Disculpen mucho la tardanza, al final les diré mas, solo quiero compartir esto.
Dicen que cuando uno está triste, se es capaz de escribir historias que hacen llorar…más sin embargo yo no pienso eso. Cuando estás triste, escribes historias alegres, porque en ese momento de tristeza, sabes lo que tu corazón necesita para sonreír, ser feliz. Por que cuando se está triste…uno no puede distinguir qué está bien o está mal, no podemos apreciar todo aquello o aquellos que nos rodean.
Pero escribimos historias tristes, cuando estamos felices, porque en ese momento, nuestro corazón sabe qué es lo que puede echar a perder esa felicidad que sentimos tan solo en un momento y porque podemos pensar, cómo los personajes de nuestra creación saldrán victoriosos de la situación, o sabemos, qué tan horrible sería el dolor de perder lo más preciado que tenemos en esos momentos.
Por eso les pido, disfruten cada momento al máximo o hasta donde sus barreras les permitan, traten, en esos momentos felices, de romper sus miedos, para que cuando lleguen esos momentos de tristeza puedan refugiarse sin barreras, con el corazón abierto, en los brazos de esas personas que los han hecho felices.
Capitulo 10
MIS MEJORES DESEOS
Las siguientes tres semanas transcurrieron sin ningún acontecimiento digno de mencionar, pero llegando enero la casa de los Weasley se fue quedando más vacía y silenciosa.
Bill y Charlie regresaron a Rumania y Egipto respectivamente a sus trabajos, ya que necesitaban descansar de ese largo viaje, sin embargo, Fleur decidió quedarse por más tiempo, ya que alegaba que en Egipto hacía demasiado calor y esperaría a que a Bill lo transfirieran (estos últimos años habían vivido en distintos lugares, pero a Bill lo habían solicitado de nuevo en Egipto).
Hermione no volvió a tocar el tema de Harry frente a Ginny y ella y Ron estaban más acaramelados que nunca.
Los gemelos pasaban menos tiempo en casa, ya que según ellos, el regreso de los estudiantes a Hogwarts requería nuevas normas para hacer lo que quedaba del invierno más agradable.
Pronto llegó el 10 de enero y con ello que todos regresaran al trabajo.
-De nuevo me quedaré sola con Wesley… ¡la casa estará muy triste!- exclamó la Sra. Weasley a la hora del desayuno.
-Pero si es un ángel mamá- dijo Ron para después tomar jugo de naranja.
-Eso dices porque no te quedas con él todo el día…-espetó Ginny mientras se paraba de la mesa y corría escaleras arriba.
-Está loca…-murmuró Ron.
-Sra. Weasley, si no puede cuidarlo yo…-
-No, no, no, querida.- interrumpió la Sra. Weasley a Hermione.- solo que extrañaré la casa llena.
-Querida, nos vamos.- dijo el Sr. Weasley tomando apresurado jugo de naranja.- ¡GINNY LLEGAMOS TARDE!
-¡YA VOY!- gritó Ginny y bajó corriendo las escaleras con Wesley en los brazos, lo sentó en la mesa y se paró junto a su padre.-Estaba llorando…
-Yo paso a dejar a Hermione.- dijo Ron mientras Hermione corría a despedirse de su hijo.
-Adiós mi niño…-susurró y le dio un beso.
Ambos, Arthur y Ginny, se acercaron a la chimenea y gritaron "¡Ministerio de magia!"
Ron se acercó a Wesley y le dio un beso y le sacudió el ya despeinado cabello negro.- Adiós chiquillo.
-¡Pa-pa! Rió el niño y Ron se ruborizó y Hermione miró hacia otra parte.
Siempre ocurría eso, Wesley le decía a Ron papá que a pesar de que no era muy frecuente, si lo hacía seguido y Ron seguía ruborizándose, pero aún así le encantaba que le dijeran así, aunque cómo le encantaría que fuera cierto, que él, fuera su papá.
