Prisión

"Y cuando uno recuerda lo que ha perdido, hace que el corazón se envuelva en una prisión "

...

-¿Puedo ver a Lavi?-peguntó el pequeño Allen al abuelo de su mejor amigo.

No sabía nada de él desde hace mucho tiempo. Su padre le explicó que había tenido un accidente con sus padres y que por ahora no podía ir a verlo. Bookman –como decía que le llamaran – miró al pequeño castaño de ocho años con cierto sentimiento. Desde que supo que Lavi había regresado, estaba insistiendo en querer verlo, pero siempre se negaba. No por ser malo ni sobreprotector, sino porque no quería que viera al que alguna vez conoció como el alegre y saltarín que fue su nieto en ese estado. El Lavi que yacía encerrado en su habitación y acostado todo el día, era alguien muy distinto. No había pronunciado ni una sola palabra desde ese día, no sonreía y sus ojos no mostraban ninguna emoción; ni siquiera lloró cuando le dieron la noticia de que sus padres habían muerto. Simplemente nada.

-Entonces ¿Si puedo ir a verlo?-cuestionó nuevamente.

-Verás…

-Todo listo Sr. Bookman- apareció detrás del mayor.

Allen miró con extrañeza a ese hombre. No se veía mayor como Bookman o como su padre, llevaba puesto unos lentes y ropa formal. El niño pensó que tal vez era un tutor del pelirrojo o su doctor. Este hombre, miró a Allen y le sonrió dulcemente. Se agachó para estar a su altura.

-Puedes verlo mañana, se alegrará de verte.

-Pero Lavi…

-Esta bien- interrumpió a Bookman- Todo lo que necesitaba era escuchar las palabras adecuadas.

El castaño miró al abuelo y esperó a que le diera su aprobación. Este no tuvo otra opción más que aceptar. Allen sonrió con mucha alegría, después de mucho tiempo por fin podría ir a ver a su amigo.

-¡Allen! ¡Ven a comer!-le gritaron desde otra casa

-¡Mana!-gritó el niño corriendo hacia su amado padre y este lo cargó- ¡Adivina, adivina! Ese hombre dijo que ya podré ver a Lavi mañana

-¿De verdad? Me alegro oír es…

No terminó su frase al ver de quien se trataba. Mana lo miró algo sorprendido al igual que el otro hombre a él. Ambos pensaron que jamás se iban a volver a ver. Y valla que el destino puede hacer que el mundo se un lugar pequeño.

-Usted si que es un buen psicólogo a pesar de su edad-dijo Bookman haciendo que volviera a la Tierra

-Si… Como le dije, solo había que usar palabras adecuadas.-comenzó a retirarse

-Espere… aún no le he pagado.

-No se preocupe por el dinero- se giró a verlo y en el acto vio como Allen abrazaba a su padre. Y vio como él le devolvía el abrazo y le sonreía- … Su nieto ya me pagará…

En un parpadeo todo puede cambiar. La conoció desde que están en preescolar. Ella siempre fue alguien que aceptó su forma de ser, hablar y pensar. No le criticaba nada y entendía su silencio. Es por eso que siempre la amó. Tuvo la suficiente confianza de contarle todo, y por todo de verdad que se refería a TODO: que siempre vivió con su abuelo, su madre había muerto cuando le dio la vida y jamás se mencionó a su padre; e incluso le dijo que le atemorizaba perder a ese viejo de Tiedoll –como se llamaba su abuelo- pues era lo único que le quedaba.

Su sorpresa fue cuando ella le sonrió y que le dijo:

-Me tienes a mí también. Yo siempre estaré contigo, Yuu.- y le dio un medallón el cual tenía una fotografía de ellos dos de pequeños.

Aunque su rostro se mostraba inexpresivo, por dentro le invadió una tremenda alegría y ella lo supo interpretar. Por eso la amó. Porque ella no le criticaba como otros de ser alguien serio y con orgullo, ella lograba mirarlo más allá de su ser.

Y sin saber como, Kanda se había involucrado con alguien llamado Skin Boric. UN sujeto que trato de pasarse con su amante y se vio en graves problemas. Kanda Yuu no era alguien que dejaría las cosas como estaban y al denunciarlo a la comisaría, descubrió que era una de las personas más buscadas por un tal Howard Link. Esa fue la última vez que supieron algo de Skin Boric.

Entonces, su abuelo le tuvo que contar algo al tener contacto con ese sujeto, lo dejo impactado: Tiedoll y el padre de Alma –el cual tampoco conocía- se habían involucrado en algo peligroso. Kanda juraba que jamás había visto a su abuelo así de serio y le hizo prometerle que no diría nada a nadie porque a pesar de todo, Tiedoll aún seguía involucrado junto con alguien que llamó Cross Marian en aquel asunto.

