Disculpen las molestias, ahora voy a tratar de hacerme un tiempito para avanzar un poco más, aunque no digo que esté más liberada, Navidad es la época más ajetreada para todo el mundo, sólo espero que este nuevo año nos traiga lo que realmente queremos.
La magia conmocionadaNaruto caminaba junto a Sasuke mirando de reojo a los centauros que parecían dispuestos a atacarlos a mínima de cambio. Dúo, a su lado junto a Heero, estaba igual de atento dispuesto a sacar su arma.
- No saques tu arma – le dijo Heero – nos meteremos en más problemas si ellos piensan que somos agresivos.
- Los centauros atacan a los hombres adultos – le dijo Harry – no lo han hecho simplemente porque me conocen y saben que soy poderoso.
- Estamos cerca del borde del bosque – dijo Draco viendo las volutas de humo que se veía por entre las ramas de los árboles – esa debe ser la casa del guardabosques.
Apuraron el paso pero el ruido de unos cascos los hizo frenar justo frente a la última línea de árboles.
- Es bueno ver que estás bien, Harry Potter – le dijo un centauro brillante.
- Firenze – lo reconoció Harry.
- Las estrellas lo señalaron claramente, el mundo mágico necesitaba un descanso antes de volver a perder la calma.
- ¿A qué te refieres con eso? – dijo Naruto intrigado.
- Las estrellas lo dijeron, cuatro extranjeros vendrán a unirse a la luz y a la sombra, a poner las cosas en su lugar, pero antes de ello habrá una gran conmoción en la magia – le respondió.
- Ah, Firence, eres tú – dijo una voz ronca de un hombre que parecía un roble por lo alto y fornido, al menos al parecer de Dúo – ¡Harry, que alegría volver a verte! – lo abrazó levantándolo medio metro del suelo.
- Lo está asfixiando – le dijo Heero tranquilamente.
- ¡Oh, lo siento! – se disculpó soltándolo – es que hace más de un año que no sabemos nada de él.
-¿Un año? – repitió Draco y se volvió hacia Naruto – no estuvimos más de una semana en tu mundo ¿verdad?
- Quizás sea a causa del lugar en que estuvimos prisioneros – dijo Sasuke pensativo – las técnicas espacio temporales no funcionaban allí.
- Y de seguro no afecta de la misma manera a los diferentes mundos – dijo Heero preocupado.
- Vengan adentro – les dijo el semi gigante – les serviré un poco de té.
- Cuidado, el futuro está en penumbras – les dijo el centauro y se marchó.
- Es bastante extraño el tipo ¿no les parece? – dijo Dúo al verlo alejarse.
- Todos los centauros son iguales, nunca te darán una respuesta directa, a ellos no les importa nada que esté más cerca de las estrellas.
- Quizás si les interesemos nosotros – suspiró el trenzado.
- ¿Y se puede saber cómo llegaron aquí? Porque ustedes no son magos.
- Dúo y Heero son pilotos espaciales – los presentó Harry – y Naruto y Sasuke son ninjas de Konoha.
- Nunca oí hablar de ese lugar – dijo el hombre mayor.
- Él es el guardián de los bosques del colegio, Rubeus Hagrid, además de ser profesor de cuidado de criaturas mágicas – lo presentó también.
- Y le gustan las criaturas peligrosas – agregó Draco.
- Entonces le encantará Naruto – dijo Sasuke.
- Y tú también, teme – le replicó de vuelta.
- No deberían decir groserías en el colegio – los regañó Heero.
- Cuando estábamos en la academia jamás nos llamaron la atención – dijo Naruto – Iruka sensei…
- Iruka sensei te perdonaba muchas cosas, dobe – lo interrumpió Sasuke.
- Claro, y por eso me la pasaba castigado, teme – le dijo con ironía.
- Ya, basta – les dijo Heero enfadado – si se aman no deben tratarse de esa manera ¿qué ejemplo de padres van a ser para sus hijos?
- Cuando el Uchiha deje de comportarse como un teme voy a dejar de llamarlo así – dijo Naruto fastidiado.
- Deja de ser tan dobe, entonces – le replicó de vuelta.
- Ambos son demasiado testarudos – les dijo Dúo sentándose en un sillón apareciendo a su lado un enorme perro que lo lengüeteó en pleno rostro cubriéndolo de babas – ¡ah, que asco!
- ¡No hagas eso con las visitas, Fang! – Hagrid regañó al jabalinero.
- A los perros siempre les ha gustado Dúo – dijo su compañero y se acercó al perrazo – El trenzado es mío, así que aléjate de él – le dijo amenazadoramente y este se encogió alejándose hacia un rincón.
- No te preocupes, es un cobarde rematado – le dijo Hagrid al ninja rubio cuando iba a protestar – me temo que es la pura apariencia.
- ¿No dijo algo de un té? – dijo Sasuke mirando al perro – me recuerda a los perros ninjas de Kakashi.
- Pero ellos son valientes – dijo Naruto.
- Bueno, si, fueron entrenados para ello, pero Kakashi me dijo que había sido trabajo de muchas generaciones en su familia conseguir que ellos fueran así, dado que su naturaleza inicial es más bien pacífica y servicial que agresiva.
