Capitulo 10: La selección
-Vamos Harry, quiero ver si realmente es tan impresionante como dicen…- un rubio casi gritaba de emoción a un Harry demasiado enojado y estresado.
-Creo que mejor te hubiera dejado desmayado, a ti y a los otros idiotas-susurro el ojo verde
-Dijiste algo Harry- La mirada de Draco estaba llena de una inocencia casi desesperante… no esperen, MUY DESESPERANTE.
-Nada Draco- contesto mientras se masajeaba las sienes
-Bien- y se fue rápidamente a acompañar a sus amigos que seguían queriendo evitar a Potter hasta qué este pensara que no existían, es una lástima que Draco no pensará lo mismo.
Había sido una tarea bastante difícil y cansada solamente arrastrar los cuerpos desmayados a la cabina de al lado, pero además tener que borrarles la memoria y llevarse los cuerpos de Zabini y Draco al pasillo para quitarles el hechizo de aturdimiento era lo suficiente malo como para que no pudiera moverse en un buen rato.
Pero lo hizo y además para ahorrarse problemas también le borro a Draco esa escena donde había sido atrapado no prestándole atención.
Y además borrarle la memoria a Zabini, y amenazar a los amigos del rubio para que no dijeran nada sobre eso.
Cuando los pequeños mocosos de sus "amigos" intentaron saber él porque de la orden, tuve que utilizar la mirada más malvada que pude y esa chica…como se llamaba… a sí… Parkinson se desmallo.
No es nada fácil ser un Riddle.
Después tuvo que fingir que prestaba atención a cada cosa que el muy mal… perdón que su "querido" amigo le decía. Pero hubo un momento en que ya no le dijo nada y aprovecho para poder pensar claramente en su plan, la piedra. Era realmente lo más importante que le han encargado en un rato y esperaba poder cumplir con su misión como era debido.
Se dejo llevar por el cansancio y durmió.
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Voldemort miraba por la ventana, mientras en sus manos había un montón de papeles; planes para el futuro, información de las barreras de Hogwarts y de la Orden del Fénix; sonrió pensando en cómo había corrompido la insignia del gran Dumbledore.
Pero sus pensamientos iban de nuevo a su hijo, pensando que tal vez había mandado muy rápido a una misión a su heredero.
Lo había entrenado para que su lealtad no flaqueara, que su sed de venganza y poder fueran aumentando; que cada vez que estaba más cerca de ella sintiera la necesidad de más.
La piedad le era desconocida, pero sabía cuando matar y cuando perdonar la vida; solamente porque todavía era de utilidad.
Sabía más magia de la que aprendería en la escuela, pero necesitaba estar rodeado de gente de su edad; no para que fuera más normal, sino para que cuando tuviera que ir de espía a conseguir información supiera pasar desapercibido.
Tenía un gran actor, pero tenía que aprender a engañar a Dumbledore, debía hacerle entender que era un niño inocente, alguien común. Si lo lograba, podría tener un arma más que poderosa a su favor.
Severus era un problema en ese momento, no entendía dónde estaba su lealtad; sabía perfectamente que estaba enamorado de esa Potter, pero trataba muy bien a su heredero, tal vez por ser de la misma sangre.
Pero debía mantenerlo vigilado y que Harry este en el Castillo hacía que pudiera vigilar a Snape, aunque lo considerara de su "familia" solamente lo obedecía a él.
Sonrió.
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Cuando despertó ya casi estaban llegando a Hogwarts, se puso su túnica negra, aunque él creía que no era necesaria porque era completamente lógico que iba a terminar en Slytherin; pero llevarla puesta un rato no iba a molestarle.
Zabini y Parkinson estaban rodeando a Draco, al parecer querían mantenerlo lejos y sabían que cuando el rubio abría la boca no paraba y notaron que eso le molestaba.
Por fin el tren se detuvo, el paisaje dejo de cambiar y se escuchaba en el pasillo un enjambre de niños de 11 a 17 años platicar (gritar en algunos casos) sobre la emoción de comenzar un nuevo año.
