Para ella era una sensación placentera al sentirlo realmente suyo, el escucharlo hablarle con esa veneración, vaya que tenía una forma muy bella de expresarse, sería acaso que así eran de elocuentes todos los sangre pura?, apoyo su mano en el pecho de el chico y alzo la vista con cierto nerviosismo para dar un paso más en este reencuentro inesperado.
—Está bien, Draco te daré una oportunidad…—
Feliz cumpleaños Leona
Aquel viernes 17 fue el mejor del mundo, esa noche ella durmió en sus brazos, abrazada a él, su aliento cálido chocaba en su pecho y él dejaba de vez en cuando besos en su coronilla, con su mano frotando suavemente su espalda con suaves y cadenciosas caricias, sin exceder los limites a lo sexual, solo ellos demostrándose un amor puro sin ir más allá, y no es que Draco no lo quisiera hacerle el amor, era solo que quería ir despacio al ritmo de Hermione.
Rosaba levemente su cabello con su nariz embriagándose de su aroma, se sentía dichoso, una felicidad que no había tenido en mucho tiempo o tal vez nunca, se sentía un hombre nuevo, con ella en sus brazos se sentía capaz de todo, y todos esos sentimientos le impedían dormir pues las posibilidades eran infinitas, podían estar juntos y no importaba los que el mundo mágico dijera ella lo amaba y el la amaba a ella y solo a ella, y ahora ni sus padres, ni nadie lo podían detener.
Podrían vivir sus sueños juntos, podían hacer cualquier cosa juntos, cuantos sueños tenía Draco para compartir con ella, poco a poco el cansancio venció a la adrenalina de la felicidad que lo embargaba y fue cayendo en un plácido sueño, abrazándola mas a su pecho con miedo de que si la soltaba se desvaneciera.
La mañana siguiente lo sorprendió brillante, alegre e incluso con unos pajarillos dándoles los buenos días, la habitación de Hermione era mucho más iluminada que la suya y maldijo por lo bajo que fuesen tan escandalosos los pajaritos —¿de dónde habían salido?, ¡ah sí!— recordó que la tenía en sus brazos, que esta era su habitación, volteo a verla notando que aun dormía y un hilillo de saliva escapaba de sus labios, arrugaba su nariz de forma graciosa y balbuceaba suavemente alguna incoherencia al parecer soñando con algo, tomó su mano y lentamente la llevo hasta sus labios dejando un leve beso en los nudillos primero luego en la palma y después en cada una de las yemas de los dedos, hasta que ella abrió perezosamente sus ojos, y lo miro primero extrañada y luego feliz con una dulce sonrisa adornando sus provocativos labios.
—¡Buenos días Malf… Draco!— se corrigió a sí misma, una sensación de mariposas en su estomago, (¿o era hambre?), en fin lo que fuera, hacia que su sangre se acelerara en sus venas y verlo así despeinado recién levantado y con esa sonrisa tan perfecta solo para ella, hizo que su mañana empezara muy pero muy bien.
—¡Buenos días princesa! ¿Cómo dormiste?— preguntó el rubio con la voz algo ronca de la emoción contenida, sus ojos lo tenían aturdido, ese miel tan brillante y con leves vetas doradas eran fascinantes.
—Bien a decir verdad, ¿y tú? ¿Te estorbe mucho para dormir?— preguntó la castaña con curiosidad y diversión a partes iguales, se sentía diferente en una situación tan inverosímil como imposible pero ahí estaban dos enemigos ahora novios y compartiendo su primer despertar juntos.
—Pues yo también, a decir verdad hace mucho que no descanso tanto como hoy, y tan placenteramente como al estar junto a ti— vaya que el chico sabia como adular, pensó Hermione y sonrió complacida, pues ese divino, arrogante y charlatán hombre ahora era su novio, decía amarla, y aun no podía creérselo pero le daría una oportunidad a ese amor para florecer y dejaría que él le demuestre si todas sus palabras eran ciertas o no, y ella lo amaría con todo su corazón como jamás creyó poder amar a su rival más acérrimo.
