Buenas noches queridos lectores. Eh vuelto para traerles la ultima entrega de este fic. Aunque en un principio hice uso de este entrenamiento de auto superación el resultado fue aun mejor de lo que eh esperado, ahora sé que los buenos fics pueden ser entregados en rápidas y cortas entregas pero son realmente un reto duro de cumplir, teniendo en cuenta que mi profesión y mis deberes con mi familia resultan ser aun mas importantes, de hecho este reto fue duro y amerito que descuidase un poco algunas de mis dedicaciones familiares.
Pero no me siento tan mal de hecho me ah subido algo el animo hacer este fic a pesar de la triste y deprimente situación en la que se ah tornado. Pero como dije desde un principio; la historia es una lección de vida. Confió que este tipo de trabajos resulten ser tan interesantes y valiosos como aquellos que muestran los clásicos finales felices.
Paso a agradecer a ustedes queridos lectores que han leído o al menos visto las portadas o títulos de los capítulos. Agradezco también a mis colegas de Fanfiction net, usuarios que me honraron con leer y comentar en las entregas de cada capitulo.
Anaiza18: mi estimada lectora agradezco que hayas seguido mi historia desde un principio. Me has hecho sentir bien y al parecer podre contar contigo siempre que empiece un fic TaiKari…que bien, pues te aseguro que este no será el único fic TaiKari que haga eso te lo aseguro. ^^
IVIMON: quiero agradecerte también por tu constante seguimiento de mis historias, así también expresarte mi gratitud por el honor que me has hecho al añadirme tu lista de autores favoritos. De igual forma espero pode contar contigo cuando publique otros fics de digimon que de hecho voy a realizar.
The Dam Artur: También quiero agradecerte por tus interesantes cometarios y el seguimiento del mismo espero también poder contar contigo en posteriores trabajos
MAZINGER TAIORA: de igual modo tus opiniones y comentaros han sido de los que mas eh degustado, así que permíteme agradecerte con un apretón de manos diciéndote que de cierto modo eres un excelente comentarista de fics, ^^ Si puedo contar contigo para otros proyectos de igual forma me sentiré honrado. Y aprovechando sobre una pequeña duda que me has dejado, en tu penúltimo comentario mencionaste un fic TaiKari con un desenlace muy extremo, me sentiría muy agradecido si me permitieras una pista de poder dar con el. Y ya para terminar quiero ofrecerte mis invitaciones a los demás fics que pronto seguiré publicando y que ya tengo publicados.
.
Bien ya con estos agradecimientos y comentarios a ustedes y demás lectores que han leído esta historia, paso a entregarles este gran final. Leamos juntos y lloremos juntos aprendiendo de lo que nos hace orgullosamente humanos.
Hermanos…
.
.
Capitulo X: Sacrificio, El Máximo Regalo.
"Emergencias…puedo ayudarle…" la voz de la operadora tomo la llamada.
Como respuesta unos sollozos se escucharon desde el otro lado de la línea…unos momentos después la voz de un joven se escucho apenas intentando calmar sus gimoteos
"Si…snif…necesito…necesito una ambulancia…" la voz desde el otro lado del teléfono exclamo
"Tengo su dirección…zona residencial del barrio de Odaiba." La escena de un sitio aledaño ubicado cerca de los edificios departamentales de Odaiba, cerca de la residencia Kamiya aparecía ante nuestro foco. Pronto una puerta de metal, un almacén de acero y lámina se visualizo en una toma y después; aquel quien llamaba apareció en un segundo plano fuera de foco.
"Así es…es un viejo taller mecánico…" Aquel joven entre lágrimas constantes y con profundo pesar…sostenía un celular.
"Dígame cual es la emergencia?" Pregunto la operadora.
"Ah…ah habido un suicidio…" Atormentado y solo, podía apenas entrelazar sus palabras a causa del llanto.
"¿Quien es la victima…?" pregunto la operadora ligeramente exaltada,
"…soy yo…" respondió finamente…
.
.
.
/
.
.
Unas horas antes…
.
.
Esa madrugada Kari había sufrido un colapso cardiaco, indicio de que su mal había regresado para acabar lo que dejo iniciado. Y esta vez, definitivamente seria la decisiva. Sus padres; Susumo y Yuuko habían acudido a su auxilio y dadas las condiciones salieron a bordo de su automóvil rumbo al hospital a deshoras de la madrugada.
.
Para cuando llegaron al mismo, la condición de Kari había empeorado pese a los esfuerzos y equipos médicos que tenían a la mano. Por suerte al ser un horario muy ligero tuvieron la fortuna de recibir una atención rápida y eficaz, y en menos de 20 minutos Kari estaba ahora en urgencias.
Cuando el medico de cabecera quien fue avisado con anticipo, salió de la sala de emergencias. Había dado las nuevas noticias. Al parecer Kari pudo ser estabilizada y el peligro había pasado, pero aun así en esta ocasión su situación clínica se hallaba mas delicada. Obvia razón de que el momento más difícil había llegado. Su corazón…estaba ya muy cansado, y amenazaba con dejar pronto de latir.
Esta noticia devasto por completo a los esposos Kamiya, y casi sin poder creerlo…Yuuko comenzó a llorar de forma histérica, su esposo Susumo tuvo que ser su apoyo cuando la pobre mujer empezó a desplomarse, se abrazó a su marido y rompió en llanto. Esto no podía ser posible…no podía…no así de golpe.
Los lamentos de Yuuko eran para menos exagerados, no era fácil saber que su hija mas pequeña estaba a punto de morir y menos que unas horas antes descubrieran que ella y su hijo mayor tenían un romance incestuoso. Demasiada sorpresa en tan poco tiempo.
En lo que respectaba a Susumo; honestamente no sabia que hacer, sus lagrimas derramaban de sus ojos, pero el como todo líder de una familia era tan fuerte que pudo contener sus gritos de dolor. Su princesa estaba condenada…no había posibilidad de hacer algo pronto…si tan solo pudiese…pero no podía, había algunos factores que se lo impedían a el tanto como a su esposa.
