El Novio

Capitulo 9:

Al tocar su cabeza en la almohada dejo que sus ojos se cerraran, no por sueño sino porque sus pensamientos se habían dirigido a otro lugar y con otra persona en concreto. Aquella noche había sido especial a pesar de tanta confusión, se permitió conocerlo un poco más y se ilusiono con la idea que no le era indiferente. tenía que ser sincera, se había asustado por el hecho de que Terry fuese uno de esos tipos que andan con hombres y sin embargo le gustan las chicas, sabía que los llamados bisexuales abundaban, pero ella tenía esa idea que no podían gustarte los dos géneros, aunque respetaba el gusto de cada quien.

Escucho el sonido de su celular, el cual había dejado olvidado sobre su mesita de noche. Se levanto en su propia cama y estiro su brazo para tomarlo. Abrió su aplicación de whatssap y encontró dos mensajes.

Uno, era de Karen.

Encantada de conocerte more, seamos amigas :* :* :*

Sonrió ante los besos y tecleo una carita sonriendo con el pulgar arriba. Reviso el otro mensaje y su corazón se acelero de una manera deliciosa.

Te veías hermosa esta noche, las palabras no son suficientes para describirte. Tenemos mucho de qué hablar pecosa, pero solo quiero que sepas que te has convertido en mi pensamiento favorito. Terry.

Ahogo un gemido encantador con su almohada, Terry podía ser sumamente galán cuando lo deseaba y ella estaba encantada. Jamás había tenido una ilusión en su vida y aquel chico de ser un dolor de cabeza se había convertido en un apuesto príncipe.

Gracias Terry, pero aun no entiendo... quiero entender.

Le escribió y espero su respuesta, la cual llego rápidamente.

Nos veremos mañana, puedes? hablaremos.

Tengo clases y luego debo reunirme con una amiga para hacer un trabajo. Te podría enviar si termino temprano?

Perfecto, te buscare donde estés. Podrías soportar montarte en la moto?

Candy dudo un poco, no era que no le gustase sino que la velocidad era un poco problemático para ella. Quiso escribirle, pero Terry envió otro mensaje.

Tranquila, iré en bici por ti.

No es necesario, Terry.

Pecosa, iría caminando sobre brazas solo para verte.

Ella se sonrojo ante aquel mensaje y solo coloco una carita totalmente sonrojada y sonriente.

Jajaja, preciosa. Que haces?

Acostada... y tú?

Espero un minuto y encontró extraño que no le contestara rápido. Hasta que sonó un nuevo mensaje y se quedo con la boca abierta.

FOTO. Acostado, sin nada que hacer.

Era una foto en todo su esplendor, Terry estaba mirando a la cámara con sus zafiros brillosos, su cabello tendido sobre una almohada de una forma desordenada y la foto salía grisáceo ya que de la boca del castaño algo abierto salía humo, estaba fumando.

A ella le encantaba la foto, se veía sensual, rebelde y en su elemento, pero igual no evito reñirlo por su mal hábito.

El cigarrillo no te da poder, sino cáncer!

Mmm lo siento, lo hago porque me calma... podría dejarlo.

Podrías?

Coloco, aunque no esperaba que lo dejara en realidad.

Podría, si me besas lo dejaría. Eres más adictiva que la nicotina y que me condenen sino es cierto :*

Ella soltó una leve carcajada y se permitió ser atrevida.

Eso es un trato, señor Terry?

Totalmente, señorita pecas. Bésame y lo dejo.

Candy sonrió tontamente ante su respuesta, pero tuvo que dejar a un lado su celular, ya que alguien se había colado en su habitación.

- oh, estas despierta?

Ella quiso ser sarcástica ante tony, pero aquel agarraba sus dedos con nerviosismo y la preocupo.

- no, estaba leyendo algo por internet_ mintió, no quería que la interrogara_ que sucede, tony?

- puedo sentarme?

Ella asistió, dándole lugar en su cama. Cruzo sus piernas para dejar que aquel se sentara frente a ella. Llevaba su pijama de ferrari así que no le preocupaba que la mirara.

- quería disculparme por molestarme en el club.

- te molestaste? _ pregunto confusa y tony hizo una mueca de disgusto, ya que claramente ella ni siquiera a eso le presto atención.

- un poco... quería que bailaras conmigo.

- lo lamento tony, pero sabes que no sé bailar y prefiero evitar el ridículo_ contesto con un encogimiento de hombros_ total, no quería ir tampoco, pero Archie insistió.

- candy_ murmuro queriendo tomar su mano, pero ella lo ignoro.

- tony, que te sucede?

- de que hablas?_ pregunto el rubio intimidado por su tono serio.

- te he notado extraño... estas actuando de un modo que me incomoda.

El se hecho para atrás un poco dolido y ella se le quedo mirando con fijeza, ladeo un poco su cabeza.

- sucede algo que no se?_ se atrevió a peguntar la rubia.

- que te incomoda?_ contraataco sin responderle_ soy Anthony, por Dios.

- me has estado siguiendo?_ pregunto ella y aquel se removió incomodo, allí estaba la respuesta que ella quería, su cara denotaba culpabilidad_ porque?

Aquel no sabía cómo explicarle que ciertamente la había seguido para saber con quien se encontraba, deseaba saber quién era aquel hombre que había conocido el sabor de sus labios, era un calvario imaginarla en brazos de otro.

- yo?!

Intento hacerse el ofendido y ella desvió su mirada hacia el techo.

- tony te quiero, eres el hermano que nunca tuve...

