Capitulo 10.
Había terminado de entrenar, y estaba tomando algo en la cocina, sola. El entrenamiento había sido muy gratificante, aunque había notado muy extraño el comportamiento de Vegeta: No la había golpeado con todas sus fuerzas; no dejaba que cayera al piso, sino que reaparecía detrás suyo; y tampoco golpeaba su estomago, solo el rostro y demás extremidades.
Mientras tomaba del contenido de su vaso, sentada en la silla, sintió un ki familiar. Miró hacia la puerta, que estaba detrás de ella, y efectivamente había acertado.
Era Mirai, quien la miraba algo incómodo y apenado.
Ambos se miraban, pero ninguno emitía una sola palabra, el silencio se volvía intenso y por consiguiente un tanto incómodo, entonces Pan dejó el vaso en la mesa para levantarse y enfrentarlo.
"¿Dónde estuviste?" El tono no era demandante, pero sus ojos exigían una respuesta.
Mirai estaba parado en la entrada, todavía se sentía muy culpable, y tampoco era capaz de apartar sus sentimientos hacia esta extraña mujer.
"Por ahí" A Pan ciertamente no tendría por qué importarle, pero la verdad era que le importaba. No sabía la razón del por qué, pero algo dentro suyo hacía que surgiera un interés.
Pan se cruzó de brazos, y lo miró, esperando que dijera algo más.
"¿Solamente eso vas a decirme?" Ahí fue cuando Mirai reaccionó, se acercó hasta ella y la abrazó.
Ella quería que le dijera algo sobre lo ocurrido con Trunks.
"Discúlpame Pan, todo se salió de control y yo no quise…" La voz de Mirai, provocó que Pan se sensibilizara y respondiera el abrazo.
Por este hombre ella daría su vida misma, con este hombre quería construir una familia, este hombre era todo en su vida. Solamente que este hombre no era realmente él, solo su copia.
Ella sabía distinguir a ambos, pero la verdad era que ellos dos eran uno solo, eran iguales; no había diferencia de uno con otro, solamente una pequeña parte de su carácter, al no haber sido criados de la misma manera, pero aún así los dos eran UNO.
Estaba realmente confundida, amaba a Trunks, pero los dos eran Trunks.
El abrazo terminó, Mirai se separó de ella y justo en ese momento sintió una energía elevarse y volver a disminuir al instante.
"¿Qué sucede Mirai?" Preguntó ella, al ver como Mirai la observaba extrañado.
"No, nada" Esa energía estaba localizada en Pan, estaba seguro.
"Bueno, creo que me iré" Dijo mientras acomodaba la silla donde había estado sentada, y luego volteó a verlo a Mirai. "Quiero que esta noche vayas a mi casa, tenemos que hablar… Los tres."
Y con eso dicho salió del lugar, dejando a Mirai procesando lo escuchado.
¿Acaso había dicho hablar los tres? Pero pensándolo bien, tal vez sería mejor.
Quizás tendría la oportunidad de decirle a Pan todo lo que sentía de una vez por todas, y que ella eligiera con quién quisiera estar. Sería muy egoísta de su parte hacer eso, pero algo tenía que hacer, no podía quedarse con ese sentimiento de impotencia dentro suyo. Debía hacerlo.
Pronto la noche cayó, y Pan estaba esperando a que Mirai llegara.
"Se está acercando" alertó Trunks,
mientras apagaba la televisión y se paraba del sillón.
"Sí,
así es" Pan estaba ansiosa y nerviosa.
Pocos minutos pasaron para que el timbre sonara, y apareciera Mirai parado en la entrada de la casa Briefs.
"Por favor pasa" indicó Pan.
Caminaron hacia el living, donde estaba Trunks sentado en uno de los sillones individuales.
"Buenas noches"
"Buenas noches" contestó Trunks sin quitarle la vista de encima.
