IMÁGENES

Imagen 10: El jutsu de edad

Por: Okashira Janet

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Neji no era un hombre de muchas palabras, de hecho, era un hombre de bastante escaso vocabulario, pero aquel día en particular tenía una importante misión que involucraba su vida entera o, por lo menos, la forma en la que iba a llevar su vida de ahora en adelante. Neji Hyuuga genio de la familia Hyuuga y perteneciente a la rama secundaria se había dado cuenta por fin de sus sentimientos.

Le gustaba Tenten, su compañera de equipo.

¿Enamorado?, no, no en realidad, era simplemente que al lado de Tenten las cosas siempre estaban mejor, su compañera tenía seriedad, fuerza, sabía cuales eran sus metas y peleaba por conseguirlas; en definitiva Tenten no era la clase de niña tonta que pensara en cosas rosas y amores ridículos.

Por esa razón Neji estaba decidido, ese sería el día en el que le confesaría a Tenten sus sentimientos, ¿La razón?, en realidad no estaba muy seguro, sólo sabía que quería hacerlo y punto, no esperaba que de aquello saliera algo más grande, si ella correspondía sus sentimientos una nueva etapa empezaría para los dos, si no lo hacía… si no lo hacía él se encargaría de que cambiara de opinión, después de todo con el paso del tiempo había comprendido que el destino era algo que podía modificarse, algo que no estaba escrito.

-Buenos días- al llegar al campo de entrenamiento saludó con su clásica voz glacial pero lo que encontró lo trastornó tanto que parpadeó, cosa que definitivamente no era un gesto propio de alguien como él.

-¡Ah!, ¡Hola Neji!- a pesar de la efusividad con la que lo saludó lo cierto es que Tenten no le estaba prestando la mas minima atención, la joven se encontraba bastante concentrada en otro sujeto, para ser más precisos en una mota de cabellos rubios y ojos muy azules que sentado en el suelo veía un pergamino con aire de resolver algo muy complejo.

-¿Qué hacen?- arqueando una ceja el Hyuuga se dirigió hacía ellos, ahora que lo pensaba no recordaba haber visto en el pasado a Naruto y Tenten juntos —ellos dos solos en especifico—.

-Naruto encontró un pergamino- la castaña siguió hablando sin girar a verlo –Y estamos queriendo descifrarlo-

-¿Dónde lo encontró?-

-Estaba tirado en medio del bosque- el rubio frunció el ceño poniendo el pergamino de cabeza.

-Déjame ver- con propiedad Neji le quito el pergamino a Naruto, su interés académico pronto le hizo olvidar la razón que lo había llevado al campo de entrenamiento en un principio.

-Me parece que es un jutsu- parándose de puntillas a su lado para poder ver Tenten se acomodó tras su hombro.

-Dice que es un jutsu de edad pero sigo sin entender muy bien a que se refiere- el rubio se cruzó de brazos parándose, en pocos segundos Neji ya se encontraba con dos —bastante inquietos— jóvenes a su lado.

-Vienen las indicaciones para hacer los sellos- el Hyuuga arqueó una ceja -¿Qué es lo que no entienden?-

-Como funciona- Tenten se encogió de hombros –No lo dice- al sentir su cercanía tras su hombro derecho Neji recordó a lo que había ido a ese sitio en primer lugar.

-Solo dice que es un jutsu de edad- Naruto habló desde su hombro izquierdo y entonces Neji recordó que no se encontraban solos, ahh, la vida era tan injusta.

-Entonces solo pruébenlo- el castaño tronó los huesos de su cuello devolviéndole el pergamino a Naruto sin mayor interés, seguramente sería uno de esos jutsus que las mujeres usaban para esconder su verdadera edad o cosas por el estilo, algo como lo que hacía Tsunade-sama.

-La ultima vez que hice un jutsu de un pergamino que no sabía lo que era fue el Kage Bunshin No Jutsu y me ha ayudado mucho…- Naruto caviló un momento, Tenten se alzó sobre sus talones poniendo ambas manos tras la espalda.

-Lo único que perdemos con intentar es que nos salga mal-

-¡Cierto!- animado el rubio giró hacía ella, había sido una verdadera casualidad que Tenten y él se encontraran en el campo de entrenamiento, a decir verdad nunca antes habían hablado y lo cierto es que la joven era bastante simpática.