Mierda, aquello dolía como un hierro en su corazón; pensó tony con su rostro adolorido por aquellas palabras.

- somos más que primos... pero no soporto que actúes de esa manera, me estas asfixiando con la persecución, quiero entenderte, sinceramente lo quiero, pero si no me dices que te pasa no puedo saber porque actúas de esa manera... no eres mi tony desde hace días.

Mi tony... él quería ser su tony en todo el sentido de la palabra, pero ella con sus ojos verdosos solo miraba a un hermano, un primo muy cercano que había crecido con ella.

- candy, tu... tú me considerarías si yo no fuese tu primo?

La rubia confundida tomo la mano que tony extendía.

- pero eres mi primo...

- lo sé, pero... yo... _ estaban las palabras para declararse en la punta de su lengua y estaba dispuesto, pero el celular de candy sonó en señal de que un mensaje nuevo había llegado y ella quito su mano de la suya y literalmente se lanzo sobre su teléfono... y demonios, aquello le quito los ánimos a tony_ candy..._ la llamo mientras ella tecleaba con una sonrisa en su rostro.

Espero no estés dormida bella durmiente, porque mis labios quieren despertarte ;)

Jajaja tonto, no aun no... Lo lamento, solo hablo con mi primo.

Tecleo ella a Terry, miro a tony después de enviar el mensaje y aquel rubio tenía su mirada sombría, no la despegaba de su celular.

- patty?_ pregunto con una dureza fuera de lo común.

- mmm no_ fue lo único que contesto y se reprendió por haber ignorado a su primo_ que me decías?

- nada_ murmuro levantándose_ lamento mis acciones, creo me tome muy en serio mi papel de hermano, ya no eres una niña candy y veo que debo protegerte, pero si te incomoda prometo me comportare... aun así, te quiero.

Ella se sintió culpable de haberse sentido incomoda con su primo y se levanto para abrazarlo con fuerza.

- ay tony!_ dijo sonriendo_ también te quiero muchísimo, eres especial para mí.

- lo se_ respondió con una leve sonrisa_ ahora descansa, feliz noche.

Se separo de ella sin ser brusco pero de una manera rápida y dándose media vuelta, salió de la habitación cerrando con calma la puerta, aunque en realidad quiso azotarla con todas sus fuerzas. Al salir miro del otro lado del corredor a sus primos quienes lo miraban fijamente.

- no se lo dijiste_ confirmo Stear sin sonreír.

- porque?_ pregunto Archie con tristeza_ ella debe saberlo.

- para qué?_ murmuro a la defensiva el rubio_ me considera como su maldito hermano... me pudriré en el infierno si ella se aleja de mi a causa de mis sentimientos, prefiero conservarla a mi lado como una hermana.

- estas equivocado_ dijo Stear negando con su cabeza_ tarde o temprano explotaras y sería una lástima que el corazón de ella estuviese ocupado para aquel momento_ su primo de lentes se alejo hacia su habitación, la cual compartía con su hermano_ te veo lento, tony... demasiado lento.

- como un caracol_ añadió Archie con una sonrisa de medio lado, palmeo la espalda de su primo y siguió a su hermano.

- me lo dice quien se lanza sobre su novio?_ pregunto sarcástico Anthony.

Archie encogió sus hombros restándole importancia, aunque el gesto le resulto doloroso al recordar como había terminado todo con Terry aquella noche.

- deberías tomarlo en práctica_ replico su primo con burla.

Dejaron solos a tony en aquel corredor algo oscurecido por las sombras de la noche. El rubio miro la puerta de candy y se sintió impotente por ser tan cobarde, pero se giro para irse a dormir... no se daba por vencido aun, pero aun en un buen tablero el competidor debía tomarse su tiempo para la siguiente movida, sin embargo ni se imaginaba con quien competía por el corazón de aquella reina.

En la habitación la rubia seguía enviándole al castaño que rápidamente le contestaba.

Primo?

Sí, mi primo tony.

Mmm... bien.

Sucede algo?

Tecleo confusa por su respuesta tan cortante.

Nada...

Terry?

El se tomo un minuto para responder, y ella se preocupo por su silencio.

Me encanta que lleves la pulsera que te regale.

Bromeas? ella me ilumina el camino :D . Me encanta.

Genial, te regalare docenas.

No inventes, llenaras mis brazos.

Cierto, no podríamos cubrir esos brazos hermosos que tienes.

Eres un adulador :$

Pecosa me has convertido en un estúpido romántico.

Tan malo es?

No, me gusta... me gustas.

Terry no es muy pronto para decir esas cosas?

Tarde seria sino te lo dijera en este momento... me gustas, chica Andley.

Debo responder a eso?

No lo hagas, quiero escuchártelo de tus propios labios mañana... tenemos mucho que hablar, por lo pronto quiero que duermas y descanses.

No tengo sueño.

Coloco en un mensaje, pero aquello era mentira sus ojos se estaban cerrando.

Mentirosa... descansa pecosa.

Descansa, Terry.

Escribió aquello y apago su celular, apoyo su cabeza de nuevo en su almohada y en su rostro se dibujo una sonrisa, una que perduro durante toda la noche, pues la alegría se había posado en su corazón de una manera que jamás lo había hecho. Tenía una ilusión prometedora, una que no se atrevía a dejar ir, porque a pesar de todo a ella también le gustaba aquel chico.

.

Manos rozaban su cuerpo y lo apresaban contra la cama, los demonios habían vuelto para atormentarlo, unos con cabelleras largas y bocas carmesí con enormes sonrisas lascivas. Intentaba soltarse pero sus manos eran atadas a la cama, peleaba con su propio cuerpo el cual no se movía como él lo deseaba.

