Capítulo 9

A prueba.

"La clase va a empezar, deja de gritar, van a pensar que estás loca. Ya quiero que sea domingo" Syaoran caminaba hacia el salón de clases con una sonrisa maliciosa apareciendo en su rostro.

"Este tipo"… Sakura se revolvía su cabello con desesperación como que si al hacer eso podría dejar salir la frustración que sentía al estar cerca de Syaoran.

"¿Estás bien Sakura? - Eriol le preguntaba.

"No, la verdad no… Hice lo que me aconsejaste incluso me preguntó si tú ya sabías algo y negué eso, pero no sabes lo que me ha pedido, no, pedir no, ahora se convirtió en un reto… Quiere que cocine para el "dim sum" ¿sabes qué es eso? Porque yo no. No tengo idea, yo no haré nada, me rindo.

"Debes de calmarte Sakura". Eriol la tomó de los hombros, espero a que esta se tranquilizara y siguió hablando… - ¿Qué hablamos ayer? ¿Acaso no es lo que tu querías… Acercarte a él? Debes de tomar este momento como una oportunidad para lograrlo, yo sé que tú puedes.

"Eriol por favor. Es tan imposible, ciertamente eso quiero, trabajar en un ambiente más ameno, sin tensiones ni reclamos. Pero a veces siento que lo hace por molestar"

"Yo creo que lo está haciendo por alguna razón. Estoy seguro que te ha puesto un reto muy serio. ¿Será que quiere comprobar algo contigo?"

"Me da miedo preguntar que será eso que quiere comprobar conmigo. Pero… ¿Vas a ayudarme a preparar el dim sum? No tengo idea de cómo hacerlo."

"Lamento decepcionarte querida Sakura. En eso no te puedo ayudar. Puedo hacerlo con las bebidas, Syaoran ya ha probado el dim sum que yo he cocinado, no quiero arriesgar tú plan si se entera que yo te estoy ayudando, ese tipo es muy intrépido. Pero yo sé que tú lo dejarás sorprendido amiga. Nos vemos en el almuerzo. Mucha suerte."

¿Y ahora qué haré? Yo no sé preparar ese plato. Tendré que buscar ayuda profesional. Pero de algo estoy segura; este reto lo cumplo o me dejo de llamar Sakura Kinomoto.

"¿Y bien niña, porque tardaste tanto? ¿Estabas contratando a un chef profesional para que te ayude con la comida del domingo?" Syaoran le hablaba con sonrisa de victoria.

No, me encontré a Eriol y le platicaba del domingo y aceptó gustoso la invitación. Es más; se ofreció a llevar las bebidas. ¿Tú qué vas a aportar?

"¿Yo? Se supone que es un almuerzo de bienvenida… ¿No es así? Con mi presencia debería de ser suficiente." Respondía Syaoran.

"Tienes razón, espero que eso sea suficiente". La castaña respondía con sarcasmo.

"Estos son los niños que trabajaran contigo el día de hoy, aquí tienes sus expedientes"

Y la jornada avanzó sin mayores acontecimientos, aunque para cierta castaña tenía en su mente muchas cosas; la principal era idear un plan para que el almuerzo de ese domingo resultara un éxito y así poder descansar de las batallas verbales que cada día sostenía con Li. Tan sumida estaba en sus pensamientos que no se enteró que el timbre del almuerzo ya había sonado en dos ocasiones.

"¿Maestra? Preguntaba la pequeña Kaori.

"Dime Kaori, ¿tienes alguna duda?"

"Si maestra, ¿podemos salir? El timbre ha sonado dos veces."

"Hoeee"

"Claro niños, pueden salir que se diviertan, nos vemos en un rato." Syaoran les decía desde el fondo del salón.

"¿Por qué no me dijiste antes que el timbre había sonado?" Sakura lo cuestionaba con el ceño ligeramente fruncido.

"Una maestra debe de estar siempre atenta a todo lo que sucede a su alrededor." Ese último comentario lo dijo con intención de molestarla.

"No voy a caer en tus provocaciones Li, mejor es ir a encontrar a los demás para almorzar"

"No cuenten con mi presencia está vez, necesito hablar de unos asuntos con la directora. Provecho"

Para Sakura eso significaba un respiro, podría comer con toda la tranquilidad del mundo y también tendría la oportunidad de contar a sus compañeras sobre el dichoso almuerzo de bienvenida que Eriol le había sugerido y que ahora era de algo que se estaba arrepintiendo porque no sabía cómo iba a preparar lo que él le había pedido por la mañana. Pero ella no se rendía tan fácil, por mucho tiempo ha demostrado que cuando no puede hacer algo busca los medios necesarios para aprender y sabía que contaba con muchas personas que podrían ayudarla.