- O sea que tú crees que Fang necesita entrenamiento para dejar sus temores atrás – dijo Hagrid.
- Bueno, depende de lo que quiera conseguir de él – lo miró nuevamente – seguramente, si lo quiere obtener es que sea un perro guardián que no sea temeroso y tampoco agresivo con los visitantes, me podría hacer cargo, creo que con una noche estaría más que listo…
- Sasuke, no puedes hacerlo, no tengo el equipo médico como para curar las consecuencias de usar esa técnica – lo interrumpió Naruto.
- Venga, si no es lo mismo que hacerlo con un humano.
- De todas maneras es peligroso.
- ¿De qué hablan? – dijo Harry curioso mirando a uno y otro ninja.
- Mi kekegenkay o técnica de línea sucesoria me permite realizar una técnica especial conocida como Tsukiyomi o mundo de los sueños, allí se permanece un mes en lo que en el mundo real sería apenas un segundo, siendo posible multiplicarlo hasta por cien, según la fortaleza del usuario.
- Si, y quedar muerto de agotamiento de paso – dijo Naruto indignado.
- No es para tanto – dijo Sasuke confiado – no me ha de afectar de la misma manera en que lo hizo en el pasado, además no creo que el pobre Fang sea tan duro como Madara ¿no te parece?
- No te quiero de nuevo ciego ¿quién me dice que ahora no es definitivo?
- Lo que no se ve se toca – le dijo malicioso y Naruto lo miró intrigado – dime que no te gustaría ¿eh?
- Nos seas pervertido – le dijo ruborizándose – eres mi esposo y es mi deber cuidarte hasta de ti mismo.
- Además, Fang dejaría de ser Fang si fuera diferente – intervino Harry.
- Bueno ¿cómo les gusta el té? La tetera está lista – dijo Hagrid.
Después de tomarse el té con unos pastelillos bastante extraños al parecer de los ninjas y los G-boys, Hagrid les puso al día de los acontecimientos del último año de la Inglaterra mágica; la orden del Fénix había obtenido finalmente el justo reconocimiento para aquellos que habían perdido la vida en la batalla del colegio, incluso a los deudos se les había dado una pensión.
- ¡Mi ahijado! – dijo Harry preocupado – diantre, voy por el mismo camino que Sirius ¿Quién se ha hecho cargo de Teddy?
- Andrómeda Tonks – le dijo Hagrid.
- Menos mal que está con su abuela – suspiró – al menos ella lo ha de querer.
- Ella ha estado muy preocupada por ti, igual que los Weasley – prosiguió el semigigante – pero yo les decía que necesitabas descansar de los políticos acosadores, no que todos en el ministerio lo sean, pero desde que entró en vigencia la nueva ley de elecciones que todos buscan ser el nuevo Ministro de Magia a costa de lo que sea, aunque no sea la persona más adecuada.
- No me dirá que mi padre se anda postulando – dijo Draco arqueando una ceja – siempre dijo que el ministerio era para los idiotas.
- No, Lucius Malfoy está por encima de esas cosas – dijo Hagrid – no se va a arriesgar con la reputación que tiene, ni siquiera se sabe en que bando está jugando – movió la cabeza – es bastante astuto.
- ¿Y quienes son los interesados en semejante puesto?
- Gente que estaba con los anteriores ministros de magia, ellos siguen con la idiotez de lo de la pureza de sangre, pero hasta los pocos magos de más renombre se niegan a ello, no quieren que los demás piensen que eran seguidores de Voldemort.
- Si, muchos de ellos tienen miedo de decir su nombre todavía. Está muerto y no hay magia que los pueda traer de vuelta – dijo Harry molesto.
- En tu mundo, no – dijo Sasuke mirando a Naruto – pero en el nuestro si existe, fue una técnica usada en la última guerra ninja para tener poderosos soldados inmortales, claro que no es infalible.
- Nada creado por los hombres es infalible – dijo Heero – todo tiene su punto de quiebre, no podemos preverlo todo.
- Pero es una técnica prohibida que significa tener un sacrificio viviente y parte del ADN de quien quieres traer de vuelta – dijo Naruto – matar a alguien para resucitar a alguien más es algo horrible, es como partir tu alma en pedazos.
- Si, Orochimaru hacía ese tipo de cosas, le importaba un bledo el daño interno que se hacía a si mismo, mientras obtuviera un poco de inmortalidad.
- Me recuerda a Voldemort repartiendo los trozos de su alma para así evitar la muerte – dijo Harry – parece que hay algo en común con nuestros mundos, y no sólo que seamos huérfanos ¿verdad?
- Bueno, es mejor que busquemos donde pasar la noche, no creo que Hagrid san nos pueda dar alojamiento a los seis, ¿verdad? – dijo Heero y luego se percató que su compañero había permanecido en silencio desde hacía bastante rato – Dúo, ¿te pasa algo malo? Estás muy silencioso
- Estaba pensando en las criaturas del bosque – miró a Harry – muchas veces circundamos esta área en nuestro mundo ¿recuerdas que Quatre se rió de mi cuando le dije que había visto un unicornio dorado? Él me dijo que aún en los cuentos eran plateados, pero allí hay varios dorados – le mostró por la ventana.
