¡Hola a todos!

Bueno el tiempo a pasado y por fin he podido volver a actualizar, se que han esperado bastante - se golpea contra la muralla - demasiado para ser precisos pero cualquier explicación, excusa, etc. debe ser por supuesto después de que lean este capitulo c:


Capitulo 9: Despertar Parte II.

Los recuerdos azotaron la mente del noruego. Cientos de recuerdos llegaron a su mente y todos se fueron reproduciendo a su alrededor, provocando el caos y sobrepasando la capacidad de su psique.

Pero luego de todo caos la paz se hizo presente. Su conciencia retornó a la calma y todo volvió a tener sentido. Había visto decenas de vidas de vidas anteriores pasar por sus ojos y reencarnar cientos de veces gracias a la condena en la que se encontraba su alma, pero cada una fue dando sentido a su existencia, a su condición y a su vida.

-Al fin lograste entenderlo todo- una voz le susurro desde la lejanía, esa suavidad que lleno el ambiente fue reconocida de inmediato por parte del noruego. Era ella, el comienzo de todo- No esperaba que Mathias, fuera tan inmediato…pero si lo piensas luego de aquella vista del pasado, es normal, tiene miedo de perdernos nuevamente- poco a poco la voz se fue acercando, hasta posarse justo enfrente de la figura más joven, se acercó de manera sutil y deslizo su mano, hasta el rostro forastero para dejar una caricia llena de delicadeza.

Lukas fijo su mirada directamente en los ojos de su antecesora, la información había sofocado su conciencia, dejando por primera vez a su mente en un vacío que ni siquiera creyó probable. De su garganta no había sonido que lograra nacer, tenía dudas que resolver, pero que nacían y desaparecían a una velocidad que le impedían comprender sus propios pensamientos, solo lograba observar y entender en silencio aquellas similitudes que lo conectaban con ella y eran pruebas silenciosas de la verdad que tanto le abrumaba.

-No te sofoques pequeño, sé que todo esto fue una sorpresa, pero poco a poco lo iras comprendiendo todo- coloco una sonrisa sutil en su labios- Pero solo me gustaría pedirte, tan solo una cosa- su voz se tornó un tanto más cargada de formalidad- Debes dar una nueva oportunidad, a tu vida y en especial a la de él. Conócelo nuevamente, no dejes que los recuerdos te bloqueen. Por favor- su tono cambio, ahora un dejo de súplica se coló en él- esta vez no lo hagas sufrir, no lo dejes ir-

El muchacho solo logro asentir, aun con un poco de temor, pero consiente de la preocupación que atormentaba a la mujer que se encontraba frente a él, decidió tomar aquella responsabilidad en parte por las inquietudes que le producía ver aquella figura llena de esperanza, no sabía si lograría llevarla hasta el final, pero su mente en estos momentos no lo estaba ayudando a barajar posibilidades, hizo solo lo que su inconsciente le dicto.

-Ahora déjame ir a mí, es momento de que hable con él- la dama solo sonrío, Lukas por su parte solo se dejó llevar, dio su cuerpo, para ser ocupado como medio de contacto. Ella tomo la cabeza del noruego entre sus manos, guiándola hasta que sus frentes quedaron en contacto, provocando que las miradas se encontraran.


Los ojos inyectados de sangre del demonio se encontraban pasmados, había escuchado realmente bien o sus sentidos le estaban jugando un mala pasada, pero esa idea fue descartada de inmediato, su cuerpo no era débil como el de un humano para ceder frente a ilusiones de su mente.

Esa pequeña frase que había sido pronunciada llena de nostalgia, convirtiendo una simple palabra en el arma mortal para el demonio, la única que lograba inmovilizar y dejar en un estado vulnerable a aquel ser del averno, calando hasta llegar a su corazón donde reventó los años de espera y añoranza en un solo y simple movimiento.

Envolvió con sus brazos el cuerpo más pequeño en un acto cargado de aprensión hacia la figura del menor; su inconsciente aún conservaba el temor y la inseguridad, aun pensaba que el noruego lo olvidaría completamente y apenas sus brazos lo soltaran este huiría de su lado nuevamente, se disolvería en el aire, dejándolo una vez más con el dolor y el vacío de perderlo en su corazón.

