10: Más de lo que puedes imaginar

Friends - Ed Sheeran

Lima, Ohio

Rachel Berry, 15 años

Lucy Quinn Fabray, 15 años

Existían pocos meses en los que Quinn y Rachel tenían la misma edad Enero, Febrero y Marzo ya que Rachel cumplía años en diciembre y Quinn en Abril. Ambas tenían quince años un momento importante o bueno eso era lo que decían todos, ahora estaban en camino a convertirse en mujeres, los cambios eran notorios aún más en Quinn quien gracias a los entrenamientos con las porristas había logrado tonificar su cuerpo de manera asombrosa. Por su lado Rachel estaba más hermosa que nunca su cabello castaño largo era la envidia de sus amigas además de su piel, sin duda ambas eran de las chicas más bellas del salón y claro los chicos lo habían notado.

Habían pasado dos años desde que se habían vuelto a reencontrar y las cosas marchaban muy bien entre ellas, su amistad era cada vez más fuerte. Desde aquel "casi beso" que había sucedido en la pijamada ninguna de las chicas volvió a tocar el tema, simplemente no volvieron a hablarlo, ambas pensaron que era mejor dejar las cosas como estaban. Sam aun quería conquistar a la morena de hecho cada vez que se le acercaba era un completo sufrimiento para la rubia ya que con el pasar de los días los detalles del chico aumentaban hacia la morena a quien la veia cada vez mas feliz y cómoda a su lado por lo que quizás Quinn debía comenzar a aceptar lo inevitable.

Los padres de Rachel habían sido invitados a la boda de unos amigos por lo que deberían asistir junto a la morena pero ella no quería ir sola, iba a ser horrible tener que pasar dos días con personas que no conocía así que se le ocurrió la brillante idea de invitar a Quinn como ella le había dicho no todo era tan malo si estaban juntas, después de casi veinte minutos de convencer a sus padres y de que Quinn hablara con su mamá, todo estaba listo las chicas irían juntas.

-De verdad te lo agradezco – sonreía Rachel – sin ti esto hubiera sido una tortura.

-No te preocupes además tú me has salvado muchas veces.

Subieron al auto de sus padres y se dirigieron hacia una hacienda en las afueras de Ohio, la recepción y el matrimonio se realizarían en ese lugar aquel día así que se prepararon muy rápido para estar listos. El lugar era hermoso y decorado de blanco las flores adornaban cada rincón al igual que las mesas, una carpa enorme se levantaba en el centro del jardín y los invitados de a poco iban llegando.

Los padres de la morena utilizarían una habitación y las chicas otras, solo que deberían compartir la cama, ¿fácil? Pues Quinn no pensaba eso ¿Cómo demonios se iba a controlar? Las hormonas no ayudaban en nada y lo que más sentía por Rachel era atracción, la morena había dejado a un lado los suéteres de renos o los lazos color azul que solía colocarse cuando eran niñas, ahora se estaba convirtiendo en una hermosa mujer y su manera de vestir era mucho más estilizada y porque no decirlo sexy. Las chicas ya se habían instalado en la habitación pero ahora debían prepararse para la boda. Rachel fue la primera en ir a colocarse su vestido, era color gris ajustado, su cabello suelto con algunas ondas y un poco de maquillaje que combinaban a la perfección, estaba bellísima y eso fue lo que noto Quinn al verla salir del baño.

-Oh vaya – dijo la rubia al mirar a la morena.

-¿Te gusta? ¿Estoy bien? –sonrió

-Mejor que bien….digo obvio estas muy linda…muy tu…es que estas

-¿Te encuentras bien? – comenzó a reír.

-Si...si…yo bien todo bien, solo necesito un poco de agua – se acercó a la mesa para agarrar una botella de agua.

-Pero tu estas muchísimo más guapa Quinn, eres hermosa – se acercó a su amiga, se veía preciosa si Quinn podía despertar todo tipo de sentimientos en la morena y sabía que ella era la única persona en el mundo capaz de ponerla nerviosa o hacerla sonrojar, a pesar del tiempo sus sentimientos no cambiaban, sabía que sentía algo por Quinn pero estaba demasiado aterrada para aceptarlo.

Quinn llevaba un vestido café claro, el cabello recogido y un poco de maquillaje, también estaba bellísima sus ojos eran lo que más resaltaba, aquellos hermosos ojos que le encantaban a la morena. Una sonrisa te delata y aquella tarde y noche la sonrisa de Quinn la delato, en realidad estaba completamente enamorada de la morena, Santana tenía razón ya no podía ocultar sus sentimientos habían pasado muchas cosas y le encantaba tener a la morena a su lado, disfrutaba de cada pequeño detalle y si todo era más especial si Rachel estaba a su lado.

-Gracias – sonrió un tanto nerviosa – vamos ya va a empezar – tomo de su mano y caminaron hacia el lugar en donde se daría inicio a la boda.

