Capitulo 10


Varios años en el futuro...

La discusión podía escucharse incluso desde fuera de la oficina del Hokage, la gente del otro lado de la puerta había decidido mejor alejarse del lugar para evitar la furia que pudiera desatarse conforme tomaba fuerza, era algo que siempre sucedía cuando aquellos dos peleaban por cualquier cosa. El escuadrón de las Sombras había regresado exitoso de su misión tomando de vuelta el castillo de las tierras de fuego, pero los métodos que habían usado para lograrlo no estaban siendo aceptados del todo por el joven Hokage.

- debiste esperar, no tenías autorización para marcharte con tu equipo – decía el joven de cabello rubio y ojos verdes que tallaba su frente frustrado por la conducta de la capitana de su selecto equipo, esa chica era como una piedra no solo por lo duro de sus emociones que parecían no existir del todo en ella, si no porque su terquedad era inamovible.

- esperamos lo necesario y actuamos bajo una estrategia bien pensada – comento la joven de ojos grises sin emoción alguna, pero comenzaba a perder la calma nuevamente por el simple hecho de tener que justificar sus acciones, era increíble como el muchacho frente a ella podía sacarla de quicio con tan poco ¿cómo era posible que no entendiera que esa había sido la solución a tan urgente problema?

- seguro que pensaste bien esa estrategia – dijo el Hokage con sarcasmo - tanto que todos tus hombres lo aceptaron… oh pero espera, si no me equivoco castigaste a uno de tus soldados por no aceptar dicha estrategia con alegría

- fue insubordinación directa contra su comandante y no la acepto dentro de mi escuadrón – respondió la joven mirando directamente a los ojos del líder de su aldea, podrían haber sido buenos amigos, más bien bueno compañeros durante sus años en la academia, pero esos días se habían quedado atrás y ahora cada uno desempeñaba un papel importante y diferente al del otro.

- Hayami-san… - dijo el muchacho haciendo un gesto para que le dejara hablar – este tipo de misiones son especialmente para los ANBU, para eso fueron creados y se han vuelto expertos en ese temas desde tiempos lejanos, pueden manejarlos

- Retomar el castillo no requería una fuerza espía o asesina, necesitaba una unidad militar - dijo la chica colocando las manos sobre el escritorio con fuerza, su paciencia finalmente se había terminado - para eso fueron creadas las Sombras, fue por ello que mi tatarabuelo las junto, como una defensa sólida

- Te aseguro que el fundador de los nuevos Uchiha no buscaba un puño militar que usara su fuerza bruta para resolver problemas, su idea siempre fue la de mantener a las sombras como protección de esta aldea

- Estaban a punto de entrar en guerra en ese entonces, es obvio que por eso las creo en un principio, como una muralla más para proteger la aldea, pero los tiempo han cambiado, su fuerza es útil en otras áreas – dijo la chica alejándose del escritorio para girar su rostro y apartar su vista de la de él - Además no hubo perdidas humanas, todos los implicados fueron capturados y entregados a las respectivas autoridades

- Hayami-san tu… - trato de decir el chico mientras se ponía de pie pero la joven de ojos grises lo interrumpió

- No use el poder de mi línea de sangre como prometí Hokage-sama- suspiro la chica- si eso es lo que de verdad te preocupa, no tienes necesidad de hacerlo, no lo he usado desde entonces y no lo haré a menos que sea absolutamente necesario… yo no rompo mis promesas

- Tan solo quiero que tengas más cuidado en situaciones así, espera a tener todas las indicaciones, toda la información antes de actuar y evitemos así problemas con el consejo… además… no me agrada que te expongas tanto… no quiero que algo te pase … - dijo el ojiverde desviando por unos segundos su mirada de la de ella

- Como sea… – dijo la chica dando la vuelta para salir de la habitación- gracias por tus sabios consejos Uzumaki Akiyama, los tendré en mente la próxima vez

- No lo entiendes … – dijo el muchacho tomando asiento nuevamente- tan solo.. escucha, aun hay un tema pendiente… - hablo el Hokage recargando sus manos en el escritorio – ellos están de regreso…y… tenemos sospechas, razones para creer que están buscándolos de nuevo, Hayami…Hayami-chan, el Clan Uchiha, tu Clan esta de nuevo en peligro … necesitamos contactarlos a todos… ¿sabes en donde se encuentra tu primo?

- Lo ultimo que supe de el fue que había salvado a la gente de una aldea invadida por ladrones


Tiempo presente

La gran puerta de la aldea finalmente se veía sobre el horizonte, habían vuelto a casa luego de tan agotadora misión. Las cosas entre ellos se habían arreglado y ahora solo quedaba probar, intentarlo nuevamente, habían tomado una gran decisión y lo demostraban orgullos mientras caminaban de la mano rumbo a la aldea.

El movimiento entre los pobladores realizando sus actividades diarias continuaba normal y sin apuro, sin embargo muchos de momento giraban los ojos sorprendidos por la muestra de afecto entre los recién llegados, Ino la más intrigada, abría la boca anonadada sin poder decir palabra alguna, su inmensa curiosidad la invadió y en seguida trato de correr a la pareja para interrogarla, tenía que saber que estaba pasando con exactitud, pero Sai la detuvo de inmediato

- No interrumpas Ino, no ahora – dijo el muchacho tomando del brazo a la rubia deteniendo su paso, la joven de ojos claros se giro a el molesta

- Sakura es mi amiga, tengo que saber que sucedió con ellos

- No creo que sea oportuno, acaban de regresar de una misión, al menos debes dejarlos descansar

- Sai, hay cosas que las chicas deben de contarse inmediatamente entre ellas, sobre todo si son amigas – dijo separándose del muchacho caminando a toda prisa hasta la pareja

Sakura observo a la rubia llegando a ellos y de pronto se sintió nerviosa, había imaginado que entrar de la mano con el campeón de la aldea llamaría la atención de algunos ciudadanos, pero nada que no se pudiera controlar, sin embargo, Ino era un tema completamente diferente, si la ojiazul se enteraba de su nueva relación pronto la aldea entera estaría consciente de ella

- ¡Sakura-chan, Naruto-kun! – decía la chica deteniendo su paso frente a la pareja - ¿qué tal estuvo su misión?

- Todo estuvo perfecto Ino – decía la pelirosa colocándose frente al muchacho – de hecho tenemos que ir a informar al Hokage lo bien que nos fue

- Por lo que veo, si les fue muy bien – contesto la rubia - tienes que contarme todo lo que paso

- Pero Ino el Hokage nos espera, será en otra ocasión – dijo Sakura tratando de pasar de lado de su amiga arrastrando a su "novio" que no había podido decir nada, pero la otra joven lo impidió

- Descuida, Naruto puede llevar el informe solo ¿no es así? – hablo la muchacha ganando una cara de sorpresa del chico, más este mantuvo el silencio al ver la mirada de Ino que indicaba peligro y no buscando la ira de las kunoichis asintió a la declaración – Sakura tu debes venir conmigo y contarme todo – dijo la rubia jalando de la ojiverde no dando espacio a cualquier negativa, Sai llego hasta Naruto y tan solo le puso la mano en el hombro para disculpase en nombre de su prometida, cuando la curiosidad la invadía no había fuerza alguna que pudiera detenerla

Hinata lo había visto todo desde el fondo de una de las calles, había salido a comprar alimentos y se encontraba junto a un puesto cuando observo a la feliz pareja llegar, una sonrisa se dibujo en su rostro al notar sus manos unidas y la alegría en la mirada del ojiazul

- estoy feliz por ti… Naruto-kun – dijo en voz baja la chica mientras lo miraba marcharse junto con Sai, sonrió ligeramente y continuo con su camino rumbo al distrito Uchiha

Al llegar a los terrenos de la cresta roja y blanca dejo los alimentos que había comprado en la cocina, aún seguía pensando en Sakura-san y Naruto-kun, finalmente estaban juntos y era más que obvio por la inmensa felicidad que se podía ver en el rostro del chico y la serenidad en el porte de la pelirosa que ya no había más dudas en ellos. Durante mucho tiempo imagino que el día que lo viera con aquella a quien le entregaría su corazón, con la mujer que hiciera sus sueños realidad, iba a ser el día en que ella misma dejaría en el olvido su propio corazón, que no vería el final de sus lagrimas mientras se hacía a la idea de que el joven rubio, aquel que amara por años, no la había elegido a ella, sin embargo se encontraba tranquila, e incluso feliz de sobremanera al saber que Naruto estaba con la mujer que amaba luego de tantas dudas y tantos pormenores en su camino, finalmente dejaría de estar solo y sería amado, estaba contenta porque tal vez muy en el fondo de todo ella había contribuido a esa felicidad

- Sakura-san me escucho – susurro la chica recordando el día en que se había visto con la joven médico en el parque, en esos momentos aun estaba dolida por el rechazo del muchacho, pero sin poder odiarlo, porque jamás lo haría y manteniendo su decisión de ayudarlo, de buscar la felicidad del chico aun y si no era con ella, había hablado con la pelirosa logrando tal vez que se diera la oportunidad de intentarlo entre ellos

Sus pensamientos se interrumpieron al sentir un leve temblor en la tierra, sabía perfectamente la razón de ello, habían regresado de su misión desde hacía algunos días y desde entonces Sasuke no había parado de trabajar en la reparación del campo de entrenamiento, Hinata le ayudaba gran parte del tiempo, pero el muchacho simplemente no se detenía ni para descansar, lo que lo hacía muchas veces continuar con todo solo. Extrañamente su trabajo en dicho campo solo lo hacía durante el día, seguía despertando a media noche escapando de su habitación por la ventana, pero en lugar de continuar con las reparaciones como muchas otras veces había hecho, se encerraba en el dojo del distrito y no salía hasta la mañana siguiente. Sabía que no volvía a dormir, no descansaba y aun así trabajaba sin parar.