"No hagan las cosas más difíciles, Mirai toma asiento, ¿quieres algo de beber?" Trató de calmar ella, mientras se sentaba en el otro sillón individual. Se habían reunido para aclarar las cosas, no para crear más conflicto.
"No, gracias" Dijo sonriéndole, a lo que Trunks se percató y se levantó exaltado.
"Yo no se que viniste a hacer aquí, pero tu estadía nos perjudicó, y quiero que todo esto se arregle de una maldita vez para poder vivir tranquilo con mi esposa" Solamente quería que todo fuera como era antes, quería vivir una vida tranquila con Pan, solo eso.
Mirai suspiró, la conversación había comenzado, para bien o para mal.
"Trunks… no era mi intensión venir y causar todo esto, pero tampoco es mi culpa, yo no quise que esto terminara así." Mirai se sentía culpable, pero no podía volver el tiempo atrás; mejor dicho sí podía, pero causaría más estragos en el tiempo.
"Entonces por qué tuviste que acostarte con mí esposa…"
"¡Trunks!" Demandó ella, haciendo que su marido la mirara, pero luego desviara la mirada hacia su otro yo.
"No puedo ocultarlo, yo siento algo muy fuerte por Pan, desde el primer día en que llegué sentí como algo me atraía. Y no puedo olvidarla, se que suena extraño, pero ciertamente la amo." Se sentía aliviado por haber confesado sus sentimientos.
Pan se sentía extraña, los dos hombres la amaban. El rostro de Trunks era neutro, tal vez estaba captando cada palabra que decía Mirai, hasta que la realidad lo golpeó.
"Esto es inaudito, como eres capaz de decir tales cosas… Te damos la bienvenida a este tiempo, y lo único que haces es querer robarme Mi vida… No lo entiendo…" Trunks apoyaba su mano derecha en su frente y ojos, tratando de calmarse.
"Trunks no lo hago a propósito; pero yo se que la amo, quizás por ser tu mismo la amo demasiado, tal vez era el destino quien decidió que los Trunks y Pan estuviesen juntos en todas las líneas temporales…" Explicó mientras hacia gestos típicos con sus manos.
Trunks no quería escuchar ni una sola palabra más, solamente quería que este sujeto se fuera de su vida, para poder volver a dormir plácidamente con Pan. Dejó su postura y volteó a mirar a su esposa, quien estaba sentada mirando por la ventana.
"¿Pan?" Llamó él,
captando su atención.
"Si…?" Su rostro demostraba que había
estado pensando mucho, o por lo menos él podía describirlo a la
perfección.
"¿Qué tienes para decir?" Trunks quería saber que opinaba ella sobre la confesión de Mirai, después de todo ella era la más involucrada.
Pan se acomodó en el sillón, y los miró.
"No lo se…" Ambos hombres la miraron extrañados.
"¿Qué quieres decir con que no lo sabes?" insistió Mirai.
"Yo amo a Trunks… Pero los dos son Trunks, no encuentro una respuesta coherente, no… no se lo que está sucediendo, me siento confundida…" Y las lágrimas comenzaron a caer por su rostro; mientras Trunks volvía a sentarse en su lugar mirándola llorar y muriendo de rabia por no poder hacer nada. Mirai no la observaba, no podía verla sabiendo que él era causante de su duda.
Todo esto era realmente confuso para ella, no sabía que hacer con su vida, para donde dirigirla. Ciertamente no había nada para elegir, porque ella estaba casada con Trunks, pero ahora… Mirai la hacía dudar. Muchas envidiarían tener a dos hombres iguales que la amaran, pero ella no.
Y en un momento no tan oportuno, la pequeña energía que subía instantáneamente en tiempos anteriores, reapareció, pero esta vez se quedó fija.
En segundos, ambos Trunks miraron a Pan; ella dejó de sollozar y levantó la vista un tanto asombrada.
Pan también podía sentir esa diminuta energía en su ser. Y eso solo significaba una sola cosa.