- Para poder verlos hay que ser magos – dijo Hagrid – y si hay unicornios dorados, pero sólo lo son cuando son pequeños, hasta alrededor de los dos años, luego irán tomando en color plateado que los caracteriza. Por el mundo son muy escasos ya, son más bien huraños y sólo se dan con las chicas.
- De seguro uno de ellos pensó que tú lo eras – dijo Heero.
- ¡No parezco mujer! – le reclamó Dúo molesto cruzándose de brazos.
- Los animales mágicos no tienden a confundirse por la apariencia – dijo Hagrid divertido – pero quizás le gustó su aroma, si era dorado era bastante joven para no ser tan esquivo como un unicornio adulto.
- ¿Y esos animales que están allá? – dijo Naruto mirando a tres animales alados mezcla de caballo y dragón – se ven amigables ¿lo son?
- Son treasals – le dijo y notó que todos los veían – sólo los que han visto morir a alguien pueden verlos, muchos piensan que son de mala suerte, pero son animales muy leales que te pueden llevar a donde quieras aunque tú no sepas donde sea ese lugar.
- Hagrid – dijo Harry – dices que anduve perdido un año, pero ¿en que fecha estamos? No quisieras conmocionar las clases.
- Oh, los chicos salieron de vacaciones la semana pasada, así que todo por aquí está muy bien y tranquilo, sin molestos conserjes que molesten.
- Siempre pensé que Flich era parte permanente del colegio – dijo Draco.
- Bueno, casi siempre se queda en el verano, pero este año decidió llevar a Missis Norris al curador de animales y éste le dijo que llevara a la gata, que bastante vieja está, a un lugar más cálido durante el verano si quiere que viva un par de años más, y ustedes saben que él la adora, así que pidió permiso para marcharse a la Riviera francesa, la profesora Mcgonagal, en vista que nunca había tomado vacaciones, accedió y estoy solo con las criaturas mágicas y los fantasmas en el castillo… ¿dije algo malo? – dijo extrañado al ver que Naruto de erizaba entero mientras palidecía ostensiblemente.
- ¡Fantasmas! – dijo mirando a Sasuke – no me gustan para nada.
- Dicen que sólo los fantasmas de quienes dejaron algo inconcluso en este mundo se pueden quedar – dijo Dúo – o quienes no tienen la seguridad que serán bien recibidos del otro lado, porque hicieron cosas terribles en este mundo, cuando era pequeño escuché muchas historias de ese tipo, incluso en algunos de los libros que me prestó Quatre hablaban de ello.
- Bueno, ese es el defecto del Edo tensei – dijo Sasuke – porque para partir de este mundo tienes que tener tus problemas solucionados y quedarás libre de ataduras – miró a Naruto – ¿no fue así como mandaste de regreso a muchos de los ninjas controlados por Kabuto?
- Al parecer este no conocía ese defecto de la técnica, quizás el segundo hokage lo hizo a propósito eso de no dejar la técnica completa por temor a que alguien quisiera usarla como Orochimaru – dijo Naruto – hizo que el antiguo novio de Tsunade la enfrentara, pero lo único que éste quería era decirle a ella que la amaba y que no era su culpa que no lo hubiese podido salvar, porque él siempre estuvo dispuesto a dar su vida por el bien de Konoha, decírselo había sido su último deseo antes de morir.
- Madara desconfiaba de él, y tenía razón, Orochimaru lo estaba dominando por completo y sólo le hacía creer que estaba asimilando su poder, retenía a Anko Mitarashi para recuperar esa parte de Orochimaru que estaba dentro de ella, y lo mismo quería hacer conmigo, pero Itachi la había sellado en su afán de salvarme con la espada de la luz cuando nos enfrentamos.
- Menos mal que Voldemort nunca supo de esa técnica – dijo Harry.
- Orochimaru tenía muchas otras igual de terribles – dijo Sasuke – felizmente, Naruto consiguió la forma de deshacerse de todos sus pedazos repartidos y librarme por completo de él.
- Los ambiciosos no faltan – dijo Hagrid – creo que los puedo alojar por esta noche en el castillo, pero deberán hablar con la profesora en la mañana.
Los seis siguieron al semigigante rumbo al castillo en donde los dejó a cargo de los elfos que se afanaban por atender a los nuevos visitantes, a los que llamaron señores de luz y sombra, a Hagrid le pareció extraño, pero para él los elfos domésticos eran extraños de por sí, así que no dijo nada.
- Al señorito Naruto le tenemos algo especial – dijo una elfina con su voz chillona – porque a él no le gustan los fantasmas, esto lo mantendrá tranquilo.
- Ah, muchas gracias – les sonrió Naruto.
- A los demás señoritos les daremos también algo especial – dijo otro elfo – aún hace frío en las noches en el castillo, el joven Harry y el joven Draco lo conocen, pero de seguro ya perdieron la costumbre.