-Tranquilo Mathias- susurro con tranquilidad, transmitiendo el sentimiento hacia el cuerpo del mayor, logrando que poco a poco el agarre de este se fuera aflojando- Aquí estoy-

-Tuve miedo, pensé que esta vez no lo soportarías y te volvería a perder- coloco su cabeza en el hombro del menor, desahogando sus nervios en un suspiro que luego le retorno en una bofetada del aroma que tanto hacia enloquecer sus sentidos.

-Pero no estaré aquí por mucho tiempo- le susurro en un tono gentil, nada común en el nórdico, pero que el danés reconoció a la brevedad.

Habían pasado décadas desde la última vez que había tenido la oportunidad de verla nuevamente y hablar con ella, en un solo movimiento lleno de desesperación levanto su rostro, para mirar directamente a los violetas y reconocer aquella sutil diferencia, que para un humano era imperceptible, pero que para el demonio solo confirmaba sus sospechas.

-¿Qué estás haciendo aquí?- el ser del averno hablo con cierto dejo de temor en su voz, inmediatamente la idea del error se había posado en su mente-¿Dónde esta Lukas? ¿Se encuentra bien? ¿Me odia? ¿Esta asustado?- las preguntas comenzaron a salir de su boca a una velocidad inhumana, el miedo que se encontraba en su interior se expandía con cada palabra que sus labios recitaban.

-Nunca cambias idiota- una suave sonrisa se dibujó en los labios del menor- Él está bien, solo un tanto abrumado por toda la información y es normal- de un momento a otro, la cálida expresión que el cuerpo controlado expresaba cambio, la seriedad se colocó ahí, acompañada de un severo tono de reprimenda- Solo tú puedes enseñarle todo tan rápido y sin mayores explicaciones a un joven como él- por su parte el mayor solo bajo su mirada en silencio, parecía un pequeño siendo reprimido por su madre.

-Lo siento….pero necesitaba hacerlo- su voz sonó como un susurro apenas susceptible.

Ella por su parte cambio completamente su semblante, la suavidad y calidez que la caracterizaban volvieron, acaricio el cabello del demonio con suavidad- Lo sé- un instante de silencio se colocó entre ambos, simplemente mirándose directamente, el uno hacia el otro, parecía que cualquier cosa a su alrededor fuera ajena. Era tal el nivel de conexión entre ambos, que recién cuando la energía en el cuerpo del noruego comenzó a mermar, ella cayo en cuenta de su propósito nuevamente. Nuevamente el semblante de seriedad domino aquel cuerpo.

-Me queda poco tiempo, así que seré breve- llevo sus manos para envolverlas alrededor del rostro del danés, asegurándose de tomar toda la atención del demonio- Por favor; Perdónalo, él no es responsable de los errores de pasado, intenta todo nuevamente…olvídate de mí de todos y solo concéntrate en ser feliz con Lukas…Es la única cosa que puedo pedirte, luego de las décadas en las que has estado sumido en ese sufrimiento tan profundó, no podría soportar volver a ver tu cara llena de dolor- el tiempo comenzaba a escasear, con sus últimas fuerzas deposito un suave beso sobre la frente del mayor, al más puro estilo maternal, el contacto solo duro unos segundos antes de que el delicado cuerpo cayera sobre los brazos de Mathias.

- Tranquila mi pequeña, esta vez lo cuidaré- le susurro, justo antes de tomar el cuerpo sin energías entre sus brazos y depositarlo con gentileza sobre el lecho nuevamente- No dejare que nadie vuelva a apartarlo de mi lado-

El hijo se Lucifer dio una mirada fugaz al cuerpo que descansaba inconsciente del mundo en aquella habitación, sabia lo idiota que había sido mostrándole aquellos recuerdos de forma tan abrupta a esa joven mente, pero sus sentimientos eran más fuertes que su propia conciencia, y le impedían razonar algunas ideas con claridad. No deseaba por ningún motivo volver a perder a Lukas, haría todo lo que estuviera en sus manos para evitarlo, no dejaría que la historia volviera a repetirse.

Luego de un rato el demonio abandono la estancia donde descansaba su amado. Camino raudamente por los pasillos, hasta llegar a su despacho. Ya en ese lugar dejo sus sentimientos atrás, necesitaba comenzar a preocuparse por la burocracia que su Padre tanto amaba, no quedaba mucho tiempo antes que sus hermanos comenzaran a hostigarlo con las reglas del averno. Necesitaba preparar todo de la manera más meticulosa posible, no podía darse el lujo de pasar ningún detalle por alto, pero tampoco quería enfrentar a Lukas a una realidad que podía alejarlo aún más de su lado. Tenía tantas cosas que debatir y tan poco tiempo. Necesitaba comenzar a tomar medidas de inmediato.