Empezaron a salir con calma y si alguien los veía creería que eran muy altivos ya que parecíamos confiados y sin problemas, aunque más de la mitad estaban que gritaban de entusiasmo por poder hacer magia sin restricción o tener a sus padres cerca para reprenderlos.
- ¡Primer año! ¡Los de primer año por aquí!- Grito un hombre muy grande; por su aspecto creo que era un semi-gigante o algo parecido.
Caminaron por un largo sendero, los arboles eran realmente tupidos; escuchaba perfectamente a Longbottom y Weasley comentar sobre tonterías sin importancia, mientras que unas chicas hablaban bajito de que les daba miedo el bosque.
El semi-gigante les dijo que pronto podrían ver Hogwarts y al doblar la última curva se encontraron con un inmenso castillo. Muchos dejaron soltar un "oh" de asombro pero Harry solamente levantó una ceja; era realmente grande y se podía sentir su magia por todos lados, aunque encontraba un poco decepcionante, esperaba algo mejor.
Enseguida estaba un gran lago negro, Harry rápidamente se subió a un bote y enseguida Draco, pero los demás no querían subirse al bote con "Fénix".
-Vamos Crabbe, Goyle suban- al parecer no quería convencerlos de subirse por sí mismos así que tuvo que repetir la orden con más fuerza.
Harry solo rodo los ojos, realmente despreciaba a la gente que no podía mantener la compostura, era desesperante para él las personas que desaprovechaban segundos importantes en tonterías sin sentido.
Las masas de grasa que eran los guarda espaldas de Malfoy ocupaban gran parte del bote y se aseguraron de quedar muy lejos de Ards.
Se movieron suavemente por el lago, la mayoría admirando el castillo y otros platicando entre ellos, estaban llegando poco a poco al risco donde se encontraba el castillo, pasaron por un lugar oscuro y Harry se permitió una sonrisa muy pequeña al escuchar algunos grititos por parte de sus compañeros que le temían a la oscuridad.
Era tan divertido.
Cuando por fin terminaron el trayecto, subieron unas escaleras que los llevaban a una puerta de roble, de ella salió una bruja de edad mayor y tenía una mirada muy severa, se presento como la Profesora McGonagall les dio el discurso de bienvenida al cual no presto ninguna atención, sabía todo lo que necesitaba gracias a su padre.
Los fantasmas nos encontraron y muchos sangres sucias parecían asustados, ahora solo sonrió por dentro, no podía permitir emociones con otras personas presentes.
Entraron al Gran Comedor, muchos estudiantes los miraban con curiosidad pero muchos solo querían que terminara la selección para poder comer del delicioso banquete que daba Hogwarts.
El sombrero seleccionador empezó a cantar, al azabache le dieron ganas de usar un incendio para quemarlo, pero debía vivir por ahora, pero ¿el sombrero sentirá dolor? Su mente pensaba que podría averiguarlo algún día.
La primera en ser seleccionada fue Abbott Hannah y después él.
Camino altivamente, mostrándose orgulloso de lo que era, no miraba a nadie y a pisadas seguras y decididas llego, se sentó y el sombrero fue puesto en su cabeza.
-Mm -dijo una voz en su oreja- veo mucha oscuridad, pero hay valor y fuerza; eres muy inteligente y tu lealtad es grande, podrías ir a cualquier casa, pero lo mejor es que vayas a…
¡SLYTHERIN!
No le sorprendió para nada esa afirmación
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Bueno creo que tendré que repetirlo otra vez: Esta es una historia yaoi dark Harry y Draco Uke. Si no te gusta la pareja solo ignora eso porque realmente no voy a poner lemon ni nada parecido ya que quiero que se concentre en la oscuridad de Harry. Aunque a veces se me alla lo fujoshi y ponga más a Draco n.n'
Gracias por sus comentarios.
*P-S*
