Disclaimer: Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.
Capítulo 10: Los planes no siempre salen como quieres
Naruto's POV
¿Que no importa? ¡Claro que importa! Ayer le declare mi amor a Sakura y ahora… ¿no me importaba?
-Debo estar loco-dije en voz alta suspirando.
Me lancé al agua tal vez necesitaba relajarme un poco y pensar en cómo decirle que había pasado anoche. Tal vez debería decirle directamente sin rodeos.
-Sí eso es lo que haré, le diré…Sakura ayer te dije que siento algo por ti y te di un beso…-no me gustaba mucho la forma en que eso sonaba.
Quizás debería tratar de sonar algo más tierno, no tan directo. ¿Qué puede ser mejor? Algo más poético quizás…
-Ayer en las penumbras de la noche, mientras el claro de la luna entraba levemente por la ventana, te exprese mis emociones y te dije que lo que siento por ti es un fuerte enamoramiento, al esperar tu respuesta y no escucharla me giré a mirarte, y tal fue tu hermosura que no pude dejar de verte, en ese instante un impulso nació en mí y con un cálido beso todos mi sentimientos te trasmití- definitivamente no era mi estilo, es mas…¿eso era un poema? Pero creo que era lo mejor para impresionarla.
Estaba feliz y pensaba en cuál sería el mejor momento para decirle, sólo esperaba poder recordar todo lo que había dicho hace un momento.
-Naruto, ¿cómo me veo?-me giré a ver a Sakura y sólo sonreí.
-Te ves igual que siempre-me reí. Ella estaba con el pelo agarrado pero unos mechones caían por su rostro. Llevaba puesta una bata de color blanco- Entra ya de una vez antes de que sea la hora de comer- Me había girado para ver el reloj que se encontraba en pared a mi espalda.
-No hay caso ni de pararse dos segundos- me respondió riéndose.
Cuando me giré nuevamente no pude evitar que mi boca se abriera automáticamente. Ella se había quitado la bata que tenía puesta y se veía espectacular. Llevaba un bikini de un rosa más pálido. Ella era simplemente perfecta, no podía quitarle los ojos de encima, me movía y giraba mi cabeza a un lado, pero mis ojos seguían puestos en ella.
-Oye, ¿por qué me miras tanto?-se rió y se lanzó al agua. Quise moverme y nadar a otro lado pero solo me estaba moviendo en círculos. Mi corazón se aceleraba y me estaba poniendo nervioso pero creo que ahora era el mejor momento para decirle.
-Oye Sakura, sabes al verte me acordé de un poema- le indiqué una vez que la vi frente mío, poniéndome aún más nervioso.
-¿Un poema? No sabía que yo inspiraba eso en ti- ambos reímos, solo que yo lo hacía preocupadamente.
-No es para tanto, de verás. De hecho es algo corto- le dije tratando de no hablar demasiado rápido.
-¿Así, y quien la escribió?- me preguntó mientras me veía fijamente.
-Pues lo escribió Naru…- me callé antes de que le hubiera dicho que fui yo.
-¿Naru?-me miró confundida.
-Sí, sí es Narumaki Touzu-le respondí rápidamente.
-¿Narumaki? Ese nombre me suena conocido…- se puso a pensar, tal vez era demasiado obvio.
-No, no, me equivoque no es Narumaki, olvida ese nombre es...es…-quería responderle algo rápido pero nada se me venía a la mente hasta que finalmente le contesté- Se llama Makito Uzunaru- le sonreí por un instante esperando que no se diera cuenta.
-¿Makito? Es un nombre extraño, nunca lo escuche, pero dime cómo es el poema- me sonrió y yo cada vez sentía que en cualquier momento ella iba a escuchar los fuertes latidos de mi corazón.
-Claro, claro, eh…eh- ¿por qué esto era tan difícil?
Sólo me miraba algo confundida, y hubo un breve silencio hasta que por fin pude decirle algo.
-Se llama anoche, y dice que…e-en la luz de la luna…te dije que eras fuerte…no, no era así- no podía recordar nada de lo que había dicho solo sabía que tenía que ver algo con luna y… ¿fuerte?
-¿Eh? De…acuerdo-me miró analizándome lo que me puso más nervioso aún.
-Me giré a…eh…verte impulsivamente…- ¿pero que estaba diciendo? Créanme cuando les digo que me golpeaba mentalmente.
Ella seguía mirándome confundida, definitivamente esto no salía como lo había planeando.
-¿Sabes Sakura? En otra ocasión será, no me acuerdo nada- más que la parte del beso. Pero decirlo tan simple no me parecía bien.
-No espera, tal vez te acuerdes de más un rato-me sonrió amigablemente.
-No lo creo…- no mientras estés tan cerca.
-Ya que, entonces… ¿Qué hacemos ahora?-dio un paso acercándose aún más.
-Eh bueno…t-tú s-sabes- le respondí dando un paso atrás.