De momento esta situación con Kari había desviado parte de la atención de lo que sucedería con Tai, pero el elusivo pensamiento de su primogénito acudió en la mente de ambos esposos.
Tai estaba formalmente expulsado de su familia, y aunque supiera e intentase acercare a Kari siquiera por apego sanguíneo o de hermandad…él, no sabia que debía de hacer. ¿Echarlo de ahí, acusándole incluso de haber provocado esta tragedia? O ¿dejarle pasar…dejar que se despidiese de su hermana como un definitivo gesto de familia? Las ideas rondaban la mente de la pareja pero en definitiva ni siquiera sabían si Tai se acercaría al hospital, puesto que de seguro él no tendría noción de lo acontecido hasta mucho tiempo después, tal vez demasiado tarde.
Por un momento la imagen de un Tai destrozado y avergonzado, desgraciado por no haber estado al lado de su hermana en su deceso rondo con clara visión en los dos padres, y de hecho temían que eso fuera a ser cierto; ese castigo seria una condena que sobrepasase al crimen. Pero como dije antes, no podían hacer nada por él. Solo…esperar…
.
.
/
.
.
A las pocas horas del amanecer…Tai se despertó sumamente encrespado. Había tenido una extraña visión o una pesadilla, no lo sabia pero aquello que vivió durante su letargo no pudo dejarle descansar…y perlado en sudor se levanto de su camastro dirigiéndose al baño, donde se sostuvo del lavamanos y sin poder contener dicha sensación…vomito desahogando parte de esa maldita incomodidad así como de lo poco que había comido el día anterior.
Aun así dicha sensación no se iba aun…y es que al verse en el espejo pudo apreciar lo mucho que se había deteriorado en tan pocas horas, se veía demacrado, un poco pálido y con ojeras presentes solo que denotaban más cansancio. Podría pasar muy bien por un muerto, o enfermo terminal. Y ante dichas palabras, por su mente la imagen de su hermana le llego hasta el punto.
Sacudió su melena, estaba temblando ahora, por un momento un pequeño siseo le rondaba en el oído, y una atmosfera de pesar se volcaba en su percepción. Definitivamente algo no andaba bien, y era ese sexto sentido el que le estaba aquejando. Ya no pudo estar conforme…sabía que algo había sucedido y que hasta donde sabia, tenia que ver con Kari.
Ante cualquier posible reacción que sus padres expresasen por su intervención, no mermo la actitud de Tai, tenia que ver a su hermana y tenia que saber que tenia, quizá fuera mal recibido e incluso rechazado, pero el no quedaría en paz hasta descubrir que le pasaba a su hermana. Y nadie, ni siquiera sus propios padres le iban a impedir eso.
.
.
/
.
.
El sol había recién salido en el cielo matutino cuando Tai se deslizo escurridizo entre las escaleras, subiendo más allá hacia el piso donde se hallaba su antiguo hogar. Cuando se encontró de frente con la puerta del apartamento dudo vacilante si debía de tocar la puerta, o simplemente entrar en silencio. Sus nervios se tensaron, pero su valor, ausente retomo la fuerza de su mano y nuevamente le insto a tomar la manija de la puerta y jalarla.
Sorpresa…no estaba cerrada. Entonces podía entrar…pero…que seria entonces cuando entrase. Que sorpresa se llevaría. No lo pensó mas, Kari necesitaba de su ayuda. Debía de hacerlo por ella. Así que entro…y para su sorpresa descubrió que el departamento se encontraba vacío, sin señas de sus ocupantes ni de alguna otra actividad. Las dudas se arremolinaron ante el joven elegido. Pero si hubiese sido mas precavido una pasada por el estacionamiento le hubiera confirmado que al menos sus padres no se encontraban.
Temeroso de poder accionar una trampa, Tai avanzo a paso lento, dirigiéndose hacia un cuarto en especial. Su habitación, y la de su hermana. Pero su incredulidad le dio saber que dicha puerta estaba cerrada. Parecía como si la hubiesen trabado muy bien, toco un par de veces pero nadie le respondió. Entonces sin mas temor a despertar a nadie, hizo un llamado a su hermana, confirmando que o todos estaban dormidos, o que no había nadie.
"¿Kari…estas aquí…? Soy Tai…eh-bueno…eh venido a verte. Quería saber…si estabas bien."
Nadie le respondió, entonces se adentro mas en el pasillo hasta llegar a la habitúen del fondo donde estaba el ordenador de su padre y algunos otros muebles que árcticamente identificarían al estudio de la casa. Y su mayor intuición fue ver una colchoneta con unas sabanas hechas bola tiradas a un lado, un cojín más allá y en suma un desorden vuelto de ese cuarto.
A Tai esta escena no le agrado en nada. Sentía como su intuición se agudizaba y pronto sus sospechas estaban redirigiéndose. Dejando ese cuarto se devolvió por el pasillo y noto la puerta del cuarto de sus padres abierta. Tai la empujo para ver que había dentro, solo una cama con las cobijas retiradas señal de una rápida salida. Sus sospechas no podían ser las más definitivas.
Presuroso en su paso el joven Kamiya regreso a la sala principal del departamento donde se encontró con algunos folder y papeles con símbolos del hospital cercano que claramente habían sido puestos sobre la mesa para buscar los documentos necesarios. Una caja de medicamento que se le había recetado a Kari se encontraba abandonada junto a estos papeles. Y mas allá en la mesa…estaba aquella alarma de donante, ese dispositivo que se le había entregado a sus padres y que cuando el donante estuviese listo avisaría a la familia de su disposición.