—Que bueno, creí que no podrías dormir por la incomodidad de estar junto a mi, o en esta cama...— dijo con timidez, pero el negó con la cabeza y le dio una esplendida sonrisa —No pesas nada princesa, y la verdad tu respiración me sirvió de arrullo para dormir me, pero ahora será mejor levantarnos porque no lograremos desayunar si no bajamos pronto, y seguramente perderíamos clases si no corremos— ante esta declaración Hermione abrió los ojos como platos asustándose por unos segundos al sentirse desorientada pero luego cayendo en cuenta que era sábado solo le dio un golpecito juguetón en el pecho al rubio.
—¡Estás loco! por poco me matas de un susto, ¡es sábado Draco no tenemos clases!,— él la miro desconcertado, pero sabiendo que ella posiblemente no lo recordaría le explico mientras volvía a besar su delicada mano —¿recuerdas que nos comprometiste a enseñar a los niños de primero hijos de muggles, que tuvieran problemas con pociones y con transformaciones?— los ojos de la castaña se llenaron de reconocimiento y terror.
—¡Santa Circe se me había olvidado!, ¡nos deben estar esperando!— grito mientras se levantaba y tomaba ropa para irse a bañar rápidamente, el rubio se quedo parpadeando sobre la cama con aire de afectado pero empezando a moverse a su habitación para tomar ropa y bañarse también, ella antes de salir le sonrió con dulzura mirando la forma silenciosa como la seguía a pesar de su olvido, lo llamo —Draco—
él la miro extrañado a medio camino de irse, —dime princesa— se dedico una de esas medias sonrisas que la derretían —gracias por estar pendiente eso aunque no te agrada en absoluto— el suspiro resignado — es importante para ti, entonces lo es para mí preciosa— le respondió ya cerca de ella acariciando su mejilla con cariño mientras besaba su frente, —ahora ve y cámbiate tu primero antes de que no logremos llegar a tiempo— .
A los 20 minutos ambos premios anuales estaban en su sala común vestidos y listos para salir a desayunar e ir a cumplir con su labor.
El primer obstáculo se dio cuando llegaron al Gran Comedor, y se miraron como tratando de decidir ¿qué hacer?, no podían ir a Gryffindor porque sería como meterse a las fauces del León, y no podían en la mesa de Sly so pena de que Hermione sea devorada viva por alguna de las serpientes.
Todo fue muy confuso pero Hermione presiono su mano para infundirle confianza y lo llevo con ella a la mesa de Gryffindor, los leones jamás maltratarían a alguien a menos que se lo merezca y Draco había demostrado que no merecía ser maltratado por nadie, además era su novio después de todo, y un premio anual merecía respeto, se dijo en su estricta mentecita.
Se sentaron frente a Neville y Ginny de cara a la mesa de Sly los ojos de todo el gran comedor fijos en ellos, —vaya que podían ser perturbadoras las miradas— pensaba a castaña, pero miro a los ojos de Draco la veneración que le profesaba, despejo sus dudas por lo que le respondió con una tierna sonrisa juguetona y toda duda y nervios que sentían se esfumo de ambos.
Ginny no podía creer que tenían al príncipe de las serpientes en su mesa y miro a Neville que reflejaba su perplejidad, -¿Mione?- preguntó delicadamente.
—Ginny, Draco y yo somos pareja y hemos decidido que no dejaremos que las criticas de nadie nos separen más, así que compartiremos más tiempo juntos y espero que ustedes que son mis amigos sepan respetar mi decisión y respeten a mi novio y mi deseo de estar junto a él— se defendió la chica con vehemencia y sintiendo el apoyo del rubio que aun no soltaba su mano pues tenía sus reservas sobre estar en esa mesa y si les reclamaban se la llevaría en un abrir y cerrar de ojos con tal de que nadie se meta en su relación.
Para su sorpresa Neville y Ginny solo asintieron y continuaron desayunando como si nada pasara mientras el resto del gran comedor regreso a sus asuntos también, excepto la mesa de Sly donde una morena de ojos verdes echaba chispas y retorcía una servilleta deseando que fuese el cuello del premio anual de Gryffindor, ella no permitiría que esto continúe como que su apellido era Greengrass.