- Sasuke-san – susurro la joven pensativa mientras salía de la mansión rumbo al lugar donde se encontraba el pelinegro, llevaba algo de fruta y agua para el muchacho que seguramente ya estaba probando el nuevo campo de entrenamiento, se encamino hasta el sitio y lo encontró moviéndose rápidamente entre una gran polvareda que se había formado a su alrededor ¿qué clase de entrenamiento esta haciendo? Se pregunto Hinata manteniendo su vista en el mismo lugar, más no podía observarlo adecuadamente por la gran cantidad de polvo sobre el, prendió su Byakugan y justo cuando logro enfocarlo sintió que algo se movía debajo de la tierra, una figura gigante y rápida salió repentinamente de entre las rocas del suelo golpeando a Sasuke para enviarlo algunos metros lejos y ahora se dirigía directamente a ella, en ningún momento pudo identificar a su agresor, simplemente había saltado del piso dejando caer los objetos que llevaba en sus manos para llegar hasta una rama alta de un árbol adjunto, su movimiento apenas y la había salvado del fuerte ataque de la cola del gran animal que ahora se elevaba lo suficiente para dejarse ver

- No es Aoda – dijo la chica antes de volver a esquivar el ataque de aquella cobra, intento caer al suelo lejos de la bestia más esta en un movimiento invisible le volvió atacar pegando fuertemente en su abdomen con su cola, la chica choco su espalda contra un árbol y tan solo observo como la gran serpiente se lanzaba a ella para comerla, pero no sucedió, de pronto se encontró en los fuertes brazos de Sasuke que la cargaba de manera tal vez posesiva, su vista estaba fija en los ojos de aquel reptil

- No vuelvas a atacarla Manda – ordeno el pelinegro juntando más a la joven en sus brazos a su pecho, el gran animal tan solo se agacho un poco a ellos para verlos mejor y hablar

- Usaba chakra, no es un humano común

- No vas a atacarla a menos que te diga lo contrario ¿esta claro? – amenazó el Uchiha en un tono tan severo que no dejaba tener duda a la serpiente de las consecuencias que se ganaría de hacer lo contrarío

- Como quiera – dijo la gran cobra haciéndose a un lado – se termino el entrenamiento, quiero volver

- Entonces vete – dijo Sasuke y de pronto la cobra se había marchado en medio de un montón de humo, fue entonces que el muchacho cayo en cuenta que seguía manteniendo a Hinata en sus brazos, despacio la dejo bajar girando su rostro para que no pudiera verlo pintado ligeramente de rosa

- El es Manda, es otra de mis invocaciones, su fuerza proporciona un buen entrenamiento – dijo aun sin mirar a la chica – cuando estés lista tu también podrás entrenar con el y…- estaba por continuar pero callo al sentir los suaves dedos de la chica en la pequeña pero sangrante herida de su mejilla

- Debe ser muy bueno… si logro herirte… Sasuke-san… – dijo la ojiperla con una ligera sonrisa en el rostro, Sasuke le correspondió con una de medio lado y luego se aparto de su toque, comenzaba a incomodarle la sensación que le estaba proporcionado, sobre todo porque de algún modo lo disfrutaba y más al verla sonreír de ese modo


Ino había jalado de la chica de cabello rosa hasta llevarla a una de las bancas en el parque, Sakura trataba de excusarse para marcharse pero la rubia insistía en hablar con ella y no la dejaría ir sin sacarle la verdad primero

- tienes que contarme que paso ¿cómo es que ahora tienes tanto afecto por Naruto? ¿acaso es oficial? – pregunto la rubia tomando de las manos a su amiga sentada frente a ella

- Cabeza hueca no quiero que se haga un escándalo por esto ¿oíste? es cierto, ahora estamos juntos, pero no necesito que toda la aldea lo sepa de inmediato

- ¡No quieres hacer un escándalo y llegas a la aldea tomada de la mano con el!- grito Ino desahogándose – pero esta bien, no lo comentare con todos … aun - hablo la joven sonriendo de medio lado – al menos podemos decir que el chico lo logro… logro sacarte de tu idiotez por Sasuke-kun, creí que siempre vivirías bajo la sombra de tu amor no correspondido

- ¡Ino! Tu sabías que eso había terminado – grito la chica soltándose del agarre de su amiga

- lo se… y aun así parecías no salir del hechizo

- no quiero saber ya nada de esa vieja obsesión- contesto Sakura cruzando los brazos - por favor ya no la menciones, no quiero perder a Naruto… no por otro malentendido así

- realmente te importa ¿verdad?

- Quiero intentarlo, el siempre estuvo ahí conmigo y yo estaba tan ciega que nunca lo note… pero ahora que finalmente se lo que siente por mi, ahora que al menos he probado algo de ese sentimiento, no quiero dejarlo, tan solo quiero que siga a mi lado

- Sakura – dijo Ino con algo de fastidio, pero con una sonrisa en los labios - no importa lo que pase contigo, te aseguro que Naruto no dejara de estar a tu lado


Le habían mandado llamar, el patriarca del clan había solicitado su presencia y ahora esperaba fuera de su estudio por su permiso para pasar, podía escuchar que aun conversaba con su hija menor del otro lado de la puerta. Neji no podía evitar compadecerse de Hanabi, cierto era que la joven había cambiado ya en muchos aspectos, su personalidad nunca había sido dulce como la de Hinata, pero ahora no solo era fría, si no cruel, y no podía evitar sentirse mal no solo porque estaba perdiendo a la chiquilla, si no porque le había fallado a Hinata en protegerla, ese había sido su ultimo deseo antes de marcharse del Clan

Las puertas se abrieron finalmente dejando salir a la joven heredera, su semblante demostraba molestia, evidentemente su platica no había sido a favor de ella nuevamente, ahora parecía que nada de lo que hacía era correcto ante los ojos de su padre, no importaba cuanto le adularan los ancianos, sin la aprobación de Hiashi-sama no había merito en ninguna de sus acciones. La joven detuvo su paso un instante para mirarlo y en esos ojos el castaño pudo ver completo rencor hacia el, pero ignoraba el motivo, la chica pronto continuo con su camino y entonces escucho Neji la voz del líder del Clan llamándole. Entro en el estudio del hombre que miraba por la venta tomando asiento frente al escritorio, los guardias que habían atendido la reunión anterior salieron de la habitación cerrando la puerta detrás de ellos

- Neji-san, tengo una solicitud tuya pendiente de revisión- comento el hombre tomando asiento frente al chico - deseas tener la libertad de salir de los terrenos nuevamente ¿no es así?

- Creo que ya he cumplido con el castigo que se me impuso, he pasado más de dos meses encerrado en casa y no deseo que esta tortura continúe

- ¿estar en casa con los miembros de tu familia te parece una tortura?

- Hay políticas aquí que muchas veces convierten estén Clan en todo, menos en una familia – contesto Neji mirando directamente a los ojos de su tío, le reclamaba en silencio la partida de su querida prima

- ¿qué harías si yo te dejara salir?

- Continuar con mi vida señor, tal vez ya no sea un Shinobi como tal, pero aun puedo hacer grandes cosas

- Si sales regresaras con tu equipo, seguramente por entrenamiento, pero más que eso… irías a verla

- ¿qué podría preocuparles de ella Hiashi-sama? Es una buena compañera y nada más – dijo mientras el patriarca le miraba pensativo – se perfectamente que no puedo ofrecerle nada, ¿así que porque habría de involucrarme con ella de otro modo que no fuera el compañerismo? – mentía

- te concederé salir, pero te sugiero te alejes de posibles rumores, eso implica no pasar tiempo de más con tu antiguo equipo y por supuesto no contactar a Hinata – dijo ganando la mirada incrédula del muchacho – ella no tiene derecho a acercarse a nadie de este clan, si tu lo haces solo le traerás problemas a ella

- lo sé y hare lo que me ordene Hiashi-sama


Era momento de iniciar nuevamente el entrenamiento, el campo incluso se encontraba ya en perfectas condiciones por lo que Sasuke había insistido en retomar sus practicas que ahora serian a un nivel superior

Tomaron su posición de combate y luego de algunos segundos se lanzaron al otro para atacar, puños y piernas iban y venían a gran velocidad, se separaban por instantes y luego volvían al contacto contra el otro. Repentinamente Hinata se tiro para adelante, extendió su pierna y conecto una fuerte patada en el muchacho de cabello negro, Sasuke termino levemente estampado en el tronco de un árbol, mientras que la chica al notar lo que había hecho corrió hasta el angustiada

- lo siento mucho Sasuke-san yo no quise…

- lo hiciste bien Hinata, has progresado – contesto el chico poniéndose de pie frente a ella – ¿lista?

- ¿Vamos a continuar?

- Esto es entrenamiento Hinata – dijo el chico atacando inmediatamente, la chica apenas y pudo esquivar el puño que el muchacho había lanzado a ella con fuerza, dio un brinco más tratando de alejarse de él pero este había llegado por detrás de ella conectando en su costado, la ojiperla rodo unos cuantos metros sobre el suelo, subió su rostro para observarlo y noto en el una sonrisa burlona, molesta y decidida a borrar aquel gesto de su rostro le ataco de nuevo conectado su propio puño en los labios del chico. El golpe había sido duro más el muchacho no se había movido ni un centímetro, tan solo había girado su rostro para limpiarse la sangre que escurría por el costado de su labio

- Sasuke-san… lo siento mucho – dijo la chica haciendo una pequeña reverencia, pero el joven la detuvo colocando dos de sus dedos bajo la barbilla de la chica, despacio levanto su rostro para mirarle

- Lo hiciste bien, Hinata

- Por favor permítame ayudarlo – dijo la chica corriendo hasta la orilla del campo en donde había dejado su pequeña mochila con los ungüentos que había preparado para este tipo de situaciones durante los entrenamientos, aunque admitía que los había preparado para ella

Sasuke al observar que al parecer ya no continuarían con el entrenamiento se dejo caer en el suelo esperando por el regreso de la chica, Hinata se coloco de rodillas delante de el y con cuidado, luego de colocar algo de la blanca crema en un pequeño trapo, comenzó a limpiar el labio del chico, por alguna razón se sentía nerviosa al hacerlo, al notarse tan cerca de el, sobre todo porque podía sentir la mirada del pelinegro sobre ella siguiendo cada movimiento

- esto aliviara el dolor Sasuke-san – dijo la chica continuando con su labor, sin embargo sus nervios se alteraron otro poco cuando sin querer sus dedos desnudos rozaron aquellos carnosos labios, sus manos temblorosas decidieron dejar su trabajo alejándose para tratar de controlarse, pero las manos ásperas del muchacho las sujetaron suavemente deteniendo su camino

- ¿por qué te has puesto tan nerviosa Hinata?

- No… no es nada es solo que yo….- trato de decir, pero al sentir que aquellas manos masculinas habían dejado las suyas para comenzar con un camino hacia sus brazos no pudo continuar, un leve temblor recorrió su cuerpo al sentirlo

- ¿me tienes miedo Hinata?