-¿Listo?-

-¡Listo!- ambos chicos tomaron aire para pasar a hacer los sellos, Neji por su parte se recargó indolente en el tronco de un árbol cercano, le divertía esa efusividad y pasión que compartían tanto su compañera de grupo como el rubio hiperactivo, sin embargo él no era hombre de sonrisa fácil.

-¡Perro, mono, caballo!- los jóvenes terminaron los sellos con un sonoro "Puff", Neji creía estar preparado para cualquier cosa, cualquier tontería que resultara de aquello, pero definitivamente no se esperaba eso…

-¡Dah!- Naruto cayó al suelo, sus ojillos azules se mostraron enfadados por el golpe recibido -¡Meee caaaiii!- el pequeño lloró, sí, porque aquel no era el Naruto de dieciséis años que hasta hace unos momentos había estado a su lado, ese era un enano de —a lo sumo— dos años.

-¡Que lindo chiquillo!- la voz de Tenten usualmente tan suave pero decidida se había convertido sorpresivamente en un chillido ilusionado -¡Que guapo que eres!- la niña se giró hacía él y lo señaló con el dedo abriendo enormes sus emocionados ojos castaños, de la impresión Neji se encajó al árbol como si una cuadra de ANBU enemigos lo estuviera cercando.

-¿Tenten?- la pregunta era tonta, pero ¿Cuándo su compañera de equipo había pasado a tener ocho años?

-¡Que mono!- pero Tenten no le hizo caso, corrió hacía Naruto y sujetandolo por el cuello como a un enorme peluche lo pegó hacía ella asfixiándolo en el proceso -¡Te quiero, te quiero, te quiero!-

-¡Shueeeltaaammeee!- Naruto berreó agitando sus pequeños piecitos, su ropa se había encogido con él y Neji tuvo una extraña sensación en la boca del estomago al comprobar que definitivamente todos los seres vivos eran lindos de cachorros.

-¡Lindo, lindo, lindo!- Naruto empezó a ponerse azul y muy a su pesar Neji tuvo que intervenir quitándole el enano a Tenten quien al instante de verse despegada de su juguete giró a verlo con sus castaños ojillos echando chispas.

-¡Regrésamelo!- no era una opción era una orden.

-Escúchame Tenten- poniendo de mala manera a Naruto tras su espalda Neji sujetó a la niña por los hombros -¿Te acuerdas de mi?, soy Neji-

-¿Neji?- las mejillas de la pequeña se sonrojaron –Q-que lindo eres- al instante el rostro del joven se volvió de piedra ¿Lindo?, viniendo de una chiquilla eso por alguna razón lo ponía incomodo.

-Lo que digas- pasó saliva sintiéndose tonto -¿Te acuerdas de mi?-

-Naruto se esta comiendo el papel- la pequeña señaló con el dedo hacía el frente y horrorizado Neji dio media vuelta para ver como el pequeño eructaba un pedazo de pergamino para después irse de lado al suelo y soltarse a berrear.

-¡Rameeeen, quelo rameeeen!-

-¡El pergamino!- el castaño abrió los ojos aturdido.

-Naru-chan no te comas el papel, es malo para tu barriguita- la niña se dirigió hacía el rubio y lo reconvino con el dedo pero el pequeño estaba demasiado ajeno al bien o al mal como para hacerle caso.

-¡Raaameeennn!- sus ojillos azules empezaron a cristalizarse en la nunca menospreciada técnica de "puchero no jutsu"

-Naruto- el castaño sujetó al chiquillo por los hombros –Cállate- al instante el labio inferior del rubiecito empezó a temblar de manera descontrolada.

-¡No puedes hablarle así a un bebe!- Tenten chilló con fuerza a sus espaldas -¡Lo vas a hacer llorar!- acto seguido Neji sintió un potente puntapié en su tobillo y tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano por no gritar un "¡Auch!" adolorido.

-¡Raaaameeeen!- notando que no podía confiar en aquellos dos Naruto volvió a la tarea de berrear por comida.

