N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
No Podemos Ser Solo Amigos
Capítulo X
Ootori estaba completamente sumido en su trabajo y parecía realmente que solo estaba enfrascado por completo en teclear con rápidez, no le prestaba atención a ella que estaba recostada en el sófa leyendo un libro sobre salud, la idea de la anemia aún rondaba su mente, no demasiado pero allí estaba, Ryoma se encontraba en su nuevo instituto siendo cuidado por varias guardias, Chotarou en verdad no deseaba que se repitiera la misma historia que en su antiguo colegio por eso había ordenado que lo cuidarán con su vida, lo entendía pero a su parecer estabas siendo demasiado sobreprotector.
Paso la página con cuidado viendo que él ni siquiera levantaba la vista de su computadora, dio un leve suspiro mientras se concentraba de nueva cuenta en el libro que estaba leyendo - Si sigues suspirando empezare a creer que estas aburrida y te irás a casa - le sentencio este capturando su atención, ladeo la cabeza y lo vio con ambas manos recargadas sobre el escritorio observandola fijamente, sonrió negando con la cabeza - No estoy aburrida, estas aquí así que no se de donde obtuviste la idea de que me encuentro aburrida - arremetio con un ligera sonrisa viendo que él solo asentía volviendo la vista hacía su computadora.
- ¿Necesitas algo? - pregunto aún con la vista en el aparato que en esos momentos estaba comenzando a odiar pero solo negó con la cabeza volviendo la vista a su libro cuando la puerta se abrio estrepitosamente llamando la atención de los dos que giraron la cabeza al mismo tiempo para observar a Keigo que les sonreía con total naturalidad, como si no hubiera interrumpido un silencio acostumbrado, este la miro directamente y temblo ante su sonrisa - Tú y yo de compras ahora - encarno una ceja ante aquella extraña petición, ella odiaba ir de compras en verdad.
- Te volviste loco - señalo su pareja causando una ligera sonrisa de parte de su amigo castaño que solo camino donde ella apartando el libro dejandolo sobre la mesita de centro para tomarla de la mano y levantarla provocando que el pequeño cobertor que estaba usando cayera al suelo, se enredo un poco con sus pies hasta que quedo a su lado con una mano de este sobre su cintura - No, no estoy loco... necesito la ayuda de una mujer en esta situación, si quieres puedes alcanzarnos, no pienso robartela - le señalo este como si fuera lo más obvio del mundo causando un gruñido de parte del peliplateado que solo asintió a regañadientes.
- Me encantaría ir pero necesito terminar los trabajos pendientes además de que tengo muchas reuniones, diviertete cariño, cuídala - le sentencio a su amigo que asintió con la cabeza para jalarla con suavidad, se solto de su agarre y camino donde este para tomarlo del mentón y depositar un casto beso en sus labios con una sonrisa llena de ternura - Descansa un poco - susurro antes de besarlo de nueva cuenta para caminar hasta el sófa y tomar su bolso despidiendose de su pareja que solo alzo la mano a modo de despedida, algo le decía que se iba a divertir con el amigo de su novio.
Dio un profundo suspiro mientras volvía la cabeza hacía la computadora, estaba un poco cansado pero esos asuntos eran de vital importancia, el sonido de la puerta llamo su atención - Adelante - la madera de ébano sonó un poco, alzo levemente la vista viendo que su asistente llegaba con una pila de documentos, dio un leve suspiro de nueva cuenta para indicarle que los colocara sobre el escritorio y así lo hizo teniendo cuidado de no tirar los demás que rodeaban todo el escritorio de madera de ébano, era demasiado trabajo pero tenía que terminarlo cuanto antes.
- En cinco minutos tiene una reunión con la empresa americana, como representante viene la señorita Alice, dejeme decirle que es alguien que coquetea demasiado - le señalo su asistente mientras lo señalaba con el dedo a modo de acusación, siempre que le tocaba cita con una mujer ella le decía que era una trepadora o algo así, le causaba un poco de risa porque era una buena asistente pero nunca le había gustado verlo coquetear con empresarias mucho menos ahora que se había hecho amiga de Sakuno, si las dos parecían amigas de toda la vida.
