Estrictamente profesional
Syaoran estacionó la moto en el garaje del pent-house y de inmediato se bajó de la misma seguido de Sakura. Él se deshizo del casco bruscamente y ella pudo darse cuenta de su actitud, por lo que sabía que estaba dispuesto a reclamarle a Takeshi por el tiroteo.
-Syaoran – Dijo la chica llamando su atención – Sólo vamos a entregar la mercancía y ya, no tiene caso que discutas con Takeshi por el tiroteo.
Él empuñó su mano, ella lo conocía demasiado bien – Sakura pudimos haber muerto si no hubiésemos sido lo suficientemente rápidos.
-Pero sabes que él nos advirtió que algunas misiones podrían ser peligrosas – Refutó ella – No tiene caso reclamarle o simplemente mencionar el tiroteo.
Syaoran le sostuvo la mirada unos momentos y luego la desvío, sabía que ella tenía razón, habían aceptado hacer aquel trabajo para encontrar a los padres de Sakura y a Kerberos, Takeshi les había advertido que sería peligroso y ellos aceptaron, no podía arriesgar el plan sobre todo cuando por fin unas horas antes habían tenido las primeras pistas del caso.
-Sólo entreguemos la maldita mercancía y vámonos – Dijo Syaoran empezando a caminar.
Sakura suspiró y lo siguió, sin duda, el tiroteo no solo la había afectado a ella, sino también a él, y no era para menos, ninguno de los dos había estado en una situación parecida en la vida, todo era demasiado nuevo, aunque debían acostumbrarse, por lo menos mientras estuvieran en ese trabajo tan peligroso.
Al estar frente a la puerta dieron los toques acostumbrados, y casi de inmediato Midori apareció y los miró completamente asombrada – Están vivos.
Sakura y Syaoran no dijeron nada, era obvio que ya alguien les había avisado sobre el tiroteo, asunto que querían mantener como un secreto, pero que por desgracia no podrían. Ellos simplemente se limitaron a pasar sin mirar a la morena y de inmediato caminaron hasta la oficina de Takeshi, al estar ahí dieron unos ligeros toques y rápidamente el hombre abrió la puerta viéndolos seriamente.
-Están vivos – Repitió él la frase de Midori – Por favor, pasen.
La pareja hizo caso y luego de eso el hombre cerró la puerta detrás de ellos y les habló – Me informaron del tiroteo hace un rato ¿están bien?
Sakura y Syaoran se extrañaron ante la preocupación de su jefe, ese hombre solía ser frío y calculador, por lo que no esperaron que les preguntara si quiera como habían logrado librarse del tiroteo, creyeron que lo único que haría era exigirles la mercancía y no decirles nada más al respecto.
-Sí, estamos bien – Respondió Sakura – No nos pasó nada.
-Es una suerte, ese Ryo se metió en un asunto peligroso y para su mala suerte decidieron ir a hacerle una visita hoy – Dijo Takeshi – ¿Cómo lograron salir de ahí?
-El ataque empezó cuando estábamos en la oficina de Ryo – Se adelantó a explicar Syaoran – Tomé a Sakura y de inmediato salimos corriendo del lugar, la puerta estaba cerrada por lo que le di un disparo a la cerradura, luego de forzar la puerta pudimos salir.
-Nos escondimos en un callejón hasta que dejamos de escuchar los tiros y pasos – Siguió Sakura acercándose hasta Takeshi para luego sacar de su bolso la mercancía que los había hecho vivir aquello – Por suerte, Ryo logró darnos esto antes de que el tiroteo empezara.
Takeshi los miró completamente sorprendido – No esperaba que trajeran la mercancía, Ryo suele hablar demasiado e invitar una copa antes de dar la mercancía.
-Supongo que hemos tenido suerte – Respondió Syaoran ácidamente al recordar la situación con aquel hombre y la forma en que trataba a Sakura – Lo importante es que hicimos nuestro trabajo.
-Y vaya que lo han hecho bien, no pensé que fuesen capaces de sobrevivir a un tiroteo como ese y cumplir con el mandado, debo felicitarlos – Dijo Takeshi sonriendo.