Tai miro el aparatero, la maldita maquina nunca había encendido. Y tal vez no lo haría sino hasta mucho después…de aquello. La piel se le encrespo. No podía creerlo. A caso…si podía ser…no. Más bien había sido así. Lo que aconteció la noche anterior, la mayor tragedia de esta familia quizá eclipsada solo por la posible muerte de Kari; el sacrílego acto que él y Kari llamaban amor y que había sido descubierto por sus padres. Los golpes y el rechazo, toda esa impresión y emociones encontradas habían devastado a Kari hasta el punto de que su corazón débil no pudiera más.
Había sido en parte culpa suya…su culpa porque Kari estaba corriendo el riesgo de morir…Tai no necesitaba hacer mas conclusiones que esas. Kari había tenido su recaída a consecuencia de su terrible actuar ante sus padres y ahora lo que le había pasado a él y como habían reaccionado sus padres afecto a Kari hasta el punto de llevarla al limite.
Seguramente a esta hora ella estaría en el hospital, y ese era quizá un buen panorama, porque a pesar de que no tenia idea del tiempo, también no podía tener idea de si su hermana lograría siquiera aguantar este primer día. Y de serlo estaría encadenada a esa maldita cama y a aquellos inquisidores artilugios oprimiendo, mutilando y rasgando por toda su pobre humanidad.
Tai se centro con cabeza fría y comenzó a repasar lo que acontecía, en un santiamén estaba buscan algunas fotos quería ver su hermana aun en papel…pero mas que nada porque quería tener una imagen de ella ahora mientras podía estar ahí. Después seguramente no podría. Y lo más probable es que ni siquiera podría estar seguro de ir al hospital exponiéndose a enfrentar a sus padres.
No. Tai lo pensó bastante bien. No servirá de nada ir al hospital. Si quería hacer algo por Kari, debía de poner en marcha su plan de una vez. De ser ese el caso para este mismo día…su hermana tendría una segunda oportunidad.
Voló hacia el estudio. Hurto el portátil de su padre, cogió algunas fotografías…y comió un poco de lo que encontró en la nevera. Le valió un mísero comino ser literalmente un allanador, pero necesitaba de fuerzas y recursos extra y de momento ese hogar se los prevería.
.
.
.
/
.
.
.
La mañana había transcurrido rápido y Susumo así como su esposa Yuuko habían avisado ya a la familia y conocidos entre ellos, a los amigos de Kari y Tai. Aun ante las posibles cuestiones que se girarían en torno a Tai, los padres de Kari decidieron que lo mejor seria avisar a todos que su hija estaba en una situación deplorable.
Una parte de la familia Kamiya comento sobre una visita que obviamente se daría a lo largo del día. Mientras que algunos de los amigos de la hija menor expresaron sus disculpas y suplicas como un apoyo moral. Finalmente de aquel grupo de niños elegidos que tanto se habían destacado en el pasado. Solo un número reducido de ellos se habían acercado a visitar a su querida amiga.
Yolei fue la primera en asistir mostrándose muy preocupada por su amiga, le siguieron Tk quien a pesar de no haber mantenido buenas relaciones venia para apoyar y ver a su amiga. Izzy y Joe fueron últimos en llegar, y Sora había informado de su arribo mas tarde. Los otros nunca contestaron o no fueron encontrados.
Reunidos en el área de familiares. El grupo de elegidos podía reunirse para comentar sobre lo acontecido. De hecho casi todos admitieron no haber visitado a Kari antes por causas de fuerza mayor. Apenados se sentaron a esperar, ver si su amiga podía estabilizarse y si ella podía salir de esta.
La ausencia de Tai no fue pasada por alto, todos ellos habían preguntado a los padres de Kari sobre su actual paradero. Pero ellos negaron cualquier dato con pretexto de que su prioridad era Kari, e insatisfechos tuvieron que conformarse con ello. Pero la duda seguía en el aire… ¿Dónde estaba Tai? Sin embargo en ese grupo, al menos dos de los antiguos elegidos tenían cierta noción de que podría estar haciendo, solo…que rezaban para que donde estuviese…no estuviera tramando lo que ellos sospechaban.
.
.
/
.
.
Tai finalmente había terminado los últimos detalles de su plan. Se detuvo un momento sentado ahora en una silla frente a la mesa de trabajo. El chico había regresado a su escondite en aquel viejo almacén. Asegurándose de no levantar sospechas ni de verse muy escurridizo, después de todo no quería que nadie interrumpiese su plan y menos cuando era consciente de que si no se apresuraba, posiblemente Kari no tuviera mas tiempo.
Así que, repaso la vista por la mesa de trabajo para cerciorarse de que todo estaba en orden. La portátil de su padre se hallaba terminando de quemar un disco, había al menos un cuarteto de folders con varios documentos en su interior, unos cuantos sobre postales habían sido sellados con cartas en su interior, y unas cuantas fotografías de Kari y de él se encontraban sobre la mesa. Una de ellas en especial. Mostraba a una Kari de unos 9 o 10 años con un kimono tradicional y tomada de la mano de su hermano quien vestía de usanza conforme. El recuerdo le trajo a Tai la escena de una tradicional ceremonia en el pueblo donde sus abuelos vivían.
Tai sonrió recordando que aquella ocasión Kari se encontraba perdida y como el dio con ella ubicándole en un antiguo templo apartado del sitio. La había encontrado sola y triste pero cuando se hizo notar, toda tristeza se borro de los ojos de esa pequeña y nueva sonrisa se dibujo en su rostro tan simpático. Esa noche durmieron abrazados sin intenciones de separarse nunca.