Se sentaron a una mesa y los platos aparecieron frente a ellos llenos de comida, la gran mayoría desconocida para Naruto y Sasuke, pero luego de ver que los demás comían con gran apetito, comenzaron a comer del mismo modo.
- La comida del colegio es la mejor, los elfos las preparan en las cocinas durante el día y durante la noche se dedican al aseo del colegio – les dijo Harry – lo "mejor" de ellos es que es casi imposible para alguien saber que están allí, son casi invisibles y totalmente silenciosos, aquí hay muchos, pero muy pocos se dejan ver, no les gusta ser "libres".
- ¿Qué quieres decir con eso? – dijo Naruto intrigado viendo desaparecer los restos de su cena del plato y aparecer el postre.
- Los elfos, desde los inicios de la magia, siempre han sido servidores de los magos – le contestó Draco – debido a que algunos les salvaron del exterminio de aquellos seres "no mágicos", ellos les prometieron su servicio a los magos para siempre, con el paso de los siglos, esta servidumbre comenzó a ser esclavitud, una esclavitud que los elfos están dichosos de cumplir, pero de la que muchos magos han abusado.
- Bueno, no muchos comprenden que el servicio no es lo mismo que el servilismo – dijo Harry – especialmente quienes lo reciben.
- Los que son malos, serán malos siempre – dijo Naruto – necesitan demasiado amor para cambiar su forma de vida.
- El profesor Dumbledore decía que era esa mi mayor fortaleza, el haber sido amado al extremo de que mis padres dieran la vida por mí.
Naruto comenzó a toser al escucharlo y Sasuke le acarició la espalda.
- ¿No crees que es demasiada coincidencia? – dijo Naruto cuando finalmente dejó de toser – mis padres hicieron lo mismo, sólo que no tengo idea de cómo apareció mi madre viva – se volteó hacia Sasuke – ella es muy bonita ¿verdad? Una linda pelirroja de ojos verdes, no heredé mucho de ella excepto el carácter y la forma de los ojos, en todo lo demás me parezco a mi padre.
- Mi mamá también era pelirroja y de ojos verdes – dijo Harry – yo sólo heredé sus ojos, en lo demás, incluido el carácter, me parezco a mi papá.
- ¿Y tú, Sasuke? – dijo Dúo curioso – ¿Cómo eran tus padres?
- Me parezco a ambos, los dos eran morenos y de ojos negros, el cabello lo heredé de mi padre, y de tanto peinarlo así, así se quedó. Mi mamá era bonita, pero casi todos en la familia lo eran.
- Yo no tengo recuerdos de mis padres, nunca he sabido nada de ellos ni he tenido el tiempo de buscarlos – se lamentó Dúo.
- Bueno, quizás lo haya matado la epidemia que asoló tu colonia cuando eras pequeño y por ello seas inmune a esa enfermedad – le dijo Heero – quizás ellos jamás quisieron dejarte solo, simplemente se vieron obligados a hacerlo.
- Deberíamos dejar de lado las cosas tristes – dijo Draco – espero nunca saber que se sien te ser huérfano, mis padres aún viven y, aunque la gran parte del tiempo no se preocupan demasiado por mí, me quieren.
- Bueno, ya que hemos terminado de comer, quizás alguien en este castillo nos pueda decir dónde vamos a dormir.
- ¡Un… un… un… fantasma! – gimió Naruto aferrándose a Sasuke con fuerza.
- Buenas noches, sir Nicholas – lo saludó Harry mirando divertido al ninja.
- Los elfos me pidieron que los guiara a sus habitaciones, los han alojado en el ala sur del castillo porque allí está más cálido y allí no habemos fantasmas – dijo divertido – parece que al joven no le gustan mucho los fantasmas.
- En nuestro hogar son muy pocos los que tienen la capacidad de hacerlo – dijo Sasuke – y Naruto desde pequeño que es capaz de ver lo que otros no pueden, dijeron siempre que era porque era un demonio disfrazado de humano y que por eso nadie lo quería – le acarició el cabello a su esposo – los fantasmas no le hacen daño a los vivos, son los vivos los que pueden dañarte.
- Los fantasmas te pueden matar de un susto – dijo Sir Nicholas con suavidad.
- Sólo si les tienes miedo – dijo Heero divertido mirando a Dúo que tampoco estaba muy conforme con la presencia del fantasma, pero parecía disimularlo mejor que el rubio ninja.
- Bueno, es mejor que me sigan – dijo Sir Nicholas – yo los habría alojado en la torre Griffindor, pero el Barón Sanguinario dijo que no, porque había uno de los suyos entre los visitantes y la dama blanca dijo que lo mejor era dejarlos en un lugar neutral – los llevó al ala sur – de aquí no puedo pasar, la magia de Godric Giffindor impide a los seres "no humanos" entrar en esta área, por si, dada la casualidad, entraban muggles que no comprendieran la magia o la odiaran, para que no nos descubrieran.
- Gracias, Sir Nicholas – le dijo Harry y este se marchó atravesando una pared.