Después de haber pasado la mayor parte de su mañana practicando transformaciones y encantamientos con los hijos de muggles de primer año, Draco acompaño a Hermione a la mazmorra que usarían para practicar pociones con los niños de primero, y como solo ella se había comprometido con ese grupo en particular el aprovecharía para planificar lo que tenía en mente.
Así que dejo una confundida castaña que había asumido que le ayudaría con aquellos niños de primero, pero no le dio mucha importancia porque él le dijo que tenía que hacer unos deberes que le faltaban y aprovecharía ese tiempo para no estorbarle.
El rubio agradeció a los dioses que ella siempre priorice la tarea antes que el placer, pues en este caso esa mentirilla le dio tiempo para ubicar a la pelirroja de su amiga y tragándose su orgullo le pediría ayuda.
-Eh… Waselette!- la llamó cuando la encontró conversando con la rubia lunática de Ravenclaw, que lo miro con curiosidad mal disimulada, — ¿tienes un minuto?— preguntó apartando la vista de los extraños ojos de Luna que le erizaban los pelos de la nuca.
La pelirroja rodó los ojos molesta por el apodo, —¿es que acaso no maduraras nunca Malfoy? Lo que sea que quieres decir dime lo frente a Luna, ella es de mi entera confianza— espeto la chica empezando a perder la paciencia al puro estilo Weasley.
—Está bien, está bien, Ginebra—suspiro tratando de cambiar su actitud resaltando el nombre de la Gryffindor para destacar sus intentos de mejorar el ambiente entre ellos — mira, el asunto es…que el 19 es el cumpleaños de Hermione y bueno yo… quería hacerle una pequeña reunión con tu familia y sus amigos para que festeje sus 18 años, y bueno… — cambio su peso de un pie a otro incomodo por lo que estaba haciendo no le gustaba pedir ayuda a los pobretones pero su castaña bien lo valía
—quería pedirte que te encargues de comunicarles a los de tu familia, y a quienes creas convenientes para que asistan a la torre de premios anuales, pero sin excederse la directora estuvo de acuerdo pero pidió discreción— aclaró el rubio —como comprenderás no puede estar haciendo este tipo de concesiones a todos los estudiantes- explico el rubio soltando un poco el aire que no se había fijado que contenía.
Ginny lo veía con los ojos abiertos como platos, Draco Malfoy Black le estaba pidiendo un favor y no cualquier favor… le pedía que reúna a la comitiva de una fiesta para su mejor amiga que dicho sea de paso ahora era su novia, y lo estaba haciendo de forma civilizada y agradable —emm… ¿y cuando lo harás y a qué hora? — Preguntó más por curiosidad que por ganas de hacer el favor.
—El domingo en la mañana la llevare a desayunar junto al lago en un picnic y al regresar espero que ya todos hayan llegado para sorprenderla cuando entremos— se explico el Sly con algo de autosuficiencia —¿ese es tu plan? Jajajaja vaya Malfoy resultaste todo un romántico— dijo riendo la pelirroja ganándose una mirada gélida del rubio.
—¿Contare con tu ayuda o no? —dijo serio pero su rostro mostraba un saludable rubor poco común en él.
—Por Hermione haría cualquier cosa y la verdad me alegra que hayas planeado esto para ella, si alguien merece ser feliz es ella—dijo en un tono algo tristón pero sincero pues aun recordaba la mala forma en que su hermano le mostró su verdadero rostro.