- debes ser un hombre!

Gritaban en su oído con tanta fuerza que sentía el zumbido a lo largo de su canal auditivo. Se movió con ímpetu y soltó sus amarres para salir corriendo a través de la oscuridad, no veía nada ya que todo estaba sombrío y desconocido. Corría con todas sus fuerzas, buscando algún tipo de protección.

Necesito a mamá...

Gimoteo corriendo encontrándose transportado a un cuarto oscuro, sintió claustrofobia y se lanzo sobre el suelo hecho un ovillo, lloraba sin cesar y pedía estar con su madre, se escuchaban risas a su alrededor, risas burlonas de mujeres que jamás había visto en su vida.

Se miro sus manos entre la claridad que entro por una puerta y se vio manos pequeñas totalmente sonrojadas y llenas de cortes, era un niño de nuevo y tenía miedo.

Terry, ven aquí pequeño marica!

Retumbo una voz desde la puerta que iluminaba aquel cuarto oscuro, el no se movió sino que se apretó mas las piernas contra su pecho. Se sintió arrastrado como un saco de papas, y pidió, suplico que lo soltase, pero siguió siendo arrastrado, mas y mas, sin importar que su cuello se apretara por el jaloneo. Fue lanzado a través de una cama totalmente roja como la sangre que brotaba por las paredes, sintió frio, mucho frio.

Hazlo!

Le ordenaron y miro una silueta femenina caminar hacia él... tembló, tembló lleno de pánico, sus labios se enfriaron y solo gritos asustados salían de ellos, sus ojos buscaron una fuente de salida y no había nada más que sangre en las paredes, la silueta seguía acercándose al pie de la cama como una víbora en ataque, lento con una mirada letal y brillosa.

Miro la mesita al lado, donde una botella medio llena posaba. La tomo con su manita temblorosa y la rompió, ignorando los gritos en su entorno, el liquido se rego sobre la cama y con velocidad paso la parte cortante de la botella rota por su antebrazo, un movimiento limpio que lleno de sangre la cama.

No dolía, pero sintió sus parpados pesados a causa del mismo miedo... sintió desvanecerse y sonrió por haberse liberado de sus verdugos.

Terry despertó exaltado, sudando frio en su cama totalmente solitaria. Se masajeo su rostro preocupado y parpadeo varias veces. Hacía mucho que las pesadillas lo habían abandonado, lastimosamente habían vuelto a hacer presencia en sus días tormentosos.

se incorporo en su propia cama y alboroto su cabello mojado, sintió que su brazo picaba y miro la cicatriz larga en su antebrazo, la masajeo un poco y miro con tristeza aquella fea línea que le recordaba al infierno que había vivido después que su madre murió.

Váyanse; susurro a los demonios que lo atormentaban, ya no los necesitaba más en su vida, él quería continuar.

.

Candy no entendía porque patty quería ir a la facultad de Ingeniería, se suponía debían estar estudiando, pero la petición le había sonado tan extraña, mas era su amiga y debía acompañarla. Le había escrito a Terry que no podían verse aquel día, esperaba lo entendiera pero aquel no le había contestado su mensaje, cosa que la entristecía.

Caminaron frente a las puertas de aquella facultad donde candy había ido muchas veces, Anthony y Stear estudiaban en aquel sitio, uno mecánica, la otra química. Candy seguía a patty en silencio y aquella otra buscaba con su mirada a una persona en específica, aquello sí que era interesante.

- vamos Karen, solo es una cita mi amor_ se escucho la voz de un chico, candy rápidamente miro a un muchacho robusto que arrinconaba a su nueva amiga, la cual intentaba salir de sus brazos duros como una roca.

- no, déjame bruto_ gimoteo ella intentando salir y aquel no la dejaba.

Candy preocupada miro a patty que seguía caminando buscando con la mirada su objetivo.

- patty_ la llamo posándose a su lado_ puedo ir a saludar a una amiga y te espero en los jardines?

- claro candy_ dijo encantada por la idea, y candy sonriente asistió, se alejo dejando a patty seguir con su búsqueda.

Volvió en sus pasos para mirar a Karen que ya algo molesta por la insistencia del chico, se intentaba liberar. Candy saco su celular y rápidamente fue en su rescate.

- Karen!

La chica se volteo hacia ella, y sonrió encantada, incluso sus mejillas se sonrojaron.

- candy!

- tu madre me ha llamado, a tu tío Patrick se lo han llevado de emergencia al hospital_ recito la rubia con cara de preocupación, metiéndose en medio del muchacho jalando de la mano a su amiga_ desea la llames rápidamente!

- oh demonios! mi tío Patrick sufre de... eh... incontinencia.

Candy la miro como, en serio Karen, eso es lo único que se te ocurre.

- incontinencia?_ pregunto el chico a su lado, totalmente confuso_ eso es grave?

- claro querido, no sabes que eso es delicado... un día orinarías tanto que bum!_ exclamo haciendo un sonido con sus manos que asusto al muchacho_ tus riñones se secan como un desierto y te mueres descompensado.

- descompensado?

- caramba, reseco como la piel de un lagarto... incluso tu lengua empieza a quebrarse debido a...

Candy que ya no aguantaba las mentiras tan absurdas de su amiga, cubrió con sus manos su rostro escondiendo su sonrisa.

- es horrible Karen!

- tranquila linda, vamos a llamar a mamá... sé que tío... mmm...pet...