- Es por eso que no me agradan los fantasmas – dijo Naruto señalando la pared por la que este había desaparecido – a los vivos los puedes encerrar, pero ellos se desplazan por donde quieren.
- Veamos nuestras habitaciones – dijo Harry cambiando el tema – ya mañana averiguaremos qué está pasando y cómo es que estamos aquí.
Caminaron en silencio hasta llegar a tres puertas de madera rojiza, se miraron en silencio y cada pareja entró en una de ellas sin pensarlo demasiado.
Naruto se sentó en la cama frente a la chimenea mientras se sacaba las sandalias, Sasuke se movía por la habitación como quien reconoce el terreno en el cual vas a entablar una batalla, o al menos eso le parecía a Naruto hasta que notó que su compañero parecía estar buscando algo.
- Este es un lugar bastante extraño – comentó Naruto mientras se sacaba la chaqueta – afuera hace bastante frío, pero hasta los pasillos del castillo están tibios ¿Cómo mantendrán la temperatura de un lugar tan grande?
- Ay, dobe, este lugar es mágico ¿recuerdas? Lo más probable es que sea un conjuro especial lo que mantiene al castillo así.
- Mmm – se quedó pensando – el mundo de Harry es extraño, por todos lados hay cosas raras – metió una mano bajo la almohada – mira, es mi pijama, o al menos muy parecido al mío, quizás del otro lado haya uno para ti.
Sasuke se volteó a mirarlo sorprendido y movió la cabeza, su dobe era tan idiota ¿acaso no se daba cuenta de nada? Lo más probable era que no, se dijo y se sentó a su lado luego de sacarse el cubre de las caderas y descalzarse también, al parecer tendría que ser directo con él.
- Me pregunto que tan gruesa serán estas paredes – dijo el rubio sin notar las intenciones de su pareja – o si se escucharán los ruidos que hace una pareja haciendo el amor.
Sasuke enarcó una ceja sorprendido, quizás Naruto no fuera tan dobe después de todo. Se acercó más a él para abrazarlo, pero este se puso de pie para sacarse los pantalones.
- Me pregunto que tan gruesas serán estas paredes – dijo acercándose al muro de piedra – ojalá no se escuchen los ruidos del otro lado.
Sasuke tragó saliva siguiéndolo con la mirada. ¿Qué estaría pensando el loco de su esposo? Quizás era digno heredero del rey de los pervertidos del mundo ninja y por eso le preocupaba que los otros escucharan lo que ellos harían… un violento sonrojo que sus genes Uchiha no pudieron controlar le subió al rostro cuando Naruto apoyó su mano contra la pared.
- Parecen ser muy sólidas – le dijo – así podremos descansar tranquilos.
Sasuke lo miró un segundo, Naruto nunca iba a dejar de sorprender a la gente, realmente era un idiota, se dijo acostándose del otro lado de la cama en puros boxer, y él pensando que se preocupaba que los demás los escucharan.
- Urosuntachi – dijo entre dientes fastidiado y dispuesto a dormirse de inmediato luego de taparse hasta las orejas.
Naruto se volvió hacia Sasuke al escucharlo murmurar, lo más seguro que en su contra, y notó que la ropa de este estaba perfectamente doblada a los pies de la cama. Sonrió para sí, eran tan opuestos como el día de la noche. La suya estaba, generalmente, repartida por toda la habitación y sólo cuando estaba con alguien ordenaba, pero como era una rareza, casi nunca lo hacía. Pero la tensión en el cuerpo de su compañero hablaba de algo distinto al descanso, al parecer el moreno estaba enfadado por algo que había dicho o hecho. Suspiró y se metió bajo la ropa de cama acercándose por la espalda a su pareja.
- No te duermas enojado conmigo, Teme – le dijo pasando sus brazos alrededor del estómago desnudo del Uchiha – no quise hacerte enfadar.
- Si fueras menos idiota, serías un burro – le replicó entre dientes.
- ¿No será que tienes deseos insatisfechos? – le dijo acariciando con suavidad el vientre plano – quizás pudiese ayudarte – le mordió el hombro con suavidad provocando que Sasuke se estremeciera – no es bueno dormirse de malas, te provoca pesadillas ¿sabes? Yo podría evitártelas.
- Claro – le dijo con sarcasmo – sólo lo lograrías siendo digno discípulo del sanin de las ranas, pero me parece que aún estás muy lejos de alcanzarlo.
- ¿Me estas desafiando? – le dijo acercándose aún más a su espalda – ya he superado en muchas cosas a mi maestro, eso cualquiera que lo haya conocido te lo puedes decir, pero aún no he incursionado demasiado en este campo – le mordió suavemente una oreja mientras una mano traviesa cubría el sexo del moreno por sobre la ropa – pero puedo intentarlo ¿no estás de acuerdo?
Sasuke sólo contuvo el aire cuando Naruto lo apegó más a él, evidenciando su excitación y provocando que la suya fuese aún más evidente bajo sus dedos que la apretaban y soltaban frotándola en toda su extensión de arriba abajo.
- Shhh – le dijo Naruto cuando este dejó escapar un sonoro gemido – disfruta.