Luna con su infantil pero dulce voz le pregunto al rubio, —¿Puedo asistir? Creo que los Narggles te han dado mucha inspiración y te mantienen en ensoñación Draco, sería divertido ver cómo te hacen actuar al rodearte de los Sflunrots que rondan los pasteles de cumpleaños, ellos cumplen deseos a los cumpleañeros, pero son enemigos de los Narggles y cuando se juntan extrañas situaciones pasan a veces buenas a veces malas pero si tu amor es real y no es influenciado por los Narggles tendrás mucha felicidad ese día—
Los ojos del Sly se posaron en ella entre cerrándolos levemente, miro a la pelirroja como pidiendo ayuda para entender de lo que hablaba la Ravenclaw, ella se encogió de hombros y solo negó, mirando a Luna con una dulce sonrisa le dijo con tranquilidad –si Luna, claro que puedes ir, todos los amigos de Hermione irán— le aseguro Ginny, Draco suspiro y con un asentimiento a ambas como despedida, prefirió retirarse. Pero se volteo de pronto y les recordó a ambas chicas –Recuerden mantenerlo en secreto, quiero… sorprenderla—
La pelirroja rodó los ojos, pero esbozo una sonrisa al ver partir al príncipes de las serpientes, —Vamos Luna tenemos una mega fiesta que planear— sonrió con malicia pero alegre.
El chico había hablado con su madre pidiéndole consejo para hacer los 18 de su novia lo más memorable posible y juntos llegaron a la conclusión de que una reunión de sus amigos era lo más adecuado, eso y el picnic juntos le darían a la Griffindor un día que nunca olvidaría, Narcissa le ayudó con la decoración, el bufete y todo lo demás.
Eligió el pastel, un selva negra con cubierta de chocolate blanco y letras doradas que la felicitaban, muy clásico y elegante, Draco pensó que tal vez podría ser muy llamativo pero esperaba que fuera lo suficiente para hacer que los narglys y los snurfles que dijo la lunática no se peleen y les permitan tener una buena reunión, quien sabe con esa chica es mejor tener precaución.
La mañana del domingo el toco su puerta muy temprano y deslizo bajo la puesta de la castaña una invitación a tomar el desayuno fuera del castillo, ella leyó y con una sonrisa enorme corrió a arreglarse, quería verse bonita para él, aun que no sabía que ponerse, justo en ese momento llego una lechuza con un paquete plata y verde, una pequeña nota decía
Querida Hermione:
Con nuestros mejores deseos, y agradecimiento. Feliz cumpleaños
Narcissa y Lucius.
La sorpresa por quienes firmaban hizo que sus manos temblaran antes de abrir el paquete.
Dentro del mismo un hermoso vestido color beige, sin mangas y cuello de bandeja entallado en el torso, pero en la cintura dejaba una falda hasta media pierna, se veía delicado, fresco y muy hermoso acompañado de un fajón de tela dorada y una sandalias de tiras con medio tacón con el mismo tono de dorado que el fajón, jadeo ante la belleza del traje pero estaba segura de que ese regalo era más de Narcissa que de Lucius.
Aun así lo tomo feliz y giro con el frente al espejo, tenia justo lo que necesitaba para verse linda para Draco, no podía esperar, corrió a la ducha para un rápido baño, se secó y arregló lo mejor que pudo dejando suaves risos sueltos en cascada, aplicándose luego un leve maquillaje, se puso el vestido, un poco de su perfume y mirándose al espejo una última vez sonrió satisfecha de ver el resultado.
Casi baja corriendo las escaleras, pero logro contenerse, tratando de verse elegante para su novio, que lucía impecable una camisa azul Raven que se ajustaba a su esbelta pero musculosa figura, un pantalón beige y accesorios de cuero café claro completaban su look casual, ella jamás había visto a Draco en ropa muggle y Merlín la ampare le quedaba taaaan bien ese tipo de ropa que era una injusticia para el resto de los mortales.
Él la vio aparecer en lo alto de la escalera, y de pronto como si se estuviera deteniendo el tiempo a su alrededor todo iba en cámara lenta, la vio bajar con delicadeza y gracia, mientras él se levantó yendo a su encuentro, al llegar al último escalón él le extendió la mano para recibirla.
Ella con un dulce sonrojo la acepto y el roce de sus manos los hizo estremecerse, para luego mirarse a los ojos y sonreírse mutuamente, —¿lista princesa? — pregunto Draco con emoción contenida ella se veía más hermosa que de costumbre, con un halo de paz y dulzura que lo tenía embelesado.
Hermione asintió y se dejo guiar, por lo corredores donde todos murmuraban al verlos juntos, hasta la entrada y de ahí se dirigieron al lugar favorito de Draco junto al lago, donde encontraron montado un picnic muy elegante y cómodo.
