CAPÍTULO 10: CONVENCIENDO A PAM

Tras irse Emma Blaine llamó a su madre para comentar cómo le había ido la charla.

- Mamá, ¿lo has escuchado?

- No, no lo he hecho.

- Te voy a hacer un resumen.

- Vale.

- Ella me ha hecho ver que el problem que está ocurriendo entre tú y yo no es por mi culpa. Es por la tuya.

- ¿La mía? ¿Ves cómo tenía razón? Por eso quiero ayudarte.

- Mamá, no lo entiendes. El problema no viene porque quieras ayudarme o no. El problema es que estás agobiándome y no me dejas vivir mi vida. Si de verdad quieres ayudarme tienes que tratarme normal sea gay, hetero o lo que sea aunque en este caso soy hetero.

- ¿Incluso si veo que te estás equivocando y que haces muy buena pareja con Kurt?

- Incluso si ves eso. Mamá tu deberías de saberlo más que nadie. Cuando grabas una serie o una película el director suele hacer castings de compatibilidad entre actores y aunque no estén juntos en la realidad pueden hacer buena pareja en la ficción.

- Sí, pero la diferencia es que tú no estás en ninguna película. Te he visto cómo le miras y cómo actúas con él y le quieres.

- Que me sienta cómodo con él no significa nada. Tenemos muchas cosas en común pero ya está.

- Lo siento pero sigo pensando eso y no es por ser cabezona. Es que sé que es verdad aunque lo quieras negar. Algún día te darás cuenta y puede que sea demasiado tarde.

- Jajaja no me vengas con ese cuento ahora.

- Entonces ¿quieres que me vaya?

- Sí.

- Pues me iré aunque será la semana que viene.

- ¿Y eso?

- Tengo una prueba para una película independiente y no quiero irme a casa y luego tener que marcharme. Prefiero quedarme aquí y ya irme directamente al casting.

- Ok. Recuerda lo que has dicho.

- Hijo, tu madre siempre cumple con su palabra.

Después de decirle eso Blaine se fue a trabajar. Aquella tarde fue algo extraña, y es que ningún compañero se le acercó a su mesa, ni siquiera el pesado de Sebastian. Al llegar las 8 el moreno se fue a casa de Kurt. Luego los dos empezaron a andar hasta que encontraron a un bar. Blaine se quedó sorprendido porque sin darse cuenta Kurt lo había llevado a un bar gay.

- ¿Por qué me has traído aquí?

- Necesitas relajarte.

- Ya, pero esto es un bar gay.

- Sï, y por eso estarás relajado. Aquí hacen los mejores cócteles que he probado.

- Está bien.

- Bueno ¿y qué tal con la persona esa de la asociación?

- Bien ... demasiado bien.

- Mmm ¿por qué lo has dicho así?

- Pues porque no me termino de creer lo que ha pasado.

- ¿Se ha creído que eres hetero?

- Sï, y lo más fuerte es que mi madre dice que se va en una semana.

- Pero ¿tu madre también se lo ha creído?

- No lo sé pero le he dicho que aunque soy hetero necesito vivir mi propia vida y ... parece que esta vez lo ha comprendido.

- ¡Esto tenemos que celebrarlo!

- Yo no cantaría victoria tan pronto. Aún queda una semana.

- ¿Por qué dices eso? Si lo ha dicho ya no va a cambiar de opinión.

- Conociendo a mi madre querrá darle un toque dramático para ser ella de nuevo el centro de atención.

- Pues ... en ese caso lo único que puedo decirte es que intentes ser tu el centro de atención.

- Me estás pidiendo un imposible. Cuando ella quiere siempre lo es. Aunque ella me ha dicho que tiene un casting da igual que hará lo posible por seguir quedándose en mi casa.

- En ese caso yo lo que haría sería cambiar la cerradura cuando se vaya al casting. Así no podrá entrar.

- La verdad es que no está mal pensado.

Y entonces los dos comenzaron a beber sobretodo el moreno. Kurt, al ver que Blaine estaba bastante pedo decidió llevarlo a casa de Cooper para que así su madre no dijera nada del hecho de venir juntos o el hecho de que estaba bebido. Al llegar a casa de Cooper éste le abrió y con su ayuda consiguieron tumbarlo en el sofa.

A la mañana siguiente Blaine se levantó bastante tarde. Por suerte para él no tenía que trabajar. Al levantarse se dio cuenta de que sabía que estaba en casa de su hermano pero no se acordaba muy bien por qué estaba allí. Luego se levantó y entonces su hermano salió de su cuarto.

- Buenos días dormilón.

- Buenos días Coop. ¿Qué estoy haciendo aquí?

- ¿No te acuerdas?

- Pues no.

- Anoche Kurt y tú salisteis de marcha y estabas tan borracho que Kurt te trajo aquí. ¿No lo recuerdas?

- Me acuerdo que fuimos a un bar gay. No estaba muy de acuerdo en estar allí pero al final nos quedamos. Lo siguiente que recuerdo es despertarme aquí.

- ¿Fuiste a un bar gay?

- Sï, según Kurt es el bar donde hacen los mejores cócteles.

- A ver si os enrollasteis jejeje.

- No digas eso ni de broma. Oye y ¿Kurt no te dijo nada más?

- Bueno ... me dijo que te traía aquí porque no quería que mamá os viera juntos.

- Tiene sentido y más después de que creo que la convencí de que soy hetero.

- ¿Lo crees?

- Sí. En cualquier caso la semana que viene por fin se irá de casa. Tiene un casting.

- ¿Y luego no volverá?

- Eso espero. No puedo soportar estar tanto tiempo con ella. Es que no sabes lo pesada que se ha puesto. Después de decirle que no soy gay me ha obligado a hablar con una chica de una asociación de gays.

- Madre mía ... aunque por otro lado sabes que te lo mereces.

- Y cuando se vaya mamá ¿qué harás?

- No sé. Vivir mi vida. Buscarme una novia ... en fin ...

- Ya veo ...

- Por cierto quiero que seas sincero ¿Kurt y yo hacemos buena pareja?

- La verdad es que sí. Si no fuera porque eres hetero él sería tu media naranja. Por la comida se notaba que os compenetrabais mucho. ¿Por qué lo preguntas?

- Porque mamá no paraba de darme la tabarra con ese tema. No entiende que dos chicos se puedan entender bien y ser sólo amigos.

- Reconoce que es un poco raro aunque si que puede ser.

- Puede que sea raro pero es lo que pasa.

CONTINUARÁ