-¿Así? ¿Qué sé?-se acercó nuevamente y yo ya sentía que en cualquier minuto no me resistiría más y le plantaría otro beso. Pero eso no podía ser posible primero tenía que decirle la verdad si no, no iba a estar tranquilo conmigo mismo. Trataba lo más que podía luchar contra ese impulso, pero ver sus hermosos ojos verdes y la forma en la que se encontraba, con ese traje de baño, y todo su cuerpo… ¿¡Pero que estoy pensando!?
Me di una bofetada y agité varias veces la cabeza, retrocedí nuevamente.
-¿Oye que te pasa?- me preguntó un poco enojada.
-¿Q-que pasa? No nada-reí nerviosamente.
-¿Entonces por qué te alejas de mí?- Puso sus manos a su cintura- ¿Acaso tengo algo malo?- me preguntó algo triste.
-¿Qué? No, no, tú no tienes nada malo, de verás- extendí mis brazos sin querer, y por poco casi le tocó su pecho. Rápidamente aleje mis brazos y me pegué una bofetada a ambos lados de la cara. Me aleje nadando unos metros.
-¿Naruto qué se supone que estás haciendo?- me preguntó sorprendida de lo que yo estaba haciendo. Eso está bien, no se había dado cuenta de lo que yo casi hago. ¿Y por qué me estaba golpeado a mi mismo?
-¿Naruto?- ahora ella sonaba más preocupada, y empezaba a caminar hacia mí.
-No te acerques– le indiqué – ya sé que vamos a hacer.
-¿Qué no me acerque?- ahora podía ver que empezaba a enojarse.
-Sí, sí…eh vamos a…vamos a…– miraba a mi alrededor y no podía encontrar nada para hacer algo y de ese modo ella estuviera lejos de mí, hasta que finalmente lo vi – Vamos a jugar con la pelota- le sonreí levemente, la pelota se encontraba fuera de la piscina, pero era lo mejor que se me ocurrió.
- Muy bien entonces yo voy por ella- me indicó queriéndose dar la vuelta.
-¡No!- le grité y vi la confusión en su rostro –A lo que me refiero es que acabas de entrar, no sería justo…yo iré por ella- Todo seguía estando bien, había evitado verla nuevamente. Salí de la piscina y recogí la pelota.
Entré nuevamente al agua, todo lo que tenía que hacer era mirar a través de ella. No mirarla directamente, no mirar su traje de baño, ni su cuerpo, ni pensar en abrazarla, ni besarla, ni…..
-¡AH! ¿¡Que estoy pensando!?- me jalaba suavemente de los cabellos tratando de sacar esos pensamientos de mi cabeza.
-¿Naruto? ¿Te pasa algo?- esperen… ¿yo dije eso en voz alta? Estaba más nervioso de lo que pensaba.
-Sí, sí, ahora empecemos a jugar- sonreía forzadamente, y sólo esperaba que ella no se diera cuenta, estaba ruborizado y mi corazón seguía acelerado. Simplemente esperaba que ella no percibiera eso.
Sakura's POV
Apenas habíamos jugado con la pelota unos veinte minutos y ya empezaba a aburrirme. Naruto estaba totalmente distraído. A veces lo golpeaba con la pelota en la cabeza a propósito para que despertara, y su excusa era que no me estaba viendo, que por lo tanto no podía ver por dónde venía el balón.
Eso era malo él no me estaba viendo. El plan de "Conquista a Naruto, en un súper mega sexy traje de baño" no estaba funcionando. Aún principio creí que le gustaba por la forma en que me miraba, pero luego toma su distancia de mí…eso hace dudar a cualquiera.
-Naruto ya es hora de comer, creo que deberíamos comer algo, no sé…aunque sea galletas-le dije apuntando el reloj que se encontraba a su atrás.
-Ah si tienes razón deberíamos salir. Así que ve tu primero ponte tu bata, si puedes cámbiate y luego comemos- me contestó sonriendo mientras cerraba los ojos- Prometo que no veré nada.
Definitivamente esto no estaba saliendo como lo había planeado, no le respondí sólo me dirigía hacia la escalera que se encontraba a un lado de la piscina.
-¿Sakura?- lo escuché decir a lo lejos mientras salía por la escalera.
-¿Qué?- tal vez no era la mejor manera de responderle, pero estaba enojada. Enojada conmigo misma tal vez, por no ser lo suficiente hermosa, o lo suficientemente amigable…o lo suficiente de lo que sea. Me puse la bata, tratando de pensar en otro plan. Respiraba lentamente para tranquilizarme, no podía rendirme al principio, tenía que dejar de lado todas esas inseguridades.
-¿Sakura?- lo escuché a mis espaldas- ¿Te encuentras bien?
-Sí- Tome un último respiro, definitivamente no me rendiría- Estoy perfecta, sólo que con un poco de hambre- le sonreí.
-No creo que haya algo de comer aquí, así que lo mejor será ir a un supermercado a comer algo rápido- me respondió poniéndose una toalla sobre sus hombros.