Los chicos asintieron con la cabeza, aunque no estaban para nada orgullosos de haber sobrevivido, estaban asustados y aún no podían creer que lo hubiesen logrado, esperaban pronto poder borrar ese recuerdo. En vista del silencio estaban a punto de retirarse, entendiendo que su misión del día había culminado, pero Takeshi volvió a hablar.
-Sé que ya cumplieron su misión de hoy, pero mientras no estaban surgió un asunto en que los necesito a ambos.
Sakura y Syaoran suspiraron resignados, esperaban ir a casa a descansar e intentar olvidar aquello, pero tenían trabajo y el darle una negativa a Takeshi sería bajar las expectativas que él tenía de ellos, y en vista de la situación, no podían darse ese lujo.
Los dos se dieron una mirada, parecía mentira que con los años que estuvieron sin contacto todavía tuviesen esa capacidad de saber lo que el otro estaba pensando sin siquiera hablarlo, los dos asintieron con la cabeza y fue Syaoran quien habló.
- ¿De qué se trata?
-Es algo sencillo, simplemente hablarán con un sujeto que me ayudará en un caso – Explicó Takeshi – No entregarán ninguna mercancía, sólo le pagarán al hombre luego que les haya dicho todo lo que debe decirles.
La pareja encontró completamente rara aquella misión, sin embargo, recordaron que cuando Takeshi los contrató les dijo algo sobre tener que verse con los clientes solo para hablar, por lo que esta debería ser una de esas ocasiones.
Takeshi se acercó a su escritorio de dónde sacó cierta cantidad de dinero y se la dio a Sakura – No se la den hasta que termine de hablar, mañana tendremos una reunión por la tarde para discutir sobre cualquier cosa que les haya dicho.
- ¿Quién es esa persona? – Preguntó Sakura intrigada.
-Sota Yagami – Respondió Takeshi – Es un hombre de negocios que disfruta de pasar sus noches en bares para ahogar sus penas en alcohol barato.
- ¿Qué es lo que nos tiene que decir exactamente? – Interrogó Syaoran.
-Está muy inmiscuido en el mundo de las finanzas y en estos momentos estoy atendiendo un caso de fraude del cual necesito información confidencial sobre algunas empresas de las cuales el señor Yagami tiene conocimiento – Explicó Takeshi – Sáquenle todo lo que puedan sobre políticas antifraudes e inversiones a largo plazo, cuando bebe mucho alcohol es como un libro abierto.
- ¿Dónde lo veremos? – Dijo Syaoran.
Takeshi se adelantó a buscar en su escritorio una tarjeta y se la pasó al chico, era la dirección de un bar que por lo que había escuchado no era lo suficientemente lujoso como para que un hombre de negocios estuviera en él.
- ¿No es un poco sospechoso que un hombre de negocios como Yagami frecuente un bar como este? He escuchado que es uno de los más baratos.
-Quizás lo hace para que sus colegas no se enteren de su fuerte adicción al whisky barato y a la cocaína – Dijo Takeshi – En fin, espero su informe mañana en la tarde.
-Está bien – Dijo Syaoran con intenciones de salir, Sakura lo siguió bajo la mirada de su jefe.
Takeshi miró a los chicos, sabía que los había enviado a una misión dura cuando les encomendó buscar la mercancía, sin embargo, gracias a ello pudo darse cuenta de lo capaces que eran aquellos chicos, por lo que hablar con un cliente no sería la gran cosa.
-Buena suerte, equipo Clow – Dijo él finalmente viendo como la puerta se cerraba detrás de ellos.
oOo
Sota Yagami le dio un sorbo a su vaso y prosiguió a llenarlo de inmediato con la botella de whisky barato que tenía en su mesa. Sakura miraba con cierta lástima a aquel hombre, habían llegado al bar hacía como una hora y se sentaron con él, a quien acompañaron con unas cervezas, sin embargo, además de reunir la información que Takeshi les había pedido, el señor Yagami les había hablado de lo miserable que era su vida, ya que su matrimonio se estaba viniendo abajo por su adicción al trabajo y sus hijos prácticamente no hablaban con él.