- pet?_ pregunto el muchacho más confuso.

- un apodo de cariño hacia el tío Patrick_ dijo rápidamente candy antes de que Karen arruinara todo_ vamos a llamarla...

- claro, claro!_ exclamo Karen lleno con ella.

- bueno... nos vemos luego, preciosa_ dijo el chico como despedida y Karen solo hizo un ademan con su mano.

Ambas chicas corrieron lejos, hacia los jardines donde fueron sin aliento sobre una banca para tomar asiento y empezaron a reír a carcajadas por semejante teatro.

- que divertido_ dijo candy riendo sin parar.

- awww candy! me has salvado!

Karen la abrazaba con calidez y la rubia sonreía animada, se había divertido como nunca, sabía que era malo decir mentiras pero rescatar a una amiga era muy importante. Su amiga reía sin parar, sus mejillas estaban sonrosadas y candy sospechaba que las suyas también, ambas no paraban de reír ante lo ocurrido.

- gracias cariño!

- de nada... somos amigas no?

- siiiiii_ chillo Karen entusiasmada_ pero... candy que haces aquí?

- oh bueno... venía con una amiga, pero te he visto y me separe de ella.

- has corrido a mi rescate, eso es tan dulce...

- vamos Karen no es para tanto_ dijo la rubia entre risas, su amiga se torno seria y tomo su mano.

- no candy, eso es muchísimo... si algún día necesitas de mí, no dudes en buscarme, somos amigas y estaré para ti en cualquier momento.

Candy se removió incomoda pero solo sonrió.

- vaya Karen, gracias.

- tranquila_ dijo la otra restándole importancia con su mano, agarro el bolso que llevaba en su espalda y saco un pintalabios rojo junto a un espejito_ se que harías lo mismo por mí.

- si supongo... oye ese no es un color muy fuerte?_ intento decir la rubia ante los labios rojo pasión que ya Karen portaba. Candy más bien quiso decirle que si vistiera de otra forma tal vez no la asediaran tanto los chicos, la minúscula minifalda era muy llamativa, aunque llevaba camisa manga larga, el escote era algo sugerente entre sus atributos.

- no, es perfecto. Quieres?

Ella rápidamente negó con su cabeza, pero Karen empezó a rebuscar en su bolso, sacando un color mucho mas rosa con destellos.

- este será perfecto en tus labios, more.

- no, more_ imito su apodo, pero la ya estaba amenazándola con la punta del pintalabios_ Karen!

- candy, debes verte mucho mas femenina aunque sea con brillo...

- eso no es brillo_ replico ella desconfiada, pero Karen la ignoraba.

- eres hermosa y esto te hará lucir provocativa... vamos, deja que te pinte. No seas cobarde!

La pecosa se indigno ante el reto, así que cruzando sus brazos dejo que Karen se acercara.

- deja de fruncir tus labios como si fueses a la horca, es solo pintura, por amor de Dios!

Candy no evito reír ante aquello, luego se puso seria y dejo que Karen coloreara un poco sus labios. Al terminar, se miro en el espejo y sonrió, pues no se le veía nada mal y hasta favorecía su color de piel.

- parezco una chica fresa_ se burlo de sí misma.

- pareces una chica... ahora cuidemos tus labios porque seguro que querrán devorártelos si te ve cualquiera con ese tono.

- no seas tonta!

Su amiga encogió sus hombros mientras guardaba sus pintalabios con sumo cuidado.

- por cierto Karen, estudias ingeniería?

- si, ingeniería química_ dijo con una sonrisa, candy no evito quedarse con la boca abierta_ no te sorprendas more, soy inteligente.

- jajaja perdón, es que es difícil verte haciendo formulas y esas cosas de científicos.

- es fácil_ dijo ella cruzando sus piernas_ seré una científica loca... lo loca ya lo tengo.

Candy no pudo sostener una carcajada ante aquel comentario, y Karen esbozo una sonrisa enorme ante su risa.

- lo siento... lo siento_ intento disculparse la rubia entre risas, pero su risa se borro cuando miro un chico de bermudas con sudadera blanca. Aquel caminaba hacia ellas buscando a alguien entre el alumnado y ella sintió ese aleteo fantasioso en su corazón cuando la miro directamente.

Se quedo en un sitio, totalmente sorprendido. No esperaba encontrarla en aquel lugar, eso era claro. Terry se veía sumamente lindo cuando sonreía, y allí esbozo una sonrisa que hizo que las piernas de candy temblaran, agradecía que estuviera sentada, sino tal vez habría caído redondo sobre el suelo.

Karen volteo hacia atrás con curiosidad y su sonrisa se hizo enorme, mientras corría hacia el castaño, el cual descolocado la recibió entre sus brazos.

Punzada de celos para la rubia, la cual habría deseado haber corrido hacia sus labios, pero siguió sentada en su sitio, mirando como ambos se acercaba hacia ella. No sabía cómo actuar frente a Terry, eso era un hecho, pero aquel se adelanto soltándose del agarre de Karen para acercarse a candy y besar su mejilla, añadiéndole con su acción a la tez de la rubia, un color carmesí.

- hola pecosa...

- Terry, hola!

- no esperaba encontrarte aquí, menos con Karen_ miro de reojo a su amiga la cual ya tomaba asiento al lado de candy.

- somos amigas_ dijo emocionada la de labios rubí, agarrando el brazo de la rubia y Terry frunció un poco su ceño.

- la verdad que vine con patty, pero está buscando a alguien y mientras la estoy esperando con Karen...

