POSITIVO Y NEGATIVO
Lincoln y Octavia han salido de regreso a Trikru esta mañana. He decidido quedarme con Niylah hasta que regrese el resto. Al llegar encontramos la posada cerrada a cal y canto porque todos habían salido en busca de provisiones con las que comercial.
Lexa me ha hecho huir. Mejor dicho las cosas que estoy sintiendo por ella me han hecho huir, alejarme hasta que estos sentimientos confusos desaparezcan. La valoro mucho, es una gran amiga y el problema es que no la veo así.
La habría cagado completamente de haberla besado aquella noche y no quiero perder su amistad. Espero que aguante el tiempo y la distancia porque mi huida es debida al miedo y porque soy demasiado débil como para estar cerca fingiendo que no siento nada más por ella. Y no entiendo como ha surgido.
A partir de ahora los intercambios los realizaremos en el Titty Twister, así lo he acordado con Octavia antes de que se fueran, ellos se encargaran de comunicárselo a Trikru. Yo me quedaré en Floukru.
-¿Clarke?-Alcé la vista. Estaba sentada en la cama de Niylah con la espalda apoyada en la pared.-He guardado una de las dos pruebas que me pediste, es para ti.-Asentí cerrando el diario.-¿Alguna vez has escrito sobre mí?-Asentí sonriendo y se sentó junto a mí.-Clarke,-Tomo mi mano entre las suyas.-salga lo que salga todo ira bien
Alejó una de sus manos para coger la caja que contenía la prueba rápida del VIH y la dejó entre mis manos. Hacía un buen rato que la había visto sobre aquella mesita pero no me había atrevido a cogerla.
-Han pasado poco más de tres meses desde el día cero.
-¿Quieres que te deje sola?
-No.-Cogí su mano y apretó la mía.-Quédate, por favor.
Niylah abrió la caja después de ver mi intento frustrado por lo que me temblaban las manos. Pasé el palito por mi boca empapándolo de saliva y ya solo quedaba esperar. Y los nervios me traicionaron porque se me escaparon unas pequeñas lágrimas.
-Ven.-Me abrazó y me resguarde entre sus brazos escondiendo mi rostro en el primer hueco que encontré, en su cuello.
-No sé si quiero saberlo.
Beso mi mejilla y trazo un pequeño camino hasta encontrar mis labios. Fue un beso suave que nos encargamos de profundizar en apenas segundos. Unos instantes después Niylah estaba sobre mi devorándome el cuello y desabrochándome los pantalones.
Podía notar lo mojada que estaba ya, pero a pesar de estar tan excitaba debía conocer la respuesta. Lo necesitaba.
-Creo que deberíamos comprobar el resultado.
-Shhh.-Me silenció y me beso.-¿Te apetece?-Asentí mordiéndome el labio, no recordaba la última vez que había tenido sexo. Extendió su mano ante mi cara sonriendo.-Mi herramienta de trabajo, no pasará nada.
-Hace mucho tiempo que no hago esto y me apetece demasiado, no quiero limitaciones.-Rodé sobre ella alcanzando la prueba y fruncí el ceño mostrándosela.
-Negativo, lo sabrías si hubieras leído las instrucciones.-Me volvió a colocar entre ella y la cama.-¿Sin limitaciones?
Oh, joder. Había olvidado lo que me gustaba y extrañaba el sexo, fue tan alucinante que a la mañana siguiente yo seguía con una sonrisa de oreja a oreja.
Un par de días después, cuando todos volvieron pude proseguir mi viaje hacia Floukru.
Noté una presencia, alguien que me seguía desde que salí del Titty Twister. Hacía un buen rato que había desenfundado la glock, la sujetaba preparada por dentro de mi chaqueta. Quedaba poco para llegar a la playa, allí sin tantos arboles tendría mejor visibilidad pero estaría más expuesta. Aligere el paso.
Al llega a la playa apunté hacia el bosque. Poco a poco vi una sombra que se acercaba.
-¡Las manos donde pueda verlas!-Grité con la voz temerosa. Mierda.
-No te voy hacer nada, anda baja esa pistola.
-¿Qué quieres?-Vi aparecer a un hombre que no se detenía en su avance.
-¿Vas muy cargada, no?-Su tono amigable no me gustaba ni un pelo.
-Levanta las manos.-Traté de sonar lo más segura que pude.
-Te he dicho que no te voy hacer nada.-Ya estaba a escasos metros.-Anda dame esa arma antes de que pase algo.
-¡Quédate donde estás!-Lo grité con fuerza.
-Vamos.-Sonrió.
-¡Quieto! No te acerque más.
Cuando intentó arrebatarme la pistola apreté el gatillo.
Preparé el fuego y lancé unas cuantas ramas verdes para avisar a Luna. Esta vez solo vino una lancha a por mí.
-¿Lo has matado tú?-Asentí.-¿Y no piensas enterrarlo?
-Los animales también tienen derecho a comer.-Me subí en la lancha.
De tener una vida acomoda a trabajar en lo que hiciera falta. Y me gustaba.
