Los personajes son de Stephanie Meyer, a excepción de algunos son míos.
La historia es mía.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Capitulo 10 decisiones Bella
Después de mi caza con Edward fui a mi casa a ducharme y cambiarme de ropa.
Preferí relajarme un rato con la tina, en vez de la ducha.
Abrí, la llave y espere hasta que estuviera caliente, me gustaba de esa forma ya que en mi piel helada hacia de efecto relajante. Una vez dentro me pude a pensar en lo que paso en las últimas doce horas.
Bien lo admito lo de Victoria fue una decisión precipitada, era la solución del momento, pero ya pensándola bien con calma, no me parece lo mejor, ok, ok no es lo mejor.
En primera no pienso irme de este mundo dejando a esa perra loca con vida, que si bien ya no la recordaba o no la tenia muy presente ahora que lo hice no pienso dejar que viva, si es que se le puede llamar a esto vida.
Y en segunda no le daré el gusto a ella de ser quien acabe con Bella Swan y aunque me duela con la indestructible Isabella Swan porque quiera o no, dejarlo en el pasado es algo que siempre me perseguirá.
Me hundí en la tina completamente, gracias a la no necesidad de respirar podría permanecer horas y horas sin salir a la superficie.
Y ahora los Vulturis, de ellos no me queda nada que hacer o decidir solo esperar, hasta que den conmigo, una ventaja mía era que así como con los Cullen tampoco los dones de la guardia surtían efecto conmigo y Demetri que es el rastreador no podía dar con mi paradero.
Y hablando de los Cullen ellos…
El sonido de un claxon me saco de mis reflexiones.
¡Demonios! Edward ya había llegado y yo aun estaba en la tina.
Salí rápido y me vestí lo mas pronto posible unos jeans desgastados y una blusa azul celeste algo holgada, mis converse y una chaqueta, además de la de Mike para devolvérsela.
Claro y tome unos guantes, no quería que usara nuevamente de excusa que tenia frío para volvérmela a prestar.
Salí y Edward ya me esperaba recargado en su volvo con esa sonrisa torcida suya, le devolví la sonrisa aunque algo más tímida.
Me abrió la puerta del copiloto pare permitirme la entrada a su coche, -iba a extrañar conducir-, y en menos de un segundo el ya estaba a mi lado arrancándolo.
-¿Guantes?- inquirió Edward con una ceja enarcada.
Suspire.
-Si, ya sabes no quiero que newton vuelva a pensar que tengo frío y me preste su chaqueta- dije mostrándole la chaqueta que tenia en mis manos.
El gruño y yo me reí.
-No era necesario que pasaras por mi hasta mi casa, yo pude haberte esperado en la carretera y así nos ahorraríamos tiempo- dije aunque sabía que si no fuera por el yo aun seguiría en la tina.
-No es problema, además si no me equivoco aun estabas en la bañera.- ¿Quite mi escudo, que pudo leer mi mente?
Fue su turno de reír al ver mi cara.
-¿Cómo lo sabes?
-Bueno puedes cambiarte rápido, pero tu pelo aun sigue mojado y puesto que no escuche agua caer supuse que tendrías alguna tina.
-Oh buen trabajo Sherlock.
Después de eso no dijimos más, pero pude ver que estaba nervioso y trataba de decirme algo ya que constantemente me miraba de soslayo y fruncía el ceño.
-¿Pasa algo?- pregunte al fin.
- No… yo…. Bueno…-
Suspire exasperada.
-Suéltalo Cullen.
Ya habíamos llegado a la escuela, observe que sus hermanos ya estaban ahí esperándonos, también note que todos parecían tener una charla mental con el ya que lo miraban fijamente y el les devolvía la mirada, su expresión era de suplica.
Tomo aire y se devolvió hacia mi.