-Vamonos Ron o llegaremos tarde los dos.-dijo Hermione.
Ella necesitaba hablar con Ron urgentemente.
-Si…adiós mamá.-se despidió Ron.
-Adiós…-dijo Hermione y ambos desaparecieron.
Aparecieron en el living de San Mungo, ya era una rutina que Ron la acompañara siempre que pudiera y hoy, era uno de esos días.
Emprendieron el camino hacia el área de prácticas, y al llegar allí Hermione saludó a algunas compañeras y dejó sus cosas, se puso la bata y se quedó mirando a Ron quien curioseaba unos tubos de plástico que se movían como serpientes.
-¿Qué?- dijo Ron al percatarse que Hermione lo miraba intensamente.
-¿Malos recuerdos?- sonrió Hermione acercándose al pelirrojo y abrazándolo pro el cuello, Ron la abrazó por la cintura.
-No…-sonrió Ron, y le dio un pequeño beso en la boca, Hermione sabía que era mentira, pero no le importaba.
-No necesitas mentirme Ron…-rió Hermione dándole otro beso.
-Está bien, solo que a veces me pongo nostálgico.-dijo Ron un poco cohibido.
-¿No te molesta?-dijo Hermione soltándose un poco de Ron, sentía una opresión y nerviosismo en su estomago.
-¿Qué cosa?- dijo Ron extrañado.-Claro que no, pasó hace ya mucho tiempo…
-No eso.- cortó Hermione.
-¿Entonces?- dijo Ron preocupado, sentía tensa a Hermione y eso no había pasado en mucho tiempo.
-¿Te molesta que Wesley te diga "papá"?-dijo Hermione observando los azules ojos de Ron.
El pelirrojo sonrió al instante, casi riéndose pero eso no pareció relajar a Hermione.- Por supuesto que no…es extraño, ya sabes, pero yo a él lo adoro…como un hijo, en verdad.
-Ese es el problema Ron.- dijo Hermione triste y la sonrisa de Ron desapareció de su cara.- No es tu hijo, y no quiero que después esto signifique un problema.
-¿Cómo qué?- dijo Ron, no sabía cómo reaccionar, qué decir, ni que sentir.
-Es que, él va a crecer y… ¿si tu y yo no seguimos juntos, qué explicación le daré?-
-Seguiremos juntos.-dijo Ron acariciando su mejilla.
-¿Y si no? No puedo evitar pensar a futuro… se que en cualquier momento llegará la hora de decirle la verdad y me da pánico pensar que, bueno…tenga que aclararle más cosas que simplemente el nombre de su verdadero padre.-
-Hermione, no pienses en eso…él nunca volverá a aparecer en tu vida y se lo dirás cuando lo creas correcto ¿va? Aunque siempre está la posibilidad de no decírselo-
-Tu y yo más que nadie sabe que no hay mentira que dure cien años…-dijo Hermione demasiado triste y sus ojos empezaron a empañarse.
-Hermione…sé feliz, por favor, el pasado déjalo atrás, sonríe, nada malo pasará, yo estaré aquí siempre.-dijo Ron y la abrazó con fuerza.
-Tengo que cerrar este capitulo de mi vida, Ron.-dijo Hermione ya llorando.- En un mes termino mis prácticas y dejaré de recibir la pensión de Severus es algo que aún me une a él…-
-Pídelo ahora, yo te daré lo que te haga falta, yo ya gano mi propio dinero Herm…hazlo de una vez.-
Hermione abrazó a Ron aún más fuerte, se separó de él, se limpió las lágrimas y le dio un gran beso.
-Te amo Ron, eres lo máximo.-dijo Hermione despidiéndose.
-Y tu eres mi vida…-susurró Ron cuando escuchó que se cerró la puerta.
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Ginny estaba sentada frente a su jefe, se había despedido de su padre hacía ya diez minutos, y esperaba que pronto le asignaran su trabajo, ya estaba cansada de estar sentada en esa silla.