La ayudo a sentarse entre los cojines y se sentó a su lado con una sonrisa picara y un brillo de emoción en sus orbes plateadas, -¡Feliz cumpleaños Hermione!- dijo acercándose y dando le un casto beso en los labios, ella se sonrojo y apoyó su cabeza en el hombro de Draco, el le paso un plato de frutas y se aventuró a colocar un uva verde en sus labios lentamente. —Desayunemos, porque tengo otra sorpresa para ti— comento mientras se servía también, ella con deleite ante la escena accedió sin creerse ese hermoso ambiente en el que estaban.
La mañana clara y cálida les permitió ver jugar al calamar gigante, que como si hubieres sido contratado para ello, hizo maromas y brincaba feliz jugueteando dándoles un espectáculo especial.
El joven no apartaba la mirada de su novia que reía con entusiasmo como hace mucho no lo hacía, cuando terminaron Draco se le acercó y le dio un cajita verde con filigranas plateados que tenían el logo de la casa Malfoy, lo reconocía del anillo que él usaba con el mismo escudo, ella lo miró con curiosidad y mientras el joven la instaba a abrir la cajita al hacerlo encontró un dije con una piedra preciosa en forma de corazón que cambiaba de color de acuerdo a la luz unas veces verde otras rojiza montada en pequeños diamantes montados en oro, colgaba de una fina cadena torneada que brillaba preciosa.
Hermione se sorprendió de lo delicada y única de la pieza y lo miro expectante, el tomo la cadena y se coloco a sus espaldas para ponérselo, ella recogió su cabello para ayudar, —¡Draco es… bellísimo!.. Pero es demasía…— la cayo con un dedo puesto en sus labios y le dijo suavemente.
—Ese dije perteneció a la ultima Gryffindor que hubo entre los Malfoy mi bisabuela Elizabeth Shaquif, ella la recibió como regalo de proposición de mi bis abuelo y pero yo te lo regalo como muestra de mi amor hacia ti, mi bella novia, sabes que nos ha costado mucho llegar hasta donde estamos en esta relación y aun nos falta mucho por recorrer, y no querría hacerlo con nadie más que contigo de mi mano, te amo princesa— se acercó y beso sus labios con dulzura y poco apoco fue intensificando ese beso hasta tenerla cerca de él y solo se separaron cuando el aire hizo falta.
—Vamos, está empezando a hacer frió— dijo el chico, aun que no era cierto pero quería darle su tercera sorpresa, caminaron de la mano y conversando mil boberías hasta llegar a su torre, cuando abrieron Draco deseo no haber pedido ayuda a Ginny Weasley, pues toda la torre de Gryffindor estaba en su sala común, mas los Weasley, Potter, lo que quedaba de la orden del Fénix incluido el ministro, — ¿que esta chica no entendió el termino algo intimo? — pensó dando se una gran patada mental a si mismo.
-¡SORPRESAAAA! Gritaron todos con emoción y Hermione estuvo a punto de sacar su varita del susto, de pronto se vio sumergida entre felicitaciones e incontables regalos de todos los presentes, mientras Draco se poso a su lado cuidándola, él se sentía abrumado pero ella parecía feliz así que lo pasaba por alto, porque ella lo valía.
Había gente que la arrastraba de un lado a otro, sus amigos eran muy efusivos, la apretujaban emocionados, complacidos de verla tan hermosa y feliz, el rubio se aparto un poco dándole espacio para que reciba todo el amor que se merecía.
Sus padres no quisieron asistir para no opacar el ambiente con malas vibraciones, aunque Draco sospechaba que era para no tener rose con el montón de extraños, pero cariñosos amigos de su novia, eso sí le prometieron cenar juntos para agasajarla eso sería todo un acontecimiento para observar.
La fiesta se desarrollaba en tentativa tranquilidad, toda la tranquilidad que puede existir cuando se juntan los leones y se les proporciona bebidas, más la oportunidad de festejar a alguien muy apreciado por ellos.