Syaoran por su parte, también había sentido mucha pena por aquel hombre con el que habían estado hablando, casi sentía culpabilidad por haberle tenido que sacar información confidencial para decírsela a Takeshi, odiaba ser un soplón, pero su trabajo lo estaba obligando a ello. Yagami parecía ser un hombre con un montón de problemas, y aunque no fuesen tan graves como a los que él y Sakura se estaban enfrentando últimamente, no podía evitar pensar que sin duda ese hombre la estaba pasando mucho peor que ellos.
-No tengo nada más que decirles sobre las empresas – Dijo el señor Yagami – Espero que sea suficiente para Takeshi.
-Lo es – Respondió Sakura viendo al hombre con lástima y pasándole de inmediato el dinero que les dio su jefe – Gracias por la información, y esperamos de verdad que logre arreglar los problemas con su esposa e hijos.
-Escuche – Dijo Syaoran para sorpresa de Sakura – El trabajo es importante, pero no deje que eso lo aleje de su familia, y es una mierda que tenga que gastar el dinero que gana el alcohol y drogas.
-Syaoran – Regañó Sakura al ver que estaba siendo demasiado brusco con el hombre.
-Lo que quiero decirle es que también estoy alejado de mi familia en estos momentos por trabajo, sin embargo, no por eso he dejado de tener contacto con ellos, si usted sigue de esta manera le aseguro que perderá a su familia – Respondió él sinceramente – Así que podría dejar de ahogar sus penas en alcohol y buscar alguna forma de recuperar a su familia, le aseguro que es una mierda cuando un hijo crece distanciado de su padre.
A Sakura aquello la sorprendió por completo, Syaoran no hablaba de su vida personal y mucho menos con extraños, ella sabía que el chico había vivido gran parte de su niñez y adolescencia solo en Japón por sus estudios, y que la relación con sus padres no era la mejor, sin embargo, luego de los acontecimientos con Kyo todo pareció cambiar, aunque no sabía cómo estarían en ese momento.
El señor Yagami miró a Syaoran impresionado y luego le habló – Pareces hablar con experiencia.
Syaoran levantó los hombros – Sólo es un consejo.
Sota Yagami le dio una sonrisa y asintió con la cabeza, el hombre vio que ya se había acabado su botella de whisky por lo que era su señal para volver a casa, quizás no visitaría aquel bar en mucho tiempo. Él se levantó y miró a los chicos.
-Gracias por el consejo, y en vista de ello creo que debo darles uno a ustedes – Dijo el hombre mirando para todos lados y hablando en voz baja – No se confíen del todo de Takeshi, les hablo por experiencia.
Sakura y Syaoran vieron al hombre confundidos y el segundo de ellos fue quien el habló – ¿A qué se refiere?
El señor Yagami suspiró – No todo lo que brilla es oro en el mundo de los negocios de Takeshi, si tienen algún trato con él yo que ustedes tendría cuidado con la información que le doy y me cercioraría de todo lo que les llegue a decir con respecto a su caso.
Sakura miró a Syaoran preocupada y él se volvió a dirigir al hombre – Gracias por el consejo.
-Ustedes lucen como buenas personas, no sería justo que Takeshi esté planeando algo en su contra y que ustedes no lo sospechen, yo también tuve su trabajo un tiempo y sé que es una mierda – Admitió el hombre – Pero nunca le quité el ojo de encima a Takeshi, espero que ustedes no lo hagan. Buenas noches.
Y sin decir nada más, Sota Yagami se alejó de la mesa y posteriormente salió del bar dejando a los chicos con un sinfín de preguntas en sus cabezas.
-Te dije que no me fiaba del todo en Takeshi – Dijo Syaoran para romper el silencio.
- ¿Estás queriendo decirme que debería ignorar lo que me dijo esta tarde con respecto a mis padres y Kero? – Preguntó Sakura incrédula.
-No, algo me dice que nos dijo la verdad, estamos seguro de que esto tiene que ver con magia – Respondió él – Pero debemos mantenerlo vigilado, no me da buena espina y mucho menos después de lo que nos dijo Yagami.
Sakura puso la cara entre sus manos en señal de frustración, Syaoran de inmediato se dio cuenta de ello y sabía que había sido demasiado brusco – Vale, sé que es duro escuchar esto, pero es la verdad.
-No estoy enojada por eso – Respondió ella mirándolo – Es solo que esta tarde estaba tan feliz de saber información sobre mis padres y Kero y ahora de repente no podemos fiarnos del todo de Takeshi, por si fuera poco, sigo espantada del tiroteo de hace unas horas.
