Universos infinitos

Mi familia anda achispada… Yo estoy a dos tragos más de acabar más borracha que una cuba :v y los amigos de mi hermana (Mi beta que no pudo corregir este Drabble) están invadiendo mi casa y mi comodidad… Demonios

Pues no tengo mucho que decir, el sueño que tengo está matándome y la visita indeseada fuera de mi casa a estas horas de la madrugada me tienen con la cabeza dolorida… Nomas espero que este Drabble les guste a pesar de las circunstancias en que lo hice

Día 10: Beso robado (Idea cambiada y dada por Raquel Taisho) disculpa las molestias woman, pero juro que cuando tenga más conocimiento de lo otro yo te hago ese proyecto :3 ¡Que inicie la semana de Raquel! ¡Woo!

Advertencia: Posibles confusiones por que no podía pasar de 500 palabras, quizá una que otra falta ortográfica (Mi beta está muy ocupada con sus amiguitos, alv me siento traicionada) y posible Ooc… Espero que no mucho.

Palabras: 500… Esta vez no me voy a quejar mucho e.e


Oculta tras un arbusto, veía pasar a las personas, no es que tuviera miedo ni nada pero, corrían los rumores de que su senpai, Taisho Sesshomaru, estaba interesado en ella… No es que le desagradara tampoco, pero ese tipo de cosas no sabía manejarlas y que la pretendiera el chico del que estaba enamorada, menos.

Únicamente había tratado con su medio hermano menor, Inuyasha y se trataban más como hermanos que otra cosa, por lo que no sabía cómo reaccionar ante esa situación. Nunca había tenido novio y se ponía nerviosa el solo pensar en estar a solas con su senpai.

Luego de asegurarse de que nadie la viera o reconocería, saco su bento de la mochila; se dispuso a comer, hasta que el la alarma de su teléfono, le notifico la llegada de un nuevo mensaje. Curiosa abrió la bandeja y casi escupió el único bocado que había ingerido ante el contenido que leía.

Sera mejor que tengas un buen escondite, el bastardo de Sesshomaru te está buscando y no creo que se rinda hasta no haber revisado el más mínimo rincón de este maldito instituto… Te sugiero que corras, yo te cubro.

Sus mejillas ardían ante la perspectiva del guapo y siempre indiferente Sesshomaru, registrando cada rincón para dar con ella. Se le hizo entrañable hasta que la idea de que la encontrara tomo fuerza. Sus nervios la hicieron soltar el pequeño bento de comida, el cual causo un pequeño ruido al caer al suelo.

Cubrió su boca tratando de evitar el grito que a punto estuvo de soltar; de pronto y sin avisar unos pasos firmes y seguros se escucharon fuera de su arbusto, lo cual la hizo sudar frio, reconocería esos pasos en cualquier lugar. El único ser en ese instituto que podía denotar tanta seguridad con un solo movimiento de muñeca.

Aguanto la respiración hasta que escucho los pasos alejarse de su escondite perfecto; literalmente sintió como su alma volvía a su cuerpo por el alivio… Hasta que dos fuertes y gruesas manos, obviamente masculinas, la tomaron de los hombros. Sacándola del frondoso arbusto.

Sus zafiros se encontraron frente a frente con los dorados masculinos, que la observaban con un brillo oculto en sus siempre fríos e indiferentes ojos. Trago grueso, sus nervios aumentaron al tenerlo frente a frente.

–Has estado evitándome. –sus facciones endurecieron levemente.

– ¡P-por supuesto que no! –una ceja arqueada fue su única respuesta. –Y-yo solo he estado ocupada, además no tendría por qué evitarte.

La sonrisa ladina y maliciosa del peliplata la hizo sudar frio; si tan solo no la pusiera tan nerviosa su carácter fuerte saldría a flote para evitar esa vergüenza que estaba pasando frente al chico más guapo del instituto Shikon.

Entonces: –Escúchame Higurashi y escúchame bien, tu eres mía y eso no lo podrás evitar ni tu misma.

Antes de que pudiera responder, los labios masculinos se presionaron sobre los suyos… No podía creerlo, su senpai le estaba robando su primer beso.

¡Y ella lo estaba disfrutando!


¡Hasta mañana, tarde o noche!