Capítulo 9.- Escape (2/2)

Escapando de las tinieblas

Y de toda la maldad

Mirando al cielo en la oscuridad

Tu, mi amigo, caminando así vas

Buscando respuestas

Que no existirán

Calla y piensa tu verdad

Ya que solo así la hallaras

El dolor era lo único que podía sentir Hiccup entre toda aquella oscuridad, recordaba haber confrontado a su padre y dejarlo muy mal herido, pero luego… no supo que le paso… recordó el golpe con el piso y algo frío en su cuerpo pero no estaba seguro de que era, sintió algo caliente salir de su pecho y el susurro de su dragón algo apartado de él. Recordó el rostro de su padre, una triunfante y extraña sonrisa se había ubicado en su rostro. El miedo y la sangre se combinaron en la oscuridad que le rodeaba, una herida en el pecho dejaba salir gran cantidad de sangre, la soledad le consumía, la desesperación le hacía perder el aire y la sangre salía de su cuerpo sin deseo de parar

Hiccup…

La melodiosa voz en medio de la oscuridad le hizo olvidar un momento lo que le pasaba y miró a donde el ligero resplandor blanco se hacía presente, se levantó y a pesar de que cayó de bruces por la debilidad que tenía en el cuerpo, eso no evitó el Hiccup avanzara a esa bella luz que le llamaba, sentía paz y calidez cerca de esa luz

¡HICCUP!...

Un grito desesperado llamó la atención de Hiccup. Esa segunda voz se escuchaba dolida, desesperada, triste… sola… ¿Porqué triste? ¿Por qué sola? ¿Por qué le hacía tener un nudo en la garganta y mariposas en el estómago? ¿Qué extraño efecto tenía esa voz para querer ir tratar de consolar al dueño de esa voz? El deseo de querer ir y darle consuelo a esa voz alejó a Hiccup de la luz blanca. Esta se arremolinó molesta y capturó al joven Jinete que sintió miedo

-¡AYUDA!- gritó Hiccup dentro de aquel lugar tan vacío

La luz ganaba terreno y Hiccup se sentía atrapado allí, no sentía sus heridas, pero en realidad no podía sentir nada, su cuerpo no reaccionaba, se encontraba atrapado y aturdido, todo a su alrededor se volvió blanco, brillante, con un silencio que le atormentaba, intentó gritar pero no podía escuchar ni su propia voz, empezó a sentir pánico. ¡¿Pero que podría hacer él ahora?! Estaba atrapado y solo en aquel vacío…

¡HICCUP!...

Volvió a gritar aquella desesperada voz, Hiccup abrió los ojos sorprendido, él conocía esa voz, era la de Toothless. Su amado dragón estaba desesperado por él, de nuevo la oscuridad se empezó a hacer presente, se sentía fría y dolorosa, llena de ruidos, rugidos, gritos desesperados, pasos apurados, cosas que le recordaba que debía de volver a donde sus seres amados, el no los abandonaría, nunca lo haría, una oscura mano toco la suya, el tacto era tibio y delicado y no le dejaba ir a la luz que tanta desesperación le hacía sentir.

La luz no le soltaba pero la oscuridad tampoco, Hiccup peleaba por soltarse de la luz para volver a la oscuridad esta vez llena de estrellas que brillaban con esperanza

Pero mientras Hiccup batallaba una lucha interna, afuera también se desataba una batalla contra la muerte, una batalla que podría nunca ganarse.

Habían cargado el cuerpo del chico a las cuevas más altas y protegidas para poder currarle… pero la sangre no había dejado de brotar, llamaron a los ancianos que se acercaron presurosos para tratar el cuerpo del joven jinete.

El desesperado enamorado del que agonizaba, solo podía observarle y esperar a que los sabios le dieran buenas noticias, pero estas parecían nunca llegar, el podía oír los débiles latidos del corazón de su amado, la sangre había dejado de brotar del pecho de su compañero de alma pero eso también era una mala señal, al cuerpo le quedaba poca sangre y no podían seguir ocultos en las cuevas… los humanos los estaban buscando y pronto llegarían a donde se encontraban ellos y eso era el mayor peligro que corría su amado en ese momento.

Hace unos momentos el Heredero había despertado y apenas era avisado de la tragedia y por poco armaba un estrepitoso escándalo

-¿Cómo van?- preguntó el joven Heredero a uno de los ancianos

-La herida es muy grave, pero la estamos cerrando, lo que nos preocupa es que el joven se esté rindiendo ante la muerte- explicó el anciano

-¿Qué? No… no… ¡HICCUP!- dijo un poco desesperado Toothless

Esa voz se escuchó totalmente destrozada, triste, Toothless se sintió vacio y… solo... recordó toda la soledad que le envolvió en su vida, las veces que le dañaron, las veces que nadie le consoló, recordó cuando empezó a vivir verdaderamente, desde que cayó del cielo por un tonto invento, un tonto invento que solo su maravilloso dueño pudo haber creado, miró el cuerpo de su amado y se apartó de él, le dolía verle así, no podía seguir viendo eso

Salió corriendo de la cueva en su forma draconiana y se alejó de allí con lagrimas en los ojos, se sentía tan perdido, tan desesperado, no sabía qué hacer… Llegó al lugar donde había estado con Hiccup tanto tiempo, ese lugar era en definitiva el único lugar que extrañaría de Berk. Escuchó el sonido que hacían las alas del Rey, se volvió a su forma humana y esperó a que este llegara, no iba a mostrar debilidad en su forma más fuerte, no quería ser débil.