"Hola Sakura. ¿Cómo te ha ido?" Mientras se sentaba a la mesa Rika la saludaba.

"No me quejo, aunque he tenido días mejores no me quejo. ¿Y Eriol?" Preguntaba.

"Dijo que iba a la cafetería y regresaba pronto, que no empezáramos sin él.

"Mientras Eriol regresa quiero saber qué harás el domingo. Necesito de tu ayuda y la de Chiharú." Ante esto Sakura estaba muy ansiosa.

Dime que necesitas o, ¿esperamos a Chiharú? Ella no podrá almorzar con nosotros, tenía que preparar la clase de hoy, lo haría en el salón.

Pues prefiero contarte ya. Luego podemos contarle, la verdad estoy algo preocupada por esto.

Ahora me estás preocupando también; ¿sucede algo? Rika tomaba una de las manos de su amiga.

Bueno. Eto…Sakura empezaba a tartamudear. El domingo haremos un día de campo para dar la bienvenida oficial a Eriol y Li. Escupió rápidamente la castaña.

¿Eso es lo que te tiene preocupada Sakura? Eso será una oportunidad de pasarla bien. ¿no crees?

No es eso. Hay algo más en todo esto. Necesito de tu ayuda.

Dime en que puedo ayudarte, sabes que cuentas conmigo.

Tú eres buena cocinando ¿verdad? Rika asentía en silencio. ¿Acaso puedes cocinar dim sum? Sakura estaba casi de rodillas frente a su amiga.

¿Dim sum? No Sakura, no puedo hacerlo. ¿Pero porque te preocupa tanto eso?

¿Qué voy a hacer, qué voy a hacer? Sakura se tiró al suelo con un toque extra de dramatismo.

¿Están practicando para una obra? Eriol aparecía con una lata de soda en la mano.

No, Sakura está preocupada porque no puedo preparar el dim sum.

Ahh. Es eso. Vamos Sakura, no es para tanto. Ya sabes que te ayudaremos en lo que podamos. Pero con el dim sum estás por tu cuenta.

Yo sigo sin entender, ¿podrían explicar por favor?

Eriol, explícale tú. Yo buscaré una manera de morir rápido y sin dolor antes del domingo así no tendré que preparar nada y fracasar.

Rika, sucede lo siguiente; Sakura invitó a Syaoran a ese día de campo, él aceptó, pero a cambio de comer dim sum hecho por nuestra amiga, petición a la cual ella aceptó. Eriol contaba la anécdota con total tranquilidad.

¿Pero porque aceptaste Sakura? Pudiste haberle ofrecido algo que si puedas cocinar.

Jamás pensé que pediría algo así, no sé, simplemente no lo vi venir. Rika, ¿con este tomate podré cortar mis venas y morir rápidamente?

Querida Sakura, deja ya de torturarte; yo confío en ti, Rika también, estoy seguro que todo saldrá muy bien, nosotros te ayudaremos con lo demás, tú solo debes de preocuparte por dejar a Syaoran con la boca abierta y encantado con tu comida. Todo estará bien.

Eriol tiene toda la razón Sakura, eres muy talentosa para la cocina, ya te ha tocado ser la sustituta de Chiharú, estoy segura que podrás con eso, además, tu papá es un gran cocinero, estoy segura que él podrá ayudarte, nosotros nos haremos cargo del resto.

¿En serio chicos, harían eso por mí? Ambos asintieron muy sonrientes.

Gracias, gracias, no sé qué haría sin ustedes. Sakura abrazaba a sus dos amigos.

Vamos Sakura, tranquila, hoy mismo le diré a Chiharú y estoy segura que también ayudará, será un domingo genial. Pero ya debemos de regresar, dentro de poco sonará el timbre. Rika hablaba mientras recogía sus cosas.

De nuevo gracias chicos. No sé qué haría sin ustedes. Les prometo que voy a dar lo mejor de mí.

Claro que lo harás pequeña. Anda vamos te acompaño a tu salón, Rika te alcanzo luego. Eriol tomaba las cosas de su amiga.