- mmm que bien! recibí tu mensaje, lamento no contestarte pero estaba algo loco mi celular_ dijo con una sonrisa que no llego a sus labios, no le contaría que su padre había mandado a alguien para que lo hiciera entrar en razón y que en una leve pelea, su teléfono se había golpeado ocasionándole un coma medio loco_ lo arreglare antes de la noche para enviarte.

Ella se sonrojo un poco y asistió. Karen solo se miraba las uñas con una sonrisita traviesa.

- pero a todas estas, que haces aquí?_ pregunto de pronto Karen.

- venia a hablar contigo_ dijo Terry con sinceridad.

Otro golpe de celos para candy.

- conmigo?_ murmuro sorprendida su amiga_ porque?

- neil ha estado en mi casa..._ el rostro de Karen se volvió inexpresivo y palideció_ será cuestión de tiempo hasta que te encuentre, aunque no me sorprendería que ya sepa dónde vives o estudias...

- entiendo_ fue lo único que dijo Karen, luego negó con su cabeza y sonrió llena de ironía_ maldita sea!

- no es igual_ murmuro Terry_ ha cambiado un poco y creo que no es tan jodido como antes...

- es neil, él jamás cambiara.

Candy que miraba a los dos muy confusa, quiso preguntar quién era ese neil, pero prefirió guardar silencio, estaba claro que era un tema delicado pues la boca de Karen había perdido su sonrisa alegre.

- patty!

Exclamo candy, al ver que una chica pasaba corriendo al lado de ellos, iba en mal estado, incluso la rubia pudo ver unas lagrimas bajando de sus mejillas? aquello era irreal.

- candy, que pasa?_ pregunto Terry al verla levantarse.

- mi amiga patty... ella va corriendo y... lo siento, debo ir.

Terry intento ir con ella pero alguien pasaba corriendo en su dirección, para sorpresa de ambos era Stear quien con su rostro preocupado miro a candy cerca de Terry y se detuvo.

- candy!

- Stear!

- donde esta patricia?

- va corriendo hacia allá_ la rubia señalo la esquina de un pilar por donde su amiga había desaparecido, aquella corría sumamente rápido_ que ha pasado?

- yo...mierda_ Stear no sabía cómo explicar que patty lo había visto sentado en una acera con una compañera de clases prácticamente en sus piernas, aquella era una mala imagen incluso para patty a quien se le había declarado días antes_ Terry, puedes llevar a candy a casa?

Él otro ni lo dudo.

- tranquilo, yo la llevo!

- gracias! tranquila candy, creo patty se ha sentido mal, la llevare a casa... si la alcanzo_ murmuro con frustración, echando a correr antes de que candy se negara.

- pero... ella iba llorando_ susurro la pecosa quien estaba confundida.

- tranquila pecas, se que estará bien.

Ella lo dudo pero no dijo más nada. Terry miro de reojo a Karen quien tecleaba ferozmente su celular, estaba preparando su caballería contra neil, no la culpaba.

- quieres te lleve a casa, Karen?_ ofreció, pero ella lo miro y negó.

- tengo muchas cosas que hacer... mejor lleva a candy, creo ya pronto oscurecerá. Nos vemos, more_ se despidió de ambos besando sus mejillas y a paso determinante se marcho.

- no la había visto así_ dijo candy y Terry solo suspiro.

- vamos!

La tomo de su mano sin dejar siquiera que protestara. Ella sintió la tibieza en sus dedos y no se quejo. Se dejo llevar por el castaño, quien con su cabello atado le sonreía.

- quieres comer pizza?

- bueno... si quieres.

- vamos, me muero de hambre.

Mirar a Terry en una bicicleta la hizo reír.

- oye, pensé si nos veríamos hoy y pues, andaba dando mis vueltas en ella, antes de recibir tu mensaje.

- te ves... dulce.

Terry sonrió encantado, generalmente decirle a un hombre que era dulce pues no era lo mejor, pero al no le interesaba. Ella lo creía dulce, pues que se lo comiera.

Mierda Terry, deja esos pensamientos literales; se reprocho, cuando ella se montaba cruzando sus piernas.

Era relajante pedalear con ella tan cerca, su olor a rosas era embriagador. había visto que llevaba unos labios pintados de ese tono que iba tan bien con ella, y sintió una necesidad poderosa de besarla hasta que perdiera el aliento, pero debía respetarla, se debía comportar. Su mente se descolocaba con ella a su lado y era algo nuevo que le gustaba demasiado.

Con ella no tienes miedo; susurro su mente ante sus dolorosos recuerdos.

- que tal tus clases?_ pregunto con calma, y ella suspiro_ tan mal vas?

- aplace un examen... y bueno, perdí un poco mi entusiasmo.

- y eso qué? luego lo harás mejor!

- supongo.

- tu padre se molestara, no?

Ella se negó a imaginar el rostro decepcionado de su padre, no quería eso.

- mi padre no es un ogro_ dijo de pronto, sabía lo que Terry imaginaba_ es solo que se preocupa por mí, quiere que tenga un futuro prometedor.

- mmm si tu lo dices, pero candy no es bueno que te esfuerces mucho mas de la cuenta... me he dado cuenta que eres una muy buena, por no decir excelente estudiante.

- solo me gusta estudiar... bueno hasta hace poco me gustaba_ confeso a Terry, quien beso su cabeza de pronto y ella sonrió_ y eso?

- lo necesitabas... lo harás mejor otro día.

- gracias_ dijo ella, y de verdad estaba de mejor humor.