Nuevas lágrimas se derramaron por el rostro de Tai, ahora que su memoria volvía al pasado lejano. Se sentía muy triste…triste porque ahora las cosas era muy diferentes de ese entonces, triste porque no podía estar cerca de Kari como le había prometido, triste porque de no actuar rápido…Kari moriría. Y finamente; triste porque…el tendría que morir…para que Kari pudiera vivir…
Si…ese era el plan…
Tai lo había comenzado a delinear cuando la situación de Kari se agravo por vez primera, y cobro realmente importancia cuando aquel suceso gravoso se llevo la segunda oportunidad de Kari de sobreponerse a su mal. Ya había hablado con Joe y con Izzy sobre una posible suposición…y siguiendo los consejos o recomendaciones así como averiguando por cuenta propia llego a la estrategia que llevaría a cabo.
El avisaría a emergencias sobre su deceso, dejaría sobres y folders con el papeleo adecuado asegurando la compatibilidad y el permiso único y exclusivo de que su corazón fuera destinado a Kari Kamiya paciente que contaba ya con una buena referencia en el medio local, dando instrucciones también de que se la hiciera sabedora de su donador, una vez estuviera a salvo y fuera de peligro.
Incluso en ello tomo en cuenta la posibilidad de darle uso a otros de sus órganos o sangre. Así como también el medio adecuado de quitarse la vida. Ya ahora sosteniéndole en su mano, una pistola de calibre menor y de sencillez coste. Aunque fuese quizá un arma pequeña, su calibre era suficiente para acabar con su existencia si la usaba en su sien.
.
.
Ahora que tenia el disco quemado con la información requerida, lo saco y embolso en un estuche marcado. Hizo los últimos arreglos y entonces. Siendo consumido con un pesar por lo que estaba haciendo, solo pedía a quien estuviese a cargo de la vida y la muerte, que fuera compa deciente de su hermana. Que el destino no mal viera su sacrificio como un acto de temeridad y se le negase ese presente a su hermana. El rogo a llantos y suplicaba que todo saliera como él lo había planeado…triste y sin poder hacer mas, miro las fotografías de su hermana, de ser posible despedirse físicamente, lo hubiera hecho con un fuerte abrazo y un beso. Pero no fue así. Y eso era lo que mas le dolía…
.
Finalmente se digno a tomar su celular y marco el numero de emergencia. Espero unos segundos mientras intentaba calmarse…
.
La operadora finalmente respondió.
.
.
"Emergencias…puedo ayudarle…" la voz de la operadora tomo la llamada.
Como respuesta unos sollozos se escucharon desde el otro lado de la línea…unos momentos después la voz de un joven se escucho apenas intentando calmar sus gimoteos
"Si…snif…necesito…necesito una ambulancia…" la voz desde el otro lado del teléfono exclamo
"Tengo su dirección…zona residencial del barrio de Odaiba." La escena de un sitio aledaño ubicado cerca de los edificios departamentales de Odaiba, cerca de la residencia Kamiya aparecía ante nuestro foco. Pronto una puerta de metal, un almacén de acero y lámina se visualizo en una toma y después; aquel quien llamaba apareció en un segundo plano fuera de foco.
"Así es…es un viejo taller mecánico…" Aquel joven entre lágrimas constantes y con profundo pesar…sostenía un celular.
"¿Dígame cual es la emergencia?" Pregunto la operadora.
"Ah…ah habido un suicidio…" Atormentado y solo, podía apenas entrelazar sus palabras a causa del llanto.
"¿Quien es la victima…?" pregunto la operadora ligeramente exaltada,
"…soy yo…" Tai respondió finamente…"
.
.
/
.
.
La residencia Kamiya estaba vacía en estos momentos, nadie ni nada hacían ningún ruido…no había señales de nadie al alcance, ni Susumo y su esposa Yuuko, ni de Kari; la princesa de ambos padres…mucho menos de Tai el valiente primogénito varón. Nadie estuvo ahí, cuando la alarma de donante comenzó a sonar y a emitir un pequeño LED rojo flasheando.
La señal de donador había recibido una afirmación y ahora estaba alertando a todos los habitantes de esta casa dándoles la buena nueva. Pero al parecer nadie estuvo ahí para celebrar…nadie escucho aquella alarma para reír, lloro y celebrar casi en augurio como la salvación de la pequeña princesita de los Kamiya recibía el regalo mas maravilloso que jamás se le pudiese hacer;
.
El regalo de la vida…
.
.
/
.
.
El día seguía avanzando en el hospital central de Odaiba y esta vez un grupo mayor de gente se reunían en una de las áreas de familiares, se trataba de aquellos que venían a ver a Kari Kamiya…algunos de los familiares ya habían hecho acto de presencia y dialogaban con los padres de la paciente, expresando sus disculpas y pesares, después de todo la familia debía de estar unida en situaciones así. Lamentablemente la ausencia de Tai comenzaba a irritar a los parientes quienes estaban más que ofendidos por el aparente desinterés del joven Kamiya en ver a su hermana menor en estos momentos en que ella más lo necesitaba.
Este tipo de comentarios no podían seguir siendo ignorados, Susumo y Yuuko no podían con aquello. Es más; parecía ser que su secreto que intentaban ocultar lograría salir tarde que temprano. Solo que no sabían como tratarle cuando llegase aquel momento.
Por el lado de los antiguos elegidos, nuestros héroes…
Sora había sido sumada al grupo, al igual que Matt. Mimí al parecer se encontraba en América y prácticamente ella estaba fuera de posibilidades, Cody se encontraba con su abuelo en el campo y obvio no podría venir, Davis y Ken también se habían sumado al grupo, todos…menos uno…aquel que debería estar en primer lugar…aquella que compartía sangre y apellido con Kari. Su autoproclamado hermano mayor, Tai Kamiya. Quien al parecer se lo había tragado la tierra. Y que prácticamente había dejado atrás a Kari, a su suerte sin importar que pudiese pasarle. Menudo hermano mayor había salido.
El tema del desaparecido había seguido en boca de los elegidos cuando una ambulancia se escucho arribar al hospital, siendo el sonido de su sirena calmando la plática del grupo. Y aquel incidente pudo haber pasado por alto después de un rato pasado, si no fue porque a los pocos minutos de aquel incidente; el medico que dirigía el caso de Kari había aparecido acompañado de una enfermera y de otro medico especialista. Las tres figuras fueron directo hacia los padres de Kari…al parecer traían noticias nuevas, esperando por lo cielos que fuesen buenas noticias
.