-Tenten no me golpees y tú Naruto…- por un instante sus ojos plateados se fijaron en aquellos azules que anunciaban el derrame de lagrimas dentro de poco –Tú…- por alguna razón la mente empezaba a ponérsele en blanco, ¿Por qué el labio inferior de ese condenado enano temblaba de esa manera? –Tú….-

-¡Buaaaa!- intimidado por aquel hombre tan duro Naruto soltó en un llanto de verdadera emoción, no solo no tenía su bienamada comida si no que además le estaba estrujando sus hombritos -¡Maaamiiii!- No, no y no, Neji no sabía que hacer ante tal requerimiento, ¿Cómo decirle a un bebe que su madre a muerto y que nunca más volverá a verla?

-Te comprare ramen- sin pensarlo lo alzó en brazos, ante el repentino cambio de altura las pequeñas manos se aferraron con fuerza al gi del joven y por un instante, y no es que Neji fuera a admitirlo, sintió algo extraño revolviéndose dentro de él al ver aquellos atemorizados ojillos azules y las manitas aferradas a él como si fuera su ultima esperanza.

-¡Suelta a Naru-chan!- otra patada en su chamorro le recordó que había otra personita de la que debía cuidar.

-Te suplico que dejes de patearme Tenten-chan- el joven habló con diplomacia, eso siempre servía con Hanabi cuando quería que se comiera sus nefastas galletas.

-¡Roba chicos!- pero al parecer Tenten era de otra calaña, con furia en sus castaños ojos se dirigió al ataque pero Neji la contuvo poniéndole dos dedos sobre la frente.

-¡Suéltame, suéltame!-

-No te estoy agarrando- el joven soltó un suspiro, Naruto había vencido su miedo inicial y muy cómodo entre sus brazos se había metido la punta de su cabello entre los dientes y se ocupaba masticándolo.

-No me babees el pelo- Neji arqueó una ceja quitándole al rubio su medio de entretenimiento pero al instante recibió una nueva patada de Tenten.

-¡Soy más fuerte que tú!- la chiquilla apretó los puños, Neji tuvo que reconocerle que sus prioridades parecían ser las mismas desde que era un niña.

-Escucha Tenten, vamos a llevar a Naruto a comer ramen para que deje de llorar, ¿Esta bien?- hablar con una niña pequeña era algo que definitivamente le trastornaba un poco hacer, sobre todo porque él nunca había sido un hombre de muchas palabras.

-¡Esta bien!- los ojitos castaños de la chica saltaron al instante -¡Oíste Naru-chan!- pero el pequeño se ocupaba en esos instantes de escalar la cima más alta —entiéndase como la cabeza de Neji — pasando para tales fines por aplastar de fea manera su nariz.

-NA-RU-TO…- El joven hizo un intento por contenerse con la barriguita del enano impidiéndole la visión.

-¡Tu puedes Naru-chan!- por lo menos ahora sabía de que lado estaba Tenten…

-Escuchen- echándose de cualquier manera a Naruto sobre los hombros el joven soltó un corto bufido –Vamos a comer y luego iremos con la Hokage ¿Entendido?-

-¿Tsunade-obachan?- el rubio parpadeó y jaló el cabello de Neji a modo de riendas, se había tomado muy en serio lo de ir en "caballito".

-Sí, Tsunade-sama- el castaño soltó un suspiro y sujetó a Tenten en brazos, al instante la chiquilla se sonrojó emocionadísima, era como los cuentos de princesas que le contaba su madre en los que el apuesto príncipe llegaba en rescate de la princesa.

-¡Belula, belula!- apenas había empezado a correr cuando Naruto soltó sus cabellos y se estiró lo más que podía hacía arriba intentando cazar un animalejo.

-¡No te sueltes Naruto!- la descarga de adrenalina que sintió en el estomago al sentir aquello le hizo replantearse el ser padre algún día.

-¡Nop!- asustado por el grito el pequeño volvió a sujetarse de los castaños cabellos y aunque aquello le causo inmenso dolor el joven prefirió eso a un rubiecito que cayera aproximadamente un metro ochenta al suelo.

-¡Agarrate bien fuerte Naru-chan!- aunque claro, no necesitaba que su compañera emitiera tales consejos, ahora que lo pensaba, ¿Así era Tenten en la academia?, en aquellos años no le prestaba mucha atención a esas cuestiones, las niñas le eran tan ajenas como casi cualquier cosa que no tuviera que ver con su destino y las ramas Hyuuga.