La noche caía y apenas había podido estar con ella, aun recibía felicitaciones, pero la música invitaba a bailar y era una canción suave que le pareció agradable por lo que se le acerco y disculpándose con sus interlocutores le pidió un baile, ella le sonrió con ternura y tomo su mano para acercarse a la pista, la música sonaba lenta y el poso en su cintura una mano, mientras sostenía en la otra la de ella.
Era su primer baile juntos, en ese momento podía sentir la mirada de todos en sobre ellos, unos miraban con emoción, otros con rencor, otros con curiosidad, pero él solo tenía ojos para ella, y Hermione no ponía apartar la mirada de esas orbes plateadas que la tenían hechizada.
Las canciones lentas les proporcionaba un ambiente tan romántico que se sus sonrisas eran solo el reflejo de la emoción que latía en sus corazones, él la acerco más a su pecho con algo más de confianza, dejando los nervios iniciales, deslizando su mano por su espalda y apoyando la que mantenía entrelazada con la de ella sobre su corazón, dejándole notar la velocidad de sus latidos.
Hermione poso con timidez la cabeza sobre su hombro y el no pudo evitar sumergir su perfilada nariz en su cabello percibiendo ese aroma que lo enloquecía y atrapaba haciéndolo sentir la pureza de su alma.
—Gracias Draco, esto es simplemente perfecto, no puedo pedir más— dijo ella rompiendo el silencio, mientras las emociones se agolpaban en su garganta creándole un nudo.
—No ha sido nada princesa, tu amiga la chica de San Potter me ayudo a reunir a su manada y mi madre a decorar, yo solo he lo grado encontrar a las cómplices perfectas— dijo con sorna el rubio mientras se mecían al ritmo de la música,
Una canción sonó y Draco cerró los ojos y la acerco aun más a su pecho, dejando que la música fluya, acerco sus labios al oído de la castaña y canto con todo su corazón aquella canción, ya la había escuchado y le había creado una sensación de pertenencia a su relación que no pudo evitar cantársela con toco su corazón en una susurro apasionado,
Creó en tu amor por mí
Sólo atrévete y sígueme hasta el fin
Y ya te encontré, tan dulce tú te ves
Yo nunca pensé que fueras tú lo que siempre esperé
Éramos niños buscando amor
Sin saber sentirlo, pero ahora no renunciaré
Bésame lento amor tengo tu corazón
El mío en tus manos ya está
Bailaré! En la oscuridad, abrazándote descalzos al bailar
Nuestra favorita ya sonó y dices que te ves tan mal
Yo susurré y dije: Eres tan bella y la más perfecta amor
Se encontró de pronto también escuchando la voz de ella en su oído, coreando ciertas partes de la canción, y su pecho se lleno de un infinito amor hacia esa mujer que tenía entre sus brazos.
Encontré una persona más fuerte de lo que pensé
Mis sueños comparte espero que nuestras vidas también
Encontré el amor no solo para guardar secretos
Para soñar por nuestros hijos que vendrán
Tan jóvenes pero en eterno amor, luchando contra el dolor
Todo estará muy bien, lo sé
Deslizo su mano hasta sus labios y deposito un beso en el dorso de la misma con un cariño que a más de uno sorprendió, esa noche todos presenciaron el amor que ellos se tenían aun que a muchos no les gusto lo que vieron, muchos se convencieron de que ese amor era real, pues el aura que emanaban era imposible de fingir.
Tú mano pediré soy tu hombre y tú mi mujer
El futuro en tus ojos ya puedo ver
Bailaré! En la oscuridad, abrazándote descalzos al bailar
Nuestra favorita ya sonó y dices que te ves tan mal
Yo susurré y dije eres tan bella y la más perfecta amor
Bailaré! En la oscuridad, abrazándote descalzos al bailar
Nuestra favorita ya sonó
Tengo fe en nosotros dos eres un ángel
No merezco esto, eres tan perfecto
No merezco esto, somos tan perfectos amor
Poco tiempo después la fiesta termino y ellos se quedaron solos en su torre, él la miro con un cariño infinito, la atrajo a su pecho con una emoción que lo embargaba y que no podía contener, poso su mano en la mejilla de la castaña y mientras acercaba su rostro hasta el de ella y rosaron sus narices, para luego extinguir el espacio que separaba sus labios sellando un beso que si bien inicio con cariño se tormo apasionado y necesitado, sus respiraciones se agitaron demandando ir más allá.