.
"Señores Kamiya…" El medico encargado pregunto.
"Díganos doctor…" Susumo le respondió
"Doctor… ¿A caso se trata de nuestra hija?" Yuuko pregunto temiendo lo peor…
"No…no es respecto a su hija de lo que vine a hablarle señores…" el medico respondió sin romper su semblante serio. "Es sobre su otro hijo…" Les dijo mientras miraba de frente al matrimonio.
"¿Tai…?" Pregunto Yuuko. Susumo se sentía algo nervioso.
"¿que pasa con el doctor…? ¿A que viene eso?" pregunto nervioso Susumo. Esto era escuchado y listo por los ahí presentes, al fin noticias de Tai en lo que iba del día. Pero eran buenas noticias...?
"Antes que nada señores, permítanme recomendarles que lo que voy a decirles lo tomen con la mayor tranquilidad posible. Entiendo que es duro para ustedes, pero esto tiene una solucionara el caso de su hija"
"Doctor…no entiendo…" dijo Yuuko. " ¿Que tiene que ver Tai con lo que esta padeciendo mi hija?
.
.
El medico intento no dar rodeos, pero éticamente no quería ser portador de malas noticias, sin importar que tan buenas pudieran traer…no quería hacer sufrir a los padres de aquellos singulares jóvenes que había visto.
.
.
"lo siento…pero me temo que su hijo ah muerto…" El medico dejo finalmente que todos ahí conociesen la verdad.
.
.
Fue quizá unos segundos pero parecieron mas tiempo, y luego de ello…Yuuko lanzaba un grito doloroso de lamentos…no podía ser no podía ser cierto. Susumo tampoco lo creía, que se supone que estaba pasando Tai murió…pero porque…
La noticia de la muerte del joven Kamiya cayó con el mismo efecto sobre todos los presentes. Los elegidos en particular no pudieron creerlo, de momento no pudieron decir ni una palabra, y luego los llantos de la señora Kamiya así como de algunos de los parientes del joven difunto estaban contagiando el entorno de una tristeza y pesadez.
Fue difícil intentar reaccionar…y la madre de Tai estuvo a punto de ser ingresada por shock traumático. Pero por fortuna no hubo que llegar a ese grado. Simplemente ya no podía ser mas la desgracias para aquel matrimonio. Si ahora iban a perder una hija por un mal que la consumía, tampoco esperaron tener que perder a un hijo que francamente ya había sido desterrado de la familia.
.
.
"Unos momentos después de intentar recuperar el temple…Susumo tomo la palabra…digamos doctor…y como murió…"
.
"Fue un suicidio…"
"Pero…porque…." Yuuko pregunto entre sollozos. Sin espera alguna respuesta aparente.
.
"Para salvar la vida de su hermana… "fueron las simple palabras de parte del especialista quien procedió a tomar la palabra. Y con ello dejando a todo mundo callado en espera de una respuesta…
.
.
/
.
.
La vista se me iba a tramos…la pesadez de mi cuerpo se sentí mayor a la que ante hubiese sentido, no podía levantar ni mover ninguna parte de este, mis manos estaban frías, y no sentía mis piernas…apenas y odia saber o percibir donde diablos me hallaba.
Me costaba trabajo intentar siquiera recordar que había pasado o que estaba haciendo…y constantemente el vaivén de imágenes difusas que se entremezclaban con mi actual vista, hacían tan confusa mi percepción visual que parecía ser un collage en 3D, perdiendo noción de tiempo y espacio, siendo a veces yo consciente y otras no.
¿Dónde estoy…? ¿Qué paso…? Mi cabeza da vueltas, o es la habitación…realmente no se…
Pronto unas perronas vestidas de blanco a usanza medica me han rodeado, murmuran y comentan entre ellos sin prestar atención a mis palabras…no me dicen nada ni dirigen palabra alguna. Pero pronto me llevan hacia un cuarto lleno de luz y movimiento. Es tan distinto…comienzo a buscar en mi cerebro pero es como si me hubiesen cortado de tajo las oportunidades. Entonces…que paso con…
Un momento, eso era…yo estaba…ayudando a Kari…pero…fue algo que de momento había perdido de seguimiento. Me dolía la cabeza, pero eso no evito que intentase recordar…una fotografía, hielo…un arma en mis manos…acaso yo…
.
.
"Rápido, un hemos tato…" escucha a uno de los medico, sus voces y en si el sonido eran algo claros pero entendibles. Era acaso una operación….estaba vivo y me llevaban a curar…maldita sea…esto debía de ser distinto…debería estar muerto…
"lo perdemos…" escuche muy allá,
"No podemos mantenerlo así, esta yéndose…"
"Rápido preparen, 10 ml de morfina…"
"No funciona el sensor no marca nada…"
"Ok entonces probemos descargas…" el medico en turno tomo el desfibrilador y me lo puso encima, acaso necesitaba que me matasen. -yo estaba vivo…no es así..
"Doctor…los perdemos…"
"Abran paso despejen." Dejo descargar aquella carga
El duro golpe fue tomado con toda mi fuerza y quedar totalmente aturdido, me sentía mareado pero aun así me.
No marca nada
"Despejen de nuevo". Un nuevo golpe me tomo en posición equivocada, a pesar de la mayor intensidad, no me dolía no podían hacer nada…
Doctor lo perdemos…
Al parecer aquellos médicos y doctorees estaban luchando por evitar que me fuera, creo…que comprendía que estaba pasando. Esto...estoy…estoy muriendo….