Sasuke cerró con fuerza los ojos tratando de evitar que de sus labios salieran esos vergonzosos y delatores sonidos de placer, en especial cuando las manos de su rubio se metían bajo su ropa interior y la retiraban. Ya sin control de si, dejó que lo terminara de desnudar y se entregó por entero a las caricias de esas manos traviesas que parecían saber donde tocar para hacerlo perder el control.
- ¿Quieres que lo haga? – le susurró frotándole suavemente las nalgas.
- Te… quiero… dentro – le dijo sin voz tratando de ahogar los gemidos contra la almohada.
Naruto apartó la ropa de cama y se quitó el pijama a velocidad asombrosa para luego terminar de desnudar a Sasuke, enderezándolo para sentarlo sobre él.
- Debo preparar el camino – le dijo – pero quizás no estés muy de acuerdo con estar abajo – le frotó una tetilla que de inmediato se levantó excitada.
- No seas más idiota de lo que ya eres – le susurró – quiero placer.
- Sea – respondió haciendo que se colocara sobre el colchón con el trasero levantado hacia él. Miró a su alrededor y sonrió al ver la botellita de vaselina, en realidad los elfos sabían que necesitaba cada quien. Volvió a inclinarse sobre Sasuke luego de untarse los dedos con el aceite y los posó en el ano de su pareja que hundió el rostro en la almohada al sentir como se adentraba en su entrada virgen, pero el rubio sabía perfectamente lo que hacía alli abajo consiguiendo muy luego cambiar el dolor por placer – calma, todo será más fácil así – le dio un beso en la espalda y deslizó una mano por la cara interna de los muslos de Sasuke que gimió sorprendido al sentir que comenzaba a frotar su miembro suavemente al principio.
Naruto sonrió dándolo vuelta con las piernas abiertas, se inclinó sobre su vientre volviendo a introducir los dedos en su ano en movimientos circulares con el fin de dilatarlo lo suficiente, le dio un beso entre los muslos antes de introducirse en la boca su pene, el mismo que saboreó como si fuera un dulce chupando y arrastrando los dientes por su piel sensible, tanto que Sasuke comenzó a pedir que se detuviera, pero sus gemidos subieron de tono cuando Naruto pareció tocar algo dentro de él.
- Estás listo – le dijo sacandose el pene de la boca y sus dedos del ano de Sasuke. Le levantó las caderas poniendo sus muslos bajo el trasero de su pareja y colocó la punta de su miembro en la entrada dilatada, con un fuerte envión entró en él y lo sentó sobre sus piernas hasta llegar al final de su miembro – venga, marca el ritmo – le pidió.
Sorprendido pero complacido, Sasuke lo sacó de dentro de él y lo volvió a meter hasta que tocó nuevamente ese algo dentro de él, volvió a hacerlo, esta vez con más fuerza y sintió algo delicioso, así que continuó, apoyándose en los hombros de su rubio, subiendo u bajando, cada vez con mayor velocidad mientras naruto aprovechaba de darle besos por todo el pecho y frotar su miembro con la misma intensidad de las arremetidas.
- Me… me… voy… a…
- No – dijo Naruto deteniéndolo – aún no – lo hizo voltearse y quedar en cuatro patas – así es más profundo – le explicó y comenzó de nuevo a mecerse ahora marcando él el ritmo sin de frotarlo con fuerza.
Sasuke sentía en ruido de sus gemidos y del golpe de los muslos de Naruto en sus nalgas, un ruido como de líquido que calentaba sus entrañas y los gemidos del propio Naruto, hasta que ambos perdieron la noción de si y acabaron en mar de fuego líquido, cayendo exhaustos sobre la cama.
Naruto se salió de Sasuke con cuidado y luego de voltearlo para recostarlo sobre su pecho, se quedó profundamente dormido.
/Caminaba por un extenso pasillo, las paredes parecían ser de cristal, pero no se veía nada hacia fuera. Vestía una túnica dorada con ribetes rojos que semejaban llamas de fuego, las mismas que parecían bailar a su alrededor a cada paso que daba. Unos pasos más atrás de él caminaba alguien totalmente vestido de negro, con una capucha que cubría totalmente su rostro. En su mano derecha llevaba una espada larga y en los bordes de sus largos ropajes que rozaban el suelo se veían como pequeñas llamas azules.
"El hijo del sol es el dador de vida, pero la vida debe ser engendrada dentro de la sombra" – dijo una voz delante de ellos.
"Solo el hijo de shinigami tiene el poder de mantener dentro de sí al hijo de la luz, la luz moriría o se perdería en la oscuridad" – dijo una segunda voz.
"El sello de las doce estaciones salvará los tres mundos cruzados"
Avanzó hacia el otro ser que estaba alli y extendió su brazo para quitarle la capucha, vio unos ojos plateados, pero cuando tocó su cabeza, se quedó con las ropas entre sus manos.
