N/A, holaaaa!, piso mil disculpas por el retraso!, les cuento la verdad, es que estoy trabajando con tres historias a la vez y la verdad es que mi cerebro va a explotar en cualquier momento! x_x

En fin, les agradezco mucho por leer mis fic, espero que les este gustan a lo que. Se que los capítulos son largos, pero créanme, valen la pena!

La cosa va despacio, lo se, no me maten, pero créanme cuando les digo que es por su bien. Así no me prenden fuego!

Bueno, si mas que decir, les dejo el capitulo 9. Espero que lo disfruten tanto como yo!

Besotes! Luxia


Después de salir del centro comercial, Bulma regresó a su casa montada en su aeronave. No le había dado una respuesta a Yamcha acerca de su invitación aún, pues quería pensarlo detenidamente.

No sabía si valía la pena. Ella quería irse, pero también era cierto que el mono espacial no había dado la cara en su casa después de todo aquel asunto. Y eso la dejó un poco tranquila.

Llegó a su casa y salió de su nave encapsulándola rápidamente. Su madre que estaba en la cocina salió al jardín al escucharla. La miró detenidamente y le sonrió suavemente.

-Hola hija, ya volviste!... qué ocurrió?, te arreglaste con Vegeta?

Bulma miró a su madre llena de ira.

-Qué dices mamá?... fui a ver a Yamcha!, deja de nombrar al mono estúpido ese!

-Lo siento hija!, pero cómo regresaste más tranquila creí que..

-No mamá, no creas nada!... Espera un momento, acaso Vegeta estuvo por aquí?.

La Sra. Brief abrió sus ojos y se puso nerviosa. No sabía qué inventar en ese momento al darse cuenta de su error.

-No pequeña, solo decía….

Bulma le dio la espalda a su madre, no quería escucharla más. Pues parecía que su progenitora tenía algo especial con el saiyajin y ella y no quiso escucharla.

Se adentro rápidamente a su casa y caminó hasta el laboratorio de su padre. Encontró al hombre sentado soldando unas piezas mecánicas y vio como este se dio la vuelta al oírla entrar.

-Hola hija, que bueno que volviste. Viste la carpeta morada?

Bulma se acercó a la máquina de bebidas de su padre y tomó un café.

-No, no lo hice y no lo haré… La carpeta está en mi laboratorio, si quieres ve por ella. Yo.., yo me iré por unos días papá, volveré, lo prometo.

-Bueno mi niña y a donde vas?

-Me iré con Yamcha, a su casa. O por ahí de viaje, aún no lo se bien. Volveré cuando esté más tranquila.

-De acuerdo hija. Haz lo que tu corazón sienta.

Sin más, el hombre siguió con su trabajo y dejó a su hija tranquila tomando su café.

La muchachas salió del laboratorio de su padre, había tomado una decisión llevada por la furia. Escuchar a su madre nombrar al saiyajin la había empujado inconscientemente a huir de ese lugar. Subió rápido a su habitación y entró en ella, cerrando la puerta con estrés. Se dio la vuelta y miró hacia su mesita de noche y allí vio la maldita caja.

Se acercó a ella y la tomó con su mano, despacio se sentó en su cama mirando aquel maldito objeto cuadrado. Sacó la tapa y miró detenidamente lo que había allí de nuevo.

Primero sacó un anillo, lo miró detenidamente. Era precioso. Plateado con un dije de color rojo muy similar a un rubí, pero de una forma diferente a la habitual joya. Inspeccionó más de cerca el objeto y pudo notar unas pequeñas letras en su interior. No entendía lo que decía, pues no era en su idioma lo que estaba escrito. Decidió ponerlo en su mesita mientras observaba las demás cosas.

Sacó una papel, al parecer era una carta. No era su letras, tampoco la letra de la fotografía, aunque a esa altura, podría decir sin duda que era la Vegeta. Pero está era diferente, parecía de un tercero.

Abrió la carta que estaba doblada en cuatro pliegues y con mucho nerviosismo se dispuso a leer.