- No, claro que no, tu sabes que nunca te he tenido miedo

- ¿Extrañas al idiota? Hinata…Sabes que ahora tiene a Sakura a su lado

- Me alegra que sea feliz… eso es todo

- Dime algo… Hinata…- dijo el chico mientras que sus manos continuaban con el recorrido deteniéndose, una sobre su hombro, y la otra detrás de su cuello - ¿alguna vez… han robado estos labios? – pregunto el chico colocando la mano que había mantenido en el hombro de la chica ahora en su barbilla para hacerla subir su rostro y sin previo aviso posar sus labios sobre los de ella

Hinata abrió los ojos desmesuradamente ante el contacto, pero aquel era un beso tan suave que la cálida sensación que comenzaba a crecer en ella le obligó a cerrar lentamente sus ojos para concentrarse en aquel contacto. El joven podía sentir el corazón de la ojiperla tan agitado como el suyo, pero no persivia negación alguna, se separo un momento y sin romper el contacto visual, tomo su mano y le jalo hasta sentarla sobre su regazo con una pierna a cada lado de su cintura, aquel contacto más intimo logro teñir de rojo el rostro completo de la chica, pero no se negó, no se negó aun cuando Sasuke tomo de nueva cuenta sus labios, esta vez de manera más hambrienta robando un suspiro de ella, el chico aprovecho el momento para profundizar su acto, su lengua tocando la de ella en un demandante beso lleno de deseo casi sin control

Pero el control era parte de el, elevaba a la chica con su toque y pronto le hacía volver a la tierra en un interminable fuego que no hacía más que quemar la sangre en esta, las inquietas manos de Sasuke pronto le tocaron por debajo de su ropa, sintió su delicada piel ardiendo bajo las fuertes manos del pelinegro que subían con cada segundo un poco más hacía su pecho. Sus labios masculinos ahora atacaban su largo y blanco cuello haciéndola temblar deliciosamente mientras que de la boca de Hinata salían sonidos suaves que ya no podía controlar y entonces ella…

Despertó y se sentó de golpe sobre su cama completamente sonrojada, no podía creer lo que había pasado, lo que su mente le había hecho ver durante su sueño, aun podía sentir vivas las caricias que aquel hombre había hecho sobre su cuerpo, aun si solo habían sido parte de su imaginación, se habían sentido tan reales ¿de donde ha salido… tal deseo por mi Sensie? Pensó Hinata cubriendo su rostro con sus manos, se sentía tan avergonzada, tal vez no por los oscuros deseos que su mente podía llegar a provocar en ella, si no porque iban dirigidos hacía el joven de cabello negro. Jamás se había sentido así antes y claramente nunca había tenido esa clase de sueños, ni por Naruto y ahora esas imágenes parecían difíciles de borrar

- ¿pero que pasa conmigo? – dijo dejando salir su rostro de entre sus manos enfocando su mirada en la pared que dividía su cuarto del de su maestro, se percató entonces que no había presencia alguna del otro lado, de nueva cuenta había escapado seguramente al dojo en donde se ocultaría por el resto de la noche, una sensación de preocupación la invadió provocando que saliera de su cama, de su habitación para buscarle

Efectivamente estaba ahí, en el dojo, podía verlo con la ayuda de su Byakugan mientras esperaba a unos cuantos centímetros de la entrada, ¿cuánto tiempo llevaba ahí? Se pregunto, esta vez el muchacho no estaba recostado meditando como siempre, no, ahora tan solo estaba sentado con su espalda desnuda recargada en la pared, a su lado había una botella con un liquido carmesí

- se que estas afuera, entra ya – dijo Sasuke al otro lado de la puerta retando a la chica, Hinata suspiro dudando si debía o no entrar, recién había soñado con el pelinegro y aun podía sentir su corazón latiendo fuera de su ritmo normal… si entraba lo tendría de frente con su atractiva presencia sin barrera alguna, de hecho aun no ingresaba y su mente ya estaba regresando a las candentes imágenes de momentos atrás. Dio otro suspiro profundo y llenándose de valor accedió, después de todo no iba a dejar esperando a su maestro.

- Sasuke-san…

- ¿te deje sin dormir de nuevo Hinata? – pregunto el chico refiriéndose a las muchas noches en las que le había despertado al salir de su habitación por la ventana, y luego de su regreso de la misión, aquel habito había continuado del mismo modo, sin embargo para la ojiperla la pregunta sonó de manera diferente, pues era verdad que el chico no le había dejado dormir al invadirla de aquel sensual modo durante su sueño

- no precisamente, Sasuke-san… esta vez desperté a causa de un extraño sueño mío

- ¿fue malo?

- No lo se….- dijo la chica desviando la mirada sonrojada - ¿qué es lo que esta tomando?

- Vino…- dijo mirando la desconformidad en la chica – no soy alcohólico si es lo que te preocupa, tan solo quería probarlo- contestó tomando la botella entre sus manos - esta es una de la varias viejas botellas que mi padre conservaba en el almacén, era un vino tan refinado y caro que solía abrirlo solo en ocasiones especiales, como bodas, compromisos, anuncios o promociones de la familia… - decía mientras servía un poco más en su copa – La primera y única vez que lo vi tomarlo fue la noche en que Uchiha Kiomyo se comprometió con Uchiha Sahami, aun era muy pequeño en ese entonces y mi padre solo fue capas de darle una probada a Itachi… - sonrió de medio lado – por supuesto no iba a dejar que solo mi tonto hermano supiera el sabor del líquido en esta botella… - dijo regresando el envase de cristal al suelo junto a él – necesitaba conocer su sabor…tenía que probarlo antes de venderlo, después de todo no puedo tenerlo aquí si no se volverá a usar

- Eso no lo sabes … - contesto Hinata afligida, casi como un reflejo- tu no lo sabes… algún día este lugar estará lleno de personas como antes, algún día habrá celebraciones aquí y todos brindaran usando ese vino… - hablo la chica tomando asiento frente a el posando su mano sobre la del muchacho - algún día así será… tu dijiste que revivirías tu Clan y se que no te darás por vencido hasta no regresarle su gloria y su honor

- La siempre optimista Hinata… - dijo el muchacho sonriendo de medio lado sin dejar de mirarla, pero luego de algunos segundo bajo la vista hablando – tch… deberías probarlo también… se que no querrás quedarte con la duda – comento acercando su propia copa llena a ella

- Sasuke-san … creo que ha tomado suficiente por los dos – contesto Hinata inclinándose a su altura junto al para retirarle la botella

- Aun no estoy ebrio… aunque tal vez debería estarlo… tal vez así pueda dormir al menos esta noche – decía el chico mientras agachaba la cabeza ocultando su rostro con su largo cabello

- Sasuke-san…¿qué sucede? ¿qué es lo que no le deja dormir?- pregunto con suavidad la chica mientras deslizaba su mano entre el oscuro cabello para despejar sus ojos negros, el joven con los mismos ahora libres le miro y se perdió en lo blanco de aquellas lunares orbes, sin previo aviso jalo de la mano de la doncella fuerte y de manera tal, que Hinata termino sentada casi por completo en el regazo del pelinegro con su espalda a el, la ojiperla estaba completamente sonrojada y nerviosa, más pronto se calmo al sentir los brazos de Sasuke rodeándola por la cintura de manera suave al tiempo que recargaba su frente en el delgado hombro de la doncella

- No quiero que sepas todas la horribles cosas que pasan por mi mente durante las noches… toda mi familia, todo mi pasado es un recuerdo cubierto de sangre… y esta presente cada noche … - callo de golpe para poder capturar con su nariz desde su fino cuello el aroma a lavanda de la chica, lo aspiro profundamente y de inmediato se sintió más tranquilo contagiándose de la paz de la muchacha, Hinata sintió un escalofrío recorrer su espalda al contacto de su nariz con su piel y sin pensarlo trato de moverse un poco, pero el ahora firme agarre del pelinegro se lo impidió – no me dejes…quédate… tan solo quiero dormir en paz … con ese dulce aroma a lavanda conmigo- dijo acomodando más su cabeza en la nuca de la joven suspirando despacio para así dejarse llevar por el sueño y el cansancio, Hinata al sentir su respiración más lenta y tranquila supo que finalmente se había dormido

- Sus recuerdos…lo están matando…- dijo preocupada en un susurro – descuida…no voy a dejar que pase Sasuke-san… no voy a dejar que te aterroricen de nuevo

La luna se había marchado dando paso al brillante sol de la mañana, Sasuke abrió los ojos al tiempo que estiraba sus brazos, habían pasado varios días desde la ultima vez que se sintiera tan descansado aun y pese a la sensación de pesadez que el vino de la noche anterior había dejado en su cuerpo, se giro a su lado observando que se encontraba solo, la ojiperla se había marchado no hacía mucho pues aun sentía tibio el espacio que la chica había usado

- Hinata… – dijo el joven en un susurro poniéndose de pie, si no hubiera sido por ella, por ella que poseía tanta paz en su interior, que podía calmarlo con solo mirarlo de aquella forma tan sincera, ella que era tan diferente a él y tan diferente para el también, a lo largo de su vida Sasuke había conocido muchos tipos de mujeres, la mayoría de ellas locas interesadas que con tan solo verlo habían confesado un amor eterno, muchas otras habían jurado hacer lo que fuera por el, algunas como Sakura y Karin habían prometido estar a su lado por siempre, esperarlo o seguirlo toda una vida si era necesario con tal de tenerlo para ellas, pero ninguna le había dado verdad en sus palabras, ninguna conocía al Sasuke real, tan solo se dejaban guiar por una idea imaginaria de quien era, una idea que tarde o temprano perdería el encanto obligándolas a alejarse de él. Hinata tal vez no conocía todos sus secretos, después de todo el pelinegro nunca se los había contado, pero no le presionaba por saberlos, lo respetaba al grado de no juzgarlo más que por sus acciones presentes, no por lo que fue, no por su apariencia o no por su apellido, ella no solo era sin duda un alma pura, le ex princesa era incapaz de mentir en pensamiento o palabra y eso la hacía única… y atractiva… porque lo era, ya no iba a negar que su atención estaba capturada por ella

Disfrutaba de su presencia y cuando no la tenía cerca, su mente no dejaba de invocarla, algo en la joven de ojos luna le hacía sentir diferente y le agradaba aunque no pudiera describir exactamente como. Qué ironía, de todas las mujeres conocidas en su vida, su atención tenía que ser atrapada por aquella que a pesar de poseer una super vista, realmente nunca le miro, aunque si era sincero el tampoco le había notado de esa forma antes … o al menos eso era lo que creía, no importaba, para Hinata durante mucho tiempo no existió nadie más que el héroe de ojos azules y cabello dorado

- Naturo – dijo Sasuke molesto llegando hasta el marco de la puerta del dojo, ese idiota le había destrozado el corazón a la chica… aunque podía decir orgulloso que Hinata lo había superado, pero… ¿y si ahora ya no estaba aquel idiota en su horizonte… que… o quien?

Hinata había llegado hasta la cocina iniciando con su acostumbrada tarea del desayuno, sus mejillas aun estaban algo coloradas al recordar la posición en la que había despertado junto al joven de ojos negros aquella mañana, en algún momento de la noche, los fuertes brazos del muchacho le habían girado y rodeado con firmeza por la cintura mientras la ceñía junto a su cuerpo posesivamente, la chica mantenía su rostro escondido en su masculino y desnudo pecho al tiempo que el propio rostro de Sasuke, se presionaba en el espacio entre su cuello y su hombro respirando su aroma. Recordar aquella escena era como recordar el sueño por el que había despertado y sus nervios sin poder contenerse estallaron con el pensamiento

- contrólate Hinata… tu ya no eres así – se repetía la chica una y otra vez en voz baja queriendo ignorar aquellas sensaciones que la mera imagen de Sasuke a su lado le producían, pero entre más quería apartarlas más fuerte se hacía su pensamiento alrededor de él, creí que solo podía sentirme así por Naturo, pensó la chica bajando el batido que estaba preparado, pensé que esa sensación del estomago enredado, del suspiro robado y de la mirada perdida solo eran únicas de Naruto, continuaba la chica, pero ahora… Sasuke.