La ceremonia dio inicio y la novia entro al lugar bellísima acompañada de su padre, era una mujer bastante joven, el novio esperaba impaciente su llegaba y la música acompañaba a la pareja en aquel momento especial.

¿Sera que el amor es eterno? Era lo que más se preguntaba Quinn al ver a aquella pareja contrayendo matrimonio, el cura que oficializo la misa lo había dicho "hasta que la muerte los separe" ¿ahí se acababa el amor? ¿Qué pasa si habían otras vidas? El amor para ella era algo doloroso primero vio a sus padres separarse y ese era el más claro ejemplo de que el amor no es para siempre, después le toco ver como su hermana se hundía por un desamor esas eran las dos referencias que tenía Quinn sobre el amor, su madre le había dicho que a veces es mejor tomar caminos separados por el bienestar de uno mismo y Frannie le había dicho que el amor es maravilloso pero que a veces cuesta dejar ir a la persona que uno ama.

Después comenzó la fiesta, todos estaban muy animados y felicitaban a los recién casados, mientras tanto, las chicas conversaban sobre la ceremonia cuando el padre de Rachel se acercó.

-Lucy hija – se acercó Leroy corriendo - ¿aun tocas la guitarra?

-Pues si…aun practico ¿Por qué lo preguntas?

-Lo que sucede es que la banda que iba a tocar en la recepción ha cancelado a último minuto y los novios quieren que alguien toque su canción favorita no sé si tú nos podrías ayudar.

-Oh dios yo nunca he tocado en frente de tantas personas – dijo la rubia.

-Lo harás bien – la animo Rachel – yo te apoyare.

-No me mires así siempre me terminas convenciendo – sonrió la rubia - ¿Qué canción es? – le pregunto emocionada a Leroy. Minutos después la rubia ya estaba en el escenario lista con la guitarra, si bien con el tiempo dejo de asistir a las clases de guitarra aun recordaba perfectamente lo que había aprendido, además afortunadamente se sabía a la perfección la canción que quería que ella interpretara…

-Bueno – dijo ajustando el micrófono – sé que esperaban a una banda pero en su lugar me tendrán a mi – sonrió – solo quiero desearles lo mejor a la nueva pareja que se acaba de conformar hoy, sé que no se mucho del amor pero sin duda he aprendido que es un sentimiento maravilloso, quizás algún día sea tan afortunada de encontrar a la persona adecuada para mi…también me dijeron que ustedes se conocen hace mucho – miro a la pareja – y que su canción es Friends de Ed Sheeran, es una canción muy hermosa aunque dolorosa… pero una declaración de amor al fin de cuentas….creo que la base de una relación es la amistad y que mejor que casarte con la persona que sabe todo de ti…con tu mejor amigo …así que aquí voy espero que lo disfruten.

La rubia acomodo el micrófono una vez más y toco los primeros acordes de la canción.

We're not, no we're not friends, nor have we ever been.

We just try to keep those secrets in a lie,

And if they find out, will it all go wrong?

And Heaven knows, no one wants it to.

Quinn cantaba mirando hacia donde se encontraba Rachel, ahí estaba la morena sonriéndole, esa sonrisa, esa Hermosa sonrisa que la volvía loca.

So I could take the back road

But your eyes will lead me straight back home.

And if you know me like I know you

You should love me, you should know.

Estaba enamorada de ella, a pesar de los años ese sentimiento no se iba, quizás permanecía dormido esperando el momento adecuado para volver…no claro que no, el amor que sentía por Rachel nunca iba a desaparecer…pero había un problema…un pequeño problema en la historia de amor que trataban de escribir y el problema era que ella era su amiga….su mejor amiga.

Rachel observaba a su Quinn cantar aquella canción y no podía evitar pensar en ellas, eran mejores amigas lo compartían todo y tenían años de conocerse….pero quizás y solo quizás aquel cariño que ella sentía por Quinn iba más allá de una simple amistad, quizás ese sentimiento era más profundo de lo que podía imaginar o si quiera aceptar.

Friends just sleep in another bed,

And friends don't treat me like you do.

Well I know that there's a limit to everything,

But my friends won't love me like you.

No, my friends won't love me like you.

Termino de cantar y bajo del escenario recibiendo un fuerte aplauso por parte de los invitados y en especial de los novios, inmediatamente la morena se le acerco y la abrazo, se aferró a su cuello y le susurro lo increíble que había estado. La fiesta continuo normalmente y las chicas permanecían juntas conversando de cualquier cosa.

-Me están matando los tacones, sé que debemos usar estas cosas pero de verdad parecen un arma de tortura – se quejaba la rubia.

-Oh vamos no son tan malos una vez que te acostumbras.