"Querida Bulma, quiero que sepas que siempre te he amado con locura. Y sé también que jamás sentirás nada por mi. Aún así, aquí estoy para ti. Te ayudaré a construir la máquina del tiempo para que tu hijo viaje al pasado y así cambiar tu destino. Se que jamás me amaras como amaste al padre de tu hijo, aquel hombre del cual no se nada, ya que ni siquiera lo nombras. Igualmente, yo estaré a tu lado siempre. No me importa si no te interesan mis sentimientos y mi amor, son tuyos y jamás dejaré de sentirlos.

Te amo más que nada en el mundo, tú y Trunks pueden contar conmigo siempre.

Ciel."

Bulma volvió a doblar el papel y le dio la misma forma que tenía anteriormente. Apoyo la caja en la cama y comenzó la cascada de preguntas.

Quién demonios era Ciel?... y por qué la amaba tanto?... pero, no era correspondido, por el motivo más espeluznante, aquel que hizo que ella temblara de odio y dolor… Su "yo del futuro" amaba a Vegeta y al parecer, no pensaba en volver a comenzar con una vida amorosa por el dolor que le causaba el recuerdo de ese amor.

Era espantoso pensar que aquella mujer pudiera amar tanto a ese tipo asesinó. Cómo demonios pasó tal cosa?. Por qué simplemente no dejaba atrás todo aquello y se entregaba nuevamente a un amor que era evidente le correspondía. Ese tal Ciel quería estar a su lado, aún viviendo en la sombra de un hombre que la uso por una noche… o eso creía ella.

Bulma se acostó un momento en su cama. Que era todo eso que estaba ocurriendo, por qué de repente sintió la necesidad de ver a su yo del futuro y preguntarle tantas cosas. Por qué o cómo es que amaba tanto a Vegeta?. Acaso ese asesino era distinto en aquel futuro?... acaso él era distinto con ella?. Lo dudaba intensamente.

"Fuiste una simple aventura de una noche… te uso y te desecho como una muñeca de trapo… eso fuiste para mi padre, un simple error de una noche…"

Su pseudo vástago fue contundente con sus palabras y no parecía ser un hombre mentiroso.

Por qué amarlo tanto si solo fue una aventura, algo de una noche. Que pasaba con esa mujer?, acaso no tenía dignidad?.

La cabeza de la peli azul giraba sin parar, como puede ser que esto estuviera pasando?... definitivamente debía irse de aquel lugar, no importaba si estaba o no Vegeta, necesitaba consuelo. En su alma había un dolor extraño que no comprendía. Pensó por un segundo en Yamcha, qué habría pasado con él?... porque después de trece años, no podía creer que simplemente llegó Vegeta y ella dejará todo su amor por su novio de tantos años de lado y se metiera en la cama de aquel orgulloso hombre, eso no lo creería, seguía siendo la misma Bulma, y ella no era así.

Entendía que ese tal Ciel apareciera en su vida mucho después y que en ese momento ni Yamcha ni Vegeta ya existían, y comprendía su acercamiento. Pero, cómo fue que ella y Yamcha se alejaron tanto que hasta tuvo un hijo con un asesino?... no entendía nada.

La lagrimas salieron genuinamente. Ya no quería seguir pensando en lo mismo. Se sentó nuevamente y tomó la caja, la cerró y se fue directo al baño.

Su ropa iba desapareciendo de a poco y abrió despacio la llave del agua, cuando sintió en su mano la temperatura deseada, se metió en su ducha. Su cabeza seguía pensando en infinitas cosas pero algo llegó a su cabeza al fin.

"Te amo más que nada en el mundo, tú y Trunks pueden contar conmigo siempre."

"Trunks…"

Quién demonios era Trunks?... acaso sería su… Bulma cerró los ojos fuertemente. Era ese acaso el nombre de su hijo?... pues no, ella no elegiría un nombre tan espantoso y fuera de lo común y dudaba infinitamente que su padre lo haya elegido.

