria que actualizara y bueno andaba de traviesa ese dia :D

ingrid quintulen Un abrazo Venezolano :D y espero este te emocione tanto o mas que el otro :D

Celia saludos amix jejejje algo que te gustaria para el fic? :)

Mariela perdona por tenerte revisando! peroo aquii esta el capii me dices sii te gusto saludos y abrazos!

maryanita hola amix gracias por esperar! aqui otro capi! me dices si esta tan bueno como el anterior y si quieres que algo pase ya sabes solo dilo :)

bermone un abrazo enorme amiga..ese deseo deberia durarles eternamete ya no hay cambios, el no despertara de un sueño ni nada la cosa es que el tiempo sigue y a Terry le toca ser mas maduro para no perderla esta vez, yo busco darles lo que no tuvieron y candy a ver como le va con sus sueños...que no son sueños del todo sino recuerdos pecados a su alma

Eri hola! sii hate un bonito festival de mayo para todas! yo tambien quiero plasmar esos sueños frustrados que dices :) y teneis razon buscare subir los capis mas seguido en verdad estoy tardando

Iris Adriana saludos y espero este tambien te guste mucho mocho mocho!

norma Rodriguez jejejje te gusto la pregunta? ahora no hay duda de que son :)

Rose Grandchester hoolaa amix! te mando muchos abrazos y gracias por tus felicitaciones!

WISAL perdona la espera! me dices si te gusto! mil abrazos!

kary klais perdona el descuido jejejje por eso digo levanten esa manita cuando alguien se me olvida :)

Resplandor de la Luna te quiero un monton! y gracias por tus palabras amigas! mil abrazos y espero estes bien :)

anita tu correo no se ve y que libro quieres? debes dejarlo separado para que se vea :)

ShelydeKou hoolaa amix! anne de tonta y elisa de molestosa peroo ya me encargare yo de darles su lección y acepto ideas (wuajajaj) saludos y abrazos :)

dulce lu hola no se si ya te habia dado la bienvenida al fic :)

Adry por aquii otro capi :) saludos

Dalia hola amix perdona la tradanza :) hay me dices que te parecio el capi :)

lupita1797 hoolaa amix uff como tarde pero aqui esta el capi! mil abrazos :)

aseret jejejje no las dejare tanto

Pati holaa amix yo de regreso me dices que te parecio el capi :) besos y abrazos :)

Nathy Grandchester perdona la tradanza sii estas por hay! otro capi por aqui :)

CONNY DE G saludos! perdona la tradanza :)

si me he olvidado de alguna culpemos al sueño! pero levanten esa mano bien en alto! un abrazo a todas las lectoras incluso a las fantasmas las quiero un monton!

y recuerden se viene el cumpleaños de Terry, festival de mayo, cumpleaños de la pecosa un monton de cosas! viaje a escocia... y bueno lo que quieran que pase no olviden decirlo como digo desde un principio es nuestro fic de todas para hacer realidad nuestros sueños los que mizuki mato -.- jejejjeje

feliz noche y tengan un bonito dia :)