-Sí, vamos rápido-le contesté. Antes de irnos de aquel lugar guarde en una bolsa la ropa que había traído antes de entrar aquí.
Nos dirigimos al supermercado más cerca que había y en todo el trayecto hablamos como de costumbre. Me alegraba que fuera así, yo esperaba que hubiera un silencio incómodo. Lo mejor era preguntarle que pasó anoche, pero no hoy; no quería ser demasiado insistente.
-Sakura lo mejor será que me esperes aquí, vuelvo un rato. Además deja que el sol te caliente un poco-se rió para luego entrar corriendo por la puerta principal del supermercado. ¿Qué iba a comprar?
-Supongo que no tengo opción… ¿o sí?- murmuré en un tono casi inaudible. Tenía que confiar en Naruto.
¿Cómo no pude aceptar antes que me atraía Naruto? No estaba ciega… era orgullosa. Nunca quise admitir que a medida que el tiempo pasó él me gustaba más, pero yo no podía estar con él por varias excusas que ahora no me acuerdo, de seguro eran estupideces.
-Ya volví, de seguro que me extrañaste- sonrió muy feliz. Él cargaba consigo dos bolsas muy grandes.
-¿Te vaciaste todo un estante?- ambos reímos ante mi pregunta.
-Pero que cosas dices, vamos al frente- empezó a cruzar la calle.
-¿Al…frente?-le pregunté confundida. Al frente había una casa que tenía las paredes pintadas de un color ladrillo. La casa constaba de dos pisos y se veía muy elegante. ¿Por qué quería ir ahí? ¿Cómo entraríamos ahí?
-Claro esta casa siempre está abierta y pensé que podíamos entrar para ya no estar caminando. Podemos comer aquí, es mejor que la calle.
No le respondí nada, solo lo seguí. Ni bien entramos lo primero que vimos fue una sala de estar muy amplia, con el piso de madera y las paredes de color crema, en el centro había un juego de sillones de color negro y al centro una mesita cuadrada de vidrio.
-Sakura no te molesta que comamos aquí, ¿verdad?- me preguntó poniendo las bolsas sobre un sofá.
Nos sentamos lado a lado, y él me dio una botella de soda y unas galletas.
-Lo siento por ahora pero cuando lleguemos a la casa, comerás mejor.
-¿La casa?- le pregunté un poco sorprendida por lo que había escuchado.
-No, no te molestes, a lo que me refiero es mi casa- rió poniendo una mano tras su cabeza.
Empezamos a comer y un silenció se formo, no sabía que decirle, ni que preguntarle…en sí no sabía qué hacer. Naruto se veía tan serio y pensativo. Pasaron varios segundos hasta que él finalmente habló.
-Oye Sakura, ¿te puedo preguntar algo?- Sólo asentí ya que no pude responderle debido a que aún estaba comiendo las galletas que había puesto a mi boca. Creo que eran muchas pero el nerviosismo de aquel silencio me había dejado intranquila, lo mejor será tomar algo de soda.
-¿Sakura quieres que te de un beso?- al escuchar sus palabras no pude evitar atragantarme con las galletas y la soda. No podía respirar bien y la tos no me dejaba hablar.
-Oye si no quieres que te lo de sólo me tienes que decir no-me respondió enojado.
¿Acaso no se daba cuenta de qué me faltaba aire? Seguía tosiendo y la garganta ya me empezaba a arder.
-¿Sakura?-pude escuchar un tono de preocupación en su voz.
-Es…-hablar no era un opción, seguía tosiendo y me salía lágrimas por los ojos.
Finalmente pude respirar con más tranquilidad y miré directamente a Naruto.
-¿Qué me preguntaste Naruto?-le pregunté aún agitada por la falta de aire.
-Dije si querías que te diera un beso- me contestó parándose.
No estaba sorda, no había alucinado todo aquello. No pude evitar sonreír pero las palabras, mejor dicho la palabra no salía. Me paré rápidamente y di un paso atrás
-C-claro-le respondí algo nervioso, todo esto estaba sucediendo tan pronto.
-¿En serio? Qué bien. Ten toma- jaló suavemente de mi brazo y en la palma de mi mano me puso una pequeña bolsa.
-¿Qué es esto?- le pregunté muy confundida, mirando la bolsita.
-Son besos, son chocolates pequeños, ¿ves?- sonrió y me miraba fijamente.
Entonces era eso a lo que se refería, empecé a querer reír pero no pude. Escuché varias veces que Naruto decía mi nombre, pero cada vez escuchaba menos y la vista se me nublaba. En un par de segundos me encontraba en… ¿el piso? Y sin darme cuenta perdí la conciencia.
Creo que este me salió más largo que el anterior, pero ya que. Espero que se hayan divertido como yo lo hice al escribirlo. :P Lamento haberme tardado un poco pero es que ya empezaran exámenes y estoy ocupada, pero intentaré actualizar lo más pronto posible. Que tengan un buen día. :D