-¡Mira Naru-chan otra libelula!-

-¡Waa!-

-¡Naruto no te sueltes!- definitivamente Neji iba a tener un infarto entre esos dos.

-¡Rrrraaaameeennnn!- el pequeño se decidió a gritar de lo mas agudo, Neji entrecerró los ojos, Tenten se revolvió en sus brazos.

-Naruto por favor, Tenten deja de…-

-¡Libelula!-

-¡Waa!-

-¡Que no te sueltes!- aquello realmente lo estaba poniendo muy mal.

-Neji es un dinosaurio que vive en nuestra mente…-

-No soy un dinosaurio- Neji gruñó pero Tenten no se amilanó ante eso.

-Mmmm, mmm, m-m-m-m-

-Tampoco lo tararees- el joven volvió a gruñir.

-Eres muy aburrido- la castaña cruzo los bracitos –Aunque estés muy guapo-

-Una cosa no tiene que ver con la otra- sin embargo el castaño se sintió inseguro, ¿Eso sería lo que pensaba la Tenten mayor de él?

-¡Neeegiii es un dinochaurio que…!-

-Cállate- Neji volvió a gruñir, maldecía el día en que el dinosaurio morado había hecho aparición en las televisiones de la aldea oculta entre las hojas.

-¡Waaaa!- pero al parecer Naruto era un llorón de pequeño porque volvió a berrear con sentimiento.

-¡Hiciste llorar a Naru-chan!- nueva patada en el estomago, ¿Cómo podía Tenten pasar de ser una adorable chiquilla a una golpeadora compulsiva?

-Ya llegamos- con la delicadeza venida del dolor Neji bajó a la chiquilla y llevó ambas manos a su cabeza para despegar a Naruto de sus hombros y —por ende — de su cabello.

-¡Raaameeen!- el chiquillo corrió como bólido aunque a los cinco segundos cayó de sentón cuando un cliente que iba saliendo se estampó contra él -¡Waaaaa!-

-Oiga- de dos trancos Neji se colocó frente al sujeto –Tenga más cuidado-

-Tú eres quien debería cuidar mas a tus hijos- el hombre arqueó una ceja y Neji tuvo que apretar los dientes para no soltar una barbaridad.

-¡Dale su merecido Neji-otousan!- bien, que Tenten lo viera como una figura paterna le bajaba bastante la autoestima.

-Es sólo un niño- inclinándose Neji tomó al rubiecito con una sola mano alzándolo hasta acomodarlo contra su pecho.

-¡Pero si eres el genio Hyuuga!- el hombre repentinamente lo señaló con el dedo con los ojos bien abiertos -¿Con quien te casaste?, ¿Con Ino?-

-No- aquella idea le produjo irritación al joven.

-¿Entonces con aquella chica de la arena?-

-Tampoco- empezando a irritarse de verdad Neji entrecerró los ojos, Tenten lo observó atentamente por unos momentos y después pasó a poner la misma expresión seria que el joven, como si ella también se sintiera molesta porque lo emparejaran con las rubias.

-Pero el niño es tuyo…-

-¡Raaameeennn!- Naruto volvió a colgarse de los cabellos del castaño quien decidió pasar de todo y tomando de la mano a la castaña la jaló tras él.

-¡Ramen, ramen, ramen!- por lo general los niños tan pequeños no podían decir la "r" con tanta facilidad pero al parecer para Naruto era lo más fácil del mundo.

-Por favor me da tres boles de…- despeinado, sudado y hastiado Neji se recargó en la barra, Tenten trepó de un salto al banco más cercano descargando unas patadas accidentales en las rodillas del joven -¡Naruto!- el castaño se había acostumbrado mucho a gritar ese día y apenas pudo alcanzar al rubiecito de un pie antes de que rodara por el otro lado de la barra.

-Quieto- nervioso y casi temblando sentó al enano sobre su regazo y ajustó sus brazos a él como si se tratara de un cinturón de seguridad.

-Creo que se esta ahogando- ladeando la cabeza Tenten hizo ver lo obvio.

-No me importa si se ahoga- Neji gruñó en respuesta.

-¡Eres malo, malo y aburrido!, ¡No te sirve de nada ser tan guapo!-

-Tenten… cállate…- definitivamente no sería un buen padre, ¡oh por dios, que cuando tuviera un hijo fuera alguien tan calladito y tranquilo como Hinata-sama!