- ¡Draco! – chilló. /
Harry se sentó en la cama transpirado entero y buscó con la mirada a su pareja que dormía de espaldas a él, agotado por la sesión de sexo que habían tenido durante la noche. Estaba preocupado, sus sueños nunca habían dejado de tener gran significado, a veces era porque había visto lo que Voldemort pensaba o porque iba a suceder algo extraño, pero siempre relacionado con lo mismo. Volvió a recostarse, quizás era sólo un mal sueño, trató de convencerse, pero entes de dormirse pasó un brazo por la cintura de su esposo y se acomodó contra su espalda.
/Caminaba por un extenso pasillo, las paredes parecían ser de cristal, pero no se veía nada hacia fuera. Vestía una túnica dorada con ribetes rojos que semejaban llamas de fuego, las mismas que parecían bailar a su alrededor a cada paso que daba. Unos pasos más atrás de él caminaba alguien totalmente vestido de negro, con una capucha que cubría totalmente su rostro. En su mano derecha llevaba una guadaña larga y en los bordes de sus largos ropajes que rozaban el suelo se veían como pequeñas llamas azules.
"El hijo del sol es el dador de vida, pero la vida debe ser engendrada dentro de la sombra" – dijo una voz delante de ellos.
"Solo el hijo de shinigami tiene el poder de mantener dentro de sí al hijo de la luz, la luz moriría o se perdería en la oscuridad" – dijo una segunda voz.
"El sello de las doce estaciones salvará los tres mundos cruzados"
Avanzó hacia el otro ser que estaba alli y extendió su brazo para quitarle la capucha, vio unos ojos amatistas, pero cuando tocó su cabeza, se quedó con las ropas entre sus manos.
- ¡Dúo! – chilló. /
Heero se despertó bruscamente con un sudor frío cubriéndole la piel, nunca había sentido tanto miedo como en ese momento, ni siquiera cuando se vio frente a frente con la muerte mientras era piloto, perder a Dúo sería lo peor que le podría pasar. Movió la cabeza y miró a su trenzado, la misma ya no existía y suspiró, generalmente no tenía sueños porque inducía a su mente a no divagar en los momentos de calma, pero después de una noche de pasión olvidaba hacerlo a causa del mismo cansancio ¿Desde cuando se había vuelto tan dependiente del sexo para quedarse dormido? Sonrió para sí al venirle la respuesta de inmediato, desde que Dúo declaró que lo amaba y quiso borrar de sus noches las pesadillas.
- Heero – dijo este acomodándose sobre su pecho y él suspiró acariciando su cabello, debería calmarse por el bien de ambos, se dijo e indujo a su mente a volver a dormirse, esta vez sin sueños.
/Caminaba por un extenso pasillo, las paredes parecían ser de cristal, pero no se veía nada hacia fuera a causa del exceso de luz que había. Vestía una túnica dorada con ribetes rojos que semejaban llamas de fuego, las mismas que parecían bailar a su alrededor a cada paso que daba, aunque no sabía con certeza hacia donde se dirigía. Unos pasos más atrás de él caminaba alguien totalmente vestido de negro, con una capucha que cubría totalmente su rostro y caía por sus hombros hasta la cintura donde un cinturón que semejaba una serpiente plateada rodeaba su cintura. En su mano derecha llevaba una espada larga en cuya empuñadura se veía la cabeza de un dragón y en los bordes de sus largos ropajes que rozaban el suelo se veían como pequeñas llamas azules.
"El hijo del sol es el dador de vida, pero la vida debe ser engendrada dentro de la sombra" – dijo una voz delante de ellos.
"Solo el hijo de shinigami tiene el poder de mantener dentro de sí al hijo de la luz, la luz moriría o se perdería en la oscuridad" – dijo una segunda voz.
"El sello de las doce estaciones salvará los tres mundos cruzados"
Avanzó hacia el otro ser que estaba alli y extendió su brazo para quitarle la capucha, vio unos ojos negros brillantes con bordes rojizos, pero cuando tocó su cabeza, se quedó con las ropas entre sus manos.
- ¡Sasuke! – chilló. /
Sasuke se despertó asustado por el grito de Naruto, quien a su vez se aferró a él como naufrago a una tabla, sus brazos lo apretaban tanto que parecían no querer soltarlo más, pero de paso iba a asfixiarlo con la fuerza que tenía.
- Tranquilo, Naruto, sólo fue un mal sueño – le susurró sobre el cabello tratando de calmar a su rubio que poco a poco se fue calmando hasta recuperar la respiración – ¿me lo contarías?
Naruto dejó de aferrarse a la cintura de Sasuke y levantó la cabeza.
- No lo recuerdo con gran detalle, pero sé que te desapareciste en el sueño cuando te toqué y que en tus ojos se activaba el sharingan – se quedó en silencio – había dos voces que me decían algo, pero no recuerdo bien qué decían, algo de los hijos de la luz y de los de shinigami y algo sobre el sello de las doce estaciones, no sé – se desordenó más los cabellos.
- Calma, ya te acordarás de todo más tarde, los malos sueños se nos quedan grabados con mayor fuerza que los buenos – lo besó en la frente y volvieron a acostarse y se durmieron bien abrazados.