"No, no debe ser él… quizás sea otra persona, pero quién?... más gente en la vida de ella?... Si eligió ese nombre para su hijo, realmente estaba loca!"

Bulma terminó su baño y salió de la ducha para comenzar a secarse y vestirse. Salió del cuarto de baño y se volvió a sentar en su cama, pero esta vez con sus piernas estiradas. Volvió a tomar la caja y de nuevo la abrió. Sacó la carta y la volvió a leer.

No tenía muchas dudas, ese debía ser el nombre de su hijo, pero de donde lo podría haber sacado, era feo y muy raro. Dejó la carta en su mesita y siguió explorando la caja. Vio tres cds viejos y en cada uno se podía ver el número de orden.

El primero decía 1/ C.V, el segundo decía 2/ el tercero solo tenía un 3 escrito. No sabía qué significaban aquellas iniciales. Noto que los cds estaban en perfecto estado. Pensó tal vez que quizás eran algún tipo de software de alguna máquina. Los dejó por un momento arriba de la mesita y siguió viendo.

Solo quedaba una hoja de papel más, también escrita simulando ser una carta. Su corazón comenzó a latir fuerte. Otra carta!... de quién está vez?, quién le rompería su corazón y su dignidad ahora?.

Cuando la estaba por abrir, el teléfono que se encontraba en su escritorio comenzó a sonar despacio. Eufórica se levantó de la cama y lo fue a buscar enseguida agradeciendo a los dioses por aquella interrupción.

-Hola…

-Hola amor, como estas?

-Yamcha, nos vimos hace una hora!

-Lo se cielo, pero necesito saber si tomaste una decisión… quiero preparar mi casa y dejarla hermosa para tu llegada!, O si prefieres un largo viaje alguna playa… lo que tu decidas!

Bulma miró su cama un momento y vio la caja abierta y todas las demás cosas. Su corazón latía violentamente y no sabía bien porque era. Cerró sus ojos y las lágrimas salían de nuevo.

- Yamcha…

-Por favor Bulma!, ven conmigo!, un mes aunque sea!, vámonos de viaje, pasemos juntos una temporada! Aquí o en donde sea, pero juntos! y lejos de todos!

La muchacha se sentó en la silla de su escritorio y dejo de pensar por un segundo. Abrió sus ojos y decidió darle una respuesta a su novio.

-Está bien Yamcha, empacare mis cosas. En dos horas iré hacia allí y veremos que tal nos va.

Yamcha sonrió feliz al escuchar aquella respuesta, iba a enamorar a su novia otra vez con romance y dulzura, nadie lo iba apartar de ella, y tenía todo planeado, o eso pensó él.


Un mes!... un mes alejada de todo los problemas!, un mes junto con su novio viviendo un romance de niña y dulzura pura. Un mes en la que pudo aclarar un poco su mente y tratar de comprender cuál era su verdadero destino… un mes donde se había olvidado de Vegeta… todo para que?... para que en un instante al abrir una puerta verlo sentado en su escritorio, viendo una maldita carpeta morada y leyendo quién sabe que… Solo un mes!

Vegeta se dio la vuelta y la miró fijamente a los ojos sin poder responder nada de lo que la mujer le preguntaba.

Bulma vio su rostro y cerró sus ojos llena de furia. Su cuerpo comenzó a temblar efusivamente, sus manos le dolían de tanto apretar inconscientemente. Su furia comenzó a elevarse de a poco.

Solo quería gritar, gritar y gritar hasta que su garganta le sangrara. El guerrero veía cada cambió de expresión de la mujer y se había dado cuenta de que la mujer le rompería sus tímpanos si no hacía algo.

Por inercia corrió hasta estar delante de ella y sin querer posó su mano sobre sus labios tratando de calmarla y pensando que así no iba a escucharla.