-Rey… ¿qué se le ofrece?- dijo Toothless cuando el Rey toco el piso

-Nos preocupaste y vinimos a buscarte- dijo el Rey

En ese momento soltó a dos cuerpos, exactamente igual de pesados y la misma gracia al moverse, los gemelos miraron a Toothless y le golpearon ambos en la cabeza

-¡¿Y eso por qué fue?!- gruñó molesto Toothless

-Por idiota- dijeron ambos mirando directamente a los ojos al dragón

-Te alejaste de Hiccup- dijo el hermano

-Aún cuando sabes que él te necesita- dijo ella

-Le has abandonado y eso lo aprovechara la muerte- dijeron ambos

-¿Qué cosa?- cuestionó dudoso Toothless

-Los jóvenes tienen razón Heredero Nocturna, la muerte detecta cuando un alma en pena se encuentra sola, para la muerte es más fácil jalarle al mundo de los muertos de esa manera. La soledad es un arma muy poderosa si se sabe manipular, por ello debes de volver- dijo el Rey

Antes de que siquiera Toothless pudiera razonar lo que le decían llegó un Terrible Terror con una horrible noticia

-Señor, hay problemas… Es el Joven Haddock, su corazón esta deteniéndose… No lo logrará- dijo agitado el Terrible Terror

Los gemelos ahogaron en sus gargantas un lamento, el Rey bajó la mirada y Toothless… Toothless corrió como alma que se lleva la muerte, no dejaría que la vida le quitara algo tan valioso por lo que peleaba, escaló los riscos con una imposible facilidad que hizo posible que le tomara poco tiempo para llegar a donde su amado, podía escucharlo, Hiccup estaba ya a las puertas de la muerte…

-¡HICCUP!- gritó con desesperación

Entró a donde tenían al enfermo y le acarició el rostro, las lágrimas inundaron sus ojos y escuchó un leve quejido de dolor de parte de Hiccup, un brillo de esperanza se observó en los ojos del Heredero, sujetó la mano de su amado y miró a los demás que seguían impresionados

-¡¿Qué esperan?! ¡Ustedes curen sus heridas!- ordenó Toothless con impaciencia

-Como ordene señor- dijeron los ancianos con un ligero susto

-Vamos, Hiccup, no me dejes, no lo soportaría- dijo Toothless en el breve momento donde estuvieron solo ellos dos

Todos se comenzaron a movilizar, trayendo y sacando cosas del cuarto, el agua tibia que con la que limpiaban las heridas de Hiccup fue cambiada, los ancianos trataron la herida y curaron todo lo que pudieron, lo cual fue bastante a comparación de cómo le habían encontrado, vendaron el pecho del joven donde quedaría una larga cicatriz, hacía frio, los rugidos del pequeño Furia Nocturna daban a entender que se impacientaba por ver al Joven Jinete, los pasos rápidos se acoplaban alrededor del inconsciente Hiccup, mientras que Toothless seguía a su lado, sosteniendo su mano y hablándole suavemente

-Tranquilo Hiccup, todo estará bien, vuelve pronto que debemos de marcharnos de esta isla que puros males atrae a ti, un alma pura- dijo Toothless

Un suspiro salió de los labios de Toothless, estaba algo cansado y aunque Hiccup estuviera fuera de peligro por el momento, cualquier movimiento brusco le abriría de nuevo la herida, besó la frente de su amado y miró a los que protegían la entrada

-Dejen pasar al pequeño- dijo Toothless

-Como ordene Heredero Nocturna- dijeron los dragones dejando pasar al pequeño quien enseguida se acurruco al lado de Hiccup y le lamió la mejilla

-¿Lo extrañaste no?- dijo Toothless mirando divertido al pequeño que ronroneaba alegre junto a la cabeza del inconsciente Jinete

Toothless sonrió y tomó su forma draconiana, se recostó junto a su amado y a su protegido y abriendo sus alas, los cubrió del frio

Mientras tanto Tuffnutt y Ruffnutt hablaban con el Rey

-¿Guerra? ¿Por eso nuestro mejor amigo, casi hermano, está perdiendo la vida?- preguntó Ruffnutt indignada