- Tranquila, no pienso coquetear con nadie Risa - aseguro viendo que la pelirroja asentía mientras le señalaba el reloj en su mano por lo que se levanto despojandose del saco, tenía que estar de prisa en la sala de reuniones, le hizo una señal a la de ojos amatistas para que lo siguiera y así lo hizo esta, con paso calmado comenzaron a caminar - Repiteme de que se trata la reunión - le pidio viendo que ella tomaba algunas hojas acomodandolas aún caminando y le sorprendía que no chocara con alguien, en verdad era demasiado buena en su trabajo.
- Quiere expandir el mercado por lo que esta pidiendo en terminos simplificados que se lanze una campaña a nivel mundial sobre el nuevo producto que estara siendo lanzando en menos de un mes, es de la empresa agrícola... según esto el nuevo producto es un tipo de abono ecológico con 98% de eficacia - contesto ella y él asintió mientras se detenía en la sala de conferencias, su asistente abrio la puerta y paso primero mientras él pasaba después cerrando la puerta llamando la atención de la mujer que se encontraba viendo con dirección a los enormes ventanales.
La misma giro la cabeza y entonces la observo, sin duda alguna era hermosa, rubia de ojos lilas, cabello largo ondulado, pechos voluptuosos, caderas estrechas y piernas tornificadas que resaltaban gracias al vestido que usaba, Risa lo golpeo con el codo para que dejara de mirarla por lo que solo camino hasta donde esta para saludarla - Buen día - la rubia hizo una leve reverencia dejando ver su cuello blanquecino, por alguna extraña razón esa mujer le atraía un poco y eso no estaba bien - Un gusto - saludo esta con una ligera sonrisa.
- Empecemos con la reunión - señalo y la rubia asintió indicandole que tomara asiento para empezar con la presentación en el pizarrón.
Rió un poco al conocer a los amigos de su pareja, miro la hora en su reloj, eran las tres de la tarde, Oshitari sin duda alguna era una buena persona que se preocupaba demasiado por su novio, decía que era como su hermano pequeño y le tocaba protegerlo, Ryou era una persona seria pero de buenos sentimientos y lo había comprobado cuando la había ayudado a elegir una camisa que le regalaría al peliplateado sacandole una sincera sonrisa, Gakuto para su edad era demasiado juguetón, le había comprado un frasco enorme de dulces argumentando que eran para el bebé.
El tiempo había pasado demasiado rápido, le traerían lo que había pedido para llevar y se iría a ver a su novio - ¿Lo quieres mucho verdad? - pregunto el hombre de lentes llamando su atención al igual que la de todos, mordio un poco su labio asintiendo con la cabeza, claro que lo quería mucho - C-Creo que también lo amo - se sincero notando las miradas sorprendidas de todos sobre ella, al parecer no se esperaban eso pero era la verdad, Atobe le revolvio el cabello en un gesto lleno de cariño haciendo que hiciera un mohín al verse despeinada.
- Ambos merecen la felicidad - se sincero este y ella asintió al tiempo que llegaba su pedido, entrego la tarjeta de crédito viendo que la mesera se alejaba de nueva cuenta, volvio la vista a su reloj, estaba preocupada por que estuviera trabajando demasiado era por eso que deseaba irse cuanto antes, no quería verlo cansado, eso le dolía a ella tambien, la mesera volvio y sonrió agradecida tomando la bolsa con lo que había pedido - Fue un gusto conocerlos pero él me espera, estoy preocupada porque no haya comido - señalo y los amigos de su novio solo sonrieron tiernamente al escuchar aquello.
- No te preocupes, nos veremos luego, nosotros nos encargamos de ello, suerte - comento Gakuto mientras ella se colocaba de pie y les sonreía a todos - Gracias, lo lamento de verdad - con las manos le restaron importancia al asunto mientras ella se despedía de Keigo para caminar de prisa hacía el auto que la esperaba afuera, en verdad deseaba verlo cuanto antes, estaba realmente acostumbrada a su prescencia que el no verlo era como un martirio para ella si debía ser sincera.
Alzo un poco la copa mientras miraba el apartamento donde se hospedaba la rubia que en esos momentos estaba buscando el contrato, claro que había roto el protocolo al ir con una de sus empleadas porque lo era en sí a su departamento pero allí estaba, con ella dispuesto a lo que fuera, es decir, no quería algo intimo con ella pero no le molestaba la idea de tenerla cerca, miro su reloj eran las cinco de la tarde, lo más seguro era que Sakuno aún se encontrara en el centro comercial con su amigo así que no había problema alguno con el asunto.
