Hola hola a todos y todas! =), cómo finalizó su semana?...todo bien?, espero que sí!, para iniciar una semana mejor que la anterior les traigo un nuevo cap!, na, mentira...en verdad sólo es para entretenerlas un poco! xD...pero si les ayuda a iniciar los días mucho mejor! ;)
Agradezco enormemente a aquellos y aquellas que leen mi historia!, un agradecimiento especial a Sesshomarusama, rebeca22, paovampire, Maria, dalila, chovitap, Faby Sama y Mizuharu-chan por sus reviews! me animan mucho al saber que les gusta!
Lo escrito entre "..." son los pensamientos de los personajes!
Lo escrito en cursiva es el personaje de Sesshoumaru hablando en primera persona.
Disclaimer: Inu y Co. no me pertenecen, solo tomé prestados los personajes para esta nueva locura que nace a partir de mi propia creencia en los ángeles. Le agradezco al mío por ayudarme con la idea!
Un peculiar exorcista
Gracias a la ayuda de Sakuya, Inu Yasha jamás se enteró de todo lo ocurrido con Kagura en aquella casa. Logró ponerlo al margen con lo que su probable rabieta disminuyó considerablemente, pero ya pensaba cobrarle rápidamente el favor a ese Taisho irresponsable, cómo se le ocurría pelear con un demonio en aquel lugar?
Sin embargo, la idea del ex ángel era bastante buena, tenía confianza en que resultaría como fuese debido y entonces todo eso de que los asesinaran sería sólo una triste historia.
Kagome se preocupó de hablar con Inu Yasha durante todo el día siguiente para que se quedara tranquilo. A pesar de que aún dejaba que la besara y la abrazara, se sentía como un ser humano horrible ya que no podía dejar de pensar en Sesshoumaru y en cómo él la había besado y la había abrazado la noche anterior.
Ella siempre se dijo a sí misma que jamás le haría eso a una persona, pero lo que ahora ocurría impedía que Kagome fuese sincera con él, debía mantenerlo a su lado un poco más, ya luego podría ser sincera e intentar explicar algo tan ilógico como que de un momento a otro sintió que su vida le pertenecía a aquel que parecía ser su hermano en esta vida.
Esa noche Sesshoumaru le pidió que lo esperara fuera de su casa, por lo que a media tarde se despidió de Inu Yasha explicándole que tendría una aburrida cena familiar, que lo llamaría luego. El mayor de los Taisho aún no le explicaba correctamente a qué se debía ese llamado aquella noche, pero tal como antes, confiaba en él y haría cualquier cosa que le pidiera.
Alejados de la casa de Inu Yasha y su familia, se encontraron en el lugar acordado, a la hora acordada. Sesshoumaru no pudo evitar sonreír.
.- No sonrías tanto que tienes que explicarme qué diablos estás tram…-la joven de ojos chocolate no pudo continuar, porque sin percatarse de algún movimiento, su cuerpo se veía apresado por esos brazos que tanto había extraño y sus labios se encontraban besando a quien ella había extrañado todo el día.
No pudo evitar aquel beso, pero tampoco quería hacerlo, por lo que dejó que sus movimientos se fueran acompasando a los de él de una forma casi perfecta. Podía existir algo así?
De verdad él era su ángel?
.- …-murmuró de pronto alejándolo con sus brazos- no sé…si los ángeles humanos tienen….algún poder especial…pero los humanos normales respiramos….-explicó respirando agitado. Sus latidos eran tan fuertes que sentía que el corazón se le saldría por la boca y sus pulmones requerían grandes cantidades de aire para hacerla sentir viva.
.- Lo siento…-murmuró él pasando un dedo por los labios de ella haciendo que se sonrojara.
.- "Malditos ojos que tienes…" –pensó Kagome sintiendo el deseo profundo de besarlo otra vez aunque se quedara sin aire- ya deja eso! –exclamó finalmente golpeando su mano- dime de una vez a que…nos juntamos…
.- Besarte era mi primera necesidad de esta junta…-dijo naturalmente haciendo que la chica volviera a sonrojarse. Es que su voz la perturbaba y que fuera tan honesto le daba susto. Sintió escalofríos- la segunda es llevarte con aquel que nos ayudará con Kagura…
Rápidamente la atención de la chica se posó sobre él nuevamente.
Ese demonio.
.- Aquella chica…-susurró con la mirada perdida, recordando ese cuerpo exuberante y esos ojos llenos de odio.
.- Aquella demonio…-corrigió él- te contaré quien es él mientras caminamos…
Tomó su mano y la obligó a caminar, estaba bajando la temperatura y sería mejor calentar un poco el cuerpo.
Miroku Tsujitana proviene de una familia de sacerdotes y exorcistas. De alguna manera es una familia que los ángeles más antiguos, los grandes sabios, evaluaron como posibles aliados frente a la guerra con los demonios. Sus parientes más antiguos tenían la habilidad de ver a los ángeles lo que les entregaba una gran ventaja a la hora de batallar los con demonios ya que mi raza….o ex raza…les había entregado datos importantes acerca de sus debilidades.