-Son horribles Rach, además estoy acostumbrada a usar zapatillas en las porristas

-Ven vamos a sentarnos un momento.

Se alejaron de un poco de las personas y se sentaron una banca, desde ese lugar se podía ver a todos, la hacienda era bastante grande y tenía mucho espacio verde.

-Así está mejor – se sentó la rubia.

-Lo sé – la morena observo que a su lado habían olvidado una botella de vino – mira.

-Estamos de suerte –sonrió – ve por un vaso y vamos a probar esto.

-No creo que sea buena idea

-Oh vamos Rach es la primera vez que voy a probar vino y quiero hacerlo contigo.

La morena no pudo decir que no, Quinn era su debilidad si la rubia le decía que se iba a lanzar de un barranco de seguro ella la seguía y es que a pesar de los años seguían teniendo esa asombrosa conexión inexplicable. En unos momentos la chica volvió con dos copas.

-Bien vamos a brindar por….por esta noche – anunciaba Quinn mientras colocaba el vino en las copas – salud Rach.

-Estás loca – se rió.

-Pero solo un poquito – sonrió - ¿Por qué brindas tú?

-Por tu compañía, este día no fue tan malo como lo imagine y todo fue gracias a ti – la morena tomo su primer sorbo al igual que Quinn.

-Esto está muy rico sabe a frutas.

-Lo se pensé que iba a ser desagradable.

-Ves Rach no hay que tener miedo de probar cosas nuevas.

-A tu lado he vivido momento increíbles ¿lo sabes? – Quinn solo le sonrió y volvió a beber un poco de vino – mi papá siempre me ha dicho que disfrute de los pequeños momentos, porque hay puntos en lo que todo cambia a tu alrededor…desde que era niña él me lo repite, pero tiene razón fue el día que te conocí un punto en mi vida muy importante, fue el día en el que te acercaste a mí y me preguntaste porque sabía tantas cosas – rió al recordar – y fue ese día en el que mi vida cambio porque llego alguien que me hacía feliz y sobre todo me entendía.

-Ese día también cambio mi vida Rach – suspiró mirando al cielo – no tienes ni idea de cuánto.

Se quedaron en silencio un momento y Quinn la miro, se veía preciosa siempre había pensado que Rachel no era de las típicas bellezas, más bien era de aquellas personas únicas cuya belleza es incomprensible pero admirable. Volvieron a brindar una y otra y otra vez hasta que aquella botella de vino quedo completamente vacía.

-¿Te gusta Sam? – pregunto la rubia, habían hablado de todo un poco y el alcohol comenzaba a hacer efecto en su cuerpo.

-Es un chico muy lindo, me divierto mucho con el – decía Rachel.

-¿Si te gusta?

-Creo que si…no lo sé en realidad.

Quizás hasta marte lograron escuchar el sonido del corazón de Quinn rompiéndose en mil pedazos, ella seguía profundamente enamorada de Rachel, no quería admitirlo y decirlo en voz alta ya que eso sería darle la oportunidad de romper su corazón y no quería sufrir más, pero quería su amiga fuera feliz y si Sam le daba esa felicidad que tanto buscaba…todo iba a estar bien.

-¿No dirás nada? – le pregunto nerviosa

-Que quieres que te diga Rach.

-No se algo, yo nunca había sentido algo así ni siquiera se besar y él es alguien que ya ha salido con chicas, me aterra hacer las cosas mal.

-Ven – se levantó y se tambaleo un poco – ven aquí.

-¿Segura que estas bien? Creo que el alcohol ya nos hizo efecto – se rió.

-Estoy perfecta y te voy a besar – le aseguro mirándola fijamente.

-¿Me vas a besar? – comenzó a reír.

-Sí, lo haré porque quiero y tengo ganas…Rach yo tampoco se besar, pero si hay alguien con quien quiero tener mi primer beso es contigo.

-Tu y yo ya nos habíamos besado tonta – la molesto.

Quinn sonrió al recordar aquel beso cuando eran niñas, era verdad su primer beso fue con la morena y aunque en ese momento ninguna de las dos entendió lo que significaba le encanto saber que su amiga también lo recordaba

-Pero esa vez fuiste tú quien me robo un beso, y bueno la segunda vez fui yo ya que no sabía cuánto tiempo te iba a tener lejos de mí, ahora quiero hacerlo nuevamente…pero tengo miedo de arruinarlo, no quiero perderte Rach, eres una chica increíble y siempre he sentido que mereces un amor épico, un amor de esos que aparecen en libros y te hacen soñar con que en realidad existe el amor, eso es lo que mereces, porque tienes un corazón muy puro, mereces a alguien que de todo por ti y no me importa si es un chico, una chica o un dinosaurio – sonrió – lo importante es que sonrías siempre.

-Espero algún día encontrar a un dinosaurio que me haga feliz – le sonrió acariciando su mejilla.