Volví a casa antes de lo normal y me encontré a Costia llorando en el suelo.
-¿Qué sucede mi amor?-Me arrodillé ante ella y me abrazó.
Terminé sentándome, sin soltarla y cogiendo una caja del suelo. Debía encontrar las respuestas por mí misma, leí detenidamente, era una prueba rápida de VIH.
-¿Donde esta?-Me entrego la prueba.-Mi amor, ha salido negativo.-Seguía sollozando.-¿Por qué no me habías dicho nada? Hey, todo está bien, estoy contigo mi amor, siempre.-Besé su cabeza.
-Creo que hace tres meses que no me baja.-Murmuró con miedo.
-¿Cómo que crees?-Fruncí el ceño.
-No, no lo sé.-Volvió el llanto.-Estaba… no lo sé, pensé que sería debido al estrés.
-Iré a la enfermería y le pediré una prueba de embarazo a Nyko.
-No, no.-Secó sus lágrimas levantándose.-Se enterarían de, de lo que me paso.
Y ahí estaba, confirmando que me había mentido y que la historia de Clarke era la real. En el fondo creo que ella sabía que yo lo sabía. Todo había vuelto a la normalidad, excepto con el sexo, ella no lo buscaba y yo no intentaba.
-No pasa nada, Costia.-Me levante.
-Porque no es una humillación para ti.-Espetó.
-Mírame,-Levanté su rostro.-te quiero, todo va a ir bien.
-No digas nada o me iré.
Me quedé boquiabierta ante la suplica amenazante. Me había hecho daño pero traté de no darle importancia por la intensidad de lo que estaba viviendo.
-Esta bien, robaré un test. No se enterara nadie.
Fui hasta la enfermería aprovechando que Nyko estaba ejerciendo como "veterinario". Hacía una semana que Octavia y Lincoln habían traído bastante material médico y de farmacia. Me costó un poco dar con los pocos test de embarazo que tenía.
Volví a casa y le tendí la prueba.
-¿Te acompaño al baño?
-No.-Vi como se alejaba y cerraba la puerta tras ella.
Mantuve la calma durante la espera pero salió sin decir nada, tuve que entrar al baño y registrar la papelera para encontrarme con un positivo.
-¿Cómo…-Tartamudeé.
-Me han jodido la vida.-Rompió a llorar.
-Estoy aquí contigo.-Fui a abrazarla pero me esquivo.
-¿No estarás pensando en que nos lo quedemos?-Su semblante se volvió serio y secó sus lágrimas.-Es mi cuerpo.
-Es tu cuerpo y tu vida pero han pasado tres meses. ¿Quieres que Niko te practique un aborto? Esta cuidando del ganado.-Bufé.-No.-Negué.-Podrías morir.
Nos quedamos calladas ante aquella posibilidad.
-Puedo ocultar el embarazo.-Murmuró como si estuviera pensando en voz alta.
-¿Y cuando nazca decimos que nos lo hemos encontrado?-Traté de seguir con su idea.
-Claro que no, no quiero esta cosa. Lo abandonaremos en el bosque.
-No estas hablando enserio.
-¿Crees que he pedido esto?-Me gritó.
-Yo tampoco lo he pedido, pero no voy a participar en el abandono de un bebé. Me lo quedaré yo si no lo quieres.
-¿De verdad me estas haciendo esto, Lexa?-Parecía incrédula.
-Necesito pensar. ¿Vale?-Salí sin saber donde ir ni qué hacer.
Llegué hasta el camión de Clarke, a veces lo hacía con la esperanza de encontrarla de vuelta. Sin embargo con quien me encontré fue con Golfo, esperando sentado. Me sentí identificada con ese gato. Ambos teníamos otra vida que dejábamos de lado por un momento para esperarla a ella, pero al final del día volvíamos con nuestra familia y la dejábamos sola.
-No va a venir.-Y no se lo decía a él, me lo decía a mí misma pero Golfo me miro con tristeza.-Espera.
Sabía de sobra que Clarke había dejado la cabina abierta por si alguien lo necesitaba, y ese día era yo quien lo necesitaba. Le puse comida y agua a Golfo.
El mundo y mi mundo se caían a pedazos, no sabía como recomponer el segundo y en lugar de buscar soluciones me encontraba hablando con aquel gato, sentada en el suelo. Algo que jamás habría imaginado.
-Merece algo mejor que nosotros. Me refiero a Clarke. Somos dos interesados de cuidado, tú vienes a por comida y yo para… no sé ni para que vengo, me gusta, me gusta hablar con ella y compartir el tiempo. Me gusta estar cerca porque creo que es a lo máximo a lo que puedo aspirar, me considera su amiga. Yo también la considero mi amiga, pero a pesar de eso la veo de una forma distinta.-Observé como comía, seguramente ignorándome.-No estoy segura de que vaya a volver, la verdad. Mi amiga Octavia me dijo que Clarke pensaba quedarse en otro sitio. Es egoísta pero quiero que vuelva. Supongo que tú también.-Golfo se acercó restregando su cabeza en mi brazo.-Prometo dejarte comida hasta que regrese.