Syaoran entonces entendió, ella estaba asustada y estresada por todo, y no era para menos, su situación no era la mejor, y él también seguía asustado solo que no lo demostraba. Él miró las botellas de cervezas vacías, solo se habían tomado una cada uno mientras hablaban con Sota Yagami.
Él se levantó de la mesa y le habló – Vamos a la barra, solo vamos a poder procesar el día de hoy con algo más fuerte.
- ¿Vamos a ahogar nuestros problemas en alcohol? Un poco cliché ¿no crees? – Dijo ella.
-Te aseguro que siempre funciona – Respondió él tratando de animarla – Vamos, ya no tenemos trabajo que hacer y el día fue una mierda en muchos aspectos, merecemos distraernos un rato.
Sakura lo miró dudosa unos minutos, hacía mucho tiempo que no bebía, pero debía admitir que, en aquella situación, aunque no fuese lo más inteligente, era lo que necesitaba.
-Tienes razón en que este ha sido un día de mierda – Contestó ella poniéndose de pie y dirigiéndose a la barra en compañía de él.
Syaoran fue el encargado de pedir un ron que solía beber de vez en cuando en China y que dada la casualidad estaba en aquel bar, no era el mejor del mundo, pero dado el día que habían tenido, les había caído de lo mejor. Los chicos empezaron a beber shots muy seguidos conforme escuchaban las canciones que ponían en el bar y que hablaban entre risas, al cabo de dos horas había bebido lo suficiente para olvidar el día que habían tenido, y para estar en un buen punto de la borrachera.
Sakura se reía mientras hablaba con un vaso de ron en su mano – Recuerdas cuando nos peleamos el primer día de clases y nos castigaron, si no hubiese sido por el profesor Terada creo que nos hubiésemos salvado.
-Siempre detesté a ese tipo, tenía algo en contra de mí – Dijo Syaoran tomando un shot de ron.
-De ti y de mí, siempre era el que nos llamaba a la oficina del director – Recordó Sakura.
-Clow – Dijo el chico bajando la cabeza – Creo que no estaría del todo orgulloso de lo que estamos haciendo ¿no crees?
Sakura bajó la mirada – No lo estaría, pero supongo que estamos tratando de ayudar a quienes queremos, son el tipo de sacrificios que debemos hacer.
-Salud por eso – Dijo Syaoran luego de levantar la cabeza y tomar un shot junto con Sakura y luego volver a hablar – De lo que creo que sí estaría decepcionado es que perdimos el contacto durante años.
-Eso no te lo discuto, nos dijo que debíamos mantenernos unidos y complementarnos – Acordó ella – Aunque nunca estuve segura si se refería solo a la batalla con Kyo.
-Estoy seguro de que había mucho más que eso, nunca se lo dijimos directamente, pero él sabía que estábamos juntos, creo a eso se refería – Dijo Syaoran mirándola.
-Debes 1 yen – Respondió ella sonriendo.
Syaoran le devolvió la sonrisa, sabía que debía depositar esa cantidad en el recipiente de vidrio que estaba en la sala de su casa, pero no le importaba demasiado, su estado de borrachera lo hacía decir cosas sin pensarlas demasiado, y aquella era una de esas.
-Pero, en fin – Siguió hablando Sakura – No creo que hablara a largo plazo, ya que nadie se esperaba que rompiéramos, la señora Lin lo dijo una vez, ni el mago más poderoso de todos los tiempos puede predecir ciertas cosas.
-Es un poco gracioso ¿no crees? – Dijo Syaoran viendo su vaso – Clow pudo predecir que la persona que escogería Kerberos sería la Cardcaptor, pero no algo tan sencillo como si dos personas estarán juntas por el resto de sus vidas.
-No creo que sea algo tan sencillo – Respondió ella bajando la cabeza.
Syaoran volvió a fijar su vista en ella – Las relaciones son complicadas.
Sakura levantó la vista para mirar esos ojos marrones que en un momento fueron su perdición – Quizás aún lo sean – pensó ella para luego hablar.
-Muy complicadas, por lo menos la única que he tenido.