Al instante que Vegeta apoyó su mano, Bulma se tragó un grito ahogado y lo atoró en su garganta, pero eso no era lo que la enfureció más, no, era el contacto de su mano sobre su rostro. Al sentir su mano desnuda sobre ella, hizo que la mujer abriera los ojos gigantes y las lágrimas comenzaran a salir.

-No grites!

Bulma intentó empujarlo, pero no pudo. Se tiró contra la puerta dejando libre un instante sus labios.

-POR QUÉ ME TOCAS?! - Dijo gritando mientras frotaba su propia mano sobre sus ojos, tratando así de hacer desaparecer esas lágrimas.

Vegeta entendió que era lo que la estaba frustrando, su contacto. Despacio retrocedió y se alejó de ella. No quería ni mirarla, no podía hacerlo. Esa bruja maldita lo había engatusado en otra línea temporal, solo quería matarla y desaparecerla del universo. Lo tenía seducido hasta el máximo y él se estaba muriendo de odio y envidia.

Ella temblaba con furia, nunca pensó sentir tanto desprecio por un hombre, pero las imágenes de todo aquello que había descubierto acerca de "ellos", en el futuro, se apoderaron de sus recuerdos y no podía sentir otra cosa que odio y desprecio por el hombre que tenía frente a ella.

Sin pensar Vegeta intentó aclarar algo que seguramente estaba de más, pero no pudo evitarlo.

-NO QUISE TOCARTE… NI DE BROMA!

Bulma lo miró con rudeza y desafiante, no quería escuchar esas palabras y menos seguirle la corriente, pero su orgullo no dejaría pasar aquel incidente.

-NO?!... ES LO PRIMERO QUE HICISTE!

Vegeta se quedó en silencio, si había alguna forma de sobrepasar la línea de su estupidez, esa era.

-PERO NO ES LO QUE… SOLO QUERIA… CALLATE!. NO TENGO QUE DARTE EXPLICACIONES A TI!

-NO, TU CALLATE!, QUE DEMONIOS HACES EN MI CASA?, EN MI LABORATORIO?...Y CON MIS COSAS?... QUE DEMONIOS HACES RESPIRANDO EL MISMO AIRE QUE YO?

-PUES NO HAY OTRO AIRE PARA RESPIRAR, ESTUPIDA!

-MALDITO MONO IDIOTA!, VETE DE MI CASA!, VETE AHORA MISMO!

Los gritos retumbaron por toda la corporación cápsula haciendo que llegue hasta los oídos del padre de Bulma. Este se asusto cuando escucho aquel volumen tan alto y corrió rápidamente al laboratorio de su hija.

Fue lo más rápido que pudo y al acercarse a la puerta de su hija vio que esta estaba abierta y entró despacio. Vio a los jóvenes que discutian intensamente, pero él no le dio importancia y se alegró al verlos.

-Ah Vegeta hijo!, volviste!, que bueno!- Miró a su hija- Tú también hijita!, ambos volvieron al mismo tiempo, que casualidad!

Los dos miraron al hombre al mismo tiempo con una vena gigante en la frente. Bulma fue la primera en reaccionar.

-Como que volviste?... es que este tipo estuvo aquí antes?

-Claro hija!, él estaba aquí, pero en mi laboratorio. Yo le di hospedaje.

Bulma casi revienta de furia.

-COMO QUE LE DISTE HOSPEDAJE!?... SI YO LES DIJE QUE TENÍA LA ENTRADA PROHIBIDA!, CUANDO FUE ESO?

-Bueno, eso fue hace un mes, la mañana misma que tu te fuiste con Yamcha. El estuvo solo una noche, pero luego se fue. Recién hoy regresa.

Bulma se acercó a su padre y le grito en el rostro.

-COMO QUE ESTABA AQUÍ PAPÁ?...ÉL NO ES BIENVENIDO A ESTA CASA!

-Pero hija, si fuiste tu el que lo invitó a quedarse… Yo solo mantuve tu invitación

Bulma quedo helada con lo que escuchaba. Cerró sus ojos y siguió gritando.

-SI… PERO ESO ERA ANTES….