-Ginevra…-dijo su jefe, David Gropman, un hombre muy alto, blanco y de cabello oscuro con bigote, tenía una apariencia intimidante, pero Ginny lo conocía y sabía, que era una persona agradable.- Te tengo un trabajo, que justamente me acabo de inventar.
Ginny arrugó el ceño, ¿se lo acababa de inventar? Eso no parecía una buena señal.
-No te preocupes, ganarás bien y es un trabajo que supongo no te aburrirá…-abrió una gaveta de su escritorio y sacó un fajo de papeles bastante considerable.- Y además, dará solución a todo el relajo que tenemos por aquí. Vas a ser la conexión entre cada departamento de Transportes Mágicos. Vas a coordinar que todo se haga en casos que sea trabajo entre la unión de dos o más departamentos y me darás un informe general de cada uno. ¿Alguna duda?-
Ginny se quedó callada unos segundos.- ¿Lo que quiere decir es que, trabajaré conjuntamente en casos que tengan que ver ya sea, entre ínter departamentos y otros del ministerio?-
-Si…hasta podrías conectarte con San Mungo, ya sabes, accidentes con algún tipo de transporte y todas esas cosas, tú pondrás a trabajar a la gente supervisando y tomando parte en estas acciones.-
Ginny suspiró.- suena complicado, pero es perfecto para lo que le había comentado sobre…
-"La flexibilidad de trabajo que quieres"…si, lo recuerdo muy bien.-le extendió el fajo de papeles y Ginny lo tomó.- más vale que le des una ojeada ya que creo que justamente hoy a una junta, ya todo el departamento está enterado de que tu eres la intermediaria.
-Muy bien.- dijo Ginny distraída leyendo la primera página.
-¡Ah! Y tu cubículo es el B15…-
-Hasta luego señor Gropman.-
-Un placer Ginevra.-
Ginny salió entusiasmada e la oficina y se dirigió rápidamente a su cubículo.
Era igual que todos los demás, era pequeño y las paredes estaban limpias a diferencia del de sus compañeros que tenían póster y fotografías por todos lados.
Dejó el montón de papeles en su escritorio y de su bolsa sacó hojas blancas, lapiceros y su agenda, nunca pensó que en verdad fuera a necesitarla, pero si iría a juntas y establecería contactos con otros departamentos, debería tener anotados cada uno de as cosas.
Empezó a ojear los informes, había problemas con alfombras clandestinas que resultaban ser de mala calidad con una detallada explicación de todo lo que se había hecho, Ginny no sabía qué debía hacer, suponía que tendría que llamar a los supervisores y ver que se le pusiera alguna solución.
Habían muchas más pequeñeces, que no sabía que hacían en ese informe, toda esa gente sabía hacer su trabajo, ella sería como tipo de "relaciones públicas" o algo así.
Y lo encontró. Había un boicoteo en la Red Flú que resultaba ser que alguien desconocido aún había hechizado las chimeneas ya sea para no funcionar o que enviaran a las personas a otro lado, además de que después de esto, el servicio se caía.
La junta era con unos aurors a las 9 a.m.
Y faltaban diez minutos.
Pero al entrar al despacho del señor Gropman, no solo le sorprendió ver a su hermano sentado allí, sino el ver una cabeza con una mata de cabello negro azabache desordenado.
-Bueno, aquí está nuestra nueva jefa ínter departamental-la anunció su jefe, a lo que los dos chicos voltearon.
Los ojos verdes de Harry se toparon con los de ella y se miraron unos segundos. Luego Ginny rompió la conexión sentándose en la silla vacía a lado de Harry.
-Ya que estamos todos, señores, debo explicarles que cualquier asunto ya sea informe o cualquier tipo de cosa, deben recurrir a la señorita Ginevra, ella es la conexión entre el departamento de aurors y Transportes Mágicos, ella se encargará de pasarme un informe general sobre este caso. Así que me da gusto que se conozcan.
Ron le sonrió a Ginny pero esta no se la devolvió.