Anduvieron en silencio hasta que Terry se detuvo en una pizzería. Ella bajo estirando sus músculos, y dejo que Terry asegurara su transporte. Fue curioso cuando entraron ya que lo hicieron tomados de la mano como si fuesen novios, y aquella idea a ella le gusto. Se sentía protegida por alguien que si tomaba en cuenta sus opiniones.

- doble queso, pecosa?_ pregunto Terry sacándola de su trance, ella miro a la mesera que anotaba su orden.

- si por favor... podrías...

- dime cariño?_ la animo Terry.

- podrías pedirla con maíz?_ pregunto dudosa, y Terry sonrió encantado.

- claro pecosa, me encanta el maíz.

Candy no pudo evitar sonreír, y hasta noto la mirada envidiosa de la mesera quien miro como Terry tomaba sus manos por encima de la mesa que compartían en aquel lugar.

- pronto estará su orden_ murmuro la mujer que los atendía antes de desaparecer.

Terry encismado empezó a delinear los dedos de la rubia con tanta atención que la puso nerviosa, aquella proximidad era algo nuevo para ella pero aquel solo estaba entretenido con sus manos sin decir nada. De pronto las acerco a sus labios y el las beso, las atrajo a sus mejillas y las dejo allí, cerro sus ojos con tanto deleite.

- mi madre hacia esto conmigo, y hasta hoy no entendía que tenia de especial_ dijo Terry con tanta calma que ella sintió tanta ternura dentro de su corazón.

Se veía como un niño sereno, como un propio angelito que sonreía con picardía, pero manteniendo su propia paz. Ella abrió más sus palmas y con sus dedos acaricio aquellas mejillas de una forma constante que hizo suspirar al castaño.

- háblame de ella?_ pidió candy y aquel abrió sus zafiros mirándola fijamente.

- era hermosa... era la mujer más valiente que pude conocer, me trajo a este mundo aun cuando no tenia apoyo de nadie. Sé que era actriz o bueno estaba haciéndose una carrera cuando conoció a mi padre, aquel ingles le atrajo a la linda americana que estaba solo de paso. Mamá siempre dijo que conocerlo había sido como conocer al príncipe regente en el pasado, tenía un porte señorial y un encanto que ella siempre amo_ dijo con algo de melancolía, candy sintió tanto dolor ante sus palabras_ pero la familia de mi padre jamás la quisieron y cuando ella estaba embarazada de tan solo semanas alguien le pago para que desapareciera...

- le pagaron para desaparecer!

Exclamo la rubia por aquella horrible acción.

- si pecosa, pero el corazón de mi madre se destruyo con aquel insulto, él que le ofreció el dinero era mi propio padre_ el rostro de la pecosa palideció por aquello tan horroroso, se imaginaba todo el dolor que tuvo que soportar la madre de Terry_ Eleonor, mi madre, no tomo nada, solo se dio media vuelta y conmigo en su vientre desapareció de la vida de aquel miserable.

- oh Terry, que triste!

- no candy, tal vez lo parece, pero mi madre y yo fuimos muy felices... estuvimos solos pero mi madre siguió trabajando en el teatro, me mantenía junto a ella todo el tiempo, incluso me sentaba en la primera fila para que la viera actuar_ Terry sonrió tomando las manos de candy entre las suyas_ jamás nos separamos, me cantaba todas las noches y mantenía un libro de historias alucinantes que me contaba antes de dormir. Me decía cuanto me amaba porque según ella eso me haría crecer como una hermosa persona, me abrazaba cada hora y me besaba hasta quitarme el aliento, ella me daba todo y jamás se quejo por tenerme tras sus faldas, ella simplemente sonreía enormemente al verme con ella. Me repetía lo enorme que seria, y que debía comer muchas verduras para crecer aun mas, parecía un panda de tan gordo que estaba, creo que nadie podía levantarme cuando tenía siete años, pero a ella no le interesaba, decía que así me quería porque podía besar aun más mis mejillas.

Para aquel momento los ojos de Terry estaban algo cristalizados, pero sin darle vergüenza solo se seco con el dorso de su mano, no le importaba que ella lo mirara porque candy de igual manera estaba conmovida y ya tomaba una servilleta para secar sus ojos.

- creo, fue una hermosa vida con tu madre_ dijo candy con una voz algo llorona que a Terry hizo reír.

- lo fue, lo fue_ murmuro secando las mejillas de la rubia_ no quería hacerte llorar.

- tranquilo, soy llorona por excelencia.

Aquel comentario los hizo reír, y fueron interrumpidos por la pizza con las bebidas que habían llegado. La mesera los miraba como si se hubiesen vuelto locos pero no dijo nada, dejo su orden y desapareció a atender a otras personas.

- mmm deliciosa_ murmuro la rubia extasiada por el primer mordisco.

- me alegra que te guste_ murmuro el otro dando un gran bocado.

- Terry... que paso cuando... bueno cuando tu madre murio?

El castaño comió con lentitud y se quedo mirando la pizza. Hasta que suspiro y decidió contestar.

- mi padre vino por mí el día del entierro... viví con él en Londres durante unos años y luego conseguí un ayuda de un amigo que me dejo viajar a americe, conseguí una beca para entrar a la universidad, más un vicio para mantenerme y aquí estamos_ la simplicidad como lo dijo no fue suficiente para que candy evitara sospechar que había algo más que Terry no quiso decirle de sus días al lado de aquel hombre que aparentemente era un tirano, pero ella solo asistió, dejaría que él le contara algo mas cuando quisiera.

- un vicio para mantenerte?_ pregunto ella con burla.