Draco tuvo que alejarse para no descarrillar su tren y arrasar con su virtud en tan poco tiempo, ella sentía como sus piernas temblaron y aun tratando de calmar su corazón permitió que él se apartara lentamente.
No tenia ninguna confusión sobre lo que sentía, pero agradecía que el tuviese la paciencia de esperar por ella hasta que se sintiera mas comprometida en esa relación, que simplemente le parecía un sueño y temía despertar y haberse equivocado.
—Gracias Draco, ha sido un día inolvidable, y …— suspiro presa de la emoción — no pudiste darme mejor regalo que estar con todos aquellos que amo.
—Mi dulce princesa, no puedo colmarte de joyas ni dinero pues son cosas que no llaman tu interés, pero si puedo darte mi corazón sincero poniéndolo en tus manos— tras estas palabras beso el dorso de su mano y la guió hasta la entrada a su habitación.
—Que descanses Hermione, espero que este solo sea el primero de muchos cumpleaños tuyos que celebremos juntos— la leona se sonrojo y le sonrió con picardía para luego de darle un corto beso abrir la puerta para entrar, no sin antes decirle —Eso sería perfecto, pero recuerda que tendrás todo un desafío sorprendiéndome el próximo año— soltando luego una cantarina risita que le pareció simplemente adorable a Draco
—Reto aceptado mi princesa, reto aceptado— dijo con una mirada ardiente y una sonrisa ladeada que le puso las piernas de gelatina a la castaña que asintió sin desviar la mirada para luego de entrar en su habitación cerrar la puerta tras de sí, no son despedirse nuevamente con casto beso, vaya que sus labios eran adictivos, él se encamino a su habitación tenía mucho que pensar y una ducha fría que tomar.
Mientras en el cuanto de Hermione ella se apoyaba a la pared para no caer esa mirada y esa sonrisa eran una perdición, sentía arder su cuerpo y sus neuronas se negaban a funcionar estaban aletargadas, no había podido pedir un mejor cumpleaños, y jamás declararía ante nadie que había pensado que lo pasaría sola después de cómo había iniciado su año escolar, ahora solo le quedaba coger valor y enfrentarse a la comunidad mágica que se oponía o no creía en esta relación y en ellos, si pudo contra Voldemort podría contra un montón de gente cotilla. ¿Verdad?
Primero que nada perdón por tantos meces de descuidar esta historia me he centrado en otras y leído muchos, muchos fics que me tienen enamorada, sé que no escribo tan lindo como las grandes autoras pero si lo hago con mucho cariño y espero se sienta en mis historias, segundo quiero aclarar ciertos puntos
Si notan muchos errores ortográficos es porque está historia no tiene betha… ando buscando una as ver quien se avienta jejeje que me mande un PM, y nos ponemos de acuerdo jiji,
Esta historia pretende ser un mes a mes de esos 2 años que debe pasar Hermione y Draco juntos pero no sé si me logre limitar a solo ese tiempo pues básicamente esta es una historia de amor y enredos no sé si le meta misterio o algún dramas más pesado pero por lo pronto lo he tratado de hacer romance ligth, aun que si traerá su lemon en determinado punto y será como mis típicas escenas de lemon ñ.ñ buscar referencia en la poción de adiós cap 10 y extreme makeover. En fin ya veremos cómo me las ingenio para llevar todo a termino jeje.
Y por ultimo mil disculpas sé que he dejado pasar mucho tiempo este fic quizás ya ni lo siga nadie peroooo me he propuesto terminar un para seguir con otro y se me han cruzado varios retos en el camino así que verán por hay unos one shot que terminaron en dos o tres caps por petición de los lectores, pero no descuidare este también lo tratare de terminar prometido ñ-ñ
La canción que canta Malfoy es Perfect (spanish version) - Kevin & Karla
www. youtube watch?v= jb0K64SGsfc&list =RDMMjb0K64SGsfc