-Bueno, ya he leído el caso.-dijo Ginny un poco tensa por la presencia de Harry.-debo entender que ustedes van sobre la pista del sospecho ¿no? Ehm…me gustaría saber si ya saben qué patrón sigue o si todavía no han descubierto algo.
-Ya le seguimos la pista.-dijo Harry mirando duramente a la pelirroja.-Cualquier cosa lo sabrá en nuestro informe. Siendo eso todo, me retiro.
Harry se paró y salió, Ron se paró de prisa.
-Buen día…-
-Bien Ginevra, quiero que estés al pendiente a donde van qué hacen y claro, que tantos disturbios se han provocado.-dijo cuando Ron hubo salido.
-Por supuesto.-dijo Ginny.
Ginny salió de la Oficina de su jefe sin evitar sentir una opresión en el pecho, no podía creer la mala suerte que tenía, lo que ella necesitaba era dejar de ver a Harry, despejarse, pensar en otras cosas.
-Mal comienzo de día ¿no?-
Ginny volteó sobresaltada y vio a Ron a su lado.-Eso parece…-
-Yo creo que quiere ser grosero para hacerte sentir mal…a veces no lo entiendo, le acabo de decir que se enfoque en el trabajo y que se olvide que tendrá que platicar contigo.-
-Uhm…pero no le funcionará…-dijo Ginny, a pesar de que no lo sentía.- ¿Y tú? ¿Qué tienes? Te ves preocupado.
-Es Hermione.- dijo Ron siguiendo a Ginny a su cubículo.
-¿Qué pasa con ella?- preguntó Ginny distraídamente y cuando llegaron a su cubículo se sentó al igual que Ron.
-Hoy Wesley me volvió a decir "papá"-
Ginny sonrió tristemente.
-Y hablé de eso con Hermione, o bueno, ella habló conmigo.-
-Vamos Ron, ¿qué te dijo?-
-Tiene miedo de tener que explicarle alguna vez a Wesley quien es su verdadero padre y que se acostumbre a decirme a mí así y que luego las cosas no funcionen.-dijo Ron apesadumbrado.
Ginny suspiró. Todo, absolutamente todo eran problemas.-Pero es más padre el que cría que el que te engendra.-
-Si, pero eso no quita que yo no sea su padre.-
-Eso si…pero no te preocupes Ron, en lo personal creo que han pasado lo más difícil, el que tu aceptaras que ella tiene un hijo y que ella se animara a empezar una relación eso sí que era complicado…lo demás, bueno, son temores, y Hermione está llena de todo eso.-
-Quiere retirar la manutención, dice que es algo que aún la une a él…y yo la voy a ayudar.-
-Wesley siempre la unirá a él Ron y lo que más admiro de Hermione es que al ver a su hijo no ve al padre que creo es lo más difícil de lograr. Y tú, Ron, como quisiera conocer a alguien como tú…-suspiró Ginny
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Unos días después…
-¿Adónde vamos?-preguntó Ron con la respiración entrecortada.
Se encontraba en medio de la nada, el pasto era tan alto como él y le estaba provocando picazón además de que hacía mucho frío y sus pies estaban totalmente empapados a causa de la nieve derretida.
-¡Espérame!-gritó el pelirrojo mientras echaba a correr detrás de su mejor amigo quien se detuvo a unos metros de una casa.
Una vez que Ron lo hubo alcanzado dijo: -¿Qué hacemos aquí?-
-Lo he encontrado-dijo Harry y se hizo para atrás su mojado cabello.
-¿A quién? Harry, me asustas, son las tres de la mañana, te apareces en mi cuarto y me sacas de allí con solo la pijama.-dijo Ron furioso.
-Shhh, vas a advertirlo.-
-¿A quien?-
-Al saboteador de la Red Flú.-
Ron no podía dar crédito de lo que escuchaba.- ¡QUE! PARA ESO…mje dejpijtasj.