Admitía que varías veces había encontrado su vista y pensamiento perdidos en el pelinegro y es que no iba a negar que el joven era atractivo, simplemente ya no podía evitar verlo de diferente forma en algunas ocasiones. Solo habían sido pequeños vistazos, momentos en que sus ojos se había desviado al joven por algunos segundos evitando a toda costa que el muchacho lo notara, y es que aquella gallarda y fuerte figura se había vuelto difícil de ignorar al igual que aquellos momentos de atención que el muchacho le había ofrecido. Lo que más le había llamado eran aquellos negros ojos que parecían cavernas invitándole a explorar su interior y a veces… sentía el deseo de perderse en ellos

- ¿pero que pasa conmigo? – se pregunto la chica colocando una mano sobre su pecho mientras detenía su vista en el horizonte a través de la ventana de la cocina, no se dio cuenta de la otra presencia entrando en la habitación

- Eso quisiera saber

- ¡Sasuke-san!

- ¿Ya esta listo el desayuno? – pregunto el chico tratando de sacar a Hinata de aquel estado tenso que podía notar en ella, ¿qué esta pasando? Pensó el pelinegro

- Oh… ya casi termino… en un momento podre servirlo – dijo la chica apresurándose en cada movimiento bajo la atenta mirada de Sasuke, su intención había sido la de distraerla pero ahora todo el ambiente mantenía un silencio sepulcral, Hinata lo había sentido también y decidida a cambiarlo hablo

- El día de ayer volvieron Naruto-kun y Sakura-chan de su misión médica – dijo observando como las orbes oscuras del chico habían subido desde la mesa para mirarla – creo… creo que finalmente han decido …estar juntos… oficialmente…

- Así que el idiota finalmente lo logro

- No debería llamarlo así Sasuke-san, es su amigo

- Me alegro por el – dijo dando un suspiro de desgano, la verdad es que no era una noticia que le llenara de emoción, aunque si le sorprendía que no hubieran tardado más en decidirse, entonces su mirada se volvió a enfocar en la de la chica que ahora comenzaba a servir los platos del desayuno- ¿qué hay de ti, Hinata? – dijo tomando repentinamente una de las manos de la chica para hacerla mirarlo – ahora le pertenece a alguien más… – dijo Sasuke mostrando muy en lo escondido algo de nerviosismo y tensión por la repuesta a aquella pregunta

- Estoy feliz por el Sasuke-san, nosotros decidimos ser amigos y lo somos además… no me duele verlo con la chica de sus sueños - el pelinegro guardo silencio tan solo observándola, como buscando detectar cualquier mentira en aquellas palabras, pero simplemente no encontró alguna, dejo salir el aire que no sabía que había contenido y sonriendo de medio lado hablo

- Bien dicho Hinata – contesto el chico para luego soltarla y comenzar a probar los alimentos, desconcertada por aquellas acciones la ojiperla tan solo le observo, no sabía porque pero por algunos segundos le pareció ver que el semblante de su maestro se había hecho más tranquilo, que había perdido la tensión que se había dibujado en su rostro minutos antes. Tal vez solo había sido su imaginación, dio un pequeño suspiro y tomando asiento frente a el comenzó a desayunar también


Su semblante no había cambiado mucho durante todo su recorrido al hospital, Kakashi había pasado más de una hora leyendo el informe completo sobre la más reciente misión de cierta pareja de cabello oscuro y ahora luego de meditarlo durante mucho tiempo, se dirigía para hablar personalmente con la rubia de duro carácter. No se habían comunicado mucho luego del pequeño intercambio que habían sostenido en su oficina la ultima vez, pero realmente necesitaba verla. No tuvo que tocar la puerta, esta se abrió revelando a la mujer del otro lado que ya esperaba por el

- no creí que vendrías tan pronto, las mañanas nunca fueron tu fuerte

- es una ocasión especial querida Tsunade – dijo tomando asiento en el lugar frente al escritorio de la mujer, la rubia podía notar aun cierta incomodad entre ellos, pero era evidente que el peliplateado necesitaba hablar con ella de un asunto serio o no estaría ahí, así pues prefirió ignorar el sentimiento

- ¿qué es lo que necesitas Kakashi?

- Quiero que leas el informe, me parece que es una prueba aceptable – dijo el hombre acercando el folder a la mujer frente a el, Tsunade no muy convencida lo tomo leyendo los nombres de los shinobis en el papel

- Esto no prueba nada

- Esta de regreso, no era eso lo que te preocupaba, Hinata logró mantenerlo aquí, te dije que lo haría, te dije que era una buena idea dejarlo a su cargo

- ¡Kakashi quiero que detengas esto ya!- dijo molesta ganando la mirada del Hokage – no entiendo porque lo haces pero quiero que te detengas, deja de tratar de involucrar al Uchiha con Hinata

- Yo no he hecho absolutamente nada, si algo esta pasando ha pasando por si solo

- Hinata es una joven dulce y pura, Sasuke va a consumirla y destruirla sin piedad, ella ya ha perdido demasiado como para seguir perdiendo más a causa de el – dijo la mujer recargando su espalda en el respaldo de su silla cruzando los brazos molesta

- Por favor Tsunade, no vas a decirme que crees en lo rumores que se dieron en la aldea por culpa de los viejos Hyuga

- La mente retorcida del Uchiha es capas de muchas cosas, no tendría dudas al respecto… sin embargo …. Hinata es muy centrada, jamás caería por el así y es por ello que no quiero que sigas buscando la manera involucrarlos

- Sabes perfectamente que yo jamás podría convencer a Sasuke de hacer algo y mucho menos algo así, si no quisiera que algo pasará simplemente ya lo hubiera desechado

- No puedes intervenir Kakashi, además tu al igual que mucho otros sabes que Hinata ha estado enamorada de Naruto toda su vida ¿y si el también tiene sentimientos por ella? ¿qué pretendes hacer? ¿enfrentar a esos dos de nuevo, ahora por Hinata?

- Naruto no tiene sentimientos por ella de ese modo

- ¿Como estas tan seguro?

- Porque me lo dijo - comentó el hombre suspirando - porque ella se lo confeso y el tuvo que rechazarla, esa tarde me lo conto aun confundido y dolido por lo que había hecho

- Déjala fuera de este asunto

- Necesitabas pruebas de que podía seguir trabajando con esta aldea y lo logro, Hinata estaba ahí porque querías un voto más de confianza, eso es todo

- Escucha, no quiero que la lastime ¿de acuerdo? En cuanto al Uchiha… su misión no prueba nada, sabes perfectamente bien que puede hacerte creer lo que sea, incluso que ha cambiado, pero no sabemos que pasa en realidad por esa mente suya

- Tsunade debes darle la oportunidad ¿cómo va a demostrar que es digno de confianza si tu no lo dejas?

- ¡Bien! si lo que quieres es una prueba hagámosla, envíalo a una misión que no ponga a prueba su fuerza, pero su verdadero pensar, envíalo a algo en donde le des la opción de marcharse, de salirse con la suya, donde la tentación sea grande, pero esta vez no pongas a Hinata en medio de su juego, envíalo con alguien más, alguien que sepa sus artimañas, envíalo con Naruto

- Estas haciendo justamente lo que Sasuke siempre ha sospechado, se dará cuenta de que solo es una trampa y solo estarás ganando su ira, además sabes que enviarlos juntos solo terminara por fastidiar al Uchiha

- Justamente, si realmente esta siendo sincero en su palabra de volver en paz no tienes nada de que preocuparte, todo saldrá bien, entonces y solo entonces, dejare de sospechar de él

- Si con esto lo dejarás tranquilo… lo haré, pero deberás cumplir, lo ayudaras y eliminaras todo poder que tengan los jueces sobre el, lo dejaras completamente libre, no más pruebas, no mas ANBU, no más análisis – dijo el hombre dando la mano a la rubia para cerrar el trato, ganarle a ella aseguraba ganarle a todo el consejo a cargo de Sasuke

- Realmente espero que sepas lo que haces Kakashi – comento la mujer al tiempo que cerraba el trato estrechando su mano con la del Hokage.


El brillante sol iluminaba el cielo con una luz tan clara que parecía de oro o al menos para Naruto así era, ahora que la chica de cabello rosado estaba con él, cada día parecía brillar más. Le acompañaba al hospital tomando de su mano, a Sakura parecía no importarle que los demás les miraran con detenimiento, el por su parte quería gritarlo a todo el mundo, pero había respetado el hasta entonces silencio de la ojiverde, aunque algo le decía que ese silencio no duraría por mucho tiempo, se detuvieron frente a las escaleras de la entrada del recinto, la chica inesperadamente jalo de su mano para detenerlo y besarlo por sorpresa, al parecer Sakura olvidaría el mencionado silencio rápidamente demostrando cariño más intimo, pues el beso aunque tranquilo demostraba pasión, sobre todo cuando comenzó a perder sus manos en el dorado cabello del joven, lo cierto era que ya no les importaba mucho la opinión de la gente

- si lo sabe Ino seguramente ya lo sabe toda la aldea – dijo Sakura separándose del beso, pero solo por unos segundos pues volvió a tomar los labios del joven en otro beso más corto para despedirse y entrar al hospital guiñándole el ojo

- te veré después Sakura-Chan - susurro el joven aun con su aliento robado por la doncella, pero la pelirosa ya no le había escuchado, caminaba rápidamente al interior del edificio alegre y nerviosa al mismo tiempo mientras sus mejillas se teñían de rosa, se sentía como una niña ejecutando una travesura. Aun podía sentir su corazón latiendo con fuerza pese a que el rubio ya se había marchado, la felicidad aun la invadía al pensar que la cosas se habían arreglado finalmente con Naruto, estar con el le hacía sentir de una manera diferente y excitante, era como abrir un regalo envuelto en papel brillante, la ilusión de la sorpresa y la expectativa de alegría por ver aquel obsequio le hacían sentir especial, tal vez durante mucho tiempo cubrió su corazón con la idea de amar al atractivo chico de cabello negro, tal vez en sus años de academia no había nadie en su mundo que no fuera el, más nunca durante todo ese tiempo su corazón había respondido del excitante modo en que lo hacía ahora por Naruto, tal vez es porque Sasuke realmente nunca me puso atención, pensó la chica, aun así era un sentimiento completamente nuevo y mucho más agradable.

Recordar los labios de aquel joven de ojos azules, firmes sobre los suyos en cada beso le ponían a soñar, y debía detenerse porque había vuelto al hospital y tenía que retomar su trabajo. Tomo los reportes del estante en el que las enfermeras lo habían colocado revisando, los pacientes que había dejado al marcharse de misión habían sido atendidos por la misma Tsunade para apoyarle, una sonrisa de dibujo en su rostro al pensar en la amabilidad de la rubia, era una gran maestra que de una o de otra forma le había apoyado para seguir adelante y llegar lejos como medico, jamás la defraudaría

- torpe – dijo Ino llegando detrás de la pelirosa con una sonrisa ligera – estar enamorada de verdad te sienta bien, te ves radiante

- Ino ¿qué?¿enamorada dices?