Los seis chicos se presentaron ante la directora McGonogal como si se tratara de chicos sorprendidos en una travesura en espera de un castigo, al menos así se sentía Dúo mientras apretaba los dedos de Heero y parecía que Naruto se sentía igual ante la penetrante mirada gris de la mujer.
- Perdone – empezó Harry – que nos hayamos presentado de esta manera en el colegio después de tanto tiempo, pero no fue algo intencional, simplemente terminamos aquí.
- Señor, Potter, usted sabe perfectamente…
- Oh, si, Hermione siempre nos lo recalcaba, que nadie se podía aparecer o desaparecer dentro de los terrenos del colegio, pero nosotros fuimos traídos aquí por un traslador, desconocemos el motivo – agregó rápidamente al ver su mirada severa.
- Perdone usted – dijo Heero muy respetuosamente – sé que no contamos como magos, pero tampoco somos tan muggles como ustedes llaman a la gente no mágica, y también sabemos perfectamente que no deberíamos estar aquí, en un comienzo, pero tampoco sabemos a ciencia cierta en donde debemos estar.
- Heero Yuy es tu nombre ¿verdad? – él asintió – ciertamente no los podemos contar como muggles porque no habrían podido penetrar las barreras mágicas del castillo, y creo que sí tienen algo de magos, aunque su magia no ha sido entrenada.
- Algo así como el chakra manipulado de otra forma – dijo Naruto.
- Ustedes vienen de un país marcado como "oculto" ¿no?
- Los países ninjas se encuentran ocultos de otras naciones con el fin de evitar la utilización de los ninjas como herramientas de guerra – dijo Naruto – muchos países cercanos a nosotros han creído que no somos más que meros mercenarios porque se nos paga por cumplir ciertas labores, pero los ninjas de Konoha jamás hemos aceptado hacer trabajos que impliquen matar a personas inocentes o involucrarnos en una guerra en la que nosotros no tenemos nada que ver – le explicó.
- Pero alguna idea tendrán sobre lo que les ha pasado.
- Simplemente que tres mundos se cruzaron y algo de un sello de las doce estaciones, aunque creo haberle escuchado a Sasuke hablar sobre ello con anterioridad – dijo Harry pensativo volviéndose hacia el aludido.
- El sello de las doce estaciones es una técnica de sellado mediante la cual se puede encerrar el poder de una persona o de un demonio poderoso.
- Una técnica del clan Uzumaki – dijo Naruto – lo recuerdo, mi papá la usó para sellar el poder de Kyuubi dentro de mi, tal como lo hiciera Rikoudo senin cuando selló y dividió al Juubi, pero hay algo inconcluso, se me dijo que la técnica venía de occidente de un lugar llamado Stone algo, que allí se suponía que en el solsticio de invierno se reunían los Druidas para evitar la huida del Sol y una manera de pagarle a este todos los beneficios recibidos durante el año para que se acordara de ellos mientras dormía.
- ¿Hablas de Stonehenge? – dijo Draco – eso está en el sur de Inglaterra y siempre ha sido algo que le ha llamado la atención a los muggles aunque ni siquiera nosotros los magos sabemos con certeza para qué se construyó o el fin que tenía, simplemente parece ser un centro ceremonial.
- Quizás haya alguna conexión – dijo Heero pensativo – siendo este colegio tan grande, deben tener una biblioteca muy buena ¿verdad?
- Por supuesto – dijo la mujer – supongo que pueden usarla, dado que no hay alumnos que los molesten.
- Genial – dijo Dúo y murmuró por lo bajo a Naruto – odio las bibliotecas.
- Te secundo – le dijo este del mismo modo.
- Bueno, no es necesario que estemos todo el rato en la biblioteca – dijo Harry comprensivo, tampoco le gustaba mucho el estar encerrado allí – podemos sacar los libros y llevarlos al comedor para trabajar allí, así podremos conversar acerca de lo que vayamos encontrando.
- Que lástima que mi laptop no funcione aquí – dijo Heero – podría haber encontrado esa información en unos segundos.
- Ningún artefacto que no funcione con magia funciona en el colegio, creo que la misma hace interferencia con las baterías o algo por el estilo – dijo Harry encogiéndose de hombros – tal vez haya conjuros para que funcionen, pero eso va contra la ley y nos meteríamos en problemas.
- Potter, el día que no te metas en problemas va a ser porque estás muerto – le dijo la profesora McGonogal y los vio salir, que ellos hubiesen aparecido así por el colegio y luego que Harry estuviera desaparecido un año n o podía significar nada bueno, de eso estaba segura…
Continuará…Lamentamos muchísimo la tardanza, esperábamos publicarlo antes de Navidad, pero ya ven, nos demoramos unos días más. Realmente, la culpa es del Teme que no quería quedar abajo, pero tampoco quería quedarse sin lemon, así que se los dejo de regalo.
Espero sus comentarios como regalo de reyes (mientras más haya, más me apuro con el siguiente).
Otra cosa ¡perdí la novela original de Twilight Zone! Así que no voy a seguir con ella (tampoco me había gustado el final), así que no se angustien si me demoro un poco en avanzar.
Gracias por su paciencia y esperamos sus comentarios.
Shio Zhang y Wing Zero.