"Maldición aumenten la potencia, una vez mas…" El ultimo electrochoque debía de ser el mas fuerte, en cambio no provoco ninguna respuesta en mi, ni siquiera sentí como mi cuerpo saltaba….no sentía nada…poco a poco me estaba desvaneciendo…y todo se volvía oscuro…
El sonido del indicador del ritmo cardiaco repetía tajante el mismo bip de sonido señalando que mi corazón no marcaba nada…era el fin…yo ya había partido…
"lo perdimos…" escuche aun a aquel medico de urgencias exclama con claro pesar. Yo ya no veía que estaba sucediendo, era como si me estuviese durmiendo…no había dolor…ni sufrir…solo…que me sentí solo…
"Anoten la hora del deceso."
"Doctor…que hacemos con él."
"¿Que hacemos con él?"
"Dejo claras instrucciones de que usásemos su corazón para un trasplante."
"En serio…pero con que…"
Tiene papeles que la abalan como donador…era joven y atlético. Seguro que por ello no habrá problemas.
Bien…si esa fue su voluntad, hagámoslo entonces. Enfermera…ubique a la paciente a quien se le donara el corazón…
Si doctor…
Este muchacho es un héroe…es el tipo de personas que deberíamos salvar…no perder…
.
.
Funciono…lo escuche bien…dios…de verdad ah valido la pena…al fin…kari…se feliz…vive…vive todo lo que te queda de vida…que es mucha…y no entristezcas…yo…yo siempre…yo siempre estaré contigo….
.
.
/
.
.
La sala de operaciones fue preparada. Una Kari quien se hallaba hasta ese entonces mantenida con vida por medio de maquinas y equipos fue llevada por un puñados de médicos y enfermeros hacia la misma sala preparada…la chica estaba sedada…pero era claro…que por alguna razón, parecía llorar mientras seguía durmiendo…como si, supiese del gran presente que había recibido.
.
Ninguno de sus familiares o amigos tuvo contacto con ella antes de esta intervención…ella seria tratada con cuidado después del trasplante a fin de poder garantizar su recuperación total…lamentablemente no estaban seguros de cómo podría afrontar aquella perdida que ahora dejaba su hermano mayor.
Miles de escenas, fragmentos y visiones de lo que ambos vivieron juntos se materializaron en un collage de memorias unidas por una amalgama de luz que las hacia entremezclarse en un profundo y rígido matiz que era fuerte como el acero de un hoja. Dicha hoja jamás se fracturaría ni se rompería. Y en aquello donde luces e imágenes se fundían. Pronto un destello ilumino toda visión…
El flasheo de aquel crisol romper dejo al descubierto a una Kari quien envuelta en togas blanquizcas, apareció confundida y mirando hacia varios lados…pronto…una figura se formo enfrente suyo…ella petrifico mirando aquello que pronto adopto la forma de nadie mas que de su hermano…era Tai, quien le sonreía…muy alegre y aun mostrando sus heridas, ahora parecían no causarle gran cosa.
Kari le miro, al parecer, su hermano tenia una especia de halo de luz que le rodeaba…y si se hubiese fijado más detenidamente, hubiese podido captar sus esplendidas alas. Ella se sintió feliz, y un hormigueo recorrió su vientre. Dándole sensación de mariposas en el estomago. Entonces se lanzo a abrazarlo, y que recibida por su hermano quien incluso el daba una vuelta en el aire para posarla de nuevo en el suelo.
No hubo palabras para expresar lo que sentía. Ninguno de los dos hablo, no hacia falta…era divino aquello y ambos lloraron de felicidad. Pero de cierto modo ella tenía el resentimiento de que le viviera por última vez, y aquello no le había gustado. Pronto Tai le tomo la mano y la estrujo cuidadosamente, y luego…asintiéndole a esperar su respuesta Kari soltó lágrimas…pero aun así estuvo de acuerdo…y un nuevo abrazo los reunió para siempre… Tai…comenzó entonces a desmaterializarse, y poco a poco se difuminaba en luces brillantes que tal cual polvo de estrellas, un tono ámbar y dorado se disipaba ante una sorprendida Kari quien incrédula miraba como su hermano dejaba la existencia, para ser ahora un cumulo de luz y polvo luminoso, mismos que se concentraban ahora cerca a su pecho.
Esta formación de polvo dorado comenzó a filtrarse hacia el pecho de Kari y así un flujo de este lumínico material se absorbía por la chica que sintiendo un gran calor fraternal y algo que podría describir como divino…se entrego abriendo los brazos y cerrado los ojos…para que dicha escancia, espectro o lo que fuese se adentrase en su corazón…y en ella en si. Salvándole la vida y premiándola con la mayor bendición…
.
.
Y después…todo quedo en oscuridad…
.
.
/
.
.
Kari despertó poco apoco, entreabriendo sus ojos de un tanto a otro reconociendo donde se encontraba…
La joven reacciono, estaba…estaba en un cuarto de hospital, uno distinto…ella se encontraba recostada en su cama y poco increíble que pareciera…se sentía…bien…se sentía…viva….
Cuidadosamente se sentó sobre su cama y entonces reviso todo el entorno. Dicho cuarto estaba desocupado, unas sillas estaban entorno suyo, una gaveta de lámina estaba al fondo del lado de su puerta. Las persianas dejaban filtrar un poco de luz matinal teniendo al cuarto en leve penumbra cómoda, y lo curioso de esto, era que ya no había ninguna maquina ni equipo de soporte vital conectado a ella.
Se reviso a si misma. Tenía una piyama de hospital, pero prácticamente toda sonda, intravenosa y sensores se habían ido, apenas y sus cicatrizase alcanzaban a verse en su ya no tan pálida piel. Esta de hecho había retomado un tono durazno que tanto se caracterizaba en ella. Ya no tenia ningún reparador asido a su nariz…y podía respirar…muy bien, definitivamente bien…entonces…y con lento temor…se fijo en su pecho…temerosa quizá de ver algo que no le gustase…acerco sus manos hacia los botones de la piyama y comenzó a desbotonarles.