-Antes de que?...-Preguntó su padre de forma inocente.

Vegeta y Bulma se pusieron rojos al instante y en el mismo momento. La joven abrió sus ojos y siguió hablando, pero esta vez lo hacía despacio y con desprecio.

-Por qué papá?...por qué hiciste algo así?... nunca te lo perdonaré!, jamás!- Miró a Vegeta- quiero que te vayas de mi casa…. no, quiero que te vayas de mi planeta!, mono estúpido!

Vegeta la miró detenidamente y estuvo apunto de salir de aquel lugar corriendo, pero luego en su pensamiento sonó fuertemente el hecho que esa mujer le estaba dando una orden, él se hubiera ido, pero jamás, jamás lo haría si eso era una orden.

-Tu no eres nadie para darme órdenes!, mujer vulgar!, estoy cordialmente invitado a quedarme aquí por el dueño de la casa, si no te gusta, vete tu!

Bulma abrió su boca sorprendida, que se creía el tipo ese para echarla de su propia casa.

-Disculpa?!... me estás echando de mi propia casa?! - La mujer pensó un momento y movió su pieza y aunque le afectaría a ella también, no le importo. Cualquier cosa era buena para alejar a ese tipo- Tienes mucho interés de estar aquí cerca mío?...

Vegeta se encendió de nuevo, esa mujer estaba insinuando que a él le interesaba estar especialmente con ella, que falta de respeto era esa.

-Estas loca si piensas que caería tan bajo, no eres más que una mujer corriente y grosera!

-Entonces vete… porque con esa postura solo estas demostrando algún interés extra…-La mujer cerró sus ojos y puso sus manos sobre su cintura.

El padre de Bulma miraba la escena sin emitir palabra pero muy divertido. Aquella pelea era digna de presenciar, pues ambos tenían un carácter tremendo y se devolvían los insultos con dignidad y altura. No podía evitar sonreír.

-Y tu de que te ríes papá?... dile a Vegeta que ya no es bienvenido en está casa!. Dale una nave o lo que sea, que se vaya de este planeta, que no vuelva jamás!

-Yo no me iré a ningún lado!, aquí me quedaré!- Dijo el guerrero cruzando sus brazos en su pecho.

El Sr Brief se quedó pensativo y los interrumpió algo distraído.

-Bulma, en tres años llegaran unos androides muy peligrosos. Nos conviene que Vegeta se quede, quién te dice hasta nos ayude a ganar. Si entrena mucho podría ser útil… pero mejor sería que lo haga… no se… en una cámara de gravedad de 5000 g… no?...

Bulma miró a su padre atónita. El maldito mono le había contado todo a su propio padre. Miró a Vegeta con furia y desesperación. No podía creer que se atreviera a contarle a su padre sobre…

Pero Vegeta interrumpió sus pensamientos y dijo en voz alta.

-Yo no voy a aliarme con nadie ni ayudare en ninguna batalla. Yo solo quiero superar a Kakarotto, destruir esas chatarras y marcharme lejos de aquí.

Bulma lo volvió a mirar con odio.

-Ni muerta papá… ni muerta construiría nada que le sirviera a este idiota incrementar su poder… y mucho menos haría algo que lo hiciera feliz… primero me corto las manos!

-Tus manos no son necesarias, solo tu cerebro!- Dijo el guerrero con ironía, y para vengarse de aquel comentario incómodo que lo dejó en evidencia, agregó.-A menos que también me quieras dar otra cosa… de una mujerzuela como tu, no me sorprendería…

Esas palabras fueron las fulminantes. Bulma se acercó a Vegeta y con desprecio comenzó a decir lentamente.

-Antes muerta me oyes… prefiero la muerte una y mil veces a estar cerca de un maldito asesino asqueroso!... tu mono idiota, vete al demonio… vete al infierno con Freezer, quizás allí también te siga dando órdenes!

A Vegeta le tocó el orgullo. Se enfureció peor de lo que había imaginado. Se adelantó un paso y quedó más cerca de Bulma que antes.