- me encanta el black jack... me ayuda a pagar algunas cuentas_ dijo riendo_ no me creas un vago porque no trabajo pero seme hace difícil estudiar y trabajar. Además mientras tenga buena suerte puedo permitirme estar como estoy, claro aun no llego a ser fanático de las cartas.

- entiendo! y Archie, cuando lo conoces?

El castaño siguió sonriendo mientras terminaba de masticar un pedazo de su pizza. Era hora de contarle todo a candy y aquel era el momento preciso.

- candy conocí a Archie cuando entre a estudiar economía en el instituto... pero creo es necesario que sepas que esa idea de que somos novios, es un fraude.

La rubia dejo de comer y se le quedo mirando confundida.

- conoces a una tal Anne?_ candy asistió_ Archie escucho un comentario que quería ligarlo con ella, el idiota se desespero y en vez de buscar otra solución, simplemente dijo que era gay... ese maldito puto no es gay, aunque lo parezca. Te podría enumerar todas las mujeres que ha tenido y tiene, pero allí es donde entro yo, me pidió el favor de que fingiera que era su novio, pensé que éramos amigos y no vi mal hacerle ese favor.

- pero... pero..._ tartamudeo la chica confusa_ le llamas pastelito?

- es un apodo que le coloque porque tuvo un accidente con unos pasteles que se comió, no es nada cariñoso, sino un recordatorio de su vergüenza. No soy gay candy, carajo sé que no lo soy, pero tampoco soy un genio con las chicas, aunque tenía una reputación mantenida de Casanova, todo se fue al traste con la idiotez de Archie.

- pero...

- pero yo agradezco eso porque te he conocido y joder, me gustas como nunca me había gustado una chica...

El rostro de candy se sonrojo y aquel aprovecho para lanzarse sobre ella de la manera que deseaba.

- candy, quiero seas mi novia?

De un rostro sonrojado, paso a ser un rostro pálido y con sus ojos sumamente abiertos. Terry se asusto, aquello había sido muy pronto pero es que no se le daba bien esperar.

- mierda, lo arruine? debí esperar que comieras?

Ella trago grueso un bocado y procedió a agarrar su refresco para chupar por el pitillo como si le succionara la vida, aquello había sido totalmente inesperado y estaba halagada... y sorprendida.

- bien, no hables_ candy ya iba a contestar pero guardo silencio_ comamos y no diremos nada mas... no candy, a comer!

Ella asistió aunque no entendía muy bien cuál era la finalidad, seria que quería que se lo pensara mejor o que olvidara su pregunta, pero Terry lo que sentía era miedo al rechazo y por eso prefería el silencio.

Silencio...

Mas silencio...

Comieron sin ningún problema, Terry pago la cuenta porque se odiaría si ella lo hacía, no en aquella que era su primera cita y como veía todo, seria la ultima.

Maldita sea Terry, siempre eres un bruto; se recrimino cuando la miro salir en silencio hacia la parte de afuera del establecimiento, donde estaba la bici esperándolos.

La siguió y miro como ya la oscuridad de la noche estaba en su apogeo. Candy lo miro y sonrió, aquello destrozo sus nervios y la jalo hacia su cuerpo para envolverla en un gran abrazo.

- mierda...

- eso no es muy dulce_ susurro ella con risitas oculta en su pecho, Terry sonrió sin querer.

- me están matando los nervios... lo siento.

- nervios?

- quiero una respuesta candy... Dios mío! me estoy muriendo sin saber qué piensas.

Ella medito unos segundos y Terry la abrazo mucho más fuerte.

- quiero ser tu novia_ dijo al fin y aquel se sintió dichoso_ pero... mi padre jamás lo permitirá.

- al diablo tu padre!

Exclamo con rapidez mientras besaba su frente.

- que quieres tu?

- quiero conocerte...

- eso me encantaría, debo añadir que es halagador porque soy un idiota.

- no, no lo eres.

- vamos, vamos, que mas quieres?

Ella negó entre sus brazos.

- papá no querrá... yo... bueno él dijo que no quiere novios para mi... y yo...

- no se lo diremos!

- qué?

Ella levanto su cabeza para mirarlo y el castaño estaba sonriendo.

- no me interesa que lo sepa, solo quiero que me aceptes tu... además, ya habrán modos de que esto resulte y si ves que soy un hombre que vale la pena_ ella iba a protestar pero aquel beso su boca rápidamente callándola_ bien, si lo ves, pues hablare con tu padre seriamente sin importarme nada.

- pero papá es... rabioso.

- he batallado con peores dragones, este no es más que un lagarto con ánimos de escupir fuego.

- no deberías decirle así_ pero lejos de estar molesta, ella solo reía.

- vamos pecosa... solo di si?

- si, Terry.

- mucho mejor.

El castaño bajó la cabeza igual que lo había hecho en el parque semanas antes. Esta vez llevó la boca hasta sus labios y presionó con suavidad. Leve, sutil, indeciso.

Un beso muy distinto a todos los que había dado o recibido. Tal como recordaba, candy tenía un tacto celestial, el sabor de la pureza, era como tener en los brazos la perfección sublime.

Ella le apoyó las manos en los hombros, con el mismo toque suave y delicado con el que le acaricio sus mejillas, y él reprimió un gemido intenso, ante la gama de sensaciones que lo invadían. Estaba perdido desde que miro sus labios aquel día de un tono rosa que jamás le había visto.