Jamás había entendido bien la expresión "cuando parpadeas todo puede cambiar" hasta ese día. El día en que él y Alma habían salido acostumbradamente. Se sentía un idiota por lo que iba a hacer. Aún tenía 15 años, pero quería decirle a Alma que si estaba dispuesta a pasar toda su vida con él, pues habían estado juntos desde que tenían 4 años y no quería pasar el resto de su vida sin ella. Eran tan diferentes: ella amaba lo dulce y él lo odiaba, él era de pocas palabras mientras que a ella nunca la callabas. Pero como dicen, los opuestos se atraen.

-¡Cuidado!-gritaron entre las multitudes mientras cruzaban la calle, el sonido de una llanta se escuchaba horriblemente

Hubo humo por todas partes, no supo como ni que paso exactamente. Cuando aquella nube de polvo se había dispersado vio lo que jamás había querido ver ni en sus peores pesadillas se lo habría imaginado.

-A… ¿Alma?- tenía miedo de acercarse. Y unas gruesas lágrimas recorrieron por su rostro. Esto era una pesadilla.

Si le preguntaran sobre una figura de autoridad, probablemente sería su hermano. No tiene presente ningún recuerdo de una madre o de un padre y para ella no era algo porque entristecerse. Lo tomaba maduramente su situación, pero aún así, habían ciertas ocasiones en que se sentía sola. A diferencia de sus amigas, ella no podía discutir o hablar de cosas privadas con su hermano y tal vez para ello si sentía una necesidad de decir "quiero una madre".

Komui había conseguido un buen trabajo como científico para una compañía llamada "El Arca". Todo iba bien al principio. Su hermano iba y venía gustoso del trabajo, diciendo que a pesar de que su jefe era un muchacho de 19 años, sabía que hacer, que decir y como dirigir la compañía. Según él, ese joven era muy inteligente para su edad y también que era muy humilde. Pensaba en los demás antes que él, y tenía muy buenas visiones sobre el futuro de la compañía, que también le había contado, su supuesto padre se la había "dado" –por así decirlo- como pasatiempo. Pero tenía mucho poder.

Un día como si nada, su hermano regresó con un rostro de preocupación y seriedad, cosa que Lenalee no pasó por desapercibida pero no dijo nada y solo se encerró en su habitación. Y así de ahí en adelante, siempre estaba en esa actitud. Lenalee se armó de valor y le preguntó si aquel joven había sido tragado por el demonio de la avaricia.

-Su novia desapareció, y él esta en un estado depresivo… hasta hace unas horas.

-¿Cómo?-preguntó con inocencia.

-Él acaba de morir.- Aún era una niña de 8 años para entenderlo del todo, pero esa parte la entendió perfectamente

Lenalee Lee hizo una travesura, travesura que la arrastró a esa vida. Su hermano renunció a la compañía -el cual solo había durado 2 años más ahí- y buscaba trabajo. Ella entró a su habitación de estudio y leyó unos documentos que estaban bajo el nombre de "Plan Akuma". Se horrorizó al leerlos. En ese entonces, ella tenía 1O años. Y a pesar de que no comprendía del todo aquellas palabras, sabía que eso era un horror. ¿Dónde estaba su madre para consolarla?

-¡Orden en la sala!-gritó el juez Leverrier golpeando con el martillo la mesa. Pasó su mirada al albino.- Joven Walker ¿esta consiente de que después de este juicio, usted será llevado adentro de la prisión?

-Si….

¡Carajo! No tienen porque recordárselo, él estaba perfectamente consiente de todo eso. Leverrier ordenó que los abogados se acercaran al estrado y antes de que irse, Sheryl le susurró:

-Vengaré a Road…

Allen mordió su labio inferior para no gritar. Aún le era difícil que le acusaran por haber matado a Road


Notas de la autora (?): :) como me hice bolas al intentar escribir este capítulo (sobre todo con las edades) pero yo solita (como siempre) me enttendi :3! Hooola! Aquí esta un interesante capítulo, casi no le avance nada pero tenía que dejar en claro [a mi forma, ya saben] el pasado de estos tres hahha. Hhoho~ espero que se den una idea más o menos de lo que se avecina (?) lo dudo, solo fueron flashback ;) Aclararé que Kanda es mayor que todos ._. en el presente, él tiene 2O, Lavi 19 y Allen y Lenalee 18 :D Bakanda, te tocó ser el más viejo x)!

Han de disculparme, pero no podre responderles ahora a sus bellos comentarios D: y se quedarán con la duda :3 bueno, de igual forma casi no aclaro nada ;) hahha~ bueno, eso es todo! Muchísimas gracias de verdad por seguir leyendo y dejarme sus reviews 3!

Saludos~