Él levantó la ceja sugestivamente – ¿No ha habido nadie más después de mí?
Sakura se sonrojó mucho y se arrepintió de inmediato de haber dicho algo como eso, no era el tipo de cosas que quería compartir con Syaoran, pero su estado de borrachera la indujo a decirlo sin siquiera pensarlo, por lo que ahora le tocaba responderle.
-Ehm… no – Dijo totalmente avergonzada – Sólo un par de citas y… – Sin embargo, no midió bien sus palabras y prefirió dejarlo ahí para no decir otra cosa embarazosa.
Syaoran se rio y entendió a qué se refería – ¿Y sexo?
En ese momento la chica enrojeció por completo y desvió la mirada mientras tomaba otro shot, Syaoran volvió a hablarle – Han pasado años desde que terminamos, yo tampoco he tenido una novia después de ti, pero si he tenido sexo con otras chicas.
-Es incómodo – Admitió ella volviéndolo a mirar.
-No tiene por qué ser incómodo, el sexo es un tema normal y somos adultos ahora – Respondió él.
-Pero lo es porque somos ex's.
-Ahora tú también debes 1 yen – Dijo Syaoran riendo – Como sea, no es como si fuéramos a acostarnos.
-Para nada, es parte de nuestras reglas – Acordó ella tomando dos shots.
Syaoran la miró y le habló de nuevo – ¿No estás ya suficientemente borracha como para beber de esa manera?
-Te reto a hacerlo, lobito – Dijo ella sonriendo.
Syaoran le devolvió la sonrisa al escuchar que lo llamaba de esa manera, hacía mucho tiempo que no lo hacía, por lo que no dudó en servir rápidamente tres shots seguidos y beberlos de inmediato. Siguieron ese juego por un par de rondas, hasta que su estado de borrachera aumentó considerablemente.
- ¿Recuerdas cuando jugamos al "yo nunca" durante la fiesta de Yamazaki? – Dijo Syaoran riéndose.
-Debes otro Yen – Sakura respondió también muerta de la risa – Y sí, tú tenías muchas ganas de besarme ese día.
-Al igual que tú – Respondió él – Así como has tenido ganas de besarme toda la noche.
Sakura rompió en risas – Tú eres quien tiene ganas de besarme desde esta tarde en el incidente en el baño.
-Puedo besarte cuando y donde quiera – Dijo él despreocupado – No me afectaría en lo más mínimo.
-No si yo te beso antes, y tampoco me afectaría, ya te superé – Respondió ella desafiante.
-Entonces te reto a hacerlo, gallina – Contestó Syaoran dándole una mirada intensa.
Sakura paró de reír un momento, no sabía en qué momento la conversación había tomado esa dirección, sin embargo, poco le importó ya que sin pensarlo demasiado acortó la distancia que había entre ellos y le plantó un feroz beso a Syaoran en los labios. Él de inmediato se lo devolvió con la misma intensidad, no podía creer que ella lo haya hecho, pero no le molestó en lo más mínimo.
Él decidió explorar su boca con su lengua y lamer su labio inferior, mientras ella ahogaba los gemidos en su boca, hacía mucho tiempo que ninguno tenía ese contacto con alguien, no desde que empezaron en aquel peligroso negocio, por lo que esa noche no querían pensar demasiado las cosas.
La falta de aire los hizo separarse y mirarse mientras recuperaban el aliento, estaban mareados por el alcohol en su cuerpo y por lo que acababa de pasar, se besaron con hambre y la verdad es que quedaron con ganas de más. Syaoran fue el primero en hablar.
-Creo que es hora de irnos.
Sakura asintió y sin decir nada más se levantó seguida de él y ambos caminaron hasta la salida. Ninguno se atrevió a decir una palabra en todo el trayecto hasta el departamento.
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Los chicos entraron al departamento, literalmente no habían dicho una sola palabra desde que salieron del bar, fue Sakura quien caminó delante de Syaoran dirigiéndose hacia la cocina, él la miró desde la sala y tragó grueso, ella seguía vestida con esos pantalones y ese top que dejaba al descubierto su ombligo con el piercing que, aunque lo odiaba le gustaba como le quedaba a ella, sentía su boca seca y la adrenalina recorriéndole todo el cuerpo.