-Cuida tus palabras mujer!, ni se te ocurra mencionar nada de eso… tu no sabes de lo que soy capaz!

-Y qué harás?... matarme por decir la verdad?... tu crees que soy una mujerzuela… pues yo creo que eres un idiota esclavo de Freezer y un fiel sirviente sin dignidad!

-Y tu eres una perra asquerosa que para lo único que sirves es para complacer a un hombre y hasta en eso creo que eres patética!

-No lo sabes y nunca lo sabrás! Mono sin cerebro.

-No me interesa saberlo! Bruja maldita.

Estaban a pocos centímetros del otro, pero estaban tan concentrados en insultarse que no se habían dado cuenta, hasta que un olor embriagante llegó a la nariz del guerrero. Un aroma dulce y suave que emergía de la piel de aquella humana irritante. Se preguntó internamente si todas las hembras de aquel planeta tenían ese perfume. Que solo lo pudo sentir al tenerla tan cerca. Que era ese peculiar olor?... era por estar tan enojada?... era su olor personal?... y por qué era tan exquisito?.

Bulma estaba cegada de ira, ni se había dado cuenta de lo cerca que estaba de ese hombre y sin darse cuenta, noto como rozaba su pecho con el de él.

Ambos se miraron por un segundo y cuando iban a comenzar a insultarse de nuevo, pero esta vez no sabían bien por qué, el científico presente hablo.

-Ya terminaron?... por qué la comida ya debe estar lista!

La mujer se separó del guerrero rápidamente y le dio la espalda. Se acercó a su padre y lo miró atenta. Vegeta sonrió de lado sin darse cuenta, y ver a la mujer de espalda, aquella imagen le dio una extraña sensación. Ignoro aquello y miró al científico también.

-Yo no comeré cerca de este asesino asqueroso. O se va él o me vuelvo a ir yo… pero esta vez para siempre!

-Vete, nadie te extrañara!

Dijo Vegeta divertido, no sabía porque pero le gustaba verla tan ofuscada. Bulma le dedicó una mirada de odio y volvió a mirar a su padre.

-Papá….

-Ya hija, deja eso!, tan hermosa que eres mi princesa!... tienes un carácter de temer!

-Seguro que es su hija?... porque parece más ser descendiente de los demonios!

Bulma lo miró de vuelta.

-Y tú de una manada de idiotas!

-Pues a mi no me está diciendo mi propio progenitor que soy un demente!

-Mi padre no dijo eso!, escuchas lo que quieres imbécil!

El sr Brief volvió a interrumpir.

-Mi niña, por favor!, hace un mes que no te veo!, te fuiste con Yamcha por ahí y realmente te extrañe!, porque no dejas de gritar y me cuentas qué tal estuvo tu viaje.

No sabía porque pero aquella información le molesto a Vegeta. En otra línea temporal, esa mujer era suya y escuchar que se había ido por ahí con otro le molestaba. Se enfureció con el mismo por pensar esas cosas y cruzó sus brazos de nuevo muy molesto.

Bulma miró a su padre con una expresión dulce pero eufórica.

-Bueno… dejaría de gritar si el mono no estuviera aquí… me fue bien papá…-Bulma se detuvo un instante. No sabía porque, pero hablar de sus cosas privadas con su novio delante de Vegeta, realmente le incomodo- No es algo importante papá… solo quiero a este tipo fuera de mi casa!

La mujer se dio la vuelta y se dirigió a la puerta.

-No quiero verlo ni cerca papá… o se va o me voy!, tú eliges.

-Madura mujer!, y deja a tu padre tranquilo!, si tienes problemas conmigo me enfrentas a mí!- No tenía ni idea porque dijo eso, pero solo lo dijo. Realmente quería que la mujer lo enfrentara o lo había dicho por decir?... que acaso no tenía en cuenta que esa mujer en el futuro le había dado sexo sin parar y una vida exquisita llena de placeres… que le pasaba por su cabeza?... no sabía, pero se maldijo internamente.