Harry le había cerrado la boca con una mano, el pelirrojo lo mordió.
-¡¿Estás loco!- exclamó Harry mirándose la mano.
-No, tú eres el loco, ¿me trajiste hasta aquí solo por un loco que le gusta jugar con las chimeneas?-
-Era nuestro trabajo-dijo Harry serio, parecía concentrado.
-Como también era tu trabajo hacer tu informe, tuve que estar preguntándote a donde diantres habías ido para poderle dar un informe a Ginny, que por qué no decirlo, te rehusabas a ayudar. ¿Quieres que la despidan?-dijo Ron malhumorado.
-No estaría mal.- dijo Harry sin siquiera voltear a ver a Ron, simplemente observaba la casa con varita en mano.
-Bájale, ¿quieres? Una cosa es que esté de tu parte y otra es que le desees algo malo a mi hermana, que bien ella pudo haberte reportado a ti…-
-Lo hubiera hecho.- dijo Harry necio, lo cual hizo enfadar más a Ron.
Resignado, en pelirrojo conjuró una banca para los dos y se sentó.
Habían pasado una hora observando aquella vieja casa de dos plantas de color blanco y azul, dañada por la maleza, pero que no ofrecía nada digno de observar.
Ron miraba de reojo a Harry, por momentos lo odiaba, claro, últimamente había estado de un humor insoportable, estar en contacto con Ginny no le hacía bien y se rehusaba a hacer bien su trabajo, se la pasaba maldiciendo gente y tuvo una que otra discusión con Hermione.
Pero aún así era su amigo, su amigo de toda la vida y necesitaba compartir lo que pensaba hacer con alguien…
-Harry…-
-No empieces Ron.-
-No empiezo nada…el que debería estar enojado soy yo por estar en medio de la nada con un pijama esperando a un maniático.-gruñó Ron.
Harry no dijo nada, Ron tenía razón, pero ese trabajo debían hacerlo los dos.
-Lo siento…-dijo Harry en verdad apenado.- No me la he pasado bien estos días…
-Lo sé…supongo que ha de ser difícil Harry, pero termina con esto, ¿por qué no hablas con ella?-
-Eso nunca.-dijo Harry mirando a su amigo.- ella es la que debe venir conmigo y disculparse…
-Entonces quédate sufriendo ahí sentado, ella nunca hará eso. Harry, alguien tiene que ceder…-
-Yo no estoy sufriendo.- dijo Harry con ira.- es simplemente que no quiero verla…
Ron se quedó callado, le era difícil hablar con Harry de ese tema, y es que, el problema era su hermana y eso lo hacía todo difícil. Decidió callarse.
Pasaron cinco minutos y no ocurría nada extraordinario.
-Harry…-dijo Ron de nuevo.
-¿Qué?-
-Tengo que decirte algo…la razón por la que no quise ir a Alemania.-dijo Ron bajando la cabeza.
Harry lo miró con interés. Era cierto, lo había olvidado, él aún no sabía por qué Ron no quería ir a una misión con él, aunque dadas las circunstancias, no quería a ningún pelirrojo cerca.
Ron al ver que su amigo lo miraba con atención prosiguió:- Se que a lo mejor pienses que estoy loco, pero no me importa.- agregó rápidamente Ron.
-¿Qué pasa?-preguntó Harry aún más interesado.
-Le voy a pedir matrimonio a Hermione.-dijo Ron rápidamente.
Harry se quedó perplejo. Sabía muy bien que esos dos eran tal para cual pero… ¿Ron pensando en matrimonio? Hermione le había dicho que había cambiado mucho, pero para él seguía siendo el mismo Ron despreocupado, aunque eso si, más profundo.
-¿Tú casado?- se le escapó a Harry sin evitar reírse.
-¡No quiero que te burles!- exclamó Ron enfadado.- Es en serio.
Harry miró a Ron y al ver que sus ojos brillaban y sonreía tontamente, se sintió feliz por primera vez en varios días, estaba contento por él y Hermione…ambos necesitaban empezar una nueva vida y que mejor que juntos.