El resto de la jornada trascurrió de lo más tranquila, la castaña regresó del almuerzo más animada, incluso estuvo más atenta a sus estudiantes confiando en que todo saldría bien ese domingo, tenía amigos que le ayudarían y sabía que su papá también lo haría, porque él era un hombre muy talentoso, a su corta edad ella siempre vio que su papá nunca le decía que no había algo que él no pudiera hacer, siempre la sorprendía con sus platillos especiales incluso era capaz de hacer cosas que pocos hombres podían hacer, él remendaba la ropa que se dañaba, decoraba la casa, cocinaba, lavaba, planchaba y además era profesor de arqueología de la universidad, nunca buscó ayuda de nadie más, obviamente cuando ellas crecieron empezaron a tomar responsabilidades para que su papá pudiera ir a trabajar con mayor tranquilidad. Todas esas cosas la hacían querer cada día más a Fujitaka.

Se despidió de sus estudiantes y de sus compañeros de trabajo con una gran sonrisa, incluso fue capaz de brindarle una muy sincera a Syaoran quien solamente la observó salir como si esta fuera disfrazada ridículamente. Rika y Sakura le explicaron a Chiharú todo el plan y está aceptó muy gustosa ayudar en la preparación de algunos bocadillos para apoyar la causa. Solo cruzaba los dedos para que su papá pudiera ayudarla con la preparación del dim sum, pero sabía que pudiera o no encontraría la solución.

¡Ya llegué! Sakura saluda alegremente al entrar a casa.

Hola pequeña Sakura, ¿cómo te fue hoy? Fujitaka la saludaba desde la cocina.

Hola papá, me fue muy bien. ¿Y a ti, qué tal te fue?

Muy bien, salí algo temprano y estoy por terminar la cena, ¿tienes hambre? Estoy preparando brochetas de pollo. Espero te gusten.

¿brochetas de pollo? Claro que me van a gustar, es más me van a encantar. Iré a cambiarme para ayudarte, por cierto, hablando de comida; ¿tú sabes preparar dim sum? Sakura cruzaba los dedos esperando una respuesta.

¿Dim sum? Su papá pensaba antes de contestar. Creo que sí, en algunas ocasiones lo preparé, me enseñaron a hacerlo en un viaje que hice a Hong-Kong hace un par de años si la memoria no me falla.

¿Y aun puedes hacerlo? Sakura ya tenía estrellitas en los ojos de la emoción.

Sí, puedo hacerlo. ¿Necesitas ayuda hija?

Papá no sabes cuánto te quiero y cuan orgullosa estoy de ser tu hija. Sakura abrazaba a su papá.

Yo también te quiero Sakura, pero cuéntame que sucede.

Bien, te daré la versión corta; el domingo tenemos un día de campo con las chicas para dar la bienvenida a Eriol y Li Syaoran a la escuela y resulta que quieren comer dim sum, pero yo no puedo hacerlo, por eso te preguntaba si puedes hacerlo para que me enseñes en estos días a prepararlo y el domingo cumplir a los chicos y llevarlo. ¿Podrás enseñarme, podrás? Sakura jalaba el delantal de su papá como una niña pequeña.

¿Y si qué te parece si te ayudo a hacerlo el domingo?, lo único que debes de hacer comprar los ingredientes que te pasaré en una lista después de la cena. ¿Aceptas?

Papá… Eres el mejor de todo el mundo. Claro que acepto, pero tienes que enseñarme a hacerlo, para que en la próxima no tenga problemas. De nuevo abrazaba a su papá.

Bueno, ve a cambiarte y me ayudas a poner la mesa.

Deja que te abrace por un momento más. No sabes cuánto te quiero buen hombre.

Vaya, cuanto amor veo acá. ¿Puedo unirme? Tomoyo decía con sorna.

Qué bueno que llegas Tomoyo, la cena está lista. Contestaba Fujitaka

Hola Tomoyo. Bueno, voy a cambiarme.

Oye, espera. ¿No piensas contarme cuál es el motivo de tu alegría? Tomoyo se dirigía a Sakura.

Sakura tendrá un día de campo este domingo y me estaba pidiendo ayuda. Fujitaka se adelantó a contestar.

¿Día de campo? ¿Qué celebras? ¿Estoy invitada?

En ese momento a Sakura se le fueron todos los colores del rostro…

Continuará….

Holaaaaaa.

En primer lugar, vengo a disculparme por mi atraso. Pero por razones de fuerza mayor no había subido el capítulo.

La batería de mi celular había muerto y hasta hace poco pude hacerlo resucitar. Tampoco tenía la computadora esa fue una de las razones.

Lo más importante es que estamos pasando por momentos difíciles en el país, Soy de Nicaragua, somos nota internacional.

Espero no decepcionar con este capítulo. Agradezco sugerencias.

Cerezo: Mil gracias, Vales oro!