-¡No me digas que me calle, yo me callo cuando quiero!- la chica chilló lanzándole al joven una patada en los bajos que el castaño pudo esquivar por los pelos.

-¿Este niño es tuyo?- el dueño de Ichiraku parpadeó sacando a Naruto por el pie de un tazón de ramen, ¿Cómo se había logrado comer tanto en tan poco tiempo? Y lo más importante, ¿En que momento se le había escabullido?

-Yo…-

-¡Raaamennnn!-

-¡Eres malo y eres un borde y un amargado!-

-¡Raaammmennn!-

-¿Muchacho?-

-¿Neji-nisan?- y entonces —y como iluminada por la mismísima luz del cielo — su prima se apareció parpadeando, con Kiba a su lado.

-No creo que sea tu primo- el Inuzuka echó la cabeza hacía atrás –Huele mal, luce desaliñado y tiene un hijo-

-¡Oh!- la joven sonrió cerrando los ojos –Es cierto, no puede ser Neji-nisan-

-¡Lo soy!- tanto Hinata como Kiba dieron un paso atrás cuando el acongojado joven tomó a Naruto bajo un brazo y a Tenten bajo el otro y corrió hacía ellos.

-¡Rrraaameeennn!, ¡Rrrrammenn!, ¡Ramen!, ¡Ram!, ¡Ra!, ¡Ah!- el bebe cada vez se ponía más morado.

-¡Me ahogas, suéltame, me ahogas, me, me, me!- la niña pateaba a diestra y siniestra mientras sus ojos se iban abriendo más y más por la falta de aire.

-¡Neji-nisan!- asustada Hinata recuperó a la niña y Kiba jaló al enano por los brazos para librarlo del fatal destino.

-¿Pero que?-

-¡YO JURO JAMAS SER PADRE!- y ante tal grito de guerra tanto Kiba como Hinata se estremecieron sujetando a su respectivo niño contra su cuerpo, parecía que el Hyuuga había pasado un mal, mal día.

..

Sentado bajo la sombra de un árbol Neji veía a Kiba pasear a un emocionado Naruto sobre Akamaru y a Hinata hablando cosas de "niñas" con Tenten, ¿Tan malo era siendo padre que no había podido llevar a cabo tan —aparentemente — sencilla tarea?

-La Hokage dice que volverán a su forma original en unas horas- Kiba que parecía realmente feliz en compañía del "cachorrito" como lo había bautizado sonrió ampliamente.

-¡Tenten es un amor!- Hinata sujetó a la niña contra su pecho y la castaña sonrió feliz sonrojándose.

-Ah…- el genio Hyuuga se echó hacía atrás cerrando los ojos, sí, lo dicho, era un mal padre, uno pésimo.

-¡Neji- otousan!-

-¡Negi!- y entonces sintió un peso acomodarse sobre su brazo derecho y un pequeño bultito hacerse bolita en su brazo izquierdo.

-¡Te queremos!- pero quizás y solo quizás hubiera esperanza para él.

-Hinata, ¿Ya puedo despertarlos?-

-N-no Kiba-kun…- la joven ahogó una sonrisa –Esperemos que se den cuenta solos-

-Bueno no importa- el castaño sonrió con malicia –Ya les tome suficientes fotos para que Konoha entero lo sepa-

-K-Kiba-kun, que-que malo- la chica llevo una mano junto a su boca para luego girar de nuevo y sonreír.

Neji dormía con los ojos cerrados, los dos brazos extendidos, en el brazo derecho Tenten dormía placidamente, en el izquierdo la cabeza rubia de Naruto reposaba, de sus labios sobresalían los cabellos castaños que se había dormido mordiendo… sólo que en su siesta el jutsu se había deshecho, la joven se preguntaba que expresión tendría la cara de su primo cuando despertara y diera de golpe con aquella imagen.

Por si las dudas Kiba ya tenía la cámara preparada.

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Notas de Okashira Janet: ¡Debo estudiar!, luego les subo la imagen a Facebook, los adoro, gracias por sus comentarios. Ciao

PD- El concierto de Mago de Oz fue lo máximo, jamás había gritado tanto en mi vida

1° de Noviembre del 2010 Lunes