Alfred revoloteaba con impaciencia alrededor del cuerpo profundamente dormido, de su recién adquirido sacrificio, habían pasado días desde el ritual y aun no conseguía que el cuerpo inerte sobre aquel lecho demostrara un mínimo de conciencia. La impaciencia en esos momentos dominaba la personalidad del demonio. Hacia tan solo unas horas había sentido como el sacrificio de Mathias había vuelto de la inconsciencia, provocando que la desesperación lo dominara aún más; Quería tenerlo ya junto a él. Las ansias de conocer el ciclo que significaba la existencia de aquel sacrificio, la entrada de un nuevo juguete a su vida. Ya estaba acostumbrado a pasar de la ilusión al aburrimiento con todos los humanos y sabía perfectamente que este no sería la excepción, pero al menos esperaba que le diera unos buenos momentos de entretención, que ayudaran a pasar.

Alfred era un demonio joven, casi uno de los últimos caprichos de Lucifer, llevaba tan solo unas cuantas décadas pisando la tierra y deleitándose con los hijos terrenales de señor. El pacto con la Familia Kirkland había llegado como un regalo, justo en el momento que estos comenzaban a parecerle una idea interesante. Pero lamentablemente la llegada de su primer pago había sido retrasada, gracias al incidente ocurrido en el ritual anterior, el descontrol ocasionado por Mathias para volver a encontrar su tan preciada alma habían mermado las posibilidades de conseguir su pago.

Pero ahora allí lo tenía, recostado sobre aquel lecho a escasos centímetros, por su mente cruzaron miles de ideas, pero todas requerían una simple condición, la conciencia del otro y claramente ese era un requisito con el cual el demonio no disponía.

Maldijo por lo bajo, la confirmación que había echo de los signos vitales del menor solo corroboraba la silenciosa realidad que tanto le molestaba- Tks…espero que esto no dure mucho tiempo más, porque no estaré feliz de esperarte- susurro hacia el cuerpo inconsciente, con cierto fastidio de la situación- No soy alguien que posea mucha paciencia- dio un paso, para acercarse hacia la cama donde se encontraba el delicado cuerpo del inglés, relajado por el profundo sueño en el que se encontraba, el demonio deslizo una de sus manos hasta la silueta que las sabanas demarcaban, allí delineo la figura, hasta llegar a su rostro donde se detuvo en seco. Analizo por largos segundos cada una de las facciones de inglés, dio una suave caricia en la mejilla del menor, repaso con suavidad con uno de sus dedos el contorno de las abultadas cejas, siguió el camino hasta su respingada nariz, camino que lo condujo directo a aquellos perfilados y rosados labios, los acaricio confirmando sus sospechas, la suavidad que estos poseían era superior a cualquier otros labios con los que había tenido contacto, eran tan perfectos, un sutil impulso lo llevo acortar la distancia entre ambos, provocando que ambos rostros quedaran a tan solo centímetros uno del otro, se encontró tentado a romper la distancia de forma completa, pero fue justo en ese momento cuando un impulso eléctrico recorrió su columna vertebral paralizando cualquier movimiento que estuviera dispuesto a realizar.

El mensaje fue claro, Mathias requería su presencia con urgencia, al parecer un tema bastante importante lo convocaba, maldijo un momento antes de salir en dirección al despacho del mayor.


Unos segundos después de su llamado la figura de Alfred se materializo frente a él, la cual cargaba una notoria expresión de fastidio, hecho que el danés paso por alto, ahora era el momento de tratar temas más serios que el malestar de un niño pequeño.

-Alfred es preciso que comencemos a debatir sobre temas bastante serios- le indico, tomando una actitud de supremacía que acostumbraba ocupar frente a sus hermanos, tomo asiento en la gran silla de cuero negro que se encontraba en su escritorio. El menor por su parte tomo su lugar en uno de los sillones dispuestos en el medio de la sala- Es momento de continuar con los requerimientos básicos del contrato- continuo el danés con un tono cargado de formalidad.