-Ron… ¡Felicidades!- exclamó Harry y lo abrazó, Ron suspiró.
-¿Cuándo lo decidiste?-quiso saber Harry.
-Hace algún tiempo rondaba en mi cabeza pero, desde que Wesley me dice papá, creo que todo es más claro.-dijo Ron muy sonriente.
Harry se limitó a sonreír, ya que no podía evitar recordar quien era el padre.
-Hermione, tú y ese pequeño se lo merecen, hacen muy linda familia.-dijo Harry de todo corazón.
-Pero necesito tu ayuda.-dijo de pronto Ron.
Harry se puso serio:-Y mira a quien se lo pides…al rechazado.
-No lo eches a perder Harry…-advirtió Ron.- Solo necesito…-
Pero no pudo terminar, en la casa una luz se había prendido y se escucharon ruidos de cosas que se rompían.
-Nos ha visto.-dijo Ron y sacó su varita.
Ambos muchachos se agacharon y Ron se dio la vuelta para desaparecer la banca, justo en ese momento una persona sale corriendo.
Era de estatura media, delgado y con malas fachas, llevaba un sombrero de hongo café y corrió hacia la parte trasera de la casa.
-¡Vamos!-gritó Harry y echaron a correr tras el hombre.
-¿Se puede saber por qué no desaparece?
-No lo puede hacer…conjuré el área.-gritó Harry corriendo aún más deprisa.
Ron iba a contestar pero la voz no le dio. Lanzó un desmaius que aquél hombre logró esquivar, Harry lanzó otro hechizo y se hizo una barrera de plantas con la cual aquél hombre chocó, pero rápidamente le dio la vuelta.
Ron corrió hacia el lado derecho de la barrera y Harry a la izquierda.
Ron saltó y lanzó otro desmaius.
El hombre no pudo escapar y cayó como un costal pegándose en la cara.
-¡Listo!- gritó Ron, mientras Harry se hincaba ante el delincuente y mediante un hechizo lo amarraba.
-Ahora…tenemos que ir al ministerio y darle el informe a tu hermanita.-dijo Harry y desapareció.
Ron se quedó viendo el lugar hasta donde hace apenas dos segundos estaba su amigo.
-Odio que haga eso…-
Y desapareció.
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Abrió los ojos y observó que apenas el sol se asomaba por el horizonte.
Miró el reloj que se encontraba a un lado de su cama y suspiró.
Tenía el tiempo justo para irse al trabajo, que familia tan desconsiderada tenía.
Se levantó con pereza. Estos últimos días no había dormido mucho, además de llegar a casa siempre rendida. El trabajo era agotador y era su culpa.
Se metió al baño dispuesta a tomar una ducha.
El agua estaba helada.
Comenzó a repasar todo lo que tendría que hacer le día de hoy, mínimo tenía unas tres juntas en la mañana, además de tener que redactar el informe para su jefe sobre el saboteador de chimeneas.
Algo que justamente le provocaba dolor de cabeza.
Hacía ya tres días que había sido capturado el saboteador por dos aurores muy bien conocidos por ella, y por qué no decirlo, su hermano y su ex novio. Ya recordaba lo mucho que luchó para conseguir de Harry cómo era que había descubierto los movimientos del bándalo…
Salió del baño y se vistió con prisa…tenía 20 minutos en los cuales tenía que vestirse, arreglarse y desayunar.
Cuando estuvo lista recogió su bolso de mano y uno mucho más grande. Se acercó a su escritorio y echó en la bolsa varias carpetas llenas de papeles, informes…y salió con prisa de su habitación.
Se le hizo extraño no escuchar los típicos ruidos matinales, más sin embargo, se quedó estática a mitad de la escalera.