No bastaba solo con rezar, claro que los debilitaba, pero había que tener otros dotes para sobrevivir al poder de un demonio: debías haber enfrentado a los tuyos propios.
El primero que recuerdo de su familia, había asesinado a una familia completa en un acto de locura, dejándose llevar por el lado negativo que todos los seres humanos poseen, aquel antepasado de Miroku bebió a tal nivel que en un instante de rabia los mató sin consideración. Los ángeles pensaron en abandonarlo debido a la gravedad de su pecado, pero vieron el arrepentimiento de ese monje y decidieron darle una oportunidad.
Cuando llegó el momento, los demonios que atacaban a su propia familia intentaron controlarlo utilizando su asesinato en su contra, pero él ya se había perdonado a sí mismo y se había prometido que enfrentaría su calvario. En aquel momento los ángeles volvieron a ayudarle y comprendieron que los humanos deben dar la cara a sus pecados porque sino, los demonios lo utilizarían a su favor.
De esa manera y con aquella enseñanza, una generación tras otra en esa familia ha tenido sus propios pecados y se ha vuelto cada vez más fuerte. Actualmente Miroku era temido por los demonios….Gabriel me lo había comentado tras haber participado en un exorcismo junto a él.
.- Lo que quiero decir Kagome –finalizó mirándola- es que debes ser consciente de todo lo que hayas podido hacer mal en tu vida porque kagura lo usará contra ti para enloquecerte…
.- Pero…yo…jamás he hecho algo así…-balbuceó confundida.
.- No siempre debe ser un crimen como el que cometió aquel sujeto…solo basta que sea algo que te dañe a ti –exclamó él y Kagome sintió un peso en su pecho que la dejó sin respirar por un momento. Estaba segura que si algo podía ser usado en su contra, era la traición que cometía contra Inu Yasha en este momento.
Lo único que la devolvió a la tierra fue encontrarse frente a la puerta de una casa, muy sencilla por cierto, pero en un barrio maravilloso lleno de árboles y parques.
La adoró.
Sesshoumaru golpeó la puerta y miró a Kagome
.- Dije que eras mi novia así que sigue la corriente Kagome…-el corazón le dio un vuelco cuando dijo su nombre y solo pudo presionar un poco su mano asintiendo en silencio.
Un joven apuesto abrió la puerta. Tenía unos ojos azules profundos como el mar, que le daban la sensación de que podían ser perfectamente calmos y transmitir la paz necesaria, pero también tormentosos y terribles…tal como una tormenta en el medio del océano.
Podía existir un ser humano con unos ojos que transmitieran tanto y tan diferente?
Sesshoumaru notó cómo la chica quedó prendada de sus ojos y se molestó profundamente, no quería que mirara así a otros. Sus celos hicieron que presionara la mano de la chica sacándola de su ensimismamiento con el joven monje.
Miroku sonrió acostumbrado a escenas como aquella.
.- Usted es el joven Sesshoumaru verdad? –inquirió
.- Si…
.- Y su hermosa novia déjeme decirle…-sonrió nuevamente besando la mano de Kagome quien se sonrojó poco acostumbrada a tanto halago de alguien que no conocía-
El ex ángel carraspeó y la chica rápidamente despertó nuevamente. Se sentía como una tonta, pero le gustaba ver a Sesshoumaru celoso.
Miroku los invitó a pasar y se sentó en un sillón haciendo un ademán con su mano a los jóvenes para que se sentaran también. Había servido unas tazas de té.
Se quedó mirando a Sesshoumaru un momento.
.- Tú no eres un ser humano –murmuró el monje en el instante en el que vio a Sesshoumaru sentarse, no había puesto la suficiente atención a ese chico fuera de casa- eres un ángel caído…
.- Como…-murmuró él confuso, no recordaba haberle entregado esa información y aunque sabía que él podía ver ángeles…él no era uno de ellos.
Lo vio sonreír y servir una copa de vino que degustó lentamente.
.- Todos los ángeles caídos mantienen sus alas –explicó- pero aparecen rotas o desgastadas…las tuyas se ven muy mal…eso significa que hiciste algo muy grave para que te expulsaran.
Sesshoumaru torció su gesto sintiéndose incómodo. No sabía que ese humano era tan perceptivo.
.- Tienes alas? –preguntó Kagome llamando la atención de los dos jóvenes y sacándolos de sus propios pensamientos- también tienes esa cosa en la cabeza que brilla?
Por un segundo ninguno de los dos pudo reaccionar. Miroku comenzó a reír maravillado por esas ideas.
.- Kagome! –la regañó Sesshoumaru indignado por poner su imagen en un nivel tan decadente. Maldita imaginación de los seres humanos.
.- Oh no señorita –reía el joven monje- créame que no hay nada que brille…sólo existen unas enormes alas blancas, dependiendo de su rango son más o menos grandes…
.- Oh…lo siento no te molestes…siempre los dibujan con eso arriba de su cabeza que brilla y es redondo….-se cruzó de brazos Kagome molesta con la molestia de Sesshoumaru.