-¿A qué te refieres?- interrogo el otro con un tono de abundante desconcierto.

-A veces olvido que eres nuevo en esto, Veras, Nuestro Padre nos entrega ciertas reglas básicas al momento de adquirir un alma mediante contrato, en especial si esta no será devorada en el instante. Si deseamos conservarlos, él nos pide reglas de etiqueta con nuestros hermanos, para evitar peleas entre nosotros, es un acto meramente territorial- le indico, intento colocar toda la información de la manera más simple posible, era consciente de la ignorancia que el menor poseía frente a estos temas.

-Entonces…esto significa… ¡Oh no!, ¡por favor!...Una reunión, no- al principio el tono de Alfred guardaba un dejo de esperanza, pero la mirada impasible que poseía su interlocutor en esos momentos, provoco que sus peores dudas fueran confirmadas al instante provocando que su tono se cargara de fastidio- ¿Por qué tiene que ser una reunión? Tú sabes cuánto las odio-

-Te asegura que para mí tampoco es un agrado esto, pero así son las reglas- por un momento el mayor dejo atrás su actitud fría, para dar paso a una actitud mucho más cordial con el menor – Sabes muy bien que esta vez debemos ahorrarnos la mayor cantidad de problemas, no sería un agrado tener a los mayores sobre nuestras espaldas, no sabes lo fastidiosos que pueden llegar a ser, solo para hacer cumplir las reglas de su señor-

-Por la información que me has dado, ya logro hacerme una idea- Alfred se levantó y dirigió su cuerpo para quedar frente a frente de Mathias, dejando tan solo el mueble de robusta madera les entregara una distancia necesaria – Pero veras, yo poseo un pequeño inconveniente- señalo con un pequeño toque de sarcasmo en su voz – Yo aún continuo con un bello durmiente en el segundo piso, el cual presenta las mínimas señales de vida –

-Lo sé, créeme yo tampoco poseo una doncella entre mis manos que se prestara en un abrir y cerrar de ojos a mis deseos…además yo a diferencia de los demás pretendo tratarlo como una persona, de ninguna manera le daré el mismo trata que nuestros hermanos le dan a sus mascotas humanas y estoy esperando que sigas mi ejemplo, para que evites arrepentimientos futuros-

-Lo sé, ya me lo has repetido cientos de veces- le reclamo retornando a su lugar, odiaba cuando el mayor tomaba esa actitud de reprimenda, con cierto tono de sermón que terminaba por acabar con su paciencia- Mejor fijemos pronto la… – de un momento a otro su cerebro paro en seco, ahí estaba esa sensación tan reconfortante que provenía de aquel cuerpo humano que ahora le pertenecía en totalidad, el momento del despertar se acercaba y necesitaba estar ahí para comenzar a disfrutar del contrato- fecha, porque al parecer el pequeño humano está comenzando a revivir- la sonrisa en los labios del demonio americano se intensifico, mientras todo su semblante se cargaba de expectación, parecía casi un niño en navidad esperando por abrir el regalo más grande bajo el árbol.


Bueno se que la espera a sido larga y esta vez si que no tengo excusa, ya termine la escuela media y todo pero lamentablemente estos últimos meses la inspiración no ha estado conmigo, creo que el estres de terminar 4 medio, saber que hacer con tu vida luego de la escuela y todas esas cosas han echo que mi cerebro se fundiera, pero tranquilos que la historia no terminara por eso, jamas en mi vida podría dejar esta historia que tanto aprecio asi por la mitad, por supuesto que no. Ahora solo pido paciencia los capítulos de demoran pero serán publicados de eso no se preocupen.

Muchas gracias de todo corazón a todos los que aun leen esta historia a pesar de lo inconstante de su autora. Muchas gracias a cada lector incondicional y por supuesto a las nuevas mentes que se integran.

PD: Bueno con todo esto he decido abrir una pagina en facebook (bueno que ya tenia pero que ocupare xD) para irles haciendo saber cuando publicare, y también me gustaría que ustedes participaran de la historia, muchas veces tengo ideas que me vienen a la cabeza pero que no estoy segura de ocupar o no así que se las consultare, pero por supuesto sin hacer spoilers XD . (Busquen en Facebook KazumiYami solamente y esa es la pagina)

Bueno ahora me despido. Muchas gracias por leer y seguir esta historia.

Buenos deseos para este 2015 KazumiYami.