Bulma no volteo ni dijo nada. Salió del laboratorio y se fue corriendo a su cuarto con su corazón que latía a mil por hora. Lo había enfrentado, después de todo lo enfrentó. Sabiendo miles de cosas sobre su "yo del futuro", sabiendo todo, aún así lo enfrento… y le había gustado.

Vegeta tenía un millón de sensaciones dentro de él y aunque no quería admitirlo, ninguna le molestaba.

El Sr. Brief miró a su hija irse rápidamente y luego a un excitado Vegeta. Al parecer el destino volvía a su curso natural.


Bulma cerró la puerta de su cuarto fuertemente dando un portazo tremendo. Había llegado hace diez minutos de su viaje y lo primero que le ocurre era enfrentarse con su cruel destino.

"Maldito mono… quién se cree!?, echarme de mi propia casa!... está equivocado si cree que voy a salir huyendo!... él es el que se tiene que ir…"

Molesta y hundida en sus pensamientos, se fue directamente y se sentó en su cama mirando hacía el balcón. Miles de cosas pasaban por su cabeza, estaba enojada. Toda la situación la había superado, pero no podía sentir algo de adrenalina en su interior.

Se levantó de golpe y se decidió. Ella no se iría de su casa, si aquel mono quería guerra, pues eso era lo que tendría.


Por su parte Vegeta estaba extasiado, esa hembra lo había enfrentado sin ningún titubeo, lo había insultado sin ningún miedo y le había dicho millones de cosas en la cara.

Podía solo un segundo entender al Vegeta del futuro, esa mujer era igual que las mujeres saiyajin. Agresiva, con el peor carácter del universo. Atrevida y descarada. Si antes pensó que esas cosas podrían ser negativas, hoy se daba cuenta que no lo eran.

Trató de sacar esas cosas de su mente cuando vio al científico que lo miraba curioso y le sonreía. Sus mejillas se pusieron rojas y no sabía bien porque.

-Acaso tengo algo en la cara?... deje de verme así!

-Vegeta, si que tienes un carácter fuerte!, jamás vi a nadie hablarle así a mi hija. Esa mujer es igual a mi madre!, ja ja.

El guerrero no entendía la comparación del científico ni tampoco entendía como el hombre se reía después de ver como insultaban a su hija. Se acercó al hombre y trató de calmar sus nervios.

-Sigo siendo su huésped?... aunque su hija le haya dicho que no?...

-Ja ja… Vegeta!, qué clase de anfitrión crees que soy?, por supuesto que sigues siendo mi huésped. Mi hija grita y grita, pero ella tiene un buen corazón, jamás te dejaría en la calle. Ella no es así, solo está molesta, nada más. -El hombre agregó mientras prendía un cigarrillo- Tú eres bienvenido a está casa. Si te quedas o te vas es tu decisión.

Vegeta sonrió de lado.

-Me quedaré… solo para que su hija vea que no puede darme órdenes!

-Bueno, si te aguantas sus gritos cada vez que se vean, allá tú. Aquí eres un miembro más de la familia. Ahora vamos a comer o yo tendré que escuchar los gritos de mi mujer…las mujeres gritan Vegeta… la de todos!

Vegeta lo miró sorprendido, acaso ese hombre estaba insinuando que Bulma era su mujer, por eso tenía que soportar sus gritos?... sacó de inmediato esa idea de su cabeza y lo siguió hasta la salida.

El científico y el guerrero caminaron por un pasillo corto y llegaron al comedor y la Sra. Brief lo recibió con una gran sonrisa, mientras ponía platos y cubiertos en la mesa con ayuda de unos robots.

-Oh querido Vegeta!, volviste!, que bueno verte!... Bulma también regresó hoy!, veo que si estas aquí sin esconderte es porque te arreglaste con ella!, que bueno!.

La mujer programó un robots y está salió hacía la cocina y volvía con otro plato.

-Pondré un plato extra!