Sin botones que impidiesen vera a aquella…marca, Kari deslizo cuidadosamente su camisa, entonces pudo ver una cicatriz en su pecho misma que estaba en avanzado proceso de recuperación…pero entonces…como como ella pudo. Cuanto tiempo…se paso la mano por el cabello y entonces descubrió que le había crecido mas de lo que ella recordaba, ahora los mechones habían crecido en lacias cabelleras castas que le llegaban hasta poco mas de la nuca.
Pero…lo que se llevo la máxima sorpresa, fue cuando noto…que su vientre estaba un poco prolongado… ¿que…que significaba aquello…?
Alguien se escucho detrás de la puerta y con suma sorpresa Kari procedió a abotonarse la camisa. La puerta se abrió y Yolei ingreso en el cuarto…la chica parecía animada…y el encontrar a Kari despierta le lleno de sorpresa y animo.
"¡Kari…!" Yolei casi grito.
"Uh…" la chica respondió apenas terminaba de abotonarse.
"grandioso ya estas despierta…que bien amiga…que bueno que hayas despertado…nos tenias a todos en angustia."
"Despertar…este…yo" Kari se dijo a si misma aun confundida, como se hubiese estado mucho tiempo fuera.
"si…este, has estado durmiendo por buen tiempo…así que déjame llamar a tus padres para que vengan, ellos podrán decirte con calma y como debe ser lo que paso.
"¿Yolei…espera, que…que ah pasado…?"
Espera Kari debo de avisar a tus padres que has despertado, ellos…
Espera…no…yo…quiero saber que ah pasado Yolei… ¿Donde…esta mi hermano…? La verdad es que no quisiera ver a mis padres de momento.
Como buena amiga, Yolei asintió y asegurándose que no había nadie que pudiese oír más de lo conveniente se sentó a lado de Kari un silla.
"Kari…lo que paso…es que bueno, no se si recuerdes algo….antes de todo esto?"
"Solo recuerdo…" y la escena de aquello que paso entre Tai y su padre llego a sus ojos. "mi hermano se disgusto con mi papa…"
Bueno…si quieres que te lo diga…veras…tuviste una recaída, y en esta ocasión…las cosas estuvieron más serias…
Yolei les relato a su amiga todo lo que ella sabia, de como Kari había sido ingresada a urgencias y como esperaban la posible mala noticia de que ella moriría. Y…antes de mencionar a su hermano, Yolei le dijo, que en el momento oportuno, un donador fue encontrado y su corazón había sido utilizado para salvarle la vida. De aquello tenia ya un par de meses…y por ende Kari había quedado dormida después de la operación, pero su condición mejoro a lo largo de estos días que estuvo así, claro…que había detalles que revisar en cuanto a su capacidad motriz y eso. Pero literalmente ella estaba sana y salva.
Cuando Yolei termino de relatarle todo lo que sabia Kari estaba meditando, tenia un espejo que le alcanzo Yolei y en él podía apreciar todo lo que había sucedido en su rostro. Ella se veía muy bien, puesto que las ojeras en sus ojos se habían ido al fin, el color retorno a su dermis entintándole con un terso tono durazno, y un leve sonrojo en sus mejillas. Sus ojos lucían animados de nuevo, ella parecía irradiar luz otra vez…su cabello largo le quedaba muy bien, casi podría se veía como su madre en aquellas fotos donde recién se había casado con su padre.
Ella sonrió para si misma, seguro que ahora ella seria irresistiblemente bella para su hermano…
.
"Que bueno que te has recuperado Kari…a todos nos tenia con mucha angustia, estábamos preocupados en serio."
"Y mi hermano…que hay de el..." Kari le pregunto. Si ella durmió todo ese tiempo lo mas seguro es que Tai ya estuviese al tanto de lo acontecido…
Yolei quedó en silencio, quería decirle a Kari pero no sabia como decirle. No sabia que debía decirle…por fortuna… en ese momento sus padres Susumo y Yuuko entraron por la puerta para darse la sorpresa de ver a su hija despierta. Y Yuuko casi llorando fue hacia ella para poder abrazarle…su padre se quedo pasmado…no esperaba que ella estuviese despierta, así que no salía de su impresión.
Entre tanto Kari fue mimada por sus padres mientras Yolei aprovecho la ocasión para salir del cuarto y dejarle solos, esperaba que Kari pudiese sobreponerse y as que nada esperaba que sus padres fueran benignos con ella.
A pesar de cómo habían quedado las cosas en la ultima vez que ella recordaba, Kari no negó afecto a sus padres quien en serio se veían muy felices de que ella estuviese bien…así que después de recuperarse de todo esta atención…Kari se permitió escuchar que había pasado…esperaba que sus padres fueran a ser sinceros y que le dijeran toda la verdad…
"Mama…papa… ¿Donde…esta Tai?" Ella les pregunto y espero sus respuestas…
Ante esto, Yuuko entristecían, Susumo sintió algo de pena y culpa mezclados. Pues al parecer no sabían que decirle…ellos no había tenido un buen trato para con su hijo, y lamentablemente las cosas se quedaron muy mal cuando todo esto empezó. Kari sintió un poco de temor pero, este no le domino, curioso dato…era como si…como si algo parecido…al…valor…le diera fuerzas para encarar a su familia, y haciendo uso de este nuevo don, ella procedió de forma diplomática.
"Papa…mama, sé que hicimos algo malo…pero…pero necesito ver a mi hermano, necesito decirle que lo siento, y que él nunca tuvo la culpa de esto, fuimos los dos quienes elegimos ese camino…no les pido que nos perdonen, solo que entiendan que lo nuestro no fue algo malvado ni perverso. Solo quiero que entiendan…" Kari contuvo los ánimos, no les reclamaba, solo les pedía…les suplicaba que al menos una vez fuesen igual de tolerantes y entonces seria todo…
Sus padres estuvieron en silencio y entonces ambos se vieron el uno al otro, entonces asintieron al mismo tiempo y entonces…Yuuko le dirigió estas palabras…
"No haya nada que perdonar…hija…ustedes tiene que perdonarnos a nosotros. Fuimos realmente crueles con ustedes…tanto…que parecíamos mas salvajes que gente civilizada."