-Bella, yo… bueno nosotros queríamos saber si podías darnos algo de entrenamiento, ya sabes si te vamos a ayudar con los Vulturis y todo eso debíamos estar mas preparados, y como tu dijiste que era el asunto de ligas mayores pues bueno…
Escuche al fondo que Rosalie dijo: oh genial ya esta divagando.
Me hubiera echado a reír de no ser porque la situación no tenia nada de graciosa.
Apreté fuertemente la mandíbula, aparentemente iban a seguir insistiendo con esto y no solo eso si no que ya lo daban por echo.
No respondí solo Salí del auto sin ver a nadie.
Entre en la escuela y7 me tope con Newton, no andaba de humor como para también soportarlo.
Le entregue su chamarra y seguí con mi camino sobre el hombro le grite: Gracias.
Como en casi todas mis clases las tenía con algún Cullen, preferí salirme de la escuela.
Me fui rumbo al bosque donde pudiera pensar que hacer.
Solo había dos opciones era si o no.
No dejarlos ayudarme, e irme seria lo mejor para ellos, seguirían con su no-vida normal, fingiendo ser un humano mas y listos.
Pero estamos hablando de los Cullen. Sabía que seguirían insistiendo hasta que yo les diera una respuesta positiva.
Si los dejos ayudarme, bien podría entrenarlos como ellos me lo habían pedido y así estarían mas familiarizados en como se llevaría la batalla, además de los dones que tenían, y si agregamos los míos pues podría resultar.
Pero si alguno muriera, por defenderme es algo que no me podría perdonar nunca, eso era lo que me temía, suficientes muertes llevaba ya en mi conciencia como para aumentar mas la cifra.
Y no solo eso, porque aunque no quisiera admitirlo ya me había empezado a encariñar con ellos.
Era por eso que no había querido meter en esto a mi familia no resistiría que les pasara algo.
No se cuantas horas habían pasado pero supongo que varias, pues ya estaba oscureciendo, unas pisada me alertaron pero de inmediato reconocí el aroma y me relaje.
- Te estuvimos buscando.- dijo
-Si, pues ya me encontraron.- conteste. Sabia que estaba haciendo grosera por lo que procedí a disculpare- Lo lamento, es solo que su propuesta me altero un poco.
-¿Por qué no dejas que te brindemos nuestra ayuda?, ¿Tan malos nos consideras?- pregunto aunque sabia que en la ultima estaba bromeando.
-No es eso es solo que…- pase mi mano por mi cabello alborotándolo mas.
-Temes que nos pase algo.-concluyo el por mí.
Asentí.
Se sentó a mi lado en silencio, estuvimos por varios minutos así en silencio.
-Se que ustedes pueden ser buenos, y con mis dones y los suyos podríamos lograrlo, pero si algo les pasara- mi voz se quebró.
-Sabemos en lo que nos estamos metiendo Bella, no te preocupes, si no estuviéramos seguros jamás te hubiéramos ofrecido nuestra ayuda.
-Dime Jasper, que sentías cuando acabas con esos neófitos- mi voz fue bajando gradualmente en cada palabra hasta convertirse en un susurro.
-Era terrible, por mi don yo sentía lo que ellos sentían justo en el momento de su muerte.- Contesto de igual modo.
-¿Qué fue lo que te hizo dejar a María?- pregunte
- Mi amigo Peter dejo el grupo, años después lo volví a encontrar y me platico que había conocido a una señorita Charlotte, eran felices fue cuando vi que había otra opción. Y conocí a Alice, después nos unimos a los Cullen.- Termino con una leve sonrisa.
-Se esta haciendo tarde y es mejor que nos vayamos si no queremos preocupar a los demás- Dijo después de unos minutos.
Se levanto y extendió su mano hacia mi, sonreí y la tome.
-Supongo que si reciben entrenamiento no serian tan malos.- Dije en el camino.
-Por supuesto.- contesto el con una sonrisa, sabía que con eso ya habia aceptado su ayuda.
Bueno aquí otro cap. Después actualizare el otro fic.