-Lo harás y será el dinosaurio más afortunado de la historia.

-Creo que yo seré la persona más afortunada del mundo ya que un dinosaurio se fijó en mi…Te quiero Quinn, yo no sé de qué forma pero te quiero, yo no estoy segura de lo que siento por ti o por Sam, yo simplemente estoy bastante confundida con todo lo que me sucede o lo que siento tu sabes que siempre trato de verle el lado bueno a las cosas y lo que puedo rescatar de este momento es que te tengo a mi lado y no hay nadie más en el mundo con quien quisiera estar.

-Te quiero Rach, pero más de lo que tú puedes imaginar.

La rubia se acercó lentamente hacia la morena y acaricio su mejilla, podía sentir su aliento a tan solo centímetros de ella, poso sus manos en la cintura de Rachel atrayéndola hacia ella, solo sonrieron y la morena agacho la cabeza pero inmediatamente Quinn la tomo de la barbilla logrando que sus miradas se conectaran nuevamente, se veía hermosa Rachel con el paso de los años se iba convirtiendo en una mujer preciosa llena de cualidades era inevitable no admirar su belleza o perderse en sus ojos.

-Eres preciosa Rach nunca lo olvides

No dijo nada más y coloco sus labios sobre los de la morena, el beso era torpe, pero de apoco Rachel se dejó llevar por lo que estaba sintiendo y coloco su mano en el cuello de la rubia profundizando el beso, sus labios se movían suavemente tratando de mantener el ritmo, las manos de Quinn se aferraban a la cintura de su amiga tratando de sentirla aun mas cerca. Ninguna de las dos había besado a alguien de esa manera y realmente lo disfrutaron, era su primer beso y sin duda había sido asombroso, sentir tan cerca a Rachel había sido fantástico sus labios juntos era la mejor sensación que había podido experimentar, no querían separarse, dios habían esperado tanto por ese momento pero fue solo cuando ambas necesitaban un poco de aire cuando se alejaron y Quinn coloco su frente junto a la de la morena, permaneciendo en completo silencio por unos segundos y fue la rubia quien abrió lentamente sus ojos para encontrarse con el rostro de la morena quien permanecía aun con los ojos cerrados, sus labios rojos y sus mejillas coloradas, el beso sin duda había sido bueno ambas lo habían disfrutado y esta vez sabían perfectamente lo que significaba.

-Rach – dijo la rubia suspirando – yo no quiero que esto arruine todo.

-No te preocupes… pero creo que debemos volver – dijo acomodándose un mechón de cabello detrás de su oreja – ya es tarde.

-Si claro - respondió rápidamente.

Volvieron a la habitación en completo silencio, Rachel entro al baño inmediatamente y la rubia se sentó en la cama, su cabeza le daba vueltas, combinar el vino y malas decisiones no había sido la idea adecuada, sin duda se arrepentía de lo sucedido, no del beso pero si quizás de la manera en que sucedió, se tomó la cabeza y respiro profundamente finalmente se quitó el vestido y se colocó algo mucho más cómodo, luego de casi veinte minutos la morena salió del lugar ya con su pijama puesta.

-Lo siento – dijo Quinn.

-No me digas eso – suspiro – no hiciste nada malo para que me pidas disculpas.

-¿Entonces por que estas tan rara?

-No lo estoy, simplemente estoy muy confundida y no sé cómo reaccionar.

-Oh dios no debí besarte, si te hace bien solo olvida esta noche – trato de acomodarse en la cama pero la morena se lo impidió tomándola del brazo.

-No podría olvidarme jamás – la tomo de la barbilla observando sus ojos – me encanto el beso, dios creo que podría pasar mi vida entera besándote, fuiste mi primer beso y no me arrepiento de eso porque lo que sentí fue maravilloso…tú me haces sentir de esa manera Lucy…y no le culpo al alcohol o al momento por lo que sucedió, porque ambas lo queríamos, yo quería besarte al igual que tú a mi…solo necesito tiempo para asimilar esto…

-Está bien Rach – suspiró – buenas noches descansa.

-Buenas noches Lucy.

Y no volvieron a hablar de aquel beso, tanto Rachel como Quinn evitaron el tema por lo que quedaba del día y a la mañana siguiente hicieron como si nada hubiera pasado. No había tensión simplemente no hablaron del tema, si algo sucedió esa noche se quedaría entre ellas. ¿Era una despedida? Eso era lo único que pensaba Quinn quizás ese beso fue el final de algo que nunca empezó, quizás con ese beso Rachel le estaba diciendo adiós, quizás ese beso significaba que era hora de tomar distintos caminos, de olvidar los sentimientos.


Ups llegaron a los 15 años

Que tengan un lindo día saludos señoritas :)

76 reviews! waoo ya superaron a dos de mis historias gracias por todo

Twitter: dcimaginegirl

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