"Así es hija…actuamos segados por el rencor que por un momento dejamos de verles como nuestros hijos. Y nos excusamos en tachar a tu hermano de ruin y cobarde, por querer protegerte. Pero hicimos mal en ello" Susumo se acercó hasta donde su esposa e hija se hallaban. Su semblante realmente denotaba arrepentimiento y culpa.
"Hija…somos nosotros lo que te pedimos perdón a ti y a tu hermano…puede que no estuvo bien lo que hicieron…pero no creo que nuestra reacción haya sido la mejor después de todo…" Yuuko comenzó lagrimear, estaba triste de que las cosas hubiese sido así.
"Mama….papa…descuiden…yo tampoco les digo que haya algo que perdonar…pero no quiero que esto sea solo por mi condición, no quiero que mañana vuelvan a era con sentir lo que mi hermano y yo tuvimos…" Kari fue sincera, estaba muy sentida… "Solo quiero que seamos familia de nuevo…
Kari tuvo la respuesta en forma de un abrazo que sus padre le dieron y ante mimos y risas con llantos hicieron las paces…ahora solo faltaba ver que Tai viniese y entonces pudieran todos juntos ver una salida a este lio. Kari quería en serio poder llevar una vida normal…pero tenia cierta noción que sus padres no apoyarían una relación formal y menos de posteridad…pero de todos modos ella quería estar al menos seguro que tendría el perdón de sus padre, y quería asegurarse que su hermano también.
Así que después de llegado a un acuerdo, Kari procedió a preguntarles sobre el tan solicitad hermano mayor que brillaba por su ausencia.
"Quisiera…quisiera saber cuando vendría Tai a verme…tengo tantas ganas de verlo y abrazarlo…" ella no pudo evitar un leve sonrojo en sus mejillas.
Lamentablemente creo que las cosas no serian tan felices como parecían ahora…pues ambos padres volvieron a verse mutuamente entonces con suspiro de pesar y una mirada caída Yuuko se quedo hallaba Susumo trago saliva mientras exhalaba y entonces miro a su hija…al parecer no quería ser quien lo dijera, pero le correspondía hacerlo.
"Kari…quiero que lo tomes con calma…de acuerdo. Mira…tu hermano…se entero…de bueno él se entero de tu condición…y el…decidió tomar acciones por su cuenta…" el tono de Susumo se hacia muy pesado y difícil, esto hizo sentirse incomoda a Kari…
"¿Mi hermano…donde esta?" Pregunto, a su padre fue firme y entonces…
"Tu hermano se sacrifico para darte su corazón…el ah muerto…y por ende…el doctor…" Susumo se detuvo, Kari quedo muda, por un momento no pudo procesar pero después sintió un amargo sentir en toda la boca de su estomago y luego como era propio de esta situación, comenzó a gimotear…con su mirada gacha.
"Él te dio su corazón Kari…así como muchas cartas que escribió para ti. Él no quería que tu murieses, no lo considero digno de ti. Y de hecho aquello hizo cambiar nuestra idea respecto a lo que sentía por ti.
Kari estaba llorando ahora, pero su dolor resultaba ser menos, y no era por no ser afín a la tragedia de su hermano mayor sino porque ahora ella era mas fuerte, había recibido un presente que a poco se le da, y que prácticamente casi nadie esta dispuesto a ofrecer.
"Hija…si tu hermano te amo como dijo entonces hizo lo que creyó debido…Si tu le amas tanto como el a ti…entonces no debes de desperdiciar este regalo que te dio…además de que…no fue el único…"
.
.
Kari paro de llorar. Entonces miro a su madre detenidamente con sus ojos húmedos pero bien abiertos…Susumo se hizo a un lado…dejando a su esposa explicar ese detalle. Yuuko le miro y Kari intento parecer ingenua ante aquello.
"mama…yo…yo no rechazaría ningún regalo de Tai, y menos uno como este…pero… ¿A que te refieres con que no es el único?" Kari miro a su madre expectante.
Yuuko miro a su hija con renovado cariño…entonces señalo hacia el vientre de Kari, ella se miro notando el ligero abultamiento en el y entonces mas sorprendida con casi una sonrisa dibujada en los labios volvió a mirar a su madre. Y ella le asintió que si. Divertida Yuuko abrazo a su hija mientras Kari lloraba ahora de alegría…de ser cierto esto…seria lo mas maravilloso que pudo haber pasado a la joven elegida…llorosa, sintió mucha dicha…y a pesar de que su amado hermano ya no estuviera físicamente a su lado, podía pesar segura que el viviría en ella a partir de ahora, siempre que ella nunca le olvidase. Y ella nunca lo haría…
.
.
Susumo miro a su esposa e hija abrazadas…suspiro con cierta satisfacción…las cosas ya no podían reponerse ahora solo se debían de sobrellevar y vivir teniendo el lado positivo de la situación. Honestamente aquel hombre maduro, sintió pena de haberse comportado tan radical con su hijo…al final Tai si amaba a su hermana como lo que era y mas…y la prueba fue esta.
El volvió hacia la ventana que ya estaba libre de persianas, miro su reflejo en el vidrio así como el del paisaje de Odaiba en el horizonte matinal…reflexivo y en sus pensamientos llego a una conclusión…
.
.
"Supongo que algunas cosas no se pueden cambiar…solo, espero que ya no vuelva a repetirse en nuestra familia…después de todo…
Ellos no fueron los únicos…verdad…Yuuko…"
.
.
Fin…