-Estas bromeando, ¿verdad viejo?- cuestionó Tuffnutt con la misma indignación que su hermana

-Me temo que no… esta guerra sobrepasa mi propio poder, si nosotros los dragones seguimos conviviendo con los humanos sin respeto a la vida… acabaremos extintos… por eso debemos pelear para sobrevivir- explicó el Rey con paciencia y tranquilidad

-¿Y por qué no se buscan otros lugares para vivir?- preguntó el chico

-Cierto, hay todo un mundo donde hospedarse- afirmó la chica

-Porque estos son los últimos lugares donde podemos vivir, los humanos que recorren la tierra nos han dado caza en todas partes, por ello vinimos a vivir aquí antes que los vikingos, nadie nunca había llegado aquí hasta que los de su clase empezaron a venir aquí- dijo el Rey con algo de fastidio en su voz

-O sea ¿qué ustedes o se mueren, o los vikingos se mueren y los que queden se largan?- dijeron ambos

-Exactamente- afirmó el Rey

-¿Y qué harán con Stoick?- preguntó la chica

-O mejor dicho ¿Que harás con nosotros?- preguntó el joven

-Ustedes son preciados para el Joven Haddock y para los Jefes Cremallerus, ustedes son bienvenidos en nuestra sociedad si así lo desean, en caso contrario… terminarán muertos o exiliados de estas tierras si ganamos la batalla- dijo el Rey

-¿Y Hiccup?- preguntaron ambos

-¿De veras preguntan eso?- dijo el Rey con una pequeña sonrisa en sus labios

-Sí- confirmaron ambos

-El Joven Haddock es el compañero de alma del Heredero Nocturna, el se quedará con nosotros por obvias razones; su raza lo rechaza y nosotros queremos su felicidad- dijo el Rey

Esa respuesta le bastó a Tuffnutt para estar tranquilo, pero Ruffnutt no estaba del todo convencida, algo en su interior le hacía sentir que había más razones para que ese Rey quisiera a Hiccup con ellos, pero por el momento decidió callar, no fuera a ser que se metiera solamente en un triángulo amoroso por tontas suposiciones de que algo estaba mal.

-En cuanto al Jefe Stoick, solo el Joven Haddock podrá decidir si muere o lo dejamos ir con una memoria borrada de lo que ha llegado a ver sobre nosotros- dijo el Rey de repente

-De acuerdo- dijeron los jóvenes

Mientras tanto Stoick despertaba del desmayo en el que había caído luego de que un encapuchado le golpeara la cabeza, recordaba haber peleado tanto con el dragón de su hijo como con su hijo, ¡Por Odín! Ese chico pelaba bien con una espada diseñada para él, recordó que su hijo le había herido gravemente en el costado derecho, pero él había sido rápido y le había encajado la espada en el cuerpo, no sabía si su hijo seguía vivo pero esperaba, por una vez, que sí hubiera muerto, el chico era un peligro para todos, en especial si se ponía del lado de esos dragones.

Miró a su alrededor, estaba en una cueva con una entrada en el techo, bastante lejos de su alcance, solo uno de esos humanos-dragones podría entrar y salir de allí, tenía un pequeño hueco en un lado de la pared, buscó algo entre sus ropas para intentar hacer más ancho el hueco pero le habían quitado sus armas… incluso su casco no estaba.

-Odín... ¿Qué hice para merecer esto?- se preguntó el voz alta el Jefe de Berk

-Heriste a tu hijo, tanto física, como psicológicamente, lo hiciste parecer un loco. Le despreciaste y dejaste a un lado luego de la muerte de su madre, ¡Le echaste la culpa de la muerte de su madre! ¿Quieres más razones? Lo obligaste a dejar de ser él, literalmente lo hacías cavar su propia tumba, le dejaste en ridículo y no le apoyabas en sus ideas, lo condenaste a la soledad y la locura, a ser alguien retraído en su actuar, se volvió alguien que contenía sus emociones y buscaba tu aprobación aun si para ello tenía que morir en el intento- mencionó una voz

-¿Quién eres?- dijo Stoick mirando a todas partes

-Soy el Rey de los Dragones y vengo a informarte que tu hijo a Escapado de las garras de la muerte- dijo el Rey mirando con odio al Jefe de aquella despreciable Isla

Notas de la autora: Hola de nuevo, espero que este capítulo les guste, pero… ¿logrará volver a despertar Hiccup o se quedará en ese profundo sueño toda su vida? ¿Qué le hará el Rey a Stoick? ¿Ruffnutt descubrirá las razones de su desconfianza al Rey? Esperen al menos una de las respuestas en el siguiente capítulo

Por cierto quisiera que me dieran su opinión sobre el Nombre del pequeño Nocturna:

1.- Necrois

2.-Darkness

3.-Natt-ito

Por favor comenten su respuesta y hasta la próxima

¡Nos leemos Pronto!