Sakura se dio cuenta de que él la observaba y se giró, él la estaba mirando intensamente y eso la descolocó más de lo que lo había hecho aquel beso que compartieron un rato atrás. Ella no dijo nada, simplemente se apoyó en el mesón de la cocina sin quitarle la mirada de encima, sentía su corazón ir a mil por hora.
Syaoran se acercó al mesón por inercia, no tenía ni idea de cómo se estaba moviendo ya que a duras penas y sentía sus piernas, se paró en frente de ella y le habló tan cerca de su rostro que sus alientos se mezclaban – Tenemos reglas.
Ella tragó grueso – Tú me enseñaste que las reglas se hicieron para romperse.
Y eso fue todo lo que necesitó Syaoran para acortar la poca distancia que había entre ellos y besarla por segunda vez esa noche. Sakura no se opuso a nada, inmediatamente lo abrazó por el cuello pegando sus pechos al de él. Syaoran la tomó por el trasero y la colocó encima del mesón, acto seguido Sakura rodeó su cintura con sus piernas y él dirigió sus labios a la oreja izquierda de ella para besarla mientras que tocaba su abdomen descubierto con sus habilidosas manos.
Sakura por su parte se las arregló para empezar a deshacer los botones de la camisa de él mientras sentía como el camino de besos que había empezado en su oreja volvía a sus labios, ella le dio una mordida al labio inferior de él y luego se dispuso a introducir su lengua en su boca y que él hiciera lo mismo. Ella terminó de desabrochar la camisa y él la ayudó a quitarla de su cuerpo, dejando a la vista su torso, Sakura de inmediato dirigió sus labios al cuello de él para trazar un camino hasta su pecho donde besó su tatuaje de lobo.
Syaoran recorrió con sus manos la espalda de Sakura para luego ayudarla a quitarse el top, y seguidamente a desabrochar el brassier color negro y tirarlo junto con el resto de la ropa en el suelo de la cocina, dejándolos ambos desnudos de la cintura para arriba. Esta vez fue él quien empezó a besar los pechos de ella, introduciendo uno de ellos en su boca, la chica empezó a gemir mientras que enterraba sus dedos en el cabello de él.
Él volvió a besarla en los labios para luego tomarla fuertemente de las piernas que estaban a los lados de su cuerpo y empezar a caminar desde la cocina hasta la habitación del chico. Syaoran la puso a ella en su cama y antes de continuar decidió quitar sus pantalones y sus bóxers para liberar su erección, Sakura lo imitó empezando a bajar sus ajustados pantalones negros, y cuando empezó a hacer lo mismo con sus bragas de encaje él la ayudó para tirarlas al suelo con el resto de las prendas. Era la primera vez en años que se veían en esas condiciones.
Syaoran se recostó en la cama cubriendo el cuerpo de ella con el suyo e iniciando los besos de nuevo, solo que las manos de ambos viajaban por diversas partes del cuerpo del otro sin ningún pudor. Las caricias aumentaron de intensidad, así como también los gemidos que daban, cuando estuvieron listos él empezó a entrar en ella reviviendo todo lo que habían pasado hace años y que pensaron que no volvería a vivir con el otro, y aunque ninguno lo haya admitido todavía, ninguna de las otras personas con las que se habían acostado sería como con la persona que estaban en ese momento.
Y sabían que luego de aquello tendría mucho dinero que poner en el recipiente de vidrio que estaba en la sala, después de todo, su relación ya no era estrictamente profesional.
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N/A: ¡Hola mis queridos lectores! Espero que estén de maravilla, bueno por acá les traigo el capítulo más esperado por todos, donde por fin estos dos fueron débiles y mandaron al carajo todo el asunto de que son ex's jajaja.
Dios estoy ansiosa por leer sus comentarios así que no me fallen. Déjenme agradecerles un mundo por sus bellos comentarios del capítulo anterior, no tienen idea de cuanto me animaron entre tanta decepción que estaba teniendo, de verdad mil gracias por todo su apoyo, son los mejores lectores del mundo y por eso ya se merecían un capítulo como este, espero que lo disfrutaran.
Sin nada más que agregar, los veo en los comentarios y que tengan buen fin de semana. Les mando un beso enorme y un abrazo apapachador.