-No se preocupe Sra. Weasley…es tan solo una misión.-
-No me mientas Harry, se cómo está la situación en ese país y no quisiera que te pasara algo grave…-
Una chica castaña se abalanzó sobre el pelinegro y le dijo.- Siento que no te veré en mucho tiempo…-
-Eso no depende de mi, Hermione.-sonrió Harry.
Hermione solo asintió con la cabeza mientras que un niño pequeño abrazaba la pierna de Harry.
El chico miró hacia abajo y cargó a Wesley.- Y tú, pequeño…obedece a tu mami.- dijo entregándoselo a Hermione, quien había comenzado a llorar.-No llores Hermione, estoy seguro de que cosas grandiosas vienen para ti…-
-Bueno, Harry… ¿no se te hace tarde?-se adelantó Ron dándole unas palmadas en la espalda a su amigo.
Harry rió amargamente y se rascó la cabeza.- eso creo…-
Ginny vio como el chico de ojos verdes agarraba dos grandes maletas y sin quererlo, ni proponérselo, unas palabras salieron de su garganta.
-¿Te vas?-dijo la chica, y la casa quedó en silencio. Harry detuvo su andar quedando de espaldas a la chica. Ginny lo miró y sin esperar respuesta dijo con sinceridad.- Espero…Que te vaya bien. De todo corazón.
Harry clavó su mirada en la puerta que estaba justo delante de él y comenzó a andar de nuevo ignorando a la chica.
Giró el pomo de la puerta y salió al frío invierno que estaba llegando a su fin.
Notas de la autora: Mal agradecida, por qué no decirlo… ¡fin de otro capítulo! Y espero mi muerte de espalda como los traidores. Siento muchísimo la tardanza, creo que había dicho tres semanas y fue mucho más que eso. Excusas tengo y muy buenas pero sería decirles cosas que ni para mi están completamente claras. (Nada más con que lean lo que escribí arriba…)
Espero les haya agradado este capítulo, para el otro, creo que daré algunas cosas que quedaron pendientes en este (es que, quería entregar ya esta capítulo y…por eso cambié el título del fic, jeje ya venía estructurado de una forma, pero ya me estaba desesperando). Muchas gracias por todo su apoyo después de "la desgracia". Espero r/r y porfa discúlpenme.
Y eso de que Harry se ría y se rasque la cabeza (cuando lo escribí me quedé de "¿what?") y es que últimamente he visto mucho Sailor Moon que empiezo a ver a Harry como Darien jeje… (Aunque estoy llegando a la conclusión de que me gusta más Darien que…) bueno, luego les cuento ya que en este momento tengo crisis existencial.
Gracias por sus r/r a: disculpen mis breves respuestas (soy de las que escribe mucho) y tmb muchas gracias a quienes leen y no dejan r/r y tmb solo nombraré a quienes les respondí desde la cuenta.
Alma salinas: Grax por tu r/r yo soy de Veracruz je y bueno me alegra que te haya gustado, solo que porfa ¡sigue dejando r/r! Trataré de no tardar tanto.
Carolina: Muchas gracias por el r/r, espero este te haya gustado y siento mucho lo de tus nervios, ¡soy muy mala por tardar tanto!
Japi: ¡Alguien de los míos! "Harry es un idiota" claro que sí, me alegra que lo pienses jeje, espero sigas leyendo.
Tabatas: Muchas gracias por tus halagos y el r/r, y bueno, ¿que si siguen los recuerdos? Es algo que me estaba preguntando en este momento, jeje, solo un poco más…el siguiente capitulo si, de ahí, la historia dará otro giro. Y bueno, con lo de Snape, paciencia, créeme que está más próximo de lo que piensas (y creo que hasta de lo que yo pienso) ese es el problema de tener tantas anotaciones, cada nuevo capítulo, significa leerlos todos para que no se me escape nada.
Saralpp.
La-rosa-de-plata
Marce
GinnyPotterW Qué sucede cuando tu mundo se destruye y solo quedas tu, la soledad y la tristeza… (¡Lo inventé yo! Derechos de autor…)
12-abril-2006