Miro a la rubia que caminaba de aquí para allá con maestría y no lo logro evitar, dejo la copa y camino de prisa donde ella para tomarla del antebrazo y juntar sus labios, era placer carnal lo que sentía por ella porque amaba a Sakuno y no dudaba de aquello, la levanto en peso caminando con prisas hacía la habitación, solo era un desliz que no iba a volver a ocurrir, estaba seguro de ella, solo se satisfacería un poco de la ojilila que en esos momentos se veía sumamente hermosa... ¿hermosa?, ¡oh diablos, no era solo placer carnal!.
Se llevo a los labios el pedazo de crepa que había pedido mientras se aseguraba que Ryoma terminara la tarea, al final este había terminado comiendo el pedazo de pastel que había ordenado, al igual que la comida china, las dos malteadas y un poco de sushi, pero estaba bien, no estaba enojada en lo absoluto, no estaba enojada de que él no estuviera en su oficina cuando hubiera llegado, no estaba enojada de que su asistente le hubiera dicho que había salido con una rubia a una comida de negocios y mucho menos estaba enojada de que saliera con una mujer... estaba calmada.
- Ha muerto un amigo - la suave voz del pequeño niño llamo su atención viendo que el tenedor en sus manos estaba completamente chueco, vaya que tenía fuerza pero ella no lo sabía, lo había descubierto justo en ese momento - ¿Terminaste? - pregunto con suavidad viendo que el peliverde asentía con la cabeza mientras tomaba sus cosas, miro la hora en su reloj, eran las diez y media de la noche y Ootori no daba señales de vida - Gracias por la ayuda Sakuno - Ryoma beso su mejilla para dar media vuelta y tomar por completo su cosas.
- Lavate los dientes antes de dormir - señalo y este asintió para juntar todo con calma en su mochila - Gracias por la comida, gracias por haberme dado pastel... buenas noches, dile a Cho que pase a arroparme - sonrió asintiendo con la cabeza viendo como este corría escaleras arriba, cuando el sonido de un auto llamo su atención, por fin había llegado, se levanto con calma de la silla viendo que el peliplateado entraba de prisa al comedor - Lo siento - se disculpo a penas la vio y ella solo lo ignoro tomando su vaso de leche para dejarlo sobre la mesa.
Camino hasta él y por una fracción se detuvo dispuesta a perdonarlo por un beso pero se congelo cuando un aroma a mujer inundo sus fosas nasales por unos momentos, miro la leve marca en su cuello y una opresión se hizo presente en su pecho... había estado con otra mujer pero no precisamente comiendo comida.
- De verdad lo siento - se disculpo viendo como Sakuno bajaba la mirada, sabía que estaba enojada - ¿P-Por qué? - pregunto en un suave susurro mientras se mordía el labio con fuerza lo que le preocupo al instante, se coloco delante de ella llevando su mano hacía su mentón pero ella se aparto de prisa para mirarlo a los ojos, se tenso cuando vio que iba a llorar, no entendía porque estaba así - Por llegar tarde, es solo que las reuniones se alargaron - contesto como si nada malo hubiera pasado... como si no hubiera estado con otra mujer.
- Mientes... fui a tú oficina, no estabas allí, te habías ido con una rubia... te acostaste con ella - susurro mientras lo miraba con dolor en los ojos, abrio los ojos sorprendido ante aquello, jamás había esperado que ella hubiera ido a su oficina, eso no había estado en sus planes - ¿De qué hablas? Oh cariño no llores - intento acercarse de nueva cuenta cuando una bofetada lo hizo darse cuenta de que ella lo sentía, sentía que la había engañado y si, si había sido así pero nunca había estado en sus planes lastimarla... eso nunca se lo iba a perdonar.
- ¡No me digas cariño cuando estuviste con otra mujer! ¡P-Por favor no lo hagas! - le súplico cuando las lágrimas se abrieron paso en sus ojos, se arrepintio de lo que había hecho, intento tocarla pero ella solo lo empujo para correr escaleras arriba, no perdio tiempo en seguirla, subio de prisa notando que ella hacía lo mismo mientras sollozos se abrían paso en su garganta, la vio abrir la puerta por lo que se interpuso antes de que la cerrara, la cerro de inmediato viendo que ella caminaba de prisa hacía el armario buscando algo... se iba a ir.
