-Pero que tío más lujurioso-le espeto Pansy que estaba leyendo un libro sin titulo en el sofá del frente.
-¡Que la conversación era privada!-se quejo Nott.
-Si hablaran en un tono mas privado podría suponer y hacer que no he escuchado nada, pero hasta los cuadros saben que Theo se hace la paja pensando en la Lunática unas mil veces por día.
-Tampoco es para tanto, Pansy, y, yo nunca he dicho eso.
-Pero se te nota hasta en la manera que caminas hombre, te molesta el del medio, y ya esta, por que no te la follas y ya esta.
-Me impresionan las mujeres de hoy en día-murmuro Malfoy que se había mantenido hasta el margen de esa discusión.
-No soy cualquier mujer, Draco, soy Parkinson y además Slytherin-dijo como si eso respondiera a todas las cosas.
-Eso ya lo se-río malévolamente, la chica no respondió, solo siguió con su lectura desconocida.
Y es que ese era el gran problema de su vida, no se podía besar con Luna por que de inmediato se empalaba, no podía abrazarla por que se le pasaban cosas sucias por la mente, cuando se quedaban solos en su habitación y se besaban con mas intensidad se ponía mas cachondo que toro semental que hubiera tomado un kilo de la pastillita azul, era horroroso, y no se podía controlar, era horroroso.
-Hombre, que te estoy hablando, pero si quieres no te hablo mas y ya-le dijo Draco mirando de reojo a Pansy que pasaba delicadamente ha otra hoja de su libro.
-Lo siento…es que, se me fue-se rasco la cabeza, mirando para todas partes, solo habían alumnos menores, ningún chico de su curso, así que se relajo un poco, ya que si le escuchaban ablando de esos temas con Draco en la sala común sus compañeros le molestarían de por vida.
-Bueno, como te iba diciendo, no esta mal sentir esos impulsos, Lunati…-carraspeo-Lovegood es una chica muy bonita-dijo sin dobles intenciones.
Y por supuesto que lo era, Luna era bellísima, y además de eso, era extremadamente especial por dentro, brillaba como mil soles, era tan blanca como la nieve y sus facciones eran demasiado delicadas, como las de un ángel, sus labios eran rojos, pequeños y apretados, que quedaban algo hinchados después de que Theo le comiera la boca, y que le abrazara, y que lentamente le besara el cuello y sintiera como si respiración se agitaba. El se podía imaginar muchas cosas mientras se masturbaba, Luna sentada sobre el, con sus perfectas y delgadas piernas cayendo por las suyas, moviéndose despacio arriba de el, tan estrecha y caliente.
-Salazar bendito-carcajeo Malfoy.
-Eso mismo.
-Amigo…tienes un serio problema-le dijo apuntando su entrepierna.
Theodore Nott, un chico de diez y siete años, más caliente que la mierda subiendo las escaleras, por una rubia a la que todos denominaban loca. Lo peor de todo, es que trataba de pensar en otras cosas, como juegos de mesa, ajedrez, cartas, familia, pociones, Snape en calzoncillos, pero el sexo siempre salía a la luz, y no era cualquier tipo de sexo, era la mezcla de Luna Lovegood y sexo que no le dejaban tranquilo, y el no poder estar con ella así le dejaba peor aún. Realmente, si tienes todas las característicos que tiene Theodore Nott (las características de la persona pueden cambiar) eres un lujurioso de mierda.
Por que la vida, alma y pensamiento de Theodore giraba en torno a como poder tirarse a Luna, su Luna