Terry notó el torrente de sangre que invadió la parte inferior de su cuerpo, sabía que no debería estar haciendo esto. Ni persuadirla de que abriera la boca para hundir la lengua hasta el fondo, ni mordisquear sus labios dulces, ni imaginarla en la cama, desnuda y cálida, bajo su cuerpo. Sus pensamientos lo torturaban de una manera escandalosa que le encantaba.

Continuó.

Ese sutil intercambio de suspiros, la danza de lengua contra lengua, la tensión de ambos cuerpos que se acercaban más y más.

- hermano, consíguete una habitación!

Grito un chico divertido que intentaba entrar con su grupo a la pizzería. Allí Terry reacciono y se separo un poco de la rubia, le sonrió con encanto, beso sus mejillas sonrojada y se aparto, dejándola detrás.

Camino hasta el chico y lo golpeo para sorpresa de su grupo. Todos exclamaron del asombro, al ver un chico grande calmado con tremenda sonrisa satisfecha que golpeaba a otro, algo flaco con cara de póker.

- era broma!_ gimió el muchacho agarrando su mejilla desde el suelo.

- arruinaste un momento perfecto con MI NOVIA!

El énfasis en sus palabras, hicieron que el pobre herido se disculpara miles de veces. Después el grupo llevo de a rastras al muchacho para que con hielo calmara el dolor y la inflación que ya lo invadía. Aprendería con aquello a no meterse donde no le llamaban.

Satisfecho Terry se aproximo hacia su bicicleta para montarse en ella silbando. Candy se mantenía sorprendida en su sitio.

- tienes un humor cambiante...

- no, solo que no me gusto lo que dijo_ hablo encogiendo sus hombros como un niño_ vamos a casa, candy.

- Terry no se supone deberíamos hablar de cómo nos veremos y...

- tranquila, déjame eso a mí.

- pero...

- candy, estará todo bien. Tu solo mantente en contacto conmigo_ la jalo para besarla de nuevo y sonrió dejando su frente pegada a la de ella_ eres mi novia, eso es hermoso.

- mi novio_ dijo ella comprobando que las palabras en su boca salían fáciles y encantadoras_ me gusta.

- me gusta escucharlo... vamos, pecosa.

.

Había pasado toda la tarde tratando de localizar a Terry, pero aquel no había aparecido por la universidad ni por el departamento. Agradecía la llave extra del conserje él cual conociéndolo, le abrió aquel lugar para que lo esperara. Se sirvió un vaso de leche y espero sentado en la barra de la cocina que su amigo apareciera.

Según sus cálculos era sumamente extraño que Terry no hubiese llegado. Tarareo una canción esperándolo y cogió un paquete de galletas escondidas en la alacena. Escucho al fin el chasquido de la puerta y miro como su amigo entraba con aquella bicicleta que últimamente cargaba.

Terry al parecer no se sorprendió al verlo, pero tampoco le gusto la visita. Archie se sintió pequeñito ante sus ojos fríos. Había ido a disculparse una vez más pero el castaño hablo primero sorprendiéndolo.

- ya sabía yo, que vendrías tarde o temprano.

Archie se intento mostrar relajado y siguió bebiendo y comiendo.

- solo vine a disculparme y...

- no me interesa, aunque tengo un trato que proponerte.

- un trato?_ pregunto desconfiado.

- si, a ti te interesa que yo siga siendo tu novio, cierto?

- mmm si, está claro que si...

- bien!_ exclamo el castaño lanzándose sobre su sofá donde cruzo sus brazos sobre su cabeza_ lo seguiré siendo.

- porque?

- no Archie, a cambio de que...

- cambio? qué demonios quieres? dinero?

Archie sonó dolido, se suponía eran amigos.

- no, a cambio de que traerás a candy conmigo en todas las visitas que me hagas y las salidas que tendremos_ Archie lo miro confundido, pero luego sonrió, seguro Terry pensaba que con eso dejaría de avergonzarlo con sus acciones locas.

- no_ dijo bebiendo un sorbo de su leche y comiendo una galleta mas_ ella debe estudiar y no puede estar conmigo todo el tiempo, además para qué? solo es mi prima, te prometo me comportare si eso quieres.

- no me entiendes.

- que no entiendo?

- que candy debe venir...

- no seas tonto, eso no es necesario.

- es necesario_ comento Terry determinado.

- porque?

El castaño ladeo su cabeza, mirando como Archie masticaba una galleta y agarraba un gran sorbo de leche, allí se atrevió a soltar la gran noticia.

- porque es mi novia.

Archie sintió como las migajas de la galleta le hicieron cosquillas en la garganta, sintió como la leche retenida en su boca consiguió escaparse pero por su nariz, soltando un chorro sobre la barra y botando todo el contenido de su merienda, haciendo un desastre y convocando un ataque de tos extrema.

Terry por su parte sonrió muy satisfecho al ver como Archie se ahogaba, dándose golpecitos en el pecho y como le salía leche por la nariz de una manera tan graciosa.

Si hubiera sabido que así tomaría la noticia, abría hecho a candy mi novia mucho antes... ahógate, idiota; pensó Terry con tanta paz interior que lo hizo sentir como una pluma.

Aquel día terminaba de una manera tan genial...

.

.

.

Ahora si, señoritas… empezamos con la revancha de Terry jajaja

Mil gracias por leer! Apreciados comentarios los que me dejan, muchas ideas buenas que tomo en cuenta.

Ahora bien, vamos con algo el romance de candy y Terry oculto, será que Archie se deja manipular? Interesante, interesante.

Espero les guste el capi, me puse manos a la obra lo más pronto posible para no dejarlas colgadas.

Un abrazo enorme,

Su Amiga, Ely Andley.