La tomo de las caderas para que se alejara pero ella lo golpeo en las manos para que la soltara - ¡D-Detente... b-basta! - le súplico a media voz viendo que ella solo lloraba histéricamente - ¡Sakuno, calmate, calma, el bebé, piensa en el bebé! - le pidio cuando la vio intentar golpearlo mientras gritos ahogados salían de su garganta - ¡¿T-Tú pensaste en el bebé cuándo estabas con ella?! ¡M-Me engañaste! ¡E-Estuviste con otra mujer! - la solto viendo que ella caía al piso con ambas manos sobre su rostro tratando de dejar de llorar pero le era inevitable, estaba temblando mientras lloraba con fuerza.
Se había equivocado terriblemente y lo sabía pero la decisión de estar con otra mujer ya la había tomado, claro que había podido cambiarla en su momento pero no lo había hecho - Lo siento - se disculpo y ella negó con la cabeza, la vio levantarse y tomar una maleta donde avento la ropa que fuera meintras iba de un lado a otro, él no la detuvo, sabía que no ella no se iba a quedar dijera lo que dijera, lo sabía muy bien - M-Me iré a mi casa, es el bebé de ambos, puedes verme cuando desees pero te comunicarás conmigo antes de hacerlo... iremos cada mes al ginecólogo si te parece bien, es tu hijo o hija así que te encargaras de ambos pero escuchame muy bien... entre tu y yo no habrá nada y eso te lo juro - le siseo mientras tomaba ambas maletas caminando hasta la puerta, la escucho gritarle al servicio y escucho pasos en las escaleras.
- Se hará lo que tu digas, sé que nada de lo que diga te convencera, si no quieres nada conmigo esta bien, ambos somos adultos, tú quieres irte, yo quiero que te quedes pero no lo harás, me parece perfecto que no quieras nada conmigo... quiza la mujer rubia si quiera algo en serio, pagare los gastos de ambos así que quedate con la tarjeta, te notificare cuando quiera verte que sera cada día en un determinado tiempo, después decidiremos la custodia del bebé, nos vemos mañana - y dicho esto cerro la puerta pasando el pestillo, no le importo nada... se coloco una máscara de indiferencia ante lo que sentía por Sakuno, después de todo solo eran amigos así que todo estaba bien o al menos eso quería creer.
El llanto se volvio incontrolable durante toda la noche, solo lloraba y lloraba mientras intentaba calmarse pero no podía, las palabras cuando dijo que quiza la mujer rubia podía querer algo en serio la hundieron por completo y es que ella sabía que ellos no eran nada, el hecho de que ella lo llamara novio o pareja no quería decir que hubieran formalizado porque no había sido así en ningún momento, era culpa de ambos, de él por haberla engañado y de ella por no haber luchado por su relación, sin embargo, pesaba más en su corazón el engaño de él que cualquier otra cosa.
Era un nuevo día y estaba sola en su cama, sin él, sin esos besos mañaneros, ni las palabras de cariño, nada, no había nada de lo que habían intentado construir, no quedaba nada, sus esfuerzos se habían ido a la basura por un engaño de parte de él, todo había acabado en esos momentos y no quedaba nada, todo estaba acabado oficialmente, se levanto con pesadez de la cama para prender la televisión, el vómito mañanero pronto estaría presente así que estaba casi al tope de la cama cambiando canales cuando se detuvo en uno de noticias... el control cayo al suelo así como ella lo hizo también.
Se anunciaba el compromiso de Ootori Chotarou con Grint Alice, una importante empresaria de la rama agrícola, él estaba sosteniendo su mano mientras su otra mano reposaba en su cadera, una sonrisa estaba sobre ambos mientras ella solo sentía el mundo derrumbandose, ellos si lo habían hecho oficial lo que quería decir con certeza que lo ellos habían tenido no era nada, la idea de que él besara a alguien más, estuviera con alguien más simplemente dolía pero no podía hacer nada, ella no estaba a la altura de ellos y lo sabía muy bien pero eso no quitaba que en esos momentos se sintiera como alguien a quien habían usado.
Las lágrimas, las más amargas resbalaron por sus mejillas, había pensado que ya no le quedaban pero allí estaba, llorando de nueva cuenta por alguien que nunca le había pertenecido, porque él nunca había sido suyo, solo había sido un espejismo y la prueba más clara era que estaba comprometido con alguien más, con alguien que no era ella... el temblor invadio cada parte de su cuerpo, el miedo la hizo estremercerse, el llanto la hundio más, todo junto le hacían recordar que ellos solo eran amigos... solo amigos.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