.- Pues ya sabes que es mentira…no sé a quien se le ocurrió una estupidez como esa…-murmuró el ex ángel sin encontrarle gracia.
.- Y…-continuó la chica, su curiosidad la mataba y Miroku se veía demasiado divertido para continuar- tú brillas también?...-vio como la volvían a mirar con molestia- digo…tú completo?...eres como una especie de lámpara no?
El joven sacerdote no podía dejar de reír frente a cada pregunta de la chica, ella claramente sabía toda la verdad acerca de ese ángel pero jamás lo había visto como tal. Disfrutaba con cada gesto de molestia de aquel sujeto y con la inocencia que brillaba desde ella.
.- Debo decir joven Sesshoumaru…-exclamó finalmente limpiando las lágrimas que salían de sus ojos- que su novia es una belleza y muy divertida…
.- No es divertido! –exclamó él. Estaba a punto de tomar a Kagome y salir del lugar, ese monje era un mujeriego.
.- Lo siento es que de verdad tengo mucha curiosidad! –explicó la chica.
.- No se preocupe señorita, yo le podré explicar todo sobre los ángeles…-tomó aire para dejar de reír- asumo que él era su ángel protector…ya que no tienes a nadie que te acompañe…
Sesshoumaru recordó entonces lo desprotegida que estaba Kagome, aún no le asignaban un nuevo ángel…estaban decididos a dejarla morir.
.- No…tengo un ángel? –inquirió confusa mirando a Sesshoumaru.
.- Ya que rompí todas las leyes…lo que sigue es que…mueras conmigo…-murmuró preocupado por alterarla. Nada de eso se lo había dicho aún.
.- Rompiste todas? –escuchó preguntar asombrado al joven, dejó su copa en la mesa y adquirió otra postura- debes ser un ángel con mucha experiencia para que no te enviaran al infierno…
.- Gabriel intercedió por mi…sabía que no dejaría a Kagome sola…así que me castigó dejándome a su lado siendo un ser humano…de una u otra manera no puedo defenderla estando así por lo que ser un objetivo para los demonios es mucho más sencillo…
.- Ahora entiendo por qué quiere mi ayuda….-exclamó Miroku serio. Era algo complicado, esta vez no contaba con ayuda de ningún ángel ya que el propio Sesshoumaru había sido abandonado por ellos.
Kagome sentía que su cabeza daba vueltas, era demasiada información y no podía dar crédito aún que todo fuese cierto.
.- No puedo pelear contra Kagura yo solo y no estoy dispuesto a dejar que asesine a Kagome…-explicó Sesshoumaru preocupado.
Miroku entendía, él aun siendo humano quería continuar realizando su mayor tarea.
Cuidar de esa chica.
.- Entiendo cuál fue el mayor problema para tu raza…-exclamó levantándose llamando la atención de ambos jóvenes- tú no solo asesinaste a un humano por ella…-tomó un libro de una gran estantería- tú te enamoraste de tu protegida….
.- Tú fuiste…quien causó ese accidente? –preguntó la chica cubriendo su boca. No podía dar crédito que él hiciera algo así.
.- No tuve tiempo para pensar…era eso o dejarte morir…
.- Ya que no contaremos con ningún tipo de apoyo….invocaremos directamente a Kagura…-les entregó el libro- pero no puedo asegurarles…que todos salgamos ilesos de esto…
.- A qué se refiere…es el mejor exorcista que existe –murmuró Sesshoumaru molesto.
.- Hubo…un caso similar al suyo joven..hace generaciones en mi familia…-exclamó señalando el libro- son las anotaciones de mi antepasado…ahí también había un ángel caído enamorado de su protegida..también fue enviado como humano y buscó a mi familia para eliminar al demonio que los acechaba…
.- Qué…ocurrió…-inquirió Kagome con un hilo de voz.
Sessohumaru conocía esa historia…pero no recordaba ese trozo, sólo estaba seguro que ambos habían muerto.
Nunca supo cómo.
.- Porque…ese demonio…-Miroku tomó aire- poseyó a mi familiar y fue él quien asesinó a ambos…
Chan!, bueno...aquí se descubrió por qué anteriormente habían muerto, será el final de ellos distinto?...les dejo un adelanto.
".- Cómo?! –exclamó Inu yasha incrédulo.
.- Esto tiene que terminar…-susurró sin poder mirarlo, cómo le podía explicar?
.- Te volviste loca?! –le gritó asustando a Kagome.
.- Inu yasha cálmate…tranquilo! –exclamaba Sakuya desesperada por calmar a su protegido quien no dejaba de gritarle- ay no…Kagura….-susurró al observar cómo los ojos de Inu Yasha se mostraban sin brillo de vida alguno-"
Que tal el cap?
Les gustó?
Esperaré sus comentarios!
Descansen bien!
Ja ne!