- Tus ojos nunca antes habían brillado tanto, ¿Naruto te esta contagiando su alegría a caso?

- Deja de burlarte… jamás entenderías lo que sucede

- Créeme lo se, reconocer que es amor lo que sientes por Naruto es difícil pero te sentirás mucho mejor una vez lo hagas, lo mismo me sucedió con Sai

- Yo…

- Me encanta la idea de que estén juntos – dijo Ino alegre poco antes de pasar un brazo por el cuello de su amiga para hacerla agacharse un poco y hablarle en voz baja – no lo dejes ir esta vez, no encontraras a nadie igual

- No necesitas decirlo, no lo haré – contesto Sakura molesta sonrojándose intensamente

- Sabes es una gran noticia, todos merecen saberlo, aunque algunos de hecho ya lo saben, después de todo eres la futura esposa del próximo Hokage

- ¿esposa? – pregunto nerviosa la pelirosa – creo que aun es muy pronto para… eso… yo…

- Torpe, eres la chica de sus sueños y finalmente aceptaste estar con el, seguramente ahora esta por los cielos, créeme Naruto si que no te dejara ir

- Yo no soy la chica de sus sueños…

- Por favor, claro que lo eres, todo el mundo sabe que ha estado enamorado de ti desde que eran niños, incluso rechazo el corazón de Hinata-chan por ti

- ¿qué dices?

- Vamos es obvio, se confeso durante la guerra ¿recuerdas? cuando le salvo la vida y si esta ahora contigo es porque tuvo que decirle la verdad a ella

- Hinata…

- No te sientas mal Sakura, no quisiste dañarla, además creo que ya lo supero…ahora parecer estar mas tranquila con Sasuke… O al menos eso dicen todos


Los entrenamientos habían comenzado temprano, Kiba había sido asignado para educar a la nueva camada de caninos que meses atrás habían nacido, ahora que ya estaban lo suficientemente grandes para entender ciertas indicaciones era oportuno iniciar. Los cachorros comenzaron a ladrar enérgicamente a la presencia que se estaba acercando al jardín donde se encontraban, Kiba escuchando el alboroto salió de la pequeña bodega donde juntaba sus instrumentos notando a Shino caminando hacía el

- ¿Shino? – pregunto extrañado por verlo tan temprano, se giro hasta los cachorritos y con un gesto les indico que dejaran de ladrar y jugaran mientras tanto

- ¿cuándo pretendes dejar de actuar como un niño emberrinchado? - Pregunto el de las gafas serio con las manos en los bolsillos de su chaqueta

- ¿de que estas hablando amigo?

- Creo que lo sabes, no has hablado con ella ni te has presentado a los entrenamientos del equipo 8 cuando Kurenai-sensei lo ha solicitado

- Tengo trabajo ¿sabes? estos cachorros no van a entrenarse solos

- La estas evitando y no creo que sea justo, Hinata no entiende porque estas molesto

- No me agrada estar en segundo lugar ¿de acuerdo? nosotros hemos sido sus compañeros desde niños y no tuvo la confianza de acercarse a nosotros cuando necesitaba ayuda

- Necesitaba otra perspectiva que ninguno le podía dar

- ¿pero porque el? Hinata nunca le había mirado antes… y pensé que ahora que había superado a Naruto ella… - no termino, desvió sus ojos y continuo - dime que no se ha transformado en una de sus fans

- aun si así fuera sigue siendo tu amiga, nuestra hermana en la familia que formamos como equipo…no debería importarte tanto su relación con él, eso no cambia su esencia

- lo se… déjalo yo… lo resolveré… hablare con ella…

- eso espero – termino el chico de gafas, dio media vuelta y se marcho sin mirar atrás, Kiba tan solo suspiro mirando a los cachorros que se acercaban hasta el rodeando sus tobillos, tomo a uno de ellos entre sus manos y lo levanto para mirarlo con ternura, lo mejor era continuar con el entrenamiento


Naruto entro como todos los días a la misma hora enérgicamente a la oficina de su antiguo maestro Ninja, ahora su Hokage, con su regreso a la aldea debía de retomar su tutela en política y decisión además de muchas otras cosas que necesitaría conocer para algún día tomar su lugar. Detuvo su paso curioso al notar que el peliplateado leía atentamente un papel entre sus manos, incluso parecía no haberle notado entrar a la habitación, aquello era simplemente imposible pero para estar seguro hizo una prueba, tomó un libro naranja del estante aventándolo al rostro del hombre con la mascara, para su sorpresa el objeto dio de lleno en la cara de su maestro que al momento cayo de espaldas al suelo debido a la fuerza del golpe. Algunos minutos después y luego de que su asistente le ayudara con el chichón en su cabeza retomaron el tema del día

- ¿qué no se supone que debes tener la guardia en alto todo el tiempo Kakashi-sensie?

- no creí que un libro me atacaría en la oficina del hokage… - dijo sobando nuevamente su cabeza- en fin tengo noticias para ti, el día de hoy no tendrás lección, voy a enviarte a una misión nuevamente

- ¿qué? Pero apenas regrese y Sakura y yo estábamos planeando…

- ¿Sakura y tu?- dijo el hombre haciendo un gesto pícaro – entonces finalmente se aceptaron el uno al otro

- ¡Claro! Era el destino – dijo el chico alegre y confiado pero su maestro simplemente le miro incrédulo

- sinceramente creí que nunca pasaría

- Kakashi eres malo, deberías apoyarme

- Yo te apoyo, pero no eres muy bueno en algunas cosas, en fin, sobre la misión, se que apenas volvieron y tienen muchos planes, pero es muy importante que lo hagas… necesito que tu y Sasuke la hagan

- ¿una misión con el? Pero creí que estaba asignado como compañero de Hinata-chan, al menos por un tiempo

- lo esta pero esta misión es especial para ustedes, necesito que lleven un paquete muy importante a Madame Mojime…a la anciana del averno de las mil puertas

- ¡la cueva de los túneles en la montaña! ese lugar es un laberinto con pasajes que llevan a muchas salidas o… a la parte interna de las cuevas… es peligroso

- justamente – dijo el hombre recargando su cabeza en sus manos sostenidas por los codos sobre la mesa, cerro los ojos un momento dejando salir el aire que había tomado y continuo hablando – escucha Nartuo, esta misión en realidad es para Sasuke tu serás solo su apoyo, debe ser el quien entregue el paquete a la mujer de la cueva y quiero que no olvides que en ese lugar podrías pasar toda una vida corriendo tras esa persona y no encontrarla

- Sasuke-teme conoce ese lugar muy bien, fue una de las formas de escape para su grupo tiempo atrás cuando el …

- Por eso tu eres su apoyo Naruto, solo tu podrías hacer algo si intenta escapar… con el paquete…

- El no se marcharía, puedo asegurar que no lo haría… -contestó el rubio cerrando el puño - Hinata-chan debería estar con el, si ella esta ahí ni siquiera lo pensaría

- Naruto, por favor ayúdame a cumplir con esta misión, ayúdalo a cumplirla, solo tu puedes hacerlo esta vez, no puedo arriesgarme a que se marche, nadie más podrá detenerlo si lo intenta

- De acuerdo lo haré… - contesto el muchacho dudoso mientras miraba su mano vendada, habían pasado por mucho, sacrificado mucho para hacerlo volver, si lo perdían de nuevo esta vez seria para siempre

- Necesito que lo traígas para que pueda explicarle la misión, lo que hemos conversado aquí por el momento es mejor que no lo sepa, solo le diré lo necesario para cumplir con su trabajo ¿entendido? – pregunto el peliplateado a lo que el joven asintió con la cabeza


Hinata secaba los trastes usados en el desayuno, la pregunta que el joven de ojos negros le había hecho por la mañana aun se mantenía en su mente ¿de verdad ya no le importaba Naruto? Lo cierto era que su amor por el había desaparecido, aun le importaba por ser su amigo, le tenía cariño, pero su deseo de estar con él como su amante se había quedado en el olvido

Sasuke tomo asiento en el sofá de la sala de la mansión por un momento, esperaría por Hinata que había insistido en encargarse sola de la limpieza de los platos, necesitaba pensar antes de comenzar con el entrenamiento, desde esa mañana dudas y ciertos pensamiento habían invadido su mente, no le dejaban tranquilo y odiaba sentirse así, tan confundido, necesitaba algo que le dijera que hacer para poder erradicar aquella sensación y volver a ser tan sereno como antes, recostó su cabeza en el respaldo mirando al techo cuando le sintió, giro sus ojos molestos en dirección a la puerta esperando, sabía que alguien estaba a punto de tocarla

- 3,2,1 … - susurro Sasuke llamando la atención de Hinata que se había acercado hasta la sala luego de terminar con lo que hacía

- ¡hey teme!- girto Naruto luego de tocar con mucha insistencia la puerta - Se que estas ahí, es hora de trabajar Kakashi-sensie tiene una misión para ti

- ¿por qué estas aquí idiota? – dijo Sasuke abriendo la puerta de golpe casi logrando que Naruto cayera de nariz al suelo, Hinata llego detrás de ellos escuchando atentamente la conversación, más era Sasuke quien se mantenía enfocado en ella pese a que no dirigía sus ojos en su dirección, quería estudiar su comportamiento frente al rubio, por alguna extraña razón quería comprobar sus palabras de la mañana, saber que era verdad que ya no sentía nada por el muchacho de ojos azules

- Kakashi-Sensie tiene una misión para ti y me pidió que te llevara con el

- ¿por qué no envío un ave si es tan urgente?

- Teme por favor…tan solo ven conmigo, es importante

- Entonces vamos Hinata – dijo girando su rostro a ella, la chica asintió con la cabeza y dio un paso al frente para acompañarles pero Naruto la detuvo

- Lo siento Hinata-chan, pero temo que esta misión es solo para Sasuke

- Hinata es mi supervisor, si ella no me acompaña yo no puedo ir en misión alguna – dijo Sasuke parándose a lado de la ojiperla que se sonrojo ligeramente al escuchar esas palabras, no sabía porque pero su corazón latía rápidamente al entender en los vocablos del pelinegro que no iría a ningún lado sin ella

- Creo que no soy el indicado para discutirlo – sonrió de medio lado el rubio rascando su nuca – vamos todos, de cualquier forma deben enterarse sobre la misión

Caminaron hasta la torre, Kakashi ya esperaba por ellos en la oficina, dio la orden para que Naruto y Sasuke dieran un paso al frente mientras Hinata esperaba detrás de ellos escuchando

- ¿por qué me enviarías a una misión sin mi niñera Kakashi? ¿qué estas tramando?