-No mamá… los animales comen en el piso… no pongas otro plato en la mesa!

Vegeta se dio la vuelta y vio a la mujer parada en el marco de la puerta.

-Ah mujer, no te subestimes tanto, crees que eres digna del suelo?

-Soy digna de todo, y tu?... porque eres un mono sin cerebro y no eres digno de estar en mi casa!, VETE!

-Obligarme a irme!... tus padres me han invitado a quedarme aquí y yo acepte.

Los padres de Bulma se sentaron en la mesa y se sirvieron la comida mientras veían al par discutir sin parar.

-Anda… come!, come tu comida Vegeta… y trágatela toda!, si sientes un sabor extraño, no te sorprendas!...

Vegeta entendió la referencia. Esa mujer había prometido envenenarlo con la comida si se atrevía a pisar su casa.

-Bruja maldita!, qué has hecho con mi comida?!, tu te la comerás primero! -Vegeta se acercó a Bulma y la tomó de la muñeca no muy fuerte, su intención no era lastimarla, pero sí asegurando su agarre- Come la comida tu primera!

Vegeta acercó el cuerpo de Bulma peligrosamente al de él, y con su mano libre, levantó una cuchara llena de comida y la puso en la entrada de sus labios tratando de obligarla a comer. La mujer movía su cabeza para los costados, con la boca cerrada. Cuando giro la cabeza nuevamente, gritó.

-Suéltame mono descerebrado!, quién demonios te crees que eres?!

-Soy el que convertirá tu vida en un infierno mientras me sigas provocando!

-Estas equivocado… yo seré tu mismo infierno!...

Ambos se quedaron pegados uno al otro mientras forcejeaban ante la atenta mirada de los padre de Bulma que se miraron y sonrieron inocentemente.

-Pues yo creo que ese infierno está demasiado caliente, no papá?...

Dijo la Sra. Brief divertida mientras veía como ambos se soltaban rápidamente y se iban por direcciones opuestas completamente avergonzados por aquel comentario.

Bulma se iba a su laboratorio y Vegeta al otro. Furiosos ambos por lo que había pasado segundos antes. Ninguno pudo entender cómo fueron capaces de soportar la cercanía del otro. Era frustrante.

La mujer abrió la puerta y se sentó rápidamente en su silla. Miró con desprecio la carpeta y la abrió bruscamente. Estaba cansada, harta de toda aquella situación. Comenzó a leer cada hoja sin ver el bolsillo escondido en la solapa y los papeles que tenía dentro. Comenzó a pasar las hojas con rabia, toda la culpa la tenía esa cámara de gravedad!, si ella no hubiera construido ese aparato en el futuro, nada de eso estaría pasando.

De repente un cartel le llamó la atención. Era su letra, pero enunciaba algo distinto a los otros carteles y estaba escrito más grande y con un color fuerte.

Ella sabía perfectamente lo que eso significaba, el anuncio era importante, de lo contrario no lo hubiera hecho tan llamativo, al fin y al cabo, seguía siendo ella.

"V

Bulma comprendió enseguida, ella había visto unos cd con esos números un mes antes. Sabía exactamente dónde estaban. Pero ir por ellos y ver las explicaciones de cómo construir esa cámara de gravedad quería decir que se rendía a su destino y se enredaría con Vegeta… pero la realidad era que tenía la clave para descifrar la teoría más espectacular del mundo entero, entonces… qué haría?. Enfrentaría su destino y descubriría la oportunidad única de darle lo mejor a la ciencia o se revelaría ante él, dejaría de lado toda esa situación y saldría corriendo de allí…

Sin saber, en otro laboratorio de la corporación cápsula había un guerrero que tenía los mismos pensamientos que la mujer.

Irse o quedarse y convencer a la mujer de construir la cámara esa…

Terrícola y saiyajin con el mismo pensamiento y el mismo dilema y sin saber… el mismo sentimiento.

Algo era seguro, todas las respuesta que ambos necesitaban, estaban en aquellos videos.