- Hokage-sama o Kakashi-sama Sasuke, ¿respeto recuerdas? Y no, no estoy tramando nada, es una misión muy sencilla a un lugar no muy lejano, me parece que puedes realizarla sin la necesidad de tener a alguien detrás de ti ¿o me equivoco? – el pelinegro no respondió nada tan solo dejo escapar un gruñido de sus labios mirando a la chica detrás de el

- Sasuke-san… tu y Naruto son todo lo que se necesita, creo que es mejor así – el ultimo Uchiha sonrió de medio lado, entendía lo que la joven quería decir con ello, le estaban dando la oportunidad de ser un Shinobi sin cautiverio, finalmente lo estaban integrando, en su mirada perla podía observar su suplica para que aceptara la misión

- ¿de que se trata la misión?- pregunto Sasuke luego de un suspiro de fastidio

- es muy simple, necesito que lleven este antiguo pergamino a la anciana del averno de las mil puertas, ella es la única que puede lograr abrir el sello que tiene encerrado su contenido

- ¿la anciana ciega y loca que vive en el laberinto? ¿por qué? - cuestionó el pelinegro molesto, algo no estaba bien ahí

- Es un pergamino muy especial querido Sasuke, es un antiguo tesoro de la aldea, contiene técnicas muy fuertes creadas por los fundadores, pero el sello fue cerrado con un jutsu muy complicado que dejo de existir años atrás, la anciana aunque ciega puede ver muchas cosa que nosotros no, solo ella puede abrir el pergamino, así que necesito que lo lleven y lo traigan una vez abierto, podrán estar aquí para el anochecer si se apresuran

- Entonces no perdamos más tiempo – dijo el pelinegro tomando el paquete de la mesa de Kakashi para comenzar a empujar al rubio para salir del lugar, Hinara salió detrás de ellos bajo la mirada del peliplateado, estaba seguro de que su pupilo regresaría, estaba seguro de que lo haría por ella

- Debo avisar a Sakura-chan que me marcho por unas horas, no quiero que se preocupe; volveré pronto

- Tan idiota como siempre – dijo Sasuke haciendo un gesto con su mano para que el rubio se marchara – te veré en la puerta de la aldea – hablo mientras jalaba de la mano a Hinata para continuar con el camino, el movimiento no paso desapersivido por Naruto pero prefirió no comentar nada, al menos por el momento

- Sasuke-san… ¿no necesitas preparar una mochila para el viaje?

- No vamos a tardar, estaremos aquí por la noche – dijo girando sus ojos a la dama que caminaba a su lado – además nadie será tan estúpido como para atacarnos, no a nosotros dos

- Tengan cuidado por favor Sasuke-san, ninguna misión debe ser subestimada nunca… - contesto la chica deteniendo por un momento su paso bajando la mirada con timidez, el pelinegro se detuvo también fijando sus ojos en ella, una calidez le lleno el pecho al ver preocupación en la ojiperla … ¿por el?

- ¿Te preocupa que no regrese?

- Me preocupa que te pase algo- dijo la chica levantando sus ojos para mirarlo, camino despacio hasta el y continuo hablando - hay mucha gente que aun te busca…tan solo – seguía diciendo mientras ahora ponía una mano en su mejilla - regresa a salvo… Sasuke-san – temino la joven bajando rápidamente su mano apenada al igual que su vista al darse cuenta de lo que había hecho, el pelinegro noto aquella timidez y sonrío sabiendo que no le veía ese instante, regreso su gesto serio a su rostro y le volvió a hablar llamando su atención

- estaré aquí al anochecer Hinata, no lo dudes

- lo se Sasuke-san – contesto sonriendo suavemente Hinata, regalándole aquella sonrisa que lo volvía loco, y es que extrañas sensaciones se apoderaban de el al verla sonreír así, sensaciones como la posesión, el deseo de ser el único dueño de aquella sonrisa

- no sonrias de ese modo a nadie más Hinata – dijo repentinamente Sasuke dando un paso a ella para colocar su mano en el cuello de la chica – mucho menos si yo no estoy aquí

- ¿sasuke-san? – susurro Hinata sonrojada

- nos vemos – y sin más se marcho dejando congelada a la joven por unos instantes mientras se alejaba, Hinata se quedó en la misma posición hasta que aquellos ojos color perla dejaron de mirarlo, así pues regreso a la realidad y aún ofuscada emprendió el camino de regreso

Se vieron en la puerta de la aldea como acordaron, no necesitaban nada extra, el Uchiha cargaba con su katana mientras que Naruto llevaba suficientes kunais para hacer el trabajo, si llegado el momento era necesario que usara más fuerza, la desataría. El rubio siguió caminado pasando las puertas mientras Sasuke se detuvo por un instante mirando hacia la aldea… regresaría, era su promesa

Hinata camino sin rumbo asignado por unos minutos, su mente continua sumergida en una sola persona, Sasuke, ya fuera preocuparse por su misión, estar orgullosa de el recibiendo una, el exitante gesto que había ocurrido segundos antes o el simple hecho de volver al místico sueño que había tenido la noche anterior… todo giraba en torno a él.

- ¿sueño o pesadilla? – se pregunto en tono suave – pesadillas como las que lo atormentan – su preocupación creció, su Sensei seguía sin dormir a causa de aquello que lo mantenía despierto por la noches, no podía dejar que continuara así pues tarde o temprano la falta de descanso lo harían entrar en aquel estado en el que tiempo atrás lo había encontrado – lavanda – susurro la chica al recordar que aquel aroma le hacía relajarse, pero el ungüento que le prepare no funciono, pensó, debía haber una forma de ayudarlo, decidida a encontrarla se encamino hasta el hospital donde podría encontrar a Tsunade. Le habían dejado entrar hasta la oficina de la misma pese a que por el momento se encontraba en otro cuarto atendiendo a alguien más, espero pacientemente hasta su regreso notando la sorpresa en su rostro por verle ahí

- ¿en que puedo ayudarte Hinata-chan?

- No quiero molestar... Tsunade-sama, es solo que necesito ayuda… es ... sobre el tema del sueño...

- Tal vez debiste mejor acercarte a Ino - comentó la mujer tomando asiento del otro lado del escritorio- ella ha estudiado mucho el tema de la mente ahora que se ha vuelto medico

- Lo se, es solo que … no quiero hacer un escándalo por ello y ella...

- Entiendo a que te refieres – sonrió Tsunade - ¿qué es lo que quieres saber?

- Es sobre las pesadillas, ¿hay alguna forma de controlarlas?

- Dime algo Hinata-chan ¿esto es sobre el Uchiha?

- Tsunade-sama se que aun esta en prueba pero quiero ayudarlo…el me ha ayudado tanto que yo solo...

- ¿quieres regresarle el favor? ¿por qué Hinata?

- No… por favor no crea que es algo malo….los rumores que han dicho no…no son de ninguna forma ciertos… el… yo… Bueno nosotros no...

- Se que no son ciertos Hinata-chan, jamás podría creer algo así de ti, sin embargo no confió en Uchiha Sasuke y me preocupa que provecho busca sacar de ti – dijo haciendo que Hinata bajara la mirada y es que no tenia modo alguno de contestar aquello, ni ella misma entendía porque le había ayudado tanto el chico, porque incluso había aceptado entrenarla desde un principio, Tsunade suspiro y no muy convencida escribió sobre una hoja que luego entrego a la ojiperla – son los nombres de algunos libros medicinales y otras fuentes que te pueden ayudar, puedes encontrarlos en la biblioteca al interior de la torre del Hokage, tal vez necesites un permiso especial de su parte para poder usarlos pero no creo que tengas problemas para conseguirlo

- Gracias Tsunade sama – dijo la chica poniéndose de pie dando una reverencia, estaba por salir cuando detuvo su paso por un momento, se giro de nueva cuenta a la rubia detrás de ella y hablo

- Se que no confía en el, pero no es una mala persona yo creo en el, le creo cuando dice que quiere una nueva vida

- Lo se Hinata-chan y de verdad espero que no te equivoques


Apenas comenzaban con su camino rumbo a las cuevas y el silencio ya se estaba volviendo incomodo ¿cuánto tiempo había pasado desde la ultima vez que estuvieran juntos sin una pelea o entrenamiento de por medio?

- entonces – dijo Naruto rompiendo aquel silencio - ¿te despediste de Hinata-chan? Volverás a verla pronto ¿sabes?

- ¿qué pretendes idiota?- Pregunto molesto Sasuke sin mirarlo

- Nada, nada… es solo que a veces parece que dices unas cosas… y haces otras… sobre todo respecto a Hinata-chan

- Se que estas tratando de insinuar y más vale que no lo hagas, creí que te había quedado claro la ultima vez que intentaste decir una tontería así – dijo fastidiado – además tu también te despediste de Sakura

- ¡No te molestes teme! Y bueno... Sakura es mi chica, no podía irme sin decírselo – dijo Naruto girando su rostro para continuar el camino cambiando el tema – escuche que esa anciana es adivina

- No creí que siguiera con vida

- ¿la conoces?

- Nunca la ví, solo usábamos las cuevas como medio de escape, pero escuche historias sobre ella

- Entiendo… dicen que puede ver el futuro, me pregunto si podrá decirme cuando seré Hokage, tal vez debería preguntarle que ve en mi horizonte

- Eres un idiota Naruto

La gran montaña azul, como se le conocía por el extraño color de su roca, albergaba una gran cantidad de tuneles con salidas y entradas al interior de la montaña conectadas entre si, eran caminos increíblemente rápidos para escapar, podías entrar y perder a tu perseguidor casi enseguida si conocías los pasajes correctos, su equipo había usado el lugar como medio de escape o escondite durante su tiempo como vengador, Karin odiaba el aroma de aquel sitio y detestaba tener que entrar para ocultarse muchas veces de los ANBUS que insistían en encontrar al pelinegro convicto. Caminaron por el túnel principal de la cueva hasta el centro donde todos se unían, era un espacio amplio y oscuro pero algunas de las ranuras entre las paredes filtraban un poco de luz

- se supone que debemos demostrar que venimos a verla para que aparezca de lo contrario no saldrá – dijo Naruto mirando a su compañero, el pelinegro saco de entre su capa el paquete que le había entregado el Hokage envuelto en tela roja, poco a poco le descubrió notando el papel dorado del pergamino, el peliplateado no bromeaba al decir que era un tesoro, pero más allá del cubrimiento de oro en el papel, su verdadero valor radicaba en su contenido, sin duda era un poder sagrado y fuerte que aquel que le hubiera ocultado ahí no quería que nadie mas tomara, el sello que le protegía era algo que nunca antes hubiera visto, lo que aumentaba su curiosidad, sin quererlo del todo su mente comenzó a formular dudas e ideas sobre ese poder, sobre el uso que pudiera darle si podía acercarse a el, abrir el sello y estudiar su contenido

- ¿sasuke-teme? – pregunto Naruto temiendo lo que se pudiera estar pasando en la cabeza de su amigo, nervioso comenzó a tomar pose de ataque y se alerto un poco más al verlo erguirse, pero para su sorpresa el joven solo sacudió su cabeza aventando el dorado objeto al suelo

- debemos llamar a la ermitaña – dijo mirando a su compañero y luego girando su vista nuevamente al frente – se que puedes vernos anciana, sabes que estamos aquí, el Hokage de la aldea de la hoja nos ha enviado – dijo clavando una daga con el logo de la aldea junto al pergamino – queremos una audiencia contigo – de la nada se escucharon pasos, una mujer de cabellera gris y corta caminaba a ellos, no había nada extraño en ella, sus ropas eran la de una civil cualquiera, un manto de color vino se posaba sobre sus hombros, su paso era lento pero seguro, no había nada peculiar en su porte, sin embargo al verla más de cerca notaron aquellos ojos blancos y dispersos que anunciaban su ceguera

- Kakashi-sama les envío – afirmo la anciana mientras se acercaba un poco más a Naruto posando su mano en su mejilla – el hijo de Minato… ¿cuanta luz podrás llegarás a transmitir? – termino ahora caminando hacía Sasuke que no se movió al verla acercase posando también su mano en la mejilla de el – la sangre te cubre… tu deuda es muy grande muchacho – le soltó y camino entonces hasta el pergamino - ¿por qué querría alguien abrir este viejo material? ¿qué necesidad tiene Kakashi-san por tanto poder?

- No nos explicó porque - contestó de manera simple Naruto

- ¿qué tan grande es ese poder? – pregunto Sasuke sin ninguna trampa, necesitaba saber el contenido de aquel tesoro, saber porque era tan importante

- podría ayudar a cualquiera a aumentar su poder al doble… pero no vale la pena, en algunos años existirán seres que superan el poder del mundo entero, la historia Shinobi cambiara cuando lleguen a este mundo

- abre el pergamino – ordenó Sasuke sin amabilidad

- ¿por qué? - Contestó la anciana girando su rostro a el

- Nos indicaron traerlo para que le abrieras, así que hazlo

-¿Para que una vez abierto puedas tomarlo y marcharte con el?

- Sasuke-teme no haría eso ¿verdad? – pregunto el rubio mirando a los ojos de su amigo, pero este no dijo nada porque en el fondo no podía negar que la idea había cruzado por su mente, que la curiosidad por saber cual era ese gran poder le había invadido y si de verdad podía incrementar su propia fuerza con aquel dorado objeto ninguna maldita aldea se opondría a el, aquellos que le llamaron monstruo tendría todo el derecho de hacerlo de nuevo al verlo destruir a cada uno de ellos, pero entonces… Hinata apareció en su mente, la mirada de la chica orgullosa y segura de verlo realizar su primera misión solo detuvo cualquier otra idea, apareció esa sonrisa que lo volvía loco y que había deseado solo fuera para el, esa sonrisa que dejaría de ver en el momento en el que decidiera salir de esa cueva con el objeto dorado

- Lo único que quiero – dijo el pelinegro mirando a su amigo – es terminar con esta misión para volver a la aldea, no deseo seguir perdiendo el tiempo aquí y para ello necesito que abras el pergamino

- De acuerdo, confiemos en tu palabra muchacho – dijo la anciana tomando el libro para llevarlo aun más al interior de la cueva, hizo un gesto para que los chicos le siguieran y así lo hicieron


La modesta puerta de la biblioteca bajo la torre del Hokage se abrió para darle paso, había ido a buscar a Kakashi-sama primero para pedir su permiso de tomar y leer los libros pero no le había encontrado, sin embargo su asistente amablemente le había abierto la puerta alegando que ella se lo informaría después al Hokage

El lugar por fuera debido a lo sencillo de la puerta parecía pequeño, pero en realidad era de tamaño suficiente como para albergar una gran cantidad de estantes repletos de libros, buscando por el nombre que le había escrito Tsunade en aquella hoja se acerco hasta uno de ellos tomándolo para abrirlo y leer un poco confirmado que se trataba del correcto, se movió hasta otro de los estantes tomando otro libro que de igual modo comenzó a leer, pero este llamo un poco más su atención, estaba tan concentrada en el texto que dio un grito algo fuerte al escuchar otra voz en aquella habitación saludándole

- ¿Kakashi-sama? – dijo la ojiperla al notar al hombre que le hablaba sentado sobre un montón de libros leyendo uno de portada naranja – creí que se encontraba ocupado en otro lado

- necesitaba un espacio donde pudiera leer, mi asistente y algunos otros no disfrutan de arte como este

- ¿arte? – dijo sonrojada al ver exactamente qué libro leía el Hokage – creí que ese libro solo describía escenas…. Bueno Naruto siempre dijo que ese libro…. Bueno que ese libro era algo… diferente

- Es un libro erótico querida, pero eso no deja de lado que sea una buena novela, lo creas o no en realidad es una historia de amor durante la guerra, es cierto que tiene escenas muy especificas sobre los actos carnales entre hombres y mujeres durante la invasión de la pasión en sus cuerpos, pero debajo de todo eso hay una historia bella

- ¿de verdad?... ¿qué clase de historia? - pregunto la ojiperla curiosa, nunca se había puesto a pensar en el contenido de aquellos libros, nunca los había leído por lo que su conocimiento de ellos era meramente por los comentarios que otros le habían hecho saber, pero nada más

- como dije es una historia de amor, sobre un guerrero cuyo poder parecía venido de los cielos, controlaba la furia de los mares, los vientos y los rayos en las tormentas, por orden divina había reencarnado en la tierra como un humano naciendo dentro de un clan reconocido y poderoso, el Clan mantenía una relación inestable con otro de igual renombre y poder, como muestra de buena fe entre ambos, el guerrero había sido ofrecido como protector de la ultima de las ocho princesas del clan contrario, su promesa había sido solo cuidar de ella, de protegerla pero nunca tocarla, o amarla, durante la amenaza de muerte el guerrero escondió a la princesa y se la llevo para mantenerla a salvo, pero con el tiempo el amor cayo sobre ellos y pese a ser lo incorrecto se entregaron el uno al otro en varias ocasiones, hasta que sus familias se enteraron y los separaron terminando con sus vidas por su traición

- es una historia muy triste… - susurro Hinata luego de escucharlo

- ¿te gustaría leer la historia? Podría darte una de las copias que tengo ¿por qué no le das una oportunidad? No te dejes guiar por lo comentarios de aquellos que no conocen la novela de verdad

- tal vez… podría intentarlo

- toma – dijo el peliplateado sacando un libro naranja de su bolsillo – quédate con esa copia mini y dime que te parece la historia – contesto sonriendo - ¿por cierto que haces aquí?

- Oh! buscaba unos libros que necesito para preparar un remedio… quiero ayudar a Sasuke-san ... ¿me permite tomarlos?

- Me da gusto que cuides de tu maestro Hinata querida, ese muchacho necesita toda la ayuda posible – sonrió – puedes llevarte los libro, regrésalos cuando termines de usarlos

- Gracias Hokage-sama, me retiro, ire a comprar lo que necesito para prepararlo- el hombre asintió con la cabeza pero hizo un último comentario antes de dejarla ir

- Sabes Jiraiya dijo alguna vez que había basado su libro en una historia real… ¿conoces como empezó la rivalidad entre los Hyuga y los Uchiha?

- No…

- Olvídalo son tonterías de una viejo loco, aunque ¿sabes? Es curioso pero en algún tiempo penso en llamar a sus protagonistas Susanoo y Kushi-nada-hime, aunque luego les cambio el nombre… en fin disfrútalo – dijo haciendo un gesto para que la chica pudiera marcharse, Hinata aun confundida solo hizo una reverncia saliendo de la biblioteca


La anciana no había hecho nada más que rezar frente al pergamino por casi dos horas, sus ojos abiertos y dispersos no decían nada, por el contrario los confundia, repentinamente una luz comenzó a brillar en el objeto, como si viniera del interior del dorado papel, salió de este y formó una figura, un símbolo que pronto se desvaneció cual polvo

- ¿qué fue eso? – pregunto Naruto sorprendido

- ese era el sello, finalmente cedió y se rompió – dijo la mujer parándose de su asiento para tomar el objeto y entregarlo a Sasuke

- todo su conocimiento es ahora suyo, nada los detendrá si quieren estudiarlo- dijo por primera vez juntando sus blancos ojos para enfocarlo, como si pudiera mirarle, Sasuke solo asintió y se puso de pie listo para retirarse, el rubio le siguió parándose también mirando atento los movimientos de su compañero que ahora poseía aquel objeto entre sus manos, el pelinegro sin decir palabra alguna se acerco hasta su amigo entregando el pergamino de manera ruda

- ya lo tienes, ahora volvamos – dijo iniciando el camino, Naruto boquiabierto le miro acercándose a la salida de la choza en la que habían estado, cerro su boca y haciendo una reverencia a modo de agradecimiento y despedida hacia la anciana se marcho detrás de él

Sasuke ya estaba por llegar a la salida por la que habían ingresado a las cuevas cuando sintió a Naruto corriendo detrás de el, se detuvo y se giro para esperarlo pero algo jalo de su muñeca obligándolo a girar de nueva cuenta hacía el frente, la anciana había aparecido detrás de el y ahora lo sujetaba

- muchacho – dijo la de pelo gris tomando fuertemente del brazo de Sasuke, bien podría el joven soltarse de su agarre pero algo se lo impidió, algo en aquellos ojos ciegos lo mantenía congelado – tu serás la razón de su existencia – dijo la mujer desapareciendo ante los ojos del chico que salio de su trance al sentir a Naruto llegar a el

- ¿estas bien teme?

- ¿Pero que…diablos?


Ya tenía más de dos horas leyendo aquellos libros, desde su salida de la biblioteca había llegado a una banca del parque descifrando cada dato en las hojas de aquellos ejemplares, había descubierto algunos métodos, medicinas e incluso masajes o presión en ciertos puntos que podían concentrar el sueño, pero sabía que el problema no era el poder dormir, si no el dormir toda la noche

- tal vez si uso estas hiervas… - susurraba la chica tomando nota de la función de cada planta, pero en su mente estaba una idea clara, el aroma a lavanda debía estar incluido - el dijo que ese aroma lo tranquilizaba… si pudiera descubrir porque… tal vez podría encontrar la solución para ayudarle – dijo para si misma, probaría con algunas de las cosas que había leído, no importaba como fuera ayudaría a su maestro

Se encamino hasta el mercado para comprar algunos de los ingredientes que necesitaría para cumplir con su plan, estaba terminando en uno de los puestos cuando la miro salir de la tienda de finos kimonos cargando una caja, Hanabi estaba ahí, sin otra cosa en su mente más que la idea de finalmente hablar con ella dejo las cosas que portaba en sus manos y corrió hasta llegar detrás de la chica

- Hanabi – la muchachita se giro al escuchar su nombre y la miro más no dijo nada, intento regresar a su camino pero su hermana mayor volvió a hablar deteniendo unos segundos su paso – por favor Hanabi, déjame hablar contigo, se que ahora me odias pero quiero explicarte porque lo hice… yo nunca te traicionaría, no era mi intención que las cosas se dieran asi yo – quiso acercarse más a ella pero esta le grito que se detuviera

- No sigas – dijo Hanabi – no te me acerques escoria o sufrirás las consecuencias

- Pero Hanabi...

- Guardias – volvió a gritar la menor haciendo que hombres Hyuga bajaran de los tejados desde donde habían hecho guardia, Hanabi emprendió su camino mientras los guardias bloqueaban el paso de Hinata, pero la mayor no se dejaría vencer así que dio pasos al frente también hasta que uno de esos hombres le golpeo en la boca con el mango de su katana, la joven cayo al suelo cubriendo la sangrante herida mientras miraba a su hermanita llegar a ella

- Fue una advertencia, no te vuelvas a acercar a mi, jamás trates de dar palabra alguna a mi o la próxima vez ordenare que te maten – dijo la menor dando la vuelta continuando con su camino, Hinata quiso ponerse de pie, pero el mismo guardia, ese muchacho que había conocido desde la infancia, un joven de la rama principal que había crecido con ella, con quien alguna vez había compartido juegos y que ahora le miraba con despreció le pateo y le regreso al suelo, con su mirada lo dijo todo, Hinata ya no lo intento, se quedó en el suelo sobre sus rodillas hasta que su hermana y los guardias se apartaron lo suficiente, muchas personas en el mercado lo habían visto todo y ahora estaban estáticos cuchichando sobre ella mientras le miraban con pena o desprecio

- ¿qué no es esa la zorra ex Hyuga?- Dijo una mujer a su marido

- es la cualquiera que se acuesta con el deminio – decía otro hombre

- no deja de humillarse, seguramente trato de pedir perdón, pobre desgraciada – decían muchos otros, los rumores que habían espercido los ancianos le había hecho caer en lo más bajo de los comentarios de la gente, ya no le importaba, pero lo que si le molestaba era que ahora ensuciaran a su maestro por causa de ella, algunas lagrimas amenazaron con salir de sus ojos pero las contuvo, intento ponerse de pie sola hasta que una mano se ofrecio frente a ella, Hinata subio su blanca mirada y esta se lleno de alegría al notar a la persona piadosa al frente

- Neji-niisan

- Hola Hinata – dijo el muchacho mientras tomaba de la mano de su amada prima y le ayudaba a levantarse, la joven abrazó a su primo con alegria, pronto recogieron las compras de la chica y caminaron por el callejón hasta el departamento donde podrían hablar, ese que le pertenecía a Tenten

- pueden quedarse aquí si lo desean – decía la castaña entregando unos vasos con agua a sus visitas – debo ir a entrenar con Lee, pero quédense el tiempo que necesiten, Hinata te vere después, Neji…- dijo acercándose a el para darle un beso en la mejilla – nos veremos – Hinata se sonrojo un poco ante aquella escena, su primo jamás se había distinguido por mostrar gesto alguno con alguien en publico y ahora ese beso parecía muy íntimo

- lo siento Tenten aun… pierde algo de compostura cuando estamos solos

- y te hace perderla a ti también – contesto la chica con una sonrisa

- ¿cómo te encuentras Hinata-sama?

- Creo que ya no es necesario que agregues nada a mi nombre… - dijo Hinata bajando la miada

- Sigues siendo importante para mi Hinata-sama, pero no contéstaste mi pregunta

- Estoy bien Neji-niisan, fuera de lo que dice la gente, sigo siendo una persona honorable, volvi a las misiones y ahora…

- Se que vives con el Uchiha… ¿te esta tratando bien? ¿con respeto? - pregunto serio y juzgador, captaría cualquier mentira en ella

- Neji-niisan te lo dije antes, es una buena persona, me ha ayudado mucho

- Solo no quiero que te sigan lastimando, ya has perdido demasiado - hablo el joven colocando una mano en los hombros de su prima

- Estoy bien te lo aseguro

- Lamento no haberte visto antes, lamento que no fui capas de ayudarte

- No fue tu culpa, todo lo hice yo, el fracaso es solo mio

- Hiashi-sama… me ha levantado el castigo, podré salir de los terrenos, podre ayudarte más ... Hinata-sama

- No quiero meterte en problemas Neji-niisan

- No lo haras


Era ya muy noche para cuando por fin regresaron a la aldea, Sasuke estaba tan molesto que había enviado a Naruto a la torre del Hokage con el pergamino para entregarlo a Kakashi. Solo se dirigió a su distrito, observo una luz prendida en el interior de la mansión y curioso llego hasta esta, Hianta permanecía en el sofá mirando el fuego, parecía... esperar por el...alentado por ese pensamiento se acercó hasta la puerta sintiendo el movimiento del otro lado, ella se había dado cuenta de su presencia y ahora corría para recibirlo.

- ¡Sasuke-san! Que bueno que ha vuelto – dijo la chica haciendo una reverencia, quería abrazarlo para mostrarle lo feliz que estaba de verle de regreso, pero se sintió intimidada por la reacción que pudiera ocasionar en su maestro, el pelinegro lo noto, quiso cambiar aquello pero reflexionó, lo mejor era no cruzar el margen, no ahora y no así.

- Ya es muy tarde no deberías estar despierta

- quería esperar por tu regreso - el muchacho suspiro, no sabia cómo contestar a esa declaración, le agradaba la sensación de tener a alguien esperando por él en casa, pero no sabía que hacer o qué decir al respecto

- bueno, ya estoy aquí, mejor descansa un poco

- Sasuke-san espere...Yo... bueno es que yo…. Se que no ha vuelto a dormir bien Sasuke-san por ello… quise preparle un remedio… que tal vez le ayude

- No es lo que necesito

- Se que el ungüento que le prepare antes no le ayudó, pero esta vez es diferente busque por todos lados como hacerlo, y creo que podré ayudarle, por favor déjeme intentarlo – el joven tan solo suspiro cansado, no le veía el caso pero si eso la hacía feliz lo intentaría, asintio con su cabeza y le indicó que le esperaría en su alcoba, a lo que ella contestó que lo alcanzaría una vez tomara lo que necesitaba. Sasuke entró a su habitación y se despojó de sus ropas sucias, se colocó sus pantalones para dormir y pretendía dejar su pecho desnudo como siempre, pero pensó en apiadarse de la chica por esa vez y no ponerla incómoda o nerviosa, se sento sobre su cama y pronto la vio entrando a la habitación, Hinata se acercó tomando asiento de frente al a el, en silencio y bajo la atenta mirada del joven tomo algo de aquella crema que había creado y la coloco en sus manos, la disperso en sus dedos para luego llevarlos hasta la cien del muchacho, este cerro los ojos identificando el aroma

- Lavanda - pronunció el pelinegro en un susurro

- Se que le gusta ese aroma y que le ayuda así que lo coloque en la crema

- No lo sabes todo Hinata – la chica lo ignoro y continuo masajeando los costados de su cabeza, acercándose un poco más a el para alcanzarlo, el joven entreabrió un poco sus ojos notando la cercanía de la chica a su rostro, ella también había cerrado los ojos concentrándose en lo que estaba realizando, Sasuke enfocó su mirada en aquellos labios carnosos y suaves, los propios se abrieron un poco deaseando sentirlos, tenerlos entre los suyos y tomar hasta el ultimo aliento de ella, su mirada bajo hasta su cuello deaseando llegar hasta el para tomar el verdadero aroma a lavanda que le encantaba, no la subtancia falsa en aquella crema, no, deseaba la verdadera y dulce esencia que provenia de aquella piel blanca que repentinamente se volvió tan tendora, quería sentirla bajos sus manos, aquellas que muchas veces habían exterminado la vida de otros ahora querían sentir delicadamente esa piel que clamaba por ser tomada

- Lo lamento mucho Sasuke-san... pensé que le estaba ayudando, no quise hacerle enojar – dijo Hinata bajando sus manos al mismo tiempo que su mirada, el chico no entendía a que se refería la dama

- ¿qué dices?

- No creí que se molestaría, pero por favor no desate su ira, no volveré a intentar algo si…

- ¿de que hablas?

- Su Sharigan esta encendido Sasuke-san… lamento haberlo molestado a tal grado – una mirada alterada se presento en el chico, por suerte Hianta no le veía directamente a los ojos ¿a que se refería con que estaba prendido?¿en que momento había sucedido? No era ira lo que sentía eso era seguro, pero la emoción en su pecho era tan fuerte que aunque no pudiera darle un nombre sabía que había sido la culpable, el muchacho guardo silencio por un momento calmándose y logrando así apagar sus ojos rojos, tomo la mano de la joven y la coloco de nueva cuenta en su cien

- No es nada Hinata, termina lo que haz comenzado – la ojiperla sonrio y continuo, de nueva cuenta estaba cerca de el, Sasuke podía sentir el calor del cuerpo de la joven aun si no la tocaba, y esa esencia a lavanda, la suya, el delicioso aroma de la dama lo estaba inundando sumergiéndolo de nueva cuenta en aquella sensación, no supo en que momento sucedió, pero ahora la espalda de la chica tocaba la cama mientras el estaba sobre ella directamente entre sus piernas tocando con su nariz su cuello

- ¿Sasuke-san? – el pelinegro no la escuchaba, tan solo seguía disfrutando de su aroma mientras paseaba su nariz y casi sus labios sobre lo largo de aquel cuello, no necesitaba un espejo para darse cuenta que sus ojos se habían prendido de rojo nuevamente, Hinata continuo llamándolo pero el no la miro, no quería asustarla, no quería que se apartara, tan solo quería continuar con la maravillosa sensación que tenerla en esa posición debajo de el le estaba proporcionando, la sintió moverse un poco debajo suyo y el simple rose hizo correr una corriente eléctrica tan fuerte en su interior que se asusto separándose en un instante de ella, se levanto pero le dio la espalda buscando evitar que viera su mirada roja, necesitaba la calma – Sasuke-san…yo

- Esta bien Hinata, estoy bien...

- Lo lamento… creí que podría ayudarlo de verdad

- Lo haces… tan solo…es tarde… lo mejor es descansar ahora

- Lo entiendo me marchare a mi alcoba yo...

- No – dijo el joven deteniéndola por la muñeca evitando que se levantara - Esta fue tu idea así que termínala, comprueba que funciona, quédate aquí … conmigo hasta que me pierda en el mundo de los sueños y no regrese hasta el amanecer – la joven se sonrojó pero no dijo nada, no supo que la impulsó pero tan solo sonrio y asiento con la cabeza mientras se recostaba a lado del joven, ambos acostados de lado con sus rostros frente al otro, la chica cerro los ojos al mismo tiempo que el y pronto el sueño les envolvio hasta